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España España · Madrid
Voto de kikujiro:
6
Drama. Comedia Después de haberse dado a conocer en París, un pintor regresa a su pueblo natal en pleno campo. La casa en la que pasó su infancia cuenta con un espléndido jardín, pero él ni sabe ni le apetece cuidarlo. Por eso pone un anuncio en el periódico local solicitando los servicios de un jardinero. El primer y último candidato es un compañero al que no veía desde los tiempos de la escuela. En su contacto diario con él, el pintor descubre a un ... [+]
20 de septiembre de 2007
35 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
El guión está basado en la novela autobiográfica de Henri Cueco. Aunque para la adaptación a la gran pantalla, Becker ha desarrollado mucho más el personaje del pintor, que en el libro actúa como mero comparsa. Auteuil logra darle cierta dimensión a este personaje, al que es difícil sacar del cliché de artista que vuelve a sus raíces para recuperar la sencillez que perdió en el camino. Sus aventuras amorosas, su rol de padre que demuestra escasa empatía con su hija, la relación con su separada esposa...son aspectos que sirven para poco más que para dar los necesarios respiros a lo verdaderamente importante: las conversaciones con su jardinero. Ahí es donde notamos crecer al personaje del pintor, y donde el intérprete consigue hacerlo auténtico y cercano. Si bien es el jardinero el que provoca los cambios en él, desde el principio de la película podemos observar como el pintor se muestra completamente abierto y dispuesto a escuchar y aprender. Un detalle del guión que me gustaría destacar es el hecho de que no se fuerce ningún conflicto entre los dos amigos. Es uso habitual, en el cine que habla de relaciones humanas; meter alguna crisis que haga más, supuestamente, interesante la historia. En este caso, se podría haber caído fácilmente en utilizar este recurso, pero el guionista tiene el buen gusto de optar por la naturalidad y la sencillez, sin sobresaltar gratuitamente la relación.

Sin duda, es la arrolladora, a la vez que sencilla, personalidad del jardinero interpretado por Darroussin la baza fundamental que juega la película. Inspirado en un personaje real, resulta deslumbrante escucharlo hablar, verlo actuar. Un hombre que reúne ingenuidad y sabiduría en grandes (y equivalentes) dosis. Una filosofía vital extremadamente simple, pero llena de verdad. Alguien que sabe lo que quiere, quien es y como ser feliz. Aunque al pintor (y a nosotros) le pueda parecer aburrido y monótono su estilo de vida, tampoco puede evitar sentirse fascinado (al igual que nosotros) por alguien que lo tiene toda tan claro, y que no se complica la vida de forma innecesaria.

Pero aparte del trabajo actoral, poco más podemos destacar en una película muy convencional, previsible, y que no asume ningún riesgo. El director lo deja todo en manos de sus dos intérpretes, para que saquen adelante esta bonita historia de amistad. Y sí, el propósito está logrado. El filme es agradable de ver, gustará, y llevará a las pantallas una cantidad respetable de público, deseoso siempre de ver este tipo de cine sensible. Pero se echa de menos la mano de un director que vaya un poco más allá, alguien que apriete un poco las tuercas, y que se arriesgue de alguna forma para que no acabemos con la peligrosa sensación de déjà vu fílmico. Si a eso, le unimos algún momento mediocre de guión (incluidos un par de gags bastante torpes), tenemos el resultado de un producto correcto y amable; pero que no dejará satisfechos a aquellos que busquen ese algo más.
kikujiro
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