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Y de repente tú (2015)

Y de repente tú
Trailer
5,1
8.646
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Sinopsis
Desde pequeña, Amy ha oído a su padre decir que la monogamia no es un estado realista. La periodista vive de acuerdo con las creencias de su padre, disfrutando de una vida sin ataduras, libre de aburridas promesas románticas. Sin embargo, ha llegado a un punto muerto. Cuando descubre que se está enamorando del hombre al que dedica un artículo, un encantador y exitoso médico deportivo llamado Aaron Conners, Amy se replantea sus creencias y su estilo de vida. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Trainwreck
Duración
125 min.
Estreno
14 de agosto de 2015
Guion
Amy Schumer
Música
Jon Brion
Fotografía
Jody Lee Lipes
Productora
Apatow Productions / Universal Pictures
Género
Comedia Drama Romance Comedia dramática Comedia romántica
1
Tan provocativa como hacer topless en la piscina de tu casa
'Trabajo pulido y maduro', 'extremadamente divertida', 'punto de vista único'... No me voy a meter en los favores que les habrán hecho Judd Apatow y Amy Schumer a los críticos para que les otorguen críticas tan positivas... Eso, o que estos últimos han jugado a decir lo opuesto de lo que ofrece 'Trainwreck'.

Os cuento: Amy se presenta como una soltera empedernida y juerguista que se acuesta con quien quiere. Sospecho que los que creen que esto es transgresivo y novedoso A): no han visto la tele en los últimos veinte años. y B): piensan que es inviable que una mujer quiera sólo sexo cuando decide echar un polvo con un tío. Yo creía que no, pero en los últimos tiempos me he dado cuenta de que aún existe esa rancia idea en la cabeza de much@s...
Pero vamos, que nadie se alarme, que 'Trainwreck' es más inofensiva que un chiste de pedos en una mesa de niños. Porque justo después de presumir de su despreocupado estilo de vida, Amy aparece disfrutando de un cunnilingus de tres segundos bajo las sábanas con un tío, y de cuatro empujones con bastante ropa encima con otro. ¡Jo, tía, yo quiero ser como tú! No es que esperase un episodio de Gandía Shore -Dios, no-, pero sí algo mucho menos puritano y más arriesgado. Pero ni los diálogos son picantes y mordaces, ni la crítica a las relaciones es incisiva, ni la cinta sorprende en ningún momento con su ejecución y desarrollo. Tampoco hay ningún personaje reseñable, como mucho me atrevería a mencionar a Tilda Swinton, que interpreta muy bien a una arpía fría y borde, como en otras cincuenta películas anteriores.

Y, ojo, que lo dice alguien que piensa que Amy Schumer es la caña. Pero la monologuista corrosiva, atrevida y sin filtros, no la aspirante a actriz que busca complacer a todo tipo de público, acomodándose en el terreno de la previsibilidad y el happy ending.

125 excesivos minutos para una aburrida trama que podría haberse contado en menos de hora y media.

Recomendable para nadie.
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39 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Transgresión convencional.
Judd Apatow es uno de los mayores nombres de la comedia actual, no solo por sus créditos como director (Knocked up, Funny people) sino por la gran cantidad de películas que ha guionizado o producido y que en muchas ocasiones han sido bastante más populares que las que ha dirigido (Anchorman, Supersalidos, Pineapple express o Bridesmaids son algunos ejemplos) y que tienen en común un sentido del humor muy característico, unos diálogos rápidos, efectivos (y efectistas en ocasiones), suficientemente inteligentes y supuestamente transgresores. Esto último podía ser cierto hace diez años cuando debutó en la dirección con Virgen a los 40, pero en los últimos años sus películas ni siquiera me parecen tan atrevidas como solían, personalmente. En esta ocasión, Apatow se aleja del guion y le cede las riendas a una de las nuevas promesas de la comedia femenina, Amy Schumer, conocida por unos monólogos subversivos y marcados por unos tintes feministas bastante interesantes. A priori, si sumas estos dos nombres, lo que esperas es una comedia ingeniosa, políticamente incorrecta y que se aleje de lo habitual, lo cual hace doblemente decepcionante que el resultado sea tan sorprendentemente convencional.

Trainwreck ("Y de repente tú" en España, porque está visto que si no dejamos claro desde el título que es una comedia romántica no nos quedamos tranquilos) empieza bien. Tenemos a Amy Schumer en el papel de mujer fuerte e independiente que no necesita una relación estable para sobrevivir y rechaza sistemáticamente cualquier tipo de ataduras, que se tira a quien quiere y luego lo despacha, que se ríe de su hermana por estar encerrada en una relación básica y predecible, que trabaja en un periódico sensacionalista y retorcido hasta que le mandan hacer un reportaje sobre un tío que bla bla bla. A partir de aquí se mantiene en su mayor parte el humor ágil y fresco. Conmigo funciona, al menos. Me río en numerosas ocasiones a lo largo del (excesivo) metraje, y no hay ningún gag que me parezca realmente malo. El problema es que si hurgas un poco más te das cuenta de que la columna vertebral es tan previsible, tan obvia, tan simplista y tan repetida que todo intento (si es que alguna vez lo hubo) de originalidad se queda en un triste fuego de artificio mientras nos acercamos de forma inexorable hacia un desenlace meticulosamente medido y calculado, un final que te ves venir de lejos y que en mi opinión está ejecutado de forma patética y risible. Lo que en un principio daba la sensación de tener forma y entidad se acaba convirtiendo en una de estas ñoñerías petardas que solía protagonizar Sandra Bullock hace más de una década. A mí me parece muy frustrante, la verdad.

No todo es malo, aun así. Si algo caracteriza a las comedias de la "factoría" Apatow es que su punto fuerte, los diálogos, suelen estar recitados por actores muy solventes y con una vena cómica bastante buena. Aquí no tenemos a Seth Rogen, ni a Jonah Hill, ni a James Franco, pero no se les echa de menos, porque Amy Schumer demuestra ser mucho mejor actriz de lo que uno esperaría. Curiosamente, cuando la cinta empieza a decaer, ella se crece, dotando a su interpretación de una fuerza dramática que no cualquier monologuista podría sacar adelante. Me imagino a Dani Rovira intentándolo y me araño la cara, desde luego. Tilda Swinton está inmensa, como siempre, y demuestra que también funciona a la perfección en este género. John Cena como novio culturista y unineuronal es una joya cómica bastante inesperada, pero quien roba el show cada vez que está en pantalla es sin duda... sí. LeBron James. Genial. En serio, si Trainwreck no se guarda ninguna sorpresa en su guion, hay que reconocer que su elenco de actores me ha dejado muy loco, en el buen sentido. Brie Larson está bastante bien, y estoy deseando que le den papeles en los que realmente pueda lucirse, porque creo que tiene bastante talento. Bill Hader, por su parte, me da un poco igual. Es un actor que nunca me dice nada, personalmente, y aquí funciona con un aprobado raspado. La banda sonora es efectiva (cualquier película que incluya B.O.B. de Outkast tiene mi respeto inmediato, por muy floja que sea la escena), y la dirección de cámaras es... bueno, lo más básico del mundo, como siempre con Apatow.

En resumen, que si lo piensas, todas las películas de Apatow suelen estar empapadas de moralinas y bienquedismo enmascarado tras una fachada de cinismo y supuesta transgresión, y Trainwreck no es una excepción a la regla. Una película que en mi opinión podría haber sido mucho mejor si no se empeñara en tirar por la borda todo ese feminismo tan áspero para darnos una segunda mitad que hemos visto mil veces en otras comedias. Es agradable para pasar el rato, está bien interpretada, los personajes son medianamente tridimensionales y hay que admitir que en el denostado género de la comedia romántica las hay mucho, mucho, mucho peores, pero poco más puedo decir. Para comedias con una protagonista femenina con actitud, perspicacia y algo que contar, me quedo con la ya mencionada Bridesmaids, de Paul Feig (de la que Trainwreck bebe bastante, dicho sea de paso). Para comedias con una protagonista femenina soez y poco convencional, me quedo con Spy, también de Paul Feig y de este mismo año. Que no es que ninguna de ellas me parezca una obra de arte, pero al menos les veo más personalidad. Apatow, por su parte, me ha dejado indiferente una vez más y Schumer me ha decepcionado. Ha tirado por lo fácil. Pero bueno, en América le están lamiendo el culo de lo lindo, así que igual es culpa mía por esperarme demasiado.
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26 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil