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Réquiem por un campesino español (1985)

Réquiem por un campesino español
Trailer
6,2
460
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Sinopsis
Mosén Millán celebra una misa de réquiem por Paco, "el niño del molino", un campesino republicano asesinado el año anterior por unos forasteros. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ España España
Título original:
Réquiem por un campesino español
Duración
90 min.
Guion
Novela: Ramón J. Sender
Música
Antón García Abril
Fotografía
Raúl Artigot
Productora
Nemo Films / Venus Produccion
Género
Drama
Grupos  Novedad
Adaptaciones de Ramón J. Sender
6
El humilde campesino que luchó por sus ideales
El libro lo leí cuando iba al instituto ya hace años, y lo volví a leer de nuevo no hace demasiado. Me parece una crónica de la Guerra Civil muy buena, narrando de una forma lo más objetiva posible lo que ocurría en algunas zonas. La película mantiene bastante ese espíritu, siendo una muy buena adaptación de la obra de Ramón J. Sender. Habrá muchos que piensen que es otra película más de la Guerra Civil, y que nada nuevo nos van a contar, pero la historia que aquí se cuenta aún no la he visto en otro sitio. La historia de un pueblo conmocionado por unos sucesos que marcaron el inicio de la guerra.
En esta película se narra la vida de un jóven muchacho, Paco el del molino (Antonio Banderas) querido por todos, pero por no tener pelos en la lengua acaba en el punto de mira de algunos de los personajes más influyentes. Unos personajes que por distintos motivos (intereses, creencias) llevan al chaval al paredón donde es fusilado (no digo nada que no se diga en el título). La historia es narrada desde la misa de réquiem por el muchacho, contando la vida de este a partir de los recuerdos que de él tiene el cura del pueblo. Sin duda alguna una película bastante recomendable, similar a la famosa La Lenguas de las Mariposas, pero a la vez muy distinta a ella.
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20 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Alma de cántaro
Yo nací estando aún vivo el dictador. Durante mi infancia, en esa modélica transición a la democracia donde las mismas familias de siempre se repartieron el país, hablar de la guerra o de la dictadura era tema tabú, al menos delante de los niños. Esa parte de la historia no aparecía en los libros de texto ni en la televisión. En mi adolescencia ya la gente hacía comentarios sin temor, pero el tema seguía sin aparecer en los libros de historia del instituto.

Lo poco que sé sobre el tema me vino contado por familiares y por un libro que se editó sobre la guerra civil en mi pueblo, que fue el que más información me dio. Esta película refleja bastante bien lo que conozco. Y conocerlo es imprescindible para entender la película y que no parezca inconexa.

Básicamente, instaurada la segunda república se propugnó una ley para que los labradores gestionaran las tierras no usadas. Los terratenientes de los pueblos usaban los cultivos como un arma para mantener su poder hegemónico. Daban trabajo a los afines, y dejaban sin trabajo a familias enteras si uno de sus miembros no era servicial y sumiso. Pagaban la jornada a su antojo. Y si había revueltas, ese año no cosechaban para que el pueblo pasara hambre y aprendiera la lección. Total, a ellos no les faltaba de nada.

El gobierno republicano quiso acabar con esa improductividad de las tierras y esa miseria sobre las gentes. Si un terrateniente dejaba tierras sin labranza, el ayuntamiento se apropiaba de ellas y daba derecho de explotación a la organización de agricultores local. Esto, por supuesto, era una gran afrenta contra las familias poderosas del pueblo. Imaginad a niveles superiores como los grandes latifundistas.

Si el cántaro da en la piedra, o la piedra da en el cántaro, mal para el cántaro. Este dicho que aparece en la película lo dice todo. Aunque la gente beneficiada por la república fuese una inmensa mayoría, la minoría pudiente es la que podía comprar voluntades, armar un ejército y tomar el poder por la fuerza.

Y eso es lo que se cuenta en la película. El asalto al poder trajo el fusilamiento de los cabecillas de ayuntamientos y organizaciones de agricultores. A veces con un tiro en la nuca en la noche, en la cuneta de un camino. A las jóvenes afines al bando republicano se las rapaba al cero para señalarlas y causarles vergüenza

Lo que no cuenta la película es que a veces las muertes eran arbitrarias y debidas simplemente a rencillas personales. Tampoco que a esas mismas jóvenes les daban un tóxico, aceite de ricino, como castigo y tortura. Ni que la iglesia estuvo de parte de los sublevados. Ni que el dictador, una vez instaurado, promulgó una falsa amnistía que fue aprovechada para matar a los que aparecían para acogerse a ella.

Miserias de la historia que nunca desaparecerán, porque siempre habrá quien está en la cúspide y quien está en la base, aunque cambien las formas de opresión. Que se lo digan a los 6 millones de parados. Que se lo digan a quien tiene trabajo en estos tiempos. Te reconocerán que si el cántaro da en la piedra, o la piedra da en el cántaro, mal para el cántaro.
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10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil