arrow

La favorita (2018)

La favorita
Trailer
7.2
16,421
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Principios del siglo XVIII. Inglaterra está en guerra contra Francia. Una reina debilitada, Anne (Olivia Colman), ocupa el trono, mientras que su amiga Lady Sarah (Rachel Weisz) gobierna en la práctica el país en su lugar, debido al precario estado de salud y al carácter inestable de la monarca. Cuando una nueva sirvienta, Abigail (Emma Stone), aparece en palacio, su encanto seduce a Sarah. Esta ayuda a Abigail, la cual ve una oportunidad para regresar a sus raíces aristocráticas. Como la política ocupa gran parte del tiempo de Sarah, Abigail empieza a acompañar con más frecuencia a la reina. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
The Favourite
Duración
121 min.
Estreno
18 de enero de 2019
Guion
Deborah Davis, Tony McNamara
Fotografía
Robbie Ryan
Productora
Coproducción Reino Unido-Irlanda-Estados Unidos; Element Pictures / Scarlet Films / Film4 Productions / Waypoint Entertainment. Distribuida por Fox Searchlight
Género
Drama Comedia Comedia negra Siglo XVIII
7
La antología de Lanthimos
Yorgos Lanthimos es un cineasta cuya esencia radica en presentarnos un microcosmos absolutamente ilusorio y ajeno a nosotros, pero que, a medida que se desenvuelve, acaba resultándonos referente al mundo que habitamos. Su cine, a través de sus planteamientos iniciales surrealistas y su humor negrísimo, parece una especie de broma de mal gusto, ante la que no nos queda más que reírnos, al constatar que su universo no difiere tanto del nuestro y somos unos incompetentes viviendo en este.

En ‘Kinetta’, ‘Canino’, 'Alps', ‘Langosta’ y ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ nos presenta situaciones que podrían ser ubicadas en el presente, pero que son estiradas como chicles y nos terminan resultando tan inverosímiles como inherentes al ser humano. Podría sospecharse que con ‘La favorita’ esto no sería así, puesto que es su primera película en la que no participa como guionista y se trata de un drama de época. Sin embargo, aparentemente no es una trama verídica y, en esta ocasión, Lanthimos deforma el realismo sirviéndose de diálogos, bailes y música en ocasiones anacrónicos, dotando el inicial planteamiento anclado en el pasado con un aire contemporáneo. De esta manera, el director griego nos vuelve a sugerir que ese microcosmos supuestamente tan lejano tanto en el tiempo como en verosimilitud al nuestro quizás tenga bastante que decir sobre el mundo en el que vivimos consiguiendo así su propósito de oprimirnos y perturbarnos mediante su cinismo.

Sí que se percibe más evolución en su cine en cuanto a forma. Los planos opresores cerrados, herméticos, claustrofóbicos y asfixiantes típicos del cine europeo de sus inicios, se han ido sustituyendo por planos más amplios conforme ha ido extendiendo sus conocimientos y sus medios. En ‘Canino’ abundan planos medios, primeros planos y planos detalles, mientras que en sus dos últimas obras, estos han sido reemplazados por más planos generales y enteros. En esta ocasión, utiliza objetivos grandes angulares –incluso en ocasiones ojos de pez–, movimientos semicirculares haciendo de contraplano para mostrarnos a los personajes y toda la ornamentación que les acompaña, planos simétricos, slow motion y suntuosos travellings propios de un cine dotado de mayor presupuesto y con reminiscencias a Kubrick.

De este modo, se nos plantea un escenario en el que Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone –las tres están estupendas– combaten por saciar necesidades. Así, el personaje de Emma Stone intentará medrar socialmente, ganándose la confianza de la reina y su ayudante para recuperar el prestigio que le fue arrebatado. Para conseguirlo, acabará compitiendo contra Rachel Weisz por ser la favorita de una reina que tampoco termina de verse saciada y feliz debido a sus traumas, complejos y deseo de ser querida. De este modo, surgen tanto amoríos como traiciones con tal de lograr sus propósitos, reflejando lo cruel y retorcido de nuestra existencia y dando lugar a un universo con tanta luz como oscuridad, tanta comedia como tragedia, tanto corazón como raciocinio, tanta calidez como frío, tanto sexo como violencia. Así, se consigue desnudar mediante escenas incómodas las relación y condición humana entre las protagonistas, que dan como resultado un sistema claramente representativo de una estructura social tendente a la corrupción, el deseo, la violencia y cuyo único afán es verse a uno mismo realizado, independientemente de las consecuencias que pueda tener en las otras personas –o estamentos–.

En ‘La favorita’ aparecen, además, los temas que obsesionan a Yorgos Lanthimos y recurrentes en toda su obra: los rituales de control y dominación de ‘Canino’, la complicación de la asimilación de la muerte de ‘Alps’, la imposibilidad y superfluidad del amor puro de ‘Langosta’, la tragedia griega de ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ o la relación del individuo con la sociedad presente en todas ellas. Estos temas se ven especialmente reflejados en el personaje de Olivia Colman.

En conclusión, me parece una gran película, es una producción mastodóntica, con unas formas muy manieristas y que toca todos los palos de su cine. A pesar de ello, la escasez de primeros planos y la excesiva profundidad de campo, impide implicarse tanto con los personajes como en otras de sus obras, dando como resultado un gran film, pero al que le falta el alma de otras películas pictóricas similares que retratan las miserias y condición humana como ‘Barry Lyndon’ u otros dramas de época sobre las altas esferas como ‘El gatopardo’, ‘Doctor Zhivago’ o ‘Fanny y Alexander’.
[Leer más +]
152 de 174 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
"Must the duck be here?", o: El discreto olor a podrido de la burguesía
Al mismo tiempo, una farsa histórica delirante y un drama de época fidedigno. Yorgos Lanthimos balancea su más reciente película entre esas relaciones aparentemente opuestas con el equilibrismo del que sólo es capaz un gran director, relaciones que durante dos horas nos van a mantener siempre con una mueca en la cara y sacar muchas carcajadas. Sus personajes son líderes y son más bien niños con rabieta. Su puesta en escena es suntuosa, preciosista, y Lanthimos la sacude con su cámara siempre en un ángulo raro, distorsionado, electrificante. De esa dualidad construye este pequeño mundo de apariencia majestuoso, pero que basta ver un segundo para olerle lo podrido.

Me cuesta trabajo decidir que es lo que hace más seductor este mundo podrido de Lanthimos, si su impecable estética o las actuaciones. Hasta The Favourite, ninguna película de Lanthimos contenía actuaciones que uno pudiera admirar por separado, que se sostuvieran por sí solas. Eran actuaciones de película de Lanthimos. Aquí, sin rebajar su estilo las actuaciones brillan, en parte gracias a la locuacidad regia del guión (por primera vez no escrito por Lanthimos para una de sus obras) que da peso a cada oración y la presencia de sus tres actrices principales. Gran parte de la diversión que ofrecen estas dos horas consiste en ver a Stone y Weisz enfrentarse en duelos de diálogos a velocidad de metralleta. O si no, ver a Colman caer en sus rabietas de niña vieja. Es de una delicia retorcida.

La película es juguetona en sí. No hace declaraciones. Muestra crueldad, decadencia, pero sobre todo ridículo y deja que el espectador se haga las ideas. Es muy inteligente para caer en un clímax obvio. No hay un enfrentamiento final entre Stone y Weisz. Una se hunde en la propia podredumbre y la otra alcanza una extraña dignidad en su derrota. Pero nada más.

Lo mejor de todo, sin embargo, es presenciar la forma en que Yorgos Lanthimos habita y hace suya la película. Hemos visto estos dramas palaciegos con guiones ahogados en famoso ingenio británico hasta el hastío. The Favourite se las arregla para sentirse nueva y original aunque no lo sea. Cada detalle está saturado del amor por lo grotesco, el espacio entre lo real y lo surreal que habita Lanthimos, los diálogos inexpresivos lanzados con justo la fuerza necesaria, los choques de poderes observados como si se trataran de juegos de niños.

Su estilo es suavemente pirotécnico. Su gracia queda establecida rápidamente, en los primeros diez minutos de película que disparan con todo. Lo difícil es mantener esa energía por las siguientes dos horas. Lanthimos lo consigue y ese es su triunfo. The Favourite es deliciosa. ¿A cuántas películas podemos llamar deliciosas sin exagerar?
[Leer más +]
97 de 122 usuarios han encontrado esta crítica útil