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El príncipe de las tinieblas (1987)

El príncipe de las tinieblas
Trailer
6,0
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Sinopsis
Un sacerdote cree haber descubierto el lugar de descanso de Satán, en el sótano de una iglesia abandonada de Los Angeles. Junto a un grupo de estudiantes de física, el sacerdote prepara un proyecto científico que siga manteniendo encerrado al Príncipe de las Tinieblas. Encerrados en la iglesia por fuerzas siniestras, los estudiantes descubren que deben luchar para impedir la llegada del Mal al mundo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Prince of Darkness
Duración
110 min.
Guion
John Carpenter
Música
John Carpenter, Alan Howarth
Fotografía
Gary B. Kibbe
Productora
Universal Pictures
Género
Terror Fantástico Religión Sobrenatural Posesiones/Exorcismos
6
Podía haber sido pero...
Creo que es una buena película, pese a que el esperanzador comienzo vaya perdiendo sentido conforme avanza, haciéndose precipitada y predecible. Además, indudablemente han pasado los años y algunas de sus escenas carecen de frescura y hasta rozan el ridículo.

En esta película, terror y ciencia ficción se mezclan. Trata el tema del Diablo como realidad tangible: es extraterrestre, un humanoide alejado de lo estrictamente divino. Para ello, toma conceptos de cuántica para introducir la idea del tiempo franqueable mediante taquiones. También habla de lo microscópico, lo invisible, la psicokinesia, el planeta Tierra como organismo, las supernovas, "del Universo y de todo lo demás". Muy ambicioso, pero hasta ahí correcto.

El problema surge cuando se presentan los personajes: aparece el gracioso, la mujer florero y los secundarios que sabes que van a morir e incluso en qué orden; fundamentalmente: todo el que no haya dicho un frase larga antes de la primera media hora, no durará otra media. Aquellos que no han dicho dos, tampoco seguirán vivos en la siguiente. Además, las teorías se suceden infalibles y espontáneas a lo largo de la primera hora. Todos las aceptan sin rechistar pero, pese a lo alarmante de las mismas, siguen haciendo vida normal. Todas estas teorías se basan en datos pero no parecen tener una traducción tangible, y las deducciones son cuando menos sorprendentes; deducciones que tampoco sirven para nada: al final, todo se resuelve con músculo.

Por otra parte, los cambios de raccord son constantes. La acción no da la impresión de ser simultánea prácticamente nunca. Es decir, un plano sucede a otro, y se retoma donde se dejó. Si un tipo levanta un hacha (p. ej.) y cambian de escenario para mostrar otra acción, cuando retomen la escena del hacha, el tipo seguirá exactamente igual que le dejaron, a punto de descargar el golpe. Esto sucede con tal frecuencia, que el ritmo se hunde y uno asiste a una sucesión de escenas vistas ya muchas veces. Sí mantiene el interés por la trama original a lo largo de la película, pero realmente no resuelve nada, no profundiza, y todo termina siendo demasiado improvisado. El final no es malo, pero es el final.

En fin, que podría haber sido muy buena. Al final, es interesante, entretenida, tiene algún buen momento, los actores no son malos y se agradece el intento. Y yo creo que es buena, pero entendería que no todo el mundo pensase así. Porque uno se pregunta ¿Qué ha sido del director que cinco años antes había hecho (sin desmerecer la de Christian Nyby) ese maravilloso remake de "La Cosa"?.
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28 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
EL TERROR ESTÁ EN EL AIRE
Nadie la comprendió. Muchos la rechazaron. Pero ahora resulta interesante recurrir a esta pequeña joya para comprender las intenciones de Carpenter sobre el razocinio del Mal.

La idea,partiendo de una base científica y filosóficamente intangible como rocambolesca, nos sumerge en la teoría de que el Diablo (o el Príncipe de las Tinieblas) tiene su orígen en las cosas más diminutas, como los átomos por ejemplo, y que se manifiesta hasta llegar a su punto culminante. Y es allí donde religión y ciencia se dan de la mano para congregarse en una vieja parroquia de suburbio en donde sus sótanos se esconde el terrible secreto tan bien guardado por una extinta congregación sacerdotal ajena a la burocracia católica.

Eso es lo que el público no soportó. No quieren soportes ni explicaciones. Carpenter, como Martin Quatermass, es buen guionista. Pero, para desgracia de muchos, no sus películas. Y tienen razones para darla con esta. Obra menor con demasiadas escaramuzas pero el tiempo la pondrá en su sitio, a pesar de lo dicho.
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28 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil