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Críticas de SCuenca
Críticas ordenadas por:
El Reino
El Reino (2018)
  • 7,3
    16.878
  • España Rodrigo Sorogoyen
  • Antonio de la Torre, Josep Maria Pou, Nacho Fresneda, Ana Wagener, ...
9
Los reyes caen, las truancas perduran
Quizás, lo que más pena me da es saber que El Reino va a pasar sin pena ni gloria por las salas de cine españolas. El motivo es simple: la corrupción es el plato diario de los informativos de nuestro país desde hace ya bastantes años. Se ha hecho casi inocuo a nuestros ojos. Y es una lástima porque quizás la obra de Rodrigo Sorogoyen (“Que Dios nos perdone”, 2016) es la más completa a la hora de compactar todo el entramado político que se cuece en ciertos partidos sin hacer uso de siglas ni ideologías. Porque el que roba puede ser tanto de izquierda, centro o derecha. Eso sí, hay ciertos personajes que ineludiblemente nos recordaran al ex-tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas o la periodista Ana Pastor.

La historia gira en torno a Manuel (Antonio de la Torre), un vicepresidente autonómico de un partido político cualquiera que durante largos años se ha estado enriqueciendo de dinero público para mantener un alto nivel de vida. En ello, no escaseaban las fiestas en yates, comilonas y compadreo con compañeros del partido. Una corrupción política que empezará a hacerse pública a raíz de filtrarse documentos y pruebas que harán que Manuel sea el cabeza de turco, algo que no estará dispuesto a permitir.

¿Qué decir de Antonio de la Torre? Una vez más, hace una interpretación de diez. No me cabe ninguna duda de que estamos ante un actor sin parangón alguno. A la hora de dar vida al personaje, Manuel, nos encontramos ante un individuo despreciable en un principio y que no dudará en pisotear a quien haga falta para sobrevivir y salir adelante. Sin principios morales políticos y siendo consciente que forma parte del engranaje corrupto político que hay creado (si yo caigo, vosotros también), su personaje va más allá, ofreciéndonos un retrato vil de lo cobarde que puede ser chantajeando, amenazando o incluso grabando a propios amigos de confianza de dentro del partido por tal de salir “limpio”. El resto del elenco están igual de impecables. Sublime esta Josep Maria Pou (“Oh, quina joia!”, 2016) dando vida a Frias, uno de los “barones” del partido político, cauto, intimidante y posiblemente el que mueve los hilos en la sombra. También es meritoria la actuación de Luis Zahela (“Vivir sin perdón”, 2018) siendo Cabrera, siendo el que realiza el “trabajo sucio” dentro del partido blanqueando dinero.

Al film de Sorogoyen no le falta nada. Su música compuesta por Olivier Arson aporta ese ritmo frenético que lleva el protagonista y de constante tensión. Un sin parar que se te mete en la cabeza y del cual cuesta desprenderse tras acabar la película.

Desde luego, “El Reino” que nos muestra Sorogoyen concluye de un modo bastante aterrador. En donde se borra del mapa al que está “manchado” o “salpicado” por la corrupción como si fuera un parias que directamente ya no pertenece a esa élite. Posiblemente lo que da más miedo es ver que el entramado corrupto que se nos presenta, abarca mucho más que partidos políticos. Los medios de comunicación en la que los propios periodistas que vemos a diario en televisión, están como meros subordinados, formando también parte de ese entramado.
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3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dark Star: El universo de H.R. Giger
Dark Star: El universo de H.R. Giger (2014)
  • 6,5
    150
  • Suiza Belinda Sallin
  • Documentary, Leslie Barany, Sandra Beretta, Mia Bonzanigo, ...
9
H.R. Giger: Algo más que el padre de Alien, Species y Truankas
El doce de mayo de 2014 fallecio H.R. Giger, siendo el documental que realiza Belinda Sallin la mejor despedida posible que se le puede hacer a un gran artista y padre del género de terror, por haber dado vida a criaturas en el cine tan formidables. Sin él, Alien, el octavo pasajero (1979) no existiría o no sería lo que todos conocemos. Tampoco sería lo mismo el film Species (1995) y no me quiero ni imaginar lo que hubiera sido la Dune de Alejandro Jodorowsky de haberse realizado, ya que estaba implicado junto a Moebius. Su implicación en el cine, le valió ganar un Oscar al mejor diseño escénico en 1980 por su colaboración con Ridley Scott.

No obstante si algo fascina de Dark Star: H.R. Giger’s World es adentrarse en la vida del artista a través de este magnífico documental que nos enseña muy de cerca quien era H.R. Giger’s, mostrándonos su día a día con su editor, su manager, etc. Todo muy familiar, trabajando a su vez en el propio hogar del artista. Un lugar que al adentrarse da la sensación de que hayas accedido a otro mundo, repleto de todas las obras hechas, tanto dentro como fuera de la casa. Además, descubriremos el significado de muchas de sus obras para las cuales el propio Giger no dudará en explicarnos. La simbología de la vida y la muerte, los diversos fetichismos que le han inspirado, la simbología sexual que también tiene predominancia o las representaciones de humanos mezclados con máquinas descritas como biomecanoides.

Dark Star: H.R. Giger’s World consigue que aquel espectador que únicamente conocía al artista por Alien descubra que lo que sabía era una porción muy pequeña de las magnas obras del suizo. Además también nos enseña el H.R. Giger’s Museum ubicado en Suiza donde hay gran parte de sus obras. En el documental, podemos ver al propio Giger firmando libros y realizando actos promocionales varios.

No obstante, el documental también hace hincapié en el Giger más personal e intimo, el que es cercano, agradable y simpático. El trabajador y constante con su pasión que es la creación de nuevas formas. Sin desprenderse de su lápiz y hoja de papel en algunos momentos, somos testigos de cómo crea y en qué se inspira.

Personalmente, este documental ha calado hondo en mi, teniendo la sensación de que a raíz de ver la cinta, muchas personas perderán la oportunidad de ver a uno de los hombres más creativos e imaginativos que han existido, sabiendo plasmar todas esas fantasía en obras de gran importancia que muchos conocen, pero que no saben por quién ha sido creada.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ciudades de papel
Ciudades de papel (2015)
  • 5,3
    7.107
  • Estados Unidos Jake Schreier
  • Nat Wolff, Cara Delevingne, Halston Sage, Austin Abrams, ...
6
Truancas de Papel
La verdad que nunca he llegado a comprender porque Hollywood o los propios medios de comunicación se empeñan en construir estrellas mediáticas de la nada. Eso me sucede con Cara Delevingne, una actriz que me he encontrado hasta en la sopa sin saber siquiera quien es o el hecho de porque tanto supuesto interés en que aparezca por todos lados. Con Ciudades de Papel mi duda sigue en el aire, ya que al fin y al cabo, su protagonismo acaba siendo eclipsado por el otro joven protagonista, Nat Wolff. Imagino que todo ello (o quiero pensar), formará parte de la campaña promocional que siempre se suele realizar previa al estreno.

Más allá de los focos, nos encontramos ante una historia bastante interesante. Quentin (Nat Wolff) y Margo (Cara Delevingne) son vecinos desde la infancia, pero debido a que cada uno decidió seguir caminos distintos, su relación fue menguando. Esto no hace que el propio Quentin haya olvidado lo que siente por la misteriosa vecina. Una noche de repente, aparece la propia Margot en la ventana de su habitación para pedirle ayuda y acompañarla para vengarse de su ex-novio y amigos. El plan sale bien, pero al día siguiente, Margot desaparece, teniendo Quentin el dilema de seguir con su vida o bien aprovechar esta oportunidad para buscarla a traves de las pistas que ha ido dejando.

La historia que presenta Paper Towns me ha acabado gustando, además del buen rollo que transmite en todo momento el personaje de Quentin, fácilmente identificable con cualquier chaval que ha estado enamorado pero por unas causas u otras, nunca ha podido revelar ese “secreto de confesión”. La desaparición de su vecina se convertirá en una especie de redención tanto para él como para sus amigos, que siempre estarán ahí para ayudarle a encontrar a su “preciado milagro”.

Quizás lo más bonito de la historia es su última media hora, en la que evita de un acertado modo caer en la previsibilidad. No obstante, hay ciertas partes que no me terminan de convencer porque podrían haber sido mejor, tales como el ambiente escolar que se contempla en donde quedan bien definidos los “guaperas”, los “marginados” y todo ese ambiente de fornicación “adolescentoide” que me cansa.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Misión imposible: Nación secreta
Misión imposible: Nación secreta (2015)
  • 6,3
    20.123
  • Estados Unidos Christopher McQuarrie
  • Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Simon Pegg, Jeremy Renner, ...
6
Mucho espectáculo, mucha acción, pero pocas truancas y un guión flojo difícil de disimular
Tras ver quinta entrega de la saga de Misión Imposible hay dos cosas que ya saco en claro: la primera es que a día de hoy, la segunda parte sigue siendo la peor que se ha hecho hasta el momento, siendo un despropósito absoluto. Creo que Tom Cruise lo tiene que hacer muy mal para volver a hacer semejante birria, cosa que dudo que vuelva a ocurrir ya que desde MI:III (2006) en adelante se nota que ha aprendió del error y los siguientes films se han mantenido en la misma linea ascendente pero no brillante. El segundo punto en claro que extraigo es que quien haya visto todas las entregas, se verá ante más de lo mismo, disfrutando de una buena película pero sin grandes sorpresas. Y digo esto porque está muy bien ver a Tom Cruise realizando escenas peligrosas en las que hay cierta espectacularidad, pero llegados a un punto, ya no hay espectacularidad que disimule un guion flojo. Esto se traduce en que desde Misión Imposible III no nos encontramos ante un villano de nivel (Philip Seymor Hoffman era mucho Philip Seymor Hoffman) o que se las haga pasar canutas a Ethan Hunt y su equipo. Además de que en cada entrega (exceptuando estas dos últimas), siempre ha tenido un equipo distinto. No obstante parece que este último asunto se esta perfilando y no es descartable la presencia ya fija en las siguientes entregas de Simon Pegg y Jeremy Renner, además del ya fijo Ving Rhames como Luther Stickell.

En Misión Imposible: Nación Secreta nos encontramos con la FMI en plena fase de descomposición al tomar el FBI el control bajo el mando de Alan Hunley (Alec Baldwin). El enemigo esta vez al que deberá enfrentarse el agente Hunt será el Sindicato, un grupo de ex-agentes formados en el FMI con la única misión de realizar sucesivos ataques terroristas alrededor del mundo.

En esta nueva entrega, nos encontramos con mucha más acción y menos florituras que en las dos anteriores, siendo más directa y espectacular. Ofreciendo pocos momentos de respiro al espectador, logra conseguir un entretenimiento bastante efectivo, pero insuficiente a la hora de ponernos a pensar si verdaderamente hemos disfrutado de un film que es digno para el recuerdo o más bien un “blockbuster” veraniego. Imagino que de las dos opciones, la segunda es la que mejor encaja con lo que es MI: Rogue Nation.

Tom Cruise se encarga como siempre de ofrecernos lo mejor de sí mismo escena tras escena en las que estará acompañado de su equipo y la espectacular Rebecca Ferguson, quien dará vida a la enigmática Ilsa Faust. La espectacularidad está servida y pese a que llegados a un punto, se hace monótona si hemos visto anteriores entregas, no quita que haya emoción, pues ver a Tom Cruise agarrado a un avión en pleno despegue entre otras cosas o buceando más de tres minutos en un circuito cerrado sin posibilidad de escape, siempre son garantías de entretenimiento asegurado.

En definitiva, MI: Rogue Nation se mantiene fiel a la saga con paso firme y consolidándose poco a poco como una gran franquicia de éxito. Todo apunta a que en un futuro volveremos a disfrutar de las peripecias de Ethan Hunt en un futuro.
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11 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
La teoría del todo
La teoría del todo (2014)
  • 7,1
    42.455
  • Reino Unido James Marsh
  • Eddie Redmayne, Felicity Jones, Charlie Cox, David Thewlis, ...
9
La apuesta con Kip Thorne de suscribirse a Truancas S.A
Por alguna extraña razón, todo lo que he visto antes y después de la visualización de La Teoría del Todo me ha acabado gustando, por ende, dejándome muy satisfecho y con la sensación de haber contemplado de principio a fin una obra casi maestra. La cinta de James Marsh rebosa belleza, emotividad y buena ejecución por doquier.

Empezando por un tráiler bien realizado y encabezado por el tema musical Runaway Horses de Philip Glass del film Mishima: Una vida en cuatro capítulos (1985), el cual junto a un logrado montaje de escenas en el que no desvelan nada, hace que nos encontremos ante una más que convincente promoción previa al film para poder verla, o al menos, sentirse atraído. No suelo perder mucho el tiempo en lo que respecta a los tráilers porque en su mayoría, o bien son engañosos, o muestran más de lo que deberían. Hacía años (quizás desde aquella joya que fue El Curioso Caso de Benjamin Button en 2008) que no veía un tráiler de tan alta calidad.

Sin perder mucho más detalle en el aspecto promocional con el que consiguieron “engatusarme” y pasando al film en cuestión, The Theory of Everything no pretende ser la típica historia dramática sensiblera en la que se nos van narrando de forma evolutiva los hechos que conllevaron Stephen Hawkings a estar postrado en una silla de ruedas debido a la desgraciada enfermedad degenerativa neuromuscular llamada ELA, sino que va más allá. Nos muestra la gran inteligencia que tenía este hombre, además de sus andanzas por la Universidad hasta convertirse en el hombre que todos conocemos hoy. Pero me parece de especial importancia el papel preponderante que tiene Jane Hawking en esta historia, pues el guión está basado en sus memorias cuyo título es Traveling To Infinity: My Life With Stephen.

Mi sorpresa es grandilocuente en lo que concierne a la interpretación de Eddie Redmayne. Sabía de su existencia por Los Pilares de la Tierra y Los Miserables, pero nunca le había prestado gran atención hasta ahora. Su interpretación es merece todos los adjetivos positivos que existen y por haber porque ha conseguido algo único que nunca me ha pasado: creerme de verdad que en la película estaba el verdadero Stephen Hawking desde el minuto uno hasta el final. Creédme, lo clava en todo, tanto físicamente como interpretativamente. Y a las pruebas me remito cuando el propio Hawking llegó a emocionarse (tras ver el film previamente), llegando a dar el visto bueno a la encarnación que realiza Redmayne. Aunque parezca que es poca, una aprobación así dice mucho. El otro peso de la balanza recae en Felicity Jones, dando vida a Jane Hawking, siendo vital la visión suya, pues será quien padecerá junto al astrofísico, el doloroso proceso degenerativo que padece éste. Cargará con el peso de la familia y la absorción que conlleva cuidar de su marido, siendo hasta tal punto que acabará desbordada y sin tiempo para ella misma. La interpretación de Jones es muy buena también ya que su personaje nos ofrece el punto de vista de la dureza y el sacrificio que tuvo que pasar esta mujer, además de la fidelidad, tema que está siempre constante en la trama. Por último hacer mención a Harry Lloyd, cara conocida por haber aparecido en la serie británica Dr.Who y que en esta ocasión da vida a Brian, el mejor amigo de Hopkins. Me pareció curioso (y todo un detalle que hizo que me quitase el sombrero) que en el film de James Marsh tuviese cabida un pequeño guiño a la serie en una escena determinada.

Por último y no menos importante, la BSO, la cual magnifica la obra de Marsh. Compuesta por Jóhann Jóhannsson (Prisioneros, 2013 y Foxcatcher, 2014) logra componer unos temas intensos, llenos de melodramatísmo, tristeza y energía que a mi parecer me han recordado de modo lejano a alguna composición del francés Alexandre Desplat. Vale la pena escuchar los temas “Cambridge, 1963”, “Domestic Pressures”, “Chalkboard” (este sobre todo por su utilización soberbia del violín y el teclado. Es una pieza magnifica) y “Arrival of the Birds”. Hacer mención de que el último tema, no está compuesto por Jóhannsson, siendo el encargado de realizarle un arreglo
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia)
Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) (2014)
  • 7,1
    69.059
  • Estados Unidos Alejandro González Iñárritu
  • Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, ...
8
Birdman o (la inesperada virtud de las truancas)
Existe un pozo muy oscuro en el que se encuentran siempre muchos actores que no han logrado brillar todo lo que merecen, apagándose su estrella de la fama o pasando mas bien a un segundo plano, bien sea por malas decisiones a la hora de escoger según qué proyecto o bien porque no le llegan ofertas como antaño. No son pocos los nombres pero no estaría de más citar a algunos que me vienen a la mente. Actores de gran renombre en los años 90 como Alec Balwin, Kim Basinger, Ray Liotta o Val Kilmer que en la actualidad han perdido ese “status” de superestrellas cotizadas y que ahora es más bien imposible verlos en alguna de las mega producciones que se realizan en la actualidad como protagonistas. Los años pasan y la competencia también es más dura.

No obstante, hay ocasiones en las que un director de renombre decide rescatar de las profundidades a algún actor de los que andan en dicho pozo para otorgarle una segunda oportunidad en la que poder demostrar su valía como actor. Directores como Steven Soderbergh ofrecen oportunidades a actores como Scott Bakula (Quantum Leap, 1989-1993) para que brillen de nuevo en la gran pantalla aunque sea como mero secundario en un film como ¡El Soplón! En cambio, el caso de Alejandro Gonzázlez Iñárritu es distinto, ya que apuesta fuerte por Michael Keaton como actor principal de Birdman. Todo un riesgo si observamos las últimas apariciones del actor, siendo apenas perceptible en Need for Speed (Need for Speed, 2014) y en Robocop (Robocop, 2014), donde tiene otra pequeña aparición sin gran repercusión.

Birdman ofrece muchas virtudes de las que iré haciendo mención, pero quizás la más importante es la de que Michael Keaton lo borda, aprovechando esa experiencia de antaño como superhéroe y ofreciendo algo muy difícil para alguien que lleva bastantes años alejado de los focos del glamur que conocemos: una interpretación memorable.

Tras ser mundialmente conocido por haber interpretado al superhéroe Birdman en el pasado, Riggan (Michael Keaton) trata de dar un giro a su vida con su nueva obra teatral en Broadway, en la cual está muy empeñado con que acabe siendo un éxito, por lo que hará lo posible por lograr convencer a crítica y público.

Todo el elenco de Birdman convence, siendo gratas sorpresas quizás Zach Galifianakis, Andrea Riseborough (Oblivion, 2013) y Amy Ryan (The Wire, 2002-2008). El primero conocido ya de sobras por la trilogía de Resacón cambia de registro absolutamente para enfundarse en la piel Jake, productor de la obra teatral y amigo de confianza de Riggan. Riseborough aparece en escena como Laura, la mujer despechada que no hace más que causar problemas apareciendo en los momentos más inoportunos. Por último, Ryan tiene la importancia de ser esa “estabilidad” que Riggan necesita y que intenta conseguir pero que perdió por su ego y grandes excesos. También es muy grande la interpretación de Edward Norton (Cuestión de Hornor, 2008) que no se queda corto dando vida a Mike, actor de renombre capaz de llenar teatros y que será contratado en la obra como reclamo del público, ya que en lo personal y privado, es un autentico fiasco.

Si hay dos aspectos que a mí personalmente me han encantado por encima del resto, además del ya magnifico resurgimiento de Michael Keaton como grandioso actor que es, el logrado efecto plano-secuencia que se realiza durante todo el film el cual va a la par con la BSO de Antonio Sánchez. Nos encontramos ante escenas largas sin interrupción de 10 o 12 minutos en los que se pone a prueba a los actores. Tomas largas que propician que actúen con más libertad y naturalidad, confeccionando un resultado perfecto. En lo que concierne a la banda sonora, nos encontramos ante una composición constante de temas realizados únicamente con la batería consiguiendo un resultado soberbio, distinto y del que dan ganas de volver a escuchar una vez acabado el film.

Quizás lo que hace que Birdman sea una comedia negra maravillosamente interpretada y con un guión el cual va a la par, es que lo que uno disfruta no es la preparación de la obra, sino los entresijos que no se ven de cara al público, mostrándose lo que hay en los pasillos, camerinos, azoteas o salones de dentro del teatro. En donde se sacan los trapos sucios, se discuten propuestas o se toman decisiones precipitadas. La esencia de lo nuevo Gonzázlez Iñárritu de reside en los diálogos que se forman ahí.

Otro de los aspectos que magnifica a Birdman es esa otra personalidad que únicamente puede ver el propio Riggan. Una voz oscura que únicamente él puede escuchar la cual está en constante confrontación con el protagonista. Además de que el propio protagonista tiene súper poderes los cuales intenta redimir y de los cuales, tampoco nadie tiene conocimiento de ellos. Además, lo curioso es que Alejandro Gonzázlez Iñárritu nos plantea este hecho de tal forma que a uno le hace dudar sobre si realmente tiene poderes o bien son fantasías del propio protagonista.

Birdman está llena de mensajes indirectos hacia la industria del cine actual, siendo crítica con ella y con los que escriben y viven de ello. No se corta un pelo a la hora de plasmar y juzgar a los propios profesionales que escriben sobre cine o teatro, los cuales, a veces tienen una dudosa reputación, además de un grandioso ego, dedicándose a elevar o hundir una obra según su antojo, sin más. Me parece muy correcto y creo que a los que escribimos y nos dedicamos al tema, tampoco va mal que de vez en cuando se nos dé un toque de atención.
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10 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Guest
The Guest (2014)
  • 5,9
    6.631
  • Estados Unidos Adam Wingard
  • Dan Stevens, Maika Monroe, Leland Orser, Lance Reddick, ...
7
Si en el cole te pegan, saca una truanca y los matas a todos. Así de fácil y simple.
The Guest se presenta como un thriller de suspense pero es mucho más que eso. Es sin duda una de las sorpresas que ha deparado Sitges o al menos esa es mi impresión al comprobar la sintonía que se palpaba dentro.

David, un ex-combatiente, visita a la familia de un compañero suyo que falleció para explicarles lo sucedido, cayendo en gracia y logrando hospedarse un par de días. No obstante, uno de los miembros empezará a sospechar de veracidad de los hechos de David (Dan Stevens) al generarse una serie de muertes inexplicables a su alrededor.

Adam Wingard logra conseguir mediante un exquisito guión, banda sonora y reparto (Dan Stevens da la sensación de ser más un Terminator que un humano según el momento) que nos olvidemos de las pequeñas carencias que existen. Además ese aporte de humor ácido en muchos momentos del film le da ese toque necesario para no caer en la vulgaridad y convertir The Guest en una cinta excepcional.
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8 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Orígenes
Orígenes (2014)
  • 6,8
    22.544
  • Estados Unidos Mike Cahill
  • Michael Pitt, Brit Marling, Astrid Bergès-Frisbey, Steven Yeun, ...
7
Orítruancagenes
Tras lo decepcionante que fue Otra Tierra (2011) al no saber aprovechar una historia que daba para mucho más que unos diálogos algo espesos, decidí no ponerle la cruz a Mike Cahill y esperar a su siguiente film. Bien es cierto que también deposité grandes pretensiones y por ello me acabé dando con un canto en los dientes. Error aprendido, aunque no soy el único que ha cambiado.

En Orígenes nos encontramos una historia mejorada de lo que fue el anterior film, es decir, el núcleo central de ambos films sigue girando entorno a la posibilidad de encontrarse con un doble en alguna otra parte. Nuestra existencia como punto de partida, la cual se pondrá en duda de un notable modo.

La historia tiene como protagonista a Ian (Michael Pitt), un estudiante de biología que se centra en todo lo que concierne a la evolución del ojo humano. A raíz de conocer a Sofi (Astrid Bergès-Frisbey), una chica con una extraña mutación en los ojos. Años después, su iris multicolor servirá para cambiar la historia de la ciencia de un modo sorprendente a través de una teoría que será puesta en práctica.

Debo admitir que Cahill ha sabido re-formularse bien, ofreciendo un film conmovedor, sin truco en el que ha tenido el detalle de volver a contar con los dos protagonistas principales de su anterior trabajo, Brit Marling y William Mapother, aunque este último apenas hace un cameo, pero se agradece siempre su presencia para el que fuera uno de los villanos mas perturbables de la ya extinta serie Lost (2004-2010). Y sobretodo la exquisita Astrid Bergès-Frisbey a la cual pienso tener en mi lista de actrices a tener en cuenta. Su interpretación me ha parecido de lo mejor del film junto con Kashish, una niña de la que lo único que puedo decir es que daban ganas de abrazar a la chiquilla.

Si hay algo que Cahill ha querido transmitir, es que uno no puede desligarse por completo de lo espiritual por mucho que no crea. Se puede creer en la ciencia, pero siempre habrá algo que más allá del conocimiento y la experiencia humana, no podrá explicarse.

En definitiva, Orígenes le ha salido redonda a Cahill, siendo profundamente conmovedora y en donde (esta vez sí) la ciencia ficción acaba gustando.
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8 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al filo del mañana
Al filo del mañana (2014)
  • 6,8
    37.590
  • Estados Unidos Doug Liman
  • Tom Cruise, Emily Blunt, Bill Paxton, Jonas Armstrong, ...
7
Al final Tom Cruise muere aplastado por una truanca. Revive, pero vuelve a ser aplastado por la truanca. Y así sucesivamente...
No son pocas ya las cintas que Tom Cruise ha realizado de ciencia ficción a estas alturas. A ello hay que puntualizar que desde su incursión en dicho genero, siempre ha salido victorioso, siendo en mi opinión, un hombre al que le gustan este tipo de producciones. De lo ya realizado como es Minority Report (2002), La Guerra de los Mundos (2005) y Oblivion (2013), hay que añadir al saco de éxitos Al filo del mañana.

Pese a que el punto de partida sobre cómo se produce la invasión alienígena se nos explica con poco esmero y detalle en apenas un minuto de reloj, acaba siendo lo menos importante. Sabemos que nos encontramos en un futuro no muy lejano en la que hay una invasión en la Tierra. Para poder combatir al enemigo se han creado unos súper trajes con forma de exoesqueleto que permiten que cualquier ser humano sin formación militar pueda ir al frente a combatir. Las fuerzas militares escasean, siendo llamados a la fuerza los miembros más altos del ejercito. Dicha llamada es la que recibe el Comandante William Cage (Tom Cruise), un oficial que nunca ha entrado en combate y que tras intentar persuadir la llamada para ir al frente, acaba acudiendo a la fuerza, siendo garantizada una muerte segura. Será entonces cuando por extraños motivos el Comandante Cage tenga que revivir cada mismo día una y otra vez sin poder explicárselo a nadie ni encontrar un razonamiento lógico a lo que le está sucediendo.

Tom Cruise es el cabeza de cartel dando vida al Comandante William Cage, un ser cobarde, inexperto y sin miramientos a la hora de llevarse a alguien por delante si debe salvar su pellejo. En otras palabras, es un trepa. No obstante y debido a lo que le sucede tras morir, nos encontramos con un cambio evolutivo en su personaje, el cual irá aprendiendo repetición tras repetición del mismo día (falleciendo una y otra vez), hasta dominar la faceta para la que es encomendado: combatir. El co-protagonismo de Emily Blunt fortalece aún más la cinta ya que se convertirá en la instructora de Cage, llamada Rita. No hay queja al respecto de ninguno de los dos, siendo ambos una buena pareja que combina bastante bien y lo más importante, funciona en pantalla.

Quizás lo que me revienta una vez más de este tipo de películas es que en ningún momento rompe sus cánones estereotipados, es decir, poner al protagonista como el héroe, aquel que es capaz de sacrificarlo todo para salvar a la humanidad y que se la juega con su vida hasta que consigue su meta. Eso está bien pero hasta cierto punto. Una buena alternativa hubiera sido meter al personaje de Tom Cruise en dificultades más complejas (llevarlo al espacio, sufrir alguna amputación, no lograr su objetivo, etc.) que hagan dudar al espectador o no tenerlo con esa pizca de sensación de saber cómo van a acabar las cosas. Tampoco me llegan a convencer del todo los miméticos, nombre con el que son llamados los extraterrestres, debido a que se le dan un cierto aire a los centinelas de Matrix. No obstante, la habilidad que poseen estos seres sí que me ha llegado a fascinar.

A su favor nos encontramos con una buena historia de viajes en el tiempo bien confeccionada en la que han sabido cuidar los detalles de lo que supone repetir una y otra vez el mismo día y que los pequeños errores pueden hacerte volver a empezar de nuevo una y otra vez. Es un importante soplo de aire fresco para las aún escasas cintas de viajes en el tiempo. Como superproducción hollywoodiense tiene bastantes puntos de interés que la desmarcan del resto (viajes en el tiempo, alienígenas, guerra), siendo una cinta bastante recomendable desde mi punto de vista.
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20 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
Noé
Noé (2014)
  • 5,1
    27.058
  • Estados Unidos Darren Aronofsky
  • Russell Crowe, Jennifer Connelly, Emma Watson, Anthony Hopkins, ...
6
Siendo cruel truancamente, en la frente de Emma Watson podrían haber construido tranquilamente el arca de las chuancas.
Me cuesta buscar la causa del problema en Noé y de este bajón que supone en la filmografía de Darren Aronofsky. Si uno se fija el problema no atañe ni a guión (los mismos que en El luchador, 2008) ni a la banda sonora, con Mansell de nuevo a la cabeza de la orquestra. Tampoco el problema recae en el reparto en el que repite con Jennifer Connely (los años de más no le sientan bien). Así pues, ¿Qué falla aquí? Sin dudarlo es la trama y el modo en que el director enfoca la historia. Se nota que aquí la mano hollywoodiense ha estado más involucrada de lo habitual, ya que nos encontramos quizás ante el peor trabajo hasta el momento de Aronofsky. Vistas todos sus films, los cuales siempre te provocan una cierta reflexión o alguna que otra imagen para el recuerdo, en Noé no hay absolutamente nada que me llame la atención más allá de lo común. El film como tal funciona y es efectivo, eso está claro, y el tema que trata también, pero no sé, me esperaba más. Quizás una crudeza más palpable y más angustiosa como en La pasión de Cristo (2004) que hiciera que el espectador tuviera aún en la retina las imágenes del film. Pero no, mire por donde mire, la única olor que se me ha quedado impregnada tras ver Noé es la de producto destinado a tener un propósito mas recaudatorio que concienciador. Por eso vuelvo a recalcar el hecho del bajón del estadounidense, el cual siempre ha hecho cintas con ese propósito y aquí me es difícil encontrarlo. Quizás el problema sea mío, pero a día de hoy, me sigo decantando por un film de antaño, en los que sí, su duración puede sobrepasar los 200 minutos, pero quizás las historias se contaban mejor. También es verdad que eran otros tiempos y que Noé ha tenido que adaptarse lo mejor que ha podido en 2014 para intentar llegar a todos los públicos, por eso dentro de lo que cabe, parte de mérito tiene el asunto. Quedémonos pues con lo importante, ya que dentro de lo que cabe, te guste la religión o no, te evades un rato de la realidad.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
BARATOmetrajes 2.0 – El futuro del cine hecho en España
BARATOmetrajes 2.0 – El futuro del cine hecho en España (2013)
  • 6,5
    125
  • España Daniel San Román, Hugo Serra
  • Documentary
7
TRUANCAmetrajes 6.9 - El Futuro del Cine Hecho por Walkens
Personalmente yo es algo que ya tengo muy claro y en BARATOmetrajes 2.0 – El Futuro del Cine Hecho en España he podido comprobar cómo en un momento determinado se hace mención a la idea que tenía en mente: es un problema de concienciación social. Es decir, de los muchos puntos que ha tocado el documental de Daniel San Román y Hugo Serra, tener conciencia de todo lo que conlleva el proceso de hacer una película debería ser fundamental que lo llegásemos a valorar, apreciar y aprender. El cine no es un DVD en una caja con un CD dentro o descargarlo de una página web por tantos euros, sino que es el resultado final de todo un proceso de producción, guion, dirección, vestuario, etc. Lamentablemente el ciudadano común jamás llega (o quizás si) a valorar el resultado completo de lo que supone hacer una película.

Pasando a los films de bajo presupuestos y lo explicado, debe quedar claro el concepto de que bajo presupuesto no equivale a cutre, gracioso y algo hecho con poco esmero, sino que el hecho de no tener más financiación hace que los recursos han de ser otros y uno a de espabilarse con lo que tiene para rodar en las mejores condiciones posibles porque todo escasea. Ello conlleva, como bien han dicho, bajar el listón y pensar que si uno quiere filmar de forma barata lo mejor es coger a tres amigos, un buen móvil con cámara y tener una buena idea. No obstante, no hay que confundir el hecho de que también hay otra línea de producciones que se hacen a conciencia de forma barata.

Quizás lo que si he echado en falta en el documental de BARATOmetrajes 2.0 es la opinión de algunas personalidades que nos hubieran aportado una mejor información o en todo caso, su aportación al documental hubiera sido idónea para darle la redondez que le falta. Me refiero a personalidades como Josep Battle (presidente de Cinesa) o algunos actores de renombre como Fernando Tejero o Adrià Collado, apareciendo estos dos últimos en el documental.

Otro punto importante a tener en cuenta es la aparición de Internet como medio de difusión para poder darse a conocer, promocionarse y poder llegar más lejos. No olvidemos que por mucho que una película te haya salido redonda y sea maravillosa, de nada sirve si no llega al público. Internet se ha convertido en una herramienta indispensable que no hay que ignorar, sino adaptarse a ella como se demuestra con el estreno de Carmina o revienta (2012), estrenándose simultáneamente en cine, internet y DVD.

Otra idea importante a tener en cuenta es la del hecho de preguntarnos porque el cine español no funciona salvo puntuales ocasiones. Independientemente de la crisis que España, uno debe tener ese punto de autocrítica y ser consciente de que la gran mayoría de películas españolas que se realizan no llegan a conectar con el espectador por algún motivo. Esta muy bien querer hacer cintas propias o de autor, pero si se quiere llegar a conectar con el público quizás deberíamos aportarles una temática más variada u ofrecerles algo diferente, novedoso. ¿Por qué no algo de ciencia ficción? ¿Algo histórico? ¿Viajes en el tiempo? ¿Viajes en el espacio? El ciudadano español quiere ver algo más que las vivencias de cuatro matados en un bar o una historia que ya les suena a vista. Si se quiere trazar un futuro, sea del cine con o sin presupuesto, la mejor forma es estrujarse el cerebro y amoldarse un poco a lo que el espectador desearía ver. Quizás así, además de quitarnos algún que otro complejo, podríamos competir con el cine francés.
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Enemy
Enemy (2013)
  • 6,4
    21.528
  • Canadá Denis Villeneuve
  • Jake Gyllenhaal, Mélanie Laurent, Sarah Gadon, Isabella Rossellini, ...
9
Enetruancamy
Una sensación de mal rollo constante. Eso es lo que sentí en todo momento mientras veía Enemy, la cual me ha causado tal impacto e impresión que me es difícil olvidarme de ella. Todo es asfixiante con esa atmósfera oprimida y gris (muy al estilo a la que podemos encontrarnos en la serie True Detective) junto a la aterradora música que no hace más que revolverte más las entrañas al igual que Adam tras descubrir que existe un actor idéntico a él.

Cada plano filmado por Denis Villeneuve (Prisioneros, 2013) nos dice algo cada vez más enrevesado y perturbador de lo que va a suceder en adelante, siendo más aterrador lo que vamos viendo por momentos, sin saber cómo va acabar. Hacía tiempo que no sentía por mi cuerpo una sensación tan terrorífica, la cual va más allá del hecho de encontrarte con alguien idéntico físicamente. Sí, porque más allá de lo físico, “Enemy” se adentra magistralmente en el terreno de la confusión, la cual acaba impregnando al espectador de dudas y de preguntas sin responder, consiguiendo que el flujo de neuronas del mismo vaya a más revoluciones de lo normal. ¿Por qué? Quizás la respuesta más clara que he logrado sonsacar yo a tantas cuestiones es que el hecho de que Adam se acabe encontrando con alguien idéntico a él en lo físico acaba siendo secundario, prestando atención a esos detalles quizás algo imperceptibles pero sumamente contradictorios, como: coche/moto, orden/desorden, casado/soltero, preñada/no preñada, preocupado/despreocupado, etc.

El film deja en el aire preguntas perfectamente bien confeccionadas para que el espectador siga comiéndose los sesos sobre lo sucedido, con un desenlace abierto a la imaginación de quien lo ve. La fantasía mezclada con imágenes oníricas (me es difícil olvidar esa terrorífica araña sacada más del subconsciente que de la propia realidad) sugiere la posibilidad de haber más de una vía a la respuesta que buscamos. Por ello, me viene a la mente otro film que fracasó merecidamente a la hora de jugar con el espectador de un modo semblante. Me refiero a FIN (2012) en donde no fueron capaces de presentar ningún estímulo o pista llamativa para el espectador (cosa que en Enemy sí ocurre), provocando una frustración desembocada con toda la razón del mundo, en un enfado y por consecuente en fiasco. Si las cosas se hacen bien (American Psycho (2000) es un claro ejemplo) el resultado acaba rozando la perfección, pero si sale mal cabe la posibilidad de que el espectador jamás vuelva a querer enfrentarse a una cinta así, en la que se cuenta una historia tan enrevesada, extraña, rara y sobretodo nada comercial. Al espectador medio no le gustan las complicaciones excesivas, ni salir del cine con más problemas de los que ya tiene, sino ver una cinta para evadirse de la realidad o bien para meterse en la piel del protagonista, por ejemplo. Si nada de eso se cumple, la sensación justificada es la de tomadura de pelo.

Pasando a los actores, es brutal la doble interpretación que realiza Jake Gyllenhaal (Código Fuente, 2011) dando vida tanto al arrogante y bravucón Anthony como al hastiado, tímido y desordenado Adam. Lo más espectacular es la facilidad con que el actor es capaz de transmitirnos con su lenguaje corporal quién es cada uno sin tener que mediar palabra. No obstante, pequeños detalles marcan las diferencias entre uno y otro. Gran interpretación de Gyllenhaal, digno merecedor por mi parte de los máximos reconocimientos como actor por su actuación aquí. El doblete de las mujeres también tiene mérito, tanto por parte de Mélanie Laurent (Ahora me ves…, 2013) como por Sarah Gadon (Cosmopolis, 2012), siendo respectivamente la mujer de Adam y Anthony.

Vuelvo a hacer hincapié en esa música, tan perturbadora, terrorífica y asfixiante que se apodera de la película como si de un virus se tratara. Y es que la banda sonora realizada por Dani Bensi y Saunder Jurriaans (Martha Marcy May Marlene, 2011) es un 50% del film, siendo también vital el buen juego que han sabido hacer con la fotografía en la que han acertado a la perfección, con un claro predominio del color sepia en los exteriores y la negrura de los interiores, conglomerando como bien he dicho al principio, un film asfixiante.

Y es que “Enemy” cuesta que se te quite de la cabeza si te ha llegado a gustar demasiado. La araña del film acaba colonizando tu cabeza y cumple su función tejiendo su tela de araña en la que las diversas respuestas que uno cree que pueden ser o no, te acaban asfixiando, gustando y finalmente disfrutando. Y debo admitir que llegar a esa conclusión me ha encantado. Una pena que no vaya a triunfar en las salas de cine.
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108 de 134 usuarios han encontrado esta crítica útil
RoboCop
RoboCop (2014)
  • 5,0
    14.195
  • Estados Unidos José Padilha
  • Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, ...
7
RoboTruanca
Un remake diferente. José Padilha (Tropa de Élite 2, 2010) sabía que tenía un difícil trabajo que era el de hacer un film que convenciese al público, siendo muy consciente de que tanto él como el propio espectador tenemos muy grabada en nuestra memoria al Robocop ochentero de Paul Verhoeven, difícil de olvidar. Además de confeccionar un remake que no fuese un calco escena por escena del original, ha logrado darle un giro de tuerca a la historia, respetando la trama original, pero ofreciéndonos otro enfoque. Siendo muy inteligente, ha querido desmenuzar al hombre/maquina y adentrarse en sus entrañas, sin secretos y sin nada que esconderle al espectador. No obstante, si hay algo que reprocho al film es su blandenguería, muy apta para todos los públicos, en la que se echa en falta esa crueldad o violencia que sí poseía el film del holandés, además de un villano mucho más sanguinario y malévolo. Aquí es un hazmerreir. Un fantoche.

Nos encontramos en Detroit, en un futuro no muy lejano en el que Omnicorp garantiza la seguridad en el mundo excepto en Estados Unidos en donde una ley impide que los robots tomen las calles. En una sociedad en que los índices de criminalidad copan las estadísticas, policías como Alex Murphy junto a su compañero Jack Lewis intentan dar con el sospechoso suministro de armas policiales a delincuentes. Murphy, víctima de una trampa en la que acaba gravemente herido en el que se debate entre la vida y la muerte, acaba en las manos de Omnicorp, compañía que utilizará su tecnología para introducir su cuerpo en una máquina. Los perversos planes de la compañía sirven para contentar a una población que por fin ven con buenos ojos el hecho de ver un robot con conciencia.

Tenía mis dudas sobre si Joel Kinnaman (Dinero fácil, 2010) iba a ser el adecuado para relevar a Peter Weller (Star Trek: En la oscuridad, 2013) como Alex Murphy y debo admitir que al final lo logra y todo sea dicho, sin mancillar el legado, todo lo contrario, ya que desearía por mi parte volverlo a ver a enfundarse en la máquina. Buen trabajo para el sueco al cual el film de Padilha imagino que le supondrá un salto a la gran pantalla. Me repatea que el gran tapado de la historia sea Michael K. Williams (12 años de esclavitud, 2013), actor que da vida al compañero de Murphy, Jack Lewis. Digo esto porque además de encontrarnos con un agradable homenaje (cabe recordar que en la original, Murphy tiene una compañera femenina), su personaje tiene potencial para mucho más. Gary Oldman (El topo, 2011) por su parte cumple bien como el Dr. Norton, el hombre nos hará cuestionarnos donde está el límite de entre lo correcto e incorrecto, de que no se puede jugar con la vida de un ser humano. Todo lo contrario es el personaje que encarna Michael Keaton (Raymond Sellers), presidente de Omnicorp, un hombre sin moralidad alguna ni sentimiento al que da la sensación de que para él Robocop es más bien un juguete/capricho que otra cosa.

Quiero recalcar también el ambiente futurista que ha logrado plasmar Padilha en el film, una época distante pero no lejana. En la que China es el reducto perfecto para montar un laboratorio oculto, en la que los coches se asemejan a lo que imaginamos junto a la tecnología móvil, la cual no nos engañemos, va a acabar adhiriéndose por completo a nuestra vida.

Pienso que al final el resultado ha sido bueno, pero incompleto, encontrándonos ante una cinta que creo que tiene como objetivo ser una toma de contacto entre el público y el protagonista al igual que se hizo con Dredd en 2012. Pero claro, los resultados en taquilla serán los que determinen si Murphy debe seguir galopando con su futurista moto por Detroit y deteniendo a delincuentes o si al contrario, ha sido un fracaso comercial y no continuar con el proyecto. Mi voto de confianza lo tiene.
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17 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
La gran estafa americana
La gran estafa americana (2013)
  • 6,3
    45.041
  • Estados Unidos David O. Russell
  • Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, ...
8
La gran truanca americana
Todo huele bien en American Hustle de principio a fin. Desde su gran reparto hasta la minuciosa elección de los temas que se escuchan o el magnífico vestuario capaz de hacer más que creíble (y a su vez caricaturizar) a unos personajes totalmente enfundados en su rol setentero. Quizás el chascarrillo que menos convence es el de encontrarnos, al igual que en El lobo de Wall Street (2013), ante unos personajes que se dedican a algo por igual: son estafadores. Pero ya está. Paren de contar, porque a partir de aquí, los caminos se desvían y el film de Scorsese nada tiene que ver con el protagonizado por Bale, Adams, Cooper, Lawrence y cía.

Cuenta la historia de Irving Rosenfeld (Christian Bale), un brillante estafador que junto a su socia/amante Sydney Prosser (Amy Adams) se verá obligado a trabajar para el agente del FBI Richie DiMaso, estando a las ordenes de éste, el cual utilizará a ambos para poder atrapar a diversos cargos políticos como Carmine Polito, y sacarle sus trapos sucios y así poder acceder a una red más extensa de criminales con el fin de encarcelar a los máximos posibles.

Otorgando su correcta dosificación a cada protagonista, American Hustle consigue que su reparto te acabe gustando porque cada personaje tiene algo que lo hace especial. Empezando por Christian Bale (El caballero oscuro, 2008), el cual logra impresionarme de tal modo que sus kilos de más pasan a ser secundarios para mí. La visión que se nos ofrece del personaje que interpreta (Irving), es la de un hombre que se ha hecho a sí mismo, que conoce sus negocios y que es muy prudente a la hora de hacer cada estafa. Su micro mundo de estafas a ciudadanos corrientes cambia de sopetón con la interferencia de DiMaso (Bradley Cooper) en escena, adentrándolos en unas situaciones provocadas por la propia ambición del agente del FBI, las cuales no hacen más que aumentar la probabilidad de poner aún más en peligro su vida al tener que estafar a gente de mayor nivel, algo que conlleva un riesgo mayor. Destacar que esto hace que al final acabemos simpatizando con Irving, con el que pese a no olvidarnos de que es un estafador, acaba siendo el que mejor corazón tiene.

Para hacerse una idea de cómo es el personaje que interpreta Cooper (Resacón 2, ¡Ahora en Tailandia!, 2011) creo que la palabra gualtrapa es la más idónea para definirlo, es decir, un tío mal vestido y con escasa picardía para hacer las cosas. La otra pieza angular es Sydney Prosser (Adams), la cual sabe jugar muy bien sus cartas, no dejando claras sus intenciones hasta el final. Es un personaje que me acabó sorprendiendo porque acaba demostrando que tiene más moralidad que Rosalyn (Lawrence). Por último, nos encontramos con el Alcalde Carmine Polito (Renner), un hombre de doble cara. Por un lado es el político ejemplar que siempre estará ahí apoyando al ciudadano mostrándose cercano, mientras que la otra cara nos muestra a un hombre que acepta dinero, siempre todo sea dicho, para un bien mayor para el ciudadano, lo cual no quita que tenga de igual modo las manos manchadas. No obstante, lo más complejo de este personaje es su innata inconsciencia de admitir que ha obrado mal.

Una minuciosa y acertada BSO setentera junto a alguna que otra escena de bailes (con algún que otro homenaje descarado a “Fiebre del sábado noche”), hacen que el film adquiere el toque definitivo y convierta en suyos algunos temas como “I Feel Love” de Donna Summer, “Live And Let Die” de Wings o la gran “Delilah” de Tom Jones. Como digo, los temas que se escuchan son muy significativos y representan una época que O’Rusell a sabido plasmar musicalmente.

La excentricidad inteligente de la gran mayoría de sus escenas, junto con su música y diálogos, convierten el film de David O’Rusell en una gran película en la que no falta de nada. Es más, consigue su propósito que es el de conseguir también “estafar” al propio espectador hasta el final, metiéndolo en ese bucle sin salida que parecen únicamente ver Irving y nosotros, como si compartiésemos esa agonía juntos, sabiendo tanto uno como otro que cuanto más se avance más difícil va a ser escapar. Y como digo, lo peor de todo es esa compenetración (espectador-personaje) de saberlo y no poder evitarlo.

American Hustle cumple notablemente al conseguir transportarnos a una época tan especial como son los años 70, en los que la música experimentó un auge espectacular (el director ha querido remarcarlo bien), una moda que también se instauró junto con un sistema podrido en el que se ven claramente remarcadas las deficiencias de un FBI falto de recursos en el que ha querido destacar que tanto en una esfera como en otra (la criminal), las ambiciones por ser “un alguien” son iguales. El sueño americano.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La LEGO película
La LEGO película (2014)
  • 6,7
    22.849
  • Australia Phil Lord, Christopher Miller
  • Animation
5
La LEGO truanca
Con una sensación de demasiada indiferencia es con la que salí de la sala al ver La LEGO película. Quizás porque creo que hacer un film sobre los bloques de juguetes es demasiado excesivo, más aún cuando no hay una trama sumamente atractiva que pueda engancharte o te llame la atención.

Porque el problema no reside en LEGO, es decir, su concepto de juguetes, sino en que nos encontramos ante una historia para un público demasiado infantil, en otras palabras, es perfecta para llevar a los pequeñines al cine y que disfruten de las aventuras de Emmet y el dilema de ser el elegido para salvar los diversos mundos de la destrucción del Señor Negocios, dispuesto a acabar con todos.

No es difícil adentrarse en el universo LEGO y disfrutar tanto de sus personajes como de los diversos ambientes construidos, los cuales son fantásticos algunos de ellos, tales como la ciudad, carreteras, la casa de Emmet, etc. Y sobretodo la incursión de algunos personajes conocidos como Batman que ayudarán a que la historia tenga más fluidez. Todo esto como digo, es lo que me encanta y fascina de estos juguetes, con los que nunca o casi nunca he tenido trato de pequeño, al igual que con otro tipo de juguetes como los Meccano o los Scalextric.

Volviendo a la trama en cuestión, nos encontramos ante un personaje tan bonachón como es Emmet, el cual está en un mundo (aquí la semejanza con el mundo real) en el que se esfuerza por integrarse sin lograrlo. En parte por la hipocresía existente de la sociedad en la que vive, y porque siempre ha sido una persona que ha seguido todo a raja tabla (se rige siempre por seguir las instrucciones), sin ir más allá de sus capacidades, desconociendo su potencial.

Hasta aquí todo bien, pero a la hora de que nuestro protagonista sea acompañado en las aventuras que debe continuar para impedir la destrucción del mundo, los personajes como Batman o Lucy no logran darle ese “chispazo” necesario para hacer que Emmet se encuentre más arropado o potenciado. Todo lo contrario. Además, vuelvo a remitir que nos encontramos ante una historia que por desgracia sabes cómo va a acabar, haciéndote a la idea de a quién representa Emmet y a quién el Señor de Negocios.

El imaginario mundo de LEGO que se nos muestra es fascinante, completo, imaginativo y perfecto, pero aún está a años luz de llegar a un público más generalizado debido que como he comentado, existen limitaciones que hacen que podamos englobarla dentro del mismo nivel de otras cintas de animación como Frozen. El reino del hielo (203) , Los Croods. Una aventura prehistórica (2013) o la misma Toy Story (1994). Para que LEGO (en el cine) triunfe en un futuro deben mejorar sus historias. El nivel es muy alto y pese a que podemos dejarnos llevar por nuestra imaginación, lo que no podemos hacer es permitir que nos tomen por tontos. Si LEGO es capaz de hacer un imaginario mundo de bloques, estoy seguro que será capaz de hacer mejores historias.
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5 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nymphomaniac. Volumen 1
Nymphomaniac. Volumen 1 (2013)
  • 6,7
    21.364
  • Dinamarca Lars von Trier
  • Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgård, Stacy Martin, Shia LaBeouf, ...
7
¡¡¡Bienvenidos al tren de la fornicación!!! La que más truancas consiga se lleva el premio GORDO========o
Tras las angustias que sufrí al ver Anticristo (2009) en según que escenas, me volví un poco reacio a la hora de volver a retomar alguna novedad fílmica del danés Lars Von Trier. No obstante una cosa no quita la otra, pues sus historias sí me llaman mucho la atención y aún más su forma de contarlas, lo que lo convierten en un magnifico director a la par que provocador y porqué no decirlo, excéntrico según se mire.

Así pues, decidí embarcarme en Nymphomaniac. Volumen I* ya que había varios factores que me llamaban la atención. El primero, el de ofrecernos un relato erótico digno, cosa que ha logrado, y el segundo, el de comprobar el poco bombo que va a tener en las carteleras españolas, factor que he podido corroborar también.

La historia gira en torno a la vida adolescente de Joe (Charlotte Gainsbourg) a través de cinco capítulos en los que a modo cronológico irá contando su vida sexual a Seligman, el hombre que la encontró moribunda en un callejón. Ésta, a modo de agradecimiento, decide abrirse de esta manera a ese extraño.

En Nymphomaniac. Volumen I me encuentro con personajes muy interesantes que acaban calando hondo como el padre de Joe, interpretado por Christian Slater (Amor a quemarropa, 1993), siendo un personaje carismático por su adoración por la naturaleza, en especial por los fresnos, y su modo de educar a la protagonista. La irreconocible Uma Thurman (Kill Bill: Volumen I y II, 2003) también deja huella en uno de las escenas clave de las que dan qué pensar. Por el contrario, me encuentro personajes que parecen ser interesantes y sólo acabamos viendo pinceladas. Esto ocurre en el caso de los dos protagonistas, Joe y Seligman, de los cuales aún no sabemos mucha cosa (quizás en el Volmen II profundicen más) y lo poco que vamos sabiendo va resultando muy atractivo. No obstante, me gusta mucho como el pobre Seligman intenta siempre quitar hierro al asunto cada vez que Joe le relata algo que ella considera grave, haciendo éste una comparación ya sea con la pesca o con Bach. Después nos encontramos a otros personajes que ni fu ni fa como Shia LaBeouf (Disturbia, 2007) interpretando al chabacano Jerôme o Connie Nielsen (Pactar con el Diablo, 1997) dando vida a la odiada madre de Joe.

No obstante, el protagonismo casi absoluto de estos cinco relatos recae en Stacy Martin, quien ejerce de joven Joe, siendo a la que veremos en acción. Su monótono personaje, que acaba convirtiéndose en el reflejo de una sofisticada ninfómana, llega a calar hondo. Remarco lo de sofisticada porque llega a hacer del sexo su estilo de vida. Si para nosotros es habitual llevar unos zapatos para salir a la calle, para ella es totalmente lógico cepillarse a varios hombres al día. Todo ello de un modo planificado en el que no hay espacio para los sentimientos, ni el amor, ni las consecuencias que pueda conllevar hacerlo tanto con un hombres soltero como con un casado.

Al principio he dicho que nos encontramos ante un film erótico digno. Efectivamente lo es debido a que Nymphomaniac. Volumen I nos hace replantearnos moralmente los actos que realizan tanto los hombres como las mujeres, es decir, nos encontramos ante una ninfómana en todo su esplendor, que se fornica a los hombres como si los escogiera de un catálogo, pero, ¿Por qué lo hace? Porque puede, debido a que los hombres también acceden a entrar en el juego, siendo muchas veces no conscientes de dónde se están metiendo. En cambio, hay otros que aceptan plenamente que tras él vendrá otro a la hora siguiente a decirle palabras bonitas.

No obstante, hay dos aspectos que no me han gustado. Uno en referencia al inicio del film. El hecho de que Seligman por casualidades del azar acabe echando un vistazo al callejón y vea a lo lejos a alguien en el suelo, cuando la visibilidad y el ángulo real, hace que parezca muy difícil que una persona pueda percatarse de si hay alguien en dicho lugar. Creo que esta un poco cogido con calzador. Aún así, lo considero poco importante ya que el meollo de la historia es lo que viene luego y eso está bien. En segundo lugar, el contexto de algunas situaciones que quizás el director haya querido dramatizar, pero que acaban siendo hilarantes e incluso cómicas durante un rato. Por no hablar de las que te descolocan, como la música o algunas imágenes que no hay quien las entienda.

Por último mencionar algo sobre la provocativa promoción que se le ha dado a la cinta, siendo a mi gusto excesiva en referencia a la selecta gama de carteles que se hicieron sobre los diversos personajes en una pose de pleno orgasmo. Me imaginaba un film más fuerte en cuanto a contenido erótico, pero no sé, quizás no ha sido el bombazo escandaloso que tanto prometían. Eso sí, la cinta de Lars Von Trier rebosa descaro, sexo explícito (creo que aquí las chic@s se llevarán un chasco con Shia LaBeouf) y grandes reflexiones a borbotones, pero nada del otro mundo. De momento.

*: Para su estreno comercial se dividirá en dos partes. Hay una versión completa de cinco horas y media que sólo se verá en ciertos actos culturales.
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8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
La vida secreta de Walter Mitty
La vida secreta de Walter Mitty (2013)
  • 6,2
    27.749
  • Estados Unidos Ben Stiller
  • Ben Stiller, Kristen Wiig, Adam Scott, Patton Oswalt, ...
7
¡Atrévete a soñar! ¡Que las truancas acaben espachurradas en las caras de los que votan una película sin verla!
A veces una gran cinta puede verse ensombrecida por los tiempos que corren. Quizás ese es el problema que me huelo que ocurrirá con esta maravillosa película que aborda temas tan transcendentales como la esperanza, la voluntad, el esfuerzo, los sueños y la felicidad por vivir la vida. Todo ello desde los ojos de Waltter Mitty, un hombre que se autorealizará como persona en un viaje que tendrá que hacer si no quiere ser despedido.

¿Por qué? Pues porque Walter Mitty (Ben Stiller) trabaja en nada más y nada menos que en la prestigiosa empresa LIFE, la cual está realizando una reestucturacción de personal debido a que dejarán de lanzar su edición en formato impreso para pasarse al digital. Esto conllevará despidos y las impertinencias de sus nuevos jefes para que encuentre la “quintaesencia” de la fotografía que les envió el prestigioso fotógrafo Sean O’Conell (Sean Penn) para LIFE, la cual utilizará para su próxima portada. Para ello tendrá que localizar al fotógrafo realizando un viaje por los sitios en los que éste ha estado. Una aventura y una motivación personal que Waltter Mitty asumirá.

Quizás sea un tópico, pero yo formo parte de ese “club” que no traga a Ben Stiller haciendo comedias que ni hacen gracia, ni entretienen, ni te dejan con un buen sabor de boca. Pero siempre digo que una cosa muy importante y difícil de asimilar es que no tener prejuicios y probar suerte. Arriesgarse, tal y como hace el protagonista en la cinta. A modo de metáfora, quizás el espectador debe dar ese salto como el protagonista y ver más allá de nuestra mente. El resultado acaba siendo el de un Ben Stiller que me ha encantado, a excepción de dos secuencias que no me han gustado un pelo, siendo una de ellas una mofa a El curioso caso de Benjamin Button (2008).

Por lo demás, no hay nada que objetar porque su personaje consigue transportarnos a un mundo no muy irreal del que conocemos. Kristen Wiig quizás es el ingrediente que hace que nuestro protagonista se motive lo que necesita para poder dar ese empujón. Es esa chica de la que se enamora Walter Mitty, con la que sueña y la que tiene en un pedestal.

No se engañen, porque La vida secreta de Walter Mitty es un film ameno, fascinante, divertido y en el que hay que dejarse llevar. Siempre he considerado que lo importante de una película es hacer que logre evadirte de la realidad en la que uno vive, durante un rato en el que los sueños, las metas, las oportunidades y demás son posibles. Yo pienso que esta cinta consigue con absoluta firmeza estos propósitos. No de forma permanente porque como he mencionado, lo que quizás lastra mucho son algunas escenas de humor con las que no simpatizo en absoluto. Quizás es un tipo de humor que yo no entiendo.

Recalcando lo que he dicho al principio, quizás es una cinta que necesitamos para recuperar esa sociabilidad que también hemos ido perdiendo con el paso de los años en los que las nuevas tecnologías se apoderan más y más de nosotros, volviéndonos unos seres fríos, inhumanos (lo que son claramente los jefes en este film) y sin sentimiento de culpa alguna.

Por último recalcar que en el fondo de todo este asunto, no hay que olvidar la extensa y absoluta promoción que esta cinta supone para la revista LIFE, la cual imagino que habrá aportado o recibido algún tipo de financiación. Con todo ello, si se ha hecho una película sobre Facebook, ¿por qué no sobre una de las revistas más prestigiosa existen?
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63 de 81 usuarios han encontrado esta crítica útil
12 años de esclavitud
12 años de esclavitud (2013)
  • 7,3
    59.598
  • Estados Unidos Steve McQueen
  • Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender, Lupita Nyong'o, Paul Dano, ...
8
"Run, Nigger, Run" - "Run, Truanca, Run"
Cruelmente realista. Así es como se reflejan los hechos en el tercer largo de Steve McQueen (Shame, 2011), el cual vuelve a ofrecer una obra magnífica, aunque creo que personalmente debería haberse codeado menos con la industria, ya que se nota que no nos encontramos ante una cinta 100% pura del director británico como en las anteriores. Simplemente hay que ver la aglutinación de rostros conocidos o la propia banda sonora compuesta por Hans Zimmer para darnos cuenta de ello. Pero no nos preocupemos, porque el propio McQueen se ha encargado de que esa esencia “indie” prevalezca aún, llevando a cabo y rabo una historia muy bien contada, con momentos dignos para la memoria y un sabor agridulce, de esos que le suelen gustar tanto a él como al espectador.

Año 1841, Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor) es un negro libre que vive con su esposa e hijos en Nueva York, siendo un reputado músico violinista que toca para la alta sociedad. Todo va bien hasta que un par de hombres le ofrecen una suculenta oferta de trabajo en la que aparte de estar muy bien remunerada, deberá desplazarse a Washington. Allí es engañado, desplazado de un lugar a otro del país, pasando por varios dueños en una odisea de nada más y nada menos que de doce años.

Nos encontramos con una historia seccionada en varios capítulos si lo pensamos bien. El motivo por el cual yo lo percibo así es porque cada “capítulo” de la vida de Solomon que vamos viendo a medida que la cinta va transcurriendo, va topándose con una serie de personajes muy distintos pero que tienen su razón de ser en la historia. Véase por ejemplo el personaje de Benedict Cumberbatch (Star Trek: En la oscuridad, 2013), forzado por las circunstancias de su tiempo a aceptar las leyes esclavistas y la trata de esclavos en su plantación. Un buen hombre (a mi modo de ver) forzado por los tiempos en los que vive a hacer cosas que no desea. Quizás la palabra más adecuada es: un hombre con conciencia.

No obstante, esto es lo que menos abundaba, siendo como es evidente, algo normal y totalmente aceptado que uno con los esclavos podía hacer lo que le pareciera. Es aquí donde entran Paul Dano (Prisioneros, 2013) y Michael Fassbender (Prometheus, 2012). Hombres sin alma, sin una prospección de futuro. Demonios que pagan sus penas con los negros que adquieren y que para desahogarse de sus malas vidas torturan hasta la muerte sin compasión, sin remordimiento. Sin importarles. No hay conciencia. Y si la hay, son plenamente conscientes que ya es tarde para poder redimirse de todos los pecados cometidos.

No obstante a Steve McQueen le gusta que el espectador se quede con los pequeños detalles, aquellos que pese a ser pocos, son los que más calan en la retina. Escenas englobadas dentro de la normalidad de su trama que recalcan y ahondan en la herida de esa sociedad norteamericana dividida en tiempos en los que la esclavitud empezaba a no ser vista con buenos ojos, a ser cuestionada por los propios ciudadanos llevándolos al principio de un conflicto que perduraría durante el siguiente siglo.

Para hacernos una idea, 12 años de esclavitud puede ser perfectamente ese embrión en fase de gestación que acabaría eclosionando con las ya personalidades conocidas como son Martin Luther King o el propio Kennedy, hasta llegar al presidente Obama.

Pienso que ha sido una historia que hay que ver y entender en su contexto. Es un relato digno de ser visto y que el propio McQueen ha sabido contarnos de una forma impecable, sabiendo que su estilo es el de hacernos pensar, cuestionándonos a nosotros mismos. Lo ha conseguido de nuevo.
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14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Plan de escape
Plan de escape (2013)
  • 5,5
    11.647
  • Estados Unidos Mikael Håfström
  • Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Jim Caviezel, Vinnie Jones, ...
7
Truanca de escape
Mantener la frescura con los años. Pienso que es lo que hacen en la actualidad tanto Arnold Schwarzenegger como Sylvester Stallone. Son dos actores plenamente conscientes de que el tiempo y los años no perdonan a nadie. No obstante, ello no es sinónimo de hacer cine de peor calidad, pero sí de saber cuándo tomarse las cosas en serio o a cachondeo (como ya ocurre con Los mercernarios). En Plan de Escape, pese a predominar el drama, siempre hay oportunidad para inyectar su correcta dosis de humor en momentos puntuales.

Nos encontramos con Ray Breslin (Sylvester Stallone), un hombre con un peculiar trabajo que consiste en entrar a modo de infiltrado en prisiones de máxima seguridad para luego fugarse y detallar todos sus puntos débiles al responsable del lugar para reforzarlo. No obstante, el reto se le presenta a Breslin cuando le ofrecen la oportunidad de ir a una prisión que está fuera de los límites de la sociedad, donde no hay legislación que mande ni leyes que imperen. Tras aceptar la jugosa oferta, no será consciente de la magnitud del problema en el que se ha visto envuelto hasta que vea que pese a ser un experto en fugas, no puede salir de esta nueva prisión, ya que él mismo ha sido quien la ha diseñado. Allí conocerá al enigmático Church (Arnold Schwarzenegger) con quien empezará a congeniar pese a no ser de fiar.

Me gusta y mucho todo el reparto que hay en la cinta porque los secundarios que hay también son plenamente conocidos por el público o por lo menos les deben de sonar. Algunos son de incluso primer nivel como Sam Neill (Horizonte Final, 1997), quien ejerce de doctor de la prisión y que se cuestionará la moralidad de sus actos. Vincent D’Onofrio, encarna al dubitativo socio de Breslin que maneja la parte financiera de su trabajo. James Caviezel (La pasión de Cristo, 2004) es el villano por excelencia de la trama, siendo el estrambótico alcaide de la prisión donde se encuentra encerrado Breslin, el cual no se lo pondrá nada fácil. Junto al alcaide nos encontramos a Vinnie Jones (El vagón de la muerte, 2008), ejerciendo de mano ejecutora, siendo el encargado de realizar el trabajo sucio que el alcaide manda realizar. También es interesante el papel que hace Faran Tahir como Javed, preso musulmán que compartirá recreo con los protagonistas, el cual me acordé de él por su interpretación en Iron Man (2008). Aquí, está correcto. Y por último en lo referente a secundarios, Amy Ryan (The Wire (Bajo escucha), 2002-2008), mano derecha de Breslin que velará en todo momento por saber su paradero y liberarlo de la trampa en la que lo han metido.

Por lo que respecta a Sylvester Stallone (Rocky, 1976) y Arnold Schwarzenegger (El último desafío, 2013) no hay mucho que decir aparte de que me han gustado los dos por igual. He podido comprobar que siguen siendo dos grandes actores y lo más importante: que funcionan muy bien juntos.

No obstante, no nos quedemos simplemente embobados por la presencia de los actores, porque la cinta en sí, presenta muchas sorpresas y giros de guión bastante espectaculares o por lo menos para sorpresa mía, yo no me los esperaba. La previsibilidad no tiene cabida por lo que concierne a su trama, pero quizás si a su desenlace final, el cual pienso que puede ser a lo que menos importancia habría que dar. Pienso que es una cinta disfrutable, entretenida y que sabe aprovechar bien todo lo que sucede en un escenario tan aparentemente reducido como es una prisión.

En definitiva, pienso que Sylvester Stallone y cía han sabido adaptarse bien a los nuevos tiempos y que es evidente que ya no son lo que fueron, pero quizás el público sigue sin ser consciente de ello, viéndolos con los mismos ojos, siendo en parte comprensible el hecho, pero hay que adaptarse a los nuevos tiempos. Ellos lo están haciendo con sus más y sus menos, ¿Y tú?
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34 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
El consejero
El consejero (2013)
  • 4,7
    11.421
  • Estados Unidos Ridley Scott
  • Michael Fassbender, Penélope Cruz, Cameron Diaz, Javier Bardem, ...
6
The Truancalor
El Consejero es una película de difícil lectura, no apta para todos los paladares, ya que su historia está narrada de una forma particular, difícil de entender si no hacemos dos cosas: la primera, ser abierto de mente y la segunda, no ir con pretensiones de que vamos a encontrarnos con un thriller trepidante y potente porque no lo es.

Ver esta película suscita varios problemas para el público en general, es decir, la gran mayoría, siendo el primero de ellos su narración, la cual es demasiado ambigua, aunque no inentendible. Esto imagino que ocurre porque se ha querido plasmar en la pantalla de forma literal los hechos del libro, cosa que considero un error que acaba lastrando a la película y porque no decirlo, sentenciándola de por si.

Nos encontramos en Nuevo México, lugar de contrabando en el que un abogado (Michael Fassbender, Shame, 2011) de cierto prestigio quiere adentrarse en el turbio negocio de las drogas mediante su socio Reiner (Javier Bardem, Alacrán enamorado, 2013) para sacar tajada. Todo parece funcionar bien hasta que surgen problemas. Y en un mundo como el de las drogas en los que hay cárteles mexicanos y sicarios de por medio, es difícil salir impune.

Trato de comprender en cierto modo la idea que han tenido tanto el realizador Ridley Scott (Alien, el octavo pasajero, 1979) como el escritor Cormac McCarthy al ofrecernos una visión distinta sobre las consecuencias que tiene el tráfico de drogas en un mundo en el que los errores no perdonan a nadie, pero se me hace difícil. La película acaba envolviéndose de complejos diálogos, metáforas que no tienen sentido (quizás en la obra literaria si) y escenas poco descriptivas para que el espectador se sitúe. En definitiva, uno ha de estrujarse un poco el tarro para saber de que va todo este tinglado que estamos visualizando, cosa que a mí no me disgusta, pero que estoy muy seguro que el público en general no será capaz de tolerar algo así.

A todo ello, debo admitir que hay ciertas partes (siendo las mejores aquellas en las que El Consejero y Reiner dialogan) que son pura maestría, debido a que ciertos diálogos, envueltos de una frialdad insuperable, son capaces de estremecerme del asiento. Pienso que aquí los actores juegan un papel importante, ya que creo que sin sus grandes cualidades interpretativas (con excepciones), hubiera costado entender más la trama. Pese a mi admiración por Michael Fassbender, aquí su protagonismo me parece vital para comprender la historia, pero no prescindible, ya que al fin y al cabo forma parte de un entramado que sale mal y acaba pagando las consecuencias. Aquí, si hay que centrarse en alguien, debe ser en Cameron Díaz (La Máscara, 1994), interpretando a Malkina, quien aparentemente parece ser una simple mujer de un traficante de drogas y acaba siendo la que maneja todo el cotarro, es decir, la que hace y deshace según le convenga. Es la gran reina de un tablero de ajedrez en la que si ha de destruir a peones, caballos o torres, lo hará sin miramiento. Es una superviviente y como tal no tiene escrúpulos. Javier Bardem, por su parte da vida a Reiner, traficante de drogas y pareja de Malkina. Su rol y físico extravagante son solo pura fantoche, ya que si en primera instancia pensamos que es él quien maneja el cotarro, es todo lo contrario.

Es un simple peón en toda esta historia. Por otra banda nos encontramos a Brad Pitt (“Guerra mundial Z” 2013) ejerciendo el rol de Westray, un intermediario entre Reiner y el Consejero que conoce mucho mejor que ambos el mundo de las drogas, el cual decide darse el piro a tiempo debido a que sabe que si algo surge mal, las consecuencias serán terribles. Por último, quiero remarcar la patética interpretación de Penélope Cruz (Blow, 2001) , interpretando a Laura, quien tiene una relación con el Consejero. Bien, pues el hecho de ser el personaje que peor lo hace es debido a que cuando ves a su personaje hablar (viéndolo en V.O.S) notas que no hay naturalidad en su inglés, notándose demasiado que es como si lo hubiera ensayado, haciéndolo poco creíble y por tanto, haciendo a su personaje nefasto. Afortunadamente la actriz goza de pocos minutos para alivio del espectador. Me choca este asunto porque a Javier Bardem lo escucho hablar y no noto nada raro, todo lo contrario, siendo su inglés perfecto.

Por último recalco que la cinta tiene una moraleja final bastante curiosa, pero ya poco interesante al habernos encontrado con una cinta lastrada y llena de obstáculos que han impedido ver con comodidad una cinta dificultosa, agria y de atmósfera fría, me atrevería a decir que del mismo estilo de No es país para viejos (2007). Quizás si la adaptación hubiera sido llevada por otro director el resultado hubiera sido mejor. Aunque yo pienso que aquí la cagada no ha sido de Ridley Scott al completo sino que el error es que Cormac McCarthy se haya involucrado tanto en la cinta, limitando las libertades que podría haber tenido una cinta que veo mutilada en muchos aspectos.
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8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil