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Críticas de Samizdat
Críticas ordenadas por:
Demon
Demon (1976)
  • 5,4
    298
  • Estados Unidos Larry Cohen
  • Tony Lo Bianco, Deborah Raffin, Sandy Dennis, Sylvia Sidney, ...
6
Flipante
El guion, obviamente escrito bajo el efecto de sustancias estupefacientes, es delirante y desconoce por completo la coherencia; la producción es peor que cutre, con algunos planos de vergüenza ajena; hay más fallos de raccord que figurantes; los actores se esfuerzan con éxito por merecer un pelotón de fusilamiento...Y, sin embargo, no se puede negar que es una película curiosa, quizá porque aporta un punto de vista inesperadamente raro y morboso sobre la religión en general y el catolicismo en particular, en el que se mezclan a partes iguales la fascinación y la repulsión, y que no hará las delicias de los fundamentalistas en estos tiempos en que toca cogérsela con papel de fumar para hablar de ciertos temas.... Y mola, además, porque todo está fantásticamente sazonado con genésicos encuentros en la cuarta fase, vaginas desubicadas y el producto del saqueo de una tienda de artículos religiosos. Wonderful!!
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El estrangulador de Rillington Place (Miniserie de TV)
El estrangulador de Rillington Place (Miniserie de TV) (2016)
  • 6,1
    310
  • Reino Unido Craig Viveiros
  • Tim Roth, Samantha Morton, Nico Mirallegro, Jodie Comer, ...
3
De lo más anodino
No ayuda a interesarse por la serie conocer el desenlace desde el principio... ¿Qué necesidad habla de mostrar esos planos al comienzo del primer capítulo? Seguramente en Inglaterra la historia será de dominio público, pero para quien la desconozca, como es mi caso, este planteamiento resulta completamente desacertado.

Y luego... el guion es plúmbeo. Insoportablemente tedioso. ¿Cómo se puede aburrir tanto al espectador en solo tres capítulos? La ambientación es pobrísima y se pasa de deprimente. Una y otra vez las mismas calles mal iluminadas del más sórdido Londres de posguerra. Es posible que sea muy fiel a los hechos (no tengo ni idea), pero, francamente, eso me trae sin cuidado. El trabajo de los actores es anodino, y los personajes, empezando por el interpretado por Tim Roth, carecen por completo de profundidad psicológica y solo logran despertar irritación. Bueno, la caracterización de Roth también da en ocasiones un poco de vergüenza ajena.

Por suerte, se acaba pronto.¡Qué alivio! Aquí llegamos al principal valor de la serie: su brevedad. ¿Y lo aliviado que se queda uno cuando se termina?
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4 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Requiem (Miniserie de TV)
Requiem (Miniserie de TV) (2018)
  • 5,5
    608
  • Reino Unido Kris Mrksa (Creator), Mahalia Belo
  • Lydia Wilson, Joel Fry, James Frecheville, Sian Reese-Williams, ...
7
Competente
Logra con dignidad su objetivo de entretener e intrigar. La trama está aceptablemente construida, respetando los cánones del género. La ambientación en Gales es un importante punto a favor, y también lo son las referencias al enigmático ocultista del siglo XVII John Dee, que contribuyen a robustecer la historia.

Ciertamente, y como es habitual en el cine fantástico y de terror, casi nada es original y hay numerosos préstamos/citas/homenajes. Pero los ingredientes se han mezclado con oficio, y el guiso me parece perfectamente comestible.

Recomendable para los aficionados al género.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
El jardín de bronce (Serie de TV)
El jardín de bronce (Serie de TV) (2017)
  • 6,9
    315
  • Argentina Hernán Goldfrid, Pablo Fendrik
  • Joaquín Furriel, Norma Aleandro, Gerardo Romano, Julieta Zylberberg, ...
9
Brillante
Este thriller argentino para la HBO no tiene nada que envidiar a las producciones estadounidenses de la misma marca. El guion, basado en la novela homónima de Gustavo Malajovich (coguionista también de la serie), no solo contiene giros argumentales inesperados que deleitan al espectador, sino que -más importante- está meticulosamente construido para conseguir que todo encaje a la perfección. Un trabajo minucioso de orfebre. La trama tiene elementos -los más- de cine negro urbano, aunque no faltan también los toques de thriller fantástico. Aunque se abordan temas sociales (por ejemplo, la corrupción policial y política), es siempre de forma lateral, ya que la pretensión principal es evidentemente construir un sólido producto de género que enganche al espectador. Y este objetivo se logra con holgura. Quizá hay algún momento, hacia la mitad de la serie, en que se produce un cierto estancamiento, pero luego la historia remonta el vuelo con facilidad.

La ambientación es también de sobresaliente, y convierte a la ciudad de Buenos Aires en protagonista principal, desde la cúpula del palacio Barolo (magníficamente fotografiado) hasta los túneles más ocultos del subte. La serie está llena de referencias a Baires, que sin duda captará mucho mejor el público argentino, pero que son suficientes para dar a la historia un cierto halo de misterio, muy en la línea de otras producciones HBO, como, por ejemplo «True Detective». Y la parte de la trama que se aparta de la capital y se acerca a la Argentina interior está también excelentemente ambientada y fotografiada.

Tanto los intérpretes principales como los secundarios hacen un trabajo excelente, construyendo unos personajes suficientemente creíbles para dar verosimilitud a la trama. Sin duda entre los personajes más interesantes se encuentra el inefable detective César Doberti, interpretado por Luis Luque. Por supuesto no puede tampoco dejar de mencionarse a la gran dama del cine argentino, Norma Aleandro, en un papel menos secundario de lo que en un principio pueda parecer. Pero en general todos los intérpretes rayan a buena altura.

Es cierto que hay algún episodio y personaje accesorio que no aporta nada a la historia y se hubiera podido suprimir, pero esto no obstaculiza el fluir de la acción ni impide en absoluto disfrutar de la serie.

Un thriller de calidad, que no decepciona. Muy recomendado.
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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El ciudadano ilustre
El ciudadano ilustre (2016)
  • 7,1
    8.421
  • Argentina Mariano Cohn, Gastón Duprat
  • Oscar Martínez, Dady Brieva, Andrea Frigerio, Belén Chavanne, ...
9
El lugar de la cultura
A pesar de su tosca factura, el guion está muy inteligentemente construido, Desde lo grotesco, sorprende e incita a la reflexión. Por un lado, está el esperpento sobre la vida en los pueblos del interior, en Argentina, que presenta momentos hilarantes, al tiempo que analiza los defectos de estas sociedades (no sé qué puede haber de verdad en esta representación esperpéntica, aunque no deja de ser cierto que la vida en provincias tiene sus servidumbres, aquí y en las Quimbambas). Interesante, aunque secundario, porque me parece que no es ese el tema principal de la película.

Lo verdaderamente importante, me parece, es la reflexión sobre el lugar de la cultura en la sociedad. En este sentido, me parece una película audaz, que huye de la comodidad de los tópicos y enfrenta el tema con valentía. Desde el esperpento, aborda cuestiones de gran calado.¿Debe el artista halagar los gustos del público o desafiarlos, ofreciéndole nuevos horizontes? ¿Le es lícito pactar con el poder? ¿Tiene alguna posibilidad de ser auténtica una cultura subvencionada?

Sin duda, es relativamente fácil responder a estas preguntas en un plano teórico. Otra cosa, sin embargo, es ser coherente en la práctica.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los niños del paraíso
Los niños del paraíso (1945)
  • 8,2
    2.935
  • Francia Marcel Carné
  • Jean-Louis Barrault, Pierre Brasseur, Pierre Renoir, Arletty, ...
7
Desigual
Una fábula sobre el amor y la felicidad ambientada en el mundo del teatro parisino de la década de 1820. Desde mi punto de vista, más interesante por las circunstancias de su rodaje durante la ocupación nazi o por su majestuosa puesta en escena que por su desarrollo argumental. Me sorprendió saber que los tres personajes masculinos importantes -Baptiste Deburau, Frederick Lemaïtre y el escritor/asesino Pierre François Lacenaire- existieron realmente. Por lo que he leído por ahí, el retrato que de ellos se hace en la película es bastante fiel. Dignas de verse son las secuencias en que se recrean representaciones teatrales, con la atención puesta no solo en el escenario, sino entre candilejas y en los espectadores, especialmente en la heterogénea multitud ávida de novedades que abarrota el «paraíso».

Sin embargo, acaso porque mis expectativas eran altas, en conjunto me ha resultado decepcionante. La trama resulta en el fondo una mera excusa para entrar en ese mundo del teatro. Los enamoramientos y desenamoramientos resultan un tanto artificiales, y encuentro las actuaciones bastante acartonadas, en especial la de Arletty/Garance (francamente, me resulta incomprensible que levante tales pasiones (??). La película fía demasiado a la espectacularidad de la puesta en escena, a mi modo de ver, y descuida otros aspectos igual o más importantes para mantener el interés durante sus más de tres horas de duración. Pese a todo, contiene momentos memorables, y vale la pena verla.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Quarry (Serie de TV)
Quarry (Serie de TV) (2016)
  • 7,2
    767
  • Estados Unidos Michael D. Fuller (Creator), Graham Gordy (Creator), ...
  • Logan Marshall-Green, Peter Mullan, Nikki Amuka-Bird, Chloe Elise, ...
6
Música para el alma
La decepción es el sentimiento predominante al acabar de ver la primera temporada. La serie tiene varios puntos a su favor, que hacen que el comienzo sea más que prometedor: su exquisita y minuciosa ambientación setentera- teniendo como telón de fondo temas como Vietnam o la lucha por los derechos civiles-, la espléndida fotografía, y, sobre todo, una maravillosa banda sonora en la que brillan con luz propia el soul, el blues y el gospel de la época. Sin embargo, el guion no tiene el vigor suficiente para mantener la atención del espectador más allá del tercer o cuarto capítulos, los personajes son planos, las interpretaciones insípidas y la trama muy poco original...Termina haciéndose aburrida, por desgracia, a pesar de que son solo 8 capítulos.

Eso sí, la música, decididamente, vale la pena. Memphis fue en los 60 y 70 el gran centro de la música afroamericana, con el sello Stax (Otis Redding, Johnnie Taylor, Wilson Pickett, Carla Thomas, William Bell y muchísimos otros) como buque insignia: en una escena en que el protagonista habla por teléfono desde una cabina aparece el famoso edificio de la discográfica, con el rótulo "Soulsville USA". Y hay varios guiños y referencias musicales a lo largo de la serie, lo que la hace muy interesante para el aficionado a este tipo de música (y no solo a esta, ya que aparecen otras bandas locales de la época, como Big Star, no relacionadas con el soul pero igualmente excelentes). La banda sonora escoge a menudo temas y artistas no excesivamente conocidos, pero de altísima calidad.

En conjunto, una serie cuidadosamente producida, y muy disfrutable en este aspecto -yo diría que solo por eso ya vale la pena verla-, que fracasa sin embargo en lo esencial: la historia. Una pena.
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un monstruo viene a verme
Un monstruo viene a verme (2016)
  • 6,7
    33.173
  • España J.A. Bayona
  • Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Liam Neeson, ...
1
No vayas a ver al monstruo
Engendro comercial e inauténtico que busca asegurarse una buena taquilla recurriendo a 1) estereotipos políticamente correctos, 2) efectos especiales deslumbrantes al servicio de ideas simplonas y poco originales, y 3) una intensísima y agotadora campaña publicitaria. La historia no puede resultar más falsa, y ni su acuosa fotografía ni las pobretonas interpretaciones -las de todo el elenco- ayudan en nada. Antes al contrario. Sensiblería de pacotilla, personajes falsos de toda falsedad, relatos pretendidamente profundos... Un intento de hacer algo parecido a "El laberinto del fauno" pero sin ningún talento, aplicando mecánicamente fórmulas predecibles y ñoñas. Produce sonrojo esta consagración mediática de la mediocridad más absoluta.

Un monstruo que será pronto olvidado. Por fortuna.
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52 de 86 usuarios han encontrado esta crítica útil
Peppermint Candy
Peppermint Candy (1999)
  • 7,1
    432
  • Corea del Sur Lee Chang-dong
  • Kyoung-gu Sul, Yeo-jin Kim, Moon So-ri, Jung Suh
10
De cómo una dictadura envileció a un país
Magnífica película.

La escena inicial es también la escena final, y el enigma que el espectador debe descifrar durante su visionado. El filme relata, en escenas que van retrocediendo cada vez más en el tiempo, la historia del suicida Yong-ho, de quien sólo iremos conociendo su pasado –y las razones de su suicidio--, a medida que la película avance. De 1999, año en que se sitúa la escena inicial, vamos retrocediendo progresivamente a fechas anteriores (1994, 1987, 1984, 1980, 1979) para descubrir acontecimientos que marcaron la vida del protagonista. Este «viaje a la semilla» es al mismo tiempo un recorrido por veinte años de la historia reciente de Corea, y permite explorar el trauma que para este país supuso la dictadura militar, con momentos terribles como la masacre de Gwangju (1980), en que cientos de estudiantes que se manifestaban contra el régimen fueron brutalmente asesinados. En este recorrido vamos conociendo facetas muy diferentes, incluso contradictorias, de la personalidad de Yong-ho, y descubriendo cómo su vida, al igual que la de su país, fue envilecida por la dictadura.

La película no se circunscribe a su dimensión sociopolítica; de hecho, para mí su principal atractivo es su lirismo y lo que dice sobre los sentimientos, sobre el paso irrevocable del tiempo y la conciencia del fracaso, sobre la nostalgia del primer amor y el recuerdo del sabor de los caramelos de menta que dan título a la cinta. Unos caramelos de menta que algo tienen que ver con el trineo de Charles Foster Kane y con la magdalena de Proust, aunque su sabor sea posiblemente aún más amargo...

«Peppermint Candy» es un viaje imposible a la inocencia juvenil que se perdió para siempre, asfixiada por la dictadura militar que rigió los destinos de Corea del Sur hasta 1987, pero también por la grisura, el tedio, el fracaso. La poco usual forma elegida para el relato encaja perfectamente con lo que se cuenta: la narración invertida no es un recurso gratuito, sino un instrumento eficaz para explorar las causas de la podredumbre, el origen de ese tren que recorre la película y termina/empieza arrollando al desesperado protagonista en la escena inicial.
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El flautista
El flautista (1972)
  • 6,0
    52
  • Reino Unido Jacques Demy
  • Donovan, Donald Pleasence, Diana Dors, John Hurt, ...
4
Hippies en Hamelín
Segunda vez que el director francés Jacques Demy adapta a la pantalla un cuento de hadas, después de la muy personal «Piel de asno», realizada el año anterior y protagonizada por Jean Marais y Catherine Deneuve. En comparación con la mencionada, «The Pied Piper», rodada en el Reino Unido con producción y reparto enteramente británicos, es una obra mucho más impersonal, en la que apenas se deja sentir la huella del autor en ciertos detalles, como el uso del color en las vestimentas de ciertos personajes (rojo para el clero y verde para la milicia), y algunos llamativos detalles visuales y anacronismos intencionados. Lo que sí destila la película es un cierto aroma de contracultura hippy, muy propio de la época en que se rodó: crítica del establishment, exaltación del artista bohemio y de la vida nómada, etc.

El punto de partida es un poema de Robert Browning, muy conocido en el mundo anglosajón, que recrea el cuento «El flautista de Hamelín» de los hermanos Grimm. La escueta trama del cuento se enriquece con nuevos personajes y situaciones, siempre con la intención de subrayar la codicia insaciable de los poderosos y la inteligencia y sensibilidad de los artistas. A diferencia de lo que ocurría con «Piel de asno», la historia se sitúa en un momento histórico concreto, plasmado de forma relativamente verosímil: el siglo XIV europeo, la época de la Peste Negra. El tono es mucho más realista, figurando como único elemento fantástico los poderes mágicos del flautista, un hippy "avant la lettre" interpretado por el famoso cantante inglés Donovan, que de paso aprovecha para endilgarnos unas cuantas cancioncillas de su repertorio, acompañándose de una nada medieval guitarra llena de floripondios. De todas formas, tanto la musica como el color tienen en esta pelìcula un papel mucho menos destacado que en otras obras de Demy. La fotografía es relativamente oscura, con pocos contrastes cromáticos; nada que ver con el despliegue de colores de «Los paraguas de Cherburgo» o «Las señoritas de Rochefort».

El resultado es bastante mediocre, aunque se deja ver y hasta puede resultar entretenida para el público infantil. Muy decepcionante sin embargo para los admiradores de Jacques Demy que esperen encontrarse con una película a la altura de sus obras maestras. Prescindible.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La lluvia de julio
La lluvia de julio (1966)
  • 6,4
    46
  • Unión Soviética (URSS) Marlen Khutsiev
  • Yevgeniya Uralova, Aleksandr Belyavskiy, Yuri Vizbor, Aleksandr Mitta, ...
4
Desesperante
Se propone la película retratar la desesperanza y el hastío vital de los jóvenes soviéticos en los años 60. A fe que lo logra: pocos filmes transmiten el tedio de forma tan eficaz como esta soporífera cinta de Marlen Khutsiyev. Con una palpable influencia del cine de Jean-Luc Godard (en alguna escena me ha parecido reconocer una cita, homenaje o plagio de «Bande à part»), pretende hacer el retrato psicológico de una pareja mediante una sucesión bastante inconexa de secuencias documentales en que se muestra la vida cotidiana en Moscú (con personas mirando estupefactas a cámara incluidas), planos fijos de personajes muy quietos y meditabundos y escenas en que un grupo de «intelectuales» esnobs cantan, bailan, se van de excursión y, sobre todo, parlotean sobre banalidades. Todo ello montado sin ningún ánimo de construir una narración coherente y con un implacable sadismo hacia el espectador.

Valen la pena, sin embargo, las tomas de las calles de Moscú que retratan el día a día en la URSS en los comienzos de la gris y terrible «era Brezhnev», la fotografía en blanco y negro, con algunos planos recordables, y las canciones de Bulat Okudzhava, uno de los mejores cantautores rusos de todos los tiempos.
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4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Asesinato por decreto
Asesinato por decreto (1979)
  • 6,6
    1.419
  • Reino Unido Bob Clark
  • Christopher Plummer, James Mason, David Hemmings, Susan Clark, ...
7
Entretenida
Competente película de intriga que tiene el atractivo de reunir a dos mitos de la Inglaterra victoriana, Sherlock Holmes y Jack el Destripador. Trama basada en el libro «Jack The Ripper: The Final Solution» (1976), de Stephen Knight, que presenta una solución más sugestiva que verosímil al enigma del asesino de Whitechapel. Cuidadosa (y neblinosa) ambientación londinense, magnífico tándem protagonista y brillantes secundarios, de Donald Sutherland a John Gielgud. Atisbos de crítica social e incluso cierto cuestionamiento del papel de la institución monárquica.

Para pasar un rato entretenido, muy especialmente los seguidores del ilustre inquilino de Baker Street, que no quedarán decepcionados con esta aventura apócrifa de su héroe.
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La piel
La piel (1981)
  • 6,5
    516
  • Italia Liliana Cavani
  • Marcello Mastroianni, Claudia Cardinale, Burt Lancaster, Ken Marshall, ...
6
Babilonia mon amour
La siempre polémica directora italiana Liliana Cavani («Portero de noche», 1974) opta en esta ocasión por poner en imágenes una novela autobiográfica del no menos controvertido Curzio Malaparte, «La piel» (1949), que forma con «Kaputt» (1944) un díptico sobre sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. La acción transcurre entre octubre de 1943 y junio de 1944, aproximadamente: desde la llegada del ejército estadounidense a Nápoles, ciudad de la que los alemanes habían sido ya expulsados por la población civil, hasta la partida de este mismo ejército hacia el Norte, para liberar Roma. Cavani sintetizó en una entrevista el argumento de su película como el encuentro entre dos mundos muy diferentes:«De un lado los americanos, ricos, bien afeitados, con divisas y zapatos relucientes […] Del otro, una ciudad en la que hacía tres años que no se comía». La película, como la novela de Malaparte, subraya la ingenuidad y la brutalidad, a veces inconsciente, de los ocupantes norteamericanos, y la degradación moral en que la miseria sumió a Nápoles, que aparece en la película como una moderna Babilonia donde tiene su asiento toda depravación imaginable.* «La piel» saca a a la luz los aspectos negativos de la invasión aliada de Italia, rehuyendo las simplificaciones morales tan frecuentes en el cine sobre la contienda mundial y mostrando las debilidades de los «buenos» en lugar de reiterar una vez más las atrocidades cometidas por los alemanes.

El personaje principal es el propio Malaparte (Marcello Mastroianni), fascista arrepentido que funge ahora de capitán del nuevo ejército italiano y de factótum del general Cork (trasunto apenas encubierto del general Clark), bonachón e ingenuo comandante del ejército aliado interpretado certeramente por el incombustible Burt Lancaster. Claudia Cardinale aparece brevemente como la princesa Consuelo Caracciolo, aristocrática y sofisticada amante del protagonista, pero el peso del reparto lo llevan los estadounidenses Ken Marshall y Alexandra King, que a mi juicio no acaban de estar a la altura.

La voluntad de desmitificar la historia oficial, huyendo de versiones más reconfortantes sobre los mismos hechos, es a mi modo de ver el principal valor de la película, heredado del libro de Malaparte. Sin embargo, y aunque el filme posee una innegable carga de verdad, la autora potencia principalmente lo escabroso, convirtiendo su obra en una inagotable exhibición de truculencias destinadas a provocar el horror o el asco del espectador. Logrado el objetivo de mostrar cómo la guerra saca lo peor del ser humano, sólo la complacencia en lo morboso explica ciertas secuencias de muy dudoso gusto.**

Aunque dista mucho de ser redonda y abusa más de la cuenta del efectismo más vacuo, la película resulta interesante. Aporta una mirada diferente y transgresora que no cabe echar al olvido.
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El otro señor Klein
El otro señor Klein (1976)
  • 6,8
    756
  • Francia Joseph Losey
  • Alain Delon, Jeanne Moreau, Francine Bergé, Juliet Berto, ...
10
Apasionante
El «Dopplegänger», el doble, es uno de los temas favoritos del cine fantástico, que ha explotado con frecuencia el desasosiego que nos produce el encuentro con otro que al mismo tiempo es y no es uno mismo. «El otro señor Klein», magnífica película rodada en Francia por el estadounidense Joseph Losey, recurre también a la idea del doble, pero no para construir un relato fantástico al uso, ni para explorar los vericuetos de la psique humana -como haría ese mismo año y en ese mismo país otro expatriado, Roman Polanski («El quimérico inquilino», 1976)-, sino como metáfora política, para reflexionar acerca de la actitud del pueblo francés ante la persecución de que fueron objeto los judíos durante la ocupación alemana (1940-1944). Porque, en este caso, «el otro» es el judío. Losey critica con ferocidad la actitud pasiva e indiferente con que los franceses aceptaron la persecución de los judíos. Una persecución que se materializó no solo en leyes raciales discriminatorias, sino también en deportaciones masivas, como la redada del «Vel d' Hiv» (Velódromo de Invierno) , entre los días 16 y 17 de julio de 1942, que se saldó con la detención de 13.152 personas, la mayor parte de las cuales fueron enviadas a campos de concentración. (Sobre este mismo vergonzoso suceso, de importancia central en «El otro señor Klein», se han estrenado en 2010 dos películas: «La redada» y «La llave de Sarah»).

«El otro señor Klein» cuenta la historia de Robert Klein (Alain Delon), un marchante de arte que vive confortablemente en el París ocupado. No es antisemita, pero no tiene empacho en aprovechar la difícil situación de los judíos para obtener beneficios económicos. Elegante, bon vivant, amado por varias mujeres, no hay problemas en su vida hasta que un día encuentra en su puerta la revista, «Informaciones judías», que se distribuye exclusivamente entre la comunidad israelita, con su nombre y dirección. Al indagar descubre que existe en París otro Robert Klein, fichado como judío, y desde entonces dedica todas sus energías a dar con él. El señor Klein encarna la actitud del francés medio ante la persecución de los judíos. De hecho, el nombre del personaje no es casual, sino que fue tomado por los guionistas, Franco Solinas y Fernando Morandi, de un personaje real entrevistado por Marcel Ophüls para su excelente y polémico documental «Le chagrin et la pitié» (1969), acerca de la colaboración de los franceses con los ocupantes alemanes. Dicho personaje, llamado Marius Klein, era un comerciante alsaciano que, para evitar ser confundido con un judío a causa de su apellido, publicó anuncios en la prensa dejando muy claro que era francés de pura cepa. Aceptando así, sin cuestionársela en absoluto, la aberrante lógica de los ocupantes nazis.
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pasqualino: Siete bellezas
Pasqualino: Siete bellezas (1975)
  • 7,3
    538
  • Italia Lina Wertmuller
  • Giancarlo Giannini, Fernando Rey, Shirley Stoler, Elena Fiore, ...
9
Obra maestra
¿Es posible aunar en una misma película la reflexión sobre el Holocausto y el humor más zafio? ¿Hablar de la más terrible degradación del ser humano al tiempo que se hace reír al respetable con chistes de pedos y letrinas? Aunque no lo parezca, es posible. Lina Wertmüller lo hizo en esta película, y el resultado es una obra maestra inapelable, una comedia dramática que está, a mi modo de ver, entre lo mejor y más profundo que el cine ha podido decir acerca de la barbarie nazi y, por extensión, acerca de la condición humana.

Las películas de Wertmüller no son, sin duda, un manjar apropiado para todos los paladares. Más que a degustar un exquisito bistec, la experiencia de ver alguna de sus obras equivale a darse un atracón de callos con garbanzos, tan apetitosos como grasientos. «Pasqualino Settebellezze» es la mejor de las tres películas de Wertmüller que he visto (las otras son «Mimí metalúrgico herido en su honor» y «Film de amor y anarquía»), y no precisamente porque se aparte de su línea habitual, sino más bien porque la lleva al extremo. Relata la historia de un hampón napolitano de poca monta, Pasqualino, apodado irónicamente «Siete Bellezas» por tener siete hermanas, a cual más fea. Lo conocemos durante la Segunda Guerra Mundial, cuando acaba de desertar y se pierde por los brumosos bosques alemanes hasta que es capturado y enviado a un campo de concentración. Al tiempo que se nos cuenta esto, mediante una serie de flashbacks sucesivos se nos relata su vida en Nápoles antes de la guerra y el crimen que se vio obligado a cometer para mantener el «honor» de la familia, con resultados catastróficos. Dos líneas argumentales, por lo tanto, con un marcado contraste visual: la luminosidad del sol de Nápoles y su abigarrada y barroca arquitectura frente a la siniestra y desoladora penumbra de los barracones del campo de concentración alemán. El acertado montaje permite un interesante juego de espejos entre las dos historias que se nos cuentan: en Nápoles, Pasqualino hace lo imposible por cuidar su imagen y su concepto del honor; en Alemania, ya sólo cuenta sobrevivir a toda costa.

A lo largo de ambas líneas argumentales, lo esperpéntico y lo macabro van frecuentemente de la mano, aunque es cierto que las secuencias del campo de concentración, aun sin excluir el humor, son de una enorme dureza. En un ambiente irreal (semioscuridad, colores fríos, neblinas) se nos presenta un panorama digno del Infierno de Dante. Además, el contraste con la comicidad de otros momentos de la película hace que estas escenas resulten aún más horribles. La historia napolitana, en cambio, abunda más en peripecias cómicas, satirizando, como en otra gran película de Wertmüller («Mimí metalúrgico herido en su honor»), los alambicados códigos de honor y el desmesurado machismo propios del sur de Italia.
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31 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bice skoro propast sveta
Bice skoro propast sveta (1968)
  • 6,8
    32
  • Yugoslavia Aleksandar Petrovic
  • Annie Girardot, Ivan Palúch, Mija Aleksic, Eva Ras, ...
4
Costumbrismo rural
«Bice skoro propast sveta» (verso inicial de una canción popular que puede traducirse como «pronto llegará el fin del mundo») es un drama rural, ambientado en Voivodina (como la excelente «Encontré zíngaros felices», la película anterior de Petrovic), libremente basado en «Los demonios» de Dostoiévski. A la aldea remota en que se desarrolla la acción llega una nueva maestra, pintora aficionada y comunista convencida, interpretada por Annie Girardot, que trastorna la vida de Trisa, un sencillo criador de cerdos (Iván Paluch). Este es el reactivo que pondrá en marcha la tragedia, aunque ya previamente se nos ha mostrado la crueldad reinante en la vida de esa comunidad rural, nada idealizada, de la Yugoslavia profunda (por ejemplo, cuando, durante la celebración de una boda, una deficiente mental es atormentada para diversión de los mozos del lugar) y el peso que en ella tiene el fanatismo religioso.

Petrovic asigna la función del coro en esta tragedia a una orquesta gitana de las que amenizan bodas, bautizos y funerales, que repite una y otra vez los mismos estribillos, de forma realmente cansina. La pretensión, supongo, es que las canciones populares glosen los acontecimientos que se relatan, pero en mi opinión el tono burlesco de estos temas musicales hace que la tragedia degenere en farsa, algo a lo que contribuye también el muy escaso metraje de la película (poco más de hora y cuarto), apenas suficiente para desarrollar mínimamente los personajes. No hay más que ver, por ejemplo, a qué velocidad se despacha todo el asunto del crimen y el apresamiento del «culpable». En cualquier caso, no parece que la trama en sí sea la principal preocupación del director, más interesado en mostrarnos estampas de la vida rural, con cerdos correteando por las calles y palurdos que aplauden a rabiar el espectáculo de una mujer bigotuda. De forma lateral y a mi modo de ver bastante forzada, en secuencias completamente desvinculadas de la acción principal, se abordan también temas políticos entonces de actualidad: aparece un grupo de checos que ha llegado huyendo a causa de la reciente invasión soviética de Checoslovaquia (1968), y se hacen comentarios sobre el aburguesamiento de la clase política yugoslava.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Corto y con filo
Corto y con filo (1998)
  • 6,4
    446
  • Alemania Fatih Akin
  • Mehmet Kurtulus, Aleksandar Jovanovic, Adam Bousdoukos, Regula Grauwiller, ...
5
Malas calles
Primer largometraje dirigido por el cineasta alemán de origen turco Fatih Akin, antes de su gran éxito internacional «Contra la pared» (Oso de Oro en el Festival de Berlín de 2004). Es una historia de amistad y delincuencia que puede recordar un poco la atmósfera de ciertas películas de Scorsese, en particular «Malas calles». De hecho, el propio Akin ha señalado en ocasiones las similitudes de su cine, que aborda la situación de la comunidad turca en Alemania, con el de Scorsese, que ha tratado con frecuencia temas relacionados con los italianos de Estados Unidos.

La acción se desarrolla en Altona, un distrito de Hamburgo, y tiene como protagonistas a tres amigos, todos ellos inmigrantes de segunda generación, pero de diferentes orígenes étnicos, y todos ellos delincuentes de poca monta: un turco, Gabriel (Mehmet Kurtulus), un griego, Costa (Adam Bousdoukos) y un serbio, Bobby (Aleksandar Jovanovic). Cada uno de los personajes tiene su propia obsesión: Bobby, admirador de la película «Scarface», protagonizada por De Niro, sueña con convertirse en un poderoso gánster; Costa se debate entre sus tendencias delictivas y una extraña manía religiosa (que recuerda a la del personaje interpretado por Harvey Keitel en la citada «Malas calles»); en cuanto a Gabriel, de quien descubrimos al comienzo del filme que ha pasado una larga temporada en la cárcel, sueña con instalarse en Turquía. Se nos subraya desde el comienzo la fuerza e intensidad de la amistad entre los tres, que será puesta a prueba durante el desarrollo de la película.

Como luego en su obra posterior, Akin muestra la realidad multicultural de las grandes ciudades alemanas, o al menos de Hamburgo, ciudad en la que creció el propio cineasta (sólo dos de los personajes secundarios de cierta importancia son de origen alemán). A diferencia de lo que ocurre en sus películas posteriores y más conocidas, no se centra sólo en la comunidad turca, sino en las relaciones entre diferentes comunidades de inmigrantes. Sorprende la fluidez de estas relaciones, incluso entre nacionalidades tradicionalmente hostiles, como es el caso de griegos y turcos. Pero la película va más allá de este retrato de una nueva sociedad europea, y nos presenta un thriller bastante creíble, con ciertas resonancias de Scorsese y Coppola pero con personalidad propia, en el que interesan más las personas que las escenas de acción (no se busquen momentos espectaculares en este sentido, porque no los hay), con predominio de planos cortos y una fotografía oscura y deprimente.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
El ogro
El ogro (1996)
  • 6,4
    977
  • Alemania Volker Schlöndorff
  • John Malkovich, Armin Mueller-Stahl, Marianne Sägebrecht, Gottfried John, ...
5
Dejad que los niños se acerquen a mí
Un procedimiento frecuente en libros y películas con una intención crítica, pero a los que se quiere dotar de un tono cómico que resulte atractivo al lector, es servirse de un protagonista tirando a cortito, que por más que resulte zarandeado por el destino tiene la fortuna de caer siempre de pie. De este tipo serían el Cándido de Voltaire o el inefable Forrest Gump; de este tipo sería también Abel, el protagonista de la pelicula «El ogro» de Volker Schlondorff. Abel es un francés rarito que nos cuenta su vida desde un episodio de su infancia (recuerdos del internado: imágenes en sepia) hasta su madurez, en la que vive un periplo que le lleva hasta el corazón de la Alemania nazi. Los dos centros de gravedad de la película son, por un lado, la personalidad del protagonista; por otro, el extraño y siniestro País de las Maravillas que visita.

Del protagonista, interpretado por John Malkovich, es difícil decir si sufre propiamente un retraso mental, o si simplemente, absorto en sus propias obsesiones, prefiere mantenerse al margen del drama que se desarrolla a su alrededor. Sus principales rarezas son su afición por los niños (preferentemente varones, aunque no de forma exclusiva), su amor por los animales y el hecho de que posee, o cree poseer, un extraño don de naturaleza sobrenatural. En mi opinión, el personaje no está del todo bien perfilado, y tampoco tiene el tirón suficiente como para convertirse en motor de toda la película.

(sigue abajo, sin reventar la película)
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3 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
El aprendiz de brujo (Krabat)
El aprendiz de brujo (Krabat) (1977)
  • 6,7
    106
  • Checoslovaquia Karel Zeman
  • Animation
7
Interesante
Karel Zeman es uno de los grandes nombres del excelente cine de animación checo, bien provisto de figuras de primera fila, de Trnka a Svankmajer. La obra de Zeman se caracteriza por mezclar animación e imagen real, algo que no ocurre sin embargo aquí (a excepción de algunas tomas de humo y agua hábilmente empleadas): el cineasta ha preferido emplear en este filme la denominada «cutout animation», consistente en utilizar figuras planas recortadas, de madera en este caso, y animarlas mediante la técnica de «stop -motion». Gracias a este procedimiento, Zeman consigue con «El aprendiz de brujo» una obra de una extraordinaria belleza visual, que evoca las xilografías medievales, confiere a los personajes un hieratismo muy acorde con la atmósfera y resulta particularmente apropiada para las numerosas metamorfosis mágicas que salpican el relato.

El argumento procede de «Krabat y el molino del diablo», una novela del escritor alemán de origen checo Ottfried Preussler, célebre entre los lectores infantiles y juveniles españoles (al menos de anteriores generaciones) por su serie de relatos dedicados al bandido Saltodemata. Trata de un joven aprendiz de brujo, remoto antecesor de Harry Potter, que se enfrenta a un poderoso y maligno hechicero. La historia en sí resulta un tanto insípida, pero se sostiene gracias a la prodigiosa inventiva visual de Zeman.

En resumen, una película recomendable para niños y adultos, y un feliz recordatorio de que en la historia del cine de animación ha habido muchas cosas interesantes aparte de los productos que comercializan regularmente las industrias norteamericanas del ramo.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
En un mundo mejor
En un mundo mejor (2010)
  • 7,2
    12.573
  • Dinamarca Susanne Bier
  • Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm, Ulrich Thomsen, William Jøhnk Nielsen, ...
7
Vale la pena
Indudablemente, vale la pena acercarse al cine para ver esta película de Susanne Bier, «arrepentida» del movimiento «Dogma 95», que reflexiona sobre la violencia con una gran seriedad, huyendo de los reconfortantes tópicos habituales. Un retrato desgarrador de la infancia en que están presentes el acoso escolar, las problemáticas relaciones con los padres y el terrible trauma que supone la muerte prematura de un ser querido. El argumento parte de la amistad entre dos preadolescentes daneses, cada uno con su propia y dolorosa historia a cuestas, y de los problemas de sus respectivas familias. Los caracteres de los protagonistas son muy diferentes: mientras que uno de ellos, víctima de acoso en la escuela y traumatizado por el divorcio de sus padres, busca ante todo ser aceptado y querido, al otro le mueve únicamente una sed insaciable de venganza por la terrible injusticia que ha supuesto para él la muerte de su madre. (El título original del filme («Hævnen») significa «venganza»). Cabe subrayar las semejanzas de esta obra con otra reciente película de un ex-dogmático, «Submarino» de Thomas Vintenberg, también muy recomendable, que aborda temas de igual o parecido calado con un estilo muy parecido.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil