arrow

Efectos secundarios (2013)

Efectos secundarios
Trailer
6,3
19.367
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Ambientada en el mundo de la psicofarmacología, ciencia que estudia cómo afectan las drogas a la mente humana. Emily (Rooney Mara) es una joven que se vuelve adicta a un nuevo medicamento que le receta su psiquiatra (Jude Law) para que pueda controlar su ansiedad ante la inminente salida de la cárcel de su marido (Channing Tatum). (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Side Effects
Duración
105 min.
Estreno
5 de abril de 2013
Guion
Scott Z. Burns
Música
Thomas Newman
Fotografía
Steven Soderbergh
Productora
Di Bonaventura Pictures / Endgame Entertainment / Filmnation Entertainment
Género
Thriller Intriga Medicina Drogas Crimen Homosexualidad
6
Homicidio premedicado
«¿Quién puede anticipar las mentiras, el pasado o la tristeza?», nos dicen en “Efectos secundarios”, la mejor película de Steven Soderbergh desde… [PON AQUÍ EL TÍTULO DE LA QUE CONSIDERES ÚLTIMA ‘MEJOR’ PELÍCULA DE STEVEN SODERBERGH]. Se trata de un estilizadísimo neo-noir-thriller-médico que está fuertemente armado por un ‘sólido’ guión clásico. Digo ‘sólido’ porque se ciñe al género, como lo hacían “Vértigo” o “Las diabólicas”, y recibirá las mismas críticas que recibieron en su momento dos películas que ahora son consideradas obras maestras. Dudo, eso sí, que “Efectos secundarios” haga (tanta) historia al no habitar la perpetua maestría de Clouzot o Hitchcock, pero sus afilados dardos serán divisados en bastante tiempo. No es que el director de “Sexo, mentiras y cintas de video” sorprenda con una historia fiel al manual hitchcokiano, ni tampoco por una elegante y brillante dirección basada en espejos, cambios de iluminación y distorsiones, ni mucho menos por sacar todo el jugo posible a Rooney Mara, Jude Law, Catherine Zeta-Jones o Channing Tatum… sino por las perlas estratosféricas que rodean los planteamientos de la propuesta.

Una sociedad enferma es capaz de inventar cosas, buscar parias o vender su alma por una pastilla que le otorgue una falsa e inhibida felicidad. Soderbergh no se olvida de la sociedad en la que vivimos: delitos por uso de información privilegiada, jugadas maestras por (y en pos) del dinero, homicidios premedicados, hipocresía corporativa y la carnaza habitual mediática cuando la sangre corre delante de los televisores… Algunos podrían, incluso, acusar cierta teatralidad en sus giros argumentales pero el suspense aquí forma una niebla frente a nuestras retinas. “Efectos secundarios” es un filme visible e impecable en los recovecos de la oscuridad de la felicidad de una sociedad depresiva pasa por el soma del Siglo XXI. La sátira de ese ‘mundo feliz’ y perfecto que forma la sociedad del éxito es puesto a prueba por los efectos secundarios que muestra el cineasta. El abandono, la soledad y, finalmente, la frustración y la perdición.

Me recuerda a la hipocresía que mostraba Chris Bell en “Bigger, Stronger, Faster*”, donde la misma sociedad que se podía ‘empastillar’ para ser más perfecta no toleraba que los deportistas tomarán esas mismas sustancias para ser también mejores porque suponía ‘hacer trampas’. De trampas trata también la cinta de Soderbergh y píldoras de moda. El propio guión tal vez sea víctima de sus propios efectos secundarios ya que debe cumplir con el género en el que está enmarcado. Al director de “Traffic” siempre le podremos criticar no rematar la película definitiva y ofrecer muchas veces simples bocetos cinematográficos de ideas no plasmadas tan satisfactoriamente como podrías esperar. “Efectos secundarios” podría ser calificada como un thriller psicológico rutinario (e incluso absurdo) adornado de numerosas capas visuales/sonoras de diseño y una certera sátira, un gran reparto y una sucesión de clichés con rubrica autoral… pero esconde un juego de venganzas en el que el espectador acaba confundido entre quiénes son las víctimas y sus verdugos y las prisiones (generadas por la desconfianza en el futuro) que ellos mismos han creado a su alrededor.

El propio Steven Soderbergh ha declarado que “Efectos secundarios” será la última (y última) película (en cine) de Steven Soderbergh. La duda es saber si estaba medicado, si son los efectos secundarios o una maniobra para subir su valor en bolsa. Tal vez el propio argumento de su auto-proclamada última película nos dé numerosas y químicas pistas…
[Leer más +]
64 de 78 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Las apariencias engañan. Buen thriller.
Steven Soderbergh tiene fama de frío o de academicista, pero nada mas lejos de la realidad. Como eficiente diseccionador de la realidad, sus cintas nos sumergen en las contradicciones, dobleces y dificultades cotidianas, sin tomar partido por sus personajes ni sus acciones, como si de un mero documenta lista se tratara.

Efectos Secundarios comienza como una cinta de denuncia sobre el negocio de las farmacéuticas, la ambición por el dinero y el bienestar material y el dinero de los médicos, y acaba derivando en una trama policiaca donde el engaño, las dobleces y las malas intenciones parecen aliñar el cotidiano  devenir de cualquier burgués que se precie. Es decir, el cine de denuncia crece y se ramifica hasta convertirse en una cinta policiaca teñida de obsesión y afán de revancha.

Logrado thriller que cuenta con buenos actores al servicio de una trama férrea y sin fisuras, donde la máxima de que cada cual busca su máximo beneficio encuentra su perfecta plasmacion. Muy entretenida y directa. Déjate engatusar por los últimos medicamentos de diseño, tu vida se beneficiara de ello.
[Leer más +]
28 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil