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Como nuestros padres (2017)

Como nuestros padres
Trailer
6,2
364
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Sinopsis
Rosa es una mujer que sólo anhela ser perfecta, en su trabajo y como madre, hija, esposa y amante. Cuanto más se esfuerza, más siente que lo está haciendo mal. Rosa se ve atrapada por las exigencias de dos generaciones, hasta que un día su madre deja caer una bomba, y Rosa comienza a redescubrir su verdadero yo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Brasil Brasil
Título original:
Como Nossos Pais
Duración
102 min.
Estreno
10 de agosto de 2018
Guion
Laís Bodanzky, Luiz Bolognesi
Fotografía
Pedro J. Márquez
Productora
Gullane Pictures
Género
Drama Familia
8
Crítica de Como nuestros padres por Cinemagavia
Puntuación: 7,5

El drama brasileño Como Nuestros Padres está centrado en Rosa (Maria Ribeiro), de 37 años, una mujer altruista, madre de dos hijas pequeñas y redactora de una empresa que vende productos de baño. Siempre está ocupada intentando cubrir todas las necesidades de su familia para conseguir mantenerla unida y feliz. Sus hijos cada vez requieren mas atención y exigencias, por lo general su marido siempre se encuentra ausente y a su madre la siente constantemente distante.

Apenas tiene oportunidad de dedicarse y pensar en ella misma, ha dejado sus ambiciones como escritora aparcadas hace tiempo. Sin embargo, a través de una serie de sucesos repentinos en su vida, se ve obligada a descubrir quien es ella en realidad, junto a su madre, como hija y esposa.

En las primeras escenas, vemos a Rosa y su familia visitando a su madre Clarice (Clarisse Abujamra), una mujer de espíritu libre durante una comida dominical. Allí también estará su hermano. La comida se interrumpe repentinamente debido a una sorprendente revelación de Clarice: Rosa no es realmente hija del que ha considerado siempre su padre, Homero, un artista medio hippy. Esta revelación le quitará de un plumazo toda su identidad. De repente, Rosa comprende mejor por qué la relación con su madre siempre ha sido difícil.

La búsqueda de su verdadero padre al que su madre conoció hace casi cuarenta años la lleva a confrontarse con su identidad como mujer. Los hombres en la película brillan por su ausencia. Dado (Paulo Vilhena), el marido de Rosa, trabaja como antropólogo activista para salvar la región amazónica, convirtiendo a Rosa en el motor principal de la familia, no solo lleva el peso económico, sino también la educación de sus hijas y la organización del hogar.

Una “super woman” moderna que tiene que hacer verdaderos malabarismos para encajar sus responsabilidades domésticas con la faceta profesional. Debido a esto, ella ha tenido que sacrificar sus ambiciones como escritora. Parece que la vida se repite ya que su madre mantenía a Homero (Jorge Mautner).

En la segunda mitad de Como Nuestros Padres el espectador comienza a comprender y justificar la transformación de Rosa. Primeramente por la necesidad de descubrir quien es, la búsqueda de su identidad y, a continuación, por los comportamientos de su madre con la que tuvo durante toda su vida un resentimiento por el trato recibido, si bien ahora, empieza a comprenderla y darse cuenta de que se trata de una mujer libre, sin perjuicios, y alejada de estereotipos. Probablemente Rosa se da cuenta de que al final todos seremos “como nuestros padres”.

Es evidente que la película plantea un escenario para hacer reflexionar sobre la evidente necesidad de realizar una revaluación y replanteamiento del contexto de la Mujer en el siglo XXI. Se cuestiona el amor, porque se vuelve no como un sentimiento, sino como un concepto impuesto por la sociedad; y la fidelidad como una reprensión que traba nuestros devaneos.

En Como Nuestros Padres reflexionamos hasta que punto la emancipación y el empoderamiento femenino se han convertido en una realidad concreta en el día a día de la mayoría de las mujeres. Rosa es hija, esposa, madre y profesional. Tiene demasiadas tareas que realizar al mismo tiempo y se siente demasiado agobiada por las múltiples obligaciones que son impuestas a la mujer independiente del siglo XXI.

La película tiene el mérito de no convertirse en un mero panfleto feminista reivindicativo, gracias a un equilibrado guion, escrito entre la propia directora, Laís Bodanzky, y su marido Luiz Bolognesi. Se adentran en la profundidad del tema de una manera agradable y tranquila. No tratan de contar una historia que sea la mujer contra el hombre, sino de la mujer con el hombre, en la que ambos transformen juntos ciertos conceptos e ideas preconcebidas de la sociedad actual.

Para unos Rosa puede parecer una mujer burguesa acomodada que no puede imaginar la vida fuera la unidad familiar tradicional. Para otros una egoísta que se queja sin tener muchas razones para ello, con una vida confortable de la que se siente insatisfecha. Lejos de todo ello, la realidad es que Rosa no sabe bien quien es ni lo que quiere ser, pero si tiene claro, que está harta de ser una “super woman”, capaz de mantener ella sola un hogar, trabajar fuera de casa y encargarse del cuidado de sus hijas. Rosa es una mujer que aboga por sus propios sueños, al igual que su marido cumple los suyos como activista ecológico por tiempo prolongado en el Amazonas.

Los conflictos existentes entre generaciones son perfectamente reconocibles a lo largo de la película. Cuando Caru (Antonia Baudouin), la hija menor de Homero de una relación posterior, se muda temporalmente con Rosa a su casa, ésta queda atrapada entre dos generaciones. Por un lado hippies jubilados en la figura de su padre y por otro hipsters como su hermanastra, la cual cuestiona a Rosa sobre las hipocresías del modelo tradicional de familia. Ambos personajes harán sentir a Rosa con dolor y tristeza lo anodina que se ha convertido su aburguesada vida.

Estamos ante una película por la que estoy seguro se sentirán reflejadas e identificadas muchas mujeres españolas cuando la vean, aunque la trama se desarrolle en Brasil. Es el perfecto retrato de millones de mujeres en todo el mundo que realizan malabarismos sobrehumanos para conciliar la vida familiar, profesional, íntima y personal, sin descuidar en ningún momento de sus obligaciones impuestas, cumplirlas a la perfección, pero sin sentir reconocimiento alguno por el descomunal trabajo realizado.

https://cinemagavia.es/como-nuestros-padres-pelicula-critica/
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
¿Hasta cuando la historia seguirá repitiéndose?
Punto de vista de la mujer trabajadora, coordinadora familiar, cocinera, limpiadora, madre e hija. Este amplio abanico de roles que se ve obligada a desarrollar la llamada mujer moderna, bastante más responsable que el hombre, esclavos ambos de una sociedad alienada, competitiva y de estrés autoinducido que invade ya hasta los ADN más primitivos.

La directora brasileña, que ha compartido el guión con su marido, levanta la voz para hacer visible el día a día de millones de mujeres brasileñas, a quienes no se les reconoce más que como un elemento jurídico o fiscal, a veces ni eso, en lugar de columna familiar, motor del presente y esperanza del futuro.
Laís Bodanzky se mimetiza dentro de Maria Ribeiro, la Rosa de nuestra historia, y muestra los increíbles esfuerzos, nerviosos en ocasiones, desordenados y autodefensivos para conseguir mantener el control y la cordura.

La solvente interpretación de Clarisse Abujamra, como madre mayor, y la sinceridad que esgrime, convirtiendo en ocasiones las palabras en dardos, en la relación con la protagonista, es otro de los haberes de este alegato a favor de un sector oprimido y descuidado de la humanidad, término al que en este caso le viene grande la 5ª acepción del diccionario de la RAE: "sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas".
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil