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7
Siete razones para verla
“Más entretenida que magistral” sostiene Ocaña. Y lleva razón. “Los siete magníficos” no es una obra maestra. Y no lo es porque ni Sturges es un genio ni su peli soportaría ningún hipotético careo con westerns que sí lo son como “El hombre que mató a Liberty Valance”, “Hasta que llegó su hora” o “Grupo salvaje”. Por citar algunos.

Aún así, “Los siete magníficos” es -a mi juicio- una buena peli. No esperéis, por consiguiente, que sea precisamente yo quien me preste a sacarle los colores. Como podéis comprobar, ya ha habido otros que lo han hecho con el suficiente celo. Mi propósito, en cambio, es argumentar -o apuntar, al menos- las razones que me han llevado a otorgarle siete merecidas estrellas a esta peli. Como no podía ser de otra manera, son siete:

1.- El reparto: Constituye, sin lugar a dudas, un auténtico lujazo ver reunidos en una peli a un repóker de ases como el que configuran Brynner, McQueen, Bronson, Coburn y Wallach. Sobre todo, Brynner. Un actor capaz de merendarse la pantalla con una sola mirada.

2.- La banda sonora de Bernstein. Una verdadera pasada. Junto a la música que compuso Morricone para los eurowesterns de Leone, la crème de la crème del género.

3.- Los diálogos: Pocas veces escucharemos en un western semejante recital de frases lapidarias. Mi preferida, sin duda, ésta: "He trabajado para hombres que me daban mucho... pero jamás he trabajado para alguien que me lo diera todo".

4.- La fotografía: Sencillamente, espléndida. Un par de ojos en la cara es todo cuanto se necesita para poder apreciarla en su justa medida.

5.- Su rol histórico: No hace falta ser ningún lumbrera para corroborar que la peli de Sturges preludia, de alguna manera, ese nuevo western que desarrollarán con mucho mayor talento y convicción Leone y Peckinpah. Parece ser, incluso, que “Los siete magníficos” constituyó el espaldarazo definitivo para que Leone se decidiera a rodar su legendaria trilogía del dólar.

6.- El entretenimiento: Quizás no sea una peli redonda ni profunda, de acuerdo, pero entretiene un montón. Y eso es incuestionable.

7.- Sus consecuencias: Si “Los siete magníficos” ha servido para que un solo cinéfilo se interese por la filmografía de Kurosawa, la razón de ser de esta peli ya está suficientemente justificada. Y, no sé por qué, sospecho que más de uno y más de dos habrán llegado a Kurosawa a través de Sturges… o Leone ¿Me equivoco?
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85 de 89 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Yul Brynner, el único magnífico
10:Para Brynner. Se come a los otros seis y sólo con encender un cigarro acapara la pantalla.
9: Para la banda sonora y el reparto
8. Para Eli Wallach, su fanfarronería y lo bien que argumenta sus fechorías
7: Para Bronson y los niños
6. Para la película
5: Para Corburn y sus andares de "soy más chulo que un ocho"
4: Para lo absurdo del comportamiento de Horst Buchholz y de su historieta de amor
3: Para Robert Vaughn, que me saca de quicio
2: Para el mensaje "América os hará libres"
1: Para la deplorable imagen que ofrece la película de los mexicanos, estúpidamente mansos
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64 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
"Chris, ¡viejo zorro!"
20 puntos por los que hay que ver “Los Siete Magníficos”:

1. Por el viaje del coche fúnebre.

2. Por ver a Steve McQueen intentando robar plano a cada uno de sus compañeros en cada escena, con gestitos y demás.

3. Por oír a Charles Bronson decir: “Hago esto porque soy un millonario excéntrico”.

4. Por el mal despertar que tiene James Coburn (no conviene tocarle las narices al señor).

5. Por oír los chascarrillos de Steve McQueen (por ahora bien, por ahora bien).

6. Por la enorme banda sonora.

7. Por ver a Yul Brynner dar palmas.

8. Por la aritmética que me gusta.

9. Por las clases de tiro (1, 2, 3, 4…).

10. Por la búsqueda del tesoro (oro, plata, diamantes,…).

11. Porque quién me ha hecho ser así: Gente como Calvera…y como ustedddd.

12. Por oír a Charles Bronson decir: “…Soy de los vuestros.”

13. Por oír a Horst Buchholz después de tocar la campana.

14. Por ver a James Coburn entrar en la taberna para ser seis.

15. Porque entonces me pareció una gran idea.

16. Porque Robert Vaughn no coge todas las moscas.

17. Porque yo también me aburro de mi propia voz.

18. Por oír a Yul Brynner decir “Adiós”.

19. Porque disparaba al caballo.

20. Por los geniales diálogos que hay.

Ah, se me olvidaba otra razón: POR VER A ELI WALLACH, grandioso, enorme. Consigue que Calvera sea uno de los malvados más malvados de la historia del cine. Aunque solo sea por esta última razón, no dejes de ver esta película.
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42 de 46 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
A veces la imitación es el mejor de los halagos
Es verdad que se parece bastante a la original de Akira Kurosawa, sobretodo en la personalidad de los samuráis y en muchos diálogos, pero esta versión se hace mucho más amena por que no es tan larga y por lo tanto no tarda tanto en empezar la acción.

Puede que no sea el mejor western de la historia y será tan buena como la original, pero sí que es una de las películas más divertidas que he visto. A destacar la banda sonora, la cual está entre las 25 mejores de la historia del cine, y el gran reparto en el que todos intentaban eclipsar al protagonista, Yul Brynner (la única gran estrella en esa época), sobretodo la promesa Steve McQueen.

A sus detractores decirles que esta película está considerada como el principio del fin del western clásico dando pie a otras obras como el spaghetti western de Sergio Leone y otras. Transformó la idea típica del cowboy, que siempre es el héroe y siempre se lleva el dinero y la chica, en un pobre hombre sin pasado ni futuro que es capaz de ayudar al prójimo por la amistad, la emoción de la experiencia o simplemente por la satisfacción de hacer lo correcto.

Como curiosidad decir que es la segunda película más repetida en la televisión americana y que posteriormente se rodaron tres secuelas y una serie de televisión, aunque no con el mismo éxito.
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41 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Siete pistoleros
Popular western realizado por John Sturges (“Conspiración de silencio”, 1955). El guión, de William Roberts, Walter Bernstein y Walter Newman, adapta como western el guión de “Siete samuráis” (Kurosawa, 1954), escrito por Shinobu Hashimoto, Hideo Oguni y Akira Kurosawa. Se rueda en escenarios naturales de Morelos (Méjico) y en los platós de Churubusco Studios (Méjico DF). Es nominado a un Oscar (banda sonora). Producido por John Sturges para Alfa-Mirisch (UA), se estrena el 23-X-1960 (EEUU).

La acción dramática tiene lugar a lo largo de algo más de 12 meses de un año del decenio de 1880-89, si bien la mayor parte de la acción se concentra en las 4 últimas semanas. Se desarrolla en una aldea rural mejicana próxima a la frontera y en una próspera población cercana de Texas. Ésta tiene estación de tren y dispone de Casino, varios hoteles, caballerizas para monturas de forasteros, comercios mayoristas y minoristas y es sede de un mercado ganadero. La aldea, una vez al año, es asaltada por la banda de Calvera (Wallach), que roba las cosechas y atropella, viola, rapta y mata. Decididos a defenderse, los campesinos requieren los servicios de 7 pistoleros profesionales, liderados por Chris Larabee Adams (Brynner). Forman el grupo Vin Tanner (McQueen), Bernardo O’Reilly (Bronson), Lee (Vaugh), Harry Luck (Dexter), Britt (Coburn) y el joven Chico (Buchholz). Entre los aldeanos sobresalen Hilario (Hoyos), el anciano de la aldea (Sokoloff), Sotero (Alaniz) y la joven Petra (Monteros). Brynner y McQueen se llevan mal durante el rodaje.

El film suma western, aventura, acción y drama. Son muchos los que consideran que con él comienza el western crepuscular, tras la etapa del western clásico (1930-60). La ambientación sitúa los hechos en la penúltima década del XIX, en la que se impone el estado de derecho en el Oeste y emergen grandes cambios económicos, sociales y de orden público. El antiguo héroe del Oeste da paso a la figura decadente de personas desplazadas, angustiadas, sin presente y sin futuro. Los 7 pistoleros a sueldo no tienen trabajo, carecen de perspectivas, pasan estrecheces y sufren síndromes de miedo y angustia. Algunos buscan tareas remuneradas tan simples y mal pagadas, como cortar leña, hacer de vaquero o trabajar como dependiente de una tienda de comestibles.

La nostalgia del pasado y la melancolía del presente les impulsan a aceptar un trabajo de 4 a 6 semanas a cambio de la manutención y 20 dólares de salario por todo el período. El precio habitual de estos servicios oscilaba poco antes entre 600 y 800 dólares. Los personajes conservan, pese a todo, el espíritu aventurero, el sentido de ayuda a los demás, la conciencia del honor, la afición al riesgo y la lucha, etc. Para los forajidos corren malos tiempos. Perseguidos por la policía, el ejército y los rurales, han reducido su actividad y pasan hambre. El jefe Calvera se siente decepcionado por los cambios sociales que le perjudican.
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26 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
No la simplifiquemos
Algunos sólo quieren o alcanzan a ver aquí un remake de “Los siete samuráis” de Kurosawa, pero este western nada más que toma la raíz de su argumento, y Sturges consigue darle una personalidad propia ofreciéndonos otras cosas.
Las motivaciones de los protagonistas son sólo en parte altruistas, pero en el fondo los siete buscan una digna redención a sus vidas, que conseguirán únicamente mediante el ritual válido, efectivo y determinante en el Oeste: la violencia, la dialéctica de la pólvora.
También vemos cómo se toca el tema del racismo que imperó (y ha seguido imperando hasta hace poco relativamente) en todo Estado Unidos. El exterminio del indio americano fue un crimen totalmente planeado y calculado por parte del hombre blanco. Ya lo decía el general Sherman: “Sólo conozco a un indio bueno: el indio muerto”. En esta película asistimos a una escena de gran tensión, al principio, que empieza así:
Viajero: ¿Desde cuándo no dejan aquí enterrar a los indios en el cementerio?
Enterrador: Desde que el pueblo se civilizó.

Todos los personajes están en esta obra admirablemente dibujados: Brynner y Mcqueen son personas errantes, de pasado desconocido, lacónicos, dos hombres de ninguna parte:
Mcqueen: ¿Adónde se dirige usted?
Brynner: Al norte. ¿Y usted?
Mcqueen: A la deriva.

Bronson y Coburn, herméticos y rudos, pretenden e intentan reintegrarse y adaptarse a los nuevos tiempos mediante trabajos honestos (cortador de leña y vaquero) pero ambos están insatisfechos, casi amargados, deseando volver a empuñar un arma, deseando volver a la acción. Vaughn es un antiguo y otrora habilidoso pistolero, ahora embarrado en el mundo del juego, frustrado y atormentado por su cobardía e indecisión: de nuevo otro que necesitará el estallido de violencia para su redención. Brad Dexter es un soñador, deseoso de encontrar una promesa de una mina de oro que se obceca en imaginar una vez termine su trabajo en el poblado mexicano. Buchholz es casi un niño aún, que anhela ansioso poder disparar su revólver para alcanzar una mayoría de edad que en el Oeste nada tiene que ver con una edad determinada y oficial: antes bien, esta mayoría se traduce en el hecho de saber disparar y saber matar.
Eli Wallach ofrece un recital e interioriza su personaje de forma impresionante.
Lo peor, la escena del toreo de la vaca. Es ridícula. Pero, por otra parte, la música es genial, y Sturges se mueve con comodidad y sabe manejar los tempos tanto en los momentos pausados como en las secuencias más agitadas, ofreciéndonos buenas escenas como la del tiroteo final, la despedida de Bronson con los niños o la llegada de Calvera (Wallach).

Magnífica película, una de las grandes y últimas del clasicismo westerniano, que ya veía su ocaso a partir de los sesenta. Por cierto, Kurosawa le dio las gracias y felicitó a J.Sturges con una espada ceremonial japonesa.
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20 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Los granjeros magníficos
Los mexicanos están de suerte, hay un apuesto tipo calvo que, en compañía de otros colegas tan chulos como él, les va a ayudar a luchar contra el villano que subyuga a su pueblo. Nuevamente, se reconocen rápidamente las etiquetas maniquéas, aunque aquí resulta admirable el intento de humanizar a los pistoleros, como lo demuestran algunas frases ("ha sido mi peor disparo, le quería dar al caballo"), la lucha interior del dandy para auyentar a su alter ego asustadizo que no es capaz de atrapar tres moscas a la vez, o el papel del papa adoptivo de unos niños un poco repelentes. Muy agradable también la idea de subrayar la heroicidad de los granjeros por parte de este último personaje.

Destacable su hermosa fotografía, un humor bastante gratificante y una banda sonora espectacular. En conjunto, un interesante pasatiempo que satisfacerá las expectativas de aquellos que sólo deseen eso, pasar el tiempo
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15 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
THE MAGNIFICENT SEVEN
Realmente los que se comen todo el pastel aquí en cuestión de actuación son Yul Brynner con su imponente presencia y Eli Wallach con su desquiciante personaje de villano.
Pero quiero decirles que el siete es un numero mágico para estos “gunman” y que en esta ocasión cobijados por una tremenda banda sonora. (Que incluso dicho tema se llego a utilizar para una escena de “Moonraker” dentro de la mítica serie del agente James Bond, y eso ya es hablar de un rotundo éxito.)
Y si digo que el siete es un número mágico, favorito personal y cabalístico por excelencia. Esta un poco desaprovechado en este filme por que las actuaciones de los otros seis magníficos. (Ya mencioné a Yul) y es que ellos aunque aportan sus imágenes al western de manera correcta, sus actuaciones resultan acartonadas.
Les dejo otro siete fabuloso que bien se pudo dar por única vez en un solo western:
7 cowgirls en un pueblo fantasma:
1-Ava Gardner
2-Jane Russell
3-Raquel Welch
4-Marilyn Monroe
5-Ursula Andress
6-Brigitte Bardot
7-Sophia Loren
Ahí si me gustaría tener un duelo al estilo del Viejo oeste.
“En este pueblo si caben siete magnificas y un pistolero”
Soñar no cuesta nada.
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20 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Los siete magníficos, por qué no verla?
La vanidad de los bandidos y la buena fe de los siete magníficos hacen que ese pueblo desdichado pueda salir de la tiranía de un solo hombre. El film se caracteriza un gran manejo del travelling, diálogos bastante banales y sin sentimientos (ya que la mayoría de los personajes parecen ser de piedra), pero es una película llena de acción y bastante entretenida aunque en algunos puntos de la película se puede hacer incluso un poco pesada.

Se puede decir que es una película totalmente irreal, la torpeza de los bandidos y la gran maestría de los héroes hacen que aunque los últimos estén en desventaja numérica terminen siendo los vencedores de todas las batallas en las que participan.

Un film para toda clase de espectadores en lo que a mi parecer creo que la mayoría saldrán contentos.
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13 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Mercenarios de categoría
Se trata de una de esas películas que ocupan un lugar privilegiado en la historia del “western”, por varios motivos que la diferencian de las demás. Primero, porque la película es un homenaje (además de una adaptación) de la cinta “Los siete samuráis” de Kurosawa (uno de los pocos directores japoneses venerados en occidente) en una historia simple en cuanto al desarrollo, pero muy rica en matices. Segundo porque cuenta con un elenco de actores del género, que vieron impulsada su carrera con este film, cuyas historias, retratadas individualmente dentro de una colectividad, reflejan las peculiaridades de cada uno de los personajes, lo que les hace perdurar en la retina del espectador (Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, James Coburn o Elly Wallach).
Pero por encima de todo, si esta película se diferencia del resto en algo, sin duda es en la excepcional banda sonora de Elmer Bernstein, que además de dar coherencia a este “collage” de grandes actores y al trabajo de dirección de John Sturges, consigue dar una seña de identidad única al film, que hace que la cinta no pueda ser considerada como una mera adaptación de otra historia. Sin duda, una de esas sintonías que trascienden la obra para la que fue concebida y se instalan indefinidamente en la memoria colectiva del público.
En un género tan explotado, y que a lo largo del s. XX, ha sufrido tantos altibajos en cuanto a la aceptación del público, “Los siete magníficos” es uno de esos filmes que dan un “soplo de aire fresco”, y hacen resistir al “western” las duras acometidas del olvido.
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12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Sturges cogió lo bueno del cine
Menos mal que John Sturges no recogió la mala semilla de Los siete samurais. La mala semilla se la sacó de un plumazo y cogió lo mejor del cine. Y cogió a los mejores profesionales ya sean con el cuchillo, con las manos o con las pistolas. Ya sean calvos o con pelo. Son siete occidentales contra el mundo. Éstos sin son tíos grandes. Tíos curtidos en mil batallas y con ganas de venganza por el amor a unos mexicanos. Yo no puedo pedir más. En la de Kurosawa no se podía pedir menos ya que ni era entretenida y menos magistral. K.O en el primer asalto de un noqueado Akira que se las dieron todas juntas en el mismo lado. A mí la legión.
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Yul Brynner y otros seis magníficos
Revisar esta película me produce un estado de ánimo especial desde los títulos de crédito donde suena una de las mejores bandas sonoras que se han escrito para el cine. Esta es una de mis películas favoritas porque es un manual básico del buen cine, basada en una obra maestra que es “Los Siete Samurais” de Kurosawa. Después de los créditos continuamos con una preciosa panorámica de unos jinetes con música amenazante que se ve entrecortada por los quehaceres diarios de una gente humilde. Inmediatamente, con una magnífica economía de planos, sabemos quienes son los malos y porqué, para dar paso a una secuencia digna del mejor cine revolucionario de Eisenstein. Y a partir de aquí ya empieza el western de verdad con una magnífica entrada de Yul Brynner en una bien estructurada secuencia de un entierro para presentar a dos magníficos más, Steve MacQueen y Horst Bucholtz. A destacar el gesto de Steve cuando se apunta a defender a los indios mejicanos. Brad Dexter sera un magnífico a la sombra y así, desde las sombras hace su entrada. Una vez más la planificación es correcta para presentar a Charles Bronson cortando leña y después se añade una secuencia a lo puro western para presentar a James Coburn, con duelo incluido. Robert Vaughn será el siguiente, magnífico y elegante. Una presentación larga pero perfecta.
Y empieza la función, caballos, paisaje, acampada nocturna y siempre algún toque de humor. Lo más flojo de la película es la convivencia de los siete magníficos con el pueblo pues ya se sabe que al cine americano no se le ha dado bien tratar el folclore de otros pueblos. Y sepués auténtico cine del oeste. Eso si saben hacerlo bien los americanos y en particular John Sturges.
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Yo no he visto los siete samuráis de Kurusawa.
Pues no, no he visto los siete samuráis de Kurosawa, ¿hace falta para valorar los siete magníficos? Yo he visto una película normalita en la que están bien definidos los buenos y los malos, lineal, sin grandes rodeos, bastante previsible y hecha para el entretenimiento. No es muy exigente, así que en mi opinión entra dentro del esquema de peli del oeste, hecha sin complicaciones.
Lo cierto es que no parece muy creíble la muerte de algún magnífico, como si estuvieran obligados a avisar antes de morir (puede que por eso sean magníficos, porque mueren así)

Apruebo la peli con un seis y no con un cinco porque yo también quisiera ser magnífico, y como elllos son generosos y buenos con los campesinos, yo soy bueno y generoso con ellos.

Puede que vea a Kurosawa un día de estos, ¿pasa algo si no es asi? ¿Y si me gustan más las pistolas, el polvo del desierto y los caballos que las katanas y los kimonos?
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29 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Venimos dispuestos a quitar nuestras vidas para ayudaros
En el año 1960 el director John Sturges hizo un remake de "Los siete samuráis" de Akira Kurosawa adaptándola al género más puramente americano que es el western. Se rodeó de un reparto solvente con caras tan conocidas como Yul Brynner o Steve McQueen e hizo uno de los westerns más recordados en nuestros días.
En un pueblo mexicano una banda de forajidos encabezados por Calvera (Eli Wallach) asaltan y roban a sus habitantes. Ellos, no saben defenderse por lo que buscan a un grupo de gente para luchar contra los ladrones.
Los ya mencionados Yul Brynner y Steve McQueen encabezan al grupo como Chris Adams y Vin respectivamente.
Actores tan conocidos como James Cobun o Charles Bronson los secundan, junto a Robert Vaughn que fue más conocido como el malo malísimo de "Superman".
Brad Dexter interpreta a Harry Luck y un actor muy guapo llamado Horst Buchholz interpreta a un joven impulsivo pero más profesional que otros.
En mi opinión John Sturges fue un gran director que por alguna razón no es tan recordado como creo que debería. En su filmografía, aparte de "Los siete magníficos", tiene películas tan populares y reconocidas como "La gran evasión", "El último tren de Gun Hill", "El viejo y el mar", "Duelo de titanes" o la maravillosa "Conspiración de silencio" por la que consiguió su única nominación al Oscar como mejor director, un premio que nunca consiguió. Curiosidades de la famosa Academia.

Lo mejor: la fantástica y archiconocida banda sonora de Elmer Bernstein que curiosamente perdió el Oscar frente a Ernest Gold por "Éxodo".

Lo peor: que alguien la compare con "Los siete samuráis".

Datos interesantes: en 1966 y 1972 se hicieron secuelas de la película, la primera mantenía sólo a Yul Brynner en el reparto y la segunda estuvo protagonizada por Lee Van Cleef.
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
HAN PASADO MUCHOS AÑOS PERO LA PUPILA SIGUE DILATADA.
No sé si será cosa de estos tiempos de crisis o achaques de la edad, el caso es que cada vez con más frecuencia acabo refugiándome en valores cinematográficos de rentabilidad fija, sin albures que presagien sorpresas poco agradables. Esto, en la mayoría de las ocasiones supone un riesgo, tal vez no económico pero si sentimental. De tal manera, películas que en nuestra vida dejaron huellas positivas, pueden acabar malparadas tras segundas o terceras revisiones, porque ellas siguen siendo las mismas, pero nosotros no.

Los siete magníficos fue una de las primeras películas que vi en mi vida. Recuerdo aquella noche en el cine Marina, un cine del barrio barcelonés de La Barceloneta y veo a aquel niño de ojos extremadamente abiertos ante aquellos inmensos y heroicos personajes. Seguramente, por aquel entonces no sabía que las notas de aquella partitura musical de Elmer Bernstein ya sabían a cine y a western y por supuesto desconocía que la obra de otro genio como Kurosawa había inspirado esta película. No sabía nada de ello. Solo sabía que me acababa de asomar a un mundo mágico, al mundo del cine, del western y de la aventura, un mundo que me parecía ilimitado e inalcanzable. Los sueños de Akira Kurosawa (versión Sturges) desde aquella noche formaron parte de mis propios sueños.

Muchos años después, vista por tercera o cuarta vez, la dilatación de la pupila ha sido menor, pero aun así, ¡se ha seguido dilatando! ¿Cuántas películas pasadas o presentes pueden o podrán decir lo mismo?. La historia del cine nos ofrecerá muchísimos personajes con el rostro y las facciones de Yul Brynner o de Steve McQueen o de Charles Bronson, pero para mí todos ellos, especialmente Brynner, seguirán siendo siempre Los siete magníficos con aquellos valores que desde aquella primera visión, y sin darme cuenta, hice míos. Valores de honradez, de lealtad, de amistad, de compromiso, de ayuda. Es verdad que eran siete pistoleros a sueldo. Es cierto que eran siete samuráis cuyas armas servían al poderoso caballero, aunque como en este caso las rentas de los campesinos no fuesen muy boyantes. Es cierto que formalmente se regían por contratos de obra determinada, ahuyentar definitivamente a la banda de saqueadores mexicanos al mando de Caldera (Eli Wallach), pero para mí y desde aquella noche de marras fueron siete tíos muy legales. Y es que hasta por una vez el título resultaba súper apropiado: Los siete magníficos.

Muchos de los que escribimos comentarios en esta web, valoramos las películas no tanto por sus aspectos técnicos y profesionales sino por el impacto que un film deja en nosotros. Los dieces son caros de dar. No todas las películas tienen ese calado profundo. Obras maestras no hay tantas. Pero tal vez coincidan conmigo en que una película que marcó nuestra vida y nos dejó su huella, amén de valores éticos y personales, es una película maestra, en el sentido más etimológico del término. La pupila sigue dilatada. Sin duda y “para mí y por mí ” : Un 10.
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10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Las siete decepciones
Con una banda sonora magistral, de hecho es lo mejor de la película, asistimos a una historia plana y a un guión flojo lleno de tópicos. Desaprovechando un buen cartel de protagonistas sólo se salva Steve McQueen y justito porqué se nota que no está a gusto. El interés se mantiene sólo por la trama ya que las sub-tramas (formación del grupo, historia de amor, niños,...) es de lo peor.

Doctor Hackenbush.
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15 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Siete veces magnífica.
Los siete magníficos es un buen ejemplo de western clásico, con todos los elementos característicos de este género: rostros pétreos, miradas afiladas, revólveres y Winchester a tutiplén, y polvorientos parajes.

La trama no es complicada, sino todo lo contrario. Unos bandidos azotan con sus saqueos una villa de labriegos que, ante el pillaje al que se ven sometidos por el villano de dientes de oro, Caldera, y sus sicarios, recurren a siete pistoleros para que les ayuden a luchar contra el saqueo de los bandidos.

La película cuenta con un reparto de auténtico lujazo (Brillantes Brynner y McQueen. Bronson una auténtica garantía interpretando al tipo duro de rostro curtido. El único que podría haber tenido más peso pudiera ser el malvado Eli Wallach, pero cumple en su papel, claramente secundario, de villano). Y además, este pedazo de cuadrilla está respaldada por un guión brillante, sólido y con un conjunto de frases memorables de las que podía estar plagando el spoiler hasta mañana, pero mejor os las reservo para que os déis el gustazo, que os aseguro que vale la pena. La única que pongo es mi favorita. La dice el personaje de Brynner: "He trabajado para hombres que me daban mucho... pero jamás he trabajado para alguien que me diera todo". (¡¡¡JUGÓÓÓÓNNN!!!).

A pesar de la sencillez del argumento, la película muestra muy bien las diferentes personalidades de nuestros héroes, si bien se centra especialmente en los personajes interpretados por Brynner y McQueen, pero sin descuidar a los otros cinco magníficos, a los que dibuja de forma genial a través de retazos precisos. Todo ello sin obviar una moraleja sobre la necesidad del ser humano de encontrar un camino que recorrer en la vida, de encontrarle sentido, en definitiva.

Por cierto, las escenas de tiroteos, aunque escasas, son dramáticas y pese a ser una película con casi 50 años, están bastante bien hechas. (¡Qué agilidad tiene McQueen! ¡Es un gamo!).

Antes de terminar (que ya me estoy extendiendo más que un primer plano de Clint Eastwood), hacer una mención de honor para la banda sonora, que es simplemente espectacular. El tema principal es, sencillamente, historia del cine.

Sólo queda decir... ¡Desenfundad!
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13 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
«Sólo los muertos no tienen miedo»
De mis westerns favoritos de todos los tiempos. ¿Por qué? Pues yo qué sé. Porque tiene una fuerza latente, una pomposidad teatral, una heroicidad amarga, una aspiración hacia lo bueno y noble; porque los diálogos son demoledores, porque el reparto revienta la pantalla, porque la música es antológica. Porque me emociona siempre que la veo, porque tiene mucho de clásico y mucho de moderno. Porque es magnífica.

Yul Brynner es mi pequeña debilidad entre los siete. De qué forma describirle. Yo creo que no hay palabras para una presencia tan imponente; el atractivo no le cabe en el cuerpo y esa sensualidad que irradia sin mostrar ni un pedazo de músculo es algo que los guaperas de ahora no pueden ni imaginar ni comprender. La masculinidad elegante, callada y orgullosa sin ser altanera. Un capricho ruso con una mezcla racial maravillosa y la calva más sexy de Hollywood. O del mundo, quién sabe.

Aprovecho para proclamar mi admiración a su actor de doblaje, que le puso voz no sólo a él sino a muchos otros del cine clásico; la voz más bella que he oído en el cine, aunque desconozco su nombre. Que combinación más bárbara.

El desenlace sí es cierto que peca un poco de precipitado y algunas situaciones no terminan de convencer, pero es más importante cómo y por qué llegan hasta ese momento y lo que este grupo de pistoleros dejan por el camino. También es verdad que algunos personajes no intervienen demasiado, lo cual no quita que los siete estén bastante bien definidos y caracterizados con una personalidad única. Cómo olvidar los cuchillos de Coburn, el tesoro de Dexter, los temblores de Vaughn, las anécdotas de McQueen, el toreo de Buchholz, las flores de Bronson o el traje negro de Brynner. Y no paso por alto al villano más simpático del oeste, el ya mítico Eli Wallach.

Si es que ellos son espléndidos, pero la película también. Totalmente imprescindible.
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7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
¡Una película no tan..."magnífica"!
Entretenido western que a pesar de gozar de un gran reparto se queda en lo que pudo y no ha llegado a ser. Sin duda, lo mejor de este remake de "Los Siete Samurais" ambientado en el oeste es la magnifica banda sonora de Elmer Bernstein, una joya. Sin embargo, los actores han sido desaprovechados y si no fuese por su música y fotografía, no sería una película para recordar. Una cinta bastante comercial y a mucha distancia de otros grandes westerns como "Duelo de Titanes", también de John Sturges.
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14 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
CAMINO A LA SOLEDAD
John Sturges fue un notable realizador de películas del oeste que nos regaló además dos cintas inolvidables: "La gran evasión" y "Los siete magníficos".
"Los siete magníficos" cuenta la historia de un poblado mexicano arrasado cada cierto tiempo por una banda de ladrones. Los granjeros del pueblo, hartos de tanta humillación, deciden contratar a siete pistoleros para ahuyentar de una vez por todas a los bandidos.
La película es extraordinaria en todos los sentidos. Soberbia la dirección de Sturges, soberbia la banda sonora, guión y diálogos más que notables, personajes no solo bien definidos sino que además poseen algunos de ellos un carisma y un halo de misterio realmente atrayentes.
Y esa atracción, se hace todavía más fuerte cuando les oímos hablar. Nunca alardean de su habilidad con el revólver, el cuchillo o los puños. No son magníficos por su capacidad para matar o para resolver situaciones complicadas. Son magníficos porque saben que la habilidad con las armas sin la templanza no es nada; son magníficos porque saben que han escogido un camino equivocado que les aboca a la soledad; son magníficos porque aconsejan, advierten y, hasta humillan, al joven y alocado pistolero que busca el reconocimiento y la fama y, sólo lo hacen, porque lo aprecian de veras y le desean una vida tranquila con una familia y una casa.
Ya sé que "Los siete magníficos" está basada en la película de Kurosawa "Los siete samurais" que dura como seis o siete horas. Para mí es la clara demostración de la superioridad del cine americano sobre el europeo o asiático. Le pese a quien le pese.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
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