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Voto de Luis Guillermo Cardona:
4
Terror. Thriller. Intriga La joven Anna Veigh (Leelee Sobiesky) llega a su nuevo trabajo como niñera de dos huérfanos dulces y encantadores, Miles y Flora. Todo se complica cuando la niñera descubre que las cuidadoras que ya habían pasado por allí antes murieron en extrañas circunstancias. Al tiempo, comienzan a aparecer figuras y sombras misteriosas en la casa... (FILMAFFINITY)
11 de octubre de 2014
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La profesora, Anna Veigh, no tiene razones para continuar en el colegio donde hasta ahora trabaja, pues el rector hace parte del deplorable grupo que no se merece el cargo que ahora ostenta, y entonces acepta –y será aceptada sin pregunta alguna- el cargo de tutora de un par de chicos que han quedado huérfanos y cuyo tío tan solo desea librarse de ellos. Así, en compañía de la señorita Grose llega a un lugar campestre llamado Bly, donde el personal de servicio ha sido despedido y tan solo estarán ellas dos y los dos chicos de marras que se llaman Flora y Miles, para tener unos cuantos escalofríos… y uno que otro calorcito.

Así comienza un cuento de suspenso, algo de “terror”, y unas cuantas perversiones que, libremente basado en la memorable novela corta de Henry James “Otra vuelta de tuerca” (1898), es ya la cuarta o quinta versión que se lleva a la pantalla grande, sin contar cerca de una docena que se han hecho para la televisión. Pero parece ser que ninguna consigue superar la realizada por Jack Clayton en 1961, con el título “The Innocents”.

El director Donato Rotunno (¿algún parentesco con el gran Giuseppe?), evidentemente más interesado en el morbo -que en la obra tan solo se insinúa- que en una recreación seria de la historia, decide materializar todo lo que, a borde de piel, logró imaginar al leerla y su filme se complace con un buen puñado de imágenes voyeristas, dejando de lado la profundidad psicológica en la que el autor fue tan generoso.

Incapaz de captar las tensiones que James logra con simples sugerencias, y avanzando de mal en peor, Rotunno añade clichés del cine de terror más naïf que se haya visto (¡las apariciones de Peter Quint son atroces!) y de no ser por la muy agradable banda sonora de Adam Pendse que provoca volver a oírla independiente del filme; por los innegables atractivos de Leelee Sobieski, quien se ajusta mejor a la edad del personaje descrito por el autor, (aunque, por errores de encuadre, en algunos planos le distorsionan tan terriblemente el rostro, que la convierten en una suerte de rosado pez globo); y por ese final que -aunque le faltan previas puntadas que lo hicieran mucho más impactante- es sin duda mejor que el que proponen James y Clayton en sus respectivos momentos, el filme sería un fiasco completo.

La historia nada a la deriva a punto de sacarnos unos cuantos bostezos; el agregado sáfico tan solo carga ligereza y afanes de taquilla; la puesta al día apenas sirve para evitarse esfuerzos escenográficos; y los niños no logran conmovernos ni un ápice, siendo como son una parte esencial de la historia.

Tengo que decir pues que, “EN UN LUGAR OSCURO”, es la suerte de filme que no deja sentidas huellas y que, en vez de exaltar, tan solo empaña la labor de los grandes escritores.
Luis Guillermo Cardona
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