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Voto de cineoptero:
10
Drama Principios del siglo XX. En un palacio de Bengala, un terrateniente, al oír la música de la fiesta que celebra su arrogante vecino con motivo de la iniciación de su hijo, recuerda el gran recital que organizó con motivo de la de su propio hijo, así como los importantes acontecimientos que sucedieron después en su vida. (FILMAFFINITY)
18 de octubre de 2008
38 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
Extraordinaria obra maestra de Ray que reafirma el inmenso talento del director, haciendo un conmovedor retrato sobre la decadencia de la nobleza, la muerte de la tradición frente al progreso, la obsesión y la soledad. El relato corto que narra la caída de un noble (Roy) que representa a la tradición frente a la subida de su vecino, un prestamista convertido rápidamente en nuevo rico, sirve a Ray como excusa para bombardear al espectador con una espectacular muestra de puesta en escena rica y sutil (véase el plano de del elefante y el coche), que aporta matices y detalles, que se vale de constantes simbolismos y metáforas esenciales en la narración (la lámpara, el insecto, el caballo…) y cuyo manejo de la cámara se muestra imaginativo, ágil y enormemente fluido (como el largo plano que recorre el salón de música vacío). Y de paso es todo un derroche de elegancia, logrando momentos de gran belleza plástica. Una de las claves del efecto final es la magnífica interpretación de Chabi Biswas como Roy, en un papel difícil pero al que dota de credibilidad y dignidad en sus distintas fases emocionales. En cuanto al retrato que hace de la caída del poderoso y la nobleza India, tiene puntos en común con obras emblemáticas del calibre de El Cuarto Mandamiento de Welles (y por extensión con otros personajes de su obra) o El Gatopardo de Visconti, a las que ciertamente no tiene nada que envidiar. Sin embargo tal vez el motivo por el que más se recuerda el film es por el rendido homenaje que hace el director a una de sus pasiones: la música. Todas las escenas musicales delatan a un autor enamorado de la música, logrando convertirnos en uno más de los privilegiados invitados al salón de música de Roy. Jalsaghar es una lección superlativa de cine, una profunda reflexión sobre el ser humano y en definitiva, un autentico placer para los sentidos. Obligada.
cineoptero
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