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8
Bond en los Alpes suizos
Sexto título de la serie J. Bond, realizado por Peter Hunt. Se basa en la novela "On Her Majesty's Secret Service" (1963), decimoprimera novela de Ian Fleming. Se rodó, en panavisión, en exteriores de Londres, Suiza y Portugal y en los Pinewood Studios (RU), con un presupuesto estimado de 7 M dólares. Producido por Saltzman y Broccoli, se estrenó el 18-XII-1969 (EEUU).

La acción tiene lugar en la Riviera francesa, Londres y Suiza, a lo largo de unos 12 días, en diciembre de 1968/69. Narra un episodio de la vida de James Bond (George Lazenby), agente secreto británico, que con la ayuda de Marc-Ange Draco (Gabirele Ferzetti) localiza al malvado Blofeld (Telly Savalas) en los Alpes suizos, donde prepara una pérfida operación de chantage contra la ONU. En la acción le apoya Tracy Di Vincenzo (Diana Rigg), hija de Draco.

El guión se ajusta más que en anteriores entregas a la novela de Fleming. Por ello el protagonista es más humano, no hace uso de "gadgets", se enamora por primera vez y demuestra sentimientos de tristeza y ternura. La acción combina elementos de acción, aventuras, drama, romance y thriller, en un conjunto rico en contenido, más complejo de lo habitual y orientado más a la emoción que al espectáculo. La narración, de tono más realista, evita secuencias de sueño y fantasía. Contiene escenas líricas como la del prólogo, la declaración de amor, el abrazo de despedida y las lágrimas de Moneypenny (Lois Maxwell). Telly Savalas encarna el papel del malvado Blofeld, desplegando acción y asumiendo riesgos inusuales en el personaje. Diana Rigg aporta una de las mejores interpretaciones de las chicas Bond de la serie, por su talento, la extensión del papel, el contenido del mismo y el encanto que despliega. El film incorpora imágenes espectaculares, como el paisaje suizo, el alud, la tempestad de nieve, etc. Incluye, además, escenas destacables de acción, como la persecución de coches que se cruzan con los de una carrera, la pelea de Bond y Blofeld en un tobogán de carreras, los fuegos artificiales de Nochebuena y otras.

La música, de John Barry, pausada, melódica y envolvente, incluye temas de tensión ("Sky Chase"), navideños, de lucha ("Battle At Piz Gloria") y una deliciosa canción romántica ("We Have All The Time In The World"), cantada por Louis Armstrong. La fotografía, magnífica, ofrece encuadres de abajo hacia arriba, que realzan la fuerza temible de algunos personajes, travellings espectaculares, planos cenitales inquietantes y unas espléndidas tomas aéreas. El guión elabora unos diálogos fluidos, salpicados de humor, en los que el machismo de Bond y Draco es contestado irónicamente por Tracy. Contiene algunas referencias cultas: la cita de la conversación de Paris y Elena al amanecer. La interpretación de Diana Rigg supera a la del protagonista, voluntarioso, pero falto de oficio. La dirección construye una obra emocionante y vibrante, más en la línea de los gustos de Saltzman que en los de Broccoli.
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41 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Al servicio de su Majestad
La tercera mejor película de la saga Bond. Solo detrás de Desde Rusia con Amor y de Solo para tus Ojos. La más romántica y sensible de todas las películas de James Bond. Poco valorada en su tiempo un tanto por la nueva actuación de George Lazenby como el agente secreto. Con tintes de novela rosa, esta película queda como una obra de arte matizada por las actuaciones de grandes como Diana Rigg y Telly Savalas. Buena música y excelente tema musical. Apegada muy bien al libro da Fleming nos demuestra que el escritor británico no es igualado por nadie en su genero y el acierto de Peter Hunt en la dirección nos hace olvidar la casi torpe actuación de Lazenby quien no cometió ningún pecado al calzar los zapatos de James Bond, es solo que el personaje del 007 esta por encima de cualquier actor a excepción de Sean Connery.
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44 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
De las mejores de la saga
Sin duda alguna está dentro de las 3 mejores películas sobre Bond. Tras la obra maestra indiscutible que es "James Bond contra Goldfinger" y de "Licencia para matar", aunque mal encarnado por Timothy Dalton, se iguala en puntuación a "La espía que me amó", aunque ésta carece del fondo que SI tiene "007 al servicio secreto de su majestad".
Para empezar, cabe decir que Lazenby no lo hizo tan mal, lo que pasa es que no puede ser comparado a un actor de la talle de Sean Connery quien brinda al personaje la personalidad, características propias y la altura que debe tener; por eso fue el mejor Bond de la saga, por eso siempre será recordado por éste papel(y ahora mismo se me puede criticar y decir que Sean Connery hizo mejores papeles, que recibió el papel por "Los intocables de Eliot Ness y que bla bla bla, pero de lo que no cabe menor duda es que dentro de 50 años dirán 007 y será sinónimo de Sean Connery).
En cuanto a la historia decir que tiene la mejor chica Bond hasta la fecha, una actriz de la que nunca más oír hablar y que se merecería mejor reconocimiento, aunque tan sólo fuera por la actuación que ella hace en el film presente.
Vale la pena decir que el fracaso de taquilla debió de ser tan grande que Peter Hunt fue la única película que realizó para la saga; así como la mayoría de equipo técnico de menor categoría.
Con espectaculares escenas de acción, un final para el recuerdo y un villano magnífico, todo fan del cine en general y de Bond en particular debería echarle una ojeada al film que destrozó la carrera e Lazenby, al film de menor recaudación de la saga(tras la 1º parte, aunque fue unos añitos después ésta), a un film único en su especie.
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31 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
LA PELÍCULA QUE MEJOR HA ENVEJECIDO DE JAMES BOND... LA MEJOR SIN DUDA, INCLUSO SI NO TE GUSTA JAMES BOND
Estamos ante el mejor guión y novela, por supuesto, de toda la saga de James Bond. El tema central del argumento (un virus químico) está perfectamente de actualidad hoy en día y lo estaba en el año 69, y si a eso le añadimos una historia de amor, bien desarrollada y creible, y acción a raudales... ¿quién se da cuenta de que George Lazenby no es tan apuesto como Sean Connery ni tan gracioso como Roger Moore? ¿Y a quién le importa? James Bond es James Bond y ya está... y, de hecho, Lazenby se asemeja más al Bond de las novelas que el resto...
Esta película es puro entretenimiento que, además, no decae ni un segundo y entristece saber que no tendrá nunca continuación (a excepción del prologo de "Solo para tus ojos").
La recomiendo a todo buen amante del cine, aunque no le gusten las películas de James Bond, porque su música es un prodigio, los planos son maravillosos, el ritmo es excelente y las dos cosas más importantes: la historia es creible y, encima, entretiene muchísimo.
Viendo hoy en día otras películas de James Bond como "Vive y deja morir" o "Diamantes para la eternidad" uno se da cuenta de lo mal que han envejecido muchos de los títulos de la saga... siendo más reflejos de una época que películas universales y atemporales... pero "007 Al Servicio de Su Majestad" está de plena actualidad... y si tuviesen que desaparecer todos los títulos de la saga Bond y dejar una sola película, dejaría ésta sin dudarlo...
Esta película está entre las 10 mejores que he visto en mi vida por todo lo que he dicho antes y más.
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31 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
We Have All The Time In The World...
James Bond continúa su investigación, siguiendo el paradero de Ernst Stavro Blofeld, y descubrirá su intención de amenazar la salud y la economía global utilizando a un grupo de mujeres o “ángeles de la muerte”.

Otra obra maestra indisputable dentro de la serie Bond, dirigida por Peter Hunt, el antiguo editor de la serie, quien logra el más fiel acercamiento a la novela de Ian Fleming, con guión de Richard Maibaum, y presentando por primera vez un nuevo rostro para el agente 007, el antiguo modelo masculino y vendedor de autos australiano George Lazenby, sin una formación dramática previa, pero llenando los zapatos del gran Sean Connery con una acertada interpretación, que para el epilogo requirió una emotividad jamás vista en el personaje.

John Barry compone tal vez su mejor partitura hasta la fecha, contando con una versión instrumental para los memorables títulos de Maurice Binder y escribiendo junto a Hal David la bellísima e imperecedera balada romántica que simboliza perfectamente la unión del solitario James Bond y su atormentada amante Tracy, “We have all the time in the world” interpretada por un inspirado Louis Armstrong. Tristemente esta seria la ultima canción que grabaría antes de fallecer.

Michael Reed consigue una de los mejores trabajos fotográficos en la serie, apoyado por el fastuoso diseño de producción de Syd Cain y la fotografía aérea de Johnny Jordan, veterano de la serie, quien perdería una pierna en la secuencia “Little Nellie” del anterior film. Regresa John Stears como supervisor de efectos visuales, y como nueva adición se encuentra John Glen, a cargo de la elaborada segunda edición y montaje.

Los momentos memorables son incontables en esta cinta, destacando el fascinante prologo, donde hace su entrada el nuevo Bond, observando directamente a la cámara y pronuncia un rotundo: “This never happened to the other fellow”, haciendo una jocosa referencia al cambio de actores; o el, por mucho, devastador epilogo, en que el pasado de James Bond regresa para cobrar la maldición a la que deberá acostumbrarse por los días que le queden de vida, indiferente al dolor abismal que experimente su atormentada y recóndita alma.

Obviando las increíbles escenas de acción a las que estamos acostumbrados, esta es la cinta más sensible y humana que se conoce sobre el personaje más grande de todos los tiempos, un personaje de sueños y placeres improbables, pero no imposibles, un arquetípico héroe de la modernidad, y de todos los tiempos, un hombre cuyo trabajo es apostar su vida bajo el acoso de ambiciosas mentes diabólicas, y de surcar miles de peligrosas aventuras alrededor del planeta, salvando el día sin que se le premie, y llevándose a una hermosa damisela a una confortable cama, y bebiendo champagne Bollinger, o un Martini, agitado, pero no revuelto.

Pierluigi Puccini
James Bond Fan
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29 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Orbis non sufficit
Al llegar a la novela número 11 (su antepenúltimo pinito), “Al servicio secreto de su majestad” (la cual se publicaría en 1963), parece ser que alguien sopló al oído de Ian Fleming, que su personaje, James Bond, se merecía ya un efectivo cambio para que no siguiera sonando a “siempre lo mismo” y también para que espantara los chistes que comenzaban a oírse entre los muchachos sobre la inclinación sexual de ciertos héroes como Batman, El fantasma… y por supuesto, James Bond, que no lucían interesados en contraer nupcias y por ahí se decía que “el que a los 35 no se ha casado, su pistola apunta hacia el otro lado”.

Esto llevó, entonces, a la simpática historia que aquí nos cuenta, donde, además de un segundo enfrentamiento de Bond contra Ernst Stavro Blofeld -quien ahora planea una guerra bacteriológica de esterilización-, también conocerá a la ‘condesa’ Teresa di Vicenzo, la depresiva hija (con tendencias suicidas) de un poderoso empresario que, al enterarse de la positiva relación que viene ella teniendo con Bond, se dispone a prometerle a éste dinero e información sobre Blofeld, con tal de que se case con su traviesa muchacha.

Mientras escribía su novela en Jamaica -a muy corta distancia de donde, en ese momento, la EON productions estaba rodando su primera adaptación, “Dr. No”-, alguien más advirtió a Fleming de que, con lo que venía contando, iba a poner celosas y molestas a las fans del agente 007… y entonces, el estilo shakesperiano entrará en el cuento, y aunque de manera bastante abrupta, “Al servicio secreto de su majestad” viene a convertirse en algo rompedor en la, por entonces, cansina rutina de la serie.

Por capricho de la productora, que nunca se interesó por seguir la historia de Bond en la línea que la traía Fleming, ésta se convierte en su sexta película y es aquí donde, entonces, se acaba con todas las dudas sobre la virilidad del agente favorito de Moneypenny, quien, una vez más, le verá colgar su inutilizado sombrero. Y en esta adaptación que hiciera Richard Maibaum, se jugará incluso con una serie de divertidas situaciones que, durante un buen rato, pondrán en duda la masculinidad de este James Bond que, con creíble ambigüedad, representa el australiano y hasta entonces modelo de comerciales televisivos, George Lazenby. Sus camisas de boleros, bufanda colorida, falda escocesa… y hasta su “título” de baronet -que la linda Ruby (Angela Scoular) explicará maliciosamente como “una clase inferior de b(v)arón”-, son puntadas que... ¿se propondrá Bond demostrar que son solo una patraña?

En resumen, “AL SERVICIO SECRETO DE SU MAJESTAD” se convierte en una entretenida aventura, comedia y drama, en la que, el ex-editor pasado a la dirección, Peter Hunt, demostrará que se podía imprimir un nuevo estilo a las peleas de Bond, logrando dinamizarlas hasta causar un mayor impacto. Además cuenta con la preciosa Diana Rigg, quien estará de tú a tú junto a su enamorado, demostrando lo que había aprendido en la serie televisiva, “The avengers”, de donde provenía. Y Telly Savalas hará un efectivo Blofeld, jugando de nuevo a perturbar la paz del mundo.

Pero al público no lo convencerían, suficientemente, los inciertos rasgos físicos y de carácter del nuevo intérprete, y la productora se vería obligada a volver a tentar a Sean Connery para que apareciera en la siguiente entrega, “Los diamantes son eternos”.

James Bond regresará...
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Lazenby, reivindicable
He leído por aquí que lo del matrimonio es para echarse a llorar, pués eso está en la novela según dicen así que simplemente es coincidencia literaria necesaria.

La peli está entretenida y tiene encanto, Lazenby tiene percha y porte e incluso le pone estilo. Los fallos que cometiera fuera de la película son problema suyo, yo personalmente me quedo con el hecho de que no tiró por la baza a James Bond y éso es bastante. Hablamos de una peli del sugerente año 69 así que es normal que los fundidos y efectos no sean perfectos, son tan cantosos como los actuales efectos digitales que se notan a leguas. Cada época tiene sus trucos al descubierto.

El malo está bien, el ambiente también, lo de la boda me gusta y lo de que muera la mujer al final es un buen tanto, tan bueno que lo han imitado en la actual Casino royale que en cierto modo se acerca a ésta peli.

En fin que creo que solo fracasó porqué la gente estaba acostumbrado al sibarita de Connery, pero el cambio no estuvo nada mal, lástima que no le dieran a Lazenby el papel para Diamantes... Hubiera quedado bien.
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16 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Me descubro ante usted señor Lazenby ¿ O debería decir señor Bond?
Si por algo hay que empezar a alabar esta obra maestra es sin duda por la excelente banda sonora de John Barry y la hermosa canción de Louis Amstrong que puede escucharse durante la película. Eso sólo para empezar.
Podríamos continuar por la excelente dirección de Peter Hunt y el sólido guión, haciendo de este título el más estricto, el más fiel a la novela, el más realista, y sencillamente el mejor de la saga.
Y todas estas bondades coinciden precisamente con el debut y única aparición como el agente 007 del modelo George Lazenby. Los productores habían empezado a filmar esta obra maestra y aún no tenían Bond, tras el abandono del señor Connery.
Debemos decir que el señor Lazenby transmite un rigor mortis que beneficia sin embargo al personaje haciendo a este modelo, que ni siquiera era actor, uno de los Bond más fieles al personaje literario.
La actriz Diana Riogg, que tuvo sus más y sus menos con el señor Lazenby, está sencillamente magistral y deliciosa(la mejor chica bond) y Telly Savalas es todo un lujo en el papel de villano.
Esta cinta, que ha sido denostada injustamente por no contar con Connery es, hasta Casino Royale(ya con Craig) el mejor Bond de la historia. Invito a que sea vista sin prejuicios y aceptando al señor Lazenby como un Bond a la altura de las circunstancias.
Ya, por continuar y sin desvelar absolutamente nada del guión, diré que no hay un final igual en toda la saga del agente británico. Para mí, un 10.
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11 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
George Lazenby, debut y despedida
Después de cinco exitosos filmes, Sean Connery renunció al papel. Originalmente se considero reemplazar a Connery con Timothy Dalton, pero Dalton declinó la invitación pues creía que era demasiado joven para el papel, además de sentirse intimidado con el legado dejado por Connery.

También se consideró a Roger Moore para el papel, pero no se encontraba disponible debido a que estaba atado contractualmente a la serie de televisión "The Saint" (1962-1969), finalmente se eligió a George Lazenby para el papel, un modelo publicitario que jamás había ejercido como actor, este tenía muchos de los elementos necesarios para el papel de Bond.

Lazenby declino el personaje en “Diamonds Are Forever” (1971), pensaba que el agente 007 en traje de smoking sería anticuado en los próximos años 70.

James Bond (George Lazenby) sigue los pasos de su enemigo número uno, Ernst Stavro Blofeld (Telly Savalas), cuando rescata a la condesa Theresa Di Vicenzo (Diana Rigg), a punto de suicidarse.

Ésta resulta ser la hija del capo más influyente del crimen organizado en Europa, Marc-Ange Draco (Gabriele Ferzetti).

Draco le propone a Bond que si se casa con su hija, conseguirá que sus hombres encuentren a Blofeld. Bond acepta salir con ella, y contra todo pronóstico, se enamora sinceramente de ella. Suenan campanas de boda.

La película tuvo un presupuesto $8 millones y generó por venta de taquillas la cantidad de $82 millones, más $32,4 millones por la venta de alquiler en los videoclubes, además recibió una nominación a los “Golden Globes” por mejor actor revelación: George Lazenby.
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9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
No es tan buena como las de Connery pero es entrañable.
Realmente me pareció un pelín mala, pero hay algunas escenas, tomas, decorados que merecen una atención aparte. La verdad es que no está a la altura de las anteriores, pero no deja de tener su encanto, quizá por la nostalgia que siempre crea el personaje de Bond. Lanzenby no convence del todo, aunque hay escenas en que se acerca mucho al perfil del personaje.

Escenas malas a destacar son:
1- Al comienzo de la película, cuando está mirando a la chica por la mira telescópica, aparece el borde de la mira, y curiosamente lo que queda a la izquierda de ese borde está al mismo tamaño que lo que hay dentro de la mira.

2- Las escenas de persecución se notan enormemente el fundido de los personajes con un fondo para nada bien insertado que queda a veces hasta ridículo.

3- La relación con Moneypenny en las anteriores entregas es más natural, un flirteo realmente simpático, aquí la pobre muchacha no se termina de creer que este tipo sea James Bond ni a la de tres.

4- Curiosamente el malo, al que dábamos por muerto, aparece en la escena final conduciendo un coche, nadie a quien se le hayan estirado las cervicales podría ir conduciendo un coche y mucho menos sentado.

5- Hay escenas larguísimas que a veces no sabes si vienen o no al cuento de la historia.

6- Por último, decir que la impresora que usa James cuando va a las oficinas del abogado, parece más un fax que una impresora, y sabiendo el gusto de Q por el minimalismo de sus cachivaches ya podría haber tenido algo mejor.

Pero a favor hay que decir que es destacable sus localizaciones, así como el vestuario, una fotografía correcta y que, en definitiva se trate de una película antigua de Bond. Sirve para pasar el rato, siendo un producto entretenido.
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12 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Lazenby, George Lazenby
Seguramente no haya habido ni habrá en la historia del cine otro 007 como Sean Connery. Al incuestionable carisma y personalidad del escocés hay que añadir el hecho objetivo de que fuese el primero en interpretar al más famoso de los agentes cinematográficos con licencia para matar. Y aunque posteriormente el actor ha conseguido a golpe de buenos papeles desencasillarse en parte del personaje, no cabe duda de que su imagen ha quedado ligada a la de Bond para los restos. Hasta tal punto es así que a cada nuevo intérprete que asume el reto de dar vida a 007 se le compara antes con Connery que con su antecesor.

El actor y modelo australiano George Lazenby fue el primero en ser elegido como recambio a Connery después de que éste renunciase al papel por primera vez a finales de los 60 (un papel al que volvería después en sucesivas etapas; ya se sabe “nunca digas nunca jamás). El experimento fue fugaz y fallido. No convenció a los productores, tampoco al público que después de seis películas no se habituaba a ver a otro tipo a los mandos del Aston Martin. No convenció al propio Lazenby que se veía demasiado joven para el personaje y decidió tomar otros derroteros en su carrera – llegaría a ser uno de los hombres Marlboro en la década siguiente. Conclusión, Connery volvió a la saga en el siguiente título y Roger Moore tomó tras él el relevo definitivo.

“007 al servicio secreto de su Majestad” es un Bond maldito. Y con lo que nos gusta a veces reivindicar el malditismo es hoy uno de los títulos favoritos de los seguidores de la serie. En el film, Bond sigue paseándose por los ambientes más sofisticados, pidiendo sus martinis agitados y no mezclados y tratando a las chicas con su habitual encanto y su puntín machista. Pero al mismo tiempo, este es un 007 inédito y especial. Porque posee uno de los finales más bellos y emotivos de la serie, porque Telly Savalas es un malo con personalidad que impone y las persecuciones en la nieve siguen siendo espectaculares a pesar del croma. Porque John Barry compone uno de los mejores scores de toda la historia de los 007, y porque, en fin, sale Louis Armstrong cantando la maravillosa “We have all the time in the world”. Con todas sus licencias (para matar incluso) ¿se puede pedir algo más para una película de James Bond?
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
EL OTRO BOND
Durante una de sus misiones, 007 (George Lazenby) conoce a Tracy (Diana Rigg), hija de Draco (Gabriel Ferzetti) un traficante que ha pasado a negocios más legales. Draco le convence para que se case con ella para poner fin a su inestabilidad emocional. Pero James Bond está tras la pista de Enst Blodfeld (Telly Savalas) que se ha aislado en los Alpes Suizos, recluido en un laboratorio donde somete a un grupo de mujeres bajo extraños tratamientos de hipnosis y bajo la vigilancia de Irma Bunt (Ilse Steppat) en otro de sus devastadores experimentos para adueñarse del mundo.

El primero y único Bond que realizó Peter Hunt, director que trabajaría para el candidato Roger Moore en la série televisiva “Los Persuasores” y la película de aventuras “Oro” (1974). Sean Connery no intervino a última hora siendo reemplazado por George Lazenby, un actor y modelo publicitario australiano que desaparecería del mismo modo en que apareció (su popularidad se reduce solamente a las dos horas y veinte minutos de largometraje). Aunque hay que decir que es todo un récord en la saga Bond. Pero su excesivo metraje, y la falta de carisma en el personaje, pasaron factura a un rotundo fracaso en taquilla. Visto por sentencia.

Connery regresaría, probablemente por compasión, para decirnos adiós a través del sello Broccoli con “Diamantes para la Eternidad” (1973), si no tenemos en cuenta que la posterior “Nunca Digas, Nunca Jamás” (1983) es una parodia crepuscular y calcada a “Operación Trueno” (1964).

Pero el tiempo ha colocado “007 Al Servicio Secreto de Su Majestad” (1969) en su lugar de honor. Vemos a un Bond en sus carnes más dramáticas; quijotesco, acosado y patético (no consigue conquistar a Tracy a la primera como sí su antecesor lo podría hacer con los ojos vendados); también lo apreciamos como un galán más romántico que seductor voraz (se enamora y se casa) y soñador (comparte la idea con Tracy de tener… ¡Seis hijos!). Con un público emparentado tras las cinco aventuras del agente llevadas al cine, la desagradable sorpresa iba a ser mayúscula con un James Bond de tal envergadura que parece no respetar el espíritu de Ian Flemming captado por Terence Young, Guy Hamilton o Lewis Gilbert. La presencia de las chicas Bond (salvo Diana Rigg, claro está), prácticamente rebasan la anécdota. Por otra parte, el personaje de villano secundario que interpeta la alemana Ilse Steppat (fallecería poco después de haberse finalizado el rodaje) guarda similitudes con la de la actriz Lotte Lenya en “Desde Rusia Con Amor”.

Esta aventura-paréntesis, en fase de tregua no nos priva eso sí de unas excelentes escenas de acción y ambientaciones (Portugal, Suiza) y se puede definir como la única cinta de la saga rodada enteramente en Europa. La melodía “We Have All The Time In the World “ es de Louis Armstrong y ya sugería un cambio de giro en el espía inglés que, virando al drama, Roger Moore lo acabaría calzando a un héroe de tebeo.
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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Se me enamora el arma
De siempre se ha dicho que George Lazenby ha sido el peor Bond de la saga. Quizá porque hizo una solo, no lo sé. Pero a mí no me ha parecido tan malo. Ni siquiera me ha parecido malo. Es un Bond (puente) bastante decente. La película nunca tuvo gran consideración, pero vista hoy, aparte los lógicos problemas de desfase estético y formal de las películas hoy kistch de esa época de finales de los 60, mantiene una estructura bastante decente. Y si la comparamos a esa estructura con las más recientes de Daniel Craig, hasta sale venturosa. No es un bond de piruetas imposibles, o casi. Hay momentos para la acción, pero para nada atosigante. Aunque el villano (la calva que siempre clava Telly Savalas) es demasiado arquetípico, igual, la amenaza de su plan contra el mundo no molesta, ni te obliga a salirte de la órbita terrestre para salvarnos de la hecatombe. Las escenas de acción son eso, más creíbles que otras increíbles. La chica bond (Diana Rigg), papel de condesa a la sazón, es una de las más bellas que hayan desfilado por la pantalla bondiana.

Y hay un toque de parodia a lo largo de toda la película (incluso me atrevería a decir, morcillas y comentarios a la cámara-espectador, tipo John McClane en la Jungla de cristal) ausente en muchas de las demás. A lo mejor es ésta una película que conscientemente se hizo así, en otro tono casi de comedia. En otras películas Bond se suele decir que el personaje de 007 es paródico, de tantas veces que hemos visto las mismas situaciones (de cama, por ejemplo), pero esa parodia en otros bonds es involuntaria y no buscada por los responsables de las historias. Aquí, en esta ocasión, esa parodia está buscada a propósito, hay intención de “reírse” del personaje, hay un giro en las intenciones de presentar al Bond inabordable. Es como más de andar por casa, un poco más de artes marciales, que es lo que le iba a Lazenby. Pero, a pesar de todo, la película se mantiene más de cuarenta años después.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
The world is not enough
Sin duda alguna esta película, como todos ya sabeis, ha sido quizás la más infravalorada de todas las hechas hasta hoy en día. ¿ Por qué? esa es la gran pregunta que todos los amantes a James Bond nos hacemos. Sin duda alguna es una de las mejores de la saga no ya por llevar la contra a la gran mayoría sino por su propio peso. También hay que recalcar que esta película ha ganado muchos acérrimos en los últimos años. El personaje de Bond aquí se aleja de ese super heroe de ficción tan molón para dejar paso a un personaje más mundano, más real, alguien que se preocupa por la sociedad y no se esconde si tiene que enamorarse. Es el antiheroe de la saga. George Lazenby es un Bond Digno, que digo! más que digno pero claro las comparaciones son odiosas y esto nunca le ayudó a suplantar a su sucesor Sean Connery. Connery será siempre el 007 favorito por todos y nadie lo pondrá en duda, el heroe que todos queremos ser y por supuesto sus interpretaciones son excepcionales pero eso no quita el hecho de que George Lazenby no hiciera un buen papel con la desventaja de como he dicho antes de ser el sucesor de Connery y al mismo tiempo ser su primera película como actor. Esta película es grande en muchos sentidos y está llena de guiños por todos lados. Solo al comienzo cuando salva a Tracy de intentar ahogarse en el mar y esta huye él nos suelta la primera frase con la que nos da claras intenciones de que él no es Connery (this never happened to the other fellow) Esto no le sucedía al otro. Tampoco repara en dimitir por una rabieta cogida com M. Las lágrimas de Money Penny que sin duda implican una relación afectuosa más profunda de lo normal. O el mismo Motto del apellido James Bond ( the world is not enough) Que luego sería título de otra de la saga. O cuando en Suiza se va de la oficina en la que acaba de fotocopiar unos documentos, con el poster central del Playboy (impresionante) en fin... muchos guiños que hacen que esta sea una gran película de James Bond.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
No defrauda
¡Qué ganas tenía de verla! En círculos de fans bondianos (a los que obviamente no pertenecen algunos autores de críticas precedentes) siempre se citaba alto en las preferencias de muchos. Me temía que fuera un poco hype, pura pose: como es la maldita, gusta. Pero no, mola y mola muchísimo.

Es una peli que se me antoja adelantada a su tiempo, tanto por el montaje como por las frenéticas persecuciones, maravillosamente rodadas (me apuesto algo a que Tarantino y Ritchie la han visto una o dos veces). Las escenas de acción quedan un poco raras, con esos bruscos cambios de plano, no sé si para tapar los defectos de Lazenby en esas lides o porque Peter Hunt lo consideraba una buena idea. Como sea, las virtudes técnicas superan con mucho a sus defectos, sobre todo teniendo en cuenta el año en que se estrenó.

El inicio de la peli, como te van haciendo aceptar que Bond ya no es Sean Connery, me parece que debería estudiarse en todas las escuelas de cine, por su elegancia. Y qué decir de las múltiples sugerencias, sobre todo de tipo sexual. Muy listo, Hunt.

Me encanta ese Bond más humanizado, que se enamora, odia y sufre. Y Lazenby me funciona como Bond, pese a ser seguramente el que menos cualidades naturales tiene de todos los que se han puesto en los zapatos de 007.

Desde ya la pongo con "Goldfinger" y "Panorama para Matar" como mi favorita de la saga. A ver cuando vea "Casino Royale" y "Skyfall" si añado otra a la lista. Esta sin duda lo merece.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
"Le he enseñado a amar a los pollos"
Pero la frase sigue: "... a comer su carne, a percibir su olor, a admitir su presencia". Así, textualmente, con añadido de la voz cavernosa del villano y una música inquietante. Si esta secuencia no es para que te de la risa, yo no sé lo que hace falta. Aunque bien mirado estoy siendo bastante injusto con "Al servicio secreto de su Majestad" pues tiene muy pocos elementos cómicos o rarezas, salvo el tipo disfrazado de un inocente oso, pero filmado de tal modo que parece un asesino, que pone de los nervios a Bond y las excéntricas pacientes de Blofeld, que son en realidad las chicas de "Un, dos, tres". De este modo, estamos ante una de las historias más serias, menos extravagantes de 007 por más que la forma que tiene de iniciarse en ella no es muy afortunada, conociendo a la chica y recibiendo esa extraña proposición de su padre, lo mismo que su intento de infiltrarse en la clínica suiza, demasiado largo y por momentos estúpido. Sin embargo, y no sólo por el final, este James Bond es retratado de forma mucho más realista y humana.

Pese a todo, coincido en que por muchas florituras que quieran hacer con 007, que tampoco las hacen, Lazenby no tiene el carisma, la personalidad, ni el buen hacer de Sean Connery, lo cual es un grave handicap para esta entrega. Aún así, la película consigue entretener por momentos, especialmente gracias a unas secuencias de acción razonablemente buenas, si bien otras veces te parece que se alargan demasiado, por ejemplo la huida de la clínica, que dura una eternidad. Por si fuera poco, la historia te acaba pareciendo bastante tonta (¿cómo van a difundir las chicas el virus por todo el mundo? ¿Cada una con un tarrito sólo?), aunque para tontos el propio Mi6 que se queda de brazos cruzados cuando resulta más que evidente que hay que atacar a Blofeld en su guarida. En definitiva película más bien regular, pese al intento de hacer de este 007 algo más serio y dramático, con un Lazenby en plan pre-Daniel Craig, con un resultado más bien fallido pero que retomaría 37 años después Martin Campbell con su afortunada "Casino Royale".
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Arriesga aunque no emociona
Tengo que decir que me apetecía poco ver un cambio de Bond habiéndome acostumbrado tan bien a Sean Connery pero bueno algunos me habían hablado maravillas de la de Lazenby y otros la aborrecían finalmente me he encontrado con momentos de inspiración para películas futuras (Véase Origen y sus escenas de la nieve quien Nolan afirmó haberse inspirado en secuencias de esta) y de momentos inesperados que rompen con el estereotipo del género y por supuesto de la saga Bond (tramo final). No es un entretenimiento al uso, de hecho hasta que no avanza una hora o más la película no llega a entretenerme ni emocionarme como yo esperaba y las actrices femeninas llegan a resultar ridículas como en la mitad de la saga Bond en general. Lazenby no interpreta mal pero no tengo la sensación de estar viendo a James Bond y ese es un gran problema debido a la falta de carisma en su personaje. La banda sonora sin duda es para recordar como en toda la saga en general pero aquí cambia de leitmotiv y sin duda es de agradecer. En definitiva, una película que se sostiene por la valentía del guión en su último tramo, de algunas escenas de acción y porque básicamente es diferente al resto de películas Bond y eso es un punto a favor aunque no la recomendaría a otra gente que espera algo como Goldfinger o la mitad de las películas de Connery. Pasable.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
INFRAVALORADA
Connery dejó la serie y los productores eligieron para sustituirle a un australiano ex-vendedor de coches y con la única experiencia en pantalla de un anuncio de chocolote.
En esta nueva entrega se quiso dar un giro buscando mayor realismo. Se dejan de un lado los famosos gadgets y Bond sólo tendrá su inteligencia y sus manos.
El guión esta bastante trabajado, pero aún así en las secuencias de la historia de amor, baja bastante la calidad. No obstante es una de las mejores cintas, pese a que durante años haya sido duramente criticada. Quizá más por el cambio de actor (Lazenby no da la talla como 007) que por la calidad de la película como tal.

Lo peor: Diana Rigg, para mi gusto una de las peores chicas Bond de la historia. Y la soporífera historia de amor.

Lo mejor: El guión, la magnífica partitura de John Barry, la buena dirección de Peter Hunt y el excelente montaje (en especial en las persecuciones y la excena de la grúa).
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12 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
No comparto del todo el entusiasmo
Siguiendo mi recorrido por la saga del agente británico tenía bastante curiosidad por saber cuál sería mi opinión sobre la primera película de Bond no protagonizada por Sean Connery, pues aunque había sido un fracaso comercial en su época y generalmente está considerada como una de las más flojas de la primera etapa, sabía que había algunos incondicionales de Bond que habían tratado de reivindicarla y no sabía si me situaría entre los que la rechazan o entre los que la alaban.

Finalmente me sitúo en tierra de nadie, pues "007 al servicio secreto de su majestad" no me parece ni una de las más interesantes de la saga ni tampoco una de las más flojas, y es que la película protagonizada por George Lazenby tiene muchas cosas que alabo y felicito y otras por las que no puedo evitar sentirme molesto. De lo que no cabe duda es de que se trata de una película de Bond atípica, distinta a lo que estábamos acostumbrados antes.

El Bond del australiano Lazenby, sin el carisma y la elegancia de Connery, es sin embargo muchísimo más humano que su antecesor, y por fin podemos ver a un Bond con sentimientos, un Bond menos caricaturesco, en lo que sería un anticipo de la llegada muchos años después del Bond de Daniel Craig. Sin embargo, en esta ocasión es la trama y el propio villano de la función los que se ven perjudicados, ofreciéndonos un argumento más insostenible que de costumbre y una interpretación muy reprochable por parte de Telly Savalas que nos hace añorar al espectacular Donald Pleasence de la anterior entrega.

Las escenas de acción también dan un paso atrás en la evolución cinematográfica, y se muestran más torpes y atropelladas, así como también se resiente el guión. No obstante, tanto la escena inicial y la secuencia final suponen un enorme consuelo que a mí por lo menos me compensan algunos de los defectos que durante el metraje iba sufriendo. Un final oscuro y trágico para el Bond más trágico, el James Bond más humano. En lo demás que cada uno juzgue y se posicione donde deba. Yo, por mi parte, me quedo en medio. Buena película de Bond, pero lejos de aquella primeras.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
1x72
Argumento:

Tras la marcha temporal de Connery, el actor australiano George Lazenby toma el relevo en esta nueva aventura del agente británico 007, que en esta ocasión se asocia a un mafioso -con cuya sensual hija Tracy Di Vicenzo (Diana Rigg) se llega a casar-, para unir sus fuerzas en la lucha conta la malvada organización Spectra. Ambientada en los alpes suizos, el malvado Stavro Blofeld -Savalas- amenaza al mundo entero con un malvado plan: desarrollar y lanzar una peligrosa bacteria que podría acabar con millones de personal en todo el planeta. La ausencia del actor escocés y el poco carisma de Lazenby hicieron de esta entrega uno de sus mayores fracasos comerciales, pero en años posteriores no han faltado los defensores que la reivindican como una de las más interesantes de toda la saga. (FILMAFFINITY)

Juicio:

A nivel argumental no hay dudas de que es una de las mejores películas clásicas de Bond. Lo peor es la falta de carisma del flojo Bond de Lazenby y otras cuestiones a nivel interpretativas y de ritmo que estaban algo más cuidadas en las primeras y que aquí tampoco tienen carisma en demasía. Si Connery hubiese estado en ésta, sería comparable a Goldfinger. No obstante, es una buena película de Bond y una muy correcta película de entretenimiento.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
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