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8
X (AKA La incógnita está en saber quién será el próximo fiambre)
1) Estilo directo

Cuando Tony Camonte (Paul Muni) quiere algo, lo toma. Punto.
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2) Sensualidad

Lo carnal desborda en esos planos de las nalgas y las piernas de la rubia Poppy (Karen Morley).

Cuando Tony Camonte desea a una mujer, la toma. Punto.
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3) Filosofía

Tony Camonte: Listen, Little Boy, in this business there's only one law you gotta follow to keep out of trouble: Do it first, do it yourself, and keep on doing it.

[Escucha, Little Boy, en este negocio, para evitar problemas sólo hay que obedecer una ley: Hazlo primero, hazlo tú mismo y continúa haciéndolo.]
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4) Hablan las imágenes

- El impacto del fuera de campo y las elipsis narrativas.

- Cuando se produce un cambio de jefazo, adiós a los cristales de la puerta (en los que aparecía el nombre del capo cesante).

- La moneda de Guino.

- La canción de Camonte.

- Teléfonos, coches y armas.
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5) Actuaciones

- Paul Muni está espléndido, cruel, inquietante y casi seductor.

- Mención especial merece Ann Dvorak en su papel de Cesca, la hermana de Tony Camonte. Le añade una dimensión intimista y personal al drama de su personaje.

- Ben Guarino, el inspector antagonista de Camonte, jamás se deja amilanar por el mafioso. Al contrario, lo trata con un desprecio proverbial. ¿Qué quiso decirnos Howard Hawks con este policía berroqueño e implacable?
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6) X

Los periódicos utilizaban la "X" para señalar el lugar en el que se había encontrado un cuerpo sin vida.

La "X" designa al jefe de una trama criminal.

En la película, nos topamos con la "X" por doquier (spoiler):
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105 de 116 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Drama de aires shakespearianos, paradigma del cine de gángsters
Dirigida por Howard Hawks en colaboración con Richard Rosson, es la adaptación al cine de la novela "Scarface" (1930) de Armitage Trail (pseudónimo de Maurice Coons). Se rodó en los United Artists Studios (Hollywood). Producida por Howard Hughes y Howard Hawks, se estrenó el 9-IV-1932.

La acción tiene lugar en Chicago entre 1928 y 1930. Narra la historia del ascenso y caída del gángster Tony Camonte (Paul Muni), inmigrante italiano, llegado a EEUU en 1920 con sus padres y su hermana menor. Pasa a formar parte de la banda criminal de Luigi Costillo, que le convierte en su guardaespaldas. Tras asesinarlo friamente, su nuevo jefe, Johnny Lovo (Osgood Perkins) levanta en él enorme envidia por el lujo de su casa y la belleza de su amante, la rubia Poppy (Karen Moley). Después del asesinato de éste y de otros jefes mafiosos, se convierte en el amo de Chicago, hasta que las ansias de dominar a su hermana Francesca (Ann Dvorak) provocan su declive y su perdición.

Paradigma del género de gángsters, se sitúa entre las 3 mejores producciones de la época dorada del género (primeros años 30), junto a "Hampa dorada" (1931) y "El enemigo público" (1931). Posiblemente es la mejor de las 3. Contiene numerosos hechos relacionados con la figura de Al Capone, como el sobrenombre "Scarface", la masacre del día de san Valentín (14-II-1929), el asesinato de Big Jim Colosino y otros, pero no es su biopic. Tony dirige una terrible carrera de asesinatos, movido por la ambición de conseguir dinero y poder en la ciudad del crimen y la corrupción, en la que marca un salto cualitativo consistente en el uso de fusiles ametralladores, con capacidad de 300 disparos por minuto. Los antiguos incidentes selectivos se convierten en masacres colectivas, que se ejecutan, con impunidad, desde coches en marcha a la carrera. La obra, de violencia extrema, incluye entre 26 y 28 asesinatos, al amparo de una censura más tolerante que la aplicada a partir de 1934 (Código Hayes). Tony, despreciable y fascinante a la vez, sediento de poder y riqueza y ávido de dominación, guarda similitudes con Macbeth. El compulsivo control que ejerce sobre la hermana contiene atisbos de un amor incestuoso. Fue objeto de un "remake", "El precio del poder" (1983).

La música combina jazz, melodías bailables y ambientales de salas de fiesta, con una bonita canción interpretada por una solista. La fotografía, eminentemente expresionista, crea imágenes de gran belleza por composicón y dibujo. Hace uso de soberbios planos secuencia, frecuentes elipsis y escenas fuera de campo, que refuerzan la dimensión trágica del relato. El guión añade a la violencia trazos de humor, negro a veces y macrabro ocasionalmente, soportado en gran parte por la figura del secretario Angelo. La interpretación de Paul Muni es posiblemente la mejor de su carrera. La dirección crea con los recursos precarios de 1931/32 una película culminante.

Obra emblemática del cine de gángsters y del cine negro de todos los tiempos.
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62 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Un mito menos
El "Remake" es esa pequeña licencia que se toman las productoras y algunos "grandes" directores para copiar guiones e ideas que se tuvieron años atrás, aprovechando que el público general no lo recuerda o cree que lo viejo no "mola", cosa que veo que ocurre en todas las generaciones (cuanta condescendencia existe).

Aquí me enfrenté a la original de una de mis películas preferidas, con algo de escepticismo debido a que me encontraba con una película rodada en 1932 y creía que sería blanda con gangsters de esos que parecen señoritos con pistolas y que casi te piden por favor que le des lo que les debes. Todo lo contrario, una película dura, fuerte y sin eufemismos. Tony es malo, ambicioso y no lo oculta ni se avergüenza de ello. Como debe ser.
Las persecuciones y escenas de acción en coches (la vieja escuela de cine aporta un realismo grandioso) y la forma de mostrar las muertes a través de sombras o simplemente apartando la cámara son simplemente maravillosas. Final trágico y terrible, sin el exceso de la película de "de Palma".

El único problema que tiene la película no está en ella. Está en mí. Está escrito en mi DNI y es fruto del azar (con ayuda de mis padres). Nací en 1982, a años luz de distancia de la creación de ésta película. Una de mis películas preferidas es "Scarface" pero la de Brian de Palma y aunque me acabe de enterar de que los giros de guión más interesantes y la verdadera esencia de la película ya estaba hecha no puedo evitar comparar a la primera con la segunda.¿Injusto? estoy seguro de ello, pero no es mi culpa, en tal caso del azar. Una pena el hecho de que con ideas de hace 80 años vengan otros y se lleven la gloria, pero es así. Por lo menos para el público en general.

De todas formas nunca más volveré a tener en misma consideración al "Precio del poder" y cada vez que tenga que decir que me encanta la película de Pacino, tendré que decir que aunque buenísima es una mera copia, Tony Montana un aprendiz de Tony Camonte (pero con coca) y aunque mejor hecha, nunca recuperará el puesto que tenía en mi listita personal de grandes películas.

Vete a la mierda Howard Hawks, mi cinefilia te lo agradece. Es lo que tiene cuando te cae un mito.

PALABRA CLAVE: Original

PD: Sé que se merece más de un 7, pero la sombra del remake es demasiado larga, esta vez al menos.
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62 de 84 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¡Ratatatatá!
Empieza la película con varios cartelitos en plan denuncia de las actividades mafiosas; y criticando a las autoridades y al pueblo por su complicidad y pasividad. Vamos, que pretende ser una peli para concienciarte.

Y de repente:

• Uy, mi jefe es un estorbo. ¡PUM!
• Camonte, no toques a los del norte. ¡PUM!
• Joder, te has pasado. ¿No te dije que no hicieses nada? Estate quietecito. ¡PUM!
• Bah, mi nuevo jefe es un pringado. !PUM!
• Esta tía me mola. ¡PUM! ¡ÑACA!
• Mi hermana ni se toca. ¡PUM! ¡UY!
• Coño, que viene la poli. ¡RATATATATÁ!

Y te cae bien el tipo. ¡Pues vaya denuncia! ¡Si te dan ganas de hacerte un mafioso de lo bien que está hecha!
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49 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
La ciudad es de quien la coge (7.3)
Explicadas en anteriores críticas las curiosidades que rodearon a la producción, intentaré advertirle al espectador primerizo de lo que se va a encontrar. Estamos ante una película muy entretenida, con un buen guión que ofrece momentos intensos y oscuros, aunque escasos –la mayoría localizados hacia el final–, pero que es evidente que ha envejecido mal: está plagada de ingenuidades –la que todos recordamos es la hiperbólica caricatura del secretario; que es graciosa, pero que no ayuda precisamente a tomarse en serio la historia–, ninguno de los actores hace un gran papel –la he visto en versión original y en dos versiones diferentes dobladas al castellano– y el pasquín xenófobo sobraba.
Cuando se desencadena la oleada de asesinatos, por ejemplo, ninguno de los tiroteos llega a estremecer, fundamentalmente porque no se termina de desarrollar bien la empatía en la primera parte del film.

En mi modesta opinión, se mejoró muchísimo la fórmula del "cine negro biográfico" –el término me lo acabo de inventar– en los años posteriores. No habría hecho falta recordar películas como "Uno de los nuestros", "Una historia del Bronx", la trilogía de "El padrino" o, finalmente, el remake de esta película que hicieron en el 83 Oliver Stone y Brian de Palma, que, a pesar de caer en el exceso, me parece mejor. Y si nos atenemos sólo al género de cine negro, encontraremos mejores muestras aún, algunas incluso anteriores a 1932 –nunca está de más volver repasar la filmografía de Lang–.
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34 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
ALGÚN DÍA, EL MUNDO SERÁ TUYO
Adaptación cinematográfica de la novela epónima de Armitage Trail, pseudónimo bajo el que se escondía la verdadera identidad de Maurice Coons y basada en la época de la depresión en la ciudad de Chicago donde el personaje principal de Antonio 'Tony' Camonte vendría a ser el alter-ego del legendario gángster Al Capone, apodado "Scarface (=caracortada), condenado "tan sólo" por evasión de impuestos en 1931 a una pena de 11 años, y muerto en 1947 de sífilis... pero es que además otros destacados gángteres de la época como Johnny Torrio ó "Big Jim" Colosimo tienen sus respectivos alter-egos en los personajes de Johnny Lovo y "Big Louis" Costillo...además importantes acontecimientos de la historia del hampa como el "día de San Valentín" tienen lugar también...

Fue adaptada con la inestimable colaboración del periodista Ben Hetch quien en 11 días terminó su trabajo con Seton I. Miller, John Lee Mahin, y W. R. Burnett ayudando en los concisos y precisos diálogos...

Aunque facturada en 1930, su estreno se vio retrasado dos años debido a fuertes discrepancias con la industria debido a una supuesta complacencia y carácter panegírico que tanto Hawks como su productor Howard Hughes teóricamente se tomaron a la hora de tratar el delicado tema de los gángsteres...de hecho y para acallar las bocas, Hawks y Hughes decidieron poner un sobrenombre a la obra para dejar las cosas claras, y éste fue, "Scarface; la verguenza de una (la) nación", además de aclarar al inicio de la obra su intención de denuncia con aquellas recriminatorias palabras: "El gobierno también es usted...¿qué va a hacer al respecto?...".

Además los criminales son aquí representados como seres infantiles y sin ningún tipo de remordimientos, salvo el personaje de Tony Camonte cuando entra en juego la figura de su hermana que es cuando pierde su habitual sangre fría para convertirse en un pelele de categoría...algunos rizando el rizo quisieron ver algún tipo de relación incestuosa criptografiada ...o de homosexualidad contenida entre los dos grandes amigos, Tony y Guino Rinaldo.

Excelentementa narrada, fue filmada en un expresionista blanco y negro a cargo de Lee Garmes y L. William O'Connell donde los carteles iluminados en aquel potente y deslumbrante blanco y negro reflejaban los portentosos primeros planos sobre los rostros de sus protagonistas al ritmo de la banda sonora de Adolph Tandler...

De Palma crearía otro monstruo de similares características e incluso mayor resonancia con su celebrado remake "sui generis" de 1983 "El precio del poder", con el inconmesurable Al Pacino reconvertido de Camonte a Montana como exiliado cubano en Florida.

Aún con todo la película no recibió siquiera una nominación, es por ésto que yo sí se lo doy en la categoría de película

I M P R E S C I N D I B L E.
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20 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Una excursión didáctica al problema de la época
Bueno, bueno. A mí Howard Hawks se me está atragantando un poco. Sí, el "maestro" pasó por bastantes géneros, sale más o menos airado, y se preocupa tanto de gustar y entretener al espectador que en algunos casos, para mi gusto se devalúa el puesto que le han otorgado, y este es un caso. Alguna de sus comedias, otro. Pero ojo, no seré yo quien me meta con su valía en la historia del cine, porque sería un osado.

En el caso que nos ocupa, pues sí: es entretenida, la narración se lleva bien, a destacar el uso de las elipsis, el personaje principal está bien perfilado. Pero a una película de gangsters en serio, yo le pido preferentemente una cosa: un tono adecuado. Y aquí el tono, ojo, el tono porque por haber hay muchas muertes y actos deplorables, es ligero, banal e incluso simpático. Mención aparte el ya señalado por Jastarloa secretario sordo.
Y a esto sumar, cosa que ya se ha dicho, que no tiene conexión emocional alguna. Si hiciéramos un encefalograma de la película en cuanto a emoción sería bastante plano.

Y bueno, tampoco es muy importante pero suma: la película quiere aleccionar sobre el tema a los ciudadanos de la época. Lo deja claro desde el principio. Y en el desarrollo se puede apreciar no indirectas, sino directísimas acerca de cómo se tiene que comportar la población respecto al problema. Esto ya puede gustarte o no. No obstante, algunas son acertadas pero poner de aliciente que todos los delincuentes de los que se trata son extranjeros a echar, pues en un país como E.E.U.U. ..., en fin. Que prefiero de largo El Precio del Poder.
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19 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
¿Denuncia? ¿Quién ha dicho denuncia?
Desde el primer minuto (arrolladora secuencia inicial) Scarface, una de esas películas clásicas que envejecen como el vino, nos atrapa. Howard Hawks consigue un sólido retrato del mundo de las mafias a base de una historia simple pero efectiva narrada con un ritmo casi frenético (a veces la narrativa es incluso atropellada, especialmente en un tramo final que no cala tanto como debería). Visualmente, Scarface a veces es simple (la simpleza propia de 1932), otras es magnífica.

Presuntamente, como bien indican varios textos que abren la cinta, Scarface es una denuncia contra la amenaza diaria que sufría cualquier ciudadano de a pie por culpa de las mafias que protagonizan el filme. Sin embargo, hay un par de cosas que chirrían.

En primer lugar está la actuación de Paul Muni, sí, es buena, pero su carismático personaje no deja en ningún momento de cambiar de carácter. A veces hace de gangster acongojador, y otras de payasete que tiene la intención de caerle bien al público. Ahí la cosa se tambalea un poco.
Luego está el aura de espectacularidad en la que se envuelve la película. Parece, a su manera, un blockbuster. Explosiones y mamporros innecesarios que parecen destinados a entretener al público más que a denunciar una preocupante situación.
Vale, el problema de las mafias queda de sobra plasmado, pero por momentos el tono que se utiliza para plasmarlo no parece el adecuado.

Detalles que restan honestidad a una película que, a pesar de los pesares, no deja de ser muy recomendable.
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Valoración: Inolvidable
Desde aquí hago extensible la recomendación de FA a todo cinéfilo, imprescindible por muchas cosas, porque empieza como un huracán, porque acaba con un estrepitoso final y porque da señales de cómo se han de hacer las cosas (nada menos que ochenta años ya) para que el espectador se quede clavado en su sitio y no pestañee. Espectáculo visual y espectáculo interpretativo de un enorme Paul Muni. Las comparaciones son necesarias, Brian de Palma hizo su versión y muchos somos los que hemos reconocido a Al Pacino como el único pobre diablo rodeado de todo lo que sabemos, hasta que por fin y con mucho miedo a la decepción he decidido averiguar qué tenía el original. El orden es lo de menos, en mi caso la primera versión ha venido después. Y es que la realización de Hawks es enorme, más breve y sintética, eso desde luego, y bajo mi punto de vista un punto por encima. Puede que el B/N le dé eso especial que buscamos los que gustamos de mirar atrás, a mí una película bien hecha pero de los años treinta como este caso, siempre me atraerá más. Puede que sea una cuestión de romanticismo.

Es cierto que muchos mamporros son gratuitos, a mí eso hasta me da igual, que la figura del secretario se la podrían haber ahorrado, también, pero resulta que son tantas cosas las que hacen que opine que es una película inolvidable que ante la necesidad de argumentarlo más simplemente diría: "X" El símbolo tan repetido en muchas escenas memorables es el protagonista junto a Paul Muni; las persecuciones, los asesinatos, las peleas, las palabras, todo es esencialmente una enorme "X", símbolo del contenido, de una manera de hacer cine, cine puro, virtuoso, enorme, esencial para cualquiera. Un lujo. Pocas veces es más acertada una frase hecha, pero es que como el buen vino, Scarface ha envejecido de forma maravillosa. Una gozada.
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Todo dicho en 1932
Scarface es un peliculón, una obra maestra, con un guión perfecto, una dirección magistral, unos actores construyendo personajes mil veces imitados... En Scarface está El padrino y todo el cine de gansters y mafiosos que se ha hecho después de su estreno: asombra que en 1932, transcurridos apenas 4 años de la llegada del cine sonoro, se haya podido levantar un monumento cinematocráfico como éste, con tantas ideas (y planos y secuencias) de las que han bebido muchas otras películas posteriores de su género. Y asombra que se realizara en el momento en que los hechos que narra estaban ocurriendo o acababan de ocurrir: no es una mirada romántica y nostálgica sino crítica y dura, a veces brutal.

El doblaje al español es muy malo: imprescindible ver en versión original (subtitulada en su caso).
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La noche que murió Chicago
Hawks hace un esbozo notable de un tema particular como es el gangsterismo: crímenes organizados, matanzas, chantajes y demás líos de contrabando, politiqueo y sobornos; de todas esas movidas que aconteció en USA en los años 20 y 30 con los clásicos personajes ávidos de poder, los sumisos al poder y los que están en el poder que son los más recelosos y prudentes justo para tratar de conservarlo.

Tony Caracortada, el ayudante garrulo, ignorante y gilipollas pero fiel como un perro, el jefe, la chica guapa y todo el mundo hampón cortado por el patrón estándar queda de forma adecuada en su sitio para un argumento en el que destaca la historia de Tony y su hermana.

Hay que añadir detalles de importancia en la bolera, la moneda de Guino que deja de saltar en su mano, etc, etc, y una sorprendente ´musicalidad´ en las imágenes de tiros; un ritmo acojonante de ametrallamientos, cristales rotos, coches a la carrera y carreras de un lado para otro de señores vestidos con trajes negros a rayas finas, con sombrero y de apariencia seria y respetable.
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Lección de narrativa visual.
Un pequeño detalle de esta obra maestra de Hawks ilustra lo expuesto por el título de la crítica:
Hay un momento en el que la narración quiere dar a entender que ha pasado un mes desde un hecho hasta el siguiente, que ha transcurrido un tiempo con la violencia como telón de fondo. Existen dos maneras de enfocar esta escena de transición:

a. Insertar un rótulo ( Un mes más tarde...), dar el salto temporal sin avisar pero crear un diálogo para resaltar ese mes que ha pasado...

b. Optar, como se hace en este filme, por la solución más económica y la más adecuada al medio visual que es el cine: mostrar en primer término un calendario al cual se le caen las hojas de los días al ritmo de la violenta ráfaga de una ametralladora que se situa en el fondo de la imagen.

La opción que toma Scarface en este caso concreto es acertadísima y explica dos ideas (el paso del tiempo y la violencia vertiginosa de la época) en una sóla imagen, ejemplo de eficaz economía narrativa.

Este tipo de detalles forman parte del lenguje puramente cinematográfico que aún hoy en día algunos no conocen, prefiriendo crear aburridas y dilatadas escenas demasiado explicativas y reiterativas. Scarface está repleto de pequeños y grandes detalles visuales como éste (constantes elipsis, la utilización de la cruz en las escenas de muerte, la espléndida solución narrativa en la primera escena de la película, hallazgos narrativos como el encendido de una cerilla en la estrella de la policía, la utilización de los muros de metal del domicilio del protagonista...).
Siendo una película con setenta y ocho años de antigüedad (rodada en 1930 aunque no estrenada hasta 1932), Scarface es una de las obras que ha hecho un uso más intensivo del lenguaje cinematográfico en toda la historia del cine.
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13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La madre de todas las películas de mafia.
Viendo Scarface después de haber visto todas las películas grandes del género mafioso uno tiene una sensación de deja vu constante, todas las cintas del género beben descaradamente de aquí. Coppola, De Palma, Scorsese no pueden disimular que vieron Scarface un montón de veces, todos comparten esa fascinación por el personaje del mafioso, ese retrato mítico que hace que un ser que debería ser repulsivo por sus crímenes nos fascine y la policía que lo intenta evitar nos parezca como poco antipática. Su tratamiento de la violencia la hacen estar décadas adelantada a su tiempo. La trama es absorbente y no ha envejecido prácticamente nada.
¿Que la separa del sobresaliente?...
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10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
La pesadilla hecha realidad
Siempre había pensado-vaya usted a saber por qué-en esta versión como una obra menor, de la cual partió una memorable segunda versión, donde Pacino se consagró como uno de los grandes histriones actuales. Nada más lejos de la realidad. Ahora entiendo que De Palma y Pacino debieron sentirse intimidados con la maestría de Hawks y Paul Muni, respectivamente.

Reconozco que me quedé sobrecogido con las escenas finales de "El precio del poder", pero ahora mismo es el único recuerdo con fuerza que conservo de ella. En cambio, todo el elenco de "Scarface" me deja sin habla. Paul Muni, George Raft, las dos féminas Dvorak y Moley, a las cuales creo no haber visto jamás en ninguna otra peli, y toda una serie de maravillosos secundarios, entre los que destaca Boris Karloff, famoso por otros menesteres.

Pero no es eso todo: el guión está escrito a prueba de bomba... y de tiempo. Alguien dice en la película: "hay que conseguir que poseer una metralleta esté tan penado como la posesión de drogas". ¿No les suena? Es de una vigencia extraordinaria, y más cuando el actor que representa estas lineas, mira descaradamente a la cámara, como si se dirigiera directamente a las butacas, buscando alguien que le escuche. Porque esta es otra. La peli es un alegato contra el crimen organizado, contra el crimen en general, contra la indiferencia hacia él de algunas personas, contra la costumbre, muy americana, de convertir en "dioses y heroes a basura como esa". Ya lo avisa al principio en un mensaje escrito que va dirigido al gobierno, a las gentes comunes, a toda américa. Llama la atención el poco amor que Hawks le tiene a un personaje tan singular como Capone, en quien sin duda está basado el personaje que encarna Muni, y más teniendo en cuenta el año de producción del film, justo al final de la ley seca. Otros directores más actuales se han dejado seducir por los "malos" mucho más.

Esta peli, a diferencia de otras, la recomiendo sin ambages a todos los aficionados al cine.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Violento Cine Negro
Increíble impacto visual el q proporciona esta película al espectador, si eres de los que flipaste con "El Precio del Poder" no deberías perderte este película que demuestra que 51 años atrás Howard Hawks era un genio en todos los géneros. Memorable la escena del bolo cayendo, o la Muerte frente al muro el día de San Valentín. A Hawks lo que es de Hawks.
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10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
CADA CUAL EN SU CASA Y BALAS EN LAS DE TODOS
Chicago años 30. No, no es la película de Nicholas Ray de 1958. Estoy hablando del verdadero Chicago en los años 30 y Howard Hawks filmando "in situ", como aquel que dice, un documental de época: Scarface. Bandas de gangsters repartiéndose el negocio de la prohibición. Para ti el North side, para mí el South side. Cada cual en su casa y balas en las de todos.

Este es el resumen, muy sucinto, de una película arriesgada tanto por la época en que se rodó (1930, aunque se demoró su estreno en un par de años) como por las sobredosis de violencia. ¿Problemas con la censura? Evidentemente, si, porque a pesar de un cierto tono de comedia (el personaje de secretario particular de Camonte es todo un poema) y a pesar de que las balas son de fogueo (es un suponer) la película destila violencia por cada uno de sus poros. Y tiene muchos. Y por si fuese poca, la que no se ve se imagina. La caída de las hojas del calendario a "metralletazo limpio" no puede significar más que una sola cosa. Todos los días, un fiambre, por lo menos.

Bueno, tampoco es cuestión de regodearse en estas cosas. Pero la mezcla de gatillos ultrasensibles y dedos nerviosos resultaba demasiado provocadora incluso para aquellos tiempos donde la policía se veía desbordada por las leyes permisivas de las armas de fuego y por las "seguridades jurídicas". La cultura de Tony Camonte alcanza para solicitar "un Habeas Corpus de esos". Así estaba el patio. Los necios heredando la tierra como en el mandato divino. No...no era esto.

Lo que sí es cierto y no hay error es la excelente interpretación de Paul Muni, un actor bastante desconocido y al que quiero, una vez más, reivindicar. Se ha dicho que, a diferencia de otros actores (ejemplo Gary Cooper) Muni se metía en la piel de los personajes, se transformaba en ellos, en Cara cortada Tony Camonte, en Émile Zola o en tantos otros. El espectador no veía a Muni y pensaba que era Zola. No. El espectador veía y sigue viendo, a Zola, a Scarface. Hasta ese punto el arte de la imbricación actor-personaje. En ese sentido Paul Muni es un actor de proporciones colosales.

Resumiendo, la película es una de las míticas del género, a la altura de El enemigo público a la que recuerda en alguna escena, como por ejemplo aquella donde se está derramando la cerveza mientras Camonte y su banda anotan los "pedidos" con plus incluido. Su final también ha sido objeto de controversia e incluso la censura lo llegó a cambiar por otro más "light". No obstante en una película con 28 muertos en ella, ¿qué más light podemos esperar?.

Por si lo que les he contado no les parece suficiente, una perlita final. El extraño amor de Cesca, la hermanita superprotegida, con destellos absolutamente "contranatura" , máxime después de las mil y una, no noches precisamente, que le gasta el brother.

No se la pierdan.
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Obra maestra, dicen
Me he metido en filmaffinity a ver si alguien me aclaraba un punto relativo a esta película;
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
"EL MUNDO ES TUYO."
Paradigma del cine negro. "Scarface" recrea la ascensión, triunfo y descenso de un gángster mundialmente conocido como Al Capone. El film suma elementos del cine negro de una manera opresiva, desasosegante y, a medida que avanza se torna más oscura y violenta si cabe. Howard Hawks hace destacar en la película la creación meticulosa de unos ambientes barrocos y agobiantes, que nos inducen a la tensión constante.
Por otro lado, la película suma también elementos de seducción encarnados en dos personajes. El primero en el propio protagonista, Tony Camonte (espléndido Paul Muni) que seduce y repele a partes iguales, pero nunca abandona esa mirada de seductor que nos induce a pensar que deseemos que tenga suerte en su camino hacia el éxito. El otro personaje es Poppy, una sensual Karen Moley cuyas miradas con el protagonista dicen más que cualquier roce, caricia o beso. En las escenas en las que ambos se encuentran juntos se desprende un erotismo tal que es suficiente para poblar las fantasías de cualquiera. Es también interesante destacar la compleja relación que existe entre Tony y su hermana Cesca, que roza entre lo posesivo, la obsesión por parte de él hacia ella y una sutil forma de mostrar un posible incesto.
Sin embargo, Hawks no se anda con rodeos. Va directo a la cuestión en sí, que no es ni más ni menos que contarnos un film sumamente violento, en clave de tragedia. La violencia es magníficamente sugerida, recurriendo a la elipsis, pero no por ello este procedimiento resulta menos efectivo.
Teniendo en cuenta que el cine sonoro nació unos pocos años antes, las trepidantes escenas de acción no dejan lugar a dudas: una banda sonora llena de disparos de ametralladora, estridentes sirenas y chirriantes ruedas de automóvil es lo que hacía falta para crispar los nervios del espectador de aquella época, pero también para incrementar el atractivo de las películas de gángsteres y sentar las bases del género. En definitiva, un clásico al que le deben mucho posteriores películas.
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Scarface, shame of a nation
Tony Camonte es el protagonista de un relato que muestra su ascensión al amparo del gangster Lovo, quien ha asesinado a Costillo, el mafioso que domina la distribución de cerveza en el sur de la ciudad. Tony vive con su madre y su hermana, excesivamente sobreprotegida por este.

Basada en una novela con la que comparte nombre, Scarface es una de las mejores películas gangsteriles rodadas a comienzos de los años treinta junto con otros títulos como “Hampa dorada”. La historia se presenta como una evidente denuncia de las bandas mafiosas de la época, que se hallaban en pleno apogeo por aquel entonces. De esta manera, la obra se abre con dos rótulos, que advierten de la veracidad de los hechos, dejando caer una dura crítica contra la posición del gobierno y de la ciudadanía en general, así mismo, ciertos elementos de la trama adquieren gran importancia simbólica al final de la cinta, un ejemplo es el gran cartel que versa “el mundo es tuyo”, vital para entender el tono didáctico del film. Por otra parte, el personaje principal esta inspirado en Al Capone; en este aspecto, el relato nos introduce las dos personalidades de los capos mafiosos mediante el esbozo de Tony, un hombre inseguro, como se subraya durante el fatal desenlace, necesitado de reconocimiento público y dinero, y Lobo, un gangster más calculador, frío e incluso cobarde. El argumento condensado en apenas hora y media de duración, posee ritmo y sobriedad, retratando perfectamente el ascenso del propio Tony a las altas esferas de la mafia, haciéndose con el control total sobre el tráfico de licores de la ciudad.

La estupenda fotografía expresionista de Lee Grames, con un perfecto uso de luces (escenarios nocturnos, en los que las farolas aportan una escasa claridad a la acción) y sombras (un ejemplo, el primer asesinato de Tony, durante los primeros minutos, rodado íntegramente mediante el reflejo de las sombras en la pared) es quizás el aspecto más destacable dentro de la ya de por sí excelente puesta en escena de la que hace gala el film. Personalmente me sorprendieron las últimas secuencias, de gran dramatismo; en especial, el sabio uso que hace Hawks de las contraventanas de metal, como símbolo de la protección que Tony necesita y que incluso acabaran por matar a su hermana, al herirla mortalmente con una bala que sale rebotada del revestimiento de acero. Dentro del reparto brilla Paúl Muni, participe en otras obras negras, como “soy un fugitivo”. En esta ocasión Muni lleva a cabo el papel criminal de manera encomiable, muy bien acompañado en cualquier caso por Ann Dvorak. La banda sonora resulta escasa, únicamente merece la pena resaltar las composiciones de jazz con gran ritmo.

Ateniéndonos a lo dicho, se puede definir a Scarface como un sobresaliente título negro, imprescindible para todo buen seguidor del cine clásico.
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9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Scarface, el terror del hampa
¿Qué se puede decir que aún no se haya dicho ya de este encadenado de escenas memorables (desde el plano secuencia inicial hasta el mismísimo final) que marcó un antes y un después en la historia del género? ¿Qué se puede decir del maestro Howard Hawks, de su dirección expresionista y sutil, sin caer en elogios babosos pero nada exagerados? ¿Qué se puede decir del sobreactuado e inolvidable Paul Muni? ¿Qué se puede decir de sus maravillosos secundarios (el zorrón de la hermana, el lacayo/amigo fiel, ¡ese secretario lerdo y conmovedor!) o de sus ingentes toneladas de acción (ardiente y directa o esquinada y casi elíptica, rebañando el fuera de campo*). Pues eso, que estamos ante una película mítica que sólo ha envejecido en aspectos secundarios, pero no en la esencia, mil veces recuperada después -la más famosa de manos de Brian de Palma. Una historia de ascenso y caída de... cuyo esquema argumental (la relación sexo-poder, la amistad traicionada, la avaricia implacable que lleva a la autodestrucción) será copiada miles de veces de ahí en adelante... pero con la misma fuerza y talento, pocas, muy pocas.

Lo mejor: la dirección de Hawks, entre muchas otras cosas.
Lo peor: pues ahora mismo no se me ocurre nada...
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