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El espíritu de la pasión (2004)

El espíritu de la pasión
Trailer
7.8
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Sinopsis
Tae-suk es un joven que ocupa temporalmente viviendas cuyos habitantes están ausentes. Nunca roba ni ocasiona daños en los hogares de sus involuntarios anfitriones. En realidad, es una especie de fantasma que duerme en camas ajenas, come algo de las neveras de esos extraños y retribuye su forzada hospitalidad haciendo la colada o arreglando alguna que otra avería doméstica. Sun-hwa, que en tiempos fue una hermosa modelo, se ha visto convertida en una sombra viviente por un marido que la maltrata, encerrándola en una casa ostentosa. El destino cruza los caminos de Tae-suk y Sun-hwa, aunque sus existencias están abocadas a no dejar huella en el mundo. Se conocen cuando Tae-suk entre en casa de Sun-hwa, y enseguida saben que son almas gemelas. Como si estuvieran unidos por vínculos invisibles, descubren que no pueden separarse y aceptan en silencio su nuevo y extraño destino. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Corea del Sur Corea del Sur
Título original:
Bin-jip (3-Iron)
Duración
95 min.
Guion
Kim Ki-duk
Música
Slvian
Fotografía
Jang Seung-beck
Productora
Kim Ki-duk Film
Género
Romance Drama Drama romántico
"Irónico cuestionamiento de algunos de los tótem sobre los que construimos nuestra identidad: la noción de propiedad, de privacidad, de comunicación, la posesión (...) Película desconcertante, Hierro 3 sirve para demostrar qué es lo que tanto nos atrae del cine asiático"
[Diario El País]
8
El silencio de la mirada y el gesto
Escrita, producida, montada y dirigida por Ki-Duk Kim. El guión se escribió en 1 mes, la filmación duró 16 días y la edición 10. Ganó el León de plata a la mejor dirección y el FIPRESCI de Venecia, la Espiga de oro de la Semana de Valladolid y otros.

La acción tiene lugar en una ciudad surcoreana en un tiempo equivalente al de la filmación (2004). Narra la historia de Tae-suk (Hee Jae), vagabundo, que más por afición que por necesidad ocupa viviendas deshabitadas temporalmente. No roba, no rompe objetos, arregla útiles averiados (báscula, tocadiscos) y hace la colada de las prendas usadas que encuentra. Su vida cambia cuando en una de sus cuitas encuentra a Sun-hwa (Seoyung-yeon Lee), antigua modelo, que vive sometida por un marido maltratador.

La película, de fuerte carga simbólica, habla de la soldedad personal que afecta a personas útiles, con habilidades productivas, pero alejadas de la normalidad social a causa del rechazo de las relaciones complejas, competitivas y deshumanizadas que imperan. Habla, además, de la violencia física y psicológica que habita en el corazón gélido de personas cultas y de funcionarios corruptos. Se refiere de modo explícito y reprobatorio a la violencia doméstica, de la que es víctima la mujer (golpeada, recluída en la casa) y los hijos (juguetes bélicos). Habla, también, del amor, de su capacidad de transformación y elevación de la persona y de su fuerza integradora. Son escenas destacadas del film los contraplanos que ocultan a la vigilante Sun-hwa en la casa (de inspiración hitchcockiana), las acrobacias de ocultación que Tae-suk practica en la celda, el abrazo de los enamorados sobre la báscula, la cuidadosa mortaja. Hierro 3, nombre del palo de golf menos usado, es el símbolo de los deseos de los protagonistas de invisibilidad, ocultación y disimulo en un mundo hostil y transgresor, atento sólo a la visibilidad y la fluorescencia de hechos y personas.

La música, de Slvian, se apoya en una partitura bien construída, rica en sutilezas y de gran belleza, sabiamente dosificada. La fotografía es el recurso expresivo principal de la obra. Usa una paleta de colores matizados, luces predominatemente doradas en las escenas íntimas y manchas intensamente negras en los interrogatorios. Destacan las expresiones de los rostros, la importancia de la imagen fotográfica como decoración y el uso que de ella hacen los protagonistas. El guión se caracteriza por la brevedad de los diálogos y la extensión de los silencios compartidos de unos personajes que se comunican con la mirada, el gesto y la acción. La obra está hecha para ser contemplada, observada y saboreada, con ánimo sosegado y abierto a la reflexión. La interpretación es sobresaliente. La dirección construye un relato sorprendente, original y estimulante.

Estrenada el 15-X-2004, es posterior a "Samaritan Girl" y superior a ella. Propuesta interesante, cautivadora y movilizadora de la emoción y del pensamiento.
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314 de 355 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Cuenta más de lo que parece.
Los personajes de Kim son gente de pocas palabras. Como él ha manifestado en alguna entrevista, han sufrido alguna herida muy profunda, una decepción muy grande ha matado su fe y su confianza.
Estas palabras muestran claramente lo que son las vidas de los protagonistas de “Hierro 3”.

Una película hecha a pura base de ideas y encima de las baratas. Pero que como solo puede llevar a cabo un maestro como Kim, quién aquí consigue una de sus mejores películas. Sin la moralina religiosa, las lecciones punitivas sobre el sexo, ni la cruel y progresiva violencia que habitan en muchas de sus películas. Una Historia de soledades, de encuentro con la vida y con una magia, un humor y una poesía que resaltan su obra hasta convertirla en una de las 5 mejores películas del cine asiático actual.

“Hierro 3” elabora un profundo análisis de la sociedad moderna, de la necesidad que todos tenemos de saber que no estamos solos, con una riqueza en contenidos que nos son servidos de una manera sutil y muy inteligente por su director. Una película minoritaria, solamente recomendable para quienes estén dispuestos a perderse en su visión poética del mundo y reflexionar sobre los mensajes que desprende, claramente influenciados por la filosofía Zen.

La crítica social está presente en todo el metraje: el maltrato de la mujer, el poder de las apariencias, el abandono de los mayores, la corrupción policial, la incomprensión del inadaptado o diferente y la injusticia. Frente a ello tenemos el amor incondicional sin necesidad de palabras, el uso de la mente sobre la fuerza, la solidaridad del trueque (por usar las casas sin permiso, el protagonista lava la ropa o arregla cosas a cambio).
En definitiva una historia bonita con un trasfondo social que muchos pueden pensar que resulta falsa e incluso fallida por la ausencia de diálogos, pero que centrándose en las miradas y los gestos sale bien parada por la puesta en escena en la que se mueven como fantasmas los protagonistas.
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143 de 163 usuarios han encontrado esta crítica útil