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Una luz en el hampa (1964)

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Sinopsis
Kelly es una prostituta que llega a la ciudad de Grantville huyendo de su pasado. Tras un primer encuentro con Griff, el capitán de la policía de la ciudad, consigue rehacer su vida trabajando como enfermera en un hospital para niños inválidos. Además, se enamora del hombre más bueno y rico de la ciudad; pero las cosas no son exactamente lo que parecen. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Naked Kiss
Duración
90 min.
Guion
Samuel Fuller
Música
Paul Dunlap
Fotografía
Stanley Cortez (B&W)
Productora
Allied Artists
Género
Drama Neo-noir Crimen Policíaco Prostitución Serie B Película de culto Melodrama Drama psicológico
"Antológica escena de apertura"
[Diccionario Espasa]
8
Fortaleza de una mujer que quiere dejar de ser explotada por los hombres
Film independiente, escrito y dirigido por Sam Fuller. Se rodó en plató con un presupesto ínfimo. Coproducido por Sam Fuller, se estrenó el 29-X-1964 (EEUU).

La acción tiene lugar en Grantville, pequeña ciudad americana, entre agosto de 1963 y enero de 1964, con prólogo situado en otra ciudad en julio de 1961. Narra la historia de Kelly (Constance Towers), prostituta que, tras un altercado con su chulo, decide recorrer ciudades pequeñas bajo la falsa apariencia de promotora de ventas de champán. Al llegar a Grantville conoce al capitán Griff, de la policía, que la acoge en su casa, donde comparten una noche de sexo por dinero. Los recuerdos del pasado la mueven a iniciar una nueva vida como enfermera del centro para menores con discapacidad. Se gana el afecto de los compañeros por la eficacia y ternura con la que trata a los niños.

La película explora el mundo de hipocresía, impunidad y corrupción que se da en las ciudades pequeñas de EEUU, libres de delincuencia durante muchos años, pero víctimas de los caprichos de caciques locales, que ocultan sus vicios bajo su buen nombre como personas altruistas, benefactoras de la sociedad y caritativas. Las apariencias de orden, normalidad y moralidad son la preocupación central de la población y de la policía. Kelly, pese a su cambio sincero de vida, es vigilada por Griff, que no cree en la veracidad de su lucha y la insta reiteradamente para que vaya a trabajar al prostíbulo de Candy (Virginia Grey), situado en una localidad próxima, que él visita con frecuencia y en el que desea compartir sexo con ella. La población se ve conmovida por el rapto y asesinato de algunos menores por un pedófilo sádico. El descubrimiento casual del mismo por parte de Kelly mueve a la policía a detenerla, reconstruir su pasado e instar su procesamiento. Los interrogatorios del antiguo chulo, Candy, Dusty, Buff y otros, incriminan a Kelly con falsedades que ponen de manifiesto la cruel realidad que se oculta bajo la placidez de la ciudad. El autor exalta la fortaleza y la fuerza moral de Kelly, símbolo de la mujer maltratada, explotada, silenciada y sometida, que decide liberarse.

La música incluye una partitura original de aires sombríos, a los que añade fragmentos de la sinfonía 5ª y de la sonata "Claro de luna", de Beethoven, y la emotiva canción "Tell Me Please". La fotografía usa fuertes contrastes de luz y sombra, tomas largas y encuadres inquietantes. Crea ambientes lóbregos, de trazos expresionistas. El autor dedica un guiño a su "Corredor sin retorno", que se exhibe en el cine de la villa. El guión denuncia la hipocresía social y se refiere a temas tabú como aborto, prostitución, inducción a la prostitución y pedofilia. Incluye referencias a Goethe y Lord Byron. La interpretación de Constance Towers sobresale por fuerza, realismo y versatilidad. La dirección luce un magnífico pulso narrativo.

La crítica social de la película le valió el rechazo de Hollywood y de la crítica del momento.
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36 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El hombre que amaba a las grandes putas
Fuller las adoraba, sí, y no perdía ocasión para ponerse del lado de ellas, así como de insistir en que había mucho más canalla entre las autoridades y los bienpensantes que entre los marginados de la sociedad.

Constance Towers era la mejor para encarnar esos personajes. Imponente en belleza y única en estilo de interpretación "fulleriana", tiene aquí un gran papel, tal vez el mejor de su rara carrera; un personaje, además, que arranca con una de las primeras secuencias más impactantes de la historia del cine feminista, y acaba con un inesperado prodigio de síntesis dramática y dramático documento social.

Una luz en el hampa es una de las más logradas obras de Fuller, la más redonda de las sus películas negras con lo menos cuatro secuencias para ver una y otra vez, en especial la del final en la casa del gran amor de Constance: cuánta sutileza, cuánta tensión sólo con imágenes de reveladoras acciones humanas, sin palabras.

El hombre que amaba a las grandes putas, admiraba en ellas su belleza, su carnalidad sin tapujos, su sexualidad irreverente y a la vez sublime, y sobre todo su coraje para hacer frente a hombres poderosos, hipócritas y destructivos.
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20 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil