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La caja de Pandora (1929)

La caja de Pandora
Trailer
7.6
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Sinopsis
Lulú (Louise Brooks) es mujer ambiciosa y sin moral que usa a los hombres a su voluntad. Desinhibida y atractiva, el aprovechamiento de sus encantos conllevará también sus peligros. Obra mayor del expresionismo que encumbró a Louise Brooks, una joya del cine mudo que adaptó magistralmente la obra teatral "Lulu" de Wedeking. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Alemania Alemania
Título original:
Die Büchse der Pandora
Duración
133 min.
Guion
Ladislaus Vajda (Teatro: Frank Wedeking)
Música
Peer Raben (Película muda)
Fotografía
Günther Krampf (B&W)
Productora
Nero Film
Género
Drama Romance Melodrama Expresionismo alemán Crimen Siglo XIX Película de culto Cine mudo
8
EL MAL Y LA FATALIDAD COMPAÑEROS DE VIAJE
Después de leer lo que otro “compañero de aficiones” escribió sobre esta película, se me ocurre aquello poco ocurrente de: ¿qué hace un tipo como tú viendo películas como esta?. Con todos mis respetos, evidentemente, que lo cortés no quita lo valiente. En verdad no lo entiendo. Nada menos que una película de 133 minutos que se reduce a “un mundo de putas y puteros” y “que no dice absolutamente nada”. Propongo para él, el Oscar al espectador resistente. Y me da absolutamente igual que me mortifique a base de puntuaciones negativas. Por mucho que lo haga, seguiré manteniendo que, sin ser una obra magistral, es una película interesante, diferente y atrevida. Ah, y no lo digo para evitar que me reconozcan culpable del delito de herejía y me asen en la hoguera de los cinéfilos apostatas ó me excomulguen, ó las fuerzas de mudas cristiandades en blanco y negro me amenacen con nuevas cruzadas contra cataros disidentes del arte de Lumière. Lo digo porque tengo mis principios y a ellos me atengo.

Pabst no es ni Lang ni Murnau. Pero es un director interesante que maneja con destreza los hilos del expresionismo. Los gestos, las miradas, la fuerza de la mano que oprime el brazo, la caricia femenina, los dedos que se abren y la navaja que se desprende...

Como buena película muda, hacen falta muy pocos rótulos literarios. Los justos y precisos para seguir una acción cuyo eje central se sitúa en la figura de Lulú y sus costumbres ligeras, su altamente perniciosa seducción y sus ojos sumisos capaz de llevar a los hombres (y las mujeres) al suicidio. Esos son sus poderes. Esa es la fuerza capaz de destapar la caja de Pandora y derramar a su alrededor un destino amargamente fatal. Porque esta es la lectura íntima del film, el mal y la fatalidad como compañeros de viaje. Esta es la historia que hay detrás aunque haya quien no acabe de enterarse.

Por cierto, el acto tercero con su ajetreo entre las bambalinas del espectáculo de varietés, es un portento de filmación cinematográfica. Es uno de los puntos culminantes en una película rompedora y atrevida (evidentemente para la época) que supuso el encumbramiento de Louise Brooks como actriz reconocida y que dejó en cierto modo en la recamara a una Marlene Dietrich en quien se pensó para el papel y que en mi opinión, hubiese dado perfectamente la talla. Pero la Brooks lo hace bien y se lo reconozco. Los 133 minutos, algo excesivos, pero si te gusta el cine como expresión artística se aguantan bien, muy bien.
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24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
De barro y esperanza
Cuando convivíamos con los dioses hubo una primera mujer en la tierra, nació a petición de Zeus, movido por la necesidad y dependencia de algo tan horrible como la venganza. Fue creada a partir de barro y todos los dioses le concedieron dones para destacar sobre el resto, era bella, sabia e ingeniosa, pero no perfecta. La curiosidad era su principal destello, Zeus lo sabía, así lo quiso por expreso deseo. Esta nueva compañera de la humanidad era un castigo para Prometeo, pero fue otro, su hermano Epimeteo quien aceptó este envenenado regalo. Junto con Pandora, nombre que le dieron por su significado "todos los dones" venía una caja y una advertencia, nunca, por ningún motivo debía abrir esa caja, era todo lo que necesitaba conocer.

Pero vengativos dioses, hay reglas que resultan imposibles de cumplir cuando la caja palpita junto a su pecho y esconde secretos irreconocibles.

Pandora abrió la caja, y con ella condenó a la humanidad a vivir. A vivir como conocemos la existencia. Cerró la caja justo cuando la esperanza estaba también por escapar. A Pandora se recurre cuando la esperanza es nuestro último recurso. En Pandora nos escudamos para comprender la culpa. En ella pienso cuando otra caja quiero abrir.

Lulú es una particular Pandora. Caprichosa, coqueta, irracional, de gran belleza, sonrisa seductora. Siempre se sale con la suya, domina a los hombres según su necesidad, disfruta del amor propio y del ajeno, su mirada desprende lujuria y sus intenciones nunca van más allá de disfrutar el ahora, un torbellino de pasiones desatadas, de dones entremezclados. Tan cálida como fría. Una mujer creada en este mundo para ser la tentación de todo hombre que se acerque a su hipnótico aspecto. Es la mujer que los hombres desean poseer y temen conseguir.

Lulú nos transmite durante diez actos una vida llena de altibajos, donde su protagonismo destaca con sus vaporosos vestidos y su desenfrenada visión de la diversión, pues a cada momento termina partiendo el corazón de los hombres que se atreven a amarla y ella siempre sale victoriosa de cualquier percance que pueda suceder en su vida.

Vital, llamativa y provocadora, una película que se adelanta a los acontecimientos, una mujer que rebasa estos calificativos. Creada por dioses, para no olvidar.
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil