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32 Críticas de los usuarios

Críticas de los usuarios:
7
Salvad al capitán Garfio (una nueva ONG)
Declaración Universal de los Derechos del Villano de Dibujos Animados:

1º) Todo Villano tiene derecho a no ser torturado durante al menos el 25% del metraje.

2º) Todo Villano tiene derecho a no ser ridiculizado, agredido, vejado, golpeado, engullido, despelotado, trinchado y/o sodomizado física y moralmente durante al menos el 20% del metraje.

3º) Todo Villano tiene derecho a dar un tirón de orejas al héroe infantil de turno, como compensación modesta por los malos tratos recibidos.

4º) Todo Villano tiene derecho a una pensión por invalidez permanente después de participar en cualquier producción de la Disney.

5º) Todo Villano tiene derecho a un cociente intelectual no inferior a 20.

6º) Todo Villano tiene derecho a disfrutar, uno de cada dos fines de semana, de la compañía de Campanilla.

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Dicho lo cual, considero formalmente constituida la ONG "Salvad al capitán Garfio".

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Si eres uno de los nuestros, pulsa SÍ; de lo contrario, pulsa NO y quédate con Wendy.
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124 de 159 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El fin de la infancia
Algunos amigos míos que me conocen bien suelen reírse bastante de mí cuando doy cumplida muestra de mi pasión por cosas que consideran infantiles y por el mundo Disney en particular. La mayoría de ellos ya han cruzado ese puente invisible que separa la infancia de la madurez dejando atrás las alforjas repletas de hadas luminiscentes, gatos de sonrisa interminable, conejitos parlantes, bailes en el bosque y manzanas encantadas. Algunos somos más infantiles, o más estúpidos y hemos decidido seguir al otro lado del puente, observando desde una distancia prudencial los extraños deambulares de los adultos y manteniendo abierto el camino de Nunca Jamás por si deciden regresar un día a jugar con nosotros.
"Peter Pan" habla de esto y de muchas otras cosas. Tiene todo lo que debería tener toda historia de aventuras que se precie, personajes inolvidables como el Capitán Garfio o la retorcida Campanilla, emoción y sentimiento a raudales, en suma, la capacidad de trasladarte durante unos momentos a un mundo olvidado en los más recónditos trasteros de la memoria, ese lugar en el que una vez fuimos reyes y señores y que en nada se parece a este lugar prosaico y triste en el que nos ha tocado vivir.
Además, es una buena medida para saber en qué lado del puente te has quedado; si consigues disfrutarla como un niño, entonces todavía estás a tiempo de deshacer lo andado y reunirte con nosotros en la isla donde el tiempo no transcurre y la muerte no es más que un mal sueño...
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54 de 57 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Lo que no consiguió el Capitán Garfio, lo hizo la Disney: Matar a Peter Pan
No se porqué la gente se empeña en ver "Peter Pan", la película de Disney, como un símbolo eterno de la niñez y la infancia, del no crecer, cuando viene a ser todo lo contrario.
Al menos yo veo señales claras que me incitan a pesar en ello.

La clave está en que Wendy es la protagonista de la película, no Peter Pan.
Y ella acaba creciendo, no así Peter Pan.
El leitmotiv son los celos. Campanilla y las sirenas sienten celos de Wendy, y a su vez Wendy los siente de Triguilla, la princesa india. Los celos llevan al enamoramiento, y este enamoramiento es lo que simboliza el fin de la niñez.
Se nos presenta al niño eterno, a Peter Pan, como un ser arrogante y narcisista. Falta de cariño que suple queriéndose excesivamente a sí mismo. En cambio Wendy es la dulce niña que ya está dispuesta a dar el paso a ser mujer, que cuida de sus hermanos y los "niños perdidos", que sufre la furia celosa de Campanilla pero nunca pierde la compostura.
Creo que las ideas que Disney intenta transmitir son claras, la inocencia infantil es una bonita etapa que siempre recordarás con cariño, pero hay que hacerse responsable, ya que el tiempo no se detiene como Peter Pan desea. Convierte las ilusiones en quimeras.

Creo pues por ello que la adaptación de Disney mata la esencia del cuento completamente, que niños y adultos pueden disfrutarla mínimamente por las aventuras contadas, cuando no se deja llevar la película por las gracias tontas y la ridiculización del Capitán Garfio.

Yo, por mi parte, sufriré su síndrome, pero no creo en este "Peter Pan".

PD: Me adhiero gustoso a la ONG "Salvad al Capitán Garfio"
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31 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Gran película infantil, y desde otro ángulo también para adultos.
Me parece una gran película, a todos los niños que conozco y la han visto le encanta, a mi cuando era niño pues también me encantó, incluso siendo un poco menos niño...
La película desarrolla una entretenida historia en el país de nunca jamás con diversos puntos muy buenos. Los paisajes en los que esta ambientada la historia son fabulosos, las escenas del capitán garfio son muy buenas, especialmente las escenas en las que se representa su miedo al cocodrilo, pues esta son especialmente graciosas. La música que utilizan durante la película( en las escenas que la utilizan claro está) me parece bien elegida, aunque eso suele pasar en casi todas las películas de dibujos, pero pienso que hay que decirlo igual que cuando esta mal pues también hay que comentarlo. El perfil, la forma de ser de cada personaje me parece bastante acertado, bien elegido en todos y ayuda a dar más juego a la historia, a que se desarrolle de forma más interesante y cree distintas sensaciones en los niños.
Todo esto que he dicho anteriormente es desde el punto de vista desde un niño. Ahora bien creo que la película también tiene otra intención además de la de entretener y divertir al público infantil. En mi opinión la película presenta un tras-fondo algo mas profundo en el que se quiere destacar el miedo a la adolescencia, el no querer dejar de ser niño, el no aceptar los cambios de tu cuerpo, la pubertad y todo los procesos de la adolescencia. Sería como el autorechazo de los niños al ver que se empiezan a producir cambios en su cuerpo y que éstos repercuten en su vida.
en definitiva una gran película para niños, que si la miras desde otro ángulo siendo maduro aporta algo distinto a lo que creías de niño, y que resulta interesante. Para mí es una de las mejores películas de dibujos animados de la historia.
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14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
"Tengo idea de haber visto ese barco alguna vez... hace mucho tiempo... cuando era niño"
Sin duda mi frase favorita del filme. Los adultos muchas veces relacionan la infancia con Peter Pan. Y en algunos casos, es cierto. Puede que Peter sea narcisista y arrogante, pero aún así, es un icono para muchos niños y niñas. Puede ser también que al enamorarte pierdas tu infancia, pero el amor entre Peter y Wendy es diferente. Es inocente y entrañable. Nunca habrá otro igual. Ella creció, se casó y tuvo hijos. Él no. Permaneció siendo niño para siempre. Y a pesar de todo, ella siguió creyendo en él. No deberían confíar en aquel dicho tan poco acertado que dice: "Si no lo veo, no lo creo".
A cualquier adulto le pudo haber gustado cuando era pequeño, y ahora pensar que es para críos. Pues se equivocan; "Peter Pan" es un clásico para todas las edades. Realizado hace casi 60 años, sigue gustando a generaciones y generaciones de niños. Muchos crecerán física y mentalmente, y otros sin embargo, no querrán crecer nunca.
Todos hemos soñado alguna vez con ser como Peter. Viajar con él al País de Nunca Jamás y no crecer nunca. Algunos seguimos viendo clásicos Disney aún con las hormonas en ebullición. Como yo, por ejemplo. Hay un síndrome llamado "el síndrome de Peter Pan". Michael Jackson lo padecía. Yo no lo veo como una enfermedad, como puede ser "el síndrome de Down" o el "síndrome del maullido de gato", sino más bien como un estado emocional. A todos nos da miedo crecer y tener que enfrentarnos al mundo de los adultos, aunque muchos lo hacemos sólo físicamente. Mi prima y yo nos llamados a nosotras mismas "pequegrandes" (sé que es un tontería), pero al menos a mí, me define a la perfección.
Y volviendo a la película, es un verdadero clásico. Inolvidable. Entrañable. Memorable. Que marcó y marcará una vida. La mía. Creado por tres grandes animadores de Walt Disney Pictures (Clyde Geronimi, Hamilton Luske y Wilfred Jackson, que coincidieron en más películas de Disney como "Alicia en el país de las maravillas", y cuya dirección humana no podrá superar nunca la animada, como es el caso de P.J. Hogan).
Porque, como dijo la dramaturga Edna St. Vincent Millay, "la infancia no va de una edad concreta a otra. El niño crece y abandona los infantilismos. La infancia es el reino donde nadie muere". Eso es "Peter Pan".
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12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
HE VUELTO DE NUNCA JAMÁS
Acabo de quitar del televisor el viejo VHS que tenía desde niño. Me encuentro de vacaciones y hoy me dispuse a ver películas que hace mucho no veía... en este caso, a recordar mi niñez. Me he reído y he disfrutado como niño. Los escasos 77 minutos de metraje, se me han pasado volando como el mismísimo Peter Pan. Y es que, aun cuando esta vez me la he pasado viendo los detalles que antes no veía, como la animación, los valores que tratan de inculcar, los estereotipos, etc., debo hacer esta crítica y decir que ME HA GUSTADO (tal y como me gustaba de niño; la puntuación no ha cambiado).

La espesa y brillante Londres, la maternal Sra. Darling, el estricto Sr. Darling, los aventureros Juan y Miguel, la madura y de buenos valores Wendy, así como la insegura y celosa Campanilla, y el despreocupado y heróico Peter Pan, quien en compañía de amigos, harán frente al villano Capitán Garfio, seguido de su mano derecha, el torpe e ingenuo Sr. Smee (cómo me he reído con este pedazo xD), mientras que un cocodrilo que avisa su entrada con un par de tic-tacs, amenaza con comerse al capitán del barco. Todo esto nos envuelve en un cuento de aventura que entretendrá y emocionará a chicos y grandes.

Y ese final... ay, ese final. "Tengo idea de haber visto ese barco otra vez, cuando era niño". Lo digo en serio, se me asomaron las lágrimas, el nudo en la garganta me dolío; poquito me faltó para echarme a llorar. Es un final con mucha emoción como para dejarte indiferente.

Es una historia de pura magia y sueños, contada por la mano de Walt Disney. Un canto hacia la niñez, una etapa de alegría que no debemos olvidar por completo.

Vivimos en un mundo extraño, las personas como yo nos encontramos en otra etapa de la vida. Tengo 17 años y hoy me vi poniendo una película para niños (una 'película Disney' pues; peor aún) en la 'videocasetera'. La etapa que me está tocando vivir aún, es la de la adolescencia, y es una época de la vida donde te preocupas por otras cosas; ahora pensamos en si beber o no, si fumar o no, entre otras muchas cosas. Cuando niños no teníamos de qué preocuparnos, no había difíciles obligaciones ni encrucijadas-decisiones. Solamente vivíamos, felices y soñadores.

La expresión bien dicha por Adal Ramones (actor y conferencista mexicano): "Está de moda ser Peter Pan", nos quiere decir que no nos olvidemos de nuestra infancia, que aún es tiempo de ser alegres, entusiastas y creativos. O bien, en palabras del famoso conferencista del desarrollo personal, líder del liderazgo (!) Robin S. Sharma: "Imita a los niños", porque la inocencia y la pureza que únicamente ellos poseen, es inigualable.

Para terminar, doy gracias a Sir James Matthew Barrie, por crear con su obra a Peter Pan, símbolo de la niñez, y a Disney, por mostrarnos este cuento, que si bien, infantil como el mismo Peter, mucho mejor que todas las adaptaciones anteriores y posteriores.

-NOTA en Spolier, nada del argumento.

Y amigos, hacer caso: No crezcan... del todo :)
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Todos fuimos niños perdidos
Es un fenomeno por todos conocidos que llegada una edad la gente empieza a madurar y a olvidar el niño que una vez fue. El niño que encontraba cualquier excusa para jugar. Incluso unas simples baldosas eran la oportunidad perfecta para demostrar como podías llegar al otro lado sin pisar una sola grieta. Subirte a un árbol simplemente por querer subirte, ver el mundo desde más arriba, sintiéndote la persona más importante del mundo porque habías llegado donde nadie había llegado antes. Estabas en la cima del mundo, y nadie podía vencerte. Creabas mundos en los que unas sabanas y unos cojines podían ser el fuerte mas impenetrable que jamás había existido y existirá, y eso esta claro porque era tuyo y de nadie más.

Por suerte todavía queda gente que atesora estos recuerdos, que llevan a esas pequeñas personitas consigo, algunos las llevan escondidas, tras un traje de ejecutivo o una corbata aburrida, y otros más a la vista, acompañando una jovial sonrisa (porque estas personas siempre sonríen, eso es así). Pero todas tienen algo en común, creen en las sirenas, en los unicornios y en las hadas. Pues yo CREO EN LAS HADAS, en las hadas que impulsan nuestras alas a soñar, en las hadas que con su polvo mágico cuidan de ese pequeño niño que hay en nosotros, en las hadas que James Matthew Barrie creó para nosotros, pues solo ellas son capaces de guiarnos a nuestro país de Nunca Jamás.

Segunda a la derecha y luego todo recto hasta el amanecer. No son solo las indicaciones que te llevan a Nunca Jamás, son las indicaciones que te llevan a ese niño perdido que una vez fuiste, a ese Peter Pan, porque tu eres Peter y tu eres Pan, tu eres el niño que nunca creció.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
DEDICADO A TODOS LOS 'MAYORES' QUE HAN 'SUPERADO' LA INFANCIA
Peter Pan es un cuento genial, que replantea nuestra capacidad ilimitada para crecer, hacernos mayores y perder por completo todas las virtudes de la infancia. Lo explico.

En lugar de madurar en los aspectos en que realmente hay que hacerlo e intentar mantener en cierta medida algunas impagables virtudes que parece sólo se pueden tener con dos años, el ser humano adulto decide 'madurar' en chorradas que sólo son fachada y sin embargo, después es como un niño malcriado en los asuntos de importancia e integridad.

Peter Pan es fiel reflejo de eso, y lo hace a la perfección, como siempre disfrazado de cuento de hadas para los niños, pero nada de eso, las películas de Disney antes, eran mucho más.

A propósito, viva Garfio, uno de los mejores malhechores que haya observado sobre una pantalla, pero viva aún más el cocodrilo relojero que le trae de cabeza. Uno de mis clásicos más queridos de siempre.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Es un clásico pero para mí no es inolvidable.
Se que para muchos es un clásico inolvidable pero para mí es un clásico, un título inolvidable del que se ha hablado y se ha hecho mucho después de su estreno en los años cincuenta.
Una película dirigida más para un público infantil que para todas las edades pues los personajes hacen más peripecias y llegan a resultar incluso más cansinos e incluso demasiado absurdos y tontos perdiendo así la magia de historias de Disney pasadas como Blancanieves, Pinocho u otras tantas, los personajes dejan de ser “cursis” para convertirse en tontos y demasiado “payasos”.
Para un público infantil resulta muy propio pero cuando un adulto se pone a ver estos títulos de clásico quiere sentirse atraído y atrapado por estas historias y para mí Peter Pan no lo consigue de igual manera que en otras películas.
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11 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Disney no abandona a los infantes.
Con la idea de no querer abandonar la niñez se elabora este enternecedor cuento llevado por Disney a la gran pantalla de forma bastante amena. Resultando más llamativa la propia campanilla que Peter y menos malo el Capitán Garfio que el cocodrilo que lo acosa. Quizás por saber que siempre Peter vencerá carece de esa espectacularidad que está vigente en casi todos los film de la Disney. Así y todo es muy recomendable.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Vuelta a la infancia
Muchos de nosotros, cuando llegamos a la edad adulta, a veces deseamos regresar aunque sea por un instante a la infancia, para poder dejar de tener esas responsabilidades que tenemos como adultos: formación, trabajo, reproducción, ...¿Por qué no podemos ir al país de Nunca Jamás nosotros también? Viendo una película de Disney de las antiguas, aunque también la puedan ver los adultos sin problema, es un ejemplo para volver a la infancia, y viendo Peter Pan es una gran opción para ello.

Gran adaptación de la obra de Barrie, grandes canciones, divertidas y emocionantes aventuras, simpáticos personajes, bonitos paisajes y recreación del país de Nunca Jamás, destacando al maravilloso personaje de Smith, incluso Garfio tiene sus momentos cómicos. Una historia muy bien contada, sin darle muchas vueltas, pero adecuada para los niños, haciéndonos reflexionar sobre nuestra infancia y que debemos de disfrutarla al máximo antes de que lleguemos a la madurez. ¡Niños! ¡Jueguen, pinten, aprendan a tocar un instrumento, disfrácense, canten, ...! ¡Lo que sea! La etapa de la infancia es la más bonita a recordar, la única que todos hemos querido regresar durante unos instantes. De hecho, si fijan mis últimas críticas, por orden cronológico, son todas a películas de Walt Disney, aquellas a las que hace años que no veía o simplemente que no había visto (sobretodo las odiosas secuelas sacadas por el merchadising). Tal vez es porque apetece un poco de regreso a la infancia...

Bueno, no me enrrollo más. Un poco de sentimentalismo no viene mal de vez en cuando, aunque siempre siendo objetivo a la hora de evaluar la película. Tal vez le ha faltado algo más de chispa, de emoción, pero aún así es genial. Un 8.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Un clasico
Esta clase de películas son las que se extrañan hoy en dia de Disney, que después de verla te dejen con un sabor a alegría, anhelos y todo eso, esta película es mi favorita y no por que lo sea tiene esa puntuación, la música, los personajes, el doblaje, el dibujo Todo esta perfecto es increíble y no queda mas que decir.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
El cuento del nunca crecer.
Otro excelente clásico de Disney. La cinta encatará a los niños y a los no tan niños que aun conserven ese espíritu de Peter Pan.

La adaptación animada es prácticamente un calco exacto de la obra teatral de J.M. Barrie, y como ésta era perfecta, pues tampoco hay mucho que objetar. Es una adaptación concisa y, como en todos los clásicos de Disney, es corta, entretenida y con grandes dosis de humor y diversión (¡que divertidos son todos los habitantes de esta isla imaginaria! ya sean los piratas, los indios, etc). El relato tiene en ese país de "Nunca Jamás" todo lo que puede fascinar a los niños: esas pequeñas aventuras de piratas, sirenas... Pero lo que más destaca de la cinta animada es el capitán Garfio, uno de los villanos más divertidos y ridiculizados del cine. Y es que todo lo que se nos muestra es un gran juego, nada se puede tomar en serio, todo es comedia y evasión muy bien hecha, no hay ningún personaje villano que no sea un payasete, porque en "Peter Pan" no existe la tristeza ni el dolor real, solo la aventura por la aventura, la magia, la imaginación y... ya está.

Aunque desde un punto adulto la película (en realidad lo tiene la historia original) tiene un trasfonodo algo más complejo sobre el deseo de no querer crecer o madurar (ya sea por miedos o traumas), sobre el deseo de mantener la inocencia. Y nos muestra la solución en la literatura, en el teatro, en la imaginación de un mundo perfecto y sin problemas reales, solo juegos en ese "Neverland", tierra de nunca, nunca crecer. La película ya nos avisa desde el principio de lo que vamos a ver con las letras de sus canciones "piensa en tu infancia feliz, tu niñez vuelve a vivir..."

La verdad es que el mérito de esta cinta está más en el relato de Barrie que en la adaptación de Disney en sí. Pero aun así hay que reconocer que es la mejor versión que se ha hecho, porque está adaptada precisamente pensando solo en los niños.

Lo mejor: Los divertidos momentos entre el Capitan Garfio y el cocodrilo/reloj.
Lo peor: Que el mérito reside más en la obra de teatro.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Volviendo a Nunca Jamás
Siempre estuvo ahí, y nunca quise reconocerlo.

Como la mayoría, vi "Peter Pan" de niño. En aquellos tiempos, si me hubieran preguntado por mis películas favoritas, no habría incluido ésta bajo ningún concepto. ¡Había tantos cuentos mejores!

Es curioso que tenga que ser un revisionado tardío el que me abra los ojos, el que me indique cuánto llegué a emocionarme, a vivir esta historia, sus escenas... cuánta mella me hizo en su día.

Y es que en eso se resume la experiencia de hoy: recordar. Devolver a la mente esas sensaciones del pasado, cuando me comía la pantalla con los castillos de cubos de Nana, cuando el acecho de los indios me ponía los pelos de punta, cuando se acercaba el cocodrilo al barco con su tic-tac-tic-tac, la lucha con la sombra, el vuelo por las calles de Londres, las sirenas... y más que destacaría si no fuera porque entraría directamente a destripar el argumento. Darme cuenta, demasiado tarde, de lo mucho que me afectó en su día "Peter Pan".

En mi defensa debo decir que muchas de aquellas sensaciones no eran positivas, como en otras obras, aunque tampoco negativas. Era algo extraño, un fenómeno que me atraía y me repelía al mismo tiempo. Cuando veía, por ejemplo, los "árboles" moviéndose, sentía un miedo -o tal vez incomodidad- bastante grande, pero al mismo tiempo, había allí una fuerza hipnótica que me enganchaba, que me hacía pegarme a la pantalla con una fascinación insólita.

Sólo por esta nueva perspectiva acerca de mis propios recuerdos ha valido la pena sentarse a ver, doce años después, esta película. Ahora bien, también conviene hablar de lo negativo en esta revisión, la razón por la que le doy un 8 en vez de un 10. Y resulta que, en la misma medida en que venían imágenes y sensaciones de mi infancia al ver toda esa sucesión de escenas, me daba cuenta de que ya no tenían ese magnetismo tan característico. Es evidente ante estos casos que la diferencia de edad es un factor clave, pero sinceramente esperaba que me calara más, o al menos que no pareciera todo tan alejado de mis gustos actuales. En ese sentido, ha supuesto una decepción bastante importante.

En cuanto a las carencias que le he notado, elegiría como la más importante el humor. Me da la sensación de que ha envejecido mal, en especial los gags del principio en la casa y entre el capitán Garfio y su ayudante, que me parecen más estúpidos y cargantes que divertidos. El caso es que ante escenas con las que me reía a carcajadas, hoy no he esbozado ni una miserable sonrisa.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
¿Garfio o Peter?
Peter pan es nuestra alma gemela y Campanilla nuestro corazón. Quien diga que no se equivoca mucho, pues esta película que procede de un fantástico libro, nos da un mensaje que de adultos nos parece imposible interpretar, y es que siempre somos niños, siempre lloramos y sonreímos. Peter Pan es para desenmascararnos, pese a las dificultades que podamos tener. La vida debe vivirse toda, y nadie sabe hacia dónde nos llevará, pues a modo filosófico incluyo que la humanidad avanza perdida en sus toscas trivialidades y los odios más la venganza y el deseo de ser un verdadero héroe. Peter Pan no es un verdadero héroe, simplemente se esconde para que entendamos que somos criaturas débiles, y que la vida no es ningún juego. Pero los sueños... ahí están, y todos los tenemos. Pecamos de egoístas, por eso Peter Pan es una sombra, nuestra sombra. ¡Y no nos asombra! ¡Qué manera tan sutil de pecar tan ingenua y fácil que nos lo pone todo difícil! Cuando el camino es llano, debemos descubrir quién somos, ese mítico yo de Rimbaud que siempre se nos escapa. Mundo serio, Peter Pan en el otro lado. Imaginación y fruición: la piedra que somos se convierte en un diamante pulido con todos los colores. Sigo en spoiler.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La esencia de la infancia
Si hay una película que represente, encierre y profundice en el mundo de los adultos que no desean desprenderse de su infancia y que a la postre son niños grandes esa es “Peter Pan”. Sin ir más lejos Walt Disney en persona era un caso concreto. El mundo creado gracias a su inabarcable imaginación no podía encerrar más ese deseo de no crecer y gracias a los beneficios conseguidos con sus películas podía seguir dando rienda suelta a todo lo que un niño desearía disfrutar y vivir. Como bien dice una frase en la película, Peter Pan es el símbolo de la niñez. El infante que no desea crecer, que no desea convertirse en un adulto pues el mundo de los mayores es un mundo gris, rutinario, sin colores, sin vida, sin aventuras que disfrutar pero sobre todo y ante todo sin normas que cumplir [...].

Se decidieron cambiar ciertos episodios fundamentales de la obra literaria al igual que se eliminaron otros tantos como aquellos donde Campanilla revive gracias a los aplausos por creer en las hadas o donde se entraba en la confusión de un dedal por un beso. Incluso casos más oscuros donde se proponía un secuestro real por parte de Peter hacia Wendy y sus hermanos. Ante tal situación los padres de los niños llorarían desconsolados. Incluso también se tenía pensado un viaje iniciático por voluntad propia de los hijos de los Darling al País de Nunca Jamás convirtiendo la escena donde Peter Pan recupera su sombra en la habitación de los niños el origen de todo. También jugaron con un cambio completamente radical hacia ciertos personajes. Campanilla, en sus orígenes, siempre fue un punto de luz, algo casi subjetivo y sin forma definida. Aquí se recurrió a la acertada idea de darle cuerpo, de fisonomía pin-up y acentuando su belleza femenina. De esta forma acabaron por convertirla en uno de los muchos aciertos con los que contó la película. Tanto les gustaba el personaje que pasó de ser un elemento secundario a ser una rival de la propia Wendy y entrando en el tema clásico de la guerra entre féminas por conseguir la atracción del macho dominante [...].

“Peter Pan”, a día de hoy, sigue siendo un clásico por antonomasia. Ya sea dentro del listado interminable de títulos Disney como del género de aventuras y la fantasía más primigenia. Dejando a un lado la fidelidad a la obra y si los cambios pasan (o no) desapercibidos, la película comienza con el punto culminante e inexorable del paso de la infancia a la adolescencia. Una habitación cualquiera con unos niños cualquiera. Juegan creyendo a pies juntillas las historias y cuentos que su hermana Wendy les narra centrándose siempre en la figura de Peter Pan, el icono venerado. Piratas, indios, sirenas, niños perdidos, polvo de hadas, Campanilla, el país de Nunca Jamás, etc. Todo son productos de la imaginación que sirven como vía de escape y lugar soñado para poder continuar disfrutando de lo que sólo se vive una vez: la infancia en todo su esplendor y a su vez la inocencia y las aventuras que van de la mano con ella. Pero la parte adulta, en forma de padres, toma cuerpo en la escena y ante la impotencia de no comprender que cuando se es niño se vive en un mundo aparte o paralelo, el progenitor decidirá dar fin a una etapa con la inamovible decisión de que Wendy, la creadora de cuentos, la (segunda) mamá de sus hermanos, acabe durmiendo en una habitación aparte. Su infancia se desmorona y la de sus hermanos con ella [...].

Lógicamente el tema es mucho más profundo de lo que parece a simple vista pues aparte de un cambio y un estado emocional / físico del cual todos hemos sido partícipes y testigos es, por así decirlo, la erradicación de la imaginación en sí misma. Como bien se demuestra en una de las escenas, Peter Pan acude todas las noches a escuchar los cuentos de Wendy, una forma de perpetrar el antiguo arte de contar historias, de plantar la fantasía en las mentes de los más infantes, los que son más proclives en creer en cuentos y leyendas. Cuando Pan descubre que Wendy va a ir a “vivir” a otra habitación queda tocado, como el resto de infantes, al descubrir que esas historias acabarán muriendo y desapareciendo en el olvido. De ahí que el País de Nunca Jamás es la vía de escape, el lugar donde poder perpetrar y continuar con lo que representa ser un niño, el sitio donde uno no tiene que preocuparse de crecer y hacerse mayor, despreocupado y ajeno a los problemas que conlleva ese transcurso vital de cada uno al hacerse adulto. Es aquí donde Disney convierte la magia, en todo su esplendor y no como adjetivo o sinónimo de una marca registrada, en toda una declaración de intenciones [...].

“Peter Pan”, como película, es un vehículo de lucimiento con una identidad propia y particular. Disney volvió a contar con Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske tras la dirección. Su labor tras la cámara demostraba, con creces, que sabían cómo narrar y cómo exponer todos y cada uno de los elementos que hacen de una película un éxito y un título de referencia dentro del campo de los dibujos animados. La década de los 50, en lo que a animación Disney se refiere, les pertenece por derecho propio. Se nota por una elegancia sofisticada en los decorados y en la fluidez absoluta tanto de los movimientos como del ritmo del metraje. Aunado además por la plantilla de dibujantes que iba superándose a cada nueva entrega con personajes totalmente definidos y de caracteres marcados, “Peter Pan” era la plasmación de que la madurez artística iba adquiriendo a cada nuevo título ofrecido una perfección patente, plausible y admirable. Se percibe en casos concretos como la luminosidad de Nunca Jamás en contraste con lo lúgubre del interior de la cueva con forma de calavera en uno de los momentos más interesantes e intrigantes, aunado además por una banda sonora férrea al respecto [...].

- continúa en spoiler -
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Que tus sueños vuelen a Nunca Jamás
Peter Pan es una película que destaca por un elenco de personajes muy variado (piratas, indios, hadas, sirenas,...) que hacen las delicias de todos los miembros de la familia, ya que tienen para elegir. Todos los personajes principales están muy bien caracterizados y con unas personalidades muy bien definidas que son muy fáciles de identificar. Así Peter Pan es la infancia en su estado más puro, la ilusión de invencibilidad, de ser eternamente un niño cuya imaginación sobrevuela sus sueños. Wendy, en cambio, representa la responsabilidad que supone crecer y madurar, y con la que aprenderemos que hacernos adultos no significa renunciar a los sueños y en la magia. Campanilla ha sido siempre la estrella de la película a pesar de ser un personaje que se balancea en la cuerda del bien y el mal debido a sus celos (quizás es lo más sorprendente de la historia, ya que tenemos a las hadas como seres bondadosos incapaces de hacer ningún mal) y nos encontramos con un hada muy humanizada y esclava de las pasiones humanas (es sin duda el personaje más adulto del film, sin contar a los padres de Wendy). El otro personaje memorable es el Capitán Garfio que es uno de los villanos más reconocidos de la factoría y que para mi gusto no es tan malo como lo pintan, más bien diría que es vengativo, pero que siempre se hace valer de su inteligencia y tramas ingeniosas para acabar con Pan, y este es sin duda uno de los alicientes de la película que será condicionada por su relación con Campanilla. Nada sería de Garfio si no fuera por su terror a ser devorado por el cocodrilo, que le da una dimensión más creíble y real al personaje, mucho más humanizada de lo que se ve a simple vista.

La historia nuevamente vuelve a estar fantásticamente contada (mi parte favorita es toda la introducción en la casa de los Darling y la llegada de Peter Pan) y la sucesión de historias está magistralmente hilvanada hasta su desenlace. La animación es muy buena y los fondos son una maravilla en el que contrasta el detallismo de la realidad (nunca ciudad de Londres fue recreada de una forma tan bonita) con la magia de Nunca Jamás.

La música vuelve a ser el punto esencial, ya que dos canciones han hecho la delicia del público de generación en generación: "la segunda estrella a la derecha" y "volarás". Sin embargo, las canciones de los niños perdidos como la de los piratas son las que más me gustan por ser muy divertidas, aunque no sean de la calidad de las primeras, y la de Wendy es pasable y la de los indios horrible. El resto del score no es tan bonito como en otras producciones anteriores, como pueda ser La Cenicienta, pero acompaña a la perfección a las imágenes.

Por eso es que Peter Pan es la combinación ideal para ser un clásico para toda la familia. Tiene personajes carismáticos, buena música, una animación magnífica, una historia inolvidable y la magia de hacernos eternamente niños.
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Second strar to the right and straight on ‘till morning
Qué duda cabe de que Disney ha sido uno de los principales motores de nuestro desarrollo personal. Algunas de sus películas son mejores, otras peores, pero prácticamente todos los clásicos tienen un lugar en nuestro corazón. Peter Pan (1953) fue en su momento una de mis películas favoritas, de esas con las que no te importaba perder 10 minutos rebobinando el VHS para volverla a ver una y otra vez. Hacía fácilmente unos 15 años que no la veía, pero entre unas cosas y otras (Kingdom Hearts), Peter Pan siempre ha estado presente entre nosotros. Aprovechando la inercia que me ha dejado Boyhood, película muy diferente pero con absolutamente el mismo mensaje, he decidido volver a visitar a Peter, ese clásico amigo del pasado. Me he encontrado con una película bastante más cutre de lo que recordaba. Sigue teniendo sus muchas cosas buenas y no me gustaría destruir este mito de la infancia (precisamente cuando su piedra angular se esfuerza en protegerla), pero no es para nada la obra maestra que yo pensaba que era.

Señalaré primero los baches de Peter Pan (la película, no el personaje), y así al final podremos volver a Neverland con buen sabor de boca. Aviso que este párrafo va a ser duro y cruel, pero no por ello menos cierto. Lo peor, con tremenda diferencia, de la película es su estúpido y ridículo humor (por llamarlo de alguna manera), todas esas chorradas y tonterías incesantes que, sin exagerar, ocupan un 85% del metraje y esta vez me han puesto totalmente de los nervios, haciendo el visionado de este clásico de todo menos placentero. Evidentemente cuando tenía 3 años no me molestaban ese tipo de gags retrasados, pero es que con esa edad te tragas lo que tenga colorines todo (menos Pocahontas, claro). Y alguien podría decir que es una película dirigida a un público infantil y que ese humor facilón es lo que necesitan los niños… No. El Rey León también va dirigida a ese tipo de espectador, no tiene ni un solo esperpento, y todos la disfrutábamos (y seguimos haciéndolo) enormemente. Esa es la diferencia entre un entretenimiento fácil y uno inteligente, que el primero acaba muriendo. No aporta nada ver a Smith afeitándole el culo a una gaviota, o dándole golpes con una tetera hirviendo a Hook. No es gracioso, es estúpido e insultante para los personajes. Siempre he pensado que Hook molaba, pero diablos, en esta película sólo se le escupe una y otra vez. Y, por ejemplo, la primera escena entre el padre de Wendy y su perra (Nana) dándose porrazos por todas partes, también es realmente insoportable. Darse porrazos y que te caigan objetos de una estantería en la cabeza esta guay, pero hay formas (Peter Pan) y formas (Big Hero 6). Horrible manera de destruir una gran historia. Supongo que no hace falta decir que como consecuencia a este exceso de subnormalidad, la película se hace larga y aburrida, y no creo que tenga yo suficiente voluntad para volverla a ver alguna otra vez en el futuro, me ha costado demasiado soportarla. Tristes y crueles palabras teniendo en cuenta que en su momento parecía de las más entretenidas.

Continúa en spoiler por falta de espacio
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10
Una vuelta a la infancia de la mano de un clásico de la animación
¿Quién no ha visto esta película en su infancia? Y aunque muchos la ven como otra película mas de Walt Disney, que aunque un clásico, sigue siendo una película de animación, yo la veo como una película con unos valores que no solo deberían servir para los niños, sino también para los adultos. cuantas veces hemos dicho siempre debemos conservar a nuestro niño interior, y es cierto, la fantasía y la imaginación es el motor que rige este mundo, nunca deberíamos abandonar ese mundo de fantasía en que el viven los niños, ya que, desgraciadamente, es la única vía de escape para huir de la maldad y la corrupción de este mundo que se pudre poco a poco y que nosotros mismos, victimas de su destrucción, somos culpables también de estos graves conflictos. bueno, en resumen, es una película que te devuelve a tu niñez y tu inocencia. sobre las pistas sonoras, no decir gran cosa, están bien pero hay que entender que fue en 1953 y las canciones y pistas instrumentales no estaban tan bien trabajadas como ahora.
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7
Bienvenidos al país de Nunca Jamás
Disney nos ofrece la historia de ese niño que representa a la infancia y el deseo de no hacerse mayor.
Debo decir que a mí la historia de Peter Pan me parece genial. Disfruto muchísimo viviendo las aventuras de esos tres niños que sueñan con las aventuras de ese joven que es capaz de volar y de luchar contra el Capitán Garfio. Un joven que busca en Londres a su sombra perdida y encontrará la mayor aventura de su vida. El amor.
Ese amor será lo que provoque los celos irremediables de Campanilla; un hada que se encuentra totalmente enamorada de su compañero de aventuras. Su sitio se verá alejado gracias a esa niña que intenta regalarle un beso para agradecer que le lleve al País de Nunca Jamás, un lugar donde no se crece y solamente pueden pasar cosas buenas.
Garfio, la representación de la autoridad, la madurez, la maldad y la pérdida de la inocencia será el encargado de intentar acabar con toda la felicidad que irradian los niños perdidos. Él luchará porque la juventud muera y el tiempo siga pasando. Un tiempo que está atrapado en esa isla, al igual que se encuentra atrapado su reloj dentro de ese cocodrilo que desea comerse al Capitán.
La historia es maravillosa y está muy bien adaptada al público infantil en este gran clásico imperecedero, que varias décadas después sigue tan actual como el libro original escrito por James Matthew Barrie.
En fin, historia que lucha por preservar la inocencia de un niño aunque uno con el paso de los años se convierta en adulto. Una inocencia que aunque se modifique, en su base debe conservarse. Esa pequeña porción infantil siempre quedará en nuestro País de Nunca Jamás que tenemos en nuestro interior. Una niñez que lucha incansableme para que el fantasma del Capitán Garfio no gane la batalla. El problema es que el tiempo nos alcanza y a veces, es muy difícil pararlo y, nos engulle irremediablemente.
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