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Mi bella dama (1964)

Mi bella dama
Trailer
7.6
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Sinopsis
Versión cinematográfica del mito de Pigmalión, inspirada en la obra teatral homónima del escritor irlandés G.B. Shaw (1856-1950). En una lluviosa noche de 1912, el excéntrico y snob lingüista Henry Higgins conoce a Eliza Doolittle, una harapienta y ordinaria vendedora de violetas. El vulgar lenguaje de la florista despierta tanto su interés que hace una arriesgada apuesta con su amigo el coronel Pickering: se compromete a enseñarle a hablar correctamente el inglés y a hacerla pasar por una dama de la alta sociedad en un plazo de seis meses. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
My Fair Lady
Duración
170 min.
Guion
Alan Jay Lerner (Obra: George Bernard Shaw)
Música
Frederick Loewe
Fotografía
Harry Stradling
Productora
Warner Bros. Pictures; Productor: Jack L. Warner
Género
Musical Romance Comedia Comedia romántica Años 1910-1919
10
THE RAIN IN SPAIN STAYS MAINLY IN THE PLAIN
...Y la magia de esta película suscitó en su época, y en épocas posteriores mucha controversia, adorándola y odiándola a partes iguales.

Cukor y el fotógrafo Cecil Beaton contruyeron una deliciosa cinta llena de magia visual y sonora, con unas actuaciones realmente destacables, sobre todo del trío protagonista, inspirándose en la comedia del autor George Bernard Shaw, "Pigmalión", iniciadora de una corriente denominada el socialismo fabiano (lento, light o gradualmente progresivo).

Magnífica restauración de decorados diseñados casi en su totalidad por Beaton, con algunas aportaciones de Cukor, representando con la magia exclusiva de aquellos años, escenarios souvenir de la maravillosa ciudad de Londres...

Y precisamente todo se inicia en uno de esos sitios legendarios de la ciudad inglesa, en concreto el mítico Covent Garden, donde nuestra protagonista, una deliciosa y siempre cautivadora Audrey Hepburn (¿quién dijo alguna vez que nuestra Pe era lo más parecido hoy en día a aquella inimitable e inigualable diva? Brrrrr!!!!), interpretando el papel de Eliza Doolittle, una vendedora de flores, de carácter rudo y maneras aún más toscas, se encuentra en una fría y lluviosa noche con nuestros otros dos protagonistas, saliendo de una ópera de los alrededores...

Así, un misógino y clasista profesor de fonética británico para quien el origen de la existencia de clases está en la pronunciación, prosodia y vocabulario de la lengua materna utilizada, el profesor Henry Higgins (magnífico Rex Harrison), y un misántropo coronel del ejército británico y estudioso de las lenguas exóticas, coronel Pickerling (Wilfrid Hyde-White) apalabran una curiosa apuesta que implicará de lleno a nuestra deliciosa protagonista llevando la cinta en todo momento a situaciones y escenarios mágicos que permanecerán imborrables en la retina del espectador una vez haya acabado su visionado.

Con inolvidables momentos como la asistencia y presentación en (la alta) sociedad de Eliza en Ascott , o el baile en la embajada en honor de la reina de Transilvania,... pasando también y sobre todo por la maravillosa aportación del padre de la protagonista Alfred Doolitlle (increíble Stanley Holloway) y su inolvidable "...with a little bit of luck...", o su discurso sobre los prejuicios y ataduras de la mediana y alta burguesía respecto a los de su clase original; los humildes.

Realmente inolvidable y deliciosa película, que si bien arrebató todos los honores a mi admirable Dr Strangelove de Kubrick, no guardo empero ningún resquemor contra ella, todo lo contrario. Le estaré eternamente agradecido...
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44 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Romanticismo, que no empalago.
Me sería fácil empezar a cantar sin más las virtudes de "My fair lady", porque es una película que me encanta. Pero entiendo que lo más interesante de estas críticas es intentar dar razones para que los demás puedan disfrutar como nosotros con las películas que amamos. Y viendo que esta película tiene algunas críticas negativas, mayores motivos hay para defenderla.
El ingrediente fundamental de un musical son las canciones. Y, si en esto nos fijamos, "My fair lady" tiene, seguramente, el catálogo de melodías más inolvidable de todo el género. Citemos como ejemplos "Wouldn´t it be loverly?", "On the street where you live", "The rain in Spain" (candidata para la lista de las 100 mejores canciones del American Film Institute") o "I could have dance all night" (elegida como 17ª mejor canción por dicho Instituto).
Además, el número musical "The rain in Spain" es, para mí, una de las cumbres del musical, que entronca con otros números míticos como "That´s entertainment" (Melodías de Broadway 1955) o "La noche en que inventaron el champán" (Gigi), en cuanto supone el cambio de humor de algún personaje abatido, cansado o aburrido, que pasa, en breves momentos, a través de la música, a un estado de euforia y alegría contagiosa.
Por otro lado, una de las críticas más frecuentes de los detractores de "My fair lady" es que es un musical empalagoso. Yo, personalmente, no veo el empalago por ningún lado. Para mí empalagosa es una película con continuas escenas de los protagonistas haciéndose arrumacos y dándose besitos. Pero esa posibilidad se desvanece con un protagonista tan sobrio como Rex Harrison y con un personaje como el suyo, que no reconoce su amor sino a regañadientes.
Por tanto, "My fair lady" tiene, a mi entender, romanticismo del bueno, mostrado en pequeños detalles como el momento en que antes de salir para la fiesta, el profesor Higgins, que no había hecho caso a Eliza, la agarra finalmente del brazo, arrancando la felicidad de ésta.
Se podría hablar de muchas más cuestiones como la dirección magistral de George Cukor, el trabajo de Cecil Beaton, los estupendos secundarios encabezados por Stanley Holloway, pero simplemente pretendía defender una película como ésta, una película que, sin duda, está en la cima de aquel género maravilloso que fue el musical americano.
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32 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil