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Fargo: Year Two (Miniserie de TV) (2015)

Fargo: Year Two (Miniserie de TV)
Trailer
8,1
22.065
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Sinopsis
Serie de TV de 10 episodios (2015). Segunda temporada. En 1979. en un pequeño pueblo de Minnesota, un inesperado giro de los acontecimientos perturba la vida de varias personas: el matrimonio Blomquist (Kirsten Dunst y Jesse Plemons) y el clan familiar Gerhardt de cuyo imperio intenta apoderarse un sindicato mafioso de Kansas City. Por su parte, el policía local Lou Solverson (Keith Carradine en la 1ª temporada) se hará cargo de la investigación de los hechos con la ayuda de su suegro (Ted Danson). (FILMAFFINITY)
Dirección
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Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Fargo: Year Two
Duración
50 min.
Guion
Noah Hawley, Steve Blckman
Música
Jeff Russo
Fotografía
Dana Gonzales, Craig Wrobleski
Productora
26 Keys Productions / FX Productions / Littlefield Company. Productor: Joel Coen, Ethan Coen
Género
Serie de TV Thriller Drama Comedia Crimen Policíaco Comedia negra Años 70 Miniserie de TV
Grupos  Novedad
Fargo
8
"Lo realmente importante no es llegar a la cima; sino saber mantenerse en ella"
Parafraseando al dramaturgo francés Louis-Charles-Alfred de Musset, "Lo realmente importante no es llegar a la cima; sino saber mantenerse en ella". Pues bien, esta segunda temporada de “Fargo” no sólo ha conseguido mantenerse, sino que ha sido capaz de escalar un par de metros más que su predecesora, y ha clavado la bandera en lo más alto de cima de las series.

Comienza con un magnífico piloto, y desde ese instante consigue engancharte, teniéndote en vilo todas las semanas a la espera de un nuevo episodio. Está todo perfectamente hilvanado. Además, la tensión se puede cortar con el filo de un cuchillo. Se va superando capítulo a capítulo hasta concluir con un episodio final que, aunque no es tan tenso como los anteriores, sirve para relacionar la segunda temporada con la primera: Lou Solverson y su hija Molly son la policía y su padre, que ya es mayor y trabaja en una cafetería, de la primera temporada y los chavales a los que el indio conoce en el campo de béisbol son los matones de la primera (Mr. Wrench y Mr Numbers) y él es su jefe (Mr Tripoli) tras una operación facial para evitar que se rían de sus raíces indígenas… Ojalá continúen relacionando a los de estas temporadas con los de la tercera.

El guión es excelente, sarcástico e ingenioso y en él frecuenta el humor negro tan característico de las películas de los hermanos Coen y de la primera temporada. Los diálogos de Milligan son geniales. La banda sonora acompaña de forma muy adecuada durante los diez capítulos, y la fotografía es muy muy muy cuidada, de lo mejor que he visto en series, destacando las pantallas partidas, esos planos sutiles y esos fotogramas de paisajes nevados y desoladores que te atrapan.

Los actores están soberbios. Aunque parecía complicado que llegasen a tal punto de uno de los puntos fuertes de la primero temporada, que eran las actuaciones tan carismáticas de Lester Nygaard y Lorne Malvo, muchos de ellos se acercan a su nivel. El elenco es muy amplio y ninguno desentona, especialmente me gustaría resaltar el papel de algunos de los protagonistas como el rey Mike Milligan, el temible Dodd Gerhardt, el honorable Lou Solverson y la inestable Peggy, pero como digo todos cumplen su función a la perfección e interpretan su rol de manera muy creíble y ajustada unos personaje muy bien definidos y que sin duda evolucionan a lo largo de la serie.

Lo único que ha suscitado alguna crítica es que el tema de los OVNIs a muchos les puede parecer que no pinta demasiado, pero a mí personalmente ni me molesta ni me entusiasma. Como está presente en toda la serie (recuerdo que Peggy atropella a Rye porque antes ve un OVNI), no es algo puntual, está bien cerrado y en esa época se reportaron muchos avistamientos, no lo tendré muy en cuenta. Me gustaría resaltar el comentario de Peggy de “Es sólo un platillo volante, vamos”, ya que precisamente tras esa magistral masacre, parece que lo de menos, es el OVNI en sí.

Las referencias al mundo del cine son constantes. No únicamente al clásico homónimo de 1996 y al cine de los galardonados hermanos estadounidenses, sino que también a muchas otras películas. Tan sólo en el capítulo siete, hay guiños a “Muerte entre las flores”, “Pulp fiction”, “Django desencadenado”…

Espero que la tercera temporada (ya confirmada) mantenga el nivel que las dos anteriores, ya que está siendo una de las joyas del séptimo arte.
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89 de 104 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Guerra en el corazón de Minnesota
Cómo ha cambiado la situación. Empecé a ver la primera temporada con más desconfianza que ilusión. El peso de la película de los Coen amenazaba seriamente mi juicio. Fue transitorio. Lo que tardé en ver su primera hora. Fargo es una de las grandes series que he visto, una obra maestra tan afín al universo de los Coen como personal en otros aspectos. Ahora las expectativas al abordar la segunda temporada eran muy elevadas. A pesar de ser una trama totalmente diferente, el listón había quedado muy alto. Pues, sorpresa de nuevo. El nivel se mantiene y puede que hasta lo supere. Mantiene parcialmente ese estilo gélido, pausado pero con furiosos arranques que la película de Fargo marcó, pero introduce elementos que también la emparentan con No es país para viejos y con el estilo juguetón y virtuoso de Tarantino (y lo digo desde mi posición de no-fan del director que sabe apreciar el talento que tiene). Un tour de force a cuatro bandas que se revela como una de las obras más fascinantes de la televisión reciente. Por un lado se centra en contarnos como pocas veces he visto la guerra entre dos bandas rivales de la mafia. Por un lado nos muestra al shakesperiano clan familiar de los Gerhardt, simplemente antológico al completo, y por otro el crimen organizado de Kansas City, que confía toda la operación en un no menos genial personaje, Milligan, un matón con tendencia a la reflexión trascendental en voz alta. Por otro lado el matrimonio Blomquist, que se ve involucrado de forma accidental en esa guerra y que nos habla del conflicto generado desde los 60 respecto a los cambios de paradigmas sobre el éxito: el tradicional basado en la familia, hijos y un negocio propio que aporte seguridad y el de efectividad y realización personal a costa de cualquier cosa. El contraste que hace es brillante. Por último el policía que se encarga de la investigación y su relación familiar, con su esposa, su suegro y su hija, que compone un hermoso y magnífico interludio emotivo, humano y moral que pone sentido común y sentimiento dentro de la locura generalizada. Un planteamiento general por tanto elaborado y complejo como pocos condensado en 10 episodios magistrales. Todo el elenco de actores está espectacular, sin excepciones. Dirigido con un talento asombroso, el ritmo es ejemplar, la pantalla se vuelve juguetona, la tensión y la atmósfera no dan respiro, aliviada por el tono de comedia negra que tiene en muchas ocasiones pero sin perder nunca su capacidad de observación. Este lúcido estudio de la codicia, la violencia, el paso del tiempo y la familia es un clásico de la TV desde ya.
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47 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil