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Crítica de AtomS8
Hobbiton, España
2
Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald
Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018)
  • 5,9
    9.998
  • Reino Unido David Yates
  • Eddie Redmayne, Jude Law, Katherine Waterston, Johnny Depp, ...

J.K. Rowling perdiendo el control.

153 de 198 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Uníos a mí... o morid". Gellert Grindelwald.

Cuando uno se aproxima a una de las películas de Harry Potter, y por añadidura, de Animales fantásticos, va bastante tranquilo, porque sabe que hay unos estándares de calidad que el universo de J.K. Rowling ha cumplido hasta el momento. Resulta, por tanto, bastante sorprendente, que ese nivel de calidad no sólo no se haya alcanzado, sino que nos encontramos ante la peor de las ya 10 películas ambientadas en ese mundo, y con una diferencia muy considerable.

Creo que lo más sangrante de todo es ver como Rowling, que debería haberse quedado en la escritura de novelas, donde claramente se mueve mejor, construye un guión que avanza a trompicones, que modifica personajes de manera abrupta y que alarga la trama durante unas innecesariamente largas dos horas y veinte de película. No contenta con eso, da la impresión de ser una niña que juega con una caja de muñecos, a los que mueve y altera a su antojo.
Igual cuando llegó a las librerías Harry Potter y el legado maldito, la obra de teatro que continuaba la historia del mago protagonista, deberíamos haber visto que era aquí donde íbamos a acabar, porque cometía exactamente los mismos fallos.

Si digo que esto en particular es lo más sangrante es porque hay cosas que sí funcionan:
Los actores lo hacen muy bien en su mayoría: Eddie Redmayne está estupendo como Newt, Jude Law levanta un Dumbledore del que tristemente sabremos bien poco al acabar la proyección y Johnny Depp compone a un Grindelwald interesante, quizá el personaje más desarrollado de la película (o quizás el único desarrollado de la película).
Los efectos especiales son espectaculares, al menos ese nivel sí roza el techo de lo que se ha visto hasta ahora en la saga, con algunas criaturas que realmente parece que estén ahí.

No puedo incluir como bueno, o no totalmente, la labor de David Yates como director, quien hace tiempo que se apropió de la saga (con La Orden del Fénix) en un movimiento que me entristece, porque perdemos la posibilidad de ver a diferentes directores con el material.
En este caso, Yates cumple, pero no consigue imprimir ningún ritmo a este despropósito, a pesar de componer algunas escenas de acción (la inicial y la final) que resultan verdaderamente espectaculares.
Por otro lado, entre sus fallos se encuentra la tendencia a una mayor oscuridad visual, incluso en escenas a plena luz del día. Entiendo que se quiera introducir al espectador en una película más seria, pero da la impresión de que hayan pasado un filtro para oscurecer todas las escenas, lo que queda un poco raro, sobre todo cuando se compara con la primera entrega.

Sin embargo, resulta aún más molesto resaltar los puntos positivos, porque el punto negativo, la guionista, no permite brillar a nada de lo que he dicho previamente.
Su guión se construye sobre coincidencias y acciones de los personajes gratuitas, algunas tan aberrantes que dejan al espectador confundido. No contenta con eso, la autora construye la película en torno a un MacGuffin muy, muy abstracto (la identidad desconocida de uno de los personajes), que no tiene razón de ser, porque podría haber sido revelado en los primeros compases de la película y lo habríamos sentido como mucho más orgánico. Es simplemente que los personajes no quieren revelarlo o siquiera explicar cuáles son sus sospechas, sin ningún motivo, lo que resulta enormemente frustrante.
Eso sin contar con que el susodicho MacGuffin es probablemente el movimiento más absurdo y poco justificado de la autora. Es ese preciso instante en que el espectador se da cuenta de que nada de esto estaba preparado, que va improvisando sobre la marcha y que introduce personajes donde nunca hubo un hueco preparado para que existieran.
Si ya desde los primeros momentos de la película (una perturbadora escena que involucra un encantamiento amoroso) me sentía a disgusto con muchas de las decisiones tomadas, la resolución a esta trama terminó con todas mis esperanzas respecto a esta película.

Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald es una mala película. Fracasa en todo lo que se propone debido a una autora que, desde que finalizó la saga original de Harry Potter, ha decidido alterar cosas a su libre albedrío. El guión divaga en personajes y situaciones que no presentan atractivo, hay momentos de verdadera confusión, los personajes no se desarrollan, cometen acciones irracionales que el espectador debe entender como normales o llegan a traicionar lo que eran de manera absurda y lo poco bueno que tiene se viene abajo considerando las largas, muy largas, incluso por momentos aburridas, dos horas y veinte de metraje.
Es una verdadera lástima que, con los buenos momentos que nos había dejado hasta ahora, se haya convertido en una manera de sacar dinero a los espectadores de malas formas.

SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama.

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