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Críticas de Juan Ignacio
Críticas ordenadas por:
Destinos
Destinos (2017)
  • 6,6
    542
  • Bulgaria Stephan Komandarev
  • Ivan Barnev, Georgi Kadurin, Borislava Stratieva, Anna Komandareva, ...
7
En taxi por Sofía.
Mihail, recientemente reconvertido en conductor de taxi para ayudar a su depauperada economía familiar, es extorsionado por un financiero (cuya sombra es alargada en la administración pública) que habla en nombre de un grupo mafioso; si antes le pedían 100.000 levas para acceder a la ayuda de la Unión Europea, imprescindible para que su pequeña empresa productora de componentes mecánicos pudiese continuar en pie; por no haber pagado a tiempo, ahora le piden 200.000 (el funcionario del juzgado ya se ha presentado a ejecutar el embargo de la empresa, maquinaria y domicilio particular de Mihail y está a la espera de la última orden del extorsionador). El hombre, desesperado, dispara tres veces contra el sinvergüenza, matándole, y a continuación se suicida. Esa misma noche la noticia será comentada por numerosos radioyentes en la emisora de radio que llevan sintonizada los taxistas de Sofía cuyos trayectos vamos a seguir como espectadores.

Stephan Komandarev dirige, y escribe el guion junto a Simeon Ventsislavov, de esta coproducción entre Bulgaria, Alemania y Macedonia del Norte, en la que se da una imagen absolutamente negativa de la sociedad búlgara actual. No obstante, si nos detenemos a examinar cada caso que se nos expone, podemos deducir que aunque sean situaciones sangrantes para aquel país también pueden ser extrapoladas a cualquier otra parte de la sociedad occidental, ya sea en mayor o menor medida. Las extorsiones mafiosas como la que inicia la película, y que según podemos deducir, por lo que en ella se dice, allí se dan a diario, nos puede resultar algo peculiar de ese país balcánico; pero los demás sucesos: la menor que se prostituye para vivir lujosamente, o al menos muy por encima de las posibilidades familiares, aun sin pasar ninguna necesidad en lo básico; la emigración de profesionales muy cualificados en busca de mejores salarios; jóvenes nihilistas movidos únicamente por el hedonismo, sin pensar para nada en el futuro que vaya más allá de la próxima noche; parejas adúlteras; un taxista que completa su jornal vendiendo productos de procedencia ilegal y que trata de engañar a sus clientes; intentos de suicidio debido a la mala situación económica y a la baja autoestima personal; quien se aprovechó en su día de su posición social para cerrar las puertas laborales a alguien por despecho; la soledad absoluta de un hombre que ya va siendo mayor y que la muerte le ha dejado sin su único familiar y único sostén anímico (por cierto esta historia está basada en el cuento 'Miseria', de Chéjov); y el parado de larga duración que se quedó sin trabajo por ser un pequeño artesano que se vio perjudicado por la llegada de grandes centros comerciales, todas ellas, son situaciones reconocibles en lugares que nos resultan mucho más cercanos.

Komandarev, que dirige muy bien su trabajo, parece no haber ni una escena, ni secuencia, ni de más ni de menos, haciendo un acertado y muy buen uso de la steadicam, cuya proximidad a los personajes, más con la conseguida en las escenas de los interiores de los vehículos, hace aun más intensa la tensión vivida, tiene todo el derecho en presentar un mundo pleno de amargura, realista, sí; pero que al no ofrecer tan siquiera ni una posibilidad a la esperanza, por pequeña que sea, acaba dando la impresión de que se termina regodeando en la visión pesimista que de su país transmite, dado lo cual el espectador tendrá derecho a pensar que no puede ser imposible que algún cliente de taxi en Sofía no sea absolutamente desgraciado. Y aunque alega, al indicársele el absoluto derrotismo de su obra, que ésta contiene también humor, he de decir que si se da dicho humor, que habría que considerarlo, es tan solo con el propósito de que la sonrisa se te quede de inmediato helada, lo que acentúa la acritud de lo que se está presenciando.

Según sus declaraciones, el director búlgaro desea que este film sea el primero de una trilogía a la que seguirá otro en el interior de coches de policía, para finalizar con la visión nocturna de esta ciudad desde el interior de ambulancias. En fin...

A destacar, al igual que hecho con la dirección, la interpretación coral, así como el excelente montaje que da bastante dinamismo al relato.
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Corn Island
Corn Island (2014)
  • 7,2
    1.186
  • Georgia George Ovashvili
  • Ilyas Salman, Mariam Buturishvili, Tamer Levent
7
Curso fluvial.
Al comenzar la película un texto pone al espectador en antecedentes: El río Enguri, que hace frontera natural. de norte a sur, entre Georgia y la autoproclamada República de Abjasia, después de un invierno y comienzo de primavera de fuertes crecidas, deja suficientes sedimentos como para formar islas que los lugareños aprovechan para sembrar maíz (si bien se rodó en una isla creada artificialmente y en un lugar más seguro, en el embalse Tkibuli, en el centro de Georgia). El protagonista de esta historia, del que nunca sabremos su nombre, llega a una de estas islas, comienza a construir una cabaña, que terminará acompañado de su nieta, 13 años, y más tarde los dos sembrarán el maíz para después vigilarlo y finalmente cosecharlo. Mientras tanto lanchas con militares georgianos, abjasios y rusos (el ejército ruso es quien sostiene al gobierno abjasio) pasarán por el lugar. La tranquilidad habitual será rota por la llegada de un soldado georgiano, herido, al que abuelo y nieta esconderán, de unos y otros, y cuidarán.

Película muy sencilla, a pesar de ser una coproducción entre seis países (Georgia, Francia, Alemania, Chequia, Kazajistán y Hungría), que sitúa la acción en 2008 (cuando tras años de tensa calma se intensificaron las escaramuzas entre contendientes) y nos habla del curso de la naturaleza, del trabajo humano, del paso de una niña a adolescente y de un conflicto bélico, más o menos activo, que sigue presente desde 1992.

George Ovashvili, veterano director georgiano, dirige este film del que es coguionista junto a Roelof Jan Minneboo y Nugzar Shataidze. Con escasos diálogos (como curiosidad decir que el actor principal, Ilyas Salman, es turco) y con secuencias sobrias, pero locuaces y muy líricas, se nos muestra de forma pausada, precisa y sin redundancia alguna lo señalado en la sinopsis. Poco sabremos de los personajes, tan solo que los padres de la niña murieron y que está al cuidado de su abuelo, quien a pesar de su parquedad la ama. El descubrimiento propio de la niña de su paso a la adolescencia se expone de forma bella y concisa. El celo del hombre en salvaguardar lo suyo se muestra igualmente de manera inequívoca sin que hagan falta palabras. El devenir de la naturaleza, representada por ese río, tampoco requiere reiteraciones...

Paso a la zona spoiler.
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Fraternidad (C)
Fraternidad (C) (2018)
  • Canadá Meryam Joobeur
  • Kais Ayari, Mohamed Graïaa, Mouldi Kriden, Jasmin Lazid, ...
8
Hermandad.
Traducir el título de este cortometraje por 'Fraternidad' no es, a mi parecer, lo más acertado. Ya sé que fraternidad y hermandad significan lo mismo. Pero en este caso, además de una hermandad de hermanos de sangre, que se da en la historia, se habla, lo dice expresamente el personaje de Malek (y la directora, Meryam Joobeur, lo explicó en una entrevista en la revista canadiense 'Voir'), de la unión con sus hermanos musulmanes, y todos conocemos de qué se habla cuando alguien se refiere a 'hermandad musulmana', y más en tiempos de guerra, como en Siria.

La acción transcurre en la zona costera del norte de Túnez, en concreto en la gobernación de Bizerta. Mohamed vive humildemente de lo que obtiene con su pequeño rebaño de ovejas junto a su mujer Salha y sus hijos Chaker y Rayane, de unos 11 y 5 años de edad, respectivamente. El mayor, Malek, regresa tras un año de ausencia que ha pasado combatiendo con las tropas del Estado Islámico. Pero no vuelve solo, lo hace con su mujer, de 14 años, que viste el niqab. Si Mohamed desaprobó la marcha de su hijo en su momento, tampoco le agrada su retorno que, además, le ponen a él, y a su familia, en un serio compromiso.

Meryam Joobeur (nacida en Túnez, con nacionalidad estadounidense y residente en Montreal) es la directora de este cortometraje (producido entre Canadá, Túnez, Catar y Suecia) y autora de su guion. Sorprende la gran calidad de su trabajo, no solo por la fuerza de su argumento, sino por la manera de estar realizado. En formato 4:3, con enorme sobriedad, pero con unas escenas contenidas, escuetas, sin ningún alarde, llenas de recia belleza, que rezuman credibilidad y que hablan por sí solas; con unas bonísimas interpretaciones de Mohamed Graïaa y de Salha Nasraoui, los dos únicos actores profesionales del plantel, en los papeles de los padres de Malek y sus hermanos (los tres son hermanos en la vida real, de familia de pastores, a quienes Joobeur encontró casualmente mientras buscaba localizaciones con su director de fotografía). Utilizando muy bien las elipsis, la autora de esta obra nos narra el drama de esta familia ocasionado por la partida de su hijo mayor a luchar en las filas del Estado Islámico, pero de la misma manera nos muestra las razones de lo que fue en realidad una fuga de su entorno y el motivo del regreso, huida en la que el padre del muchacho tuvo mucho que ver y que él mismo, por no atenerse a razones y precipitarse en su juicio y acción, sin esperar a conocer los motivos de su vuelta, estropeará definitivamente la vida de la familia.

Cortometraje premiado como el mejor de Canadá en 2018 y presentado en numerosos festivales de todo el mundo con un éxito merecido, tanto que la autora dice estar ya trabajando en un largo sobre el mismo en el que pretende dar mayor protagonismo al papel de la madre.
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La sociedad literaria y el pastel de piel de patata
La sociedad literaria y el pastel de piel de patata (2018)
  • 6,4
    1.907
  • Reino Unido Mike Newell
  • Lily James, Michiel Huisman, Glen Powell, Jessica Brown Findlay, ...
7
La escritora y sus admiradores.
1941. La isla de Guernsey, en el Canal de la Mancha, se encuentra bajo ocupación alemana. Un pequeño grupo de lugareños sale, bajo el toque de queda, a las solitarias calles del pueblecito después de haber disfrutado de una suculenta cena, como hacía tiempo que no lo habían hecho, y son interceptados por militares alemanes; para salir del paso, la componente del grupo más avispada, Elizabeth, dice que vienen de una reunión literaria, y se inventa en ese mismo momento el nombre, 'La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey'; dicho lo cual se ven obligados a crear dicho club. 1946, Londres. La joven escritora Juliet Ashton acaba de publicar su nueva novela, la cual le supone un nuevo éxito. Durante los días de promoción de su libro recibe una curiosa carta de parte de la citada entidad de Guernsey, y a su respuesta, otra. Movida por la curiosidad decide visitar a sus remitentes.

Película que resulta entrañable, de bella factura, dirigida por Mike Newell, con guion de Tom Bezucha y Don Roos, basado en la novela homónima de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, que recrea de manera estimable forma y fondo de la obra literaria, dotándola de mayor frescura y despojándola de cierta ranciedad.

Historia de amor, dramático, que nos habla de la vida de unos seres que vivieron la Segunda Guerra Mundial, no en zona batida por el fuego, pero tampoco tangencial debido a la mentada anteriormente ocupación de la que fueron objetos, y por la que sufrieron hambre y otras carencias propias del tiempo de guerra. Del amor por la literatura (británica) que llegaron a sentir estas mismas personas, al principio debido a unas circunstancias totalmente accidentales como he expuesto en la sinopsis, y que luego significó para ellos un auténtico oasis dentro del horror que padecían. Y lo anterior junto a la vivencia que con ellos tiene, poco después de finalizada la contienda, el personaje de la escritora Juliet Ashton, quien dejará por unos días su acomodada y exitosa vida en Londres, novio rico, prepotente y estadounidense incluido, los cuales se irán alargando dada la calidez que va encontrando y, sin quererlo, la atracción, y amor, que va sintiendo por su remitente, el tímido criador de cerdos Dawsey Adams. Pero esta historia tiene más cosas, como un secreto que se terminará por desvelar, o una comunidad vecinal, en cierta manera, en contra de los lectores societarios, y todo ello dentro de cierto aura de cuento

La dirección del film parece no notarse, como todas las de los grandes, y la del veterano (77 años) y pleno de oficio, Mike Newell, lo es; estando muy bien acompañado por un elenco artístico sobresaliente (da gusto poder seguir disfrutando de las interpretaciones de Penelope Wilton y Tom Courtenay) y una bella y acertada fotografía de Zac Nicholson.
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Ha nacido una estrella
Ha nacido una estrella (2018)
  • 6,7
    19.652
  • Estados Unidos Bradley Cooper
  • Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Rafi Gavron, ...
6
Para lucimiento de Lady Gaga.
Jackson Maine, un célebre cantante y guitarrista, con el alcoholismo como problema, conoce una noche accidentalmente, en un club al que había entrado simplemente a beber, una vez consumidas sus existencias personales, de camino a su casa tras una actuación, a Ally, una cantante que trata de abrirse paso en su mundo. Se produce el flechazo mutuo y él lanzará la carrera de la joven que rápidamente tomará altura dada la calidad de su voz.

Cuarta versión de 'Ha nacido una estrella'. Como las comparaciones son odiosas no las voy a hacer, además, siendo el argumento central similar al original, muchas otras cosas cambian, no es de extrañar, más de ochenta años separan a ambas películas, y esta última está hecha, básicamente, para el lucimiento de Lady Gaga.

Melodrama trágico centrado en los dos personajes principales rodeado de canciones interpretadas, casi en su totalidad, por la estrella neoyorquina, sola o acompañada por Bradley Cooper quien también dirige el film. Trama sencilla, pero intensa; el amor de la pareja con el alcohol del papel de Jack como elemento adverso, después de haber luchado la relación con los celos profesionales del cantante asentado en su fama ante la irrupción como un vendaval de la mujer que él mismo ha lanzado al estrellato.

Película triste al tiempo que entretenida donde lo mejor, sin duda, son las canciones, y sobre todo la voz, de Lady Gaga.
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Ellos no envejecerán
Ellos no envejecerán (2018)
  • 7,5
    479
  • Reino Unido Peter Jackson
  • Documentary
8
En las trincheras del Frente Oeste durante la Primera Guerra Mundial.
En 2015 la entidad que se encargaría de conmemorar los actos del fin de la Primera Guerra Mundial, 14-18 NOW, junto al Museo Imperial de la Guerra, de Londres, y la BBC, encargaron al director de cine neozelandés, Peter Jackson, un estudioso de aquel suceso, que dirigiera un documental sobre el enfrentamiento. Desde el primer momento Jackson tuvo claro el enfoque que iba a dar a su trabajo; su abuelo paterno, británico, había participado como sargento en la contienda (moriría algunos años después de su finalización como consecuencia de las heridas sufridas), y quiso que su documental, por encima de cualquier otra valoración o estudio, fuera una visión personal desde el frente, es más, desde las mismas trincheras, de quienes tuvieron que soportar los combates en primera línea.

Jackson dispuso de gran cantidad de material filmado que se encontraba en los archivos del Museo Imperial de la Guerra, en Londres, que, en su mayor parte, nunca había sido visto. Por otra lado escuchó más de 600 horas de testimonios de más de 200 veteranos de ese conflicto. Con todo ello, y con el propósito de dar una visión amplia, sin pararse en descripciones de personas o lugares (tan solo se indica que las tropas salían, en su mayoría, de Dover, y que desembarcaban en Bélgica para pelear en el Frente Oeste) que desaceleraran el ritmo que quería dar a su documental. Deseaba que primasen los sentimientos de los hombres en las trincheras mientras soportaban los ataques enemigos, o cuando sobre ellos pasaban las balas de los cañones de su propia artillería para despejarles el camino en lo posible ante el inminente asalto que tenían que dar hacia las posiciones alemanas.

Para su trabajo se sirvió de dos programas informáticos nuevos que le resultarían de gran utilidad. Con uno logró colorear, de nuevo (el coloreado de imágenes en blanco y negro es algo que se lleva haciendo desde hace mucho tiempo) las imágenes del tiempo de batalla (el único error fue dotar de pintura verde a los tanques, color que nunca llevaron), dejando en blanco y negro los prolegómenos de la acción y el final tras la llegada del armisticio. Con el otro programa se pasó la película de 13 fotogramas por segundo (como se rodaba entonces) a los 24 actuales. Las partes de la película a velocidad normal y la coloreada fueron las mismas, consiguiendo un efecto hasta ahora no conocido. Por otra parte se leyeron los labios de los militares y se les puso voz con actores con los mismos acentos que aquellos debían tener según sus lugares de procedencia (desde Inglaterra saltaron a luchar en el continente europeo, además de británicos, estadounidenses, canadienses, australianos y neozelandeses, principalmente). No se quiso la voz de un narrador, sino que fueran los mismos entrevistados quienes fueran relatando el documental conforme a las imágenes que se iban proyectando en cada momento. La sincronización en ambos casos, de las voces como si fuera sonido real, y de las narraciones con las imágenes fue perfecta.

Como no existen tomas de película de las batallas cuerpo a cuerpo, se sustituyeron por viñetas de revistas gráficas de la época. Según recoge el propio documento, el sentimiento nacionalista que llevó a combatir a gente tan joven, muchos de ellos entre los 16 y 19 años de edad, era exacerbado, con un cúmulo de odio hacia los alemanes tremendo. La obra de Jackson recoge magistralmente, también, este aspecto, el hecho de comprobar los soldados aliados, al cogerlos como prisioneros, que los alemanes eran muchachos como ellos, de su misma edad, y que los motivos que les habían llevado a la guerra eran prácticamente los mismos e igual de equivocados.

En definitiva, documentales sobre la Primera Guerra Mundial se han hecho muchos; pero desde este punto de vista, y tan real, 'They sall not grow old', casi con seguridad, es único, de una gran calidad y, lo más importante, nos acerca como ninguno a lo que debieron sentir y sufrir quienes lucharon desde las trincheras, antes, durante y después de la acción; el regreso a la vida civil no fue nada sencillo.
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Ha nacido una estrella
Ha nacido una estrella (1937)
  • 7,0
    1.353
  • Estados Unidos William A. Wellman
  • Fredric March, Janet Gaynor, Adolphe Menjou, May Robson, ...
9
Durante la mejor época de Hollywood.
Esther Victoria Blodgett es una joven rural de Dakota del Norte, donde vive junto a su padre, abuela y tía, que sueña con ser actriz en Hollywood, a pesar de que tanto su padre como su tía no hacen más que desanimarla ante tal empeño; pero será su abuela, una auténtica pionera, quien le dará el dinero necesario para emprender su aventura. Una vez allí, tras un tiempo difícil y con pocas expectativas no ya de triunfar, sino de trabajar tan siquiera de extra en una película, será en una fiesta ofrecida en uno de los estudios, donde ha conseguido un puesto de camarera, cuando conozca a la gran figura Norman Maine, un actor de gran fama que está comenzando a perjudicar su carrera por el alcohol, quien le conseguirá un papelito en un film al tiempo que comenzarán su idilio particular.

Primera versión, de las cuatro existentes, de 'Ha nacido una estrella', dirigida por William A. Wellman, con argumento propio y de Robert Carson, y guion del mismo Carson, Dorothy Parker (con el tiempo confesaría que aportó muy poco al guion) y Alan Campbell. Lo cierto es que 'A star is born' tiene un gran parecido con 'Hollywood al desnudo', dirigida por George Cukor en 1932, tan gran parecido que su productora RKO Pathé Pictures pensó en demandar a Szelnick International Pictures por plagio, algo que al final no se produjo.

Gran época del cine y, por supuesto, de Hollywood su absoluto exponente, donde las producciones de películas no paraban en ninguno de sus numerosos estudios; y con gran lujo, algo que vemos nítidamente en esta obra, pues no en vano, a pesar de estar ante un drama con tintes de comedia, estamos también en ese subgénero de cine dentro del cine y queda muy bien reflejado el de aquel tiempo.

Con un guion, además de brillante, redondo, en el que no hay aristas ni ningún cabo queda suelto; y con una dirección dotada de un ritmo vertiginoso, donde sus casi dos horas de metraje se pasan en un suspiro, la historia que se expone muestra varias cosas, todas ella importantes: se habla del clásico sueño americano (el llegar desde lo más bajo a lo más alto), por ello se habla de la ambición, de la determinación que hay que tener para lograr aquello que se anhela, de la disciplina que se necesita para alcanzarlo; y también de cómo hay factores que pueden destruir lo que tanto ha costado conseguir, como el alcoholismo en el caso de Norman. Y se habla de más cosas aún: de un amor inquebrantable, incondicional, el de Esther (Vicky con su nombre artístico) por su marido; y de varios aspectos del mundo cinematográfico de entonces: de la importancia del cine para la sociedad, todavía no le podía hacer daño la televisión; la del periodismo que se ocupaba de los actores, sobre todo, y de directores y productores como los personajes más relevantes que existían para ocupar la curiosidad de la gente..

En resumen, una joya proveniente de una era que, vista 83 años después de su rodaje, resulta tan impresionante como irrepetible.
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La quietud
La quietud (2018)
  • 6,0
    420
  • Argentina Pablo Trapero
  • Bérénice Bejo, Martina Gusman, Edgar Ramirez, Graciela Borges, ...
6
Dramón familiar.
Augusto Montemayor, un notario ya jubilado, anciano, sufre un accidente cerebrovascular cuando se encuentra declarando por un grave asunto en la sede de la Fiscalía, donde había acudido acompañado de su hija Mía.

Pablo Trapero, director y coguionista, junto a Alberto Rojas Apel, de esta película, nos expone un enorme drama familiar, con connotaciones políticas y criminales, que deriva hacia lo folletinesco, acompañado de hechos bastante sórdidos.

A pesar de ser una familia de pocos miembros, el ya mencionado Augusto, que queda en coma tras su desvanecimiento, su también anciana mujer, Esmeralda, y sus dos hijas, Mía y Eugenia, esta última residente en París de donde regresa de inmediato ante la gravedad de su padre (al cuadro se unirá un poco más tarde Vincent, el compañero sentimental de Eugenia); los sucesos que se producen desde el primer momento pueden dejar perplejo al espectador no avisado por la maldad de éstos, por escabrosos y por el odio y ruindad que destilan... Odio de la madre hacia su hija Mía, hacia su marido, hermanas que comparten hombre y entre ellas un amor que va más allá de lo fraterno, Eugenia manteniendo mientras tanto relaciones sodomitas con un amigo de la familia..., y todo ello aderezado con el criminal asunto que llevó al padre a la Fiscalía, del cual emana la riqueza de los Montemayor. Demasiada miseria junta, tanta que hace pensar que llega a haber algo personal entre el creador de esta obra y la clase social a la que ataca, no ya por ser alta, sino por venir de las mismas entrañas de la dictadura militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Por su puesto que Trapero es muy libre de criticar aquello que crea conveniente, pero tanta saña, al tiempo que llega a caer en el folletín, puede resultar caricaturesca, algo que él no creo que quisiera que su trabajo lo pareciera.

No obstante los excesos del guion la dirección es buena, meritoria la composición escénica y tratando muy bien los tamaños de campo, ya sea el primer plano, el medio o el general, así como las eficaces tomas con la steadicam siguiendo al personaje de Mía.

La interpretaciones de Martina Gusman y Bérénice Bejo son notables; buena la de Graciela Borges, si bien histriónica.
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The Virtues (Miniserie de TV)
The Virtues (Miniserie de TV) (2019)
  • 7,7
    379
  • Reino Unido Shane Meadows
  • Stephen Graham, Niamh Algar, Helen Behan, Frank Laverty, ...
7
Perdón y venganza.
Joseph (Stephen Graham), 40 años, residente en Sheffield (Inglaterra), acude a un domicilio próximo al suyo a cenar con su exmujer, hijo (de unos 8 años) y el actual compañero de ella. El motivo de la cena es de despedida, la familia parte al día siguiente rumbo a Australia y está claro que pasará mucho tiempo hasta que padre e hijo se encuentren de nuevo. De vuelta a casa Joseph se siente hundido por la inminente separación de su hijo, debido a ello entra en un pub irlandés, él es del condado de Antrim (Irlanda del Norte), y no se modera con el alcohol. No bebía desde hacía dos años, pero no por eso ha dejado de ser alcohólico. A la mañana siguiente, aún víctima de una fuerte resaca, y sin saber qué hacer con su vida, siendo conocedor del peligro que corre sin ningún soporte anímico, solo tenía a su hijo, ante la tentación de la bebida, decide trasladarse a Belfast, su lugar de nacimiento, donde no muy lejos vive su única hermana, Anna (Helen Benhan), a la que no ve desde hace treinta y un años, cuando fueron separados, sin que hayan mantenido ningún tipo de contacto durante ese tiempo. Una vez allí se tendrá que enfrentar al origen del mal que siempre le ha acompañado y atormentado en su vida.

Miniserie de algo menos de 200 minutos de duración dividida en cuatro episodios. En realidad se trata de una película producida para televisión de bastante largo metraje troceada por motivos comerciales.

Dirigido por Shane Meadows y escrito su guion por él mismo y por su coescritor habitual últimamente, Jack Thorne, 'The virtues' es un trabajo que se sale bastante del que suele ser normal en este autor, siendo aquí más reflexivo, pausado, intimista y lírico.; la razón es que el director se basa en un hecho personal, el más dramático de la historia que se nos narra, el cual le sucedió a la misma edad que a su protagonista.

Estamos como espectadores ante un drama tremendo mostrado en toda su crudeza (al tiempo presente se le intercala el sombrío pasado de la niñez del protagonista en flashbacks rodados con cámaras de vídeo de finales de los 80), al que le acompañará el no menor del rol de Dinah (Naimh Algar), la joven, 27 años, cuñada de Joseph. Quizá la fuerza de lo que ocasiona el sufrimiento esencial de él, no ya lo que le ocurrió en concreto, sino de toda su corta y angustiosa vida anterior, con serias connotaciones en la posterior, haga que la desgracia de la muchacha nos pueda parecer algo impostado, al menos, sacado a relucir para que coincidan ambas, lo que, querido o no, resulta algo melodramático, esto último acentuado por el acercamiento que se produce entre estos dos seres que no tienen nada en común.

Meadows no juzga en ningún momento a sus 'criaturas', por eso mismo el espectador se debe abstener de hacerlo y no encontrar en las actitudes de Joseph y Dinah cierta autocomplacencia en sus situaciones como excusa para no luchar por superarlas y salir adelante. En cambio, en la figura de la madre de Dinah, si se denota el tópico, incluso excesivo, de equiparar la beatería con la hipocresía y, lo que es mucho peor, con la más absoluta maldad.

Si nos encontramos ante un buen argumento, en líneas generales, en el caso de los diálogos lo hacemos ante un ejercicio brillante, pues aparte de por su calidad destacan por su naturalidad, lo que añadido a la fabulosa interpretación de los actores que los exponen supone un logro muy alto. Diálogos y actuación son lo más destacado de esta miniserie, por encima de su núcleo y dirección, sin que estos sean malos, pero hay que dejar cumplida constancia de los sobresalientes trabajos de los citados Stephen Graham, Helen Belhan y Niamh Algar, añadiendo a los de ellos el de Mark O'Halloran como Craig. Tampoco quiero olvidarme de la música compuesta por la polifacética P.J. Harvey.
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Kolya
Kolya (1996)
  • 7,4
    3.149
  • República Checa Jan Sverák
  • Zdenek Sverák, Andrej Chalimon, Irina Livanova, Ondrej Vetchy, ...
7
Paternidad inesperada y Revolución de Terciopelo.
Frantisek Louka (Zdenek Sverák), violoncelista, de 55 años, soltero y mujeriego, que fue expulsado de la Filarmónica de Praga, se tiene que ganar la vida tocando en funerales y cementerios, donde también repinta las letras de las sepulturas. El bueno de Franta, así le conocen sus cercanos, ha acumulado deudas y cuando su amigo Broz, sepulturero, le propone un matrimonio de conveniencia con una joven rusa no se puede resistir. Lo malo para Franta será que su mujer se marcha rápidamente a Alemania, para ello quería el pasaporte checo, y deja a su hijo Kolya, de 5 años, al cuidado de su tía, quien morirá al poco tiempo, pasando el pequeño a depender de su padrastro.

Efectivamente, estamos ante una película con niño, tierna y entrañable (estos dos adjetivos no tienen por qué tener el significado peyorativo que el cinismo de hoy en día les quiere dar), pero que en modo alguno resulta ñoña ni empalagosa. Zdenek Sverák (toda una institución en su país donde, a sus actuales 83 años, sigue trabajando en teatro, habiendo sido a lo largo de su vida, además de actor, humorista, dramaturgo y letrista de canciones), su guionista, al tiempo que protagonista (y padre del director) escribe una historia llena de gran y buen humor que llega a resultar realista, siendo eficazmente dirigida por su hijo Jan.

La de los avatares de Fran con el pequeño Kolya, excelentemente interpretado por Andrej Chalimon (quien poco después abandonaría toda relación con la interpretación y dijo no guardar buen recuerdo ni del rodaje ni de la productora), no es la única narración que se hace, el orgullo patrio checo ante la continua presencia militar soviética se hace patente; y además se sitúa la acción en el verano-otoño de 1989 desembocando en el comienzo de los acontecimientos de la Revolución de Terciopelo, verdadero preámbulo de la caída del comunismo en Europa.

La música clásica elegida, más la original de Ondrej Soukup, reconocido director de orquesta y compositor, así como la luminosa fotografía de Vladimir Smutny y la belleza del casco histórico de Praga, donde la mayor parte del relato se desarrolla, son valores a añadir a la calidad de la obra.
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Se escapó la suerte
Se escapó la suerte (1947)
  • 7,0
    239
  • Francia Jacques Becker
  • Roger Pigaut, Claire Mafféi, Noël Roquevert, Gaston Modot, ...
7
Azar y costumbrismo.
Antoine y Antoinette forman un matrimonio joven en el París de la recién acabada II Guerra Mundial. Él trabaja como obrero en una imprenta y ella de dependienta en unos grandes almacenes. La pareja tiene poco dinero y van saliendo adelante como pueden y con la esperanza de que todo les irá mejor. El azar entrará en sus vidas presentando sus dos caras opuestas.

Jacques Becker ya tenía suficiente oficio cuando dirigió esta película, si bien no había obtenido aún un gran éxito. Con guion propio, escrito junto a Maurice Griffe y Françoise Giroud, pone en escena una especie de fábula festiva sobre el azar, las ganas de salir adelante ante las dificultades y la solidaridad entre semejantes. Estamos ante un cine costumbrista en el que, aunque no se haga ninguna mención a ello, resalta la vitalidad de todo un pueblo que tras finalizar el gran desastre de la guerra tiene pocos recursos económicos, pero una gran energía y confianza en sí mismo para encarar presente y futuro. Comedia con toques dramáticos que representa a una clase social, baja, quizá demasiado líricamente donde hasta al personaje rijoso se le trata sin excesiva dureza.

Película para agradar al gran público cinematográfico, en aquel momento representado por la burguesía, donde destaca la manera de dirigir de Becker, la composición escénica que hace, la dirección de actores y el dinamismo que consigue (sustentado en una excelente labor de montaje de Marguerite Houllé, o Renoir, excelente montadora).
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Tres caras
Tres caras (2018)
  • 6,6
    524
  • Irán Jafar Panahi
  • Jafar Panahi, Behnaz Jaffari, Maedeh Erteghaei, Narges Delaram, ...
7
Mujeres en el recóndito Irán.
Behnaz Jafari, actriz, sobre todo de series televisivas, muy célebre en Irán, recibe en su teléfono móvil un inquietante vídeo de una seguidora adolescente y pide ayuda a Jafar Panahi para encontrar a la muchacha quien reside en una apartada zona del noroeste de su país, próxima a la frontera con Turquía y Azerbaiyán.

Jafar Panahi continúa padeciendo la condena, por parte de las autoridades de su país, de arresto domiciliario y prohibición de hacer cine. En la realidad, según podemos comprobar, dichas penas se encuentran rebajadas, si bien tiene prohibido abandonar su país, y lo de hacer cine lo tiene muy limitado. Desde que se le aplicó el fallo, tras pasar incluso por prisión (todo su proceso comenzó al ser detenido por asistir al entierro de la manifestante Neda Agha-Soltan, asesinada durante las manifestaciones tras las elecciones generales de 2009), esta es la primera película de ficción que realiza, pues las tres anteriores: 'Esto no es una película', 'Pardé' (rodadas clandestinamente) y 'Taxi Teherán', en realidad son documentales.

Aunque 'Tres caras' sea una película de ficción Panahi, Jafari y el resto de actores se dan vida a sí mismos; y con guion escrito junto a Nader Saeivar, Panahi pone en escena una historia de cerrazón ancestral, en una parte muy aislada de su país, que demuestra la difícil situación de la mujer aún hoy en día en Irán, al menos, en el más impenetrable. Para ello se vale de la actriz Behnaz Jafari, centro y eje del argumento, que con una gran interpretación encarna el aire de una trama llena de dolor en el que una niña de 14 años trata de luchar por estudiar arte dramático, algo para lo que ya ha sido admitida cuando, a escondidas, se presentó a la selección. Sin olvidarnos del caso paralelo de la anciana actriz repudiada. En realidad es la lucha de una mujer por tratar de abandonar el ambiente opresivo de donde vive desde que ha nacido, en el cual el único futuro que la espera es el de verse casada con quien su padre quiera, a quien si se le va la hija, se le va la posibilidad de cobrar su dote.

Una película de un gran director, muy lúcida y todavía más ácida. No estamos ante el Irán rural y lírico que Kiarostami filmó, y del que Panahi llegó a ser ayudante de dirección, sino ante uno auténticamente cruel donde el drama, dada la mentalidad de los hombres que lo habitan, se da a diario y la tragedia muy a menudo.
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The Guilty
The Guilty (2018)
  • 6,9
    5.305
  • Dinamarca Gustav Möller
  • Jakob Cedergren, Jessica Dinnage, Omar Shargawi, Johan Olsen, ...
8
Redención.
Asger Holm, inspector de policía, se encuentra en la central de avisos de emergencias en Copenhague; le faltan pocos minutos para terminar su turno nocturno cuando recibe la llamada de una mujer que parece estar secuestrada.

Gustav Möller, escritor de dos guiones para cortometrajes y director de uno de ellos, como todo bagaje cinematográfico para afrontar 'Den Skyldige' (El culpable), su primer largometraje como director y coguionista; consigue una obra redonda y compacta, de puro suspense y estudio psicológico del protagonista, con una puesta en escena tan escueta que parece más teatral que de cine.

Con muy pocos medios, apenas dos escenarios, uno contiguo al otro, y la interpretación física principal de un único personaje, sus otros cinco compañeros de sala, salvo en breves momentos intercalados, parecen parte de la decoración, más las distintas voces en off que irán apareciendo; Möller, el director novel, consigue crear un clima, siempre creciente, no solo de suspense sobre la acción principal, sino también sobre las circunstancias personales de este policía del que, muy poco a poco, a través de pequeños detalles, sabremos que ha cometido una grave acción durante su trabajo en la calle, debido a ella ha sido relegado a contestar llamadas telefónicas, y que a la mañana siguiente tiene que acudir al juicio al que va a ser sometido. Ambas historias, la personal de Holm y la policiaca, se engarzarán en perfecta sincronía.

Análisis personal del protagonista, Asger Holm, quien tan solo a través de llamadas que hace: a su jefe, a su excompañero de patrulla y a las charlas con Iben, la mujer que le ha telefoneado diciendo haber sido secuestrada, sabremos que se encuentra en una situación emocional crítica, como ser humano se considera a sí mismo perdido, y que para colmo dicha tensión le hará inmiscuirse más de lo profesionalmente adecuado en la acción objeto de su última llamada actuando por ello de forma inapropiada. Sin embargo, con su hacer, en su parte final, ante el frenético caso que se le ha presentado esa noche no habrá resuelto ni su caso penal, ni calmar su conciencia, pero sí le hará lograr su redención personal, hallar una luz (literal) tras la siguiente puerta a abrir en su vida.

Gran película en definitiva, en la que si la dirección, guion y montaje, llevados a un alto grado de eficacia, son necesarios para lograr la gran calidad conseguida, no lo puede ser menos la impresionante interpretación de Jakob Cedergren, comedida y gestual a un tiempo al ser sometido casi de continuo a primerísimos planos.
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En 80 días
En 80 días (2010)
  • 7,3
    886
  • España José Mari Goenaga, Jon Garaño
  • Itziar Aizpuru, Mariasun Pagoaga, José Ramón Argoitia, Ane Gabaraín, ...
8
Maite y Axun.
Axun y Maite, alrededor de 70 años ambas, coinciden en una habitación del Hospital de Donostia. Axun acude a visitar a Mikel, exmarido de su hija Josune, quien reside en California y no quiere saber nada de su 'ex'. Mikel se encuentra en coma a consecuencia de un accidente de tráfico. Por su parte, Maite acompaña a su hermano, en coma al igual que Mikel, en este caso debido a un derrame cerebral. En un principio ambas mujeres no se reconocen, pero a los pocos días, sí. Fueron, aunque solo durante un año, hasta que la familia de Maite se marchó con ella, amigas inseparables de la adolescencia. Volverán a retomar su vieja amistad y Maite no olvidará que estuvo enamorada de Axun.

Primera película juntos del tándem de directores formado por José Mari Goenaga y Juan Garaño, quienes también son autores del guion.

Estamos ante una historia sencilla, rodada y narrada con absoluta sobriedad (mismo estilo que repetirían posteriormente con 'Loreak'). Se puede afirmar que no falta, ni sobra, un solo plano en esta cinta dirigida al público de manera directa, exponiendo todo lo que lleva la historia principal y sus paralelas, sin ningún tipo de artificio, sin ninguna concesión literaria ni visual para la galería; todo en '80 egunean' (su título original en vascuence, idioma en que está rodada) es certero y despojado de accesorios. Una dirección al servicio de un gran guion.

Y no nos encontramos tan solo ante la narración de un amor naciente entre dos septuagenarias, con la dificultades de todo tipo que tiene este para salir adelante (sociedad, miedo e inseguridad de las propias mujeres, sobre todo de Axun, casada y nunca puesta ante una tesitura parecida), sino que asistimos, además, al dolor por el que pasa Maite, con su hermano en una situación que se puede ver como irreversible, aún afectada por una ausencia sentimental, y ante la incógnita que le supone su eminente jubilación como profesora de piano. Presenciamos también la angustia de Juan Mari, el marido de Axun, quien no entiende el porqué del alejamiento de su mujer cada vez mayor; podemos ver en él a un hombre anciano, que se siente al final de su existencia, y su miedo formado en su mente por que su mujer pueda llegar a dejarle solo. La desesperación de Josune, que ve cómo, de alguna manera, por medio de su madre, Mikel, de quien no hubiese querido ni volver a oír hablar, ha vuelto a su vida. Y finalmente la personalidad de Axun, ama de casa y soporte de su hogar, con su hija muy lejos de ella, con una situación que se le ha presentado inesperadamente y que la supera. Y todo ello contado con la crudeza que las realidades que se dan aquí cita requieren, y, al tiempo, con lirismo y hasta con un fino sentido del humor. Podemos decir que estamos ante una obra intimista, una pieza de cámara, presentada y concluida de forma perfecta.

Por último, destacar las interpretaciones del elenco protagonista: Itziar Aizpuru (Axun), Mariasun Pagoaga (Maite), ambas, hasta entonces, actrices aficionadas de teatro, en el caso de Itziar Aizpuru había trabajado en dos series televisivas también; y José Ramón Argoitia (Juan Mari), actor de alguna serie de televisión; por tanto, sin experiencia cinematográfica ninguno de ellos.
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Burning
Burning (2018)
  • 6,9
    3.917
  • Corea del Sur Lee Chang-Dong
  • Yoo Ah-in, Steven Yeun, Jun Jong-seo, Gang Dong-won, ...
6
Hae-mi.
De nuevo la sandez de titular una película en inglés, para su estreno en España, cuando nada en ella tiene que ver con el idioma anglosajón.

Hae-mi, mientras actúa en un baile de promoción a la entrada de un establecimiento comercial en Seúl, reconoce al pasar ante ella a Jong-su, quien trata de ser escritor, aunque aún no ha encontrado su estilo, y mientras tanto sobrevive con trabajos temporales que le van saliendo. Los dos jóvenes fueron vecinos durante su infancia en su pueblo natal, Paju, localidad rural situada al noroeste de Corea del Sur junto a la frontera con su país vecino. Hae-mi y Jong-su se sienten rápidamente atraídos el uno por el otro, al parecer ella lo estuvo por él desde niña, y tras mantener relaciones sexuales el romance recién comenzado se interrumpe, pues ella parte de inmediato de viaje turístico a Kenia. Jong-su queda encargado de ir a diario a la minúscula habitación de Hae-mi para dar de comer y de beber a su gata. A su regreso, la chica vuelve acompañada de Ben, un compatriota unos siete años mayor que ella a quien conoció en el aeropuerto de Nairobi. Desde ese momento está claro que asistimos a un triángulo amoroso y que este va a resultar muy complicado.

Lee Chang-Dong dirige esta película tras ocho años sin ponerse tras las cámaras, y esta vez lo hace de una forma menos personal que en la anterior, pues si en 'Poesía' era también el autor del guion, en este caso lo coescribe junto a Jung-mi Oh basándose en el cuento 'El niño quemado', de Haruki Murakami.

Filme de intriga, psicológica y de puro thriller, en el que, a través de un bastante largo metraje, se juega, tras una presentación de la acción dilatada, con la personalidad de los dos protagonistas varones enfrentados de forma soterrada, tratando ambos de disimular dicha lucha, por la chica de la película, la extraña, atrayente e interesante Hae-mi (para mí, su personaje, lo mejor de esta cinta). Juegos: el de Ben muy extraño y poco creíble en su literalidad, y el de Murakami a través del rol de Jong-su quien, en su confesada admiración por Faulkner, y en su alusión al 'Gran Gastby', al referirse ante Hae-mi sobre su rival, se acerca al espectador a la misma historia que se le está proyectando. La incógnita pronto se despejará al público aunque no se le comunique explícitamente, quedándole a este saber tan solo de qué manera se va a resolver la pelea de gallos.

Película que a unos aburrirá por considerarla larga y con poca acción e interés; a otros, menos creo yo, entusiasmará por su perfil de guerra psicológica y demostración de mentes tan variadas como atractivas; y que la mayoría, a mi parecer, juzgará con partes positivas y otras negativas, con un resultado total un tanto desigual y con errores de guion. Historia de seres en busca de un sentido, que tratan de encontrarse a sí mismos, y cuyo destino, a cada uno, les resultará fatal e inesperado.
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Lazzaro feliz
Lazzaro feliz (2018)
  • 7,2
    3.645
  • Italia Alice Rohrwacher
  • Adriano Tardiolo, Alba Rohrwacher, Agnese Graziani, Luca Chikovani, ...
7
Lazzaro y los lobos.
A finales del pasado siglo la marquesa di Luna mantiene a los empleados de su finca, donde se dedican al cultivo del tabaco, mayormente, así como a labores de granja y de ganadería ovina, como aparceros, siempre con saldo deudor para ellos según las cuentas que regularmente les hace Nicola, el administrador. 57 personas viviendo miserablemente, hacinados, con promiscuidad, y con tan solo una bombilla para que no gasten mucha luz. El joven Lazzaro es uno de estos desdichados; pero con una peculiaridad: si todos están explotados él lo está doblemente, por la dueña de las tierras y por sus propios compañeros, que se aprovechan de su gran capacidad de trabajo, ingenuidad e infinita bondad. El inocente solo tiene un amigo, Tancredi, el hijo de la marquesa, sin que llegue a sospechar las verdaderas intenciones del malcriado niñato que no son otras que las de aprovecharse de él. Un día el joven Lazzaro caerá por un barranco y reaparecerá, ante el mundo, y parte de sus conocidos, en la época actual.

Alice Rohrwacher, directora y guionista de esta película, que parte, según declaraciones propias, de un hecho real del que tuvo conocimiento (en lo referente a las condiciones en que tenía un terrateniente a sus empleados), nos presenta un cuento, fábula, parábola, metáfora o alegoría, como cada cual la quiera clasificar, cuya moraleja, muy clara, pues la explica hasta el malévolo personaje de la marquesa, es que el hombre siempre pisará a otro hombre que se encuentre por debajo de él; que no hace falta ser rico para aplastar a los pobres, sino que éstos también lo hacen con quien encuentran inferior a ellos. Según ha dicho también, Rohrwacher, ha querido reflejar la gran dificultad de integración que ha supuesto para la gran cantidad de población rural el emigrar a las ciudades sin ninguna clase de preparación.

Filme con pocas ideas, pero que la directora las expresa muy nítidamente y dotándolas de una belleza casi poética y con la pretensión de un halo mágico. La principal, ya comentada, la misma que la de Hobbes, parafraseando a Plauto: "El hombre es un lobo para el hombre", lo que al espectador se le comunica constantemente, sin cinismo, sin aspavientos, pero casi con terquedad. Incluso se manifiesta que el lobo es bueno si encuentra un hombre bueno, siguiendo el texto 'San Francisco y el lobo', de Chiara Frugoni, girando todas las vicisitudes de la narración entorno a lo mismo, con la infinita bondad de Lazzaro en primer plano y la realidad de la condición humana, sea cual sea su clase social, acechando al inocente bondadoso. También entran en juego el valor de la amistad, esas lágrimas de Lazzaro por el destino de su amigo; la necedad de quien se aburre por tenerlo todo; cierta crítica a conformarse con lo escaso que se tiene y no tratar de rebelarse o encontrar una salida; la caprichosa fortuna; la desgracia de los inmigrantes y refugiados que llegan a Europa (nueva carne de esclavitud); y un fatalismo final, a mi parecer, algo exagerado y efectista.

Excelentes las interpretaciones, tanto las profesionales como las de quienes han trabajado en cine por primera vez, caso de Adriano Tardiolo en el papel del bueno de Lazzaro. Igualmente muy meritoria la fotografía de Hélène Louvart.
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El león duerme esta noche
El león duerme esta noche (2017)
  • 6,5
    497
  • Francia Nobuhiro Suwa
  • Jean-Pierre Léaud, Pauline Etienne, Arthur Harari, Maud Wyler, ...
6
Encuentros y reencuentro.
Jean, un afamado actor de 72 años, rueda en el sureste francés y se encuentra incómodo ante la inminencia de interpretar la muerte de su personaje, y más de la manera que le indica el director: de forma tranquila. Jean, el encuentro con la muerte, lo ve como un combate, que perderá, como todo el mundo, pero que demuestra que no acepta de buena gana el fin de su existencia. El infortunio sufrido por la actriz protagonista de la película, abandonada de improviso por su amante, mucho más joven que ella, y la consiguiente crisis nerviosa que sufre debido a ello dicha actriz, fuerzan a interrumpir el rodaje, lo que aprovecha Jean para acercarse a una localidad rural cercana donde, en una gran casona familiar (ahora casi abandonada, pero que aún le pertenece), vivió durante su juventud, y en cuyo cementerio municipal se halla enterrada Juliette, el verdadero amor de su vida quien murió a los veintitrés años, poco después de que él la abandonase.

Producción franco-japonesa dirigida y escrita por Nobuhiro Suwa, un amante del cine francés, sobre todo del de la 'nouvelle vague'; por lo que no es extraño que esta obra sea un homenaje a Jean-Pierre Léaud quien parece interpretarse a sí mismo. Hay detalles y guiños que hacen suponer que estamos ante tal ofrenda al célebre actor francés, y no solo el obvio de que los nombres propios de protagonista y personaje coincidan, sino también otros como la misma distancia y extravagancia que la que el rol de Jean posee sean las propias que han caracterizado a Léaud durante toda su carrera. Y hay más: el cine dentro del cine, que por dos veces se da aquí, con el que se dio en aquella obra de arte de Truffaut, 'La noche americana', donde Léaud representaba el papel de Alphonse, quien al ser súbitamente abandonado por su novia cae en una profunda depresión y pone en jaque la continuidad del rodaje, el cual se realizó en 1972, el mismo año de la muerte de la citada Juliette, la amada de Jean en esta cinta. Los lugares de ambos rodajes no distan tampoco mucho entre sí. Los diálogos entre Jean y Juliette están extraídos de una obra de teatro de Pierre Léaud, padre del actor.

Centrándome ya en el análisis que nos ocupa he de decir que, a mi juicio, lo mejor son las ideas que se exponen, es decir, el argumento en sí, entre la realidad y el onirismo: El ya manifestado oropel al actor principal; la visión trágica, sin almíbar de ninguna clase, de la cercana, debido a la edad, presencia de la muerte; el cierre de una pérdida, lejana, pero la más importante en la vida del personaje; la contraposición de vejez (con su decrepitud adherida) y niñez, otro verdadero encuentro este además del de con la muerte que Jean tendrá que rodar en breve; y la pasión por el cine. Belleza en lo detallado anteriormente que el guion no llega a manifestar en toda su plenitud, excepto en lo referente a los diálogos de los niños que están muy bien escritos; intercalando, empero, la historia personal del pequeño Jules que parece un añadido innecesario al sentido de la trama. La dirección, siempre fría, tampoco llega a conseguir elevar hasta la altura deseada y esperada el producto, siendo a la vez algo premiosa y falta de un mayor dinamismo que pudo haber obtenido tras pasar por la sala de montaje.
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Niágara
Niágara (1953)
  • 7,0
    4.638
  • Estados Unidos Henry Hathaway
  • Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters, Denis O'Dea, ...
6
Aguas violentas.
El joven matrimonio Cutler (Ray y Polly), como tantos otros, acude a las cataratas del Niágara para pasar su luna de miel. Allí se encontrarán al matrimonio Loomis (George y Rose) que ha vuelto al lugar a los tres años de su boda; la relación conyugal no va bien, él volvió de la guerra de Corea con heridas psíquicas que no se curan y amargan su existencia, y se encuentran allí para tratar de dar una nueva oportunidad a su relación. Lo que George no sabe es que todo ha sido un montaje de su mujer y el amante de esta para deshacerse de él. Sin embargo las cosas no saldrán como Rose y su querido habían planeado.

Cine negro, drama e intriga contiene esta película, que junto a las otras dos que de ella se estrenaron ese mismo año, 1953, 'Los caballeros las prefieren rubias' y 'Cómo casarse con un millonario', lanzaron definitivamente la carrera de Marilyn Monroe.

Henry Hathaway, que ya llevaba diez años trabajando para la Fox, fue el director escogido por Charles Brackett quien, además de productor hizo aquí de guionista (no solo era guionista, sino también novelista, además de productor) junto a Walter Reisch (de él era el argumento) y Richard L. Breen. Hathaway demostró su buen hacer y versatilidad con una historia que en modo alguno era original, sino que trataba de explotar el aspecto sensual de Marilyn Monroe, que ya empezaba a sobresalir, y en este film lo hizo de manera definitiva con su contoneo y curvas ensalzadas por los ajustadísimos vestidos que portaba, al tiempo que interpretaba a la clásica mujer fatal del cine negro.

Cinta para el lucimiento de Marilyn, sobre todo para ello, pero que además de una historia manida, a la vez que resultona, queda también aderezada con su parte de intriga, emoción y drama; sin poder olvidar las vistas de las cataratas, muy bien exhibidas, al natural y en transparencias. Ya se dijo, como publicidad, que 'Niagara' contenía las dos máximas maravillas de la naturaleza: sus cataratas y Marilyn, quien más adelante, en algunas ocasiones, conseguiría brillar, además de por su físico, por sus cualidades interpretativas.
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La víctima (Miniserie de TV)
La víctima (Miniserie de TV) (2019)
  • 7,1
    245
  • Reino Unido Rob Williams (Creator), Niall MacCormick
  • John Hannah, Kelly MacDonald, James Harkness, Jamie Sives, ...
8
Víctimas.
Craig Myers (James Harkness), un hombre de 28 años, residente en la pequeña localidad escocesa de Port Glasgow, casado, con una hija de 6 años, es brutalmente atacado al abrir la puerta de su casa en la noche de Halloween de 2017 por un individuo disfrazado. Dos horas antes del ataque, Myers, había sido señalado en internet como Eddie J. Turner quien, 14 años antes, asesinó en Edimburgo a Liam Graham, un niño de 9 años. La policía identificará rápidamente a la autora de la acusación pública en las redes sociales, se trata de Anna Dean (Kelly MacDonald), la madre de Liam quien, desde la muerte de su hijo, no ha cejado en su empeño de dar a conocer la identidad del asesino que, tras pasar 7 años entre reformatorios y prisión, quedó en libertad con una personalidad falsa y desconocida para todo el mundo. Anna Dean, 6 meses después del señalado 31 de Octubre de 2017, es juzgada como incitadora de asesinato hacia la persona de Craig Myers quien, según la policía, no fue el autor de la muerte de su hijo; tampoco es su identidad lo que se juzga.

Miniserie de producción británica, dividida en 4 capítulos, dirigida por Niall McCormick, reconocido director de series de televisión, y escrita por Rob Williams, habitual guionista, igualmente, de series televisivas.

De suspense y de juzgados se podría catalogar esta miniserie que en sus tres primeros episodios se centra en el juicio de Anna Dean; y al albur de las declaraciones que en él se van produciendo, en flashbacks, se mostrará al espectador toda la trama en su presentación y nudo. Para el desenlace queda el último capítulo. Quizá el uso, y casi abuso, del flashback sea lo peor de este producto, o lo único malo; a mi parecer, el flashback es un recurso adecuado en su justa medida; cuando su utilización se hace excesiva puede llegar a lograr que lo fundamental se convierta en accesorio y viceversa, además de conseguir, en este caso, que algunas secuencias puedan resultar reiterativas. Por lo demás estamos ante una obra con un guion brillante y una dirección eficaz que sabe dosificar muy bien el enigma, en situación siempre creciente, al tiempo que expone con dinamismo (producto también de una excelente labor de montaje) el dilema moral que supone las dos visiones: la de la madre de la víctima y la del culpable, aquí más presunto que nunca, que en cualquier caso ya pagó su deuda con la ley y ahora ha sido puesto en peligro de muerte y destrozada su vida laboral, personal y familiar. Niall McCormick, para todo lo anterior, se sirve, muy acertadamente, de numerosos primeros planos de los protagonistas, incluido el detective que lleva el caso, Stephen Grover (John Hannah) quien, por circunstancias especiales en su vida reciente, se implica más que profesionalmente en él. Primeros planos que enmarcan meritoriamente la angustia de los personajes. Asimismo sabe jugar bien las bazas de la fotografía y el ambiente, muy oscuro (muchos nocturnos e interiores) en sus tres primeras partes, se torna mucho más luminosa en la última donde, efectivamente, de alguna manera, se ve la luz de la conclusión de la historia y del día.

En el apartado de las interpretaciones, al estar ante actores británicos (escoceses, los tres protagonistas, como sus papeles requieren, y que en nada disimulan sus fuertes acentos naturales) casi resulta obvio decir que son brillantes.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Poesía
Poesía (2010)
  • 7,2
    2.476
  • Corea del Sur Lee Chang-Dong
  • Yun Jeong-hie, Ahn Nae-sang, David Lee, Kim Hee-ra, ...
7
Máximo sufrimiento.
Mija es una mujer de 66 años que vive cuidando de Wook, su nieto adolescente (su hija se lo dejó al divorciarse). Viven en una ciudad no muy grande (no queda identificada, de hecho el rodaje se realizó en diferentes lugares) y ella se gana la vida, dada su exigua pensión, cuidando a un señor mayor que ha sufrido una hemiplejia y limpiando el piso donde el hombre vive junto a su hijo, nuera y nietos. Sintiendo la soledad afectiva en la que habita, y ante la total indiferencia que su nieto manifiesta por ella. Mija se apunta a un curso de poesía, que si no la va a ayudar a salir de su aislamiento, al menos, la hará fijarse más en aquellas pequeñas cosas que la rodean y disfrutar con ello. Un principio de Alzheimer y el delictivo hecho cometido por su nieto, junto a otros compañeros de instituto, harán que su vida no sea solo dura y dolorosa debido a su solitud.

Lee Chang-Dong (escritor, exministro de cultura de su país y cineasta) dirige esta película y es el autor del guion. Dotada de una gran sensibilidad, de una mirada, por parte del personaje principal y la narración, budista, de manera sutil, acompañada a veces de un delicado simbolismo, esta obra nos muestra varias cosas, todas ellas no ya tristes, sino desoladoras, tanto en cuanto lo que le acaece al personaje central como en lo que ocurre en su entorno.

Película que señala el desinterés por el prójimo en una sociedad individualista y, sobre todo, la soledad de la protagonista, con una única hija que ni la visita y con un nieto adolescente que, como todos sus coetáneos, solo requieren a sus mayores para que éstos satisfagan sus necesidades. Pero esos dos problemas solo son el inicio del suplicio que va a pasar Mija. El dolor, que jamás exteriorizará, pero que terminará haciéndose insoportable, se hará presente en su vida: por el crimen cometido por su nieto, las consecuencias que para él pueda tener, el pesar por el destino de la víctima y por saber que ha comenzado a sufrir demencia. En muy poco su situación se verá aliviada por su afición a la poesía que acaba de descubrir, ni, debido a ella, el fijarse en la belleza que la rodea existente en lo cotidiano.

Yun Jeong-Hie, famosísima en su país desde finales de los sesenta hasta primeros de los ochenta, luce una extraordinaria interpretación del papel de Mija (por cierto, el verdadero nombre de la actriz es ese, Mija, o Mi-ja). Esta intérprete llevaba alejada quince años de su profesión, e incluso viviendo en Francia durante todo ese tiempo; sin embargo, Lee Chang Dong declaró que escribió el personaje pensando en ella.
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