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El piano (1993)

El piano
Trailer
7.4
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Sinopsis
Año 1851. Ada, que es muda desde niña, acaba de enviudar. Un matrimonio concertado la obliga a dejar su Escocia natal y viajar a Nueva Zelanda, acompañada de su hija y de su piano. Allí conoce a su futuro marido, un próspero granjero que se niega a llevar a casa el piano. Abandonado en la playa, el instrumento será rescatado por un vecino que establece un extraño pacto con Ada: él la dejará usar su piano a cambio de que ella se deje tocar. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Nueva Zelanda Nueva Zelanda
Título original:
The Piano
Duración
121 min.
Guion
Jane Campion
Música
Michael Nyman
Fotografía
Stuart Dryburgh
Productora
Ciby 2000 / Jan Chapman Productions
Género
Drama Romance Drama romántico Siglo XIX Música Discapacidad
8
Sexo y silencio en las antípodas
Algunos de los magos de los cuentos llevan consigo un animal, alguna especie de criatura a la que llaman "familiar". El mago y el familiar tienen un vínculo carnal y animista: parte de la sangre y parte del alma del mago reside en el familiar y si cualquiera de ellos sufre un daño, el otro lo recibe de la misma manera.

En "El piano", la silenciosa protagonista lleva a su hija -parte de su sangre- y a su piano -parte de su alma- en un viaje imposible desde Inglaterra a Nueva Zelanda para encontrar a un marido desconocido con el que ha casado por poderes. El piano, el único lenguaje con el que ha elegido comunicarse con el exterior, acabará por yacer en la casa de un blanco semisalvaje integrado en la cultura maorí. A cambio de guardar el piano, ella le enseñará cómo tocarlo. Y cómo tocarla.

El familiar-alma, el piano, será la voz de Ada a lo largo de una historia de corazones oscuros en los confines de la tierra: el piano, además, es el símbolo de lo incontenible. En el espíritu manso y mudo de la mujer, se extiende un invisible cable que busca al piano para transmitir la tormenta y permitir que estalle con el lenguaje de la música. Es el piano quién llevará a Ada hasta el hombre de la selva: y su efigie, casi pagana, en la playa neozelandesa al atardecer emana de una profunda naturaleza de símbolo.

En el plano terrenal, Michael Nyman componía una mítica banda sonora; Jane Campion rodaba unas elegantísimas escenas eróticas; Holly Hunter y Harvey Keitel se revolcaban imperfectos, bellos y desnudos a escondidas de un Sam Neill llameante y de una Anna Paquin que nos devolvía a los mejores tiempos de los malos niños buenos. Y la fotografía extraía sombrías resonancias bröntianas de aquel paisaje mutante y maravilloso de la Tierra Media.

Un final algo alargado y tratar de explicar cosas que no precisaban de explicación salvó a "El piano" de ser una película impecable. Su A escarlata de "cine para mujeres" tampoco ayudó mucho a superar ciertos prejuicios a la hora de abordarla como como lo que es, es decir, el retrato de un universo obsesivamente femenino, que no de obsesivamente feminista. Pero es una película muy bella, hecha para acariciar ojos, mente y corazón y con un personaje fascinante al que se va entendiendo mejor con los años. Merece una oportunidad.
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58 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La melodía silenciosa de Ada
Bella y buenísima historia de amor subvalorada con el pretexto de decir que es una historia pretenciosa. Y es cuando yo me pregunto: ¿cuándo esta película es pretenciosa? Personalmente creo que se ha confundido pretensión con ambición. El Piano es una película muy ambiciosa, pero cualquiera con dos dedos de frente se dará cuenta que dificilmente una película es buena si no tiene al menos un poco de ambición. La falta de ambición trae consigo bazofias como las comedias o las pelis de terror de hoy en día. Y un claro ejemplo de película pretenciosa es, por ejemplo, Lost in Translation o 2046, es decir, filmes que tratan de abarcar muchísimo más de lo que dan y que son hinchados por crítica, público y marketing.

Desde luego El piano no es pretenciosa. Es una historia de amor atípica. Nunca una relación se mostró tan explícitamente. Y eso la hace también tan especial: la falta de tapujos y la sinceridad con la que está contada. Las escenas de sexo son pocas, pero explican de sobra el tipo de relación que existe entre Harvey Keitel y Holly Hunter, dos seres que son incapaces de amar, y que se rinden a la lujuria y el deseo para después dar paso al amor. Dicho así parece una peli pastelosa, pero no. La directora maneja tan bien la historia que al final entendemos el porqué del enamoramiento de Ada, el porqué de su fustración y al fin y al cabo sus sentimientos.

Del reparto no voy a teclear mucho porque está realmente perfecto. Destaco a la pequeña Anna Paquin de una belleza arrebatadora y que su actuación mereció el Oscar y más. La mejor actuación la de Holly Hunter. Hay muchas escenas maravillosas, arropadas por una fotografía preciosa y entonadas por una de las mejores banas sonoras de los 90 y del cine moderno. El final es muy bueno así como la dirección y el guión. Una obra espléndida e irrepetible.
Valoración: 9.7
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74 de 104 usuarios han encontrado esta crítica útil