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Oreina (Ciervo) (2018)

Oreina (Ciervo)
Trailer
5,6
172
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Sinopsis
Khalil es un joven desarraigado que vive en la periferia de la ciudad, allí donde los polígonos industriales confluyen con el río y la marisma. Khalil se busca la vida como puede y pasa los días junto a un viejo furtivo, que comparte una casa en la orilla del río con un hermano con el que no se habla desde hace años. En las orillas de la marisma, las mareas marcan el tiempo del amor y el desamor, de la amistad y la venganza.
Dirección
Reparto
Año / País:
/ España España
Título original:
Oreina (Ciervo)
Duración
85 min.
Estreno
28 de septiembre de 2018
Guion
Koldo Almandoz
Música
Ignacio Bilbao, Elena Setien
Fotografía
Javier Agirre Erauso
Productora
Txintxua Films / ETB
Género
Drama
4
LA VIDA DISCURRE A SU PROPIO RITMO.
Una trama prácticamente inexistente, que se expande en su maravillosa fotografía, cargada de imágenes lentas, de esas que te ves obligado a valorar como maravillosas si no quieres parecer un desalmado, porque ciertamente lo son, aunque la historia que cuenten te interese poco, o muy poco.

Un tipo de cine dirigido a los sentimientos, la imaginación... lugares comunes donde se cuela, y se filtra en las almas más sensibles.

Hay que tener el día... debemos conocer de antemano lo que vamos a ver, porque no siempre estamos en disposición de enfrentarnos a tanta poesía.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Marismas
En Oreina, la cabeza de un ciervo disecado cuelga en lo alto de un recibidor, justamente la estancia que divide la vivienda en dos partes totalmente independientes, habitadas a su vez por dos hermanos cuyas vidas también toman signos contrarios. La poderosa imagen de esa masía perdida en plena naturaleza, estancada en el tiempo, sumida en el silencio y circundada por marismas y bosques, es el corazón del nuevo trabajo de Koldo Almandoz, un director cuya trayectoria lleva largos años vinculada al Festival de San Sebastián. Oreina es sin lugar a dudas su trabajo más conseguido, una película austera, elegíaca, desvestida de subrayados y poseedora de una atmósfera incómoda, como si en la trastienda de sus fotogramas habitara la mayor de las convulsiones. En otras palabras: ese ciervo violento e irracional que se esconde en todos nosotros, y que incluso oculta las heridas de todo un país. Oreina discurre por los márgenes, tanto literales como fílmicos, una apuesta que no sólo la vincula a la novísima y nutrida cosecha de cine vasco, sino también al universo de directores indómitos y rurales como Marc Recha y Neus Ballús. No por casualidad, horas después del visionado, de Oreina el espectador atesora sensaciones, sombras, estancias, incluso estados de ánimo, pero no una historia en el sentido más tradicional del término. Para bien o para mal, el film propone una inmersión emocional que sólo se puede descubrir visitando la sala de cine, y que promete dividir a la audiencia que se acerque a sus confines. Con todo, sería injusto decir que Oreina carece de resolución: al fin y al cabo, ese ciervo recurrente nos acompaña en los títulos de crédito, en un espacio totalmente diferente, en representación de un pasado tosco y, tal vez, de un futuro más esperanzador. Sugerencias en voz baja, pequeños rastros, sutiles metáforas que convierten esta Oreina en una de las películas locales más enigmáticas del año.

@CinoscaRarities | Más críticas en http://cachecine.blogspot.com
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil