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Una mujer cualquiera (1949)

Una mujer cualquiera
Trailer
6.0
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Sinopsis
Tras la muerte de su hijo, Nieves Blanco se separa de su marido, decidida a salir adelante por sí misma. Pero su atractiva belleza se convierte en su mayor problema. Todos los hombres la ven como un instrumento de placer. A pesar de sus esfuerzos, no encuentra trabajo y no puede ni siquiera pagar la pensión. Desesperada, decide "hacer la calle". Conoce entonces a Luis, un personaje que la va a meter en un gran lío, convirtiendo su vida en una frenética carrera de obstáculos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ España España
Título original:
Una mujer cualquiera
Duración
89 min.
Guion
Rafael Gil, Miguel Mihura
Música
Manuel Parada
Fotografía
Theodore J. Pahle
Productora
Cesáreo González P.C
Género
Cine negro Drama Crimen Prostitución
8
El arte de narrar con habilidad
Uno de los mejores títulos del cine español de los años 40 que combina muy bien la esencia del género melodramático en todo su esplendor con el cine negro más depurado. Es la historia de una mujer desgraciada en el amor que no tiene más remedio que hacer uso de su atractivo físico para caminar por la vida. El personaje estupendamente interpretado por la mítica María Félix es algo así como una prostituta decente que es vista por todos los hombres como un simple objeto o como un florero pero en el fondo tiene sentimientos y si alguna vez comete un pecado lo hace por pura desesperación. El personaje está lleno de matices porque se trata de una mujer que desea ser amada. Y cuando cree que va a encontrar lo que desea un rufián le amarga la vida. El talento de Miguel Mihura se refleja en la sutileza e interés que desprenden los diálogos y Rafael Gil sabe darle un estilo narrativo a la obra que atrapa totalmente al espectador. Después del logro que supuso esta obra el cine de Gil perdió tontamente su interés y aunque realizara algún que otro film aceptable más el conjunto de su filmografía no es estimulante. Antonio Vilar está tan brillante en su papel como María Félix y hay un despliegue de estupendos intérpretes secundarios. Una cinta planificada con habilidad y que merece una especial atención.
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11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
La importancia del guión
Creo que era Billy Wilder el que apostaba por partir de un buen argumento para intentar construir una buena película, puliéndola en matices para mejorarla, añadiendo que sin un buen libreto es mucho más dificil realizar una obra atractiva. Naturalmente él había sido guionista antes que director. Seguramente, el prestigioso cineasta y amante de la lectura Rafael Gil, pensaba lo mismo, mucho más cuando cayó en sus manos esta excelente historia del gran dramaturgo Miguel Mihura, más conocido por sus comedias dentro de su peculiar humor, aquí su trama discurre por el sendero del melodrama y el thriller criminal con aspectos sórdidos poco habituales en el cine español de entonces.

La película comienza en claro tono melodramático para evolucionar hacia aspectos más pecaminosos. Tras la muerte de su hijo, Nieves (María Félix) se separa de su marido. Quiere salir adelante por sí misma, pero tiene un gran problema, la mujer es extraordinariamente atractiva y todos los hombres ven en ella un instrumento de placer. Pasa el tiempo y no encuentra trabajo, ni siquiera puede pagar ya la pensión. Así que, desesperada, decide salir a la aventura cuando conoce a Luis, un misterioso hombre que convertirá su desdichada vida en una huida hacia delante.

Gracias a su ingenio y excelente estructura la trama rebosa tensión progresiva y un ritmo constante de angustia que te atrapa. Siempre, por supuesto, al servicio de la estrella, en este caso la mexicana María Félix, que aporta su magnetismo y belleza, pero el carácter de una mujer con agallas aunque también vulnerable. A pesar de tener una moral excesivamente conservadora y habitual entonces, la película es valiente y atrevida abordando temas casi tabúes hasta entonces. Donde no falta el asesino despiadado, el falso culpable, el tráfico de cocaina, la prostitución en la mujer marcada por la sociedad retrógrada. El título del film ya juega maliciosamente con interpretaciones distintas de la palabra “cualquiera”, que no es preciso aclarar.

El portugués Antonio Vilar que era un excelente galán, le da una buena réplica a la rutilante estrella femenina, con un personaje oscuro y ambiguo, ladino y misógino. También disfrutamos de excelentes secundarios, como ese vecino turbio y alcohólico (José Nieto) o el campechano comisario (Juan Espantaleón), que dan al film un digna calidad que se mantiene inmune al paso del tiempo. Impecables diálogos y excelente puesta en escena gracias a una adecuada iluminación, hacen de la película una obra interesante y poco conocida para los que no vivimos aquel tiempo.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil