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George Harrison: Living in the Material World (2011)

7,5
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Sinopsis
Es ésta una muestra más del interés de Scorsese por el mundo de la música. En este caso muestra el viaje musical y personal de George Harrison y su constante búsqueda de un equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Además de las consabidas imágenes de archivo, incluye el testimonio de amigos y familiares sobre la vida del antiguo Beatle. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
George Harrison: Living in the Material World
Duración
208 min.
Estreno
11 de noviembre de 2011
Música
George Harrison, George Harrison
Fotografía
Robert Richardson, Martin Kenzie
Productora
Grove Street Productions / Sikelia Productions / Spitfire Pictures. Productor: Martin Scorsese
Género
Documental Documental sobre música Biográfico
5
¿Desmitificación de un mito o mitificación de un hombre?
1ª Parte:
Scorsese se ha vuelto a enfrentar a la difícil tarea de construir un perfil de una personalidad universalmente conocida por sus dotes artísticas, y al fin y al cabo, humanísticas. Esto hace que contar algo nuevo, de gran interés y con una mirada distinta sea más complicado que realizarlo sobre una persona anónima o de la que conozcamos menos datos biográficos y así poder realizar un planteamiento sobre la personalidad que parta desde cero.

Sin especificar los hechos, anécdotas y testimonios que se encuentran a lo largo del metraje, el documental divide la vida de George Harrison en dos partes: la "Beatle" y la "post-Beatle". La continua catarata de datos hacen que uno se enganche y tenga esa sensación de querer más y por tanto tener un sabor agradable durante todo el documental, pero lamentablemente nunca llega ese verdadero "más" que convierte a una obra en grande.

Lo que quiero decir es que en 208 minutos no llega a profundizar realmente en ese misticismo que envolvía a George Harrison, quedándose en cuestiones más superficiales de bienes personales, mujeres y viajes, sin adentrarse por tanto en su mundo interior, esto es, conocer qué pensaba, hacía, creía y aportaba Harrison al mundo desde su punto de vista: desde las raíces de esa supuesta naturaleza del ser humano que le sedujo, aunque traducidas a través del documental y en síntesis, fue que le caía muy bien Ravi Shankar. No me extraña, a todos nos seduce un genio.

(Sigo en el spoiler, pero tranquil@s, sin desvelar nada que pudiera ser desvelado)
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26 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
La culpa de todo la tiene Yoko Ono
La verdad es que me dio un poco de pereza cuando vi que la peli duraba 3 horas, pero me olvidé deprisa de la duración del metraje cuando empecé a escuchar mis canciones preferidas de los Beatles, las fotografías de aquellos maravillosos años 50 en los que todo comenzó en blanco y negro, y John Lennon, Paul McCartney, y George Harrison eran unos adolescentes desconocidos.

Luego llego Ringo, y después la maldita Yoko Ono, la culpa de todo la tiene Yoko Ono, hasta de que llueva. Clapton también salió, y además contó como compuso "Layla" y se ligó a la entonces esposa de George Harrison. Ella también contó su versión. Chica, no te preocupes, yo no te juzgo, si Eric Clapton me escribiera a mi "Layla", también me lo hubiera tirado.

Las fotos con Jimi Hendrix, y Bob Dylan, "Here comes the sun", el Hare Krishna, y los viajes espirituales de Harrison a la India. El LSD, y con éste "Lucy in the Sky with Diamonds".

Y llegaron mis queridos Monty Python y La Vida de Brian. "¿Te violó un Romano? Bueno, solo al principio..."

Era una vida trepidante, alucinante, no sólo eran el dinero y la fama. Eso era lo de menos. Lo importante era el poder del mito, de pasar por la tierra como una especie de gurú para la gente de a pié. Y uno empieza a preguntarse que clase de vida ha sido esa, cómo ha sido vivir de esa manera, renunciar a la vida común que nosotros llevamos, y llevar una existencia abrasadora, sorprendente, llena de anécdotas. Una vida en la que no transcurre un sólo día insípido, un sólo día gris, porque todos son maravillosos u horripilantes, pero siempre sucede algo que te hará recordarlos.

Siempre lamento que pasen días, horas, sin ser plenamente consciente de ellos, es algo que me produce un profundo pánico, que transcurra mi vida y lo obvie, que llegue mi vejez y no haya aprovechado mi tiempo. Por eso creo que es tan importante hacer de tu existencia algo especial, algo que recordar. Es la única manera de apreciar que tu vida está sucediendo ahora.

Algo que Harrison logró sin lugar a dudas.
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15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil