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5
Topless cinematográfico
Teniendo en cuenta que los directores de las tres piezas son tan admirados como despreciados a partes iguales, resulta difícil (o prácticamente imposible) ser imparcial y no decantarse por uno de los episodios; aunque si “Eros” fuese un concierto, Antonioni y Soderbergh serían los “teloneros” de Kar-Wai por mucho que le pese a alguien.

Comienza el anciano haciendo lo que sabe: escupir imágenes impregnadas de una preciosa fotografía y exteriores con una banda sonora a tono dejando al espectador que anude los cabos sueltos. Es decir, no contar nada en un ejemplar ejercicio de vacuidad autocomplaciente (salvo para los espectadores que sepan sacar la esencia de un cuadro totalmente pintando de blanco) y dormir hasta las piedras observándolo.

Lo mejor: la bizarra e inclasificable competición de baile femenino al desnudo en una playa, donde el único riesgo (no cinematográfico) de Antonioni es dejar sin protección solar a sus portentosas protagonistas.

Soderbergh quiere realizar en su episodio un nuevo salto con tirabuzón y excelente fotografía en blanco y negro (firmada con su seudónimo habitual) directo a la somnolencia. Consigue los mismos efectos que los 90 minutos de “Solaris” en un tercio de metraje. Olvidable como tirar un avión de papel por una ventana.

Lo mejor: ZzzzzzzzzzzzZzzzzzzzzzzzzzzZzzzzzzzzzzzzzz… ¡¿Eh?! ¡Un pezón! …ZzzzzzZZZZzzzzzzzzzzzzZZ….

Kar-Wai a través de la historia de un sastre hace lo que sabe: narrar una historia de amor imposible con elementos recurrentes en su filmografía que tanto desquician y agradan al respetable. Ni es lo mejor del director de “Deseando amar”, ni toca de lejos sus cumbres artística-pedantes que tanto me cautivan y alabo, pero supone un bálsamo de cafeína cinematográfica ante tanta modorra e ingravidez soporífica. ¿O qué director actual puede transformar una paja en algo primoroso sin que un espectador tan despreciable y puntilloso como un servidor pueda mofarse a sus anchas?

¿Lo mejor? Es lo mejor de “Eros” por mucho, mucho y mucho que le pese a alguien. Aunque para gustos ya sabemos que están los colores y en “Eros”, para bien o mal, hay una completa gama de tonos y matices fílmicos.
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44 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Interesante homenaje a Antonioni
Mediometraje de Michelangelo Antonioni, filmado años atrás, complementado con dos piezas de encargo. El propósito es doble: publicar la última realización de Antonioni (93 años) y rendirle un homenaje de reconocimiento.

1. La pieza de Antonioni ("El filo misterioso de las cosas") se sitúa en la costa de la Toscana en la época actual. Se basa en un cuento del propio Antonioni de su libro "Quel bowling sul Tevere". Narra la relación de la pareja de Cloe (Regina Nenni) y Christopher (C. Buchholz), que en lugar de explicarse el malestar afectivo que sienten mediante el silencio, lo hacen con palabras y gestos que no dicen nada. La discusión entre los protagonistas, la relación efímera de sexo de Christopher y Linda (Luisa Ranieri), el baile de Cloe y Linda y la luz crepuscular, definen un relato de amor y sexo que busca la inmediatez y la intrascendencia. Imágenes de gran belleza y música sugestiva.

2. El episodio de Steven Soderbergh ("Equilibrium") se sitúa en NYC en 1955, cuando el psicoanálisis estaba de moda en EEUU como panacea de muchos males. El motivo que mueve la acción es un sueño reiterado de un ejecutivo estresado, Nick Penrose (Robert Downy), por un trabajo sin alicientes, de jornada continuada, sin ejercicio físico y sin sexo. Le atiende con manifiesto desinterés un psicoanalista, el Dr. Pearl (Alan Atkin), que mira con anteojos una figura posiblemente femenina, situada en una vivienda del otro lado de una calle anchísima. Los temores que suscita un sueño erótico, más vacío que minimalista, y el voyerismo de una imagen difuminada e inalcanzable son los motivos de distracción, preocupación y obsesión de dos personajes de un universo sin afecto y sin comunicación emocional. Comedia esperpéntica, con toques de humor, glosa la desolación de una sociead sin amor, porque para ella sólo vale el dinero y lo que se adquiere con él. No habla de erotismo, sensualidad y amor, sino de su muerte.

3. La pieza de Kar-Wai ("La mano"), se sitúa en 1963. Narra la historia del amor imposible de un joven sastre por una prostituta de lujo, que vistió siempre con extraordinaria elegancia. Ella despierta en Zhang (Chang Chen) el deseo sexual, el sentido de las caricias y las emociones afectivas. Pero Hua (Gong Li) está enferma, pierde su belleza, los clientes no la visitan y ella sale a la calle como buscona. Las historias de los grandes amores y de las pasiones desbordadas son del pasado, hoy impera la inmediatez. Kar-Wai aporta el contrapunto de la historia de Antonioni, el contraste que la explica. Justo y acertado homenaje al viejo maestro de un cineasta que reconoce su deuda impagable con él. Imágenes bellísimas y grata música de Peter Raben.

Encadenan las historias unos dibujos magníficos de Lorenzo Mattoti y la canción "Michelangelo Antonioni" de Caetano Veloso. Soderbergh y Kar-Wai explican, a su manera, cómo y en qué medida el legado del maetro persiste en su trabajo. El film se estrenó en el Festival de Venecia.
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26 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Los espejismos del deseo

Una película de tres episodios dirigidos por Antonioni, Soderbergh y Wong Kar Wai, con el erotismo como tema principal pero con extrema libertad como para que cada uno de estos grandes realizadores despliegue sus particulares estéticas y estilos.

El primero de los episodios es el del legendario Michelángelo Antonioni, "El filo peligroso de las cosas", que parte de un argumento mínimo: una pareja discute, él le reprocha su desinterés por el sexo y ella (Cloe) se molesta con la desmesurada importancia dada a ese tema. Un encuentro casual con otra joven exteriormente parecida a la primera (Linda), permitir  invertir los términos de la (in)comunicación y las palabras se reemplazan por un encuentro de los sentidos. El careo final entre ambas mujeres introduce de pleno al simbolismo del doble y sus opuestos complementarios: Cloe es el raciocinio, Linda la sensualidad.
Dando prioridad a la luz y al silencio, Antonioni acompaña el deambular de los tres personajes a través de todo tipo de espacios.El erotismo de la película se basa en un marcado despojamiento del cuerpo femenino reinserto en la naturaleza.

De los exteriores con cielos, nubes, mares y horizontes infinitos del territorio anterior pasamos a la atmósfera claustrofóbica del segundo relato, "Equilibrium", donde un ejecutivo perturbado relata a su analista un sueño erótico recurrente con una bella mujer. Ambientado entre los años 40 y 50, mezcla las sombras inquietantes del cine de esa época con toques de humor, donde el sicoanálisis participa de una especie de gag en el que un estrambótico siquiatra (Alan Arkin), antes que prestar atención al relato de su paciente, parece más atento a mirar con largavistas por la ventana del consultorio y a lanzar avioncitos de papel con destinatario desconocido.
La parodia opaca con su sonrisa al supuesto tema central del erotismo, y el todo conforma una historia más bien hermética que deja la sensación de un juego experimental.

Con su estilo barroco, unido a un delicado y particular halo de romanticismo, Wong Kar Wai presenta en el tercer episodio "La Mano", la historia de un sastre enamorado de una prostituta de alto nivel. Un amor no correspondido y marcado por la fatalidad, que irá afirmándose en el tiempo. El relato está trabajado potenciando su intensa concentración dramática con la precisión de un orfebre.
WKW usa desprejuiciadamente muchos recursos del lenguaje publicitario y de los videoclips, demostrando que pueden ser traspasados al cine, y no duda en acudir al uso enfático de la música para subrayar un determinado estado emocional. De exquisita factura, "La Mano" resulta una honda experiencia para los sentidos y la emoción.

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15 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
TRES RELATOS CORTOS, SIN FUSTE, SOBRE EL CONCEPTO DE «EROS»
El 1º, "El Filo peligroso de las cosas", de las peores creaciones que le he visto a Michelangelo Antonioni. Debe ser que se vio apremiado a participar en este trio de directores y compuso y filmó sobre la marcha esta mediocridad surrealista para salir del paso.

El 2º, "Equilibrium", en blanco y negro la realidad y los sueños en color; quizás el más serio y fundamentado de los tres micros. Pero aún así, tampoco esta obra de Steven Soderbergh es nada del otro mundo, floja, no da el aprobado.

El 3º, "La mano", es una historia triste de amor entre una prostituta y un sastre; sin duda la más caliente y pasional de todas; Wong Kar-Wai la hace relevante por una simple masturbación que la dama le hace al muchacho aprendiz de sastre, mandándole bajarse los pantalones, luego los pantaloncillos y metiéndole las manos entre las piernas para jugar con el órgano masculino del varón hasta hacerle gemir de gusto y regusto.

Poco más. Tres excelente directores de cine tratando el tema de "Eros" con la mínima creatividad y aliciente para el espectador, tanto que si alguien se pierde este film sepa que da igual, no se pierde nada en especial.

Fej Delvahe
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13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Wong Kar-Wai al rescate
Cuando varios directores con vínculos comunes se juntan para realizar una película, suelen acabar dando a luz a un enjendro multiforme que reune lo más detestable de cada uno de ellos. Se puede ver en "Historias de Nueva York", donde Coppola, Scorsese y Allen se parodiaban a si mismos ofreciendo un resultado final, cuanto menos, decepcionante.
"Eros" no se queda atrás. Las dos primeras historias son patéticas. Antonioni, que posiblemente no estaba en las condiciones más optimas para ponerse a dirigir, se recrea en una sucesión de escenas, supuestamente llenas de simbolismo, pero que harán sonrojar a cualquiera que haya sentido alguna admiración por el realizador italiano. Absolutamente infame su capítulo. El bailecito que la actriz se marca al final es la culminación de una historia disparatada y que carece por completo de cualquir tipo de interés.
De Soderbergh casi nada que decir: su capítulo resulta en la misma línea del resto de la filmografía de uno de los realizadores más sobrevalorados de la última década. El rigor con el que retrata una sesión de psicoanálisis es el mismo con el que un guerrillero colombiano analizaría las obras completas de García Márquez. Lo dicho, otro despropósito de un hombre al que han dado mucha más coba de la que sin duda se merece.
Menos mal que al final aparece Wong Kar-Wai con una historia llena de sensibilidad que está perfectamente a la altura de sus obras mayores como "Deseando amar" o "Happy Together". Increible el Hongkones: reinventándose a si mismo con un relato que derrocha genialidad en cada uno de sus planos. Mención especial al último encuentro entre Gong Lee y Chang Chen: se trata de una escena memorable. Cruda pero a la vez, envuelta en un halo de belleza capaz de conmover al más insensible de los seres humanos.
Me estoy imaginando la cara de Wong Kar-Wai al ver los cortos de Antonioni y Soderbergh. ¿Qué he hecho yo para merecer ésto?, pensaría. Su estupenda historia pasará desapercibida por culpa de sus dos compañeros de viaje. Una lástima.
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9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
¿Destilando erotismo?
Eros, collage de mediometrajes obra de tres reconocidos cineastas. Las tres piezas comparten supuestamente temática: El erotismo. Y digo supuestamente, porque a mi, particularmente me excita más una sopita de ostras y una merienda a base de galletas de canela que cualquiera de los 3 cortos. Antonioni, Soderbergh y el hong konés Wong Kar Wai comparten póster promocional.
La "peli" abre con el más flojo de los tres minifilmes, que es, miren por donde el del veterano Antonioni. Es una obra lenta, plagada de planos superflúos que no dicen nada. Desprende un tufillo "cutre" entre tv-movie dramática de las que te plantan los domingos a eso de las 15:00 en telecinco y peli porno. La música, lamentable, se reduce a un par de canciones “eróticas” royo “Je t’aime” y una que parece sacada del hilo musical de cualquier motel cutre.
Le sigue Soderbergh. Es el más “intelectual” de los 3 y también pretende ser el más sugerente y evocador (pero en esto le gana de largo el corto de Kar-Wai). Transcurre en la consulta del psicólogo de un ejecutivo de una empresa de publicidad que busca el por qué de un sueño erótico recurrente que le atormenta. Resulta bastante cómico y agradable de ver.
Por último, una pequeña joya: “La mano” muy en el estilo de “In the mood for love”, con motivos que se repiten (como el abrazo final). No sorprende pero emociona y es la más estética y excitante de las tres.
Por último, destacar la canción de Caetano Veloso que acompaña los grabados y dibujos que enlazan las tres obritas.
Las puntúo por separado:
Antonioni -- 3
Soderbergh -- 7
Wong Kar Wai -- 8
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Sólo ante el peligro
Eros es una película formada por 3 relatos dirigidos por el maestro Michelangelo Antonioni, Steven Soderbergh y Wong Kar-Wai.

Francamente me gustaría poder esgrimir algún comentario sobre los episodios de Soderbergh y Antonioni (que supone a mayores su testamento cinematográfico), pero por no recordar ya no recuerdo ni sus títulos. Lo único que se mantiene en mi subconsciente es la demoledora sensación de haber sido estafado, de haber gastado 1.5 euros para alquilar semejante bodrio. Mi desesperación llegó a tal nivel que apunto estuve de coger el dvd y tirarlo por la ventana, sin embargo mi cerebro dijo: “tranquilo, que aún falta el relato de Wong”. Y sí, ahora me doy cuenta de que acerté al mantenerme pegado a la televisión. La mano (así se llama el relato dirigido por el hong-konés) supone otro paso más en la edificación de ese mundo sensual, silencioso, musical, cálido y desolador ideado por Wong Kar-Wai. Ante los ojos del espectador se presenta una historia de amor (como siempre en Kar-Wai) imposible, personificada en personajes perdidos, confusos, autodestructivos.

Todo es tan bello, que te dan ganas de retener cada instante en la memoria, que deseas que el sufrimiento de los personajes no termine nunca, que se alargue, aunque diluido, en el tiempo. Llegado el final, puede asaltar al espectador 1 duda de carácter existencial: ¿Cómo pudieron enredar a Wong en semejante desbarajuste? Ni Soderbergh, ni Antonioni se toman su trabajo en serio, es más, se dedican a crear unos discursos del todo insustanciales, preñados de auto admiración, sentenciados a muerte por el síndrome del director-ego, más propio de Aronofski que de los directores de películas como Traffic, Sexo, Mentiras y Cintas de video, La Noche o Blow-Up.

Por suerte siempre nos quedará Kar-Wai, a pesar de que los exhibidores españoles tengan la desvergüenza de no estrenar su primera película americana: My Blueberry Nights.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Los tríos siempre son complicados
Siempre es difícil evaluar objetivamente este tipo de películas a tres manos dado que cada una tiene lo suyo y es bastante complicado sacar una conclusión en conjunto sobre la calidad de los tres relatos. Nos encontramos ante tres pesos pesados de la dirección que intentan dar su visión sobre un tema tan complejo como el erotismo. Pasemos a analizar detenidamente los tres fragmentos de este complicado film:

-"The Dangerous Thread Of Things", de Michelangelo Antonioni

Quizás la más floja de las tres y es que Antonioni confunde erotismo con desnudos. Crea un relato tan vacío como inverosímil, dando preponderancia a las escenas de cama y desnudos. Suple la falta de erotismo (prácticamente nula) con diversas imágenes de bellas mujeres desnudas y preciosos paisajes de la Toscana italiana, pero en definitva realiza un trabajo muy pobre con un guión bastante deficiente, más cercano al cine porno que al cine serio.

-"Equilibrium", de Steven Soderbergh

Curioso y extraño relato el que nos propone el director norteamericano. Construye una historia que se sale del tiesto de lo que se supone que debe ser el tema central de las tres historias. Soderbergh no nos habla de erotismo si no que nos presenta un fragmento con más tintes de comedia que de drama. Lo más reseñable de esta parte es el buen papel de Alan Arkin y alguna que otra situación en la escena consulta. Por lo demás, fragmento sin mucho sentido y sin mucha gracia que no será muy recordado por el que escribe.

-"The Hand", de Wong Kar-Wai

Extraordinario y precioso fragmento con el que nos deleita el gran Wong Kar-Wai. El mejor a años (o siglos) luz del resto. El director chino crea un relato ítimo y sensual sin caer en innecesarias escenas de cama (de hecho es el único de los tres en el que no se muestra ningún desnudo), contando con un gran trabajo por parte de Gong Li y Chang Chen. Una vez más excelentes y bellos planos marca de la casa acompañados de un excelente toque musical. Wong Kar-Wai gana la partida a sus dos compañeros y demuestra que en cuestión de dramas románticos modernos Asia gana por goleada a Europa y América.


En definitiva, film interesante de ver, con tres relatos que no se hacen pesados y son bastante interesantes, solo que la calidad de uno de ellos no se puede comparar a la mediocridad de los otros dos. Recomendada a cualquiera que le gusten este tipo de dramas, encontrarán una propuesta fresca y original.
Por otra parte, respecto a la nota, como he dicho antes es muy complicado evaluar una película de estas características y he optado por el 7 como nota simbólica (dado que no se pueden votar los fragmentos uno por uno)... No se fíen de esta nota porque es engañosa, ya que es excesiva para los dos primeros episodios pero mediocre para el tercero.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Pasado amoroso, presente sexual
Eros es una película colectiva sobre el sexo y el amor. Sin duda, solo por los directores el proyecto es sumamente atrayente: Michelangelo Antonioni, Steven Soderbergh y Wong Kar-Wai. El problema es que los últimos trabajos de todos ellos fueron extremadamente decepcionantes (Más allá de las nubes, Oceans Eleven
2 y 2046, respectivamente), así que iba con bastante miedo. Sin embargo, los tres me gustaron mucho, ahí va una apreciación de cada uno:

La de Michelangelo Antonioni es bastante ambigüa, frente a planos de un poderío descomunal (los dos protagonistas en el bar mirando al mar mientras una familia come entre risas o la siguiente de la copa cayéndose voluntariamente) encontramos otras ridículas como las de las dos chicas al final bailando en la playa. Sobre las tías... pues están increíblemente buenas, así que yo de Michelangelo hubiese hecho un largo de 4 horas... Aún así se tiene la sensación durante todo el tiempo de que Antonioni es un cineasta incapaz de atravesar la barrera temporal y generacional que separa el mundo actual del que el conoció en los 60 cuando era posiblemente el cineasta más
creativo del mundo. La película realmente trata de un hombre incapaz de entender un mundo que no es el suyo y que se limita a mirarlo, retratando sus vicios (la bso adecuadísima) y todo lo que odia de ella. Podemos alegrarnos de que un talento tan genial como el del maestro italiano siga queriendo plasmar sus vivencias y sus ideas en la pantalla. Yo lo celebro con entusiasmo, sus planos me siguen conmoviendo y consiguen que me pregunte constantemente sobre mi soledad y sobre el futuro.

La de Soderbergh es completamente incomprensible, pero a la vez atrayente. A mi Robert Downey Jr me ha gustado mucho. Lo del avioncito es bastante ridículo, toda la historia lo es, pero creo que era necesario que así fuera. No se muy bien de que trata, pero posiblemente tras Solaris y alguna más sea la obra que más aprecio de Soderbergh. Y no sale la pesada de Julia Roberts. Punto a su favor.

Y de Wong Kar Wai... Cuando un hombre hace un cagarrio de las proporciones de 2046 (cagarrio con buenas ideas y música antológica, todo hay que decirlo) su recuperación para el cine parece imposible. Pero aquí lo tenemos haciendo uno de sus mejores trabajos, sino el mejor. Olvídense del frikismo de Ashes of time, de la vomitiva cursileria de El paso de las lágrimas o del esteticismo coreográfico que empaña muchas de sus obras (algo que aun persiste en menor medida, por desgracia). Kar-Wai pare una obra de un rigor y un perfeccionismo memorable. El ejercicio de subjetividad que propone con su cámara, casi determinista, que olvida lo que sucede más allá de su encuadre, es de un valor impropio de un cineasta casi elevado a Dios como es el hongkonés. Una obra de una gigantesca envergadura,
imprescindible para los amantes del cineasta y fundamental para aquellos que intenten entender el cine actual.
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9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Impresionante WKW, horribles Sodenbergh y Antonioni
Ciertamente es una lástima que la magnífica historia de Wong Kar-Wai esté en este recopilatorio. Se agradece por poder ver algo más del realizador hongkones, pero resulta lamentable por las dos basuras que filman Sodenbergh y Antonioni.

Primer corto (Antonioni): Una mierda. En lugar de jugar con el erotismo, la película es un amontonamiento de escenas de 10 segundos donde vemos tetas, culos y tetas de nuevo. Tiene momentos que no vienen a cuento como el baile final, el tirar la copa al suelo o, de nuevo, que la "protagonista" se pase la peli en camisa con transparencias. Mostrando las tetas, claro. 1/10.

Segundo corto (Soderbergh): Otra decepción. No es ni bueno ni malo, simplemente neutro... pero no dentro del contexto de "Eros". La historia es extraña y no pinta nada en este recopilatorio, y no, no me vale soñar con una tía en tetas para justificar el erotismo. Los primeros segundos está bien, luego llega a ser ridículo. Obviamente no llega al nivel de basura del anterior, pero tampoco es un buen corto. 3/10.

Tercer corto (WKW): Impresionante. Lo único que merece la pena de "Eros", no sólo por sus personajes o su excelente fotografía, sino por su gran historia. Y por que realmente es el único cortometraje con componente erótico que realmente enfatiza en el erotismo, llegando a veces a ponernos un poquito a tono (la escena de "la mano" es... indescriptible). 9/10.

Por separado, WKW firma un corto de 40 minutos magnífico, desenlace incluido. Acompañado del otro par de inútiles... se queda en nada. Regular tirando a flojo... Merece la pena alquilarlo para ver "The Hand", sin duda.
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7 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
The Hand: fascinante sensualidad
Voy a omitir opinar sobre las películas de Soderbergh y Antonioni, que no me despertaron verdadero interés.

Sí en cambio quisiera comentar sobre el film de Wong-Kar Wai, The Hand, que me produjo una enorme fascinación, y mi calificación toma en cuenta solo esta película.

Se trata de un exquisito corto (de unos 40 minutos), que nos remite a un Hong Kong en los años 60, que bien podríamos asimilar a un escenario atemporal. Bellísima fotografía, y una puesta en escena refinada, bien al estilo de su director, y que nos remite a "2040" o "Con ánimo de amar". Encuadres estrechos y exqusitos, que ponen el acento en detalles de refinamiento como sus espejos biselados, un guante de encaje, sensuales tacones, abigarrados empapelados, o la atmosfera opresiva de un pasillo de hotel. Una banda sonora cautivante complementa maravillosamente su estética visual.

Apasioanda sensualidad y erotismo contenido es lo que nos transmitirá esta película, a través del relato de un sastre tímido, enamorado de una hermosa prostituta, y por quien siente calladamente un profundo amor y deseo. Narrado con elegancia y clase, es una bellísima recreación del erotismo.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
EL ORDEN DE LOS FACTORES
Eros está conformada por 3 episodios dirigidos respectivamente (y en el mismo orden) por Michelangelo Antonioni, Steven Soderbergh y Wong Kar-Wai, que tienen como denominador común el erotismo, y la sensualidad. El atractivo tríptico, presentado en el Festival del Venecia del 2004, sufre de lo que la mayoría de producciones de dirección colectiva adolecen: irregularidad y falta de homogeneidad en lo que a calidad e interés se refiere. Abre la película The Dangerous Thread of Things, el mediometraje de un veterano Antonioni que continúa captando los reflejos más bellos, pero que ya tiene poco que contarnos. Le sigue Equilibium de Soderbergh, las (hasta cierto punto) divertidas confesiones onírico-eróticas y monologadas de un ejecutivo ante su psicoanalista. Afortunadamente la película cierra con The hand, la pieza dirigida por Wong Kar Wai, una sutil y bella historia de amor entre una hermosa prostituta y su joven sastre. Kar Wai nos regala una historia sugerente y sentida que renuncia a la carnalidad, la frialdad y la pretenciosidad de los dos capítulos precedentes. The hand, en definitiva, logra dejarnos un buen sabor de boca, por lo que, probablemente, el orden de los episodios no haya sido casual, lo que si que es seguro es que un orden inverso de los factores sí que hubiera alterado negativamente el producto.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Mezcla erótica
Un Antonioni irreconocible, un Soderbergh fuera de onda y un magistral Wong Kar-Wai. De todo hay en esta pelicula formada por tres historias diferentes con el erotismo de por medio. Aunque si uno lo piensa a Antonioni le pueden los desnudos faciles e integrales, a Soderbergh le van mas las medias y el cachondeo y el único que pone algo de sensualidad en la función es el hongkonés y mediante las sugerencias y los diálogos como sólo los grandes maestros parecen saber.

Además de esto una espléndida canción de Caetano Veloso para enlazar los trabajos entre sí.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Tres amores
Antonioni: retazos y pinceladas al cuerpo de Regina Nenni. Por lo demás, apenas salvable.

Soderbergh: tontería supina fuera de lugar. Vacía de contenido y sin gracia que no pega en la trilogía ni con cola.

Wong Kar-Wai: sutilísima, hermosa, la más sensual, sin que se tenga que ver nada del otro mundo. Gran atmósfera la creada por Wai, la más acorde de las tres al lema de la idea.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Kar-Wai: Mejor sólo que mal acompañado
Merece una crítica aunque sólo sea para diferenciar los 3 mediometrajes:

- El de Antonioni trata sobre una pareja que pasa por una crisis matrimonial. Siendo serios, si la protagonista no tuviera un cuerpo tan escultural sería insufrible de ver. Nota: 3,5

- Soderbergh es el más original de los tres y nos propone una consulta en el psicólogo sobre sueños eróticos en la que no se termina de saber a ciencia cierta quién es el que dice/hace las mayores tonterías, si el paciente... o el doctor. Nota: 2

- "The Hand" es el tercero de los mediometrajes, que logra quitar el mal sabor de boca de los anteriores a base de un film muy bonito sobre el amor platónico. Kar Wai logra lo que, a mi juicio, no consigió con sus aclamadas "In the mood for love" o "2046", crear un verdadero ambiente de drama a base de escenas muy cuidadas visualmente. Nota: 7

La nota media no llega al aprobado debido al bajo nivel de las dos primeras historias, así que tan sólo se la recomiendo a los amantes del peculiar estilo de cine de Wong-Kar-Wai
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Sólo la tercera historia es recomendable
Primer relato: Monumental gilipollez pedante y sin sentido. ¿De qué va la historia? Ni lo sé ni me importa. Hace falta tener muchos huevos para hacer algo semejante y muy poco estómago para digerirlo sin que te den arcadas. ¿Personajes? No existen ¿Argumento? Hasta un chiste malo tiene más calado dramático que esto ¿Diálogos? Hace falta esforzarse mucho para encontrar algo tan banal, artificial y forzado ¿Erotismo? Tías brincando en cueros. Como se nota que el que está tras la cámara es un hombre. Tristísimo. 0 patatero.

Segundo relato: Algo mejor que el anterior, pero incapaz de desprenderse de ese halo de irritante pretenciosidad que le impide pisar con fuerza en la mente del espectador. Su historia, deliberadamente confusa y extravagante, no ayuda demasiado a la hora de despertar un poco de interés. Como único punto a su favor resaltaría la fotografía (otra vez en blanco y negro, supongo que para intentar que determinado tipo de público piense que lo que aquí se cuenta es muy importante) y algún que otro momento más o menos llevadero. El resto, una mierda. Un 3 y va que chuta.

Tercer relato: Es una verdadera desgracia tanto para Antonioni como para Soderbergh el compartir metraje con este maravilloso maestro de la imagen que es Wong Kar-Wai tras haber parido semejantes castañas. Con el estilo inconfundible (tal vez demasiado inconfundible en algunos momentos) de sus anteriores obras maestras (Deseando Amar y 2046) narra el cineasta asiático la que es, sin lugar a dudas, la mejor pieza de este decepcionante tríptico, sensual y hermosa historia de amor entre un sastre y una prostituta, dando toda una lección de cine comprimido y, lo que es más importante, demostrando que él si conoce y maneja el significado de la palabra erotismo, sin necesidad de mostrar culos, tetas y felpudos. Un 8.

La puntuación de arriba es el resultado de la media entre las tres notas. Que lástima tener que puntuar tan negativamente algo que lleva la firma de Wong Kar-Wai, aunque solo sea en una tercera parte.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Muy recomendable el episodio 3º
De los 3 episodios con que cuenta la película me quedo, indudablemente, con el último, el dirigido por Wong Kar-Wai, cuya historia se hace merecedora del título que ostenta la película. Sólo por este episodio vale la pena visionarla.
Mi recomendación: No os la perdáis.

Afinityjm
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
La mano de Wong Kar-Wai
Irregular pelicula que no puede entenderse en su conjunto nada más que por el exquisito fragmento de Wong Kar-Wai, donde su juego de espejos, colocando la cámara junto a las manos y las espaldas de sus protagonistas, es una pieza mayor en la colección de grandes diamantes de su maravillosa puesta en escena. Las dos primeras historias son aburridas y fallidas.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
THE HAND
Las dos primeras historias de la película son meros aperitivos, prescindibles, para los fuegos artificiales finales de Wong Kar-Wai con 'THE HAND', una historia preciosista, bien narrada y mejor resuelta sobre el amor imposible de un joven sastre por una prostituta de alto standing. Nunca se saco tanto jugo a una paja.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
La mano de Wong Kar-Wai
La razón porque doy este 9 a esta película es porque sólo he visto la parte del director chino. Y la verdad que es como el resto de películas suyas, genial. A los que os guste Wong Kar-Wai no os decepcionará. La mano es algo más que una parte del cuerpo para este director y para mi a partir de ahora. A veces la vida no se vive de una primera mano, a veces hace falta vivir mucho para darse cuenta que las cosas de segunda mano valen más.
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3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
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