arrow
Críticas de directorscut
Críticas ordenadas por:
Hell Ride
Hell Ride (2008)
  • 4,8
    1.822
  • Estados Unidos Larry Bishop
  • Larry Bishop, Eric Balfour, Dennis Hopper, Michael Madsen, ...
4
Su presentación es engañosa.
A Tarantino a veces le puede el desmadre, siguiendo la estela marcada con su maravillosa “Death Proof”, regresa a la carga esta vez ejerciendo como productor para apadrinar a Larry Bishop en un nuevo intento por conmemorar el cine “Exploitation” de los años 60 y 70, el cine con el que creció el director de “Pulp Fiction” y que tanto adora. Todos aquellos que sean conocedores del género, hayan visto “Death Proof”, o sean unos seguidores de Russ Meyer, sabrán a lo que se enfrentan, pero eso no es suficiente para plantarle cara a “Hell Ride”.

Todos aquellos consumidores compulsivos del “Trash Movie”, o de cualquier producto apadrinado por Tarantino correrán a ver el trabajo de Bishop. Para ser sinceros, no se puede negar que la película ofrece aquello que promete, pero a decir verdad, lo hace con menos fuerza, intensidad y calidad de lo que cabía esperar. Su trama es simplona, nada nuevo, pero uno se espera algo más desarrollado, y es que se hace tediosa a más no poder. No por ser un film de modesto presupuesto, tenían que descuidar tantos aspectos. El film se sigue, sin más, pero no hay alicientes, se vuelve aburrido a la larga, todo el viaje motero queda lastrado por unos diálogos a veces ocurrentes, pero con acidez insuficiente para calmar nuestras ansias. La música, por su parte, cumplen muy bien con su cometido de ambientarnos en ese mundillo, pero sin alardes, no hay melodías que se nos vayan a quedar grabadas con el final de la película.

Sus actores saltan a la vista. Y es que uno podría pensar que con tan atractivo elenco y un Tarantino manejando el cotarro la cosa sólo podía salir redonda, pero no. Su reparto está completamente desaprovechado. El único explotado es Larry Bishop, que no contento con escribir y dirigir “Hell Ride”, se pide el rol principal, y su actuación aún hace que aguantemos más a duras penas el film. Su falta de fuerza y carisma son plausibles, no tiene garra ni empaque en ningún momento, solo le vemos pasándoselo bomba con las mujeres que se lo monta. El resto del reparto con Carradine, Madsen, Jones o Hopper está muy mal aprovechado, sus apariciones además de poco generosa, no nos llenan, por culpa de unos personajes muy planos y a que la propia cinta no ayuda.

Quentin Tarantino es un genio dirigiendo, pero no sabe apadrinar los proyectos de sus compinches, que parece que les haga un favor invirtiendo en verdaderos productos cercanos a las mayores bazofias. Lo bueno de todo ello es que su presentación es de lo más prometedora. Pero no goza ni de fuerza ni de intensidad, ni siquiera aquellos que ansíen sangre, tiros y violencia quedarán saciados entre este lago de alcohol.
[Leer más +]
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
En el valle de Elah
En el valle de Elah (2007)
  • 6,7
    22.356
  • Estados Unidos Paul Haggis
  • Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Susan Sarandon, Jason Patric, ...
7
Haggis es un genio escribiendo, que no dirigiendo.
Paul Haggis no es únicamente un cineasta con talento, sino que lo emplea de forma comprometida, es un hombre que se moja en lo suyo. No solo eso, sino que además sabe beber e inspirarse en los mejores directores de cine, sobre todo con los que se codea, el sello y fuente de Clint Eastwood en la película de Haggis es indudable. Le dota de un tono pausado y tranquilo, sus patrones de desarrollo son muy similares a los del director de “Gran Torino”, sin embargo, se nota algo que ya se hacía más que visible en su debut, “Crash”, y que aquí se termina por confirmar.

Paul Haggis es un guionista ante todo, y es ahí donde reside la mayor fuerza y talento del cineasta. Él ha nacido para ser guionista, pero no director. Eso no quiere decir ni mucho menos que Haggis no sea un buen realizador, pero su fuerza reside en sus guiones y no precisamente en su filmación. “Crash” contaba con un guión espléndido, uno de los mejores de los últimos años, pero cinematográficamente, es un film modesto y tan solo correcto. “En el Valle de Elah” le ocurre exactamente lo mismo. El guión está muy por encima que su dirección. Como film, peca de ser demasiado convencional. Haggis no sabe o aún no tiene demasiada habilidad en la ejecución de un desarrollo. Termina por confundir el ritmo tranquilo y pausado con tensión e intensidad, demostrando que no sabe muy bien combinar los ingredientes necesarios para gestar un buen thriller.

La premisa de “En el Valle de Elah” es buena, atrevida y comprometida gracias a su guión, pero Haggis aún no sabe dirigir el timón en la dirección. Le falta mucha fuerza, la trama es interesante, pero carece de intensidad, haciendo que se deje ver, pero sin alardes. Desgraciadamente, es un film que el espectador termina de la misma forma como antes de verla. Se entretiene, pero se queda con el estómago vacío. Y además que como thriller termina siendo demasiado convencional.

Sí hay algo que hacen el título algo meritorio y digno de ver es por sus actuaciones, francamente muy buenas. Su reparto es talentoso y se muestra totalmente entregado. Mención aparte se merece Tommy Lee Jones, magistral. Alguno puede pensar que su actuación no es demasiado intensa, pero ese no es su objetivo, su actuación es desgarradora, triste y muy entregada ante la crisis de un padre al perder a su hijo. El gran guión de Haggis termina en un film correcto y modesto, pero sin abarcar mucho más. Sus bazas se hacen más notorias en las actuaciones. Como thriller, es demasiado convencional y carece de mucha fuerza e intensidad.
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Iron Man
Iron Man (2008)
  • 6,6
    93.098
  • Estados Unidos Jon Favreau
  • Robert Downey Jr., Terrence Howard, Gwyneth Paltrow, Jeff Bridges, ...
8
Tarde o temprano alguien tenía que hacerlo bien, ¿No?
El éxito de “Iron Man” reside en su propia aceptación, en verse tal como es sin tener que ir más allá. Favreau es consciente de que está dirigiendo un cómic de superhéroes, no un drama escrito por guionistas de alta categoría. Sabe perfectamente cuáles son las verdaderas armas de su héroe metálico, y las emplea sin pudor, estando completamente orgulloso y sin vergüenza alguna de su propuesta. Su película está destinada a ser un “blockbuster” veraniego, no un dramón con héroes que padecen tantas y penosas crisis existenciales como ya se han visto en otras adaptaciones.

Como “Los 4 Fantásticos”, Favreau opta por el entretenimiento en estado puro, sin aportar dosis de dramatismos inexplicables e innecesarios. Prefiere por darnos acción de la buena des de un principio, sin adentrarse en otros temas más ambiguos. Muchos puede que eso les parezca un descuido en su historia por su falta de profundidad, pero admitámoslo, es un cómic, no necesita arquetipos de ningún tipo. Va directo al grano, nos ofrece grandiosas secuencias de acción con unos soberbios efectos especiales que la hacen una cinta muy entretenida. El espectáculo cumple con todos sus requisitos, siempre manteniendo un aire completamente desenfadado que aportan una gran dosis de frescura y de dinamismo en el desarrollo de su trama.

Hay que decir también que la adaptación de “Iron Man”, al contrario que otros personajes también venidos del cómic, aquí su protagonista es un completo egoísta, un Casanova que vive la vida a su antojo sin reparar en fiestas, coches deportivos y escándalos públicos. Todo un incorregible, alejado de la moralidad tan empalagosa de sus competidores. Esto no hace más que mejorar todo el panorama, sobre todo para los adultos, que encontrarán un personaje divertido a la vez que interesante. Si además dicho papel es interpretado por Robert Downey Jr., la cosa no podía pintar mejor. El intérprete descarga su talento en plasmar un superhéroe tan carismático como caradura. Un vividor con más ganas de pasárselo bien que de salvar el mundo de los malos. No solo de Downey vive la cinta, el resto del reparto es tan atractivo como solvente, y con personajes más carismáticos, más adultos y humanos, que los hacen mucho más auténticos. “Iron Man” es la adaptación de un cómic, pero no se comporta como tal. Va mucho más allá, toma perfectamente consciencia de lo que es y le abastece de una dosis adulta para hacerla más atractiva para todo el público a la vez que realista. Muchas adaptaciones deberían tomar ejemplo de esta película, que aparca el énfasis y el drama a favor de una trama divertida y desenfadada con un enorme sentido del espectáculo y del entretenimiento. No conmueve, pero es difícil que alguien llegue a aburrirse o sentirse estúpido con su visión. Y lo bueno es que, además, es generosa en lo que a escenas de acción y efectos especiales se refiere.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Outlander
Outlander (2008)
  • 4,9
    10.086
  • Estados Unidos Howard McCain
  • Jim Caviezel, Sophia Myles, Jack Huston, Ron Perlman, ...
5
Un bicho mal hecho con luces de neón y con sangre verde fluorescente, ¿Qué? ¿Te atreves?
Es de suponer que nadie se aventure a ver “Outlander” sin saber qué es lo que se dispone a ver, aparte, claro, de caer en la trampa con el tópico del que uno de sus productores produjo “El Señor de los Anillos”. En ningún momento se sabe con absoluta certeza a qué juega su director con esta película, esto se debe principalmente a que no queda del todo claro sus intenciones u objetivos.

La película des del principio desprende un fuerte aliento a producción de Serie B, pero sus medios, aunque modestos, son generosos y agradables. Es fácil sentirse atraído en un principio por su agradable ambientación y estética vikinga. También guarda algún que otro as escondido en la manga gracias a las siempre agradecidas intervenciones segundarias de John Hurt y un genuino Ron Perlman. Por desgracia, ambos están totalmente desaprovechados por un elenco de actores poco talentoso y con personajes demasiado pobres en general. Jim “Jesucristo” Claviezel intenta dar el pego como héroe cercano y humano. En parte, lo consigue, pero este hombre no tiene madera de héroe ni de guerrero, resulta muy poco creíble, aunque como ya se ha dicho, el resto de aspectos tampoco funciona demasiado para darle una oportunidad. Estaba mejor crucificado, vamos. El único personaje medianamente atractivo o algo más interesante es un personaje siempre borracho llamado… ¡Boromir! (Léase de “El Señor de los Anillos”) Luego ríete de aquellos que afirman que los guionistas andan faltos de ideas…

Lo que es curioso, es que funciona mejor su primera parte que su segunda, donde prima más la ambientación y la vida en el poblado vikingo. Casi parece otra película sin el dichoso monstruo, y hubiera resultado ser un film tremendamente más redondo sin él ni con naves espaciales, quedando en un film de vikingos atractivo de presupuesto modesto. Pero no, hay un bicho por delante, y se carga el poco atractivo del film. Su diseño no impresiona en absoluto, incluso no está ni bien hecho. Años atrás hubiera colado, pero con la avalancha de “Potters, Transformers, Terminators” y un tremendo etcétera, la cosa deja mucho que desear, el bicho desentona demasiado con los elementos reales.

Su segunda parte, que se centra en la caza del monstruo, pierde todo el poco atractivo que le quedaba a la cinta. La historia vikinga se convierte en un juego de caza del gato y el ratón plasmado con un hombre solo con su espada bien afilada contra el bicho, muy parecido a films como “Depredador” o “Aliens”. Desgraciadamente, esa parte es tan absurda como aburrida, no hay tensión, abundancia exagerada de oscuridad… Se deja ver, pero puede que alguno quiera quitarse su agonizante y tedioso sufrimiento muriendo a manos del bicho de luces de neón y con sangre verde fluorescente.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los padres de él
Los padres de él (2004)
  • 6,0
    63.503
  • Estados Unidos Jay Roach
  • Ben Stiller, Robert De Niro, Dustin Hoffman, Barbra Streisand, ...
6
Para los que no les importe repetir.
Las expectativas de “Los Padres de Ella” fueron altas, y no terminaron por convencerme plenamente, pese a ser un film divertido y con puntazos de un desbordante Robert De Niro, demostrando que borda y domina cualquier género. Roach no arriesga nada en el desarrollo de su continuación. Si en la primera parte teníamos a un Ben Stiller pasándola canutas para ser aceptado por sus futuros suegros, aquí tiene que volver a enfrentarse a un nuevo desafío, presentarles a sus verdaderos padres, los cuales no se siente muy orgulloso precisamente.

Si miramos el lado bueno, aquí De Niro no está sólo, esta vez tiene a un compañero de correrías interpretado por un desinhibido Dustin Hoffman y una no menos tímida Streisand que también se sube al carro. Las cosas no han cambiado demasiado respecto a su primera parte, Roach sigue optando por un nivel de comedia suave y accesible para todos los públicos. Pese a ello, se ha reforzado el componente más pervertido, haciendo así un enorme contraste de personalidad entre el bohemio matrimonio de los Follien y el de los Byrnes, más cerrado y conservador. Aunque aquí no hayan demasiados tabúes, sigue siendo un film de comedia ligera, le falta acidez pese a sus esfuerzos por modernizarse. Su mayor problema es que repite exactamente la misma fórmula que su antecesora, incluso repitiendo ciertas situaciones pero con respectivos cambios de roles. Sí en la primera entrega, Stiller era la víctima, aquí pasa a estar más en segundo plano, aunque sea todavía víctima de situaciones comprometedoras. Aquí la persona que soporta ahora la mayor parte de los martirios es Robert De Niro, cuyo carácter conservador y gruñón no encaja con el resto de la familia de Stiller.

Lo que en la primera entrega se convertía en la característica esencial de la mayor parte de las risas, esta vez el carácter del personaje de De Niro sirve para exponer unas cuantas moralejas muy bien manifestadas, pero es lo único innovador, bebe demasiado de su primera parte, combinando diálogos más o menos divertidos junto con situaciones algo ya más sacadas de quicio. El conjunto se muestra un tanto desequilibrado, su atractivo no es patente en todo su algo alargado metraje, y es que por momentos puede hacerse incluso lenta con tanta repetición de tópicos.

La reunión familiar entretiene pero no llena. Si la primera parte no llegó a alcanzar todo lo que podría haber sido, esta continuación se presenta un tanto decepcionante por su falta de innovación y la repetición de situaciones que tampoco estaban tan bien hechas en su precuela. Como en “Los Padres de Ella”, al final nos queda un brillante Robert De Niro, pero esta vez respaldado por unos cachondos y desinhibidos Dustin Hoffman y Barbra Streisand.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los padres de ella
Los padres de ella (2000)
  • 6,7
    59.115
  • Estados Unidos Jay Roach
  • Robert De Niro, Ben Stiller, Blythe Danner, Teri Polo, ...
7
De Niro debe cargar con todo.
No es habitual hoy en día recibir este tipo de comedias, por lo que siempre son bien recibidas. Lo que hace a “Los Padres de Ella” como una comedia destacable es por el sabio empleo de un divertido guión, donde predominan situaciones ácidas y divertidas, aptas para cualquier espectador, siempre acompañadas por un guión, que aunque no sea laborioso, cuenta con buenos momentos, con diálogos punzantes capaces de sonsacarnos alguna que otra carcajada.

Lo que convierte a este film de Jay Roach como un trabajo bien hecho es que toda su sucesión de chistes y de disparatas situaciones surgen de forma pausada e inaudita, adaptándose al mismo ritmo de su guión. En ningún momento hay esa sensación de que haya algún gag forzado. No se puede negar que aún así, el film podría haber dado algo más de sí. Hubiera sido muy de agradecer que incorporaran chistes o situaciones con más garra, es decir, más acidas y atrevidas, pero también es ahí donde recae la mayor fuerza de esta cinta, en su accesibilidad a todo tipo de público. Es una comedia alegre, suave y muy amena de ver, con una buena mezcla de divertidos y ácidos diálogos que por momentos son sustituidos por secuencias más dinámicas, donde predomina el uso de la acción para un propósito siempre más disparatado y alocado. Lo cierto es que la mezcla otorga muy buenos resultados, es una comedia variopinta y variada, en ningún momento parece ser que diga la última palabra.

Sin embargo, donde recae el mayor poderío de la cinta es en su muy bien escogido reparto, ellos son la guida del pastel necesaria para otorgar a su historia de ese punto de carisma y de acidez necesarios para poder destacar. Como era de esperar, Robert De Niro se lleva la palma y de largo con su más que divertida vis cómica, que tan buenos resultados le dio en “Una Terapia Peligrosa”. No cabe decir que el resto de su reparto cumple muy bien con su cometido. Respecto a Ben Stiller, cierto que no está a la altura de un desmadrado y curioso De Niro, pero su trabajo no desmerece en absoluto, aunque quizá le caigan demasiadas desgracias durante todo el desarrollo de la trama.

“Los Padres de Ella” es una comedia loable, a la vez que elogiable, una ganadora rodeada de cintas que pretenden ser más de lo que son en realidad mediante chistes gráficos sin gracia alguna. Roach consigue una buena simbiosis de diversión sabiendo combinar ingeniosos diálogos, poniendo además a sus personajes en situaciones más alocadas e inverosímiles. Sí bien es cierto que le falta un poco más de acidez y de mala leche, lo cierto es que el experimento funciona. Es difícil no querer seguir descubriendo cómo meterá Ben Stiller la pata en sus sucesivas desgracias con su llegada a la casa de sus futuros suegros. Robert De Niro sólo es digno de halagos, se come a todos sus componentes con patatas, y la esencia del film no sería ni mucho menos la misma sin él.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tigre y dragón
Tigre y dragón (2000)
  • 7,0
    60.711
  • Taiwán Ang Lee
  • Chow Yun-Fat, Michelle Yeoh, Zhang Ziyi, Chang Chen, ...
8
Muy entretenida, pero algo cargante en su misticismo oriental.
Ang Lee se le caracteriza por ser un director intimista, todo un artesano humanista que dota a todos sus trabajos de una sensibilidad incomparable con lo que se haya visto jamás. La propuesta de Lee era, además, arriesgada. ¿Podría el público aceptar o comprender la expresión de un mensaje de un film hecho con carácter puramente oriental? Por suerte, se ha hecho patente la madurez del público con los años, y sí, “Tigre y Dragón” resultó siendo una grata sorpresa que casi eclipsó a la luz de otro film épico de aventuras que fue su mayor adversario, “Gladiator”, de Ridley Scott.

Es fácil caer ante el encanto de esta película, su misticismo oriental es de lo más atractivo. Como en muchos films de este tipo, lo importante no es precisamente su historia, bastante simplona, sino su ejecución, con un aire tranquilo y pausado, como si estuviera en armonía. La trama gira en torno al poder mágico de una espada, que es el deseo de ser la posesión de todo tipo de personajes. Por dicha espada, se librarán batallas, se derramará sangre y se tomarán medidas desesperadas. Sus batallas, representadas prácticamente en su totalidad en duelos de armas blancas son espectaculares. Sus coreografías son pura belleza del lenguaje corporal, y siempre están acompañadas de unos paisajes de ensueño. Los personajes se mueven como si se trataran de hojas de un árbol movidas por el viento. Su gracilidad es, además de hermosa, algo inusual y único. Sin embargo, la belleza e impresión de las batallas pueden ser un arma de doble filo. Y es que hay gente que puede que no soporte su estética. La costumbre de ver a los contrincantes flotar en el aire y realizar acrobacias imposibles no es vista con bueno ojos por todo el mundo, incluso yo soy un tanto reticente, no me importa demasiado a no ser que esté demasiado exagerado. Por suerte, aquí estamos ante un caso que ambas partes quedan bien mezcladas, el espectáculo es increíble, pero no tan inverosímil como cabía esperar.

Es un loable y sencillo film de aventuras que tiene el defecto de querer ir un poco más allá. Hay una prolongación del todo innecesaria de su metraje que acusa en sus personajes, y en sus motivaciones, tan míticas y fantasiosas como algunas de sus batallas. Pese a que dichas escenas sean un tanto necesarias para obtener algo más de la personalidad de los personajes, aspecto que no es muy fácil de abarcar en su tímida y simple historia, se tiende a alargar demasiado el concepto, incluyendo una serie de misticismos o “McGuffins” a ciertos elementos para que cobren una cierta importancia en su trama, y realmente ese aspecto era del todo prescindible. Ang Lee no se conforma con mostrar todo un poema visual, trata de añadir una gran dosis de misticismo y de trascendentalismo oriental que aunque goce de simpatía y de buena aceptación por su curiosidad, no era necesario tender a remárcalo tanto. Es un espectáculo altamente entretenido, pero podría haberlo sido mucho más.
[Leer más +]
1 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Gosford Park
Gosford Park (2001)
  • 6,7
    13.716
  • Reino Unido Robert Altman
  • Kelly MacDonald, Emily Watson, Maggie Smith, Alan Bates, ...
9
Una expresión del buen cine.
Robert Altman no pudo ir más en serio con el mundo de la servidumbre, de una manera u otra el director de “Vidas Cruzadas” se convierte en nuestro propio sirviente y nos prepara un manjar tan suculento como especial. El cineasta no se anda con chiquitas, y bien podría decirse que estamos ante una de sus obras más cuidadas de toda su carrera. El mimo y cuidado por el detalle es localizable en cada habitación o rincón de esa preciosa mansión donde sus dueños invitan a unos cuantos amigos y familiares para llevar a cabo una caza. Pero lo que en un principio se espera que sea un agradable encuentro, se acaba convirtiendo en toda una odisea de maquinaciones, desengaños, infidelidades, traiciones. Todos los cubiertos son puestos en la mesa para preparar un complejo y habilidoso juego donde cada uno juega su papel con una máscara. Lo que queda claro al poco tiempo de que dé comienzo la velada de Altman es que nadie es quien dice ser.

Sí hay algo por lo que destaca “Gosford Park” des de su inicio es su extraordinaria y meritoria ambientación. El director consigue que nos adentremos en su mansión de campo, donde somos testigos del trato que reciben sus huéspedes, tanto por parte de los afortunados como para sus sirvientes. Altman crea una enorme yuxtaposición donde vemos la vida y trato de los sirvientes tan contrapuesta a la de sus anfitriones y adinerados dueños. No solo nos expone las vivencias tan contradictorias de ambos bandos, también hay cabida para manifestar odio hacia los hipócritas invitados llenos de dinero en los bolsillos, des de una premisa tan original como crudamente cierta. El director no tiene reparo alguno en mostrar el aprovechamiento que hacen los de la clase alta a sus sirvientes, con caprichos desorbitados, estúpidos e imposibles. Pero por desgracia, al criado no le queda otra cosa que callarse y hacer lo que se le pide.

A través de este atractivo y poco explotado contexto en el cine, Altman nos invita a jugar al Cluedo desentrañando la identidad de un asesino que le ha quitado la vida al anfitrión de la casa. El director juega a una larga cadena de enredos donde todos tienen algo que decir, incluso los más alejados de toda la situación. Esto da lugar a abundantes y frecuentes giros en su guión, sus personajes se van rebelando y todos tienen algo que decir. Nadie está completamente limpio de esta larga cadena de desengaños tan bien construida e hilvanada. El film tiene un aura muy cuidada y especial durante todo su desarrollo, unidos a un progreso narrativo lento, pausado y de lo más inquietante e interesante. El resultado es el de un film rabiosamente atractivo en todos sus aspectos. Sin duda, “Gosford Park” es el plato especial del día.

Por cierto, su reparto es espléndido, tan exquisito como todo el resto del film.
[Leer más +]
9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
World Trade Center
World Trade Center (2006)
  • 4,6
    15.598
  • Estados Unidos Oliver Stone
  • Nicolas Cage, Michael Peña, Maria Bello, Maggie Gyllenhaal, ...
3
¿Qué demonios te ha pasado, Stone? Tú antes molabas mazo...
¿Oliver Stone, quién te ha visto y quién te ve? Después de dejarme boquiabierto y alabarte continuamente con films como “Platoon”, Wall Street” o “Un Domingo Cualquiera”, ¿Cómo se te ocurre hacernos esto a tus seguidores? Incluso encontré virtudes en tu versión de “Alejandro Magno”, donde vi que tu objetivo no era contar una obra épica, sino mostrarnos la complejidad de un personaje ambiguo y necesario. Vi que querías hacer un biopic. También alabo tus guiones, fui corriendo a ver “Scarface” cuando supe que el guión lo habías escrito tú. Después de todo esto, ¿Cómo es posible que trates endiñarme con esta bazofia?

Me parece que ni tú mismo supiste qué demonios tratabas de hacer con esta revisión de aquel fatídico día. Un film de denuncia está claro que no, es muy flojo, no posee ninguna fuerza para ser considerado como tal. Tampoco es un film que se decante por el ciego y absurdo patriotismo. En fin, sea lo que sea lo que trataras de transmitir, cosa que dudo que tú mismo lo sepas, no lo consigues, o te quedas a medias. Después de centrar mi atención con un inicio bastante inquietante e interesante, me espero un par de horas de gran intensidad narrativa, y sé que no precisamente por ver los escombros de las Torres Gemelas, porque sé que no querías mostrarlas en sus últimos momentos antes que se derrumbaran. Espero, y después de que las torres se caigan, todo el resto de la película cae aún con mayor velocidad.

No hay tensión ni intensidad alguna por ninguna parte. La trama se vuelve estúpida y empalagosa a más no poder. Donde vemos a las familias de los malogrados bomberos inquietarse ante esos fatídicos momentos. Stone, tu deberías saber mejor que nadie que ese aspecto se puede conseguir con una escena o dos, pero, ¿Hacía falta realmente casi dos puñeteras horas de llanto? Cuando no vemos a la familia con sus dichosos problemas existenciales tipo “No me importa que papá muera, total, nunca estuvo conmigo ni asistía a mis campeonatos de futbol”, te centras en los tediosos y aburridos bomberos atrapados entre los escombros lamentándose de su penosa situación. “Vamos a salvar a muchos civiles inocentes”, decían, y no se llevan ni un rosco. Se pasan todo el rato quejándose, llorando y reflexionando sobre todas las acciones que han hecho en su vida que no me importan en absoluto. ¿Y sabes por qué? Porque has escogido a actores como Cage, que son el cáncer en la pantalla. Y cuando te centras en los segundarios que son sin duda mejores actores, los sacas de una forma aborrecible, penosa y mejor que me calle ya.

Dices que querías resaltar el valor de aquellos que dieron la vida por otros, pues tío, yo soy todo un campeón por haber aguantado toda esta ñoñería tan cursi como innecesaria y no me han levantado ningún monumento. Los hay que tener bien puestos, Stone, para ver esta cosa que has hecho.
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
Tropic Thunder, ¡una guerra muy perra!
Tropic Thunder, ¡una guerra muy perra! (2008)
  • 5,5
    40.046
  • Estados Unidos Ben Stiller
  • Ben Stiller, Robert Downey Jr., Jack Black, Brandon T. Jackson, ...
7
Tanta genialidad sumida en tanta vulgaridad...
“Tropic Thunder” es el colofón de un puñado de geniales ideas que no han sido ejecutas con la maestría que se merecían. Tenía de todo para triunfar y ser una comedia memorable, pero cayó en manos equivocadas, según se mire, claro. Pero para un servidor esta alocada comedia que podría haber sido todo un derroche de situaciones y diálogos magistrales, se queda en una gamberra e incorregible comedia adolescente que solo destaca por su enorme presupuesto y su elenco de estrellas invitadas a la función.

Su idea fue una ocurrencia que tuvo el cómico Ben Stiller cuando rodaba en sus primerizos años a las ordenes de Steven Spielberg “El Imperio del Sol”. Stiller tiene en mente la única pretensión de hacer un homenaje a los films bélicos más reconocidos parodiando sus escenas más memorables de la forma más incorregible posible. Lo bueno es que funciona, “Platoon”, “Salvar al Soldado Ryan”, “Apocalypse Now”… No hay ni una que se salve del reflejo y parodia de Stiller. En ese aspecto, es solo merecedor de elogios. Plasma dichas secuencias de forma reconocible y las saca con un contexto divertido al igual que incorregible.

Por si fuera poco, el cómico no se contenta con ello y saca a la luz el lado más hipócrita, estúpido e interesado de Hollywood. La crítica, junto con el gran sentido de auto parodia de films bélicos o dramáticos, junto con su mordaz visión del conjunto hacia las maquinaciones del mundo del espectáculo son implacables. Su grado de acidez y de mala leche están asegurados. La propuesta de su realizador y guionistas es brillante, original y atrevida. Pero es ahí donde viene lo malo. A mí gusto, este film hubiera quedado mejor con una ejecución distinta en sus medios, me refiero a la gestación de una comedia donde la ingeniosidad de sus diálogos y el derroche interpretativo de sus actores fueran suficientes para poner toda la carne en el asador y engendrar una comedia sobre el mundo del cine, junto con la burla de los films bélicos que fuera fuerte y contundente.

Pero acabó en manos de un cómico decente, pero no un genio, y codeado de algún que otro incorregible Y forzado actor como Jack Black. El resultado es algo tan genuino como vulgar. Stiller se conforma con actuaciones y situaciones grotescas y esperpénticas que serán el puro goce de los que busquen pasar el tato pero que no satisfará a aquellos que busquen un mensaje más complejo y comprometido en su condición de crítica. Tiende por el humor guarro y vulgar. No me importa que tenga mala leche, al contrario, pero no me trago tanta exageración y vulgaridad. Pero no se le puede reprochar las buenas intenciones de su equipo, un inspiradísimo y divertidísimo Downey y con un elenco de actores realizando cortas actuaciones brillantes y bien recibidas. Lástima que algo tan prometedor y con tanto jugo que exprimir termine cayendo por tomar el camino más fácil y grotesco a la vez que vulgar. Aún así, no se puede negar que entretiene y tiene alguna que otra salida fulminante.
[Leer más +]
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuenta conmigo
Cuenta conmigo (1986)
  • 7,3
    29.125
  • Estados Unidos Rob Reiner
  • Wil Wheaton, River Phoenix, Corey Feldman, Jerry O'Connell, ...
8
Recordar la infancia al ritmo de "Stand By Me" no tiene precio.
“Cuenta Conmigo” no se trata de un film menor, pero tampoco estamos ante una obra maestra. Es un más que digno y logrado film de aventuras juveniles de cuatro amigos que se abren paso a la adolescencia. Como otros films como “La Guerra de los Botones”, de Yves Robert, el director Rob Reiner hace un tremendo y hermoso alegato a la increíble fortaleza del valor de la amistad. Que dicha es de ser totalmente inquebrantable ante toda mentalidad joven e infantil, declarándose como el ser más puro e inocente de la raza humana.

Resulta de lo más sorprendente que el film está basado en una novela de Stephen King, autor de thrillers de índole más oscura que lumínica. Dejando de lado si los guionistas o si el propio director se tomaron sus licencias a la hora de adaptar la novela, aspecto que ignoro, el film se merece un más que digno y merecido reconocimiento. Al igual que otros films de misma índole, es un film que termina por atrapar con mayor magnetismo sí se tiene la oportunidad de ver con una edad similar a la de sus protagonistas, pues inevitablemente, el film se vuelve algo más empalagoso y todo un titulo de culto para las generaciones han crecido con él. Sin embargo, todo aquel que la vea y no esté familiarizado con las aventuras infantiles, muy pronto sentirá esa maravillosa sensación de nostalgia. Es un film suave, fresco y divertido, en gran parte por sus pequeños e intrépidos protagonistas, que algunos de ellos han seguido con una carrera cinematográfica de lo más sólida. Vemos el mundo a través de sus ojos. Sueltan palabrotas, tacos, tienen un desconocimiento general de muchos aspectos de la vida, los cuales les hace muy vulnerables e inocentes, ganándose irremediablemente la simpatía de su público adulto recordando también su propia infancia.

Aquel que no se sienta identificado con tantas de las situaciones que nos presenta el film es que es de otro planeta o es que nunca ha sido niño. Su reparto es brillante, y no solo sus pequeños protagonistas. Sus intérpretes más adultos aportan esa guinda al pastel que aún hace más conmovedor y arrebatador esta tierna historia dramática de aventuras. Sin duda, la pequeña aportación del gran John Cusack y del irremplazable Richard Dreyfuss le otorga a la película una humanidad inaudita e indescriptible. Tampoco hay que olvidar la gran aportación de Kiefer Sutherland como macarra antagonista de nuestros intrépidos héroes. Si habría que destacar a alguno de los chavales quizá sea a River Phonenix, tan joven y ya desprendía una luz de talento inacabable.

Es difícil no pensar en esta película albergando enormes sentimientos de nostalgia y de encanto sobre todo para aquellos que hayan crecido con ella, y para los que no, es una auténtica lástima. Sus valores son entrañables, eternos e inocentes, pero a su vez eternos y universales. Son imperecederos por la pureza de su manifestación, que únicamente podían venir de un chico.
[Leer más +]
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Rebelión a bordo
Rebelión a bordo (1962)
  • 7,3
    6.321
  • Estados Unidos Lewis Milestone
  • Marlon Brando, Trevor Howard, Richard Harris, Hugh Griffith, ...
9
Nadie querrá apearse de esta epopeya marítima.
Dejando de lado sí esta versión es superable o no a la versión de 1935, aspecto totalmente irrelevante entrar en cuestión, el director Lewis Milestone dirige con enorme entusiasmo una película genuina en lo que es. Todo un film de aventuras de la vieja escuela, que con el paso del tiempo mejora su sabor añejo. Para llevar a cabo su epopeya marítima, no se escatimó en nada por obtener lo mejor de lo mejor. Y lo mejor es que no solo lo consigue, sino que para muchos este film supondrá más que una grata sorpresa donde se resaltan todo tipo de valores y hasta qué punto las acciones están justificadas.

Milestone nos hace emprender una expedición por alta mar donde un barco en misión del reino de Inglaterra debe llegar a la isla remota de Haití para obtener una planta con la que se cultiva un alimento capaz de proveer muchos recursos a su nación. Pero como ya es de suponer, el viaje no será fácil, y no precisamente por los contratiempos que se les presenten a sus navegantes o por la propia volatilidad del mar, sino que se engendrará un odio entre la misma tripulación debido a su capitán, interpretado por Trevor Howard, que es actúa más como flagelador y como inquisidor que como capitán. Sus métodos sin rudos, exagerados y dolorosos. Su propensión a inculcar su propia y exagerada disciplina conllevará a su enemistad con toda la tripulación del barco, incluido del segundo de a bordo (Marlon Brando). Tales acciones sólo pueden conducir a una cosa: La revelación de la tripulación.

El que fuera director de aquella inolvidable “Sin Novedad en el Frente”, impregna su sello personal en una película no menos notoria. La dedicación de todo su equipo para adentrarnos en un barco de la marina británica en pleno siglo XVIII es magistral. Se nos regala toda una demostración de cómo ambientar un film. Los contables momentos en que su tripulación está en tierra, la fotografía es simplemente maravillosa, combinando la belleza del puerto de Inglaterra hasta el vasto y salvaje paisaje de Taití. Otro punto mucho más digno de admiración es su espléndido montaje. Hay que tener en cuenta que el film no sólo tiene una duración tan prolongada que alcanza las tres horas, sino que además la mayor parte de su desarrollo acontece en un barco. Es admirador a la vez que inaudito que no se sienta en ningún momento sensación de claustrofobia, detalle bastante presente en este tipo de producciones que se desarrollan en alta mar. Aquí, por el contrario, no nos querremos bajar de nuestra nave.

Otro punto son sus actuaciones, sublimes y arrolladoras de unos actores dignos de su reconocimiento, Trevor Howard y Marlon Brando están geniales cada uno. Richard Harris complementa muy gratamente su segundaria aportación, al igual que el resto de su tripulación. Lo dicho, un viaje que se mantiene realmente a flote, consiguiendo sentirnos parte de la tripulación y sin ningunas ganas de abandonar el barco.
[Leer más +]
9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ben-Hur
Ben-Hur (1959)
  • 7,9
    65.444
  • Estados Unidos William Wyler
  • Charlton Heston, Jack Hawkins, Stephen Boyd, Haya Harareet, ...
7
Importante por su irrepetible despliegue de medios, pero en lo otro...
William Wyller es uno de los directores más entregados en el séptimo arte. Sus películas están repletas de sensaciones y de pensamientos intangibles que el realizador es capaz de mostrar con unos resultados sorprendes, siempre será recordado por su innata y demoledora capacidad en crear melodramas, pero con una intensidad prodigiosa y única. “Ben-Hur” supone una decepcionante excepción al cine de este magnífico realizador. Hay películas que sorprenden más por su impacto causado que más que por sus virtudes. Esta película debió de ser en 1959 la mayor hecatombe que el cine haya proporcionado jamás, y tal vez lo siga siendo incluso ahora en términos relativos. Pero tal virtuosismo viene dado por su aparatosa y mastodóntica producción, mucho más épica que la historia en sí misma. “Ben-Hur” es un muy buen film, de eso no hay duda, pero no es digno de su realizador, y el tiempo pasa factura, y aunque algunos tal vez no la sientan, otros pueden ver esta cinta con demasiado polvo acumulado en sus ya 50 años.

“Ben-Hur” es grande, épica, aventurera y también absurda y por momentos tediosa. Posee momentos de intensidad considerables, como la rivalidad de sus personajes, junto con momentos tan innecesarios como estúpidos. Recursos no le faltan a esta producción. Verla es asistir a un estruendoso y mastodóntico espectáculo inigualable. Sus imágenes entran por los ojos y no se olvidan. Sus decorados son increíbles, bellos, maravillosos y enormes. Tiene momentos inolvidables, como las escenas de los galeones en el mar o la tan conocida carrera de cuadrigas. No se le puede reprochar, cuando quiere, “Ben-Hur” impresiona, y no tiene rival. Pero la gran pregunta que debemos hacernos es, ¿Hay vida más allá de este irrepetible despliegue de medios y de glotonería visual? Es precisamente ahí donde falla la obra de Wyller. Su historia es muy interesante con la rivalidad de Heston y Stephen Boy, que interpreta al villano y que sin duda, es lo mejor del film detrás de sus increíbles medios. Por desgracia, Wyller opta, imagino que por razones comerciales, a no enfatizar demasiado con esa trama y centrarse más en su discurso religioso y las fatales repercusiones de la hermana y madre de Ben-Hur, que terminan siendo leprosas. ¿Era realmente necesario esta trama segundaria que por momentos se come la verdadera premisa del film? Cuando la trama de Boy se va al garete, todavía queda cerca de una hora de película, y decir que es tediosa y aburrida es quedarse corto, es tonta y absurda a más no poder. Es ahí donde se antepone la moralidad cristiana, a mi gusto, completamente innecesaria. Muchos afirman que es ahí donde se determina la magia de la película. No voy a discutirlo, pero Wyller ha sido capaz de mostrar pensamientos, emociones y sentimientos tan reales y puros con solo un buen puñado de actores y un buen guión, sin tanta aparatosidad por contar una historia, y eso caballeros, sí que es magia.
[Leer más +]
18 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
El chico
El chico (1921)
  • 8,4
    29.927
  • Estados Unidos Charles Chaplin
  • Charles Chaplin, Jackie Coogan, Edna Purviance, Carl Miller, ...
10
Todo lo que algunos directores tratan de mostrar en toda una vida, Chaplin lo hace en 50 minutos.
Nunca es fácil analizar una obra de Chaplin, ni siquiera ésta, considerada como su primera película o acercamiento a los largometrajes. Su mano se hace más que notoria, el film está dotado de su innombrable maestría, cuidado y extremada sencillez y ternura. No deja de ser una ampliación de su personaje Charlot, que aquí tenemos la oportunidad de verlo por primera vez en una obra que alcanza una mayor duración a los veinte minutos. Lo magistral de la cinta es adentrarnos en un océano de sensaciones imborrables y totalmente reales. “El Chico” aporta todos los sentimientos posibles que puede albergar un film, y su director lo consigue transmitir absolutamente todo en un período de cincuenta minutos. En pocas palabras, increíble.

Por primera vez, las desventuras de Charlot son vividas junto a un compañero, un niño huérfano que él mismo apadrina, interpretado soberbiamente por el pequeño Jackie Coogan, que sería considerado por el mismo Chaplin como el mejor actor con el que habría rodado jamás, debido a su extraordinaria habilidad por entender las directrices de su realizador y de manifestarlas a través del mimo. Su lenguaje y expresión corporal están a la altura de su protagonista. Es un film que Chaplin creó tendencias, por primera vez se hacía hincapié en la repetición de tomas debido al extremo y perturbador sentido de la perfección del director. Siendo un mediometraje que no llega ni alcanzar una hora, fueron necesarios nueve meses para su rodaje. Lo que algunos tacharían el estilo de Chaplin como único y majestuoso, otros lo calificarían como enfermizo y obsesivo. Y es que ambas partes tienen toda la razón…

El director de “Candilejas” acude a su vertiente más picaresca, reflejo de sus dos protagonistas y de sus desventuras y experiencias para subsistir en un mundo cruel. “El Chico” tiene una vis cómica enorme a la vez que extraordinaria, pero su condición es la de un enorme y contundente melodrama, tan eficaz y directo que sienta como un derechazo en plena mandíbula. Sus personajes son unos marginados, que deben afrontar todo tipo de situaciones y llevar a cabo todo tipo de artimañas (de ahí surge su lado más picaresco) para poder sobrevivir.

Chaplin nos tiene reservadas escenas de sensaciones y sentimientos puramente contrastados. Con escenas con un Charlot realizando todo tipo de acrobacias y malabarismos, junto con escenas tan conmovedoras como tristes, donde es inevitable derrochar alguna que otra lágrima. Es divertida y muy dramática cuando lo requiere su historia. Es fuerte, intensa, divertida, triste, entrañable y conmovedora. Es la mayor belleza expresada en el celuloide con un estilo impecablemente sencillo y exquisito. Decir que es extraordinaria y maravillosa es quedarse corto. Harían falta montones de páginas para describir sus hermosos y singulares atributos. ¿Pero para qué? Todo film de Chaplin es de visión obligada, es pura lección cinematográfica, y “El Chico” no es una excepción, sino una muestra de ello.
[Leer más +]
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Padre Patrón (Padre padrone)
Padre Patrón (Padre padrone) (1977)
  • 7,4
    2.724
  • Italia Paolo Taviani, Vittorio Taviani
  • Omero Antonutti, Saverio Marconi, Fabrizio Forte, Marcella Michelangeli, ...
8
Lo siento, no volveré a aprender, padre, digo patrón.
El cine es un vehículo cultural capaz de poner de manifiesto todo tipo de sentimientos, pensamientos o sensaciones, que pueden ser representados con una rica variedad de matices, donde puede reinar la mayor belleza, y la mayor crudeza. Ésta última característica es de la que se sirven los Taviani para exponer su visión acerca del aprendizaje y de la alfabetización con unos resultados brutales, piden a gritos ser analizados y no de forma banal, pues su mensaje queda no únicamente implícito, sino que lo hace con una fuerza y perspicacia simplemente arrolladora, con una contundencia que alcanza unos niveles insospechados que jamás nos haya ofrecido el séptimo arte. Paradójicamente, los Taviani no nos enseñan arte, sino todo lo contrario, desengranan el lado más oscuro y primitivo de una sociedad condenada a ser analfabeta, ellos mismos son víctimas de un precario sistema e involuntariamente transmiten su alarmante estupidez a las generaciones venideras.

La historia se desglosa en tres épocas o etapas, la vida de un niño, víctima de su padre, también victima de su miserable condición de la que es imposible escapar. Una vez dentro, desgraciadamente no hay salida. Des de pequeño, somos testigos de los numerosos pero inútiles intentos del chico para salir y escapar de las garras del analfabetismo tan latente, tratando de asistir a la escuela. Lo penoso de todo ello viene con su inquisidor padre, que le obliga a su retirada de su única vía de escape para trabajar en el campo, que es ahí donde se encuentra su futuro. Involuntariamente, y reflejo de la podredumbre existente, el padre actúa como instigador sometiendo a su hijo a un futuro escaso de posibilidades. Sus directores tratan de relatarnos la batalla más grande que se haya visto en pantalla, pero dicha guerra se libra en el interior de nuestro pobre protagonista, para tratar de salir de su miserable existencia. Se resalta aquella trágica situación que debido a ese fatal contexto, el niño se ve obligado a crecer y a madurar en un edad demasiado temprana.

Finalmente, la lucha del chico obtiene sus frutos, y abandona a su padre por el estamento militar, situación no mucho más atractiva de la que tenía en el campo. Pero este será el comienzo de su extraordinaria evasión y su vía de escape para poder llegar a la universidad y terminar siendo alguien. Finalmente, el joven alcanza su formación y aprendizaje deseados. Su desarrollo termina con su regreso en el campo, donde los Taviani resaltan el mastodóntico contraste entre su padre y dicha sociedad con los conocimientos del un joven ya adulto. Él termina siendo la clave esencial para la evolución del mundo que él mismo aborrece y del que consiguió escapar. Él es el único capaz de traer la alfabetización y conocimientos. Sus directores muestran esta cruda realidad de forma enormemente cruel y perturbadora. Es un viaje necesario, pero es a la vez mezquino y desagradable. Es fuerte, dura, contundente y extremadamente real.
[Leer más +]
14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Los chicos del coro
Los chicos del coro (2004)
  • 7,6
    81.454
  • Francia Christophe Barratier
  • Gérard Jugnot, François Berléand, Jean-Baptiste Maunier, Jacques Perrin, ...
8
Hoy nos ponemos nostálgicos al son de la música.
En 1962, el director Yves Robert creó una conmovedora, entrañable a la vez que hermosa película sobre el maravilloso mundo de la infancia llamada “La Guerra de los Botones”. Viendo “Los Chicos del Coro”, es fácil caer en la nostalgia de dicho film. Sí que es cierto que la película que nos ocupa no está a la altura del trabajo que realizó Yves Robert, pero es muy probablemente que sea el mejor trabajo llevado a cabo que se acerque o se asemeje. Y lo más curioso, es que también se trata de una cinta gala. Parece ser que los franceses tienen un extraordinario don por resaltar los años tan felices e inolvidables de la infancia.

“Los Chicos del Coro” nos sitúa en una Francia empobrecida después de la post-guerra, donde muchos niños se han quedado huérfanos. Esta sencilla y empalagosa historia nos presenta a un grupo de ellos que viven en un alejado reformatorio, que con la llegada de nuevo profesor, adquirirán una extraordinaria pasión por la música. El film no escatima recursos para poseer una carta de presentación bella a la vez que un tanto empalagosa. Todo en ella es muy bonito, quizá hasta demasiado. Es una historia sencilla, a la vez que cotidiana sobre la vivencia de estos chicos. Se explota ese componente de inocencia y de picaresca tan característicos en film de esta índole, pero no con demasiado esfuerzo. Se podrían haber esmerado más en ese aspecto. Todos y cada uno de los chicos denotan un carisma que los lace únicos, no hay dos alumnos iguales, y ese es su mayor baza. Tenemos al empollón, al gamberro, al pequeño, al que no pega ni con cola… Es una verdadera lástima que su protagonista infantil no esté a la altura de las circunstancias, cantar se le da muy bien, pero actuar… Entrando en sus actores adultos, cabe destacar el papel de Gérard Jugnot, él desprende toda la energía del film, él es el que envuelve a la obra de su exquisita sencillez y belleza, con esa aura tan entrañable como conmovedora. El trabajo del actor es sólo merecedor de aplausos, sin duda, lo mejor del film.

Sería un delito no mencionar su banda sonora. Es fácil maravillarse con la generosa y bella muestra de coros que tiene en su haber, no hay nada que reprocharle. Quizá el mayor problema que arrastra la cinta es que trata de alejarse de su entrañable imagen de sencillez para intentar ser algo más ambiciosa, tratando de poner un mayor énfasis en su desarrollo para que acabe teniendo finalmente un aspecto más melodramático. Esas pretensiones eran del todo innecesarias, que alejan al film de alzarse en lo alto del podio. Pero dejando de lado ese aspecto, nos aguardan unas dos horas enormemente entrañables y bellas, con un plantel riquísimo de chicos tan diferentes como importantes cada uno de ellos, pues aportan algún ingrediente al film. “Los Chicos del Coro” es meritoria por ser un film de índole escasa en estos tiempos, todo un entretenimiento familiar para todos los públicos.
[Leer más +]
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La guerra de los botones
La guerra de los botones (1962)
  • 7,1
    1.202
  • Francia Yves Robert
  • André Treton, Michel Isella, Martin Lartigue, Jean Richard, ...
9
Liberté, Egalité et Fraternité. Vive la Repúblique!
Parece ser que el cine galo guarda una más que grandilocuente habilidad en la realización de films ambientados en la infancia, con ambiguos y grandioso mensajes que son una clara muestra de una alegoría a valores tan importantes como la amistad o cooperación. Clément ya hizo un ejercicio similar en 1951 con “Juegos Prohibidos”, un notorio film de enorme contenido pedagógico. En 1962, Yves Robert realiza un ejercicio muy similar, donde trata de mostrar aquellos valores tan importantes, a la vez que universales, a través de las mentes infantiles. Ambas cintas buscan lo mismo, y tienen en su haber un ambiguo mensaje antibelicista, pero Clément optó por una vertiente mucho más cruda y dramática, todo lo contrario que nos propone Yves Robert con esta magnánima obra.

“La Guerra de los Botones” es un canto y una mastodóntica alegoría hacia la infancia, donde la curiosidad y la inocencia son los atributos más característicos que tienen los niños. Nosa hacen ver el mundo que conocemos todos y cada uno de nosotros, pero a partir de su inocente y virtuosa mirada, con una perspectiva mucho más curiosa y desenfadada, un ambiente que todos dejamos tarde o temprano donde éramos capaces de crear juegos de cualquier cosa. Es ahí donde surge todo el poderío de esta película, pues sus protagonistas juegan a la guerra siguiendo al pie de la letra todo su reglamento, con un mayor sentido de lealtad y de honor que el que se contempla en los verídicos conflictos bélicos.

Su planteamiento es exquisito y original a más no poder. Yves Robert nos sitúa entre dos pueblos galos rurales donde los niños de cada pueblo se juntan para hacer la guerra contra el otro pueblo para mostrar su superioridad. Lo que en un principio se convierte en un simple juego, cada vez va tomándose más en serio, donde se siguen las reglas de la guerra. Hay sitio para las hazañas, el heroísmo, la traición, el diálogo… Todo se sigue des de la inocente mirada infantil, donde incluso tratan de resaltar lo valores más distinguibles de una república. Es un enorme retrato antibelicista, donde se muestra una mayor muestra de valores por parte de los críos que por parte de los adultos. Entrando en las actuaciones, a nivel general, todos los chavales están estupendos y cada uno de ellos aporta su grano de arena con su personalidad tan distintiva y marcada.

Es un conmovedor a la vez que entrañable mensaje de amistad, se resaltan aquellos años tan maravillosos de las correrías de toda mente infantil, donde ven de cualquier cosa un reto y un juego. Sus valores son inamovibles, donde la mayor deslealtad existente es la pérdida del honor por la mentira o la cobardía. Son una completa organización muy bien organizada con su correspondiente jerarquía. Siento envidia por sus intérpretes, se lo debieron pasar de lo lindo durante el rodaje.
[Leer más +]
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tropa de élite
Tropa de élite (2007)
  • 7,5
    35.209
  • Brasil José Padilha
  • Wagner Moura, Caio Junqueira, André Ramiro, Fernanda Machado, ...
8
Un viaje tan crudo como realista a las favelas de Brasil.
“Tropa de Elite” ya es todo un fenómeno en su país, pues ofrece una crónica tan cruda como realista que afecta a los cimientos de una sofisticada estructura policial decadente por imponer antes sus intereses. El director de esta cinta, Jose Padilha, tiene una cosa muy clara. Sus intenciones no pasan por dramatizar toda esta penosa situación, al contrario, el director brasileño prefiere ofrecernos un mensaje seco, duro y cruel como lo es en realidad. Sin miramientos ni contemplaciones, expone esta dura y penosa realidad y nos la sirve en bandeja de plata. El manjar es tan decadente como suculento.

Estamos asistiendo al auge del cine documental, donde se trata de plasmar por encima de todo un mensaje, sin atribuirle tanta importancia al trabajo de los actores o a la profundidad de sus personajes. En pocas palabras, dicho ejercicio se aleja de todos los parámetros sentimentales para ir directo al grano. Lo que este sistema pierde en trascendentalismo gana en realidad y veracidad, consiguiendo en ciertas ocasiones una mayor inmersión del público a la historia que nos ofrece. Padilha claramente lo consigue, es un hecho indiscutible. Nos transporta a un mundo tan precario como realista y cercano donde la policía, totalmente corrupta, debe hacerle frente a las favelas de Río de Janeiro. Su director nos instiga a descubrir un mensaje que ya es para muchos sobradamente conocido, la corrupta policía, pero no es tan importante su mensaje como el modo en que lo transmite. Aquí encontramos a policías malvados como otros totalmente entregados en su trabajo, donde también tienen que vivir en una sociedad que, fruto de sus acciones, no les acepta, y consecuentemente deben pasar por el anonimato.

Padilha nos muestra sus favelas y su Brasil en todo su relativo esplendor. Nos enseña todos sus estamentos sociales que la conforman, que todos tienen en común su pobreza y su miseria. Es lo más cercano a mostrarnos una muchedumbre que a personas. No hay nada bello en su documental de “Tropa de Élite”. Visionar la cinta es hacer turismo sin moverse del sofá. Su mensaje es directo, real y crudo. Sienta como una patada en el estomago, todo se produce sin miramientos e innecesarias contemplaciones para ir directamente al manojo de la cuestión. “Tropa de Élite”, aunque tenga sus momentos, no es necesariamente un film violento, o al menos como la gente se espera. Su violencia no recae directamente en la sangre o en las muertes, sino en la cruda y fatal realidad de un país desquebrajado. En estos términos, su violencia es dura, cruda y explicita, real como la vida misma, pero no del modo esperado. Aquí toda manifestación de ella está más que justificada para mostrarnos una no menos violenta ciudad, pero no toda la violencia es manifestada con tiros, sangre y explosiones, aunque los haya. No deja de ser un eficaz ejercicio cercano al documental con un estilo de filmar con la cámara al hombro para ser tan voraz como contundente. Lo consigue.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
El castigador (The Punisher)
El castigador (The Punisher) (2004)
  • 5,1
    28.220
  • Estados Unidos Jonathan Hensleigh
  • Thomas Jane, John Travolta, Rebecca Romijn, Laura Elena Harring, ...
4
¿A quién trata de castigar? ¿A los malos o a nosotros?
Vivimos en una época donde el mundo del cómic está aportando unos cuantiosos y atractivos beneficios a las compañías de cine. Es por lo tanto del todo lógico que cada vez toda historia escrita en viñetas sea susceptible de ser adaptada por el celuloide, con mejores o peores resultados. “The Punisher” se coloca de forma muy justa en un punto intermedio. Dista muchísimo de ser un film de calidad, dejando de lado su fidelidad al cómic el cual se basa. Es un film rotundamente pobre, pero con un puñado de escenas de lo más impactantes que permiten hacer llevadera, aunque a duras penas, la dura travesía.

El título ya es más que revelador, el film nos ofrece una historia de venganza, que por momentos resulta tediosa y con un nivel tan deprimente que da miedo. Quizá en cómic funcione, pero aquí todo ese mezquino y desagradable mundo que el director nos presenta, es demasiado desasosegado, y por momentos, realmente desagradable. Esa atmosfera tan oscura y perturbadora, más que ayudar a que nos situemos de lleno en su trama, puede conseguir aborrecernos. El mundo que nos presenta es crudo, cruel e indeseable. Pero no solo su atmosfera. Sus personajes son terroríficamente pobres y absurdos. La idea de presentarnos a unos marginados e inadaptados sociales es un arma de doble filo. Aunque sus segundarios traten de caer simpáticos y ser algo divertidos, todo esfuerzo por lograrlo resulta innecesario e irreparable.

Se podría decir que Thomas Jane está bien, es frío, pero que intensamente frío. Pero quizá sea más debido a su inexpresividad que a su talento. No obstante, John Travolta consigue levantar el ánimo en cuanto a lo que actuaciones se refiere. Pero todo el peso recae sobre él y no es justo. Si el film se deja ver, y no todo el mundo encontrará estos aspectos como alicientes, es por sus escenas de acción, son poco numerosas, pero son generosas y reales. Están muy bien filmadas, como la bestial pelea que tiene el protagonista contra un ruso. Dichas escenas suponen el mayor atractivo de la cinta, que aunque puede que sea insuficiente, no se puede negar su espectacularidad y magnifica ejecución. Este mismo aspecto se le podría atribuir a su historia. Es en general, muy pobre, pero al final todo resulta ser mucho más interesante de lo que cabía en un principio. Donde “The Punisher” sorprende es en los aspectos que menos se espera uno que estén trabajados en un film de este tipo. Pero para muchos, y de forma totalmente justificada, dichos atributos no serán suficientes. Haceos esta pregunta: ¿Vale la pena pasar un rato tan sórdido y desagradable por dos o tres muy buenas escenas de acción? Decididlo vosotros mismos. Siempre podéis rebobinar…
[Leer más +]
0 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Speed: Máxima potencia
Speed: Máxima potencia (1994)
  • 5,9
    88.818
  • Estados Unidos Jan de Bont
  • Keanu Reeves, Sandra Bullock, Dennis Hopper, Joe Morton, ...
8
Antes una buena película de acción sólo necesitaba un puñetero autobús.
¿Qué ha cambiado en el cine de acción en los últimos quince años? ¿Por qué ya no tiene esa esencia o ese encanto que les hacía tan queridos y entrañables? ¿Por qué ahora a veces salimos sintiéndonos idiotas de ver la función? Pocas veces el cine de acción ha entrado en los estándares de ser considerados obras maestras, ese límite está impuesto por sus propias características. Sin embargo, no cabe duda que hemos dejado atrás un cine de acción que fue mítico durante los años ochenta y parte de los noventa. “Speed” supone uno de los últimos trabajos del cine de acción más sofisticados, no en vano, es de los creadores de la saga “Jungla de Cristal”

Muchos films de acción del pasado, como esta cinta, no solo se conformaban con un choque de coches que fuera espectacular. No digo que sus guiones eran merecedores de cosechar premios, pero estaban mínimamente trabajados y lo suficientemente sofisticados para no caer en la máxima y absoluta idiotez. “Speed” es, principalmente, acción en estado puro, pero se las ingenia para dotar a su trama de una historia mínimamente digerible, capaz de sobrellevar y justificar todas las acciones de sus personajes. No sólo nos encontramos con esta virtud, no se conforma con mostrar acción de la buena, también incorpora ciertos ingredientes de suspense. El thriller está más que vigente en el film. Es un espectáculo de un ritmo frenético y totalmente adrenalínico con ciertos giros argumentales muy bien insertados.

Sus aspiraciones apuntan más alto. No pretende únicamente dejarnos boquiabiertos con sus escenas más espectaculares, también se busca que haya cierta intensidad en su ejecución y que acompañe todo el film. Al igual que films de acción de antaño, “Speed” consigue sobradamente todos sus objetivos y con nota. Es cierto que sus actores no hagan un trabajo sublime, ni siquiera me cae demasiado bien Sandra Bullock, pero también gozan de un mínimo de interés y de personalidad. No tiene tantos matices como se les exigiría en un melodrama, pero tienen un mínimo de parámetros para que tengamos la sensación de que estas situaciones tan extremas las están viviendo personas normales y de carne y hueso. Y lo bueno de todo ello es que el setenta por ciento del film se sitúa en un puñetero autobús. Ahora tenemos montones de cintas que se mueven de un sitio para otro con incontables efectos especiales, que en ocasiones están mal hechos y que no otorgan ninguna veracidad. Son espectáculos vacios que se olvidan al instante. “Speed” no es una obra maestra, pero si una muy buena película de acción como las de antes. Es entretenida, intensa y está cuidada, y todo lo que ofrece no se olvida en un suspiro. Como hecho de menos ese cine de acción…
[Leer más +]
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil