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Panorama para matar (1985)

Sinopsis
Bond recibe la misión de desenmascarar a Max Zorin, un misterioso empresario, y aparente espía de la KGB, que amenaza con dominar el mundo por medio de sus revolucionarios microchips. Aliado a poderosas empresas de tecnología punta, su objetivo es destruir la falla de San Andrés, provocando un terremoto de irreversibles consecuencias. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
A View to a Kill
Duración
131 min.
Guion
Richard Maibaum, Michael Wilson (Personaje: Ian Fleming)
Música
John Barry
Fotografía
Alan Hume
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer
Género
Aventuras Acción James Bond Espionaje
Grupos  Novedad
James Bond
"Mera repetición de clichés ajados y vetustos en la que todo resulta de lo más previsible. Incluso las secuencias espectaculares suenan a vistas. Así, lo mejor recae en la presencia de Grace Jones, que compone una mala ambigua e inquietante. Poco más."
[Diario El País]
6
Bond en Silicon Valley
Decimocuarto título de la serie James Bond, séptimo y último protagonizado por Roger Moore y segundo realizado por John Glen. Se basa en el relato breve "A View To A Kill", de Ian Fleming, y en el desarrollo libre del personaje. Se rodó en los Alpes suizos, Islandia, Inglaterra, Francia (Paris y Castillo de Chantilly) y EEUU, con un presupuesto estimado de 30 M dólares. Producido por Albert R. Broccoli, se estrenó en EEUU el 24-V-1985.

La accíón tiene lugar en Siberia, Inglaterra, Francia y EEUU, en 1983/84, a lo largo de unas pocas semanas. Bond recupera del cadáver del agente 003, asesinado por los soviéticos, un microchip que delata la existencia de un empresario occidental relacionado con la KGB. Encargado de desenmascararlo, entra en contacto con Max Zorin (Christopher Walken), de unos 40 años, fruto de un posible experimento genético nazi. Posee gran inteligencia, pero es un asesino psicópata. Cuenta con la ayuda de Stacey Sutton (Tanya Roberts).

La película acentúa, en relación a entregas anteriores, la intensidad, la frecuencia y la duración de la acción. Rebaja las referencias eróticas y usa pocos "gadgets" (simulador del sueño, minirobot espía), que son sustituidos por ingenios como la lancha trucada de bloque de hielo, el zeppelin y otros. La atención se focaliza en el mundo de los microchips y en el Silicon Valley, centro de su producción y desarrollo en los años 80. La ambientación en la Guerra Fría atenúa las aristas de films anteriores e incluye la entrega a Bond de una alta condecoración soviética. El humor irónico que salpica el relato adquiere un tono de autoparodía obvia y facilona (el policía que dice llamarse Gadget), a la que se añaden referencias sarcásticas sobre la mujer. May Day (Grace Jones) es musculosa y fuerte como un levantador de pesas y sus gestos son hombrunos. Stacey Sutton se convierte más en una carga que en una ayuda para Bond, que la ayuda, recata y traslada en brazos. Sus llamadas de auxilio ("James!") son más irritantes que cómicas. Bond advierte a un camionero que, si no despiertan, "las feministas ocuparán y dominarán su sindicato". La acción, asociada al suspense, se apoya en persecuciones (nieve) huídas inverosímiles (coche de bomberos), peleas a puñetazos (casa de los Sutton), escenas de vértigfo (Torre Eiffel), peripecias en el aire (helicóptero sobre el Golden Gate), eliminación de peligros (bomba temporizada), etc. Sobresale la dureza y el sadismo de las escenas subterráneas en las que Max pierde el control de sus instintos psícóticos.

La música aporta temas vibrantes, con guitarras eléctricas, y líricos (largo solo de flauta). Añade un fragmento de Vivaldi ("Las 4 estaciones") y otro de Tchaikovsky. La canción de apertura y cierre, a cargo de Duran Duran, fue nominada a un Globo de oro. La fotografía se recrea en encuadres llamativos, perspectivas magníficas, secuencias vertiginosas y escenas de acción rodadas y montadas con habilidad.
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20 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Panorama para un crimen
La despedida de Roger Moore como James Bond es muy digna del que sería un embajador mundial.

La edad de Moore, ya le pesaba al personaje y junto a Tanya Roberts, más bien parecía su abuelo. Quizá esto hacia poco creíble la ya de por si, mal logradada relación de Bond con la heroína de la película.
Grace Jones esta bien como chica fatal convertida dama con sentimientos. Y es ella quien se lleva los aplausos gracias a su magnetismo.
La partitura de Duran Duran en la película es muy buena. En fin, estos elementos hacen del film un digno homenaje como fin a la era Moore; aunque como parte de la saga del 007, resulte mas bien mediocre.
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26 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil