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El recluta (1957)

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Sinopsis
El ejército norteamericano quiere asegurarse de que todos los reclutas, incluso los más torpes, sean debidamente adiestrados en los cuarteles. Con este fin se elabora un programa que dirige la comandante Shelton. En el primer ejercicio, un recluta demuestra que, a pesar de poseer un gran talento, en el manejo de las armas es un auténtico inútil. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Sad Sack
Duración
98 min.
Guion
Edmund Beloin, Nate Monaster (Cómic: George Baker)
Música
Walter Scharf
Fotografía
Loyal Griggs
Productora
Paramount Pictures
Género
Comedia Ejército
9
El recluta no se llamaba Benjamín
Antes de nada voy a hacer una sugerencia con la boca pequeña para que pongan algún día por estos lares las pelis de Jerry Lewis: Mi amiga Irma, La cara del gangster, Un chalado en órbita, Tú, Kimi y yo y Un fresco en apuros. Todas las tengo vistas menos Un chalado en órbita. Yo no tengo para mi desgracia ningún libro sobre Jerry Lewis y me daría asco mirar datos en Google sin ver las películas. Con lo cual voy a hacer un poco de memoria de cuando vi la peli hace un año más o menos. La tengo grabada y la miraré un poco para decir cuatro cosillas. Puedo decir y digo que dura 98 minutos y 12 segundos de reloj. El inicio con los títulos de crédito se escucha la voz del genial Jerry Lewis. Y a los 97 segundos empieza la mejor comedia sobre la vida militar que recuerde. A destacar sobre todo las prácticas de tiro del inútil de Jerry. El tiro que hace para atrás entrará en la antología de la risa por méritos propios. Otra de las geniales pelis de un cómico con MAYÚSCULAS.
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Muy bueno para unas cosas, muy torpe para otras
Lo bueno y equitativo de la vida es que, cada quien es hábil para ciertas cosas y flojo o inepto para otras. De esta manera toda vanidad es un absurdo porque, por muy brillante que seas en cierta actividad, en otras “te rajas porque te rajas”, como dicen mis amigos los mexicanos. Esta diversidad de talentos y habilidades es lo que lleva a que nos necesitemos unos a otros. Basta echar una mirada a las cosas que te rodean para que veas ¡cuánta gente ha puesto su espíritu y la destreza de sus manos en aquello que tú usas y valoras tanto! Necesitas al que confecciona la ropa, al conductor, al panadero, al recogedor de basuras, al vigilante, al plomero, al maestro, al psicólogo… y hasta al perro que te recibe meneando la cola con entusiasmo. Cuán iluso se oye pues, cuando alquien exclama con actitud despectiva: “¡Yo no necesito a nadie!”, “¡Yo me basto sólo!”. Apenas una suave sonrisa cabe como respuesta cuando se oyen frases de este corte.

Meredith C. Bixby posee una memoria prodigiosa, tiene facilidad para los idiomas, es capaz de armar un cañón en un santiamén, se defiende con el judo, y es servicial y honesto hasta el punto de atribuirse responsabilidades con las que podrían cargar otros (como por ejemplo Larry y Stanley, sus amigos a la fuerza).

Ahora, Bixby está de recluta en el campamento Calhoun, justo cuando va a tener lugar un experimento con el cual, la atractiva comandante Shelton, pretende reivindicar a los reclutas incapaces de cumplir con el programa de entrenamientos.

La película está basada en el famoso cómic de George Baker, titulado como la película, “Sad Sack”, frase reducida de la insultante “sad sack of shit” (un triste saco de mierda) que solía utilizarse durante la Segunda Guerra Mundial para referirse a aquellos reclutas que cometían frecuentes errores con las mejores intenciones. Atento a todo lo que ocurría en el batallón donde se encontraba, el sargento Baker rememoró cuanto absurdo, torpeza o humillación pudo presenciar y los convirtió en un cómic que tuvo bastante éxito comercial.

Jerry Lewis consigue una divertida interpretación en un filme que resulta bastante ameno. David Wayne y Joe Mantell le hacen una chispeante segunda como los cabos encargados de sacarlo avante a como dé lugar. Y la modelo Phyllis Kirk, al igual que la bailarina francesa Liliane Montevecchi, aportan la gracia femenina y las encantadoras extremidades que embelesan a los militares y a uno + otro espectador. Con este especial equipo, salen a flote las “dulces” anécdotas que inevitablemente ocurren hasta en los funerales.

Título para Latinoamérica: “EL VIVO DEL ESCUADRÓN”
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil