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Amarcord (1973)

Amarcord
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8.0
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Sinopsis
Italia, años 30. Crónica de la vida cotidiana en un pueblo del norte de Italia durante el fascismo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
Amarcord
Duración
127 min.
Guion
Tonino Guerra, Federico Fellini
Música
Nino Rota
Fotografía
Giuseppe Rotunno
Productora
Coproducción Italia-Francia; FC Producioni / PECF
Género
Comedia Drama Años 30 Vida rural Comedia dramática
"Fellini recuerda su propia infancia en esta maravillosa historia en el que destaca su espléndida dirección y la banda sonora, además de algunas escenas realmente antológicas"
[Diario El País]
10
GRADISCA SE VA. ADIÓS GRADISCA
En 1973, Federico Fellini llevaría a la gran pantalla una de sus grandísimas obras maestras, compuesta de recuerdos oníricos y vaporosos, camuflados en un fino y sutil hilo de grandilocuencia contenida...aquel barroquismo al que nos tenía acostumbrados logra una sabia contención en esta obra que traducida literalmente al castellano del dialecto de la Romagna (región italiana que engloba la ciudad de Rímini, lugar de nacimiento del propio Fellini) significa; "Yo me recuerdo"...

Valiéndose del joven personaje de Titta Biondi(Bruno Zanin) como su alter ego, Fellini teje los evanescentes hilos del recuerdo de antaño...

Con una fotografía perfeccionista acompañada de una puesta en escena BRUTAL (como nos tenía más que acostumbrados el maestro de Rímini) por parte de Giuseppe Rotunno y una banda sonora sencillamentes INOLVIDABLE del maestro Nino Rota, uno a uno van desfilando por el escenario del genio los variopintos personajes que alguna vez marcaron para bien o para mal su libre existencia...

Desde la familia del joven Titta; su madre Miranda(Pupella Maggio), su padre Aurelio (Armando Brancia), su insano mental tío paterno Teo(Ciccio Ingrassia), ó su otro tío Patacca(Nando Orfei), hasta su abuelo(Giuseppe Ianigro) ó su hermana Oliva...

Pasando por su grupo de amigos; Naso (el inolvidable Jaimito italiano Alvaro Vitali),Ovo(Bruno Scagnetti) ó el orondo Ciccio(Fernando De Felice) obsesionado por el amor de su joven compañera de aula Aldina Cordini( Donatella Gambini)...

A otros personajes tan peculiares e inolvidables como la Gradisca (Magali Noël) interpretando el papel de "la Greta Garbo del pueblo"...peluquera de profesión y siempre soñando con encontrar su príncipe azul en los extranjeros que vienen de visita a la turística ciudad de Rímini...

...O Volpina(Josiane Tanzilli), la prostituta ninfómana y desequilibrada mental, siempre con el rostro sudoroso, yendo de acá para allá, y en actitudes tan groseras y provocativamente fellinianas como orinando o masturbándose...

...O el abogado e historiador de la villa(Luigi Rossi), quien no desperdicia la ocasión para relatarnos las historias de la monumental Italia aún a pesar de los falsos bulos promovidos por el vendedor ambulante Biscein(Gennaro Ombra)...

...O el anciano acordeonista invidente(Domenico Pertica) dando rienda suelta a la maravillosa partitura de Nino Rota...

...O a ese temerario motero Scutreza (Mario Del Vago)... ó al anciano que "puede, manda y quiere" llamado Giudizio(Aristide Caporale) durante los momentos de despedida del invierno al quemar según ritos profanos a una vieja bruja...

...O la estanquera voluptuosa y tetuda(Maria Antonietta Beluzzi), fuente de inspiración para actos de onanismo de la joven pandilla de Titta...

Y todos estos personajes del recuerdo, a su vez forman parte ya de nuestros recuerdos, algunos de los cuales paso a rememorar en el apartado del spoiler...

Sencillamente: O B R A M A E S T R A.
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109 de 131 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
«Io, Io, Io, di Federico Fellini»
No hay mucho que decir que no esté en lo esencial en la crítica de Servadac, aunque yo pondría bastante más severidad en los juicios. No pienso que se deba juzgar una obra por la actitud de su autor sino por el contenido estricto de la misma, pero no deja de ser revelador que Fellini incluyera su nombre en cuatro de los títulos de sus películas —«Fellini 8 ½» y «Il Casanova di Federico Fellini» «Roma di Fellini», «Fellini Satyricon» (!)—, lo que permite pocas dudas sobre su narcisismo ilimitado, que se traduce en un ególatra exhibicionismo en la mayor parte de su cine.

Procacidad adolescente cubierta con barniz intelectual para congratulación de liberales inmaduros y búsqueda continuada del efecto impactante, que excluye en todo momento cualquier reflexión en profundidad: la caricatura como método sistemático, y no como necesidad expresiva en un momento dado, sólo conduce a una brillantez de oropel, tras la que únicamente se oculta la indigencia anecdótica del sainete más vulgar. Un tema como el de la memoria que, ya por aquella época había dado lugar a varias obras maestras como «El espejo» o «Fresas salvajes» se transforma aquí en materia de una obra bufa con la superficialidad del esperpento y la facilidad de la extravagancia.

Naturalmente Fellini tiene sus incondicionales (esos que van a pincharme con rabia en el NO), pero —pero fans aparte— no sé si muchos de los que alaban la película soportarían una segunda visión íntegra —perdido ya el efecto violento y fugaz de la caricatura— sin aburrirse como ostras. En cuanto a la crítica rancia al fascismo o a la iglesia, es, desde luego, un buen método para lograr el aplauso fácil del progre poco exigente que necesita por encima de todo autoafirmarse en sus creencias para no perder la conciencia de existir.
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162 de 262 usuarios han encontrado esta crítica útil