arrow

Cyrano de Bergerac (1950)

Cyrano de Bergerac
Trailer
7.1
1,589
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Cyrano está enamorado de Roxane al igual que su amigo Christian, pero éste, que posee todo el atractivo del que carece Cyrano, no sabe cómo cortejarla. Cyrano acude en ayuda de su tímido amigo prestándole sus palabras y sensibilidad para escribir cartas de amor y poesía. Roxane se enamora de la persona que escribe las cartas, convencida de que es Christian. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Cyrano de Bergerac
Duración
112 min.
Guion
Carl Foreman (Obra: Edmond Rostand)
Música
Dimitri Tiomkin
Fotografía
Franz Planer (B&W)
Productora
United Artists
Género
Aventuras Drama Romance Siglo XVII Capa y espada
8
Buen ejemplo de fusión de Cine y Literatura.
El productor Stanley Kramer que había tenido un gran éxito con "Ídolo de barro" dirigida por Mark Robson, volvió a reunir a gran parte de su equipo para filmar "Cyrano de Bergerac"; recuperó a su guionista, el espléndido Carl Foreman ("Sólo ante el peligro, "Los cañones de Navarone"), a su compositor Dimitri Tiomkin, uno de los tres más grandes de la música del cine, y a su fotógrafo Franz Planer ("Vacaciones en Roma", "Desayuno con diamantes"). Para el papel de director, Kramer escogió como hizo al principio de todas sus producciones un hombre principiante que pudiera ser manejado por el estudio y que por tanto no tuviera la personalidad suficiente como para rebelarse ante los que verdaderamente mandaban en la película: Kramer y los suyos. El desconocido Michael Gordon fue el elegido, director que a diferencia de Mark Robson, no tuvo un gran éxito posterior en el mundo del cine a excepción de las comedias ligeras de Rock Hudson y Doris Day. La película sigue fielmente el texto de Edmond Rostand y permite disfrutar de algunos momentos sublimes de carga dramática.
En la historia de las adaptaciones literarias al cine no es fácil encontrar dos películas como las de Cyrano tan buenas. José Ferrer ganó el Oscar por su interpretación de Cyrano, aunque en “Moulin Rouge” creo que estuvo mejor, pero era demasiado para los miembros de la academia
Película tremendamente interesante de un personaje como Cyrano que no permitía ni favores ni agravios de los demás, cuestión que hoy en día nos debería hacer reflexionar. Personalmente me quedo con la versión francesa interpretada por Depardieu, aunque desde luego esta versión es notabilísima y permite que la otra sea tan buena ya que se basa en está que también lo es.
Un clásico del cine a recuperar basado en una de las mejores obras literarias de finales del siglo XIX.
[Leer más +]
16 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
ÉRASE UNA NARIZ SUPERLATIVA
No dejo de reconocer la teatralidad de esta versión de la obra de Rostand, pero si me dejan elegir entre el film de Michael Gordon y otras versiones más modernas (excluyo la de Depardieu) tipo Roxanne (Steve Martin - Daryl Hannah) pues me quedo con el Cyrano José Ferrer, donde el puertorriqueño ofrece un recital interpretativo, merecidísimo Oscar incluido. Claro que así se las ponían a Fernando VII, porque de estos diálogos entran pocos en una docena, hirientes, puntiagudos, chistosos, narigudos en suma...

Agresivo: 'Si en mi cara
tuviese tal nariz, me la amputara'.
Amistoso: '¿Se baña en vuestro vaso
al beber, o un embudo usáis al caso?'
Descriptivo: '¿Es un cabo? ¿Una escollera?
Mas, ¿qué digo? ¡Si es una cordillera!'.
Curioso: '¿De qué os sirve ese accesorio?
¿De alacena, de caja o de escritorio?'
Burlón: 'Tanto a los pájaros amáis,
que en el rostro una alcándara les dais?'

Diálogos excelentes de una obra teatral memorable. Eran las dos de la madrugada del 28 de diciembre de 1897. Escenario, el teatro de la Porte de Saint Martin de París. Los actores habían sido requeridos al escenario para agradecer los aplausos de una multitud enfervecida: ¡42 veces!.

¡Vive le teatralité! Sobre todo si viene acompañada de la música de Tiomkin gascones y normandos, de altas cunas y alguna baja cama. ¡Abajo las versiones tipo bomberos-cachas! Que no todo lo antiguo fue mejor, pero esto si... Steve Martin tiene su terreno pero la historia y el buen cine tienen el suyo.

Aunque es cierto que la película ha pasado a la historia de la cinematografía por la inconmensurable interpretación de José Ferrer ( y aprovecho para recordar su excelente Toulousse-Lautrec en Moulin Rouge) no pierdan ripio de los diálogos y sobre todo degusten un inolvidable final desbordante de sentimiento y orgullo.

Acabo con otros versos, los de Quevedo, probablemente escritos tras haber visto esta buena película:

Érase un hombre a una nariz pegado
Érase una nariz superlativa...
[Leer más +]
13 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil