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Yo amé a un asesino (1951)

Yo amé a un asesino
Trailer
6,7
315
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Sinopsis
Nick Robey, un delincuente de poca monta que convive con una madre alcohólica, se ve arrastrado a cometer un atraco que sale mal. Presa del pánico, mata a un policía y se refugia en una piscina municipal, en la que conoce a Peg, una chica a la que seduce y acompaña a casa de sus padres. Sintiéndose acorralado, decide tomarlos como rehenes. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
He Ran All the Way
Duración
77 min.
Guion
Dalton Trumbo, Hugo Butler, Guy Endore (Novela: Sam Ross)
Música
Franz Waxman
Fotografía
James Wong Howe (B&W)
Productora
Roberts Pictures Inc. / United Artist
Género
Cine negro Drama Crimen
7
John Garfield, “El Boxeador”.
Su sorprendente y trágica muerte con tan sólo treinta y nueve años de edad acabó con lo que era una carrera virtuosa, fantástica. Todos le recordamos por sus dos inolvidables papeles en “El Cartero Siempre Llama Dos Veces” y en “Body and Soul”, esta última, quizás, su mejor interpretación. Actor carismático y tipo comprometido, dio vida a innumerables iconos del noir americano convirtiéndose sin duda en uno de sus referentes.

Para el que les escribe, es en sus dos últimas películas donde mejor se resumen sus credenciales. Tanto en “The Breaking Point” como en esta “He Ran All the Way” aparece el Garfield más auténtico, el más reconocible. En la primera se puso el traje, con una sobriedad y una profundidad ejemplares, de aquel marinero, Harry Morgan, que caía bajo las garras de la femme fatale Leona Charles (Patricia Neal). Mientras, en ésta que nos ocupa, da vida a la segunda clase de personaje que era capaz de bordar: el del criminal de poca monta, puesto entre la espada y la pared, y que es capaz de transmitir en cada fotograma esa mezcla de desesperanza y angustia tan necesarias en el género.

Así, y sustentado en la maravillosa actuación de Garfield, el film se destaca también como el trabajo más célebre y talentoso de su director, John Berry, otro semidesconocido más que encontró en el excelente momento del cine americano un filón para, al menos, no quedar en el olvido. La cinta tiene un comienzo clásico: un delincuente común, un atraco que sale mal, un policía que resulta muerto…a partir de aquí Nick Robey (Garfield) será acorralado y no tendrá más remedio que atrincherarse en la casa de los Dobbs, una familia media trabajadora. Será la hija, Peggy Dobbs (Shelley Winters), la que tendrá el fatal encuentro con Nick después del asalto y que terminará desembocando en la tensa situación que centrará el argumento de la película. Además, Peggy se enamorará de Nick que no dudará en mantener a la familia secuestrada hasta poder encontrar una salida. La historia de amor entre Peggy y Nick, la huída del delincuente y las tensiones entre el bandido y el cabeza de familia, Fred Dobbs (Wallace Ford), tendrán un final común y que escenificará magníficamente todos los aspectos desarrollados en una trama que por momentos recuerda a “Horas Desesperadas” de Wyler.

De obligada visita para los seguidores del actor americano, “He Ran All the Way” es una muestra más de la excelente capacidad de interpretación de John y supone el encuentro con el último trabajo del actor. Carrera la del neoyorquino cortada por la enfermedad…y por los cabrones de Comité de Actividades Antiamericanas que lo incluyeron en las listas negras por ser un tipo íntegro y honesto y no dar nombres donde otros dieron apellidos. Quizás su muerte habría que ponerla en el debe de alguien…al menos su hija lo creyó así: "A él lo mataron, fue increíble bajo el estrés que vivía, teléfonos intervenidos, seguido por el FBI. Él no había trabajado en 18 meses".
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19 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
El subgénero de los secuestros y la toma de rehenes
Un título precedente de otros posteriores como De repente o Horas desesperadas con el secuestro a una familia por parte de un forajido de la justicia. No me atrapó demasiado porque apenas logra generar un clima de tensión o angustia exceptuando su recta final que va in crescendo y con un último plano bastante impactante.

Los diálogos resultan blandos con situaciones muy forzadas al borde de la verosimilitud. John Garfield es creíble en su personaje a pesar de buscar continuamente la complicidad con el espectador en un malo carismático y de buen corazón. El personaje de Shelley Winters es tan inseguro y vulnerable que llega a resultar empalagoso.

De este director, John Berry, tengo bastante interés por el visionado de Tensión, muy apreciada por la crítica.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil