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10
IRREPETIBLE
Pocas veces, muy pocas, las formas de expresión artística trascienden más allá de lo estríctamente cuantificable y se adentran en el terreno de lo inconmensurable. He esperado a ver las cinco temporadas de esta serie para poder valorarla de forma objetiva, cosa que deberían hacer algunos de sus detractores (que afortunadamente son pocos) antes de abrir su boca para emitir el más mínimo comentario despectivo sobre una de las cimas de la historia de la televisión universal.

"A dos metros bajo tierra" es, probablemente, la mejor serie de televisión que se ha hecho y se hará jamás. No creo que Alan Ball, artífice de este milagro, sea consciente del grado de intensidad emocional, profundidad analítica, belleza formal, estructura narrativa y talento interpretativo que impregna cada segundo de esta absoluta obra de arte de la televisión.

Hay que saber mucho de la vida y de los sentimientos para plasmar en una serie tantos temas actuales y enfocarlos desde una visión tan sabia, medida y, sobre todo, con tantas toneladas de sentido común y respeto por la vida y las relaciones humanas.

No existe ni existirá jamás una serie que, con el trasfondo de la muerte, hable de la vida tanto como ésta; que coloque en la boca de sus personajes verdades tan abrumadoras que muchos ni se atreverían a plantearse; que diseccione de raíz creencias sociales absurdas y desfasadas; que atente contra los cimientos de la misma esencia de la existencia para demostrar lo inmensamente equivocados que están muchos al criticar determinadas actitudes; y, sobre todo, que desprecie, con tanta inteligencia y de forma tan sutil, a todos los estúpidos que insisten en ser infelices y en hacer infelices a los demás.

Jamás la televisión mostró la vida de una forma más límpia, pura y clara. Jamás hablando de la muerte se dijo tanto sobre la vida.

Ojalá esta serie fuera de visión obligatoria, y que la gente comprendiera el mensaje que encierran sus maravillosas cinco temporadas: vive, deja vivir y disfruta de la vida porque tú, como yo, un día te morirás. Y nada ni nadie puede ni podrá jamás cambiar eso.

Sublime hasta lo inexpresable. Emotiva hasta grados incuantificable, única e irrepetible.

Y atención a los cinco últimos minutos del último episodio de la serie porque constituyen una de las cimas artísticas más absolutas de la historia de la televisión, el cine y cualquier otra forma de arte. Son estremecedores y capaces de poner la piel de gallina a una estatua de mármol.

Que nadie se pierda esta serie, sobre todo aquellos que se interesan por la vida y desean vivirla con la mayor intensidad y claridad posible. Y los que la aman, como yo, que nunca dejen de recomendarla; le harán un favor al mundo.
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630 de 673 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
American beauty versión extendida
SIX FEET UNDER no es una simple serie de TV. Es una obra de arte, y en el futuro se le catalogará como tal.

SIX FEET UNDER es uno de los mayores espectáculos audiovisuales de la historia, y así será recordada por los que hemos tenido la inmensa suerte de contemplarlo.

SIX FEET UNDER tiene un plantel de actores espectacular, con unas actuaciones increíbles, sinceras, sentidas, grandiosas.

SIX FEET UNDER tiene una banda sonora a la altura de las circunstancias, y muy, muy emocionante.

SIX FEET UNDER es sentimientos en estado puro, sinceros, abrasadores, desoladores, de una sensibilidad única, inolvidable.

SIX FEET UNDER es una lección de vida, aún con el tema de la muerte como telón de fondo.

SIX FEET UNDER hace que crea un poco más en el ser humano, en su capacidad innata para crear belleza, para amar, para hacerse amar, para hacer de este un mundo un poco mejor.

SIX FEET UNDER da esperanza, fe, ilusión, ganas locas por vivir, con un efecto parecido al de un rayo de luz en la más absoluta oscuridad.

SIX FEET UNDER recoge el espíritu crítico de American beauty, y manda a tomar viento la hipocresía y falsedad de las sociedades occidentales, y nos invita a ser quien realmente queramos ser, libres de la opresión de una sociedad cada vez más individualista y egocéntrica.

SIX FEET UNDER está llena de vida, de personajes en constante evolución, de gente que viene y va, que nos muestra el tremendo rastro vital que dejan las personas en nuestro subconsciente.

SIX FEET UNDER tiene algunos de los momentos más emotivos y arrolladores de la historia de la televisión y el cine mundial, y los 3 capítulos finales son de una belleza tan lírica y abrumadora que justifican por si solas el mero hecho de existir.

SIX FEET UNDER hace que quiera ser mejor persona.

SIX FEET UNDER pasará a la historia como uno de los grandes hitos de la televisión mundial, como un recuerdo imborrable del inmenso poder que tiene el cine y la televisión para golpearnos y remover nuestras conciencias, y como máximo ejemplo de como hacer algo creativo, emocionante y único.

SIX FEET UNDER es algo muy grande, pero solo te darás cuenta si le das una oportunidad (si la ves en V.O.S mucho mejor), y sobretodo si estás dispuesto a abrir la mente, a dejarte llevar por su extraordinaria y mágica atmósfera, si sigues albergando esperanza por tu inútil e insignificante vida.

SIX FEET UNDER ya forma parte de mi vida, y solo me queda agradecer eternamente a Allan Ball, su creador, y a todos los que pusieron su granito de arena para que se produjese este milagro.

GRACIAS
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263 de 295 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La mejor travesía, el mejor arte, la mejor serie... INSUPERABLE
Ha sido una serie como ninguna otra, y ahora, al ver hacia atrás, me es difícil recordar lo que pensé cuando ví ese primer capítulo, totalmente alucinante.

Fueron cinco las temporadas en que la serie contó la trágica saga de la familia Fisher y su funeraria. El tono macabro fue establecido desde el inicio: conduciendo una carroza fúnebre rumbo al aeropuerto para recoger a su hijo Nate, quien acababa de conocer íntimamente a su compañera de vuelo Brenda, en un clóset, el patriarca Nathaniel Fisher murió en un choque cuando intentaba encender un cigarrillo. Atrás, dejó a Ruth, su esposa deprimida; David, su hijo gay; y Claire, su hija rebelde.

El resultado se alejó de los negocios mortuorios para acercarse al complicado arte de explotar la vida antes de que las cosas irreparables lleguen. Alguien escribió: "A Six Feet Under se le debe de tomar como una travesía personal... Capítulo a capítulo te echa en cara cada tentación , alegría, desconcierto y pecado para que lidies con tu existencia. Se te acerca hablando de lo que prefieres ser sordo, de la muerte. La de los otros, la de los tuyos... Conocer a los Fisher se convierte en religión". Más acertado no pudo haber sido: prácticamente todos los episodios que le siguieron comenzaban con una muerte (excepto dos), y los difuntos deambulaban por la vida de los personajes, confrontándolos y haciéndolos encarar sus peores miedos. Prácticas sexuales tabú, asuntos raciales y homofobia: todo estaba permitido.

Y, es cierto, no es exagerado lo que se dice del último episodio de la serie. Llegar al final del camino es de una belleza tan intangible, que quisieras que la experiencia durara para siempre. Y su último diálogo es magistral, todo se resume en eso.

La serie termina como la vida misma: con asuntos inconclusos, preguntas sin respuesta, algunas lágrimas e inmortales recuerdos.
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128 de 151 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Todas las cosas. Todas las personas. Todos los lugares. Tienen un final.
No sabría como expresar lo que siento...

Ayer me terminé la serie completa, aún estoy conmocionado. Nunca habrá nada parecido en la pequeña pantada. Six Feet Under lo supera todo, va más allá de ser una serie, es puro arte, es la muerte, pero sobretodo es la vida, es perfecta.

Esta irrepetible familia ha cambiado mi forma de ver las cosas. Me ha roto el corazón y me ha hecho llorar de alegría. No sé que más decir, todo me suena tan cursi, simplemente se la recomiendo a la humanidad, aunque suene pretencioso.

Gracias a todo el equipo de la serie que no se ve, que ha conseguido un apartado técnico maravilloso, y al que sí, los actores, que han demostrado que puede haber interpretaciones sublimes fuera de una sala de cine, y a Alan Ball por dar a luz la mejor serie que habrá jamás.

Gracias de todo corazón.
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99 de 107 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Real como la vida misma. Emoción en estado puro.
No hay nada en esta serie que me sobre, todo está cuidado al milímetro: guión, diálogos, personajes, actores, fotografía, dirección, música, sintonía, titulos de créditos, mezcla de géneros (humor, musical, drama, suspense)...

Guiada por una estructura completamente diferente a la de otras series, es la creación de los personajes lo que destaca de este guión, y no la sucesión de misterios y demás "trampas" para atrapar al espectador.

Personajes reales, creíbles, complejos y en contínua evolución: ese personaje de Brenda es el más antihéroe, polémico, contradictorio, autodestructivo... y aún así es mi favorito.

Serie diferente donde las haya: irreverente, atrevida, politicamente incorrecta,transgesora, inteligente, permanecerá en la memoria de todos aquellos que la vean de principio a fin: porque no concibo la serie sin haberla visto desde su primer hasta su último y emocionante capítulo, donde los sentimientos saldrán a la luz: emoción, tristeza, alegría...

Porque nunca una serie habló tanto de la vida (trantando la muerte tan de cerca).

Recomendable para todos aquellos que no solo busquen series que atrapen al espectador mediante las sorpresas, sino mediante los personajes.

Me quedo con este diálogo de la primera temporada:
Why do people have to die?
To make life important

En definitiva para mirar a la realidad de frente.
Imprescindible
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90 de 99 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Esperanza y enseñanzas
Quiero ser sincero y empezar por esos cinco minutos finales que, para mí, constituyen la cumbre de la sensiblidad en una gran o pequeña pantalla. No se exagera, ya que el grado de conocimiento y de apego, que se adquiere después de casi cinco años explota de modo inesperado en esa emoción final. Y esto no es una ventaja, porque después de tanto tiempo con esos personajes, tocar las tres teclas exactas me parece de un talento extraordinario. Parece sencillo, pero no lo es.
No analizaré la serie en base a la calidad de cada una de las temporadas ya que lo importante, finalmente, es lo que nos cuentan, lo que durante cinco años les ha pasado. Tras la llegada de Nate, podemos ver a dos hermanos muy distintos que, sin embargo, se unen ante las dificultades. Es obvio que es Nate el que demuestra que en determinados momentos hay que dejar a un lado lo que cada uno tiene pensado para sí, y ponerse al servicio de aquellos que necesitan ayuda. Quizá no es lo que por comodidad él quiere, pero en el fondo nunca dejaría a su madre o hermanos solos si le necesitaran. Es este Nate con personalidad y mano izquierda el que cautiva. Es un Nate, eso sí, que banaliza un tanto el sexo y que en principio me crea dudas en torno a su relación con Brenda. Sin embargo, esta relación nos sirve para ir conociendo al personaje de ella. No tiene límites claros y les cuesta caro.
Me encanta ver cómo los momentos más emotivos de la serie se reservan a pequeñísimos chispazos de afecto entre los hermanos. Cómo los tres se unen en las malas, sin dudas ni contemplaciones. Son momentos de vida, a pesar de que estén muy cerca de la muerte.
Si algo aprendí con los Fisher, es que si en la vida no estás con los cinco sentidos, puedes verte de repente en un problema de difícil resolución... sobre todo cuando tus actos pueden afectar a terceros que nada han hecho por merecerlo. Me gusta pensar que me deja una enseñanza, que no hay que olvidar: No hagas lo crees que está bien, haz lo que sientes que está bien. Puedes engañarte a ti mismo si es lo que necesitas, pero nadie merece ser afectado por ese engaño.Por lo menos,eso es lo que yo me llevo.
Te pone de frente lo que en realidad es más importante en la vida...vivir. Aprovechar para no dejar nada sin decir. No lo olvidaré.
Gracias
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69 de 77 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
A DOS METROS SOBRE EL CIELO
Ácida, anormal, cáustica, conmovedora, enriquecedora, excepcional, excitante, fresca, hilarante, inconmensurable, inolvidable, inquietante, intensa, irrepetible, imprescindible, irónica, literaria, mágica, maravillosa, original, perturbadora, perfecta, provocadora, única, eterna…

Bajo el sello característico de las producciones HBO (Los Soprano), Alan Ball recogió el espíritu crítico de su American Beauty para crear en el 2001, año kubrickiano por excelencia – sugestiva coincidencia -, una serie (de ficción) fuera de serie. Tras cinco años, afirmo que no sólo nos encontramos ante una obra maestra de la TV universal, una de las cimas de su historia, sino ante una obra de arte que va más allá de cualquier disciplina, comparable a un Padrino, un Quijote o una Gioconda.

Porque hay que haber vivido mucho para plasmar la realidad con tanta sabiduría; porque cada uno de sus capítulos o tragicomedias contienen tal sensibilidad y sinceridad que diseccionan de raíz los cimientos y actitudes de nuestra falsa e hipócrita sociedad occidental; por su punto freak, su intensidad emocional, su profundidad analítica, su belleza formal, su estructura narrativa y su talento interpretativo; porque chorrea inteligencia y desprecia sutilmente a los estúpidos que insisten en ser infelices o hacer infelices a los demás; porque jamás hablando de la muerte se dijo tanto sobre la vida; por su fe en una parte del ser humano; porque expresa todo lo que pensamos y no nos atrevemos a decir; porque huye de tópicos, estereotipos, tremendismos, sensacionalismos y lecciones morales; por su banda sonora; por sus puntos de vista, tantos como franjas de edad; porque me ponen las invasiones bárbaras de la familia Fisher y compañía, todos ellos son ángeles caídos que no creen en el sueño americano, outsiders que luchan por no ingresar en la maquinaria del sistema (para ellos hay vida más allá del éxito); por su apoteósico y antológico final (coronado por el Breath you de Sia), como si de la muerte de un hijo se tratara, con el aroma de Borges, la compasión y el desahogo de Chaplin; por el puñetazo que da sobre la convivencia de las personas; porque termina como la vida misma, con asuntos inconclusos, preguntas sin respuesta e inmortales recuerdos bañados por algunas lágrimas; por convertir el sufrimiento en alegría por vivir; porque crecer, evolucionar es creer en la otra cara de la existencia; porque algunos tienen la Biblia, y otros, tenemos A dos metros bajo tierra.
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60 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Echo de menos a los Fisher
Hace un mes terminé de ver toda la serie y aún me duele no poder ver más capítulos de esta joya de la televisión. Decidí verla por la recomendación de un conocido y por cosas que estuve leyendo por ahí, la mayoría elogiosas. Sé que ya se ha escrito mucho sobre ella aquí, críticas realmente inspiradas de gente que la ha disfrutado de una manera similar a como lo he hecho yo. Si escribo algo más es porque necesitaba agradecer de alguna manera los buenos ratos que he vivido con esta familia...

Bueno. Simplemente decir que es lo mejor que he visto nunca en este formato. La serie de mi vida, la que más me ha conmocionado y emocionado. Una de esas cumbres artísticas que te llegan, que conectan contigo y no te abandonan nunca. Una serie que trata la muerte y que te ensaña a vivir cada día como si fuese el último. Es más, viéndola uno desea ser mejor persona, plantearse cosas acerca de lo que le rodea y decidirse a cambiar lo que no le gusta para tener la oportunidad de ser feliz.
Las situaciones, el reparto, la música, las tramas, la fotografía... rebosan un buen gusto muy pocas veces visto en la televisión. Además, es una serie que, al contrario de otras que han ido perdiendo interés pese a sus buenos inicios (House es un ejemplo), te mantiene atado emocionalmente, sin posibilidad de escape. Deseas saber lo que le va a ocurrir a cada uno de sus maravillosos personajes. Todo es interesante: la relación tempestuosa de Nate y Brenda (Peter Krause y Rachel Griffiths, inmensos), la evolución amorosa de Keith y David (qué pareja tan mona...), la infelicidad sin remedio de Ruth (qué actriz, Frances Conroy), la rebeldía innata pero teñida de bondad de Claire (me río mucho con ella), el inconformismo de Rico... en ese microcosmos que es la funeraria y lo que ello conlleva, con el sufrimiento de los demás siempre pululando en el ambiente.


Y luego está la parte musical, que también es magnífica, con momentos inolvidables de puro gozo para melómanos. Yo La Tengo, Arcade Fire, Death Cab For Cutie, The Blue Nile... y un largo etc de nivel similar.


Lo dicho. Amor eterno hacia Six Feet Under. Gracias HBO.
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49 de 55 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
SFU o de cómo la sensación de que acabas de ver lo más grande jamás filmado te llena por dentro.
Es difícil empezar una crítica como esta, sin ser imperiosamente subjetivo, sin dejarse llevar por todos esos grandes momentos que la serie te ha dado para llevarla hasta cotas superlativas. No existen palabras, ni grados de satisfacción suficientes que describan el poderoso sentimiento de complejidad sentimental que ha producido sobre uno mismo esta serie. O de cómo al terminar de ver cada capítulo quieres más. O de cómo tras verla al final te sientes lleno, completo. Lleno de ideas, y a la vez vacío porque se ha acabado el que para mí es el mayor hito artístico que se ha hecho jamás.

Las cotas que alcanza esta serie tanto a nivel argumental, como musical, como interpretativo son magnánimas. Y nótese el tono, y las palabras que uso porque no son un mero recurso pedante. Siento que si hago una crítica de esta serie, el que la lea, debe sentir, como yo, que tras ella hay algo grande, que he buscado los términos más acordes y a la vez más grandes que he podido. Y es que todo lo bueno que pueda decir es poco.

El nivel interpretativo es brutal. Para mí tanto Rachel Griffiths (Brenda), como Peter Krause (Nate) hacen unas interpretaciones tan reales, fidedignas, excepcionales que lo dicho, me quedo sin apelativos. En menor medida tanto Michael C. Hall como Lauren Ambrose (David y Claire respectivamente) hacen papeles también sobresalientes. En realidad todos los actores, con el pequeño matiz de que tanto Griffith como Krause sobresalen por encima del resto.

Hay gente que habla de bajón en la 3ª y 4ª temporada. A mí todas me parecen geniales. Bien es cierto que la 1ª y la 2ª son algo mejores. No hablo de la 5ª temporada porque me parece lo más grande que he podido ver jamás.

Por otro lado está el hecho de que la gran mayoría de la gente que ve esta serie se ve identificado con algunos de sus personajes. La implicación moral que se puede experimentar en algunos momentos puede ser muy dura. En mi caso sería la frustración por el qué hacer con mi vida y la busqueda de la creatividad que sufre Claire. Pero imagino a madres, gays, gente de color, que se han podido identificar en tantos momentos con Ruth, David o Keith que me asusta.

Antes de terminar la crítica me gustaría decir algo respecto al final de la serie. Esos 5 últimos minutos tan famosos. Es difícil catalogar esos 5 minutos como algo normal. Están por encima del arte, son como el gran colofón a una de las mayores orgías de sentimientos que hayas tenido en tu vida. Rayan a un nivel difícilmente imaginable. Por encima de las grandes obras de las que presume la humanidad como la Muralla China, la Capilla Sixtina o el Coliseum. No hay película de cine, ni libro ni canción que te haga sentir todo lo que te pueden hacer sentir esos 5 minutos si has visto la serie completa. Y no estoy exagerando, aunque claro todo esto es subjetivo.

No tengo palabras. Six Feet Under me ha cambiado la vida.
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40 de 43 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
El mejor final que he visto en TV
Pocas veces en la vida he visto una serie que haga reflexionar tanto como esta sobre: la vida, la muerte y cómo aprovechar el tiempo que tenemos. Cada capítulo es una pequeña gran obra de arte en el que una familia anónima hace frente a lo que es el peor momento de sus vidas: la pérdida de un ser al que amas. Cada capítulo es capaz de hacerte reír o llorar con los Fisher como si estuvieses dentro de la pantalla, de hacerte pensar si estás aprovechando tu vida, si estás haciendo lo que quieres y si estás haciendo feliz a tus seres queridos.

Y la gran frase, señores es como dice Brenda: "Todo lo que tenemos es este momento, aquí y ahora. El futuro es un caoncepto que usamos para evitar estar vivos hoy. Así que intenta estar aquí... y ahora."

La gran moraleja es que no debemos perder el tiempo y créanme, esta serie no les hará perder el tiempo.
Detalles sobre el final en Spoiler
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35 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Todavía hay clases
Lost, Prision Break, Héroes...hay series que están muy bien, que enganchan, entretienen y resultan bastante adictivas. Pero todavía hay clases y sobre todo, todavía hay clase. Y en Six Feet Under hay mucha, muchísima clase.

Todo un ejemplo de como aguantar cinco temporadas sin degenerar ni hacer aguas. Todo un ejemplo de como echar el cierre con broche de oro. Todo un ejemplo de profundidad de personajes. Todo un ejemplo de crítica a la hipocresía y la doble moral, con una elegancia intachable. Todo un ejemplo de cómo tratar los tabús con naturalidad, negro sentido del humor y sin ordinariez de ningún tipo. Todo un ejemplo de cómo hacer reflexionar sobre la muerte. Todo un ejemplo de inteligencia.

Un lujo para los sentidos.

Una de las mejores series -si no la mejor- que ha dado la T.V.

Volveré a verla, seguro.
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34 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Más que una simple serie de televisión
Six Feet Under no solo es la más grande serie de la historia, es también la responsable de mi forma de ver la vida, después de verla cambio por completo mi perspectiva hacia la muerte, las personas, mi familia, mi vida y de mi mismo, ella va mas allá de cualquier otra serie o película, me mostró lo que es realmente ser humano, nuestros defectos, debilidades, sueños y esperanzas atreves de una familia que aparentemente son unos freaks pero que en realidad son tan normales como nosotros, cada miembro de esta familia es único, lo que quiero decir es que no son personajes de televisión, sino que realmente los siento como personas de carne y hueso que están a mi lado, personas con las que comparto ideas, pensamientos y fantasías de todo tipo, nunca antes me había sentido tan identificado con nadie, tengo algo de cada uno de ellos en mi forma de ser y tal vez sea por esto que para mi Six Feet Under no es una serie sino que es como una persona real a la cual admiro inmensamente y !AMO!, porque sé que nunca más algo que se vea en una pantalla me va hacer sentir de esta forma.

Brenda, David, Nate, Ruth y Claire nunca los olvidare, ni lo que hicieron por mí, me ayudaron a ver quién soy, lo que quiero , mi homosexualidad, mis anhelos, mis miedos y mi fascinación y terror hacia la muerte y sobre todo hacia la vida, gracias.

P.D: ya sé que estoy loco, pero todos lo estamos.
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32 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Fischer e hijos, una familia fuera de serie
Es dificil condensar los sesenta y tantos capítulos que componen esta magistral serie en unas cuantas líneas. A dos metros bajo tierra es más que una simple serie de tv, llega, en muchos momentos a alcanzar cotas insospechadas, en cuanto a la capacidad de transmitir, de hacernos sentir formar parte de esa familia que nos llena la vida de muerte.

Para situarnos, el argumento trata de las andanzas de una familia que ostenta una funeraria, eso sí, dentro de la misma casa donde viven, entre liquidos de embalsamar, funerales y dolor de los familiares que pierden a sus seres queridos. Todo esto a priori da muchisimo juego, quiero decir, posibles chistes, lagrima facil, enredos, situaciones límites... Nada más lejos de la realidad, los personajes sobre los que se cimenta esta serie son tan sólidos que daría lo mismo que el negocio familiar fuera una tienda de jueguetes.

Cada personaje te arrastra hacia él, con su vida, sus problemas, sus ilusiones, sus miedos, sus intrigas, su mundo... Te sentirás idenficado una y mil veces con un personaje que después odiarás.

Es dificil llegar a la esencia de las cosas, y mucho más a la esencia de una serie de tv. Algo que se ha convertido en hoy en día en algo tan vulgar y tan vació de contenido como ver una de las decenas de series que hay de valor casi nulo, excluyendo claro está, algunas que nos pueden llegar a enganchar en momentos determinados, veanse Perdidos, House, Prision Break, Mujeres desespeadas y alguna que otra más. Éstas te pueden enganchar pero no son creibles, no te aportan nada en especial, solo un argumento ingenioso con varios giros argumentales que te pueden llamar la atención.

A dos metros bajo tierra se nutre de su propia esencia, de sus personajes, del día a día de una familia, donde no dejan de pasar cosas una y otra vez, y es este día a día el que nos va haciendo cada vez más dependientes de esta serie.

No puedo hacer más que recomendarla a todo el mundo y expresar mi felicidad de haber dado con esta magnífica serie que por siempre quedará muy dentro de mí.
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39 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
"Y nada más"
Esta extraña tarde
desde mi ventana
trae la brisa vieja
de por la mañana.

No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada más, y nada más.

Ahora me parece
que hubiera vivido
un caudal de siglos
por viejos caminos...


Silvio Rodríguez "Mujeres" 1974/1975
_________________________________________________

En la vida siempre tendremos preguntas sin respuesta. Dudas. Nunca sabré con certeza que es lo que hizó que amará con toda mi alma y corazón esta serie. Materia intangible que destila recuerdos, añoranzas... me llega y me rebasa.

Quizás se deba a la condena de la fragilidad de la que somos presa. La férrea melancolía... Una vez más soy presa de la nostalgia; y es por eso que nuevamente voltéo a la ventana y dejo que me envuelva con su manto estelar.

Porque yo también he vivido enredado a su poesía, "A dos metros bajo tierra".
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34 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Y Ahora?
He visto infinidad de ficción, cine, tv, etc... Miles de películas me han dejado pensando algunos días, reflexionando sobre los sentimientos que habían despertado en mí.
Pero Six Feet Under, caló en lo más profundo de mi ser, los 6 últimos capítulos de la última temporada, me hicieron sentir un dolor tan profundo, que aun no logro superar.
Si se dice que el cine es un arte, los 10 minutos finales de Six Feet Under, merecen la sala principal del Louvre.

Sublime.
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29 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Mi primera y única crítica, sólo para esta serie.
Podría describir esta serie como “lo mejor que he visto jamás” y aún me quedaría muchísimo por decir.
Han sido 5 temporadas que han conseguido hacerme sentir parte de esta familia, de los Fisher, e involucrarme en sus historias, sus problemas, y en definitiva, en sus vidas. Cada personaje tiene algo especial que le caracteriza y da un equilibrio a la serie, ya que se complementan unos con otros y no hay ninguno prescindible.

La serie consigue que llegues a sentirte uno de ellos, porque te envuelven sin darte cuenta; ya sea por la intensidad de sus sentimientos, sus preocupaciones, la forma de mostrarnos lo más secreto de sus vidas, la cercanía que muestran… por todo esto y mucho más, esta serie deja una huella en mi vida y consigue que todo lo que haya visto hasta ahora quede por debajo de A dos metros bajo tierra.

Por supuesto, no puedo acabar mi crítica sin hacer mención al último episodio. No es fácil encontrar las palabras para definir la sensación que me quedó después de acabar esta serie, los 6 últimos minutos son... absolutamente IMPRESIONANTES.

Simplemente hay que verlo para sentirlo.
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24 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Inolvidable
No creo exagerar si afirmo que es la mejor serie de televisión que he visto en mi vida.Después de las críticas leídas, poco más puedo aportar. Imaginación, talento, guiones enormes, personajes que al final los quieres como si fueran gente próxima, todo ello con unas grandes interpretaciones en una serie que te enseña de la vida más que ninguna otra serie o película.
Inolvidable y valiente
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27 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Incorrecciones sociales
De todas las series a las que me he enganchado, no me cabe la menor duda de que esta es la que mayor grado ambigüedad ofrece en todos los sentidos, tanto social como metáfora aplicada a la vida cinematográfica. “A dos metros bajo tierra” es una mezcla de humor negro, con la cruda realidad del destino que todos sufrimos, llevado a extremos poco explorados por ninguna otra serie. Los personajes muestran sus inhibiciones sin complejos ni ataduras restrictivas que pudieran quedar demasiado fuertes para una serie, se comportan según los designios impuestos por las situaciones que viven, así sus problemas se extrapolan al resto, quedando como una bola de sentimientos que afloran en cualquiera de ellos de manera inesperada. Es el lado oscuro del ser humano como tal, como somos, nadie escapa a algunas de las situaciones que se representan, por mucho cinismo que algunas de ellas contengan, los humanos somos humanos y por lo tanto cometemos errores que muchas veces repetimos, las relaciones no son planas, contienen los altibajos propios de cualquier relación y los problemas no culminan siempre en rupturas, sino que muchas veces quedan ahí sin cicatrizar, a la espera de volver a salir, escondido en las emociones de quienes las viven, aguardando ese momento que nunca esperamos que llegue. Además la serie se beneficia de un reparto de lujo, los actores contienen la personalidad más que suficiente para encarar su personaje, Michael C. Hall, Lauren Ambrose, Peter Krause, Rachel Griffiths, Frances Conroy… la totalidad de todos ellos conforman la serie, porque todos son importantes, muestran la sociedad desde un punto crítico, representan no sólo la muerte de su título sino también la vida, la que muchos comienzan y la que muchos gustarían comenzar. Una soberbia serie que contiene maravillosos guiones plagados de momentos intensos, excepcionalmente narrados y maravillosamente concluidos. La obra maestra de las series.
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22 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
A dos puntos de la perfección... [Crítica+despedidas]
Una de las mejores series que he presenciado y desde luego la más difícil de digerir. Cuesta hacerse a la idea de que el clímax de cada capítulo de la serie venga ligado con la idea de la muerte, pero es así. Los mejores momentos son bellísimas metáforas de la vida, de la felicidad y de la fugacidad de las cosas, tanto buenas como malas. Del Carpe Diem, de los sueños, de las verdades que escondemos por puro apuro de las malas lenguas que juzgan cuando ellas son las peores. Sí, esta serie es irrepetible. El sr. Ball crea una serie de personajes vivísimos, con los que compartir la travesía de cinco año y cinco temporadas inolvidables, que al principio perturba, pero después enamora. Hay mucha belleza en el mundo, y desde luego Alan Ball lo sabe, y quiere que nosotros lo sepamos.

El principal fallo de la serie es la inclusión de algunos capítulos menos interesantes, que hacen que por temporadas haya tandas regularcillas y que nos produzcan sopor. Si no fuera por eso sería un diez. Un diez tan grande como su final, como sus actuaciones o como el mensaje que lleva consigo A dos metros bajo tierra. Si sois de los que les gusta vivir el día a día como una aventura y de esos que no se cansan de buscar lo bueno de las cosas y la vida... esta es tu serie...
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52 de 88 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
no exagero
No exagero si digo que esta serie (la tercera temporada especialmente) ha cambiado de alguna forma mi vida, es la primera que sigo y dudo mucho que me vuelva a suceder algo parecido.
La recomiendo hasta el extremo.
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26 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
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