arrow

Los hermanos Marx en el Oeste (1940)

7.4
7,005
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Los hermanos Marx se dirigen al Oeste a hacer fortuna. Allí adquieren una propiedad de una mina sin valor pero cuyo terreno es muy codiciado por una compañía de ferrocarriles... Otra divertidísima comedia de los hermanos Marx con inolvidables gags entre los que destaca la delirante escena inicial del timo mutuo en la estación. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Go West
Duración
80 min.
Guion
Irving Brecher
Música
Bronislau Kaper
Fotografía
Leonard Smith (B&W)
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Género
Comedia Western Musical
8
El Oeste de los Marx
Segunda película de los Marx producida por MGM, famosa por las escenas del tren. Dirigida por Edward Buzzell, consta de 22 escenas.

La acción se sitúa en 1870 en la localidad de Cripple Creek. Narra la historia de Quentin Quayle (Groucho) y dos pícaros, Joe y "Rusty" Panello (Chico y Harpo), que deciden viajar al Oeste para enriquecerse. Los hermanos Panello, dejan en préstamo diez dólares al viejo Wilson que, en garantía, les entrega la escritura de propiedad de la Cañada del Muerto. El malvado "Red" Baxter sustrae la escritura ya que la Cia. del ferrocarril desea abrir un paso hasta el Pacífico a través de la cañada. La nieta de Wilson, Eva (Diana Lewis) proyecta casarse con Terry Turner (John Carroll) y necesita dinero, por lo que quiere vender la cañada a la Cia. del ferrocarril. Pide ayuda a Quentin, Joe y "Rusty" para rescatar la escritura.

La película incluye escenas memorables: las estafas mútuas en la estación, el paseo de Eva, Terry y los Marx cantando, el enfretamiento a muerte de Baxter y Harpo, el encuentro de los Marx con tres señoritas sureñas, la reunión con los indios y las escenas del tren. Contiene frases que se han hecho célebres: "Le doy mi palabra de tramposo de que estaré de vuelta en dos minutos", "El Oeste no me gusta: no hacen más que matarse unos a otros. Me gustaría el Oeste si estuviera en el Este". La obra parodia los westerns y el éxito que tenían.

La música está muy presente en el film, que incluye cuatro canciones excelentes. Chico se luce con el piano y Harpo con el silbido y el harpa construída con un arco indio. La fotografía aporta imágenes de gran comicidad: el soplo del polvo del monedero, el afilado del hacha con la rueda del tren, las vueltas del tren en círculo como si fuera un jueguete. Son brillantes algunos encuadres: las manos tocando el piano o el harpa. El guión, en el que participó Buster Keaton, contiene gags hilarantes: la india que desprecia un collar y pide un cadillac sedan, la referencia al rompecorazones Clark Gable, etc. Incorpora expresiones inusitadas: "Estamos en 1870 y Bell todavía no ha inventado el teléfono". El doblaje es el original (Eva tiene la voz habitual de Elizabeth Taylor), que traslada al español la letra de algunas canciones. Los fragmentos suprimidos por la censura se añaden, lamentablemente, con doblaje nuevo.

No es la mejor película de los Marx, pero es memorable y única en algunos aspectos. Su rodaje puso de manifiesto los primeros síntomas de fatiga del grupo: alejamiento definitivo de Zeppo, ausencia de Margaret Dumont ("la hermana Marx") y el declive de su éxito, en su época siempre inferior al de Chaplin y al de Laurel y Hardy. Realizarían en el futuro 3 películas más.
[Leer más +]
30 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
¡Más leña!
Por lo general, todas las películas de los hermanos Marx siguen un esquema fijo y poco variable que se repite en casi todos sus filmes. El esquema es sencillo, con gags sencillos también casi siempre al servicio de Groucho o Harpo aderezado en ocasiones con el genial Chico.

Groucho goza de una posición un tanto privilegiada y se mete en un lío. Harpo y Chico son amigos, unos granujas que siempre buscan beneficio por lo cual se meten en otro lío en el que casualmente ya está implicado Groucho. Aparecen varios personajes malvados a los que Groucho, Harpo y Chico les gastan algunas bromas, lo cual les enfurece e intentan complicarle las cosas aún mas al trío Marx.

Normalmente cada película cuenta con algunos números musicales medios, con un solo de piano de Chico y el arpa de Harpo (valga la redundancia). Todo muy sencillo pero a la vez genial, nada enrevesado y lo confieso, prefiero este humor a cualquiera, me he podido reír infinitamente más con los hermanos Marx que con cualquier producción casposa de los últimos 20 años.

En “Los Hermanos Marx en el Oeste” se sigue este esquema a rajatabla con bien pudiese pasar en “Una Noche en la Ópera”, “Un día en las Carreras” o “Una Noche en Casablanca”. Quizás no sea la mejor de los Hermanos Marx pero es una indiscutible obra maestra de estos tres o cuatro genios que el cine ha dado y que quedarán grabados no solo en la historia de la comedia sino en la historia del cine. Una autentica maravilla, cada una de ellas.
[Leer más +]
15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil