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A Face in the Crowd (1957)

7,3
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Sinopsis
Una cadena de televisión convierte en estrella televisiva a un vagabundo. La sorprendente reacción del público hacia el personaje cambiará su vida por completo, convirtiéndolo en una víctima de los medios de comunicación. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
A Face in the Crowd
Duración
126 min.
Guion
Budd Schulberg (Historia: Budd Schulberg)
Música
Tom Glazer
Fotografía
Harry Stradling, Gayne Rescher (B&W)
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Drama Televisión
"Elia Kazan propina uno de los más potentes puñetazos de la historia del cine al mundo de los medios de comunicación con esta película estremecedora (...) Puesta en escena sombría y opresiva"
[Diario El País]
10
DE VAGABUNDO A DIOS DE LOS MEDIOS
Elia Kazan fue un visionario en toda regla. Prueba de ello lo resume uno de sus films menos recordados "A Face In The Crowd". Larry "Solitario" Rhodes viaja vagaundeando de pueblo en pueblo, y de calabozo en calabozo, con su vieja guitarra, sus hárapos y la botella que lo lleva a inspirar y componer las canciones de carretera que le vienen en mente. Hasta que un día conoce a Marcia Jeffries (Patricia Neal) una periodista de una radio local que invita a todos con quien se cruza a aportar un poco de su vida a través de las ondas. Larry, con su sentido del humor y su ingenio para tocar canciones, simplemente, arrasa. Unos meses después Larry es toda una estrella de la televisión y los fans acuden en masa a recibirle en cada ciudad que visita. Pero la fama puede hacer mella en él. Marcia se ha enamorado de la estrella que ha creado pero un compañero de profesión, Mel Miller (Walter Matthau) la persuade viendo que el destino de Larry está ya en su zénit y que ya es demasiado tarde.

El director de "La Ley del Silencio" y "America America" retrata una historia de ascenso y caída en el si del sueño americano. A finales de los años cincuenta, si tenemos en cuenta que la acción se desarrolla en los EEUU, se tenía que tomar nota sobre los desencadenantes que podían provocar la afluencia de emisoras televisivas que encumbraban a cualquiera solamente por disponer de ingenio en cualquier ámbito. Larry es un hombre renacido de la pobreza y su salto a la gloria se produce en un abrir y cerrar de ojos, sin transición alguna. Por lo que acabará convirtiéndolo en un ser despreciable, arrogante y dependiente de las cifras de audiencia como oxígeno de su nueva forma de vivir.

Rodada en la última etapa de la caza de brujas, de la que Kazan tuvo que confesar a muchos de sus compañeros por temor a ser deportado, "A Face In The Crowd", no toca en éste aspecto pero puede considerarse como una autocrítica esa visión tan cándida como bruscamente traidora de la abundancia que puede aportar un país avanzado, basado en el célebre "American New Life Style" y que tan de moda se puso en la década de los cincuenta. Y con la radio y la televisión como abanderados medios.
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20 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
L.R. 57
Elia Kazan se embarca en una película de colosales aspiraciones y sin llegar a la excelencia buscada consigue una película notable. El guión viene del poderoso hombre de cine Budd Shulberg, el mismo que poco antes había firmado La Ley del Silencio, y cuenta la historia de un vagabundo que llegará a convertirse en ídolo mediático a base de consignas demagógicas.
Todo lo de hoy ya estaba en esta película de 1.957: la televisión omnipresente- era el momento de su irrupción- el bombardeo publicitario, el slogan simple y directo, el nombre que hace las veces de marca comercial ( Lonesome Rhodes), las audiencias, la necesariedad de iconos …A decir verdad, recursos que, por focalizarlos en Estados Unidos tan bien supo manejar ya hace tiempo un Teddy Roosvelt, o un JFK, magnífico producto de época. Como ejemplos más palmarios de la nuestra tenemos los cómicos y eficaces Zp o “ Yes, we can” . Y hace unas horas acabo de enterarme de la galáctica idea de Mr 12.
La narración de la película sigue un camino muy claro: Tras un pasaje de hipnosis el demagogo escala un peldaño más en su ascenso. Comienza en la cárcel, y con una canción sureña que cautiva a la audiencia pasa a la televisión, donde en un anuncio publicitario casi rodado a manera de “ cartoon”, embauca nuevamente, y dueño ya de su propio programa, se dedica a impartir unas reflexiones tan primarias que casualmente coinciden con las del hombre de la calle. Cuajado ya como líder de opinión, ese hombre llano es capaz de amaestrar masas humanas. Lo importante no es que su mensaje tenga contenido- cuanto menos tenga, mejor- , sino que sea pegadizo y se clave a las memorias.
Kazan lo cuenta de manera hiperbólica, algo que puede restar credibilidad a la película a cambio de otorgarle mayor espectacularidad. Las intenciones y engaños del demagogo son demasiado evidentes, la credulidad de la sociedad demasiado inocente. Creo que es un efecto buscado por el autor que quiere hacer aún más imbéciles a sus fieles. Además, persigue esa histeria emocional, esa catarsis trágica que corre por toda su filmografía. A algunos les puede parecer chillón o desmesurado, pero los clímax de “Al este el Edén” o “ La Ley del Silencio” tienen el mismo patrón. Por otra parte, la propia historia que nos cuenta exige un formato circense, un verdadero despliegue escenográfico. No es cine intimista, es puro show business.
Esta narración principal se combina con la atracción que siente Patricia Neal por el protagonista, algo así como la admiración que siente la mujer sedente por el hombre de acción. Ella sabe que es perverso, rudo y sin instrucción…pero se ensimisma con la fuerza de ese bárbaro. Debería repugnarle, pero se siente incapaz de hacerle frente.
( SIGUE EN SPOILER SIN DESVELAR ARGUMENTO)
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13 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil