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Críticas de dovith
Críticas ordenadas por:
Jane the Virgin (Serie de TV)
Jane the Virgin (Serie de TV) (2014)
  • 6,2
    2.415
  • Estados Unidos Jennie Snyder Urman (Creator), Melanie Mayron, ...
  • Gina Rodriguez, Diane Guerrero, Priscilla Barnes, Yael Grobglas, ...
7
Jane Gloriana Villanueva
En las telenovelas siempre se tiene que tener a una heroína con una historia bien culebronesca: por ejemplo en "Topacio", una niña era criada como un animal salvaje en el monte hasta que el Dr. Martín Buitrago la tomaba bajo su protección y la educaba con el único propósito de convertirla en su esposa cuando fuera adulta. Debido a su ceguera, Topacio ignoraba que Martín había quedado desfigurado al salvarla de un incendio. En "Jane the Virgin", se nos presenta a Jane Gloriana Villanueva, hija de Xiomara, nieta de Alba. Jane estaba prometida con el detective Michael Cordero, y, al otro lado de la ciudad, Rafael (un flechazo que Jane tuvo un verano cuando era más jovencita y que nunca la llamó) estaba casado con Petra. Pero entonces, Jane (que, por si no lo habéis pillado por el título, es virgen) en una visita al ginecólogo es inseminada accidentalmente con el esperma de Rafael (que lo tenía congelado y guardado en un banco de esperma, porque posteriormente a su extracción sufríó una operación debida a un cáncer que le imposibilitó de por vida poder tener hijos; no hace falta decir que dicho esperma iba destinado a Petra, que quería darle una sorpresa a Rafael quedándose embarazada). Así que Jane decide romper con Michael, y Rafael rompe con Petra. Y, adivinad qué!, se enamoran. Por otro lado, Petra, que posee parte del hotel de Rafael, no posee lo que más desea en el mundo, a Rafael. Todo parece sacado de una telenovela, ¿verdad? Pues esperad, Jane descubre que su padre es su estrella favorita de las telenovelas: Rogelio de la Vega, el cual vuelve a aparecer en su vida...
La verdad es que de entrada el argumento puede parecer un auténtica chorrada, el de una serie mala con avaricia. Pero JTV no es un culebrón al uso, se ríe de sí misma en todo momento y, de rebote, de todos los culebrones habidos y por haber. Tiene un tono similar al que tuvo en su momento "Ugly Betty" o "Desperate Housewives" o la actual "Devious Maids", que hace muy poco ha comenzado su tercera temporada. Se trata de una telenovela que se ríe descaradamente de las telenovelas, alternando ingeniosamente la comedia y el drama. La serie muestra constantes giros en sus múltiples tramas a un ritmo casi frenético, que no permite que te aburras ni por un instante. JTV es un claro ejemplo de que la premisa no hace la serie, sino que la serie la hacen un montón de ingredientes que tienen que ir en su justa medida: un elenco de actores y actrices (en este caso mayormente desconocidos para el gran público) en estado de gracia, una banda sonora con unos encantadores toques latinos que acompaña a la perfección a los hechos absurdos que se van desarrollando, apariciones estelares de conocidas estrellas del mundo latino como Paulina Rubio o David Bisbal (un cutrerío con mucho encanto), por no hablar de asesinatos, asuntos turbios relacionados con drogas, cirujía plástica, pasados oscuros, secretos familiares, dobles identidades... entre muchos otros ingredientes que hacen de este alocado y refrescante cocktail latino, una bebida muy apetitosa. Tiene todo lo que nos gusta de las telenovelas, porque sé que en el fondo os gustan y habréis seguido alguna, aunque ahora os cueste reconocerlo, sacándole todo lo que no nos gusta de ellas. La serie hace gala de una descomunal exageración, excentricidad y ridiculez (fotos de carteles que hablan, objetos parlanchines...) pero lo hace con encanto y con honestidad, de manera que la serie aguanta todo lo que le echen...
Jane Gloriana Villanueva está interpretado por la talentosa Gina Rodríguez, que tiene una sonrisa encantadora y es capaz de arrancar carcajadas y lágrimas con una facilidad y una naturalidad innatas.
los personajes secundarios no se quedan atrás, y cada uno a su manera son un elemento indispensable para que toda esta farsa funcione. Comenzando por Xiomara Gloriana Villanueva (la madre de Jane), Xo para los amigos, es un poco devorahombres, un poco ligerita de cascos, pero una ligerita de cascos entrañable y de buen corazón que, por si fuera poco, es una fan acérrima de Paulina Rubio, la cantante mexicana es su ídolo y quiere llegar a ser una estrella de la canción pop petarda como ella algún día. Luego tenemos a Alba Gloriana Villanueva ("Agüela"), una devota cristiana que se empeña en seguir hablando español aunque lleve más tiempo en Estados Unidos que el propio Barack Obama, que entró en el país de manera ilegal, por lo que nunca quiere ir al médico porque no tiene los papeles en regla. Alba es la principal causa de por qué Jane está reservando su flor fresca y lozana hasta el matrimonio. Hilarante es el flashback donde Alba habla con una jovencísma Jane, que casi ni la comprende, y le dice: "Mira la flor que tienes en la mano. ¿Ves lo perfecta que es? Lo pura que es... Ahora, mija, estrújala", la obediente Jane le hace caso a su abuela y ésta continúa su discurso dogmático: "Ahora intenta que parezca nueva otra vez. Venga!", una asustada Jane responde con una voz tímida y temblorosa: "No puedo..." Y Alba implacable continúa: "Cierto es, no puedes volver atrás. Y eso es lo que sucede cuando pierdes tu virginidad. Nunca más puedes volver atrás. Ninca lo olvides, Jane!"
JTV puede parecer una serie tonta, pero es entretenimiento en estado puro y además entretenimiento hecho con muy buena mano. JTV ha puesto toda la carne en el asador en su primera temporada, ofreciendo un montón de tramas desarrolladas sin miedo a quedarse sin ideas y explotando todos y cada uno de los filones que las semillas que iban sembrando podían ofrecer al espectador.
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4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mom (Serie de TV)
Mom (Serie de TV) (2013)
  • 5,6
    2.162
  • Estados Unidos Eddie Gorodetsky (Creator), Chuck Lorre (Creator), ...
  • Anna Faris, Allison Janney, Mimi Kennedy, Jaime Pressly, ...
7
Todo sobre mi madre
El jueves pasado se emitió el último episodio de la segunda temporada de la sitcom "Mom", la nueva producción de Chuck Lorre, la mente pensante detrás de otras sitcoms de éxito como "The Big Bang Theory", "Mike & Molly" o "Two and a Half Men" y que ya sabemos desde el pasado 12 de marzo que ha sido renovada a una tercera temporada. La serie cuenta entre su elenco con dos "monstruas" de la comedia; por un lado Anna Faris, que ya tiene el culo pelado en hacernos reír con su participación en la saga de "Scary Movie"; y por otro lado, a Allison Janney, quien triunfó con un papel dramático en "West Wing" (El ala oeste de la Casa Blanca) i brilló con luz propia en un papel secundario en "Masters of Sex", y que ya se ha llevado el Emmy por este papel y una nominación a los Golden Globe. Ambas poseen un tempo perfecto para la comedia, haciendo que ésta no decaiga en ningún momento.

"Mom" no es una sitcom familiar al uso, no estamos hablando de "La tribu de los Brady", "Los problemas crecen" o "Cosas de casa", sino que se encuentra más en la línea de esas sitcoms sobre familias desestructuradas y lejos de ser perfectas, como "Roseanne" o incluso "Los Simpson". "Mom" no cuenta la historia de Christy (Faris) una madre soltera ex-adicta al alcohol, que decide rehacer su vida trabajando en un restaurante donde tiene que servir bebidas alcohólicas frecuentemente y nada más y nada menos que en Napa Valley, una región de Estados Unidos conocida principalmente por su producción de vino, un sitio ideal para dejar de beber. Pero las complicaciones no terminan ahí, Bonnie (Janney), también una ex-alcohólica en recuperación, y con una relaciñon algo tensa con su hija, por circunstancias de la vida tiene que vivir bajo el mismo techo con esta curiosa familia. Y así la comedia está servida...

Ya la intro de la serie es toda una declaración de intenciones. En ella vemos un desfile rápido de fotos con el pasado de Christy - como stripper, alzando una botella de champán dentro de un carrito de compras, e incluso posando para una foto de la policía como detenida. Estas fotos son un fuerte contraste con el retrato que aparece al final de familia ideal, y con la música clásica que las acompaña.Una de las grandes bazas de la seria es la dinámica entre Christy y Bonnie, dos madres que nunca ganarán el galardón de "mamá del año" y si no que se lo pregunten a Violet, una adoelscente que se ha quedado embarazada y a Roscoe, el hijo menor (por supuesto dos hermanos de distinto padre...). La relación entre Christy y Bonnie se basa en elementos fundamentales en toda relación sana entre madre e hija como son la mentira, la trampa y un comportamiento en general de lo más moralmente cuestionable... En el fondo son personajes cargados de buenas intenciones, pero que están tremendamente equivocados sobre cómo enfocar las cosas y eso los convierte en unos personajes aún más atractivos.

Otro punto fuerte de la serie es los tema poco convencionales sobre los que trata, especialmente al tratarse de una sitcom; temas como el alcoholismo, el embarazo adolescente, la falta de vivienda, el cáncer, la infidelidad, la violencia doméstica e incluso la muerte no parecen un plato de buen gusto para una comedia y de ahí que la serie se haya ganado la etiqueta de comedia negra, pero esta combinación la convierten a la vez en una serie divertida y emotiva. Se trata de una sitcom en la que no tiene que resultar extraño que en un momento dado derrames algunas lágrimas y ahí se demuestra una vez más la versatilidad de sus actrices que se encuentran muy bien acompañadas de algunos actores y actrices secundarios que suman calidad: Octavia Spencer, Nate Corddry, Mimi Kennedy, French Stewart o Jaime Pressly. Todo ello la convierte en una sticom irreverente e cínica, a la que vale la pena echarle una ojeada.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cucumber (Serie de TV)
Cucumber (Serie de TV) (2015)
  • 7,4
    439
  • Reino Unido Russell T. Davies (Creator), Euros Lyn, ...
  • Vincent Franklin, Freddie Fox, Cyril Nri, James Murray, ...
7
Y el pepino se puso amargo...
La serie formaba parte de un una especie de trilogía televisiva llamada "Cucumber/Banana/Tofu"; estos tres títulos provienen de un estudio científico sobre la erección masculina que dividió el nivel de dureza de la erección en una escala que consiste en diferentes estados: tofu, plátano pelado, plátano y pepino. "Banana" es una serie corta que se emitía después de "Cucumber", que giraba en torno a algunos de los personajes secundarios que aparecían en "Cucumber" y "Tofu", que se emitía justo después de "Banana", es una serie documental que se centra en algunas actitudes sexuales del siglo XXI desde la perspectiva de gente común.

"Cucumber" se centra en un hombre gay de mediana edad, Henry Best (Vincent Franklin), lidiando con la vida en pareja con su novio con el que lleva nueve años, Lance Sullivan (Cyril Nri). La serie hace una buena disección de la vida en pareja, más allá de la temática gay. Una pareja que se quiere a rabiar, pero entre la que hay cero química sexual, algo más común de lo que pueda parecer. ¿Puede una pareja sobrevivir si el sexo no funciona? ¿Pueden el amor, el cariño, el respeto y la admiración ser suficientes para mantener a dos personas juntas cuando algo tan físico, básico y animal como es el sexo no termina de funcionar? Es una pregunta interesante y de difícil respuesta. La serie no pretende dar respuestas, pero sí que nos muestra la vida de unos gays de cuarentaimuchos, porque los cuarenta son para mucha gente hoy en día los nuevos treinta. Mucha gente sigue sin tener su vida encauzada cuando cruza la temida frontera de los cuarenta.

Hasta el espléndido episodio 1x06, la serie se caracterizó por un tono más bien cómico, lleno de situaciones entre burlescas y patéticas, como cuando una vecina de Henry y Lance, se los encuentran una mañana y le dice a Henry que si puede empezar a masturbarse más lejos de la ventana, que su hijo menor de edad puede verle. Esto se lo dice frente a su pareja, Lance, con el que ya hace tiempo que no mantiene relaciones sexuales... Pero aún así, incluso antes del ya mencionado episodio seis, la seria ya había mostrado pequeños dramas de personajes secundarios, como el amigo de Henry y Lance que les cuenta que su esperma hace un tiempo que tiene un aspecto anaranjado. Las bromas en torno al tema no cesan, hasta que nos es anunciado que al personaje en cuestión le han diagnosticado un cáncer...

La serie nos muestra una realidad muy distinta a la que nos mostró Russell T. Davies en su primera serie de temática gay. Davies regresa a Canal Street, la calle llena de bares y discotecas de ambiente de "Queer As Folk". Pero el ambiente está lejos de ser la zona de cruising de aquel entonces, ahora las App's como Grindr, Tindr , ..., son las que dominan el cotarro y determinan con quien terminarás pasando la noche en la cama... Y sobre todo Davies nos hace un buen análisis de lo que supone el paso del tiempo, hacerse mayor. Como decía antes, ya no se trata de los treintañeros en la flor de la vida de QaF. Ahora con cuarentaitantos, la chispa se ha apagado y espera eternamente volverse a encender...

La serie te hace pasar buenos momentos con su hábil sentido del humor. Muy gracioso el momento en que Lance confiesa a Henry que tiene una cancioncilla grabada en la cabeza y que no logra saber cuál es el título, sólo recuerda que debe ser alguna canción de Eurovisión. Luego le vemos en la ducha y descubrimos que lo que está tarareando es en realidad el "La La La" de Massiel... O cuando aparece una mariliendre de estas que siempre sale por el ambiente con sus amigos gays y que luce una larga melena de color blanco a los que todos tus amig@s llaman Khaalesi...

En principio la serie termina en su episodio 8. Un episodio que cierra de manera bastante convencional todas las tramas, pero no por convencional deja de resultar interesante.
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Togetherness (Serie de TV)
Togetherness (Serie de TV) (2015)
  • 6,6
    576
  • Estados Unidos Jay Duplass, Mark Duplass, ...
  • Steve Zissis, Mark Duplass, Melanie Lynskey, Amanda Peet, ...
7
Tener trentaimuchos o cuarentaipocos...
Cuando Todd Solondz dirigió en 1998 una película llamada "Happiness", está claro que en realidad quería decir unhappiness. Pues bien, cuando los hermanos Duplass (Jay y Mark) crearon esta serie y la llamaron "Togetherness" (algo así como unión o compañerismo) en realidad querían decir disaffection o distanciamiento, que es de lo que habla esta nueva serie de la cadena privada HBO, estrenada en enero de este año y que el pasado domingo emitió su octavo y último episodio de la primera temporada. La serie ya ha sido renovada a una segunda.

El género de la dramedy, esa combinación perfecta de drama y comedia, está dando muy buenos frutos, y la HBO, junto con Showtime, parece que se está especializando en ello. En este caso, la serie se centra en el matrimonio Pierson (Brett y Michelle), que por circunstancias de la vida han acogido en su casa al mejor amigo de Brett (Alex Pappas), que es casi como un hermano para él, y a la hermana de Michelle (Tina Morris). De esta manera, se ven obligados a vivir bajo el mismo techo, intentando lidiar con sus relaciones y perseguir sus sueños a nivel individual, algo nada fácil... Todos los personajes se encuentran en esa delicada frontera entre los treinta y los cuarenta. Una etapa de la vida en la que se está a vueltas de todo, ya nada parece que surja de manera natural, nada fluye, la llamada crisis de la mediana edad. Esa fase en la que la sociedad asume que tienes que tener tu vida encauzada, cuando a veces resulta que es cuando más patas arriba la tienes... La monotonía del matrimonio, la sensación de que deberías haber encontrado ya a tu persona, la sensación de que deberías haber encontrado ya tu vocación y por supuesto un trabajo definitivo, la sensación de que los sueños que tenías en tu juventud no parece que vayan a cumplirse jamás...

Los hermanos Duplass han creado, pues, una serie que supura verdad por cada una de las hondas heridas de sus personajes y esa es una de las grandes bazas de la serie, esa y la mezcla de vulnerabilidad, rechazo y adorabilidad que pueden causar sus personajes, porque todos sabemos que la frontera entre el cariño y el desprecio es una delgada línea muy fácil de cruzar, por lo que muy posiblemente tendremos sentimientos encontrados hacia los cuatro protagonistas. Así, por un lado, tenemos a Brett (Mark Duplass) y Michelle (Melanie Lynskey, para mí la mejor de la serie, su historia es la que más me ha enganchado), un matrimonio que lleva diez años juntos, y que ha perdido la chispa, la llama de la pasión. Michelle no quiere mantener relaciones sexuales con Brett. Ambos quieren arreglar la situación sin llegar al divorcio, porque se quieren, se tienen cariño, pero parecen más compañeros de piso que un matrimonio.

Por otro lado, tenemos a Alex (Steve Zissis), un hombre rechonchín y poco agraciado que sigue persiguiendo su sueño de convertirse en un actor de renombre. Está harto de que le llamen para castings de secundones graciosillos, quiere un papel protagonista. Alex está enamorado secretamente de Tina (Amanda Peet), la "hermana guapa", pero no por ello menos desequilibrada, de Michelle. Tina busca el amor, pero los hombres sólo la quieren por su belleza exterior, ninguno se toma la molestia de ver cómo es por dentro. Bueno, Alex sí, pero ella ni se fija en él, lo ve como su amigo regordete y simpático. La química entre Zissis y Peet traspasa la pantalla y claramente, en mi opinión, es uno de los platos fuertes de la serie, uno no se cansa de ver a estos dos.

No hace falta decir que todos los actores muestran sus defectuosos personajes con naturalidad y sinceridad y todo ello encaja a la perfección en esta especie de producción independiente para la televisión, que no tiene nada que envidiar a algunas de las joyas del festival de Sundance. Una serie donde lo verdaderamente importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Lo verdaderamente importante no es el lugar donde ocurre todo, sino los personajes a los que les ocurre todo, unos personajes con lo que podemos empatizar, a los que odiaremos y amaremos a partes iguales. Nadie es juzgado por cometer actos moralmente cuestionables. Podemos entender cuando alguno de los personajes quiere cometer adulterio, podemos entender cuando alguien quiere seguir en una relación que no funciona, sentimos todos y cada uno de los sentimientos encontrados de los cuatro personajes protagonistas, porque, como he dicho antes, la serie rezuma verdad, y ante eso la originalidad de las situaciones deja de ser un factor importante.

Una serie sobre la conexión humana, sobre la cercanía que buscamos cada día con la gente que nos rodea, gente que busca el contacto físico, una caricia, un abrazo, y no lo encuentran en la persona que tienen a su lado y con la que comparten la mayor parte de su tiempo.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lecciones del crimen (Serie de TV)
Lecciones del crimen (Serie de TV) (2014)
  • 6,9
    6.114
  • Estados Unidos Peter Nowalk (Creator), Bill D'Elia, ...
  • Viola Davis, Billy Brown, Jack Falahee, Aja Naomi King, ...
7
Annalise sabe lo que hicisteis el último verano...
La máquina de fabricar series comerciales que funcionan llamada Shondaland, la productora con nombre de parque de atracciones de Shonda Rhimes, culpable de otros éxitos como "Grey's Anatomy" y "Scandal", este año decidió añadir una tercera serie en discordia llamada "How to Get Away with Murder" (aquí en España "Cómo defender a un asesino"), y así acaparar las audiencias de los jueves.
Está claro que uno de los platos fuertes de la carta de presentación de la serie es su actriz protagonista, Viola Davis, quien interpreta a Annalise Keating (o Anna Mae, como la llama su madre) una implacable y astuta abogada sin escrúpulos y profesora de la asignatura Ley Criminal 100 o lo que ella coloquialmente llama "Cómo defender a un asesino"). Su primera frase cuando llega a la clase y se presenta a los alumnos es "Buenos días, no sé qué cosas terribles habéis hecho en vuestra vida hasta ahora, pero claramente vuestro karma debe estar algo desequilibrado para haber conseguido ser asignados a mi clase.", ya es toda una carta de presentación. Las teorías que lanza en su clase sobre cómo ser una buena abogada son moralmente muy cuestionables y dicen mucho del sistema de justicia: "Lanzamos tanta información al jurado, que éste se va a la sala de deliberación con una incontenible sensación: la duda".
Muy pronto en el piloto ya se nos muestra que Annalise no es un ángel y que tiene un montón de esqueletos ocultos en el armario. Magnífica con su chupa de cuero violeta, su estupenda peluca, sus pestañas postizas y sus cejas pintadas; es como su uniforme de superheroína, porque debajo de todo esto se oculta Anna Mae, una mujer infeliz, atormentada y muy, muy compleja. La Davis es la reina de la función; su fuerza, su talento, su carisma, pueden con todo, incluso cuando el guión flojea o se fuerza la suspensión de incredulidad hasta límites inimaginables, ella lo defiende con garras y dientes, como una pantera elegante, pero letal. Sus alegatos en el tribunal son épicos, de lo mejorcito que hemos visto en televisión en lo que llevamos de año. Este año se le ha escapado el Golden Globe, pero se lo merecía de todas todas.
Pero la Davis no está sola en toda esta función de excesos, caos, secretos, relaciones extramaritales, asesinatos, romance, sexo y locura. Annalise cada año elige a un selecto grupo de alumnos a los que les permite ayudarla en los casos. En clase parece que sólo estén ellos, sólo ellos levantan la mano, sólo ellos son interpelados por Annalise para intervenir...
Por encima de todos los alumnos, quiero destacar a Connor. Una especie de Samantha Jones en "Sex and The City" versión masculina y gay. Se acuesta con "toquisqui" para conseguir información, porque es consciente de su atractivo sexual y no duda en utilizarlo a diestro y siniestro. Con su media sonrisita, su caída de ojos y su look arreglao pero informal, se lleva a quien quiera, sea hombre y mujer, de calle... Connor ha ido soltando constantes perlitas de diálogo, que lo han convertido en mi personaje favorito dentro del grupo de secundarios. Perlitas de alto contenido sexual como "Me hizo esa cosa en el culo que hizo que mis ojos se llenaran de lágrimas...", "Di la palabra clave y podemos empezar a enrollarnos", o cuando descubre que se acostó con el prometido de Michaela y le suelta "¿Adivina qué es lo que tenemos en común?". Y estupendo que se eche un novio filipino, que le pone de pies al suelo y consigue calmar su apetito sexual para con todos y redireccionarlo hacia el camino de la monogamia... La relación más estable de la serie sufre un duro revés en el season finale emitido el jueves pasado, que creo que puede dar mucho juego en el futuro de la serie.
HTGAWM es un auténtico placer culpable, no se trata de una serie de alta calidad, como "Breaking Bad", "The Sopranos", "Game of Thrones", etc, pero tampoco tenemos que avergonzarnos de pasárnoslo endiabladamente bien viéndola, aunque resulte poco creíble, aunque a veces chirríen sus guiones, aunque a menudo sus personajes sobreactúen o hablen demasiado y demasiado rápido (marca de la casa de Shonda Rhimes); todo ello va en beneficio de una sola cosa: el entretenimiento, y de eso nuestra querida amiga Shonda sabe un rato. Sus series quizás no ganen premios, pero arrasan en audiencias y eso también es importante. Shonda es capaz de crear auténticos blockbusters televisivos.
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20 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Moonlighting (Serie de TV)
Moonlighting (Serie de TV) (1985)
  • 6,6
    10.749
  • Estados Unidos Glenn Gordon Caron (Creator), Peter Werner, ...
  • Bruce Willis, Cybill Shepherd, Allyce Beasley, Curtis Armstrong, ...
7
Los jueves sin Luz de luna no eran los jueves...
"Agencia de detectives Luz de luna. Le ayudaremos a resolver su caso, a su novio encontraremos y si necesita algún consejo, con gusto se lo daremos. Le han robado el monedero, con el ladrón daremos. Estamos en la brecha si el asesino acecha. Somos una agencia con clase y en los precios no hay desfase" Es uno de los ocurrentes versos que la Srta. DiPesto, aquí en España era la Srta. Topisto (secretaria y recepcionista de la agencia de detectives Luz de luna) soltaba cada vez que recibía una llamada. Ha llegado el momento de rendirle homenaje a esta serie de difícil clasificación: en parte comedia romántica, en parte serie detectivesca, y por otro lado metaserie, con sus constantes referencias a otras series, a películas o incluso a ella misma, cuando los protagonistas se dirigían a los espectadores, rompiendo la cuarta pared.
Cybill Shepherd, ese peinado, que muchas mujeres de la época intentaron copiar llevando recortes del Teleindiscreta a su peluquera de toda la vida y diciéndole algo así como "Bonita, esto es lo que quiero...". Esas camisas de seda, que lucieron toda la gama cromática del rosa y los colores pastel. Esas hombreras que acentuaban todavía más las ya de por sí anchas espaldas de la actriz (eran los ochenta, si eras una working girl y no llevabas hombreras no eras nadie...). Siempre estupenda con su bolso a juego con los zapatos. Vamos, todo un fenómeno para la moda femenina de la época...
Pero si alguien sacó verdaderamente provecho de su intervención en "Luz de luna" fue el hasta entonces desconocido Bruce Willis, que con el insolente, deslenguado y encantador sinvergüenza David Addison consiguió ganársenos a todos. Con su media sonrisa picarona, esas entradas interesantes, su incontinencia verbal y esa miradita hizo que no sólo la buena de Maddie cayera rendida a sus pies, sino el propio Hollywood.
Está claro que una de las claves del éxito de la serie fue la química existente entre estos dos actores, una química que traspasaba la pantalla, un URST en toda regla. Estaba claro que estos dos eran algo más que socios. La entrañable Srta. DiPesto y todos los telespectadores estábamos convencidos de que estaban hechos el uno para el otro, sólo faltaba que ellos dieran un respiro a sus continuas trifulcas y se dieran cuenta de que todo eso no era más que un refrenado deseo de estar juntos. Sus peleas eran antológicas, imposible contar las sartas de improperios que se lanzaban, los puñetazos, bofetadas y pisotones que Maddie le arreó a David a lo largo de toda la serie. Constantes gritos saliendo de sus oficinas. La de veces que se tiraron jarrones de flores o pisapapeles en los depachos, cuyas puertas debían ser de madera de roble, para poder resistir el sinnúmero de portazos que les pegaron...
Otro elemento entrañable, sobre todo si se revisiona la serie hoy en día, es ver cómo han cambiado las cosas. Esos detectives que sin usar los móviles eran capaces de comunicarse e incluso resolver casos, increíble pero cierto. Me encanta que en la agencia reciban cartas y no mails. Maddie en la era pre-Excel haciendo números de las ganancias de la agencia con una calculadora gigantesca a lo azafata del Un, dos, tres. Esos horterísimos (vistos desde la perspectiva actual) ascensores de paredes doradas que servían para llegar a la planta en la que se encontraba la agencia. Recursos televisivos que ahora resultan tremendamente retros, como la pantalla partida cuando David y Maddie hablan, perdón, discuten por teléfono. Revisisionando los episodios, me teletransporté completamente a aquella época en la que yo estaba en 5º de E.G.B y cada viernes comentaba con los compañeros de clase el episodio que TVE1 (no había mucha opción de canales para aquel entonces) había emitido la noche anterior.
Como he dicho antes, otro punto fuerte de la serie eran sus metarreferencias constantes, en las que los personajes mismos dejaban claro que se encontraban dentro de un programa de televisión, interpelando al espectador, o cuando se planteaba un dilema o una cuestión soltando frases como "A ver lo que dice el guión", o David cuando se encontraba en una situación que no tenía ni pies ni cabeza soltaba comentarios como "Están de huelga los guionistas ¿o qué?" . O incluso a veces ellos mismos eran los que presentaban el episodio, como si se tratara de "La hora de Alfred Hitchcock".
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
American Horror Story: Freak Show (Miniserie de TV)
American Horror Story: Freak Show (Miniserie de TV) (2014)
  • 6,3
    6.218
  • Estados Unidos Ryan Murphy (Creator), Brad Falchuk (Creator), ...
  • Jessica Lange, Sarah Paulson, Evan Peters, Michael Chiklis, ...
6
Había una vez UN CIRCO!
El miércoles de la semana pasada se emitió el último episodio de la cuarta temporada de "American Horror Story", que lleva por título "Freak Show", la que ha sido, en mi opinión la más floja de todas las entregas de esta antología del terror creada por uno de los reyes Midas de la televisión actual, Ryan Murphy. La temporada comenzó de manera prometedora presentándonos a todo tipo de fenómenos: el hombre langosta (Evan Peters), la mujer gigante, la mujer diminuta (MaPetite), la mujer barbuda (Kathy Bates), la mujer de dos cabezas (Sarah Paulson al cuadrado), un payaso asesino con una gigante y escalofriante sonrisa, la mujer con tres pechos (Angela Basset), el hombre más fuerte del mundo (Michael Chiklis), la mujer sin piernas, el hombre foca, e incluso más adelante un hombre con un pene descomunal... Y, por supuesto a Elsa Mars (Jessica Lange) como maestra de ceremonias. Pero tanto personaje freak no fue capaz de salvar una temporada que andó sin rumbo, con demasiadas tramas que parecían no llevar a ninguna parte. Esperemos que la fórmula de Murphy, que tanto nos ha hecho disfrutar en temporadas anteriores, no se haya desgastado y se reinvente a si misma en la siguiente temporada.

Muchas fueron nuestras expectativas cuando se anunció que la cuarta temporada de AHS iba a estar ambientada en un circo de fenómenos. Rápidamente todos recordamos la estupenda "Carnivale" de la cadena HBO, cancelada tras la emisión de su segunda temporada, y pensamos que Murphy sería capaz de darle un toque mucho más terrorífico, mucho más camp, mucho más trash; vamos, queríamos que siguiera haciendo lo que tan bien le ha salido en temporadas anteriores. La serie arrancó de manera prometedora y pronto apareció Jessica Lange, a lo Marlene Dietrich, con un convincente acento alemán totalmente acorde con sus angulosas facciones que recordaban a las actrices alemanas de Fassbinder en "Las amargas lágrimas de Petra Von Kant". La Lange interpreta a una actriz en horas bajas, totalmente decadente, muy a lo Gloria Swanson en "El crepúsculo de los dioses". La gran Elsa Mars regenta el circo de fenómenos con autoritarismo y convencimiento de que será un éxito, a pesar de que la mayoría de noches el palco de sillas permanezca prácticamente vacío... Elsa oculta un oscuro secreto, ella también es un freak, no tiene piernas, lleva dos prótesis, las piernas le fueron amputadas hace algunos años cuando fue víctima de una tortura grabada a modo de snuff movie, si es que cuando Murphy se pone sórdido...

El toque inquietante lo ponen un pallaso asesino que acecha a sus víctimas a lo slasher movie ochentera. Y el personaje más antipático venía de la mano de Finn Wittock (quien colaboró recientemente con Murphy en "The Normal Heart") que aquí interpreta a un aburrido y repelente niño rico mimado llamado Dandy Mott, que no sabe qué necesita para divertirse, un psicópata en potencia que sólo tiene que hacer el click para comenzar a matar, hijo de la estupenda Frances Conroy, cuyos talentos como actriz todoterreno, me atrevería a decir que tanto o más que la Lange (de la que ya comenzamos a estar cansados de que interprete siempre diferentes caras de un mismo personaje...) en esta temporada están totalmente desaprovechados...

No hace falta decir que todos los actores están estupendos, Murphy sabe cómo dirigir a su elenco, eso está claro. Y también, como siempre en AHS, la ambientación, la puesta en escena, el vestuario, el maquillaje, la intro... son impecables y hacen que incluso en una temporada con un guión tan errático como éste, que ha ido sin rumbo ni meta durante muchos episodios, resulte atractiva de ver y nos haya dado algunos momentos delicisosamente inquietantes.

Quizás había demasiados personajes, quizás demasiadas tramas metidas con calzador, parecía más un mero desfile de rarezas que un todo con sentido. Mientras que las otras AHS fueron cerradas con un lazo final coherente y que daba homegeneidad a la trama, aquí daba más la sensación de que había muchas películas metidas en una sola y no en el buen sentido de la palabra... Creo que Murphy ha desaprovechado la maravillosa oportunidad que todo este atractivo material le brindaba, aunque a ratos nos haya hecho pasar algunos ¿buenos? momentos viendo sufrir a su variopinto abanico de originales personajes.

La cuestión que inmediatamente nos nace de todos esto es sencilla ¿Está la fórmula de AHS agotada o se trata sólo de un pequeño bache en el camino? Yo creo personalmente que es remontable, algunas de las cosas que tanto nos gustan de AHS han seguido ahí, quizás había tantas cosas que Murphy y su equipo de guionistas querían mostrarnos, que no ha podido meterlas todas y nos ha quedado esa sensación de caos, de serie descontrolada, de sinsentido, de falta de coherencia o de una verdadera trama principal que sirviera de hilo argumental real de todas las historias que se nos estaban contando. Que dejara de dar la sensación de que a Murphy se le había ocurrido una idea macabra y simplemente nos la había colado ahí para mostrárnosla sin que viniera demasiado a cuento. No perdemos la fe en AHS y, aunque todavía no esté confirmada la trama de su quinta temporada, ahí estaremos para presenciar el siguiente espectáculo.
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3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hello Ladies: la película (TV)
Hello Ladies: la película (TV) (2014)
  • 5,9
    420
  • Estados Unidos Stephen Merchant
  • Stephen Merchant, Christine Woods, Nate Torrence, Kevin Weisman, ...
8
Goodbye, Ladies!
En 2013 la cadena privada HBO estrenó una dramedy llamada "Hello Ladies", que tuvo la mala suerte de ser cancelada tras la emisión del último episodio de su primera temporada. La producción venía de la mano del cómico británico Stephen Merchant, creador, guionista y protagonista de la serie y giraba en torno a un inglés muy torpón con las mujeres (Stuart Pritchard), que se instala en la ciudad de Los Angeles para alcanzar su "American Dream", llegar a acostarse con una modelo. Stuart es tremendamente torpe, socialmente hablando, no tiene ni idea de cómo entrarle a las chicas (de ahí el título de la serie: "Hello Ladies" es lo que los americanos llaman su "Pick up line"; sería el equivalente en español a un Hola ¿Estás sola? o un ¿Bailas? o incluso un ¿Estudias o trabajas?, es decir, una frase trillada y nada seductora para ligar con chicas). Es una persona muy awkward, que siempre mete la pata, que lleva las bromas demasiado lejos haciendo que terminen siendo de todo menos graciosas, y que la gente que las escucha se sienta incómoda, un completo LOSER. Pero, a pesar de todo, terminas sintiendo por él una mezcla entre tristeza, vergüenza ajena y profunda ternura.
Tras su cancelación, la HBO se comprometió a rodar un episodio especial para terminar de cerrar todas las tramas que hubieran quedado abiertas. Pues bien, casi un año más tarde de la emisión su su último episodio, el sábado 22 de noviembre del ya año pasado la cadena emitió una tv-movie con el original título de "Hello Ladies: The Movie" de 80 minutos de duración para darle el broche final que se merecía, y en mi opinión lo hizo.
La acción se sitúa justo unos meses después del final de la serie. Recordemos que Stuart le confesó a su compañera de piso (Jessica) que sentía algo más que lo que deberíamos sentir por un/a compañera de piso (sí, Stuart tiene sentimientos... es algo más que un tipo larguirucho y un poco incómodo de ver, es alguien capaz de llegar a sentir ¿amor? si encuentra a la persona indicada), pero siguen conservando una fiel amistad, la química entre estos dos traspasa la pantalla. Se trata de la fiesta del 30 cumpleaños de Jessica, demoledora la frase de una "amiga" que le dice "Nos estamos haciendo las dos tan viejas, tú cumples 30, yo 26...", una persona de 37 ya es digamos Tutankamon, vamos... Jessica sigue intentando abrirse camino como actriz, como el 99,9 % de la gente en L.A., y se le ha brindado una oportunidad de oro: participar en un spot de yogures para niños, donde tiene que ser perseguida por un monstruo animado digitalmente (Yogi) que, por supuesto, ella no ve. Hilarante es la audición para este spot, humillante a más no poder (le hacen correr en círuclos como si el monstruo la persiguiera, que la tire al suelo..., una verdadera bazofia de anuncio...) En esta fiesta de cumpleaños obviamente no podía faltar su gran amigo Stuart, que a pesar de sus sentimientos por ella, quiere estar ahí el día de su cumpleaños. Éste recibe una llamada inesperada, su ex-novia de Reino Unido viene a visitarle con su actual marido, el tipo por el que dejó a Stuart, y por supuesto Stuart quiere demostrarles que ha conseguido el sueño americano: salir con una modelo y que las cosas le vayan tremendamente bien, quiere que conozcan a Stuart 2.0, la versión renovada del viejo Stuart, una versión que no existe realmente, ya que Stuart sigue siendo el mismo de siempre, aunque esta vez rodeado de modelos guapas con las que no logra acostarse ni a la de tres...
Stuart quiere conseguir una modelo para hacerse pasar por su novia para cuando venga su ex-novia inglesa y su marido. Como no lo consgiue, finalmente es Jessica quien se hará pasar por su pareja, al fin y al cabo es una actriz wannabe, pues este es su gran momento para demostrarlo, hacer creer a la ex-novia de Stuart que siente algo por él (porque no siente nada por él, ¿verdad?). Éste es un buen recurso, cuando dos que nosotros sabemos que estarían estupendamente juntos, porque se entienden a la perfección, tienen que fingir, por circunstancias de la vida, que están juntos; un recurso trillado, sí, pero que sigue funcionando...
Mientras tanto Jessica, tras el sonado fracaso de la audición para el mencionado spot publicitario, decide abandonar su carrera como actriz (si es que algun día la tuvo...) y de rebote abandonar a su manager (con el que se acostaba, pero que se aprovechaba de ella en todo momento, prometiéndole un gran papel que la lanzaría al estrellato que nunca llegaba...). Muy divertida es la escena en la que Jessica asiste a una entrevista de trabajo para atender llamadas en un call center y le piden su experiencia profesional anterior, ella destaca elementos como lo bien que hace claqué o el hecho de que puede hacer artes malabares. La entrevista la detiene rápidamente para indicarle que se centre en hablar de habilidades que puedan servirle para este trabajo, a lo que ella rápidamente responde "bueno, supongo que tendré que hacer malabarismos para atender todas esas llamadas. Añade el sentido del humor entre mis habilidades..." Realmente hay que destacar el talento cómico de Christine Woods, la actriz que interpreta a Jessica.
A partir del momento que llegan Trudy y Mike, la ex-novia de Stuart, y su marido la farsa está servida. Estos son los típicos pueblerinos que se comportan como auténticos turistas cuando llegan a L.A. y lo primero que quieren es que Stuart les invite a una de esas fantásticas fiestas repletas de estrellas de cine de Los Angeles. Finalmente, Stuart consigue llevarlos a una de esas fiestas, en la que se encuentran nada más y nada menos que con Nicole Kidman. Otro momento hilarante en el que Stuart para hacerse el interesante les dice que la conoce, obviamente no es así, inmediatamente Trudy, que se declara una fan incondicional de la Kidman, le pide que se la presente y ahí empieza la diversión de las continuas situaciones humillantes que han sido un sello de la casa durante toda la serie y que tanto nos han hecho reír.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Affair (Serie de TV)
The Affair (Serie de TV) (2014)
  • 7,1
    5.925
  • Estados Unidos Hagai Levi (Creator), Jeffrey Reiner, ...
  • Dominic West, Ruth Wilson, Maura Tierney, Joshua Jackson, ...
7
Las diferentes caras de la moneda
La verdad es que tras ver el episodio piloto me quedé ya totalmente enganchado. El piloto contiene todos los elementos de manual que un buen primer episodio tiene que tener para que quieras ver de manera irrefrenable el siguiente: intriga, sexo, infidelidades, mentiras, buenas líneas y giros de guión, un atractivo elenco de actores y actrices que realizan grandes interpretaciones, cosas que no son lo que parecen a simple vista, y sobre todo un ingenioso juego de perspectivas que hace que continuamente estemos preguntándonos qué hay de cierto en cada una de las dos versiones que se nos cuentan de la historia o cuál de ellas se acerca más a la verdad, si es que la verdad existe. En todos los episodios, vemos siempre la historia narrada desde la perspectiva de Noah y luego desde la perspectiva de Alison, siempre intercalando momentos posteriores donde vemos a Noah o a Alison prestando declaración ante un detective. El thriller está servido.
El primer personaje que vemos en pantalla es el de Noah Solloway. Es un escritor sin demasiado éxito, que vive a la sombra del dinero que la familia de su mujer posee, una familia que siempre le recuerda que es un fracasado. Noah tiene 4 hijos, la hija mayor está pasando por la rebeldía propia de su edad y el mediano parece un tipejo algo raro... La dificultad de su personaje, como la de los demás, es que tiene que mostrar como tres versiones distintas de si mismo: la que ofrece su memoria, la que ofrece la memoria de Alison y la del presente ante el detective, y eso no es tarea fácil para un actor. A veces le vemos egoista, otras empatizamos con él, con su frustración, con su soledad, con su incomprensión...
Noah está casado con Helen.
La manzana de la tentación de Noah es Alison Lockhart, una camarera de la ciudad de Montauk en Long Island, donde los padres de Helen tienen su mansión y donde Noah, Helen y su famila numerosa van a pasar estas vacaciones que marcarán un antes y un después en sus vidas. Alison está también casada y oculta un grave drama en su matrimonio que la convierte en alguien muy vulnerable, porque le ha ocurrido lo peor que le puede pasar a alguien, algo totalmente antinatural, que no desvelaré para evitar spoilers y crear curiosidad. Alison es en todo momento un personaje misterioso y difícil de descifrar y eso la hace enormemente interesante. Tanto en la versión de Noah, como en la de Alison la tensión sexual entre ambos es palpable desde el minuto cero. Entre ellos hay una potente química y sea quien sea quien diera el primer paso, ambos sucumbieron al deseo y traicionaron a sus parejas. Se nos muestran tres caretas completamente distintas. Una especie de mujer fatal que desprende erotismo cuando la vemos a través de los ojos de Noah, un ser vulnerable y frágil cuando la vemos a través del prisma de su propia memoria y una mujer fría cuando la vemos en el presente prestando declaración frente al detective.
Sin duda uno de los puntos fuertes de la serie es su interesantísimo juego de perspectivas. La memoria es algo divertido, selecciona sólo algunos momentos de lo que hemos vivido y a veces puede jugarle malas pasadas incluso a la persona que lo está recordando, haciéndole ver las cosas de manera diferente a como las ha vivido. Nunca sabremos lo que realmente pasó, quién comenzó ese tórrido affair amoroso. Un mismo encuentro puede parecer y sentirse radicalmente diferente si nos basamos en puntos de vista y contextos distintos. En el recuerdo de Noah, Alison viste con faldas cortas y provocativas, lleva siempre el pelo suelto, cuando se encuentran en la playa ella le ofrece un cigarrillo del pecado, cual manzana de Adán. En cambio, cuando vemos los hechos a través de Alison, ella va mucho más modosita, menos despechugada, con vestiditos más largos que no muestran sus tentadores muslos, con el pelo recogido y és el quien le ofrece el cigarrillo de la tentación, símbolo del elemento desencadenante que lo comenzó todo aquella noche en la playa junto a la fogata.
Incluso a Helen, la vemos más atractiva en el recuerdo de Alison, porque la ve como una rival por el amor de Noah, en cambio en la memoria de Noah la vemos vestida de manera mucho más discreta, porque él a penas se fija ya en cómo va vestida su mujer, la tiene muy vista... ¿Qué versión deberíamos creernos más? Nos quedamos con la sensación de que estos dos narradores no son demasiado fiables; recordemos que dicha narración forma parte de la declaración que están prestando ante un detective que intenta averiguar las claves de un asesinato, por lo que ambos o al menos alguno de ellos podría estar mintiendo. Como espectadores tenemos la delicada labor de decidir por cuál de las dos versiones nos decantamos.
El hecho de ver dos veces la misma historia en cada episodio no resulta para nada aburrido, y ahí está el mérito de los guionistas, al contrario, te tiene doblemente atento a los detalles para ver las pequeñas discrepancias entre ambas versiones y para ver cuál de las dos parece más real a lo que pueda haber sucedido. Uno de los temas principales de la serie es la subjetividad: lo que recordamos, lo que olvidamos y lo que estamos dispuestos a admitir. ¿Miente uno de los dos? ¿Hay algo de verdad en ambas historias? ¿Están ambos mintiendo?
En los únicos momentos donde vemos a los personajes siendo ellos mismos, sin el filtro de la memoria subjetiva de uno de ellos, es en el interrogatorio. Allí no vemos a los personajes como se ven a si mismos, o como quieren que la gente les vea, sino como realmente son y eso también resulta tremendamente interesante, porque esos momentos son bastante breves, por lo que no puedes realmente fijarte detalladamente en cómo son cuando o se están representando a si mismos.
La verdad es que "The Affair" ha conseguido llamar mi atención, y allí estaré en septiembre de este año que acabamos de comenzar para asistir al comienzo de su segunda temporada.
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8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Black Mirror: Blanca Navidad (TV)
Black Mirror: Blanca Navidad (TV) (2014)
  • 7,9
    24.416
  • Reino Unido Carl Tibbetts
  • Jon Hamm, Rafe Spall, Rasmus Hardiker, Oona Chaplin, ...
7
¿Feliz? Navidad
Realidad distópica: una sociedad ficticia indeseable en sí misma, una utopía negativa, donde la realidad transcurre en términos antitéticos a los de una sociedad ideal, representando una sociedad hipotética e indeseable. La mayoría de muestras de distopía surgen en la literatura, el cine y la televisión como muestra de las tendencias actuales extrapoladas en finales apocalípticos. Charlie Brooker ha tomado el tema de las nuevas tecnologías y lo ha llevado al extremo, como han hecho películas como "Fahrenheit 451", "Blade Runner", "Gattaca", "The Matrix", "V de Vendetta", entre otras. Todas ellas han tomado un futuro no demasiado lejano y han llevado los avances tecnológicos sólo un paso más allá, de manera que lo que se nos presenta resulta cercano, posible, y con ello más terrorífico que nunca, dado que lo contemplamos como algo totalmente posible. No hace falta ir a buscar monstruos futuristas capaces de destruir la humanidad, sólo hay que echar una ojeada a otro monstruo que se ha convertido en una parte esencial e indispensable de nuestras vidas: la tecnología. ¿Quien podría vivir hoy en día sin móvil, sin internet, sin un perfil en las redes sociales?

Brooker lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a crear una maravilla inquietante, una paranoia tecnológica, nos ha vuelto a mostrar cuál es el verdadero precio del progreso y todo envuelto en un enorme lazo rojo a modo de regalo de navidad.

Este especial navideño nos muestra una Navidad que de blanca y dulce tiene bien poco (el uso de canciones navideñas en escenas duras tiene un efecto perturbante en el espectador). El capitulazo está estructurado en tres partes. En la primera, Matt Trent le narra a Joe Potter una historia que se torció, mientras le cocina un delicioso plato navideño y mientras suena "I Wish It Could Be Christmas Everyday" de fondo en una cabaña perdida en medio de la nada. Matt le cuenta a Joe que hace tiempo fue un dating coach, que ayudaba a conseguir citas a hombres con problemas para ligar y para relacionarse socialmente, enseñando técnicas de seducción. Precisamente, la Navidad es una temporada alta en este tipo de servicio, porque es cuando tienen lugar las habituales cenas de empresa, que son una ocasión indónea para que los poco diestros a la hora de ligar puedan pillar cacho. Matt se comunica con sus clientes a través de una lentilla-Z, que en el futuro todo el mundo tiene implantada en la retina del ojo, y le va comunicando todo lo que necesita saber para triunfar, por ejemplo información de la gente con la que interacciona, dado que hoy en día prácticamente todo el mundo cuelga un montón de información sobre si mismo en diferentes perfiles que tiene on-line. Da miedo ¿verdad?

El papel de manipulador mentirosillo que interpreta Hamm, le va como anillo al dedo. Su seductora voz es perfecta para ser la conciencia de ese loser que quiere pillar cacho para no pasar solo la noche de Navidad. El problema es que su cliente da con una tiparraca rarilla y las cosas se acaban torciendo...

La segunda parte trata otro tema muy perturbador, el de la esclavitud tecnológica. Parecía que la esclavitud había sido abolida ya hace mucho tiempo, pero puede regresar de la mano de las nuevas tecnologías, porque ¿no somos ya esclavos de nuestros móviles, de internet? En este caso se crea una copia idéntica de la conciencia de Greta (Oona Chaplin, también vista en "Game of Thrones" y en la serie "Dates") para convertirla en esclava de la verdadera Greta y hacerle la vida más llevadera y sencilla. La Greta digital será la encargada de llevar una especie de Smart House con todas las comodidades imaginables. Matt es el encargado de adiestrar a la copia de la conciencia de Greta.

Finalmente en la tercera parte, descubrimos por fin la historia de Joe, el verdadero motivo por el que se encuentra en esa misteriosa cabaña celebrando la Navidad con un desconocido. Esta historia habla del final de una relación. Todos los episodios de BM han sido un verdadero estudio anatómico de las relaciones de amistad, de pareja, familiares ..., y de cómo las nuevas tecnologías pueden llegar a complicar todavía más estas relaciones. Es un hecho que muchas relaciones de pareja se han roto por un whassap, por un mail, por un comentario en una foto de facebook. Hoy en día tenemos acceso a pistas de mentiras a las que antes nunca hubiéramos tenido acceso. En este futuro cercano, a través de las lentillas-Z es posible bloquear a una persona como lo hacemos en facebook o whassap. Una vez se pulsa ese botón, se acabó, te conviertes en una masa borrosa de píxeles, en un conjunto de sonidos ininteligibles, una silueta anónima, fin de la conversación. Y el bloqueo no es sólo de la persona, sino también de todas sus fotos. No puedes volver a ver su rostro. El bloqueo sólo termina si la persona fallece, entonces el bloqueo muere con ella. El bloqueo también puede ser usado a modo de condena penitenciaria. En lugar de ser encarcelado de por vida o ser condenado a muerte, es posible ser bloqueado de manera perpetua y para todo el mundo, por lo que puedes tener contacto cero con la humanidad, el peor de los destierros, porque es total e irreversible.

Brooker lo ha vuelto a lograr, ha vuelto a darnos una patada en la entrepierna. Ha conseguido, con una inquietante pero magnífica imaginación, hacernos ver lo que puede pasar de aquí muy poco, si seguimos dejando entrar en nuestras vidas una tecnología que ha llegado tan rápido, que no hemos sido capaces de calibrar las consecuencias de todos los cambios que estos nuevos avances suponen en nuestras vidas.

Esperemos que los experimentos de Brooker no terminen aquí y que esta maravillosa antología sobre el poder y las consecuencias de las nuevas tecnologías sigan ofreciéndonos pequeñas joyas como esta que nos ofreció la semana pasada.
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33 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sons of Anarchy (Serie de TV)
Sons of Anarchy (Serie de TV) (2008)
  • 7,8
    22.514
  • Estados Unidos Kurt Sutter (Creator), Gwyneth Horder-Payton, ...
  • Charlie Hunnam, Ron Perlman, Katey Sagal, Mark Boone Junior, ...
8
Mafiosos sobre ruedas
Se trata de una serie con mucha testosterona, llena de greñudos de pelo grasiento, machotes barbudos y guarretes, chupas de cuero, tatuajes y muchos puñetazos; una serie que huele a sobaco, a Varon Dandy, a calcetín sudado. Una serie sobre un clan parecido al que formaban Toni y sus secuaces en "Los Soprano", un clan que se toma muy a pecho las traiciones y que imparte crueles castigos sobre aquellos que faltan a la lealtad del club. La serie tiene todos los ingredientes necesarios para hacerla interesante y convertirla en todo un culebrón: incestos, abortos secretos, violaciones, torturas, secuestros de bebés, hombres con DMC (Desorden de Masturbación Compulsiva), ajustes de cuentas, ruletas rusas, contactos con la IRA, sobredosis, curas malvados, muchos cuernos, mucho sexo y mucha, mucha muerte.
Uno de sus puntos fuertes, como en la mayoría de series actuales, han sido sus carismáticos personajes. Por un lado, tenemos a Jax Teller. Con carita de buen niño, pero que aquí se convierte en un bad-ass en toda regla, cuyo personaje desea en mucho momentos abandonar el clan y llevar una vida "normal", pero que poco a poco va entrando en el lado oscuro y va perdiendo su alma, su compasión, para convertirse en un ser despiadado, capaz de matar a todo aquel que ponga en peligro al club del que tan fervorosamente forma parte. El personaje a lo largo de las 7 temporadas experimenta un verdadero descenso a los infiernos.
Otro personaje que me fascina es el de Gemma Teller, la madre de Jax. Ya en el episodio piloto resulta uno de los personajes más atrayentes, ya que intuímos que guarda grandes y graves secretos a su hijo, cuando la vemos quemando viejas fotos que ocultan viejos secretos, que pueden hacer mucho daño. Adoro esas mechas horteras, más feas que las de Lydia Lozano, pero que ella luce con toda la dignidad del mundo. Me encanta que tenga por mascota una cacatúa. Me encanta lo bien que presume de la cicatriz que tiene en el pecho, justo en el canalillo, ella misma ya se encarga de abrirse los botones de sus ajustadas camisas para lucirla y que todo el mundo se dé cuenta de que es una tiparraca dura. Me encanta ese tic que hace con los dedos cuando sujeta el cigarrillo. Y me encanta la mala leche que gasta cuando comienza a sufrir los primeros sofocos de la menopausia. Gemma viene a ser la Carmela Soprano de SoA, una verdadera maestra en el arte de guardar y enterrar secretos por el bien del clan. A Gemma Teller no se la puede engañar, no se le escapa nada, es más viva que una culebra.

Obviamente, toda serie que se precie tiene que tener su historia de amor, por lo que Jax tiene cerca al gran amor de su vida: Tara Knowles. Es el amor de juventud de Jax y ha vuelto a la ciudad de Charming después de un largo período fuera de la ciudad para ocupar un puesto como doctora en el hospital. Tara será uno de los principales motivos por los que Jax se planteará dejar el club en muchas ocasiones, sabiendo que si sigue en él, no sólo está en peligro su vida, sino también la de Tara. Al club le vendrá verdaderamente bien tener una doctora dentro, ya que cada vez que alguno de ellos es herido de bala, no tienen que ir al hospital y reportarlo a la policía, sino tan sólo esperarar a que Tara aparezca y lo cure en el garaje del taller. Muy interesante es la relación entre Tara y su suegra (Gemma): se detestan, como toda nuera y suegra, pero en el fondo se respetan y se quieren. Aún así, la tensión entre ellas es algo latente, que llevará a situaciones tremandamente impactantes.

Luego tenemos al resto de miembros del club, entre los que destacamos a Clarence "Clay" Morrow. Clay es el jefe de SAMCRO y el nuevo marido de Gemma, después de que ésta se quedara viuda del padre de Jax (J.T.) y que en todo momento parece que tuvo algo que ver con la muerte de J.T., ya que éste quería abandonar el club antes de su repentina y misteriosa muerte. Durante toda la serie tenemos como hilo argumental el diario de J.T., cuyas páginas ocultan grandes secretos que podrían cuestionar muchas cosas acerca del club. Al parecer J.T. quería dejar el tráfico de armas y comenzar negocios legales. La situación de Clay se hace muy tensa durante la cuarta temporada, en la que muchos de los miembros desean que "abdique" de su cargo, comienzan a haber grietas importantes en el grupo y se comienza a mascar la tragedia de sus miembros... Me pareció especialmente interesante el Clay herido y debilitado de la quinta temporada, obligado a llevar una bomba de oxígeno el resto de su vida, como uno de los hombres a los que mató a traición, porque quien a hierro mata, a hierro muere...
La serie fue cociendo a fuego lento un sinfín de tragedias de determinados personajes, cuyo destino no podía terminar bien, como sucedía en la ya mencionada serie "Los Soprano". Y, a raíz del impactante season finale de la sexta temporada, poco a poco los personajes fueron recogiendo los frutos de lo que habían ido sembrando a lo largo de las temporadas anteriores. Ha sido un digno y coherente final para estos nuevos cowboys del S.XXI, que seguro que no ha decepcionada a ninguno de los fans.
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1 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Fall (Serie de TV)
The Fall (Serie de TV) (2013)
  • 7,3
    6.220
  • Reino Unido Allan Cubitt, Jakob Verbruggen
  • Gillian Anderson, Jamie Dornan, Archie Panjabi, Séainín Brennan, ...
7
El estrangulador de Belfast
"Como sabemos, los delincuentes tienden a cometer crímenes en las zonas con las que están familiarizados. El primer asesinato por lo general se efectúa lo más cerca de su residencia. Cerca de su hogar o lugar de trabajo habitual. (...) Han pasado diez días y ha habido cierta especulación sobre que el asesino se ha mantenido fiel a su palabra. Que se ha ido lejos. Que lo ha dejado. No creo que sea así. Recordad que sigue un ciclo. Después de un ataque, hay un período de reflexión. Pero después, sus perversas fantasías vuelven a aflorar. Y la presión comienza a surtir su efecto. Recordándole que es una adicción. Se apodera de sus fantasías y las convierte en realidad. Lo que le hace sentirse superior al resto de mortales. Como tal, en su propia mente, cree que tiene el derecho de decidir quién vive y quién muere. Para poder hacer las cosas terribles que él hace, el asesino deshumaniza a sus víctimas. Haremos lo contrario. Vamos a mantenerlas con vida. Para nosotros, para los familiares, para sus amigos, para sus compañeros de trabajo. Para el público. Que sigan con vida, hasta que capturemos a este hombre." Este es el "criminal profile" que la superintendente Stella Gibson (una maravillosa y hermosa Gillian Anderson) nos brinda en el primer episodio de la segunda temporada de la interesante serie británica "The Fall" para describirnos al escalofriante asesino con el que le ha tocado lidiar en esta investigación de una serie de crímenes en Belfast.

"The Fall" es una serie de un incluso doloroso ritmo lento, que la hace mucho más inquietante, escalofriante, turbadora, que incrementa su suspense y a la vez la hace mucho más fascinante. Se suma a este género de thrillers que tan buenos resultados está dando en televisión, como "The Killing", "Broadchurch" o "Top of the Lake".

Como bien he dicho, Gillian Anderson es la encargada de dar vida a la policía investigadora Stella Gibson. Anderson despliega su elegancia, esa elegancia que sólo una actriz madura, que ya ha sobrepasado la barrera de los 45, sabe desplegar y transmitir a través de la pantalla (me recuerda un poco a la distinción de la que Robin Wright también hace gala en la excelente "House of Cards"). Aquí además la Anderson hace muestra de un refinadísimo acento irish, que muy probablemente ha adquirido de sus ancestros irlandeses. Los planos sostenidos sobre su rostro muestran belleza, enigma, la tristeza de un personaje complicado, con una mirada reveladora de mucho más de lo que sus escuetas palabras nos transmiten. Stella Gibson mide sus palabras, se mueve sinuosamente, lentamente, como si calibrara detenidamente todos y cada uno de sus gestos, movimientos o expresiones. Se ha tomado como algo personal la caza de este serial killer y está claro que no parará hasta que lo atrape, porque parece que realmente sólo ella puede hacerlo.

Una de las novedades de esta serie es que nos muestra desde prácticamente el minuto uno la identidad del asesino. No intenta jugar con la mente del espectador inocente para que éste se esgrima las neuronas intenando adivinar el rostro que se encuentra detrás de esos escalofriantes asesinatos. Pronto descubrimos que el asesino es Paul Spector, un esposo y padre de familia ejemplar, extremadamente atractivo, con un rostro que transmite bondad, confianza, honestidad, y eso lo convierte en alguien mucho más turbador, porque nadie desconfiaría de él, todo el mundo podría caer en su tela de araña y ser una víctima más. No hay nada que dé más terror que un asesino ordenado, metódico, limpio, inteligente, culto, porque casi nunca comete errores, sus crímenes no son un impulso, son algo premeditado, sus víctimas no son fruto del azar, él las escoge, después de estudiarlas durante unos días (chicas morenas, atractivas y de clase media-alta). Este sobrecogedor asesino tiene el rostro de Jamie Dornan (un actor cuya carrera está en alza, ahora que sabemos que interpretará a Christian Grey en la esperada adaptación cinematográfica de la tórrida novela "50 sombras de Grey", donde ya ha declarado a la prensa que, para pena de sus fans, no enseñará su cosita...)

La detective Gibson y Paul Spector no se conocen, pero igualmente parecen estar conectados, tienen una especie de extraña química, que se hizo manifiesta en la conversación telefónica que mantuvieron al final de la primera temporada. Ambos son inteligentes, atractivos, metódicos, fríos, calculadores, por eso este juego del ratón y el gato resulta tan sumamente interesante, porque ninguno de ellos es un principiante y hará todo lo que esté en sus manos para conseguir que el otro no se salga con la suya. Uno, como espectador se siente fascinado tanto por la detective que lleva a cargo la investigación, como por el asesino a quien está dando caza; algo similar a lo que nos ocurría con la extraordinaria "El silencio de los corderos".

Otra buena razón para ver "The Fall", por si aún no os he convencido, es Archie Panjabi (la fascinante y enigmática Kalinda en la serie "The Good Wife"), que aquí interpreta a la Dra. Reed Smith, una especialista en enfermedades mentales que ayuda en la investigación de este serial killer. Aquí la vemos hablando en su acento británico original, dado que Panjabi nació en Londres, luciendo chupas de cuero como sólo ella sabe llevarlas, tan badass como siempre, aunque diferente a Kalinda, dado que aquí ella tiene dos hijos y presuntamente es hetero. Su primera aparición vestida de cuero negro llegando en moto y sacándose el casco, para lucir una melena suelta, que pocas veces hemos visto en TGW, me pareció una verdadera gozada. Y también me pareció fantástica la escena en la que ella y la Anderson están en la habitación donde ha tenido lugar uno de los crímenes e intentan recrear lo sucedido, la Anderson emulando a la víctima y la Panjabi al agresor; la agente Scully y la detective Kalinda en la cama... podemos dejar volar la imaginación tanto como queramos aquí...
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Olive Kitteridge (Miniserie de TV)
Olive Kitteridge (Miniserie de TV) (2014)
  • 7,7
    4.070
  • Estados Unidos Lisa Cholodenko
  • Frances McDormand, Richard Jenkins, Bill Murray, Brady Corbet, ...
8
Una mujer difícil
Hace un par de semanas la cadena privada HBO volvió a hacer gala de la enorme calidad de sus producciones con el estreno de una mini-serie llamada "Olive Kitteridge", basada en la novela homónima de Elisabeth Strout. La mini-serie consta de cuatro episodios, que fueron emitidos en dos tandas, por lo que uno podía hacer con ella lo mismo que con lo que los yanquis llaman un page-turner (una de esas novelas que uno no puede dejar de leer) y verla prácticamente de un tirón para disfrutar de sus maravillosas interpretaciones, de su estupenda música y ver cómo poco a poco una tristeza va agrandando los surcos en la piel de sus protagonistas, emsombreciendo sus miradas, palideciendo sus rostros. Una historia que resulta tan buena por lo que cuenta, como por lo que intenta ocultar.

Así observamos atentamente 25 años en la vida del disfuncional matrimonio Kitteridge, Olive (una profesora de matemáticas taciturna, malhumorada, intratable, intransigente, crítica, cero empática y cero cariñosa con los que la rodean, una mujer difiícil cuyos actos no siempre se corresponden con sus sentimientos, una mujer que se atreve a decir lo que muchos callan por cobardía; vamos, la madre que todos querríamos tener...) y Henry (un farmácéutico de buen corazón, paciente, que intenta ayudar a todas aquellas personas que se cruzan por su camino en un momento bajo de sus vidas y eso saca a Olive de sus casillas; un auténtico bonachón...). Olive y Henry se detestan y se quieren a partes iguales, conocen todos los recovecos de su relación, sus defectos, sus virtudes, sus secretos, mejor incluso que nosotros como atentos espectadores, pero aún así permanecen el uno junto al otro hasta el final, es uno de esos matrimonios de los de antes, para los que la frase "hasta que la muerte los separe" significaba alguna cosa, que no tiraban la toalla por la primera desaveniencia, por una discusión acalorada, ni siquiera por un desliz. Ver cómo, aunque no se lo digan nunca, estos dos se quieren y se necesitan resulta realmente conmovedor y emocionante.

Ni hace falta decir que la pareja de actores protagonistas es maravillosa, una apuesta segura en mi quiniela de los próximos Golden Globes, cuyas nominaciones se harán públicas el próximo 11 de diciembre. Por un lado, tenemos a la infalible Frances McDormand (que interpreta a Olive), merecidísima ganadora de un Oscar por su estupendo papel en "Fargo". McDormand es de esas actrices a las que parece no asustar el devenir de los años, que no tienen la necesidad de ocultar el inexorable paso del tiempo a golpe de bisturí y que aprovechan las huellas de la madurez que el tiempo ha dejado en su rostro, para dotar a sus personajes de una profundidad que el bótox esteriliza y anula en rostros de otras actrices de su edad. Además McDormand dispone en este caso de casi 240 minutos de metraje para desarrollar un personaje tan complejo como el de Olive Kitteridge, algo que en una película de 90 minutos sería prácticamente imposible. Así podemos entender perfectamente la depresión por la que está pasando el personaje (que como ella misma explica en un momento de la trama, el gen depresivo circula por los genes de su familia, por lo que es algo con lo que tarde o temprano ella y todos sus vástagos tendrán que lidiar). Podemos entender su cinismo ante todo, su triste mirada, el no obvio pero incondicional amor que siente hacia su marido, aunque parezca que nunca se lo tome en serio.

Y luego tenemos a Richard Jenkins, otro monstruo de la actuación que convierte en oro interpretativo todo lo que toca. Jenkins llena a Henry con una bondad y una generosidad genuinas. Nos creemos totalmente cómo Henry quiere ayudar a las personas desvalidas, como a Denise Thibodeau, que pierde a su prometido en un accidente de caza, y de la que Henry se "enamora", se enamora de su dulzura, de su inocencia, su vulnerabilidad, es todo lo que Olive no es, Denise le hace sentirse necesitado. Olive obviamente se da cuenta de todo, y cruelmente la llama "ratoncillo" sólo para demostrarle a Henry lo ridículo que ella le ve, yendo detrás de una chica a la que le dobla la edad. Henry es un personaje que despierta ternura. Quizás durante la película uno siente que Olive no le está dando el tipo de vida que se merece, pero durante el final de sus días, nos damos cuenta de que es la única persona que realmente está ahí incondicionalmente para él, ni su estimado hijo está ahí en los momentos más difíciles.

La mini-serie es una soberbio estudio sobre la depresión, las enfermedades mentales, el inexorable paso del tiempo y el suicidio. Sobre su honesto personaje protagonista, cuyas contradicciones resultan fascinantes y que harán que no podamos apartar la mirada de su curtido rostro.
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47 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Comeback (Serie de TV)
The Comeback (Serie de TV) (2005)
  • 7,2
    291
  • Estados Unidos Michael Patrick King (Creator), Lisa Kudrow (Creator), ...
  • Lisa Kudrow, Laura Silverman, Robert Michael Morris, Damian Young, ...
8
Broma fácil: "The Comeback" hace su "comeback"
La cadena HBO estrenó en 2005 esta serie que tenía como protagonista absoluta a Lisa Kudrow, recién salida del éxito de "Friends" y que esta vez era co-creadora junto con Michael Patrick King, que también acababa de salir de otro gran éxito llamado "Sex and The City", por lo que parecía tener todos los números para ser un éxito seguro. Desafortunadamente, la serie no pasó de su primera temporada de 13 episodios. La serie está planteada como una especie de falso documental (lo que los yanquis llaman mockumentary) sobre Valerie Cherish (Kudrow), una actriz en horas bajas que en su momento formó parte de una sitcom de éxito y que diez años más tarde le es brindada la posibilidad de volver a la televisión por partida doble. Por un lado, como parte del elenco de una nueva sitcom protagonizada por gente joven (ella ya no lo es...) donde tiene un papel secundario; y por otro lado, a través de un reality show que seguirá todo el proceso creativo de esa nueva sitcom, siguiendo cámara en mano a Valerie en su día a día.

Tras el telón de la comedia, "The Comeback" oculta una dura crítica contra los "realities", que muestran de todo menos la realidad, una verdad totalmente manipulada y distorsionada, que puede enaltecer o destrozar la reputación de alguien en cuestión de minutos. La serie es también una cruda visión entre bambalinas sobre el complejo mundo de las series de televisión y de las productoras, sobre cómo el show business margina a las mujeres de más de cuarenta años (una vez escuché una entrevista de una actriz, no recuerdo cuál, que dijo que en Hollywood si eres mujer de una cierta edad, ya no te ofrecen papeles interesantes si no te llamas Meryl Streep...), o sobre cómo el show business a veces pone a gente en la palestra por delante de otra que realmente se lo merece, que se lo ha ganado, que podría aportar realmente algo interesante, diferente, de calidad, todo por el dinero, que al fin y al cabo es el engranaje de todo esto.

Valerie Cherish es un personaje super interesante. Entre 1989 y 1993 protagonizó una conocida sitcom donde interpretaba a una joven y atractiva abogada de éxito, pero después de ese papel no consiguió otro que la mantuviera en el pedestal de la fama y decidió retirarse del mundo del espectáculo. Cuando 12 años más tarde le es ofrecida una nueva oportunidad por partida doble, Valerie no puede rechazarla. El problema es que ella cree que es la estrella de la nueva sitcom, y es tan sólo una secundona, sin glamour y que tiene que permanecer a la sombra de unas estrellas sin ningún tipo de experiencia, que todavía estaban comiendo potitos cuando ella triunfaba en la televisión. Valerie es una persona algo egocéntrica, demasiado preocupada por lo que piensa la gente de ella, muy maniática con su imagen pública, por lo que un desfavorecedor reality no es lo más apropiado para ella, ya que constantemente la muestran sin maquillaje o en planos donde se acentúan sus arrugas, la papada, su a veces mal carácter... La caracterización física de Valerie también es muy importante: claramente luce un peinado de lo más demodé, para acentuar todavía más lo difícil que le va a resultar adaptarse a esta nueva manera de hacer televisión.

La Kudrow hace un excelente trabajo, dándole un tono de voz concreto, una gesticulación exagerada, a veces ridícula (su manera de bailar es una buena muestra de ello). Se aleja de la Phoebe Buffay de "Friends" y también de la actual Fiona Wallice de "Web Therapy"; la actriz tiene una voz y un traje para cada uno de estos personajes, todos tienen en común una vis cómica innata, que la actriz muestra con una facilidad envidiable, pero son personajes tremendamente distintos.

Aunque la serie gira en torno a Valerie, hay una serie de personajes secundarios interesantes que hacen de su existencia algo aún más bochornoso y denigrante. Tenemos por un lado, a Jane Benson (la productora del reality llamado "The Comeback"); durante toda la serie Jane parece dispuesta a ayudar a Valerie, a hacer que ésta se sienta la más cómoda posible con su regreso a las pantallas, aún así ya podemos ver en sus preguntas que hay una cierta intención de ponerla en un aprieto, de hacer que hable mal de sus compañeros de reparto o de los miembros del equipo de guionistas. Jane tendrá un importante papel en el humillante final de la serie (uno de los finales más indecentemente tristes que he visto en una serie de televisión). También está el eterno Sancho Panza de Valerie, su asesor de imagen, Mickey Deane (el culpable de esa especie de peluca ochentera que luce Valerie, que parece salida del cuarto de atrezzo de la película "Armas de mujer"), Mickey es descaradamente gay y resulta sumamente gracioso ver cómo intenta ocultarlo sin demasiado éxito frente a las atentas cámaras del reality. Y, finalmente, tenemos a la némesis de Valerie, Paulie G., uno de los dos guionistas principales de la nueva sitcom que tiene que protagonizar Valerie. Éste siente una fuerte, visceral e injustificada antipatía hacia Valerie y sufrirán un más que denigrante enfrentammiento frente a las incisivas cámaras del reality, que buscan no perder ripio de la irremisible degradación de una actriz en horas bajas, luchando por volver a pisar la cumbre.

Ayer por la noche la HBO estrenó el regreso de "The Comeback", donde durante 6 episodios veremos qué ha sido de Valerie Cherish en estos últimos nueve años. Quizás en el 2005 no estábamos preparados para ver tanta humillación, tanta mala leche, tanto cuchillo afilado dispuesto a cargarse el despiadado mundo de los realities y del show business, pero ahora sí lo estamos y no vemos el momento de reencontrarnos con Val y ver cómo le ha ido y cómo sigue lidiando con la "fama". Otras series como "Veep" demuestran que los espectadores de hoy están preparados para ver a los protagonistas de sus series favoritas siendo humillados hasta la parte más interna de su médula.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Melrose Place (Serie de TV)
Melrose Place (Serie de TV) (1992)
  • 4,1
    35.597
  • Estados Unidos Darren Star (Creator), Charles Correll, ...
  • Thomas Calabro, Courtney Thorne-Smith, Daphne Zuniga, Andrew Shue, ...
6
Aquí no hay quien viva!
A principios de los años 90, se pusieron de moda dos términos que hacían referencia a toda una generación, aquellos que nacieron en los setenta y que en los noventa tenían unos veintitantos. Uno de ellos era el término Generación X, un grupo de gente que había vivido grandes cambios, desde las TV en blanco y negro, a televisores mucho más nítidos, de jugar con canicas, cuerdas o a la charranca a tener su primer ordenador Spectrum o su primera consola Atari, Nintendo o Sega. Aquí en España se creó el término JASP (Jóvenes Aunque Suficientemente Preparados), el acrónimo ya es lo suficientemente claro y no necesita demasiada explicación. Pues bien, en 1992 dio comienzo una serie, que era un spin-off de la ya consolidada "Beverly Hills 90210" (aquí en España con el "original" título de "Sensación de vivir", creo que incluso Xuxa hizo una canción en español sobre la serie..., ejem...) pero que con el paso de las temporadas acabó incluso superando el éxito de la original. Esa serie era Melrose Place.

La serie estaba situada en un complejo de apartamentos (un descarado decorado) situado en el 4616 de Melrose Place, en West Hollywood (California). Allí un grupo de JASP vivían muy felizmente, al principio... antes de que estallaran bombas, alguien se cayera por las escaleras, otro alguien muriera ahogado en la piscina, tuvieran lugar peleas de gatas en el patio (que estupendo era esa especie de patio andaluz, por Dios..., yo a mi edad aún estoy esperando encontrar un apartamento con un patio como ese del decorado de la serie que esté por aquí cerca, en el barrio...), y un largo etcétera que ya comentaremos.

La serie al principio presentaba episodios más o menos autoconclusivos, pero su creador Darren Starr y su productor ejecutivo Aaron Spelling vieron que ese formato no acababa de funcionar y que no enganchaba del todo a la audiencia, así que rápidamente lo modificaron por uno mucho más culebronesco a lo soap opera, con finales impactantes en cada episodio que te llamaran a ver el siguiente y finales de temporada con vertiginosos cliffhangers. La serie también se benefició de la incorporación de tres personajes que serían clave para la serie y que gozarían de una gran popularidad. La gran estrella y Maléfica de la función: Amanda Woodward, la ambiciosa y despiadada jefa de Alison, que pronto comprará la finca de apartamentos en la que viven todos los personajes, para así convertirse en la maestra titiritera que mueve a sus muñecos a su antojo, manipulándolos y coaccionándolos, especialmente a Alison, a la que tenía entre ceja y ceja desde el principio y con la que luchará por conquistar el corazón de Billy (que mira que tenía cara de tontín el pobre...). Este caramelito de personaje cayó en manos de Heather Locklear, que apareció como Special Guest Star hasta el final de la serie, yo no tengo ningún título de inglés, pero sé lo poco de special y mucho menos de guest que tenía esta mujer tras siete temporadas en la serie. Yo estoy seguro que fue algún tipo de exigencia de la Locklear para sentirse especial e importante y aparecer al final de los títulos de crédito, la única que no lo hacía "in alphabetical order". Muy grata fue también para todos los espectadores que seguíamos la serie la aparición de la insoportable hermanita de Jane, Sydney Andrews (Laura Leighton), que siempre estaba ocasionando problemas, por no decir dando pol cacas, y que por su complejo de inferioridad respecto a Jane incluso se cepilló a su marido, al principio sólo para fastidiarla... Y, para terminar, otra pelirroja peligrosa la Dra. Kimberly Shaw (Marcia Cross), la compañera y concubina de Michael, cuya evolución como personaje dará algunos de los momentos más estelares del culebrón: aparatosos accidentes de coche que la daban por muerta, activación de bombas en el edificio, pelucas, posesiones demoníacas, más pelucas, cáncer... el personaje con el que todo buen guionista de culebrones querría dar...

Los personajes pasaban verdaderas montañas rusas emocionales, algunos pasaban de ser encantadores a ser verdaderas víboras de una temporada a la otra. Podríamos decir que todos los personajes de la serie pasaron por alguna fase oscura en la que tomaron decisiones equivocadas y moralmente muy cuestionables; incluso los más pepones como Billy, Alison, Jane y Matt tuvieron su momento mezquino. De la misma manera, los malos malísmos como Michael, Amanda, Sydney o Kimberly (curiosamente más bichas que bichos, las mujeres siempre resultan unos personajes malvados más interesantes, fijémonos en Disney, tiene estupendas villanas y muy pocos y menos recordados malvados) también tenían sus momentos de redención, cuando pasaban por algunos dramas personales que los humanizaban y hacían que empatizáramos con ellos. No sé si fue a partir de la cuarta o quinta temporada que los guionistas ya le tenían bien cogido el punto a los personajes y habían creado unas buenas dinámicas entre ellos, y por ello los diálogos empezaron a subir de tono y a dar verdaderas perlitas para la posteridad.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
If These Walls Could Talk
If These Walls Could Talk (1996)
  • 5,9
    635
  • Estados Unidos Nancy Savoca, Cher
  • Demi Moore, Shirley Knight, Catherine Keener, Sissy Spacek, ...
7
Si las paredes hablasen, dirían que estas tres mujeres se merecían un destino mejor...
El género de cine sobre mujeres, películas de temática exclusivamente femenina, en las que sus personajes principales son mayoritariamente mujeres interpretadas por grandes actrices y donde los hombres son prácticamente meros monigotes, fue muy popular a finales de los años 80 y principios de los 90', dando como resultado películas como "Magnolias de acero", "Tomates verdes fritos" o "Thelma y Louise", entre muchas otras. Así que en 1996 la HBO produjo esta TV-Movie que está compuesta por tres segmentos en tres momentos distintos de la historia americana que giran entorno al tema del aborto y cómo las mujeres de cada una de esas épocas afrontan un tema tan peliagudo como ese.

Así, tenemos una primera historia que se desarrolla a principios de los años 50, cuando el aborto estaba terminantemente prohibido y se consideraba un delito, un asesinato. En este contexto encontramos a la enfermera Claire Donnelly (Demi Moore), una mujer fuerte que se quedó viuda tras la guerra y que durante los meses de duelo posteriores a la muerte de su marido, buscó consuelo en su cuñado, teniendo un affaire con él, fruto del cual quedó embarazada. Para ahorrarle la vergüenza a la familia, Claire quiere terminar con el embarazo cueste lo que cueste.
Demi Moore resulta completamente convincente en el papel. La Moore llora muy bonito en pantalla, ya lo demostró en "Ghost" donde derramaba unos lagrimones que debieron dejarla prácticamente deshidratada durante el rodaje y nos ofrece una buena interpretación, tapando sus encantos bajo el monísimo uniforme de enfermera de los años 50'.

Hacemos un salto temporal de más de 20 años para situarnos en el año 1974, cuando el aborto ya era legal y se nos presenta a Barbara Barrows (interpretada por Sissy Spacek, una actriz muy interesante, con un peculiar aspecto y con una mirada entre dulce e inquietante; yo siempre que aparece en pantalla estoy medio-esperando que le caiga un cubo lleno sangre de cerdo en la cabeza y que se ponga a cerrar puertas y matar estudiantes con sus poderes telequinéticos...). Barbara es una mujer de cuarenta y pocos años que renunció al éxito profesional para dedicarse a ser madre, tiene cinco hijos y acaba de descubrir que el sexto está en camino justo en el momento en que se le ha sido ofrecido un buen puesto de trabajo y su hija mayor necesita dinero para ir a la universidad. Como he dicho, en esa época el aborto es legal, pero era todavía una posibilidad poco realista para muchas mujeres, que prácticamente no tenían ni la oportunidad de hacer uso de su derecho al aborto.

Este es quizás el segmento menos impactante, porque no ofrece ningún momento visualmente impactante o perturbador; es más bien un conflicto interior, que una actriz de la talla de Sissy Spacek interpreta de maravilla, con tristes matices en su mirada que reflejan la frustración y el desconsuelo de una mujer de mediana edad que no puede elegir a pesar de que la ley la ampare.

En el último segmento nos movemos a mediados de los años 90', donde Christine Cullen (Anne Heche) es una estudiante universitaria que ha tenido una aventura con uno de sus profesores, que está casado y que muy amablemente la ha dado un sobre lleno de dinero para que se dirija a una clínica y termine con el embarazo. Esta clínica está dirigida por la Dra. Beth Thompson (Cher), una mujer fuerte que cada día antes de entrar a trabajar tiene que atravesar una marabunta humana de manifestantes antiabortistas dispuestos a matarla, por lo que se ve obligada a ir al trabajo con un chaleco antibalas, casi nada..., es que la Cher es strong enough para esto y para más... Christine se debate entre si tenerlo o no, consulta con su mejor amiga, con la psicóloga de la clínica, intenta explicárselo a su madre sin demasiado éxito...

Este segmento también es especialmente duro, sobre todo debido a su impactante final, que no revelaré para evitar indeseados spoilers a los que quieran descubrir esta interesante TV-Movie de la HBO. Sólo diré que, en mi opinión, hace una punzante crítica contra la sociedad americana, que cuestiona temas como el aborto, pero sigue permitiendo adquirir licencias de armas a los habitantes estadounidenses.

La película defiende que los años pasan, pero que el aborto sigue teniendo un peso ético enrome sobre los hombros de la mujer. Es ella quien se encuentra sola ante el peligro, quien debe hacer frente a la decisión final, quien debe atenerse al rechazo que esa decisión, sea cual sea, puede ocasionarle en su entorno. La película no es descaradamente pro-abortista, pero sí que pone de manifiesto los grandes peligros de la práctica de abortos ilegales. También nos habla de que el aumento de la beligerancia de los grupos ultra-religiosos es directamente proporcional a la libertad de la práctica del aborto, convirtiendo a estos grupos en auténticas bombas de relojería, capaces de usar la violencia desmedida contra aquellas mujeres que estén decididas a hacer uso de su derecho al aborto o contra las personas que se dedican a ello profesionalmente.

La película no lanza un mensaje demasiado optimista al respecto y deja abierto un debate, que aún a día de hoy, 18 años después de su estreno, sigue sin cerrarse.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
E.R. (Serie de TV)
E.R. (Serie de TV) (1994)
  • 6,7
    40.174
  • Estados Unidos Michael Crichton (Creator), Christopher Chulack, ...
  • Noah Wyle, Maura Tierney, Laura Innes, George Clooney, ...
8
Previously on E.R.
Enfermeras que intentan suicidarse, estudiantes de medicina apuñalados por un paciente esquizofrénico, médicos diagnósticados de un cáncer en estado muy avanzado, hélices de helicópteros que amputan brazos de doctores, helicópteros que caen justo en la puerta principal de un hospital, vertidos de substáncias químicas altamente tóxicas, ambulancias que explotan con trágicas consecuencias... Los guionistas de la fantástica serie "E.R." (en España conocida como "Urgencias") lo dieron todo para que no decayera la fiesta. Los personajes venían, se iban y volvían a venir, algunos morían, otros lo dejaban todo por amor, otros encontraban una oferta de trabajo que no podían rechazar..., pero "E.R." mantenía el tipo, demostrando que nadie era imprescindible; la serie seguía funcionando, incluso perdiendo a sus personajes principales. E.R. encontró la combinación de fármacos perfecta para mantener a los espectadores enganchados durante 15 temporadas y un total de 331 episodios.
La serie tuvo un ritmo adrenalínico de principio a fin y mantuvo el interés de los espectadores con un montón de momentos inolvidables de los cuales haremos un pequeño recordatorio porque realmente merece la pena (que comento en el apartado SPOILERS).
Su escenario no era original, las series de hospitales llevan inundando las televisiones de todos los países desde hace muchísimos años. Entonces, ¿cuál fue el secreto de su éxito? Está claro que fueron los personajes, su química, el cómo los guionistas consiguieron que nos importaran, que sufriéramos por y con ellos, que quisiéramos que Benton y Carter se llevasen bien, porque en realidad sabíamos que bajo la coraza del implacable Benton se encontraban unos fuertes sentimientos paterno-filiales hacia Carter, que Carol consiguiera hacer que Doug dejara de sacar a pasear al pajarito cada noche por todas las calles de Chicago, que Kerry sacara la lesbiana fuerte que llevaba dentro y lo gritara a los cuatro vientos en pleno vestíbulo del hospital, que Romano se llevara su merecido (que lo hizo...), que Abby y Luka se dijeran el sí quiero...
La serie planteó una interesante temporada final (la 15) que hizo regresar a todos los personajes más importantes y carismáticos que habían ido pasando por la serie y que ya no formaban parte del elenco en sus últimas temporadas (incluso pudimos volver a ver a Mark en un emotivo episodio lleno de flashbacks...) y consiguió cerrar con la imagen que yo siempre había imaginado quye sería la imagen ideal para el final de la serie. La cámara saliendo de la puerta de la sala de emergencias y elevándose hacia el cielo, observando cómo la vida y las emociones a flor de piel nunca cesan en la sala de urgencias del County General Hospital.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Homeland (Serie de TV)
Homeland (Serie de TV) (2011)
  • 7,6
    40.790
  • Estados Unidos Howard Gordon (Creator), Alex Gansa (Creator), ...
  • Claire Danes, Damian Lewis, Mandy Patinkin, Rupert Friend, ...
7
El reset de Homeland
Soy del grupo de gente que cuando descubrió "Homeland", su episodio piloto me cautivó. Encontré genial el hecho de que su protagonista Carrie Mathison (Claire Danes), una oficial de operaciones de la CIA asignada al Centro de Contraterrorismo, sufriera de bipolaridad. Este magnífico recurso hace que como espectador, Carrie te contagie su obsesión, su paranoia, que de alguna manera no sepas si sus sospechas conspiratorias son realidad o son sólo desvaríos fruto de su enfermedad mental. Por otra parte, su premisa, la liberación de un preso de guerra de Al-Qaeda, que llega a Estados Unidos y que coincide con un chivatazo que Carrie recibe de un activo que le advierte de que un prisionero de guerra se ha unido al grupo terrorista de Al-Qaed, no resulta del todo original, dado que podría tratarse de la premisa de cualquiera de las temporadas de "24". Lo verdaderamente original e intrigante es que Carrie es tremendamente inestable, en ocasiones incluso vemos cómo deja de tomarse la medicación que la mantiene tocando de pies al suelo, por lo que tanto a nosotros como a los personajes que la rodean, nos resulta difícil creerla o no... Como decía la promo de la serie: "La nación ve una héroe, ella ve una amenaza..."

Cierto es que la cara de loca de Claire Danes le iba que ni pintada al personaje de Carrie. A mí personalmente sus tics, sus ojos abiertos como platos y su constante cara de "estreñía" me han llegado a poner bastante nervioso a lo largo de sus tres temporadas, y además creo que raya la sobreactuación. Durante la primera temporada se realizaba constantemente un juego de prismas o puntos de vista muy interesante. Si veíamos la historia a través de los desquiciados ojos de Carrie, teníamos clarísimo que Nicholas Brody (Damian Lewis), el prisionero de guerra liberado, era un terrorista en potencia al que le habían lavado el cerebro y que bajo su apariencia de héroe de la nación que había vivido un infierno de torturas y que había conseguido sobrevivir y volver sano y salvo a Estados Unidos, se encontraba un ser sin compasión que cuando se ganara la confianza del pueblo americano, llevaría a cabo un atentado terrorista del calibre del sucedido el fatídico 11S. En cambio, si veíamos la historia desde la perspectiva de otros personajes, podíamos ver a Brody como un verdadero héroe, que se merecía halagos y reconocimiento, por el calvario que le había tocado vivir. En el piloto ya hubo una escena donde se establecía de forma muy clara este juego de prismas. En la presentación oficial del regreso de Brody que es televisado para todo el pueblo americano, Brody hacía un repetido movimiento con los dedos de la mano, en lo que muchos podrían ver un tic, fruto del nerviosismo, Carrie ve una señal que Brody pueda estar lanzando a los simpatizantes del grupo terrorista Al-Qaeda, que puedan estar viendo la retransmisión en ese momento, para comenzar a poner en marcha un posible atentado terrorista contra los Estados Unidos.

La trama de la primera temporada siguió avanzando por lindares muy intersantes, cuando la obsesión de Carrie llega a tal punto en el que se pone a espiar de manera compulsiva todos los movimientos de Brody, llegando a colocar cámaras ocultas en su residencia para poder captar cualquier hecho extraño que pueda dar alguna vista de sus verdaderas intenciones. Pero de tanto espiarlo, acaba enamorándose enfermizamente de él. Estos dos personajes atormentados, ella por su enfermedad mental y por creer que no hizo todo lo que estaba en sus manos para evitar que ocurrieran los atentados del 11S, él por las torturas a las que fue sometido durante los años que fue retenido preso en Irak, encuentran la manera de entenderse, a pesar de las circunstancias, y de darse exactamente lo que necesitan el uno del otro. Esta relación se convierte en una especie de atracción fatal, una especie de espiral destructiva en la que entran estos dos personajes y que desde el minuto cero sabes como espectador que acabará mal, lo que no sabes es para quién de los dos... Si antes hemos hablado de la cara de susto de Danes, el rostro de Lewis también resulta de lo más inquietante y eso juega a favor de su papel, un personaje que en ocasiones parece la oveja y en otras el lobo, que nunca acabas de saber cuál es su verdadero rostro. Además el actor es inquietantemente pelirrojo, de un color de pelo casi diabólico, a lo Chucky... y de eso no puede salir nada bueno...

La segunda temporada bajó un poco el nivel de la primera. Comenzaron a introducir subtramas poco interesantes, como la de la hija de Brody (Dana), personaje cansino donde los haya ¿a quién le importaba si se escapaba con el coche y atropellaba a alguien por accidente? A mí no desde luego... Dicen las malas lenguas, que durante esta temporada la relación entre Claire Danes y Damian Lewis no fue muy buena y eso hizo peligrar su futuro en la tercera temporada. De hecho, en la tercera temporada no aparecieron prácticamente juntos... Eso sí, la serie tuvo un final de temporada digno.

Los problemas vinieron en la tercera temporada. La serie parecía navegar sin rumbo, las tramas parecían totalmente inconexas. Algunos personajes parecía que seguían en la serie sólo porque su contrato todavía no había terminado (como es el ejemplo de Morena Baccarin, que interpretaba a la mujer de Brody, Jessica; afortunadamente la actriz estaba escandalosamente embarazada y sólo pudo aparecer en unos pocos episodios... su personaje ya no tenía nada que hacer allí, ahora que Brody se había visto obligado a exiliarse del país...). Esta temporada tuvo un polémico final, donde los guionistas tuvieron que tomar una decisión difícil, pero tengo que decir que coherente, que no voy a revelar, para no dar ningún disgusto/spoiler a nadie...

Veremos si "Homeland" sabe recuperarse del bache que supuso su tercera temporada y sabe devolvernos el interés perdido...
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Transparent (Serie de TV)
Transparent (Serie de TV) (2014)
  • 7,4
    4.879
  • Estados Unidos Jill Soloway (Creator), Jill Soloway, ...
  • Jeffrey Tambor, Gaby Hoffmann, Jay Duplass, Amy Landecker, ...
8
TRANS (parente)
Antes de todo quiero advertir que esta review post es fruto del subidón post-visualización-compulsiva-de-su-primera-temporada y que, como sucede tras haber conocido a alguien que te gusta mucho un fin de semana, quizás cuando me baje el azúcar, la bilirrubina, la euforia o lo que sea, mi opinión pueda cambiar un poquillo... "Transparent" es una serie especial, sincera, conmovedora, divertida, ocurrente, que explora lo difícil que es ser transparente sobre lo que uno verdaderamente es. Una serie con unos personajes reales, con más defectos que virtudes, pero con los que fácilmente te puedes sentir identificado; con unos diálogos ingeniosos, vivos, rápidos; con unas interpretaciones (todas) que merecen claramente todo tipo de premios; con muchos secretos, y donde hay secretos hay drama y eso le da mucho potencial; y sobre todo con un tono triste, alicaído, melancólico, acentuado por su fantástica música, que hace que su humor sea todavía mucho más inteligente y mucho más oportuno, una sensación parecida a la que uno puede sentir al irse a una habitación escondida para reírse durante un funeral. Para mí es como una mezcla entre una peli de Woody Allen y una del festival de Sundance.
El piloto nos presenta a los tres hermanos Pfefferman: Sarah (Amy Landecker), la mayor, una mujer "felizmente" casada y con tres hijos, que es en realidad una lesbiana en el armario, que mantiene esporádicas relaciones sexuales con una mujer abiertamente lesbiana que lleva a su hija a la misma escuela primaria a la que asisten los suyos. Josh (Jay Duplass), un cazatalentos de la música, adicto al amor, es un enamorado en serie, cada chica con la que se acuesta cree que es el gran amor de su vida y que tienen que casarse y formar una gran familia judía. El comportamiento de Josh es fruto de un "trauma" de infancia relacionado con su niñera (Rita), que no desvelaré para evitar spoilers... Y, finalmente, tenemos a Ali (Gaby Hoffman, o la actriz que nunca se hizo las cejas..., vista la temporada pasada en "Girls" interpretando a la peculiar hermana de Adam, el novio de Hannah, y en el cine vista cuando sólo era una niña sin tantas cejas en "Algo para recordar", interpretando a una de las hijas de un viudo que no puede conciliar el sueño, llamado Tom Hanks). Ali es una chica muy poco femenina sin oficio ni beneficio, que sigue viviendo de los cheques que le extiende su padre. La relación de hermanos de estos tres derrocha autenticidad por todos los píxeles de la pantalla. Se odian, se quieren, se gritan, se reconcilian, pero todo huele a verdad. Estos tres particulares hermanos reciben una llamada de su padre pidiéndoles que vengan a cenar, que tiene algo importante que decirles. Todos asumen inmediatemente que quiere informarles de que le han diagnosticado un cáncer...

La cena acaba transcurriendo sin que el pobre Mort Pfefferman (interpretado por un descomunal Jeffrey Tambor de la serie "Arrested Development") pueda contarles cuál es su verdadero problema, puesto que sus egocéntricos hijos no paran de hablar e interrumpirle cada vez que quiere contarles su gran secreto. Como dice el propio Mort en una escena "No sé cómo crié a tres personas que no pueden ver más allá de sí mismos". Mort, divorciado de Shelley (Judith Light, que a mí ya me encantaba en "Ugly Betty", que graciosa es esta mujer...), está pasando por un significativo momento de transición en su vida, quiere comenzar a salir a la calle vestido de mujer y responder al nombre de Maura y así sacar a pasear a la mujer fuerte que todos llevamos dentro. Maura ama a su ex-esposa, y sigue sintiéndose atraída por mujeres, simplemente quiere ser tratada por lo que realmente siente que es, quiere ser por fin, cuando está entrando de lleno en la madurez, transparente para todo el mundo, dejar de ocultar quien realmente es... A partir de ese momento es como si en la serie "Brothers and Sisters" (Cinco hermanos) Sally Field hubiera reunido a todos sus molestos hijos y les hubiera dicho que en realidad siente que es un hombre. Maravillosa es la frase en la que su hija mayor, tras conocer su verdadero secreto le dice "Ayúdame a entender ¿Así que ahora vas a empezar a disfrazarte de mujer todo el tiempo?" a lo que Maura sobriamente responde "La vida entera he estado disfrazándome... de hombre..."
Aún no hay confirmación de si la serie será renovada o no a una segunda temporada, pero las buenas críticas recibidas por la prensa especializada (Metacritic ha recogido una media de 9,1 sobre 10, una de las notas más altas que he visto en series de TV) podría darle carta blanca para una nueva temporada. Sea cual sea el futuro de la serie, os animo a que os peguéis las pestañas postizas, os pintéis las uñas de color cereza en llamas y que acompañéis a Maura en este fascinante viaje lleno de verdad y ternura.
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39 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil
You're the Worst (Serie de TV)
You're the Worst (Serie de TV) (2014)
  • 6,7
    1.370
  • Estados Unidos Stephen Falk (Creator), Wendey Stanzler, ...
  • Chris Geere, Aya Cash, Desmin Borges, Kether Donohue, ...
7
Eres lo peor...
La serie se basa en la incombustible fórmula de chico-conoce-chica. Una fórmula trilladísima, pero de la que siempre hay alguien que nos demuestra que todavía quedan cosas por decir. "You're the Worst" comienza cuando Jimmy Shive-Overly (un egocéntrico y desconsiderado escritor inglés en horas bajas, que vive en Los Angeles) sale de la boda de su ex-novia (Becca), después de haber tomado fotos de su pene con todas las cámaras desechables que había por las mesas del convite, y allí conoce a Gretchen Cutler (una cínica y autodestructiva Relaciones Públicas), que también se ha escapado de la boda de la hermana de su mejor amiga, tras haber robado una cara licuadora del montón de regalos de boda que había en un rincón del banquete. Este par de desconocidos, que poco parecen tener en común a parte de sentirse bastante mal con ellos mismos en esos momentos, rápidamente hacen buenas migas, sin saber que acabarán formando una de las extrañas parejas más interesantes que he visto en la televisión más reciente. Una pareja verdaderamente incómoda, cuya existencia y feeling nadie comprende, a excepción de ellos mismos ¿pero es que a caso necesitan a alguien más?

Estos dos personajes están llenos de defectos, y por ello nos gustan tanto, porque pueden llegar a recordarnos a nosotros mismos en nuestros peores momentos, con sus momentos de debilidad, llamando a un/a ex al volver de fiesta, con su patetismo, boicoteando nuevas relaciones por miedo al compromiso o a ser dejados antes de que incluso nosotros nos planteemos dejarlo/la. Este ingenioso retrato de los hombres y mujeres de treinta y tantos en el complicado siglo XXI es fruto de un buen equipo de guionistas liderados por Stephen Falk y de dos actores en estado de gracia. Por un lado, tenemos a Chris Geere, que interpreta a Jimmy y que nos recuerda al encanto que derrochaba Hugh Grant en "Cuatro bodas y un funeral", ahora eso sí un Hugh Grant mucho más cabreado contra el mundo, un verdadero caso de cascarrabias crónico. Y, por otro lado, tenemos a Aya Cash, que interpreta a Gretchen (me encanta este nombre, en alemán significa "perla", y una buena perla está hecha esta chica...). Aya interpreta a Gretchen de una manera tan encantadora, que uno cuando ve la serie tiene ganas de ser su amigo. Es de esas chicas con un trabajo super-cool, pero con una vida desastrosa, sólo hay que ver su casa..., y esa nevera llena de productos caducados y manchas de salsa por las paredes... En pantalla esta pareja de losers tiene una química increíblemente contagiosa. Por separado sus vidas no tienen mucho sentido y son unos auténticos capullos, pero juntos hacen click y resultan completamente adorables. Me encanta cuando Jimmy le dice a Gretchen: "Becca era una elección, una elección estúpida. Tú y yo... somos inevitables."

Jimmy y Gretchen son geniales a su manera, de eso no hay ninguna duda, pero no debemos olvidarnos de dos estupendos personajes secundarios que también merecen toda mi admiración. Estoy hablando de Edgar Quintero, un veternao de guerra, que sufre de estrés post-traumático y que vive con Jimmy y Lindsay Jillian, la mejor amiga de Gretchen, que se casó con un hombre al que no quería sólo para conseguir casarse antes que su hermana mayor (Becca) y así conseguir el cariño y la consideración de su madre, que nunca tuvo. Los dos, y especialmente Lindsay, que a mitad de temporada se convierte en una nimfómana que se zampa todo lo que pilla, son geniales y ni hace falta decir que estos dos también tienen una verdadera química juntos. Me quedo con la imagen en el episodio del final de temporada de Edgar oliendo el pelo a Lindsay por detrás, sin que ésta se dé cuenta...

"Worst" es una comedia que no necesita de risas enlatadas que nos digan cuándo tenemos que reírnos. Sólo necesita de un oscuro sentido del humor y unas situaciones hilarantes y absurdas con las que fácilmente nos podemos sentir identificados para hacérnoslo pasar mucho mejor. La primera vez que Jimmy y Gretchen tienen relaciones sexuales es un buen ejemplo de los sexy y absurda que puede ser la primera vez con una persona, cuando no te conoces y no sabes lo que le gusta al otro, no sabes hasta dónde puedes llegar sin parecer un guarrete, resumiendo: no puedes ser tú mismo y una mezcla de vergüenza y bochorno invade tu desvalido cuerpo desnudo.

"Worst" es una comedia antirromántica sobre dos seres que no creen en el amor, y quizás eso es lo que la hace tan divertida. Es la rom-com perfecta para las generaciones del nuevo milenio, al estilo de lo que ya intentaron otras muestras del género como "Happy Endings" o "Mixology", ambas canceladas. Esperemos que "Worst" sufra una mayor suerte y sea renovada a una segunda temporada, que a fecha de hoy aún no ha sido confirmada. Queremos seguir viendo como estos dos herejes del amor caen atrapados en sus propias redes sin poder evitar lo que todos sabemos desde el episodio piloto: que Jimmy y Gretchen están hechos el uno para el otro, por mucho que ellos mismos se empeñen en boicotear esa relación con su evidente fobia al compromiso. Para nada diríamos que esta serie es lo peor, al revés, os invito a que la descubráis.
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