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Críticas de Elcinederamon
Críticas ordenadas por:
Horizontes lejanos
Horizontes lejanos (1952)
  • 7,6
    7.451
  • Estados Unidos Anthony Mann
  • James Stewart, Arthur Kennedy, Rock Hudson, Julia Adams, ...
8
Uno de los western a tener en cuenta para los amantes del género
Horizontes lejanos de Anthony Mann es un western de aventuras considerado por muchos como una película de culto por los amantes del género. Narra la historia de dos hombres con oscuro pasado que dirigen una caravana de personas hacia Oregón para fundar allí una colonia. Dirigida con un ritmo activo y con un bello estilo de western que atrapa la total atención del espectador, es una hermosa obra que acapara al público seguidor del género al mostrar una trama que exhibe como unos pistoleros quieren arreglar su vida convirtiéndose en granjeros o ganaderos para vivir en paz, concluyendo con esa historia un estupendo western que se queda en la retina del público por ser llevado a cabo con más corazón que cabeza.
La fotografía es alusiva y lumínica al hacer gran juego de luces en los claroscuros y cumpliendo con una labor repleta de matices atractivos y bien cuidados que cumplen con un trabajo inspirador y confortante. La música es melódica y hermosa por un lado y estimulante y enardecedora por otro, inquietando o intrigando según la acción del film en un agraciado trabajo que acompaña eficazmente la historia. Los planos y movimientos de cámara consuman un oportuna tarea técnica a través del uso de los planos americanos, seguimiento, medios planos, reconocimiento, avanti, retroceso, detalles y generales que exprimen lo mejor de la trama y las interpretaciones.
Las actuaciones son señaladas y auténticas. Como protagonistas James Stewart está admirable y pertinente en su línea habitual, Arthur Kennedy está carismático y genuino en su labor y Rock Hudson destaca en su tarea, siendo pertinentes los acompañamientos de Julia Adams, Lori Nelson, Harry Morgan y Jay C. Flippen entre otros. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos al western en un estupendo trabajo que junto con los oportunos decorados de exteriores e interiores te transportan in situ.
El guion, escrito por Borden Chase y basado en su propia novela, es atractivo en lo que ofrece al mostrar la historia de unos antiguos pistoleros que defienden un poblado recién creado por ellos y otras familias para prosperar como granjeros y ganaderos y vivir así en paz, cautivando a los amantes del género con esa premisa que gusta ver y no se olvida. Esto se lleva a cabo con una narrativa educada por un lado e insidiosa por otro, típica del western según a quién habla cada personaje.
En definitiva, la considero un magnífico western inolvidable y un gran film en la filmografía del director que merece la pena ser descubierto por los amantes del género, ya que quedan cautivados con una trama atractiva con varios giros argumentales que no dejarán a nadie indiferente. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que convierten a Horizontes Lejanos, en un western necesario y digno de elogio por lo que ofrece y del modo en que lo ofrece.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Colorado Jim
Colorado Jim (1953)
  • 7,4
    2.715
  • Estados Unidos Anthony Mann
  • James Stewart, Robert Ryan, Janet Leigh, Millard Mitchell, ...
7
Un digno western con el gran James Stewart
Colorado Jim de Anthony Mann es un western basado en un hombre que pierde su granja en la guerra civil norteamericana y decide reunir dinero para hacer otra trabajando como caza recompensas. Dirigida con un ritmo animoso en la acción pero moderado en el resto, es una obra notable dentro del western que cumple eficazmente con lo que se espera de ella, además tiene la inigualable participación de James Stewart que mejora ampliamente su resultado, concluyendo un digno film que apasionará a los amantes del género tanto por su trama como por sus interpretaciones.
La fotografía es alusiva y lumínica en una labor rica en matices portentosos que te transportan al momento y lugar en cuestión, imágenes que son confortantes por un lado e impactantes en otro, cautivando con ello al público. La música logra un buen acompañamiento musical según la acción, siendo estimulante y enardecedora por un lado para inquietar al público y melódica y hermosa por otro, siendo de lo más oportuna para la historia. Los planos y movimientos de cámara consuman una notable labor técnica mediante el uso de los primeros y primerísimos planos, generales, detalles, panorámicos, cámara en mano, seguimiento, panorámicos, reconocimiento y subjetivos que sacan lo mejor de la trama y las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales competentes y bien trabajados en algunas escenas.
Las actuaciones son auténticas y muy bien trabajadas. Como protagonistas James Stewart está remarcable como es habitual en él, Robert Ryan está embaucador y malicioso en su personaje y Janet Leigh susceptible y sincera, siendo buenos los acompañamientos de Millard Mitchell, Ralph Meeker y Denver Pyle entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos del western en una magnífica labor que junto con los oportunos decorados de exteriores te transportan eficazmente.
El guion, escrito por Sam Rolfe y Harold Jack Bloom, va creando poco a poco una trama conspiratoria y de manipulación que va atrapando e inquietando con mucho oficio al espectador, ya que un personaje va embaucando al resto a su antojo para poder escapar, concluyendo un digno western que apasionará a todos sus seguidores. Esto se lleva a cabo con una narrativa variada según el personaje, siendo pícara y manipuladora por un lado y educada y correcta por otro.
En conclusión, la considero un buen western que cumple perfectamente con su cometido de crear interés e incluso tensión hasta llegar a un notable final que mantiene al público con mucho estilo en suspense, cautivando a los amantes del género que verán en ella un film apasionante que va de menos a más hasta llegar a un buen final. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que hacen de Colorado Jim, un western fenomenal sobre todo al final para satisfacer a todos los seguidores de esta categoría.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Invictus
Invictus (2009)
  • 7,0
    65.288
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Morgan Freeman, Matt Damon, Tony Kgoroge, Julian Lewis Jones, ...
7
Un correcto film del director que no brilla pero si cumple
Invictus de Clint Eastwood es un drama biográfico basado en hechos reales de los años 90 en los que Nelson Mandela llegó a la presidencia y abolió el Apartheid, centrando sus esfuerzos morales en animar al equipo nacional de rugby para que ganará la copa del mundo y unir así a su país. Dirigida con un ritmo más bien tranquilo y con un estilo veraz a la realidad pero con toques personales del director, es una obra que sirve para informar al público de lo ocurrido en Sudáfrica en los años 90, cuando llegó al poder Mandela y el país sufría grandes diferencias de opiniones raciales, concluyendo un film que sin ser indispensable si es notable y atractivo en lo que muestra para deleite de los seguidores del director y de los dramas basados en hechos reales.
La fotografía es evocadora y lumínica en un espléndido trabajo que está bien cuidado en detalles, logrando una bella y portentosa labor como es costumbre en un director que logra trabajos visuales estéticamente bien elaborados. La música es emotiva y conmovedora aunque solo es usada en las ocasiones oportunas, añadiendo melodías inspiradoras al film que da profundidad a la historia y confort en sus agradables sonidos. Los planos y movimientos de cámara consuman una enorme labor técnica mediante el uso del seguimiento, travellings, steadycam, generales, planos medios, reconocimiento, panorámicos, avanti, retroceso, aéreos y cámara en mano en los partidos que dan un mayor realismo al film y a la acción.
Las actuaciones son auténticas y remarcables. Como protagonistas Morgan Freeman está admirable y señalado en un difícil papel como Nelson Mandela y Matt Damon está convincente en su tarea, siendo cumplidores los acompañamientos de Tony Kgoroge, Julian Lewis Jones, Adjoa Andoh, Patrick Mofokeng y Matt Stern entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos a jugadores y civiles de los 90 en una magnífica labor que junto con los oportunos decorados te transportan eficazmente.
El guion, escrito por Anthony Peckham y basado en el libro de John Carlin, es fiel a lo ocurrido y no se desvía de la historia aunque queda evidente el toque personal de Eastwood, ya que exhibe como poco a poco Nelson Mandela fue consiguiendo el aprecio y respeto de toda la nación, y no solo de los de raza negra, sino de todo el país, culminando un film tan correcto que quizás no es apasionante pero si cumplidor en lo que ofrece. Esto se lleva a cabo con una narrativa impoluta y afable que es sugestiva en un trabajo equilibrado y natural que te transporta al lugar.
Concluyendo, la considero una obra correcta y entretenida que gusta ver y no decepciona a nadie aunque tampoco apasiona con lo que ofrece, ya que aunque es evidente el toque personal de Eastwood, se moja poco más allá de los hechos tal cual fueron, por lo que no sorprende en ningún momento. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que vuelven a Invictus, un film necesario para conocer los cambios que vivió Sudáfrica a mejor en los años 90, cuando gracias a Nelson Mandela y su equipo nacional de Rugby se fueron uniendo blancos y negros como nunca antes se había hecho.
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El fuera de la ley
El fuera de la ley (1976)
  • 7,4
    8.827
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Clint Eastwood, Chief Dan George, Sondra Locke, John Vernon, ...
6
El western menos brillante de Clint Eastwood
El fuera de la ley de Clint Eastwood es un western que trascurre en la época de la guerra de secesión norteamericana y está basado en un hombre que tras perder a su esposa e hijo en un incendio provocado por unos soldados, busca vengarse siendo un fugitivo de la ley. Dirigida con un ritmo paulatino aunque sus primeros 10 minutos son vertiginosos, es una buena obra en el género aunque tiene momentos lineales que hacen despistar al espectador y perder un poco la atención del film, pero sin embargo logra en ocasiones tener momentos apasionantes que añaden atractivo a la película y a su historia de venganza que como es normal en el western, la lleva a cabo un archiconocido pistolero que es temido por todos, concluyendo una cinta que se parece en varios aspectos a la futura Sin perdón, pero con menos calidad técnica y cinematográfica.
La fotografía es alusiva y está bien cuidada en detalles que te transportan al momento, lugar y contexto histórico, logrando una portentosa labor que estimula en sus escenas de acción y es estéticamente competente. La música es insidiosa y turbadora en las escenas clave, inquietando con sus ritmos al público y ayudando a profundizar en la trama gracias a algunas melodías conmovedoras. Los planos y movimientos de cámara consuman un digno trabajo técnico mediante el uso de la cámara en mano, detalles, primeros planos, generales, avanti, subjetivos y planos medios que sacan lo mejor de la historia. Cabe destacar también, los efectos visuales y de sonidos bien logrados para enardecer la violencia en las batallas.
Las actuaciones son convincentes y cumplidoras. Como protagonistas Clint Eastwood está acertado en su línea de tipo duro habitual, Chief Dan George está genuino y carismático y Sondra Locke está sensible e ingenua, siendo adecuados los acompañamientos de John Vernon, Bill McKinney y Sam Bottoms entre otros. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos de vaqueros y militares de la guerra de secesión norteamericana, en una buena labor que junto con los oportunos decorados te transportan.
El guion, escrito por Phil Kaufman y Sonia Chernus, crea una atmósfera de venganza alrededor de un personaje temido por todos pero es bastante lineal en gran parte del film y bastante largo en ocasiones para lo que ofrece, siendo más interesante y apasionado al principio cuando se presenta la historia y sus personajes, concluyendo un film entretenido pero que podría haber sido más. Esto se lleva a cabo con una narrativa insidiosa e impoluta que con tono profundo y en ocasiones pesimista muestra a unos personajes de lo más variopintos.
Para finalizar, la considero una obra decente dentro de la filmografía del director y del género pero no imprescindible, ya que aunque tiene momentos apasionantes sobre todo al principio y también al final del film, es demasiado larga y lineal a la mitad y hace al público perder algo de interés. Recomendable por su dirección, guion, interpretaciones, fotografía, música, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que convierten a El fuera de la ley, en un film con buenos momentos para ver pero que tampoco es digno de elogio por cómo ofrece la historia.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El pistolero (Fiebre de sangre)
El pistolero (Fiebre de sangre) (1950)
  • 7,5
    1.551
  • Estados Unidos Henry King
  • Gregory Peck, Helen Westcott, Millard Mitchell, Jean Parker, ...
8
Un gran western que aunque no muy conocido si es de lo más recordable
El pistolero (Fiebre de sangre) es un western basado en un conocido pistolero que decide retirarse y recuperar a su mujer y a su hijo para llevar una vida tranquila, sin embargo, su pesada fama hace que vaya a donde vaya no paren de provocarle. Dirigida con un ritmo reposado y con un estilo de western personal que gusta ver, es una obra atractiva por exponer la historia de un gran tirador que quiere vivir en paz y sin embargo nadie le deja por querer robarle la fama, dando pie a un film portentoso que atrae y se recuerda con mucha efectividad, concluyendo una historia impetuosa que sin ser de los films más mencionados en el género, cumple ampliamente con su cometido para los amantes del western.
La fotografía en blanco y negro es alusiva y está bien cuidada en detalles agraciados que dan confort y cautivan en una labor portentosa y estéticamente apropiada para lo que ofrece. La música de Alfred Newman es enardecedora y evocadora al western en sus estimulantes melodías que alientan y son usadas solo en las escenas oportunas, solo al principio y al final para no recargar el film de música. Los planos y movimientos de cámara consuman una notable labor visual bastante personal del director mediante el uso de los planos americanos, avanti, seguimiento, generales, panorámicos, travellings, planos medios, circulares, detalles, primeros planos y cámara en mano que sacan lo mejor tanto de la acción como de las interpretaciones.
Las actuaciones son remarcables y firmes. Como protagonista absoluto Gregory Peck está impecable en un íntegro papel que clava con contundencia, siendo decisivos los acompañamientos de Helen Westcott, Millard Mitchell, Jean Parker, Karl Malden y Mae Marsh entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos de vaqueros en una espléndida labor que junto con los oportunos decorados te transportan al momento y lugar en cuestión.
El guion, escrito por William Bowers y William Sellers y basado en una historia de este último junto con André De Toth, va de menos a más creando una atmósfera atractiva de fama en el personaje principal, el cual lejos de querer aumentarla lucha por pasar desapercibido y llevar una vida normal recuperando a su mujer e hijo pequeño, aunque todo el mundo vaya en su contra y lo provoque para que explote, concluyendo con esa idea un film fenomenal que encantará a los seguidores del género. Esto se lleva a cabo con una narrativa con voz en off explicativa al principio, siendo el resto clásico y típico del género en sus comentarios expresivos y directos.
En definitiva, la considero una obra esencial e inmortal en la filmografía del director y en el género de western, ya que lo que ofrece crea gran interés y gusta ver por el cinéfilo amante del género que sepa apreciar los buenos films que además ofrecen una labor técnica personal del director. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que hacen de El pistolero (Fiebre de sangre), un film magnífico en lo que ofrece y en cómo lo ofrece.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los siete magníficos
Los siete magníficos (1960)
  • 7,5
    24.714
  • Estados Unidos John Sturges
  • Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, Eli Wallach, ...
8
Uno de los films más notables y comerciales del western
Los siete magníficos de John Sturges es un western remake de Los siete Samuráis de Akira Kurosawa y está basado en siete pistoleros que aceptan la oferta de defender un modesto pueblo de agricultores de los continuos robos de una banda de atracadores. Dirigida con un ritmo activo en la acción y calmado en el resto, es una obra imprescindible en el género aún siendo un remake, ya que gusta ver por ser portentosa en su historia y apasionante en sus escenas de acción, satisfaciendo a todos los públicos y no solo a los amantes de su categoría, ya que descubrirán con asombro un notable film que queda con eficacia en la retina del espectador, concluyendo un estupendo film que tiene todos los componentes necesarios para pegar al público al asiento.
La fotografía en color es bella y agraciada en detalles lumínicos que te transportan, logrando una labor portentosa en la acción que maravilla por ser estéticamente inspiradora en un gran trabajo visual. La música es inolvidable y espectacular en lo que sin duda es lo mejor del film, cautivando al público con sus arrolladoras melodías que hacen más recordable el film, siendo sin duda una de las mejores bandas sonoras de western que se han escuchado. Los planos y movimientos de cámara consuman un espléndido trabajo técnico que saca lo mejor del film y de las interpretaciones mediante el uso del avanti, seguimiento, reconocimiento, panorámicos, primeros planos, planos-contraplanos, planos americanos y cámara en mano.
Las actuaciones son apropiadas y contundentes. Cuenta con las intachables interpretaciones de Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, Eli Wallach, James Coburn, Horst Buchholz, Robert Vaughn, Brad Dexter, Whit Bissell y Vladimir Sokoloff. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos al western en un gran trabajo según el personaje, cumpliendo con una buena labor que junto con los excelentes decorados te transportan.
El guion, escrito por William S. Roberts, es un claro remake de los siete samuráis de Akira Kurosawa y aunque tan solo la supera con su música, es un film digno de visión que ofrece la historia con mensaje incluido de humanidad en su interior para satisfacer a toda clase de públicos, concluyendo un film emocionante por su acción que no se olvida. Esto se lleva a cabo con una narrativa chulesca típica de western que cumplen con una labor clásica y equilibrada que te transporta con sus expresivos e impolutos diálogos.
En conclusión, la considero una obra indeleble e indispensable en la filmografía del director y en el western que encantará a todos los públicos tanto por su historia de ayuda a unos campesinos como por también ser un digno remake americano de un gran film como los siete samuráis de Akira Kurosawa. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que vuelven a Los siete magníficos, un film entretenido y apasionante en lo que ofrece y en cómo se ofrece.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cartas desde Iwo Jima
Cartas desde Iwo Jima (2006)
  • 7,5
    50.176
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, ...
8
La versión japonesa de Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima
Cartas desde Iwo Jima de Clint Eastwood es un drama bélico sobre la segunda guerra mundial basado en la batalla de Iwo Jima desde el punto de visto japonés, mostrando como organizaron la resistencia a través de un sistema de túneles subterráneos. Dirigida con un ritmo tranquilo pero enérgico en la acción cuando transcurre las batallas, es una obra valiente por ser dirigida por un norteamericano que plasma el punto de vista japonés en una batalla tan importante en la segunda guerra mundial como la de Iwo Jima, haciendo una labor admirable que habla sin paños calientes sobre lo ocurrido en una batalla tan sangrienta, mostrado desde el punto de vista del enemigo.
La fotografía es lumínica y alusiva en un gran trabajo en detalles que estimulan o añaden confort según el momento de la acción, logrando una labor visualmente portentosa e impactante en las cruentas batallas o suicidios de los japoneses. La música es melancólica y añade tristeza a un film emotivo como es costumbre en el director, además solo es usada en las ocasiones precisas para añadir profundidad en un trabajo sentimental y de lo más inspirador por sus melodías. Los planos y movimientos de cámara consuman una notable tarea técnica a través del uso del seguimiento, cámara en mano, generales, avanti, retroceso, planos-contraplanos, panorámicos, reconocimiento y seguimiento que sacan lo mejor de la acción y las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales y de sonido sorprendentes y mejor trabajados que en Banderas de nuestros padres.
Las actuaciones son contundentes y cumplidoras al mostrar fehacientemente la personalidad y orgullo japonés. Como protagonistas cuenta con las participaciones de Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase y Shido Nakamura. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos de japoneses militares de la segunda guerra mundial, en una apropiada labor que junto con los pertinentes decorados tanto de exteriores como de interiores te transportan in situ.
El guion, escrito por Iris Yamahsita y basado en un argumento suyo y de Paul Haggis, es arrojado al mostrar la batalla desde el punto de vista japonés siendo una idea norteamericana, mostrando su lado humano y objetivo y exhibiendo por tanto el anti belicismo al que hace gala al reprobar la muerte de unos soldados sometidos a una guerra sin sentido, concluyendo un digno film que sirve como documento histórico de una de las batallas más reconocidas de la historia. Esto se lleva a cabo con una narrativa sugestiva y propia del tipo de personajes, que es impoluta y respetuosa, marcando claramente la personalidad de los protagonistas. Cabe destacar también, el montaje con flash-back pero lineal y seguido después, siendo más natural y clásica que su hermana Banderas de nuestros padres.
Concluyendo, la considero una obra indispensable en el género de drama bélico basado en hechos reales que muestra con valentía el punto de vista del enemigo en una batalla que aún siendo ganada tuvo muchas bajas por la crudeza de su lucha, cautivando a todos los amantes del género al ser una de esas películas que llegan sinceramente al corazón. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que vuelven a Cartas desde Iwo Jima, un film sincero y conmovedor que muestra fehacientemente una pequeña pero importante parte de la historia de la segunda guerra mundial.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Banderas de nuestros padres
Banderas de nuestros padres (2006)
  • 6,7
    47.003
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Ryan Phillippe, Jesse Bradford, Adam Beach, John Benjamin Hickey, ...
8
La notable visión de Eastwood sobre una batalla que se marcó en la historia
Banderas de nuestros padres de Clint Eastwood es un drama bélico sobre la segunda guerra mundial basado en los hechos reales que rodearon la batalla de Iwo Jima desde el punto de vista norteamericano. Dirigida con un ritmo vigoroso en las batallas y paulatino en el resto, es una obra sincera que plasma la realidad propagandística de una escena memorable de la segunda guerra mundial para recabar fondos para continuar una costosa guerra, concluyendo un film notable que aunque no deslumbre en todo lo que se propone, si se desahoga mostrando la amarga realidad de lo que parecía algo heroico, cuando en el fondo fue una mascarada que se utilizó para sacar dinero.
La fotografía es hermosa y está bien cuidada en detalles, haciendo gran uso de los claroscuros y mostrando unas imágenes evocadoras que en ocasiones son violentas e incluso impactantes en las escenas de batallas para desconcertar al público. La música compuesta por el propio Eastwood, es enardecedora de lo americano gracias a unos ritmos que estimulan y en ocasiones turban al público, siendo usados solos en las escenas adecuadas para no saturar el film de música innecesaria. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran labor técnica mediante el uso de los travellings, seguimiento, cámara en mano, detalles, subjetivos, panorámicos, reconocimiento y generales que son rápidos en la acción y pausados en el resto. Cabe destacar también, unos efectos visuales y de sonidos competentes en las batallas que muestran con veracidad la crueldad y violencia de la guerra pero sin excederse en ello.
Las actuaciones son oportunas y apropiadas en lo que se espera de ellas. Cuenta con las interpretaciones de Ryan Phillippe, Jesse Bradford, Adam Beach, John Benjamin Hickey, John Slattery, Barry Pepper, Jamie Bella, Paul Walker, Robert Patrick, Neal McDonough y Jon Polito entre muchos otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos a militares estadounidenses y a civiles de la época en un sensacional trabajo que junto con los espléndidos decorados te transportan al momento y lugar en cuestión.
El guion, escrito por William Broyles Jr y Paul Haggis y basado en el libro de James Bradley y Ron Powers, es sincero y expone unos hechos reales y tristes que fueron utilizados para recaudar fondos para continuar la segunda guerra mundial, y aunque no brilla con la luz esperable de Eastwood todo el rato si cumple con la notable labor de mostrar al mundo la realidad de lo ocurrido en la guerra del pacífico. Esto se lleva a cabo con una narrativa con voz en off afable que es explicativa y llena de pesimismo todo el film, usando en ocasiones la expresividad e incluso la efusividad típica de los militares jóvenes aunque mostrando en el fondo la desilusión que los envolvía. Cabe señalar también, el montaje con continuos flash-back y flash-forwards que hacen un puzle con la historia de forma creativa y abstracta para darle un toque personal al film.
Para finalizar, la considero una historia sincera y arrebatadora que muestra una triste realidad capaz de llegar al corazón de toda clase de cinéfilos, ya que su apenada y emotiva drama no da lugar al enardecimiento de una nación, sino más bien del sentimiento humano. Recomendable por su dirección, guion, interpretaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que convierten a Banderas de nuestros padres, en un digno film de ser descubierto por los antibelicistas que aún creen en la parte noble del ser humano.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un mundo perfecto
Un mundo perfecto (1993)
  • 7,4
    31.767
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Kevin Costner, Clint Eastwood, Laura Dern, T.J. Lowther, ...
7
Uno de los títulos a tener en cuenta de Clint Eastwood
Un mundo perfecto de Clint Eastwood es un drama de intriga basado en los años 60 sobre un preso fugado de la cárcel en compañía de otro que secuestran a un niño como rehén que es testigo de Jehová. Dirigida con un ritmo tranquilo pero con momentos enérgicos y con un estilo profundo y conmovedor que gusta ver, es una obra personal que exhibe una historia de amistad que cautiva a todos aquellos cinéfilos que busquen dramas emotivos bien realizados con la intención de llegar al corazón, concluyendo un film memorable que merece la pena ser visto por todos los que quieran ver las cintas más notables del director.
La fotografía hace un gran trabajo de claroscuros y muestra unas imágenes evocadoras y lumínicas que tiene buenos detalles y cumplen con una labor vistosa que estimula en las escenas adecuadas. La música es profunda y nostálgica por un lado e insidiosa e inquietante por otro según el momento de la acción, añadiendo emotividad gracias a unas melodías que en ocasiones enardecen y hacen sentir la constante amenaza que sienten los protagonistas. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran labor técnica mediante el buen uso de la cámara ralentizada, subjetivos, seguimiento, cámara en mano, tercera persona, avanti, planos-contraplanos, primeros planos y detalles que sacan lo mejor de la acción y las interpretaciones.
Las actuaciones son competentes y están bien trabajadas. Como protagonistas Kevin Costner está carismático y natural en su labor, Clint Eastwood esta creíble en una tarea alejada de su tipo duro habitual y Laura Dern está convincente y muy apropiada, siendo buenos los acompañamientos de T.J. Lowther, Keith Szarabajka y Leo Burmester entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones variados y alusivos según el personaje que son elegantes por un lado y humildes por otro en un estupendo trabajo que junto con los pertinentes decorados te transportan.
El guion, escrito por John Lee Hancock, va creando una atmósfera de amistad en lo que es una road movie que va atrapando con el corazón poco a poco al espectador al crear una trama bella que entretiene y deja buenas vibraciones tras su visionado, concluyendo un film digno de visión en la filmografía del director que no decepcionará a nadie. Esto se lleva a cabo con una narrativa conspiradora e insidiosa por un lado y afable por otro según con quién hable el personaje en un equilibrado trabajo que en ocasiones tiene diálogos insinuantes para añadir más interés al film. Cabe mencionar también, el montaje lineal y seguido que se hace alto lento y pesado en sus más de dos horas de duración.
En definitiva, la considero una obra conmovedora y bien trabajada aunque no mantiene el alto listón todo el rato y tiene altibajos que no dejan que sea un film imprescindible, sino más bien uno digno con momentos hermosos que gustan ver y no decepcionan a nadie. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara y narrativa que convierten a Un mundo perfecto, en un film notable en su género que ofrece una buena historia de amistad y emotividad para llegar sinceramente al corazón del espectador.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El sargento de hierro
El sargento de hierro (1986)
  • 7,2
    31.360
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Clint Eastwood, Marsha Mason, Everett McGill, Moses Gunn, ...
7
Un film de lo más incitador y con excesos de testosterona
El sargento de hierro de Clint Eastwood es un drama bélico basado en el ejército norteamericano sobre un sargento a punto de jubilarse que vuelve a entrenar a una sección de reconocimiento de donde lo echaron años atrás, intentando también recuperar a su ex mujer en ese regreso. Dirigida con un ritmo vigoroso y con un estilo característico del director en su fase de tipo duro en este caso militar, es una obra de lo más entretenida y divertida para esa clase de públicos especialmente masculinos que busquen films con pocas complicaciones argumentales pero con un resultado ameno y jocoso al tener un vocabulario agresivo y ordinario, concluyendo un digno film que sin ser imprescindible a nivel cinematográfico cumple notablemente con todo lo que se espera de él.
La fotografía es en blanco y negro al principio con imágenes de archivo, siendo el resto lumínica e impactante en sus imágenes evocadora que cumplen con una labor vistosa y desde luego estimulante. La música militar llena de ritmos el film de modo sugerente y variado, enardeciendo el ejército norteamericano y alentando con sus arrolladoras y pegadizas melodías. Los planos y movimientos de cámara consuman un correcto trabajo técnico a través del uso del seguimiento, generales, primeros planos, panorámicos, subjetivos, tercera persona, reconocimiento, travellins, cámara en mano y avanti que sacan lo mejor de la acción y las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales competentes que engrandecen la guerra y la violencia.
Las actuaciones son competentes y desde luego contundentes en lo que se propone. Como protagonista Clint Eastwood está decisivo en su línea habitual, siendo aceptables los acompañamientos de Marsha Mason, Everett McGill, Moses Gunn, Eileen Heckart, Bo Svenson, Boyd Gaines, Mario Van Peebles, Arlen Dean Snyder, Vincent Irizarry, Ramón Franco y Tom Villard. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos a cada personaje, ya sea militar o civil en un lúcido trabajo que junto con los oportunos decorados te transportan in su.
El guion, escrito por James Carabatsos, Dennis Hackin y Joseph Stinson, no es que esté muy trabajado pero desde luego no es el fuerte del film, ya que lo que muestra en su interior es una simple historia de un sargento al que le queda poco para la jubilación y vuelve al sitio donde estuvo hace años para recuperar su supuesto y a su antigua mujer, concluyendo un film cuyo mayor fuerte son las risas que provocan los comentarios de los protagonistas. Esto se lleva a cabo con una narrativa efusiva y desde luego expresiva que con tono militar usa diálogos afilados y satíricos, llenando de atractivo el film sobre todo para el público masculino.
En conclusión, la considero la obra más amena e hilarante realizada por el director por sus diálogos llenos de sarcasmo y mordacidad que serán del agrado de esa clase de públicos masculinos preferentemente que no busque una gran trama, sino más bien una película llena de comentarios divertidos que gustará a los menos exigentes. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, movimientos de cámara, vestuarios y diálogos que hacen de El sargento de hierro, un film divertido y ameno de ver por el público amante de los films en los que el tipo duro mal hablado es el centro de atención de todo.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Gran Torino
Gran Torino (2008)
  • 8,2
    142.545
  • Estados Unidos Clint Eastwood
  • Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, ...
9
Un film indiscutiblemente bueno y conmovedor
Gran Torino de Clint Eastwood es un drama que toca la amistad, la vejez, la inmigración y el racismo sobre un hombre ya mayor que vive solo y tiene unos vecinos asiáticos a los que no aprecia mucho. Sin embargo, a medida que avanza el film, va cambiando poco a poco su forma de verlos. Dirigida con un ritmo tranquilo y con el estilo personal y propio del director que se toma su tiempo para exponer la historia, es una obra magnífica que llega con maestría al corazón de toda clase de públicos, ya que lo que muestra es una historia de amistad y comprensión entre distintas clases de personajes que en principio no tienen nada en común, logrando cautivar al espectador como es costumbre en el singular director.
La fotografía es lumínica y sensacional en un trabajo bien cuidado en detalles que dan confort y enternece en las escenas apropiadas, logrando una labor visual estéticamente apropiada que gusta ver. La música es insidiosa e inquietante gracias a una alusiva y variada labor según la acción, ya que toca unas melodías emotivas y nostálgicas que conmueven y llegan directamente al corazón del espectador con belleza. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran labor técnica a través del uso de los generales, grúas, avanti, retroceso, seguimiento, rotación, plano-contraplanos, cámara en mano y primeros planos bien elaborados que exprimen lo mejor de la trama y las interpretaciones.
Las actuaciones son auténticas y remarcables. Como protagonista absoluto Clint Eastwood está genuino y contundente en su línea de tipo duro habitual pero con algo más de corazón, siendo creíbles los acompañamientos de Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, John Carroll Lynch e incluso un pequeño papel de su hijo Scott Eastwood. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones comunes al personaje, que son humildes e informales en una correcta labor que junto con los oportunos decorados te transportan in situ.
El guion, escrito por Nick Schenk y basado en una historia suya junto con Dave Johannson, es hermoso y conmovedor en lo que expone, ya que es una historia de amistad entre culturas y edades distintas para llegar directamente al corazón al más puro estilo del Eastwood director, concluyendo un film excepcional que queda con estilo y profesionalidad para la posteridad del séptimo arte. Esto se lleva a cabo con una narrativa que varía según el personaje, siendo insidiosa y punzante en el caso del protagonista y afable y educada en el resto sin contar a las bandas callejeras, además tiene en su interior unos diálogos burlones y sarcásticos que entretienen y divierten al espectador con mucha efectividad. Cabe destacar también, el montaje lineal y seguido con un ritmo paulatino pero que no obstante, se ve en un santiamén y no hace el film pesado en absoluto.
Concluyendo, la considero una obra inmortal y esencial no solo en la filmografía del director sino en el séptimo arte en general, por ser un drama que cala con belleza irremediablemente en el espectador, logrando cautivar a todos con una historia de amistad entre personas muy distintas entre sí. Muy recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara, narrativa y diálogos que vuelven a Gran Torino, un film digno de visión por toda clase de públicos por tener un resultado sobresaliente que no se olvida.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El bueno, el feo y el malo
El bueno, el feo y el malo (1966)
  • 8,2
    63.158
  • Italia Sergio Leone
  • Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach, Aldo Giuffrè, ...
9
La guinda al pastel de la trilogía es además, la mejor de las tres
El bueno, el feo y el malo de Sergio Leone es un western considerado por muchos como una película de culto que transcurre con el trasfondo histórico de la guerra de secesión norteamericana, y que está basado en 3 hombres que buscan un mismo botín y se necesitan el uno al otro para llegar a este, pasando mientras tanto por innumerables aventuras. Dirigida con un ritmo activo en la acción y más pausado en el resto y con el estilo habitual de western del director pero mejor pulido que el resto en líneas generales, es una obra sobresaliente que concluye con brillo la trilogía del dólar, siendo sin duda uno de los mejores del género que se han rodado jamás y que queda además más eficazmente en la mente del espectador aún con el paso de los años.
La fotografía es lumínica y hace también gran uso de los claroscuros en las escenas nocturnas, logrando un espléndido trabajo que evoca en todo momento al lugar y estimula con sus imágenes alentadoras que de nuevo añaden confort o violencia según el momento de la acción en una tarea de lo más portentosa. La música de Ennio Morricone vuelve a enardecer el film con sus sonidos insidiosos y turbadores por un lado y melódicos y llamativos por el otro en un sensacional trabajo, ya que cada uno de los tres protagonistas tienen su propio instrumento cada vez que aparecen y hacen de las suyas en el film en una irresistible labor que es considerada de las mejores de la historia. Los planos y movimientos de cámara logran una labor técnica excelente mediante el uso de los subjetivos, panorámicos, reconocimiento, seguimiento, avanti, retroceso, cámara en mano, primeros y primerísimos planos que sacan lo mejor de la acción y las interpretaciones. Cabe señalar también, los efectos que engrandecen la violencia en una creíble labor en los enfrentamientos entre pistoleros.
Las actuaciones son notables y están repletas de su propia personalidad. Como protagonistas Clint Eastwood está auténtico en su línea de tipo duro habitual, Lee Van Cleef está deslumbrante en un decisivo papel y Elli Wallach está carismático y convincente en su tarea, siendo destacables los acompañamientos de Aldo Giuffré, Mario Brega, Rada Rassimov y Luigi Pistilli entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos a cada personaje y profesión en un deslumbrante trabajo que junto con los magníficos decorados te transportan al momento y lugar en cuestión.
El guion, escrito por el director junto con Agenore Incrocci, Furio Scarpelli y Luciano Vincenzoni y basado en la historia de Sergio Leone y Luciano Vincenzoni, muestra una historia apasionante de 3 hombres cada uno en su estilo que pasan varias aventuras juntos y separados hasta encontrarse los tres al final del film en un duelo memorable, logrando con esa premisa concluir un film histórico que es digno de elogio y recordado como uno de los mejores en su categoría. Esto se lleva a cabo con una narrativa conspiradora e insidiosa que de forma expresiva insinúa en todo momento la intención de cada personaje y que contiene en su interior unos diálogos satíricos y mordaces que de nuevo son lo mejor del film. Cabe destacar también, el montaje lineal y seguido que es algo extenso y se toma su tiempo para presentar a sus personajes e historia aunque no se hace largo ni pesado.
Para finalizar, la considero una obra imprescindible e imperecedera que cautiva a todos los amantes del género y encantará al público en general, ya que lo que ofrece y cómo lo ofrece es sensacional y recordable en muchos aspectos, siendo por tanto uno de los mejores western de la historia. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones, narrativa y diálogos que convierten a El bueno, el feo y el malo, en un film esencial en el género además de apasionante, entretenido y divertido de ver por todos los públicos.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
La muerte tenía un precio
La muerte tenía un precio (1965)
  • 8,1
    32.654
  • Italia Sergio Leone
  • Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Mara Krupp, ...
8
La continuación de la trilogía del dólar que mejora a su predecesora
La muerte tenía un precio de Sergio Leone es un western basado en la venganza considerado por muchos como una película de culto sobre dos cazadores de recompensas que deciden formar una sociedad para dar caza a un conocido asesino, aunque los motivos que los mueven a cada uno son completamente distintos. Dirigida con un ritmo apresurado en la acción y sosegado en el resto, es una digna continuación en la trilogía que mejora en varios aspectos técnicos, de trama e interpretaciones a su predecesora, logrando cautivar a los amantes del género con un film magistral en lo que se propone y que queda notablemente en la retina del espectador, concluyendo otra de esas obras indispensables dentro del western.
La fotografía es luminosa y alusiva en una labor bien trabajada hasta el más mínimo detalle en un soberbio trabajo que te transporta, gracias a sus imágenes llamativas que cautivan por su conocida violencia algo exagerada en ocasiones. La música es inolvidable gracias de nuevo al maestro Ennio Morricone con sus reconocibles silbidos que logran un resultado magistral que es aún mejor que en la anterior entrega, manteniendo hábilmente la tensión en los duelos y enardeciendo la lucha en una labor desde luego espectacular. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran labor técnica mediante el uso de los conocidos primeros y primerísimos planos del espagueti western, avanti, retroceso, seguimiento, reconocimiento, panorámicos, detalles y grúas que exprimen lo mejor tanto de la acción como de las interpretaciones. Cabe destacar también, unos efectos competentes que enardecen la violencia, siendo creíbles en una admirable labor para su momento.
Las actuaciones son remarcables y superan el trabajo realizado en el film anterior. Como protagonistas Clint Eastwood mejora su participación y aumenta su fama en el género y Lee Van Cleef está auténtico y deslumbrante en el papel que lo relanzó a la fama, siendo apropiados los acompañamientos de Gian María Volonté, Luigi Pistilli, Mara Krup, Roberto Camardiel y Klaus Kinski entre otros. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos al western en una brillante labor que junto con los oportunos decorados te transportan al momento y lugar en cuestión de forma eficaz.
El guion, escrito por el director junto con Luciano Vincenzoni, es más emocionante que el anterior y está mejor trabajado en sus giros argumentales, manteniendo absorto al público con un entramado perfecto que será las delicias de los apasionados del género, concluyendo un film que aumenta la fama de la trilogía del dólar y lo coloca en la élite de las obras necesarias de ver dentro del western. Esto se lleva a cabo con una narrativa insidiosa y variada por un lado y educada y respetuosa por el otro, gracias a una expresiva y conspiradora tarea que tiene en su interior unos diálogos chulescos y punzantes que son de lo mejor del film.
En definitiva, la considero una obra indeleble e insustituible en el género que redondea una de las trilogías más conocidas y respetadas del séptimo arte, ya que supera en varios aspectos a su predecesora y mantiene hábilmente al público expectante tanto de la trama como de su desenlace. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones, decorados, narrativa y diálogos que hacen de La muerte tenía un precio, un film memorable y atractivo no solo para los amantes del género, sino para el público en general.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Por un puñado de dólares
Por un puñado de dólares (1964)
  • 7,6
    25.515
  • Italia Sergio Leone
  • Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Wolfgang Lukschy, ...
7
El buen comienzo de una trilogía inolvidable
Por un puñado de dólares de Sergio Leone es un western remake aunque no admitido por su director de Yojimbo, basado en un hombre que llega a un pueblo fronterizo donde dos familias se disputan el control de la región. Dirigida con un ritmo alterno que va de vigoroso en la acción a tranquilo en el resto, es una obra mítica en el espagueti western que lanzó a la fama a su director, protagonista y músico de banda sonora Ennio Morricone, ya que quedaron en ella inmortalizados relanzando un género ya en declive que volvía con fuerza para quedarse con estilo y burla unos cuantos años más al popularizar al tipo duro y desconocido que llegaba a un lugar en el que era el más rápido e inteligente, concluyendo un notable film que brilla con luz propia aún siendo una idea copiada del director Akira Kurosawa.
La fotografía es lumínica y evocadora al estar bien cuidada en detalles sensacionales que estimulan y dan confort según el momento de la acción en una tarea de lo más portentosa que queda en la retina del espectador. La música de Ennio Morricone es inolvidable en sus reconocibles silbidos que estimulan y alientan gracias a unas melodías cautivadoras que añaden inquietud en los momentos requeridos. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran tarea técnica con sello propio mediante el uso de los primeros y primerísimos planos, avanti, retroceso, grúas, cámara en mano, subjetivos, seguimiento, reconocimiento y detalles que exprimen lo mejor de la acción y las interpretaciones.
Las actuaciones son acertadas y muy bien trabajadas. Como protagonista absoluto Clint Eastwood está deslumbrante y con carácter propio en un papel hecho a su medida, siendo remarcables los acompañamientos de Marianne Koch, Gian María Volonté, Antonio Prieto y José Calvo entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos al western en un fantástico trabajo que junto con los oportunos decorados te transportan hábilmente al momento y lugar en cuestión.
El guion, escrito por el director junto con Víctor Andrés Catena y Jaime Comas Gil y basado en una historia del también director junto con A. Bonzzoni y Víctor Andrés Catena en lo que es claramente un remake de Yojimbo de Akira Kurosawa, es apasionante desde que empieza hasta que acaba gracias a la interpretación y acción de Clint Eastwood, que se adueña con su personaje del film para deleite del público y no solo para los seguidores y amantes del género sino para el público en general que quiera conocer la gran trilogía del dólar como fue mundialmente conocida. Esto se lleva a cabo con una narrativa sugestiva y clásica que con tono chulesco e irónico será del gusto de toda clase de espectadores, ya que sus diálogos sarcásticos y mordaces son de lo mejor del film con diferencia.
En conclusión, la considero una obra inolvidable e indispensable en el western que comienza notablemente la trilogía del dólar de Sergio Leone y que apasionará a todos los amantes del género, ya que creó un precedente dentro del género con algunas cuestiones técnicas como los planos, movimientos de cámara y tipo de trama para satisfacer a más público de los que habitualmente le gustaba el western, ya que tiene toques más comerciales de lo habitual en el género. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones, narrativa y diálogos que convierten a Por un puñado de dólares, en un film atractivo y emocionante de ver y disfrutar.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El hombre invisible
El hombre invisible (1933)
  • 7,3
    4.484
  • Estados Unidos James Whale
  • Claude Rains, Gloria Stuart, William Harrigan, Henry Travers, ...
8
Un clásico de terror y ciencia ficción de visión obligada
El hombre invisible de James Whale es un thriller de terror fantástico y ciencia ficción basado en un hombre que a base de experimentar consigue hacerse invisible, aunque su personalidad cambia drásticamente a peor. Dirigida con un ritmo desenfrenado y con un estilo personal que se desvía un poco de la novela original, es una obra atractiva y más contando con la década en que se realizó para cautivar a los amantes de los géneros y cinéfilos clásicos que disfruten con films muy bien trabajados para su momento, en especial con los efectos visuales muy conseguidos para la época que no dejan de sorprender al espectador.
La fotografía en blanco y negro está repleta de detalles sensacionales que impactan y llaman la atención con sus evocadoras imágenes que estimulan y logran una labor portentosa digna de elogio. La música es intrigante o inquietante según el momento de la acción, además solo es usada en contadas ocasiones para no desviar la atención del espectador, cumpliendo con un excitante trabajo que arrolla y turba a todos en su visionado. Los planos y movimientos de cámara logran un buen trabajo técnico a través del uso de la cámara en mano, seguimiento, reconocimiento, generales, avanti, retroceso, primeros planos, subjetivos y detalles que sacan lo mejor de la acción. Cabe destacar también unos efectos visuales sorprendentes que desconciertan al público y son dignos de elogio para la época en que se realizaron.
Las actuaciones son contundentes y remarcables. Como protagonistas Claude Rains está persuasivo en su papel e impetuoso aunque tan solo se le ve la cara al final, siendo idóneos los acompañamientos de Gloria Stuart, William Harrigan, Henry Travers, E. E. Clive, John Carradine y Walter BRennan entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones alusivos y variados según el personaje, ya que varían de humilde a elegante según la clase social perteneciente en una decente labor que junto con los oportunos decorados te transportan in situ.
El guion, escrito por R.C. Sheriff y Philip Wyle y basado en la novela de H.G. Wells, varía algo de la historia original al colocar al protagonista como un lunático más que como un científico brillante, ya que la sociedad del momento no estaba preparada para ver a un malo no tan malo, aunque de todos modos cumple notablemente con lo que se propone con el film y entretiene y ameniza el rato a todos aquellos que quieran disfrutar de un buena obra. Esto se lleva a cabo con una narrativa clásica y educada que añade intriga en una expresiva tarea, empleando también una supuesta voz en off al no verse la cara del protagonista. Cabe destacar también, el montaje lineal y seguido y de corta duración que hace que su visionado pase en un santiamén.
Concluyendo, la considero un clásico de ciencia ficción, fantástico y de terror que cautivará a los cinéfilos más exigentes al tomarse muy en serio el film y los efectos visuales para una época en la que era toda una sorpresa visualizarlos, concluyendo una digna película que no pierde un ápice su calidad cinematográfica ni con el paso de los años. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que vuelven a El hombre invisible, en un film recordable y digno de elogio por todo lo que ofrece en una época en la que no estaban acostumbrados a películas así.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los crímenes del museo de cera
Los crímenes del museo de cera (1953)
  • 6,7
    3.660
  • Estados Unidos André De Toth
  • Vincent Price, Phyllis Kirk, Frank Lovejoy, Carolyn Jones, ...
7
Un clásico en el cine de terror digno de descubrir
Los crímenes del museo de cera de André De Toth es un film de intriga y terror basado es un escultor de figuras de cera que discute con su socio acerca del futuro del museo, desencadenándose una pelea que termina con el museo quemado y el escultor desaparecido. Dirigida con un ritmo vigoroso y con un estilo que mezcla con acierto dos géneros como la intriga y el terror en una época en la que aún no se habían conseguido realizar grandes películas en la mezcla de estas categorías, es una obra magnífica que inquieta y mantiene al público expectante de lo que se le va ofreciendo para ir atando cabos y disfrutando de el progreso, concluyendo una película recordable que deja buenas sensaciones tras su visionado para ser recordado como un digno film.
La fotografía en color es evocadora e impactante en ciertas escenas, desconcertando al público con un trabajo lúgubre que hace gran uso de los claroscuros al estar bien cuidada en detalles. La música es turbadora e inquietante en las escenas clave, gracias a unas melodías estimulantes que añaden enigma en una arrolladora tarea que cumple con un gran acompañamiento según la acción. Los planos y movimientos de cámara consuman una correcta labor técnica mediante el uso de la cámara en mano, seguimiento, reconocimiento, avanti, retroceso, generales y planos-contraplanos que dan dinamismo al film y sacan lo mejor tanto de las interpretaciones como de la acción. Cabe destacar también, unos efectos competentes para la época que enardecen la violencia acertadamente.
Las actuaciones son cualificadas y cumplidoras. Cuenta con las creíbles interpretaciones de Vincent Price, Phyllis Kirk, Frank Lovejoy, Carolyn Jones, Paul Cavanagh y Paul Picerni. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones elegantes y distinguidos por un lado e informales por otro en una sugerente labor que varía según el personaje y que junto con los notables decorados merecen la pena ser destacados.
El guion, escrito por Crane Wilbur, es penetrante en su intrigante trama que va creando poco a poco la atmósfera adecuada para atrapar al espectador, ya que su historia genera gran interés hasta alcanzar un buen final que no se olvida e inmortaliza la obra como algo notable dentro del género que no defrauda a nadie aunque es bastante predecible todo lo que ocurre en su interior. Esto se lleva a cabo con una narrativa educada pero conspiradora que con tono clásico y académico añade más misterio al film.
Para finalizar, la considero una obra imperecedera y notable en el género que atrapa al público con una trama intrigante y con toques de terror que desconciertan eficazmente al público aún siendo una película bastante antigua, logrando dejar satisfecho a los amantes del género. Recomendable por su dirección, guion, fotografía, música, efectos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que hacen de Los crímenes del museo de cera, un film señalado para los seguidores de los thrillers y las cintas de terror sean de la época que sean.
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Perros de paja
Perros de paja (1971)
  • 7,5
    19.700
  • Reino Unido Sam Peckinpah
  • Dustin Hoffman, Susan George, David Warner, Peter Vaughan, ...
8
Una cinta absorbente y con un final asfixiante
Perros de paja de Sam Peckinpah es un thriller dramático sobre un astrofísico americano que viaja al pueblo natal de su pareja a Gran Bretaña donde descubre que la vida es mucho más violenta de lo que se imaginaba, llegando a tener que defender a su mujer y su hogar. Dirigida con un ritmo más bien tranquilo y con un estilo incitador que busca provocar al público con su enrevesada trama, es una obra absorbente que va creando poco a poco una atmósfera implacable que penetra con mucho oficio en el público buscador de dramas impetuosos que hacen sentir una impotencia que llega incluso hacer sentir incomodidad, concluyendo un arrollador film que se queda notablemente en la retina del espectador.
La fotografía es alusiva en imágenes agraciadas que estimulan en un lumínico trabajo que tiene una definición portentosa por estar bien trabajado en detalles. La música es insidiosa y turbadora en las escenas claves, llenando el film de melodías que añaden intriga en una labor variada que estimula e inquieta al final, llegando además hacer sentir al público la constante amenaza en un buen acompañamiento musical. Los planos y movimientos de cámara consuman una gran labor técnica mediante el uso de la cámara en mano, primeros planos, panorámicos, reconocimiento, seguimiento, generales y subjetivos que sacan lo mejor tanto de la trama como de las interpretaciones.
Las actuaciones son convincentes y remarcables. Como protagonistas Dustin Hoffman está admirable en una brillante labor y Susan George está creíble y acertada en su tarea, siendo correctos los acompañamientos de David Warner, Peter Vaughan, T.P. McKenna y Del Henney entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos al personaje en una correcta labor que junto con los pertinentes decorados te transportan in situ.
El guion, escrito por el director junto con David Zelag Goodman y basado en la novela de Gordon M. Williams, va de menos a más en una penetrante trama que incita al público, ya que lo que expone es la gran diferencia entre un hombre culto que va por el camino recto y las indecentes gentes del pueblo que solo buscan problemas a cualquiera que no sea como ellos, concluyendo una película recordable por varios motivos que conocerán a fondo si deciden visualizar el film. Esto se lleva a cabo con una narrativa común y conspiradora que es variada según el personaje y su intención para marcar su personalidad en una equilibrada y desde luego expresiva labor.
En definitiva, la considero una obra inmortal e insustituible que va creando tensión poco a poco hasta culminar un final que mantiene al público en suspense y sin aliento por la violencia y la claustrofobia psicológica que llega a crear la trama, logrando dejar al espectador exhausto. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara y narrativa que vuelven a Perros de paja, en un film penetrante que cautivará a todos los amantes de los thrillers dramáticos de culto.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Novecento (1900)
Novecento (1900) (1976)
  • 8,2
    17.573
  • Italia Bernardo Bertolucci
  • Gérard Depardieu, Robert De Niro, Dominique Sanda, Stefania Sandrelli, ...
8
Un drama histórico notable que te explica los principales problemas políticos de Italia en la primera mitad del siglo XX
Novecento (1900) de Bernardo Bertolucci es un drama histórico basado en la amistad entre unos jóvenes en la primera mitad del siglo XX, uno de ellos hijo de un terrateniente y el otro hijo de un brasero que ponen a prueba su amistad al tener diferencias políticas y sociales en una época en la que el comunismo y el fascismo en Italia eran algo más que una evidencia. Dirigida con un ritmo sosegado y con un estilo personal y subjetivo que deja clara la inclinación política del director y su opinión al respecto de lo acontecido en la primera mitad del siglo XX en Italia, es una obra profunda en su modo de plasmar la trama y profundizar en sus personajes, así como en sus opiniones políticas, marcando un gran film histórico que deja enormes sensaciones en su visionado aunque se excede en sus más de 5 horas de metraje.
La fotografía es lumínica y evocadora a cada época plasmada, logrando una hermosa labor que roza en ocasiones la grandiosidad en unas imágenes que varían de confortantes a impactantes según el momento de la acción, cautivando al público con un trabajo magistral que vuelve más recordable aún el film. La música es melódica y emotiva en algunas escenas e insidiosa y conmovedora en otras, logrando un perfecto acompañamiento que añade belleza al film. Los planos y movimientos de cámara consuman un enorme trabajo técnico mediante el uso de las grúas, travellings, avanti, primeros y primerísimos planos, cámara en mano, panorámicos, seguimiento, generales, reconocimiento, circulares, reconocimiento, ascendente, descendente y subjetivos en una labor muy tomada en serio que saca lo mejor tanto de la acción como de las interpretaciones. Cabe destacar también, los efectos visuales que enardecen la violencia e impactan por su frialdad.
Las actuaciones son soberbias y remarcables en un gran elenco actoral de caras conocidas. Como protagonistas Robert De Niro está señalado en una gran labor, Gerard Depardieu brillante en una tarea con calado psicológico, Donald Sutherland está convincente en un personaje detestable y Burt Lancaster está sobrio y creíble en su trabajo, siendo buenos los acompañamientos de Sterling Hayden, Dominique Sanda y Stefania Sandrelli entre muchos otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos a cada época y personaje según su clase social y trabajo, variando de elegantes a humildes al igual que los estupendos decorados en una sobresaliente labor que te transporta y va plasmando en las caras de los protagonistas el paso de los años.
El guion, escrito por el director junto con Franco Arcalli y Giuseppe Bertolucci, se toma su tiempo para exponer su historia y personajes así como el desarrollo de estos según la época y las circunstancias, dejando clara la inclinación política del director en un trabajo de lo más provocador por mostrar con mucha crudeza y realismo lo que ocurrió durante la primera mitad del siglo XX, sobre todo por la lucha entre el fascismo y el comunismo. Esto se lleva a cabo con una narrativa sugestiva y natural durante el film que es variada según la condición del personaje en un clásico trabajo que es en ocasiones algo ordinario por el vocabulario usado, destacando también al final una narrativa mirando a la cámara reivindicando la intención del director. Cabe señalar también, el montaje con flash-back al principio para explicar como sucede todo muchos años atrás, siendo después lineal y seguido al exprimir casi 50 años de historia.
En conclusión, la considero una obra indispensable e imperecedera en la filmografía del director y en el séptimo arte que cautivará a los cinéfilos más exigentes amantes de los buenos dramas históricos que se toman su tiempo para exponer gran trama y el desarrollo y cambio de la personalidad de unos personajes sometidos al fascismo cuando sus ideales son comunistas o viceversa. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones, decorados y narrativa que convierten a Novecento (1900), en un film digno de visión por su calidad cinematográfica aunque sea extremadamente largo su metraje.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
El último tango en París
El último tango en París (1972)
  • 6,9
    15.769
  • Italia Bernardo Bertolucci
  • Marlon Brando, Maria Schneider, Jean-Pierre Léaud, Massimo Girotti, ...
8
Erotismo y algo más de la mano de Bertolucci
El último tango en París de Bernardo Bertolucci es un drama romántico erótico considerado por muchos como una película de culto, basado en un hombre que acaba de enviudar y una joven actriz que se encuentran por casualidad en un piso que busca inquilino y hacen el amor apasionadamente, quedando entonces de acuerdo para verse allí de vez en cuando sin saber nada el uno del otro. Dirigida con un ritmo pausado y con un estilo íntimo y muy personal del director que causo por su erotismo gran revuelo en la época, es una obra atrevida para su momento al contener en su interior algunas escenas con alta dosis de sexualidad violenta que dieron mucho que hablar, concluyendo con esa premisa un film recordable en todo lo que se propone para penetrar en el espectador.
La fotografía es cautivadora al estar bien cuidada hasta el más mínimo detalle, haciendo gran uso de la luz tenue y cuidando bien los claroscuros, logrando con ello culminar una labor evocadora que llena de confort o violencia el film según el momento de la acción, impactando en ocasiones al público por sus altas dosis de escenas subidas de tono. La música es melódica y bella en sus insinuantes armonías que llenan de ritmo variado el film, añadiendo intriga a una tarea en ocasiones insidiosa para lograr un inolvidable acompañamiento musical. Los planos y movimientos de cámara consuman una sobresaliente labor técnica a través del uso del avanti, retroceso, grúas, seguimiento, detalles, primeros y primerísimos planos, rotación, subjetivos y cámara en mano continuos para dar un gran toque personal y sacar lo mejor tanto de la acción como de las interpretaciones.
Las actuaciones son soberbias y están repletas de personalidad. Como protagonistas Marlon Brando está deslumbrante en un papel con calado psicológico que se adueña del film y María Schneider está apropiada y notable en un inolvidable papel, siendo remarcables las interpretaciones de Jean-Pierre Léaud, Massimo Girotti y Maria Michi entre otros. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios y caracterizaciones variados en una gran labor que marca la personalidad de cada personaje, pasando de elegante por un lado a eróticos o informales por otro en un gran trabajo que, junto con los oportunos decorados de interiores, te transportan eficazmente.
El guion, escrito por el director junto con Franco Arcalli, es de lo más recóndito en la exposición de unos personajes atormentados que se encuentran en un piso de alquiler, llegando a varios extremos de sus vidas sentimentales al enamorarse ella de él y él desahogando con ella su frustración por su fallecida esposa, concluyendo un film de lo más incitador tanto por sus desnudos, sexo, erotismo y ordinario vocabulario que no dejará a nadie indiferente y satisface a los cinéfilos más exigentes. Esto se lleva a cabo con una narrativa intrigante y algo brusca que añade misterio a los personajes gracias a sus expresivos diálogos que no están exentos de pesimismo e insinuación.
Concluyendo, la considero una obra indeleble y esencial en el séptimo arte y en la filmografía del director que es considerada por muchos como una película de culto, por su alto contenido erótico y por exhibir una trama centrada en los tormentosos protagonistas que no dejarán a nadie con la sensación de haber visto un film más, sino algo profundo y provocador en todo lo que se propone. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara y narrativa que vuelven a El último tango en París, en un film de lo más incitador e inusitado que se ha realizado en la historia del séptimo arte.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
O Brother!
O Brother! (2000)
  • 6,8
    33.437
  • Estados Unidos Joel Coen
  • George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson, Charles Durning, ...
6
Un título decente en la filmografía de los Coen pero no imprescindible
O Brother! de los hermanos Coen es una comedia de aventuras basada en los años 30 en la que 3 presos fugados mientras realizaban trabajos forzados, buscan un tesoro de más de un millón de dólares. Dirigida con un ritmo reposado y con un estilo que mezcla el humor con las aventuras, es una obra divertida al estilo cómico de los Coen que entretiene eficazmente aunque sin mucho brillo, aunque técnicamente está al alto nivel acostumbrado de los hermanos directores, concluyendo un film que sin entrar entre las mejores cintas de los Coen, cumple bien con su cometido para amenizar el rato no solo a los incondicionales de estos, sino también al público en general.
La fotografía con toques de sepia está bien cuidada en detalles alusivos que te transportan en un trabajo sensacional y desde luego llamativo en sus lumínicas escenas como es habitual en los Coen. La música es evocadora a la época en cuestión gracias a unas canciones rítmicas que logran un gran acompañamiento musical en las escenas oportunas, ya que sus alusivas canciones estimulan y llenan de melodías el film. Los planos y movimientos de cámara consuman un buen trabajo técnico mediante el uso de las grúas, cámara en mano, seguimiento, primeros planos, panorámicos, reconocimiento, travellings, steadycam, generales y subjetivos que sacan lo mejor tanto de la historia como de las interpretaciones. Cabe destacar también, unos efectos visuales que enardecen la violencia con humor en determinadas escenas.
Las actuaciones son cumplidoras y simpáticas. Cuenta con las insólitas y cómicas interpretaciones de George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson, John Goodman, Holly Hunter, Charles Durning, Michael Badalucco y Daniel von Bargen. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos a los presos de trabajos forzados de los años 30 y otros variados en los demás según el oficio de estos, en una espléndida labor bien trabajada en detalles que consigue transportar eficazmente al público.
El guion, escrito por los hermanos Coen y basado en un poema de Homero aunque los Coen aseguran no haber leído su obra, es una aventura continuada con varios giros argumentales y el objetivo de divertir a los públicos seguidores de los films del director, ya que su humor es el representativo de los singulares hermanos directores y cumple eficazmente aunque sin el brillo que son capaces de conseguir estos. Esto se lleva a cabo con una narrativa característica de los Coen, siendo simpática y equilibrada en una labor sugerente y desde luego expresiva que está llena de ingeniosas y ocurrentes frases repletas de humor.
Para finalizar, la considero una obra entretenida y agradable de ver que entretiene y ameniza el rato aunque sin deslumbrar a nadie, ya que aunque contiene escenas divertidas no mantiene el alto nivel que se les exige a unos directores capaces de exprimir lo mejor de una ácida trama y unas buenas interpretaciones. Recomendable por su dirección, guion, fotografía, música, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que hacen de O Brother!, un film ameno y jocoso en ciertas escenas que gustan ver y no decepcionan a nadie.
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