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Yesterday, all my troubles seemed so far away...
Para ver determinadas películas hace falta encontrarse en circunstancias anímicas muy especiales. Digo esto porque “Érase una vez en América” no se puede ver con prisa ni de soslayo, no. Hace falta estar mentalizado y saber que empiezan casi cuatro horas de cine muy particular.

Por eso a la gente que se acerque sobre todo por primera vez a esta película lo deben hacer o siendo niños (aunque pueda resultar violenta a veces) o sintiendo como un niño, porque Sergio Leone hace la película más infantilmente adulta que se ha rodado jamás. Y el resultado es maravilloso.

La película fue un fracaso en EE.UU, pero no sólo por el montaje, sino porque en el país de la explicación fácil y del plano mascado en vez de la elipsis nunca entenderán como después de tantas horas la película sigue siendo esta un misterio y resulta algo ininteligible.

“Érase una vez en América” tiene algunos problemas, de eso no cabe duda, hay historias y momentos -como la del sindicalista- que no benefician mucho al conjunto, pero el esfuerzo es tan titánico y colosal que no importa en absoluto algún momento de tibieza en una película monumental.

Las interpretaciones son extraordinariamente sinceras y llenas de calidez. Hablar de la calidad de James Woods o de Robert De Niro en esta cinta no sería muy original, por lo que voy a hablar de magnífica Tuesday Weld, que además de sensual y hermosa es capaz de dar respuesta en muchas escenas a los protagonistas comiéndoles incluso algún plano. Por cierto esta es una de esas películas para ver en versión original.

¿Y la música de Ennio? No puedo añadir nada nuevo, lo único que será la primera vez que me levante de mi butaca y aplauda cuando alguien recoge un Oscar. Aunque sea honorífico señor Morricone no se preocupe, tampoco a Borges le dieron el Nobel y es más grande que diez o veinte juntos con premio.

De la corta pero extraordinaria filmografía de Sergio Leone, haciendo un resumen diría lo siguiente:

Su mejor película: “Hasta que llegó su hora”

Su mejor banda sonora: “Érase una vez en América”

Su película más sobreestimada: “El bueno, el feo y el malo”

La película más infravalorada injustamente: “¡Agáchate, maldito!”

Película irregular pero con momentos sublimes y únicos: “La muerte tenía un precio”.


La muerte nos quitó al romano prematuramente y nos robó al menos dos o tres películas más, pero el caso es que hoy por fin, después de décadas de incomprensión y ninguneo podemos decir con orgullo “Soy amante del cine de Leone” sin que te miren como seguidor del cine popular, es decir de baja intención artística. Lo que en Leone no solamente no es cierto sino que el arte del siglo XX le debe mucho a él.
422 de 535 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La película de la vida.
Podría decir que esta película me encanta por ser del género que es, pero no es por eso. No es una película ni de gángsters, ni sobre la mafia, es una película sobre la vida. Una historia sobre la amistad, el amor y principalmente, el paso del tiempo, los recuerdos del pasado, las oportunidades perdidas, la nostalgia, el ayer.
Podría decir que Sergio Leone y Ennio Morricone, consiguen juntar sus fuerzas nuevamente, para conseguir alcanzar la perfección absoluta. Que por mucho que me esforzara en expresarlo con palabras, ni siquiera me acercaría a describir, lo que realmente se siente al ver esta película.
Podría decir que contiene el mejor flashback de la historia del cine.
O podría escribir algo sobre el gran trabajo de los actores. De la belleza angelical de Deborah (Elizabeth McGovern); la edad no la marchita. De la no menos bella Tuesday Weld, o del personaje de Cockeye (William Forsythe) con la flauta de pan, con la que va a todas partes y que sirve de vehículo, para introducir los preciosos temas de Zamfir. O el personaje de Moe, uno de los grandes olvidados y que deja junto a Noodles, unos cuantos momentos grandiosos, sobretodo en ese reencuentro después de tantos años. Aunque aquí con razón, pues la magnífica presencia de De Niro, eclipsa todo a su alrededor.
Ya de joven, con una escena en la que le daba un pastel a uno de los amigos, con una sola mirada se atisba la bondad del personaje.
También podría dedicar un breve repaso a los momentos de emociones, con sentimiento, que hay en cada rincón de esta historia.
Una mirada en el espejo de la estación, Yesterday, el tiempo ha pasado, todo ha cambiado... Sin palabras.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama.
177 de 194 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La paradoja de la mafia
¿Se han fijado ustedes en lo bonito que es el amor en la vida real?
¿Y en qué divertidos suelen ser los rituales de apareamiento?
Sin embargo, los guionistas de las pelis de amor suelen abusar tanto de los topicazos y la cursilería recalentada que son capaces de convertir el proceso de seducción y enamoramiento en algo aburrido!

Paradójicamente, con la mafia ocurre exactamente lo contrario:
¡Qué hijoputas son los mafiosos y qué rabia da que la vida real esté tan plagada de mangoneos, especulaciones, enchufes laborales, comisiones, sobornos, fondos reservados y técnicas de márketing!
Y sin embargo, la mágia del cine es capaz de convertir a los mafiosos en tipos nobles y carismáticos...
No me preguntéis por qué, pero ¡todas las pelis de mafiosos son buenas!
Aunque mi favorita, incluso por encima de Goodfellas y El Padrino, será siempre Once upon a time in America, de Sergio Leone, con Robert De Niro y Joe Pesci (dos tipos que han nacido para actuar de gangsters).
Dura 4 horas (se rodaron más de 10, pero luego la recortaron un poco), y se disfruta cada minuto de ellas. La história, la música de Morricone, los cuidados diálogos, el ritmo, la fotografía, el suspense de algunas escenas, el costumbrismo de otras... todo es impecable. Y por supuesto que incluye también una subtrama de amor, pero el amor de mafioso es algo especial, que se lo pregunten sinó a la gordita que se prostituye por unos pastelitos de nata!

Nota: matrícula de honor
243 de 327 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La mejor película de gangsters
Sin lugar a dudas, la mejor de gangsters. Para mí supera a la "insuperable" El Padrino...y es que Leone es mucho Leone. Posiblemente sea la película con mejor guión, mejor fotografía, mejor actuación, mejor dirección y, por supuesto, mejor banda sonora de ese año...y una de las mejores de la década, junto con Blade Runner. Pero lo grande de esta obra maestra es que es más que una película de gangsters, es una película sobre la amistad. Más bien, ES la pelicula sobre la amistad (junto con "El cazador" de Cimino, claro).

-"¿Que has estado haciendo en estos ultimos 20 años?"
-"Acostarme temprano"

Simplemente genial
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama.
113 de 141 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
God bless America
Insobornablemente fiel a su libreto de estilo, Leone emprende con “Once upon a time in America” su segundo proyecto de despedida u homenaje al cine genuinamente americano. Esta vez situando el marco de acción en la Nueva York de los convulsos años 20 y 30. Quizás, en esta ocasión, el gran Sergio no alcanza por muy poquito la inigualable apoteosis conceptual y artística que había conseguido previamente con “Once upon a time in west”. Tal vez pedirle a Leone tocar el cielo por segunda vez y conseguir que todos los ángeles del firmamento ondeen nuevamente banderas celestiales resulte abusivo. Cuestión de matices. En cualquier caso eso no significa que la peli en cuestión sea floja. Ni mucho menos. Es sublime.

Leone imprime a su trabajo el habitual tono operístico que le caracteriza y que brota de una serie de puntales que siempre le han proporcionado excelentes resultados. El italiano intuye como pocos el efecto estético y emocional de sus movimientos de cámara en el propio espectador y exprime al máximo su rendimiento. No contento con ello, el meticuloso cineasta concede a la puesta en escena la valía que se merece, obteniendo con ello ese empaque lírico que ha forjado su prestigio. Pero eso no es todo. El gran Sergio sabe que esto del cine es un trabajo en equipo y que tanto la música de Ennio Morricone como la fotografía de Tonino Delli Colli son casi siempre garantía de éxito. Por si fuera poco el elenco de estrellas que configuran el reparto es espectacular: Robert de Niro, James Woods, Danny Aiello, Joe Pesci, Elizabeth McGovern, Treat Wiliams, una jovencísima Jennifer Connelly… La obsesión, la efervescencia, la avidez de Sergio no tiene límites. El entusiasmo le empuja a desarrollar, a su ritmo, una hermosísima y melancólica historia de cuatro adolescentes de los suburbios de Manhattan (Noodles, Max, Patsy y Cockeye) que, al abrigo del hampa neoyorquina, llegarán a lo más alto. Sin límite de metraje, por supuesto. Tres horas y media de duración dan fé de ello. No obstante, la peli no aburre en ningún momento. El pulso narrativo es brillante y la trama no decae. Cierto es que las elipsis enriquecen el conjunto y que las contundentes dosis de violencia y sexo que nos suministra Leone nos mantienen enchufados a esta soberbia epopeya de gángsters como perritos falderos pero, insisto, sujetar al espectador inmovilizado en su asiento durante cerca de cuatro horas tiene su mérito. Pocos directores son capaces de manejar semejantes metrajes esquivando el sopor como lo hace el italiano.

(sigue en spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama.
64 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil