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8
La alfombra de terciopelo rojo
Había una época, una época remota, en la que tenías toda la vida por delante. Te hallabas al comienzo de ese camino deslumbrante por el que se desplegaba una interminable alfombra de terciopelo rojo, invitándote a avanzar hacia el mañana.
Por aquel entonces creías firmemente que podías comerte el mundo, aspirarlo a bocanadas. Los brazos de tu madre eran los puertos a los que arribabas para escapar a las tempestades, para absorber esa sensación de seguridad y de bienestar que te proporcionaban.
Por aquel entonces, el abrazo de tu madre y los confines de tu hogar eran tu horizonte, mientras en tu desbordada imaginación se gestaban sueños de grandeza. Visualizabas todo lo que ibas a conseguir.
Y tú eres esa madre amorosa sin más perspectivas ni anhelos que el cuidado de tu familia, una mujer cuya identidad siempre ha estado supeditada a la de los que te rodean, sin más sueños que los de ver a tu hijo convertido en todo un hombre.
Comienzas tu andadura por la alfombra de terciopelo rojo con paso airoso, desafiante, mirando exultante a tu alrededor y todo te anima a seguir adelante; el sol, benévolo, brilla con fuerza para ti; las frondas de la vegetación que forman un exuberante túnel a tu paso reverberan con todos los tonos de verde.
Continúas avanzando y el túnel comienza a curvarse. La alfombra de terciopelo va adquiriendo un tono de rojo cada vez más desvaído; la vegetación va amarilleando y se vuelve más rala; el sol se oculta intermitentemente y su resplandor disminuye. Y, en algún momento que no aciertas a determinar, el sendero se ha transformado en un retorcido laberinto tan lúgubre como los corredores del infierno. Y, ¿dónde se halla ese sueño que antes percibías con meridiana claridad al final del túnel? ¿Se ha ocultado acaso en las profundidades de este extraño laberinto que se va alejando de todo lo que te resultaba familiar?
Pero continúas avanzando. Te habitúas al intrincado laberinto, a caminar por la oscuridad sin saber hacia dónde te diriges. Tus sueños de grandeza se van diluyendo lentamente tras una cortina brumosa.
El laberinto, cada vez más degradado y corrompido, oculta trampas, puñaladas. No regala nada. En el laberinto del infierno nada se concede gratis. Te ofrece la luna, la evasión, la huida artificial. Te ofrece esa sensación de falso optimismo, de ficticias esperanzas, de patética euforia. El laberinto coloca muy lejos de tu alcance un sucedáneo de sueños adulterados que promete concederte a cambio de que prostituyas tu alma y tu cuerpo. Tú, que todavía crees que habrá un mañana mejor, te prostituyes a cambio de ese sueño imposible, mientras te destruyes en el universo alucinógeno con promesas de una felicidad que te esquiva.
Sigo en el spoiler.
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298 de 408 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Requiem por el sueño americano
Réquiem por el sueño americano
Espeluznante, cruda, durísima, fascinante, original y magistral. Así es "Réquiem por un sueño", una película que por su temática y por su original modo de contar las cosas recuerda a la obra maestra de Danny Boyle "Trainspotting" pero de una forma mucho más intensa y cruda.
La película narra simultáneamente dos (o tres, como se quiera ver) historias a cual más dramática:

La primera nos cuenta la vida de Sara, una mujer mayor (la madre de Harry, el protagonista) comienza a tomar pastillas adelgazantes para estar deslumbrante el día en que aparezca en televisión.

Las otras dos nos cuentan las andanzas de Harry, su novia Marion y su mejor amigo, Tyrone. Los tres se dedican a traficar (y a consumir) con droga dura y llegar algún día hasta los más alto.
Todas las historias tienen algo en común, la búsqueda inútil del sueño americano.

Aronofsky, sin duda, es un crack a la hora de contar historias. Algunas secuencias, por el modo en que están rodadas, son de lo más original que he visto en años. Sobre todo atención a las secuencias en las que se chutan los protagonistas. Geniales, sin llegar a ser ni la mitad de explícitas que en "Trainspotting", aunque se vuelven algo repetitivas.
Por otro lado, las interpretaciones son todas soberbias, en especial la desorbitada interpretación de Ellen Burstyn (perdió en los óscar ante una muy inferior Julia Roberts).
La banda sonora es memorable y en algunos momentos se fusiona con la película de tal forma que llega a sobrecoger.

Poco más hay que decir de esta genialidad con la que se le quitan a uno las ganas de ver una droga en la vida. Imprescindible.
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163 de 205 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Los sueños, sueños son...
Descorazonadora y brutal película que nos muestra con toda crudeza el poder que ejercen las adicciones sobre las personas. Es angustioso el ver como los personajes, (todos excelentes en sus interpretaciones), van pasando, al principio con desbordado optimismo, de la inicial vitalidad e ilusión por sacar sus sueños adelante, a lo que finalmente acabarán consiguiendo a causa de sus respectivas adicciones.
Me encanta como está montada la película, y me parece muy acertada la idea de mostrar la adicción de cada personaje de la misma manera una y otra vez ya que una adicción se trata de eso: de mecánica, de hacer lo mismo siempre y de la misma manera hasta que ya no sabes ni porque lo haces, simplemente, lo haces.
El final es antológico, sin un atisbo de esperanza y es cuando el título de la película adquiere total relevancia, puesto que todos los sueños del principio, todas las ilusiones, se han desvanecido. Para siempre.
No recomendada a quien desee ver dramas con final o moraleja de esperanza. Aquí no la encontrarás.
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78 de 113 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
A los que os parece desagradable y denigrante ¿os deja mal cuerpo? ¿os resulta desagradable?.Ah que ya sabeis lo malas que son las drogas, si lo supierais de verdad no os importaría que os fuera desag
Yo he crecido en un barrio problemático. he conocido muchos "yonkis" sólo conozco un caso de alguien que haya conseguido dejar la heroina y tras seguir una terapia tremenda de aislamiento total en un centro de desintoxicación.. A mi me encanta "trainsporting" pero la autentica realidad no es lo que se ve allí. La realidad de un "yonki" es sórdida y desagradable. He visto a yonkis sentados de cuclillas, quietos mientras un hilillo le cae por la comisura de los labios. Si es repugnante. He visto a mujeres irse a la cama con alguien por 3 cubatas, una raya o un chute. He visto a alguien por alcohol transformarse en la chica que varios viejos verdes se repartían. Ah en esta película "denigrante para la mujer" hay una chica que hace cosas muy denigrantes por droga ¿que les asusta? porque es real.

El caso de la madre es el que mas me estremece por ser a lo mejor el que menos conozco, los otros tres casos me son mas familiares por desgracia, cambia el acabar con el brazo amputado por muerto. Pero recordé a un par de mujeres solas, que creen que nadie las quiere aferrarse a una maquina tragaperras y vivir solo para esa máquina, una mujer antes respetable yendiendose a un borracho 20 años menos al que le da igual lo que sea con tal de "mojar" y mirarla con pena mientras una de mis tías me decía mientras la miraba irse con el chaval borracho "si la hubieras conocido antes" y hablo de una maquina, no de una substancia, la soledad te hace aferrarte a cualquier cosa que de sentido a tu vida. su caso no es tan extremo como e que representa Ellen Burstyn pero te das cuenta que eso es real que de verdad alguien puede llevar a ese extremo.

Yo pudiera explicar muchos casos de mujeres denigradas, de vidas destrozadas por una adicción y aúna sí al ver esta película me estremezco, no se si es porque me vienen muchas cosas a la memoria, pero me estremezco, me deja con un mal cuerpo tremendo pero a la vez me digo, ya era hora de que una película le hiciera sentir a la gente lo que la gente debe sentir de las drogas, que me pusiera el mismo mal cuerpo que cuando vi aquella señora marchándose con aquel borracho por unas moneditas porque su vida no tenía mas sentido que una maquina tragaperras, el asco que sentía cuando veia aquel hombre con las babas colgando, la pena por aquella mujer capaz de irse a la cama con un viejo de 70 años por unos cubatas. Yo he visto a una mujer que ha sido violada en una borrachera y apalizada en otra, y luego al estar borracha acercarse a sus verdugos. ¿Denigrante para la mujer la última media hora? No real, demasiado real.

Le voy a dar un 10. porque se lo que las drogas y las adicciones provocan en la gente, por eso me alegro que deje tan mal cuerpo aunque alguno os repugne, mi recomendación, mas vale que lo veais solo en una pantalla, ah.... ya sabeis que la drogas son malos, ya sabeis lo malas que son. Si los supierais de verdad no os importaría que la película fuera desagradable

(sigo.....)
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52 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Darren me la ha metido hasta el fondo
Siempre, desde que empecé a aficionarme al cine, he afirmado que nunca ninguna película me había afectado seriamente y que nunca ninguna película llegaría a afectarme lo más mínimo. Últimamente esta afirmación iba haciéndose añicos debido a películas como "There will be blood (Pozos de ambición)", "El experimento", "Chinatown", "Incendies", "Revolutionary road" o "Las vírgenes suicidas". Finalmente esta afirmación se fue definitivamente al garete justo ayer. A pesar de que nunca creí que una película pudiera afectarme hasta tal punto, ha pasado, "Réquiem por un sueño" lo ha conseguido, Darren Aronofsky lo ha conseguido, me he traumatizado.

Creía ser plenamente consciente de lo que iba a ver, una película "profundamente depresiva, durísima y perturbadora", pero como tomar en serio estas etiquetas después de ver en que otras películas las han colocado, debí haber hecho caso. Lo curioso es que ayer por la tarde vi "Seven", una película completamente magistral, que me cautivó con su ambiente malsano y macabro y con ese final tan sublime, y pensé "ya tengo mi dosis de perturbación en cine por hoy", sin embargo por la noche vi "Requiem for a dream", lo que destrozó mis planes y que hizo parecer a "Seven" un capítulo de los "Teletubbies".

Solamente su celebrada BSO ya me recuerda la pesadilla que he vivido, sí, la pesadilla que yo he vivido, el infierno al que me he visto arrastrado. Ya había oído y me habían dicho también que esta es la película que hay que pasar a los jóvenes para que no se droguen, yo supuse que tenían razón, pero eso es demasiado cruel, concretamente oí que alguien decía que tendría que pasarse en cuarto de la ESO, no sé quién fue ese cabrón desalmado, a mis 16 años esta es la primera película, no que me supera, que ya ha habido un par, sino que siento que sencillamente no debería haberla visto, que es demasiado dura para mí, que apenas he podido soportarla. No sé qué es peor, si permitir ver esta película a los jóvenes o permitir que se droguen. Al fin hay una película que honra el mítico "No recomendado a menores de 18 años".

Si intento no dejarme llevar tanto por las emociones, sin duda hay que destacas varios aspectos de la película:

-Las actuaciones, todas absolutamente demoledoras, sobresaliendo Ellen Burstyn, que ahora mismo no puedo imaginar como pudo ser la actuación de Julia Roberts para quitarle ese Oscar de las manos.

-La BSO, completamente insuperable, absolutamente épica, que proporciona ese ambiente de desesperación, de depravación, de inhumanidad y de pesadilla que rodea toda la película, de las mejores bandas sonoras de la historia.

-El estilo visual, similar a "Pi (fe en el caos)", aunque el doble de potente, el doble de visceral, con una fotografía oscura y aterradora, pocas veces se ve tal potencia visual en una película. También para resaltar su montaje, en el que cuadra cada historia a la perfección sumiéndote aún más en el propio infierno.

Espero haber dejado claro lo que es esta película: la película más visceral y desesperanzadora de la historia, de esas que si la ves estando depresivo te suicidas al instante en que termina. No esperes una historia agradable, no esperes pasártelo bien, no esperes ver una película dura, espera ver "Réquiem por un sueño", que es lo mismo que decir: prepárate para descender al mismísimo infierno.
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45 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Cómo convertir una simple historia en un código cifrado
Si no fuera porque la duración es algo mayor que lo habitual y porque viene avalada por la crítica internacional, cualquiera diría que éste es el nuevo anuncio de la campaña del Ministerio de Sanidad y Consumo contra la drogadicción. Porque es igual de simple y evidente que éstos, sólo que con un apartado técnico resultón.

Si hay alguna trama escondida debajo de la montaña de planos a la velocidad de la luz, o de los efectos sonoros de jaqueca, yo no he conseguido desentrañarla o, al menos, interesarme lo más mínimo por ella. No hay personajes, éstos no son más que marionetas esclavas de las pretensiones del autor, el cual las somete a sobredosis de efectismos de pacotilla. Pero atención a la descripción de los personajes: una ensoñación en un puerto, un recuerdo de la infancia y la aspiración de un trabajo como diseñadora de moda, y con esto ya tienes perfilados al terceto joven de la película. Toma pedazo de descripción.

Sólo hay un personaje que logra resultar humano y creíble en este videoclip epiléptico, y es el que corre a cargo de esa inmensa actriz que es Ellen Burstyn. En la escena en la que está hablando con su hijo, la cámara se detiene (¡por fin!) en el rostro de la actriz y, sólo con su interpretación, ésta logra transmitirme la angustia, la soledad y la desesperación que durante hora y media interminable pretende conseguir, pero en vano, el plasta de Aronofsky. Pero, por supuesto, ese oasis de buen cine, es rápido enterrado por la inútil y mareante envoltura técnica.

Noto que en todo momento se busca el estremeciento, la angustia y el miedo ante lo que se nos está contando, pero yo sólo consigo marearme, y si no me duermo es por los rimbombantes efectos de las narices, que se preocupan por evitar que cierre los ojos ante el desarmante despliegue de golpes de efecto. Aquí la única angustia es la de mi cabeza obsequiándome con una resaca notable como reacción al castigo al que la he sometido. En definitiva: humo.
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142 de 256 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Aparatosa
La primera vez que la vi, me cautivó. No creo que haya mucha gente que pueda decir sinceramente que "Requiem por un sueño" no le haya fascinado en el primer visionado. Yo había tenido noticias de lo genial que era, mis amigos flipaban con ella y decían que era mucho mejor que "Trainspotting"...no nos engañemos. La película impacta, porque es cierto que impacta, pero, ¿a fuerza de qué? Pues a golpe de plano, a golpe de cámara y a golpe de movimiento frenético. Si en su anterior película Arofnosky ingresó en el Guiness por ser la película con más planos (por minuto, o algo así, claro) en esta no se queda corto y nos somete a un auténtico bombardeo de imágenes con el objetivo de paliar el mayor y gran defecto del film: Su guión. No hay guión prácticamente y sólo la historia de la madre podría poner los pelos de punta, pero en fin, todo se puede resumir en que la cosa va bien hasta que le fallan los trapicheos (cuando van al supermercado a por droga, por ejemplo). Eso es lo que la diferencia de "Trainspotting". En "Trainspotting" todo pega, todo concuerda, las personalidades de cada uno se complementan y las historias se entrelazan sin parar mientras que Requiem es absolutamente lineal. "Trainspotting" nos presenta a la sociedad y a la droga (en la que la sociedad es a veces la droga de sí misma) y Requiem sólo es una historia sobre gente que se droga.. Y claro está, que "Requiem...." es además más aparatosa, falsa y superficial, eso salta a la vista.
Pero bueno, las comparaciones son odiosas muchas veces, sobre todo entre dos películas sobre las que todo el mundo habla o ha hablado y que se inmiscuyen dentro del mismo género.
De todas formas, no puedo evitar disfrutar viendo la película y sobrecogerme con el final (hecho para eso precisamente), pero tampoco puedo evitar pensar en el bueno de Renton entrando en el "váter más sucio de Escocia" y decirme a mi mismo: "Esto si es cine y no lo de Arofnosky".
Comprensiblemente sobrevalorada.
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66 de 104 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Cuando llegas al límite y sobrepasas toda frontera y abismo humano....solo eres otro puto cerdo agonizando
Vi esta película por el simple hecho de ser de Aranofski (eso ya le hace a una película ganar muchos puntos) , mi pasión por este loco de ideas sensatas afloró cuando vi la "fuente de la vida", luego una a una he ido viendo sus películas , hasta toparme con la más gloriosa , y para mí está entre las 5 mejores películas que he visto en mis cortos 18 añitos.
Qué decir de una película en la que se sobrepasa la frontera humana para convertirse en presos de uno mismo, con la demencia en sus cabezas intentando completar ese círculo vicioso que poco a poco acaba, como todos sabemos, en la autodestrucción.
La historia habla de Harry un chico que junto a su amigo negro y a su novia (la bella Jennifer Connely), consumidores habituales del polvo blanco (entre otras drogas), intentan hacerse un huequito en ese mundo vendiendo droga para hacerse ricos.
Por otra parte, está la solitaria y viuda madre de Harrry con pocas motivaciones en su desgastada vida, donde su obsesión por la televisión y la nostalgia por el pasado le harán caer en un mal , quizás, peor que la propia droga.
El colofón a la pelicula lo ponen los últimos 10 minutos de metraje que nos hacen sentirnos mal, muy mal, y que deja marcado como ningún otro final lo ha hecho.....

Pero aparte de la historia, la dirección es asombrosa: desde los giros de cámara, los planos, las secuencias de pantalla partida, dan una sensación de novedad y frescura (sobre todo, en la época en la que se rodó la pelicula) que nos aleja un poco de lo rutinario y nos da a entender que estamos ante una película diferente (a pesar de esto, reconozco que lo novedoso de la dirección es algo que no gusta a todos).
Si este impresionante cartel lo redondeamos con una banda sonora DE LUJO (aiiiiii que temita..los bellos de punta todavía) , unas actuaciones IMPRESIONANTES (como olvidar a la SEÑORA Ellen Burstyn, hace el mejor papel de su vida), y le añadimos que es cine "independiente" con muy pocos fondos se entiende que esta película muchos (Entre los que me incluyo) la consideremos "de culto".
Si dios nos ha dado la vida es, entre otras cosas, para que veamos esta película, saludos.
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42 de 59 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Quien esté libre de pecado...
Quien esté libre de pecado...que tire la primera piedra.
Gran film de Aronofsky que afronta el tema de las adicciones desde un punto de vista un tanto inédito. Los protagonistas podrían haber sido los típicos compañeros del Instituto de los que un día te enteras, por casualidad, que no les ha ido bien en la vida. Tienen sus ambiciones y sus sueños, y toman decisiones equivocadas a la hora de intentar hacerlos realidad, como a todos nos ha pasado alguna vez (quien esté libre de pecado...).
Sólo quieren mejorar su pobre existencia, pero, en su búsqueda de un atajo, sólo consiguen acelerar su descenso a los infiernos.
Por otra parte, y para identificarnos más con los protagonistas, "Requiem por un sueño" es, probablemente, uno de los films que mejor recrea las efectos de las drogas sobre la mente humana y cómo éstas afectan a la percepción de lau realidad. El espectador experimenta en primera persona el "subidón" recreado con una lluvia de imágenes a gran velocidad, o la inducción de un estado semicomatoso en el que la tierra parece dejar de girar de pronto.
Lo de Ellen Burstyn es caso aparte. Un personaje imprescindible en la película, contrapunto a los anhelos de los protagonistas pero que se aferra a su vez a su propio sueño, viendo la paja en el ojo ajeno, pero sin ver la viga en su ojo. Una interpretación de 10.
Imprescindible.
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25 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Camino de perdición
Segundo largometraje del realizador neoyorquino Darren Aronofsky (Brooklyn, NY, 1969) (“Cisne negro”, 2010). Adapta la novela “Réquiem for a Dream” (1978), de Hubert Selby (1928-2004), según guión escrito por el mismo Selby y por Aronofsky. Se rueda en escenarios reales de Coney Island (Brooklyn) y en estudio, con un presupuesto estimado (IMDb) de solo 4,5 millones de USD. Obtiene sendas nominaciones a los Oscar (actriz) y Globos de oro (actriz). Nominado a 5 Independent Spirit Awards, gana 2 (fotografía y actriz). Producido por Eric Watson y Palmer West, se proyecta por primera vez en público el 14-V-2000 en el Festival de Cannes (Francia).

La acción dramática tiene lugar en Coney Island (Brooklyn y camino de Florida, en un momento pretendidamente indeterminado, a lo largo de unos dos años. La acción se centra en cuatro personajes principales: Sara Goldfarb (Burstyn), que hace el papel de madre, el hijo Harry Goldfarb (Leto), su pareja Marion Silver (Connelly) y su amigo de siempre Tyron C. Love (Wayans). El personaje de la madre, viuda, solitaria, atormentada y adicta a la TV, es el que se presenta mejor trabajado. Marion es una chica de familia acomodada, retraída, indolente e inadaptada, que se deja llevar. Harry carece de formación y de oficio, es ambicioso e idealista y arrastra un gravoso pasado de carencias afectivas. Tyron, afroamericano, acostumbrado a encontrar apoyo y cariño en los brazos protectores de la madre, carece de habilidades para abrirse camino en la vida y se siente cómodo a la sombra del liderazgo de Harry. La interpretación de Ellen Burstyn es magnífica y constituye uno de los grandes valores del film. Los otros tres protagonistas entregan trabajos meritorios y dignos.

El guión es sencillo y asequible. Narra una historia más bien conocida, que divide en dos líneas argumentales, que avanzan en paralelo y se potencian mutuamente mediante contrastes, contraposiciones y suma de efectos complementarios. La narración es intensa, cruda, rotunda y perturbadora. Contiene pasajes sobrecogedores, dispuestos en un crescendo que en la última parte del film alcanza una intensidad y fuerza demoledoras. La descripción del descenso al infierno de la droga, la autodestrucción y la desesperación, compone un cuadro terrible y escalofriante.

El relato se construye desde el punto de vista subjetivo de los personajes, dejando de lado estudios objetivos y análisis empíricos. Lo que interesa al autor es la experiencia subjetiva del consumo de drogas en situaciones avanzadas de descontrol. Expone con trazos amargos la escasa, nula o negativa, capacidad de respuesta del sistema sanitario ante enfermos drogodependientes. Lo ilustra con el uso del electroshock, abandonado en los años 70. Añade referencias a las relaciones entre consumo abusivo de drogas, sexo, exhibicionismo y prostitución. La cinta incorpora numerosas citas cinéfilas y guiños de simpatía que el realizador dedica a Kubrick, Coppola, Dany Boyle, Spike Lee y otros.

…/
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24 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Fantasías de una monja
Qué risa me da la admiración con la que suele recibirse a los (así llamados) transgresores y valientes. Suelen ser, como Darren Aronofsky, gente que llevan años frente a un espejo, admirando entre lágrimas de emoción la inacabable belleza de su ombligo y muriéndose de impaciencia por hacer partícipe al resto de la humanidad de lo inaudito de su talento, de lo inusitado de sus osadas propuestas. Para bien o para mal, me siento vacunado frente a este tipo de gente, que tanto parece gustar a las almas más cándidas e impresionables. Es posible que sea porque, con 8 o 9 años, en plena época del destape, en el cine de mi pueblo nadie le impedía a un niño de mi edad ver cosas como “Emmanuelle” u “Holocausto caníbal”, de modo que mi estómago se curtió, desde mi más tierna infancia, para soportar cualquier cosa.

El tipo de transgresión y valentía que predica Aronofsky es, en el fondo, el mismo que preconizaba el apolillado cura de barrio que me daba clases de religión hacia 1982 y que, no en vano, nos recomendó encarecidamente que nos pasáramos por el forro la clasificación moral y viéramos “Yo, Cristina F.”, cinta alemana igual de sensacionalista que “Requiem por un sueño” aunque menos barroca formalmente, que tocaba, en todo caso, el mismo tema de manera muy parecida, para que comprobáramos los horrendos efectos de la droga sobre la juventud: hay peras buenas y manzanas malas; si las peras buenas se mezclan con las manzanas malas, acaban siendo manzanas malas. Moraleja: no seas manzana mala, sé pera buena.

Como Aronofsky es muy moderno y no quiere que le confundan con Ana Botella, echa mano del manual de instrucciones de su cámara y empieza a experimentar con ella, no sea que le tomen por alguno de esos carcas de antaño que plantaban la cámara en un sitio y trataban de narrar sobriamente una historia con pies y cabeza: cámara lenta, cámara rápida, split screen, ojos de pez, steady cam, cámaras de ascensor y videoportero... Oh, la cosa es estupenda y de lo más novedosa. Es cierto que la realización es repetitiva, efectista y cansina, que los personajes son monigotes rellenos de serrín por los que (excepto Ellen Burstyn, la única que transmite algo de humanidad) es imposible sentir nada excepto ganas de que los atropelle un camión, que no hay nada parecido a un guión y que a los 20 minutos uno ya sabe el final, pero al acabar la peli conocemos al dedillo los pliegues y pelillos del genial ombligo de Darren, y eso, amigos, no tiene precio. Las gracias tendríamos que dar.

El último cuarto de hora es maravilloso, no veía nada tan ridículo y divertido desde hacía siglos: fluorescentes parpadeantes, psiquiátricos, felaciones, sexo circense en público, pústulas putrefactas, amputaciones, mamá, mamá,... Que los incrédulos recen y se santigüen: el Apocalipsis está aquí. La fantasía de una monja hecha realidad. No me extraña que esta peli tenga tantos fans. Es como la tele, es farlopa, es vuestra droga. Tomad, otra cucharada. Tragad. Sed felices.
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72 de 125 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
A mí me ha parecido una mierda, así de claro
Esta es una de esas películas cuya mayoría de críticas la ponen por las nubes, incluso hay opiniones que hablan de ella como una de las mejores películas que han visto en su vida. Cuando he terminado de verla, me he sentado delante del PC y durante un buen rato me he llevado pensando qué será lo que le han visto para decir cosas como que es una brutal película sobre el mundo de las drogas, una obra de arte, un peliculón, una brillante película de culto o una joya cinematográfica. De verdad que no lo puedo entender, a mí me ha parecido una mierda, así de claro.

Es posible que este filme no sea tan malo teniendo en cuenta solamente su argumento e interpretaciones, ya que si tuviera un montaje normal pues seguramente no hablaría tan mal de ella. De ser así, diría que es una película floja o como mucho malilla, pero su paranoico montaje y el horripilante manejo de la cámara la hacen una basura de proporciones astronómicas. Y por favor que nadie me diga que eso es una fórmula innovadora o transgresora de hacer cine.

El guión es muy endeble, tanto que estoy totalmente de acuerdo con la apreciación de que parece más bien un anuncio contra las drogas del gobierno que una película en sí misma. No entretiene, no convence, no es creíble ni lógico nada de lo que ves. Toda la historia está forzada exageradamente y traspasa el límite de lo absurdo. Es una película vacía de contenido realmente. ¿La droga es muy mala y acabarás mal si la tomas? Joder, eso ya lo sabemos todos desde pequeñitos… ¿acaso por este mensaje ya es tan buena película? Un filme no es bueno simplemente por tener un mensaje aleccionador. Y ya que estamos con este tema, dicho mensaje es previsible, en forma de moralina barata y, además, las desgracias que le ocurren a los personajes son más bien por lo gilipollas que son que por el consumo de drogas. Madre mía, vaya tela las patochadas que vemos a lo largo del metraje (la manera de proceder de los médicos, lo de chutarse en ese brazo, lo repetitivo que es ese asqueroso programa de televisión, la forma de ir a la cárcel, etc.) Es que no hay forma humana de creerse eso, lo único que resulta factible es la forma en la que Jennifer Connelly pierde su dignidad como mujer, el resto es ciencia-ficción.

Sin duda, lo peor de todo es lo coñazo que llegan a ser esos inusuales usos de la cámara… ahora enfoco desde arriba dando vueltas, ahora ruedo en primera persona, ahora pongo la pantalla partida, ahora uso la cámara ojo de pez, ahora pongo la escena a cámara rápida… por dios bendito, que despropósito más grande. Eso no se hace cada 5 minutos porque es mareante, pesadísimo y acabas desesperando al espectador. Vaya forma tan vomitiva de querer hacer vanguardista a una película.

No sé qué decir de positivo de esta sobrevalorada, pretenciosa y aburrida película, salvo la belleza de Jennifer Connelly y la escena de la madre contándole a su hijo la soledad que sentía (fue la única vez que tuve la sensación de estar viendo cine).
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46 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
¿Era realmente una película?
Tal vez últimamente se haya perdido la majestuosidad y emoción que tenían las películas de antes. Las de hoy en día son, en su mayoría, productos para el consumo de las grandes masas y que, al aficionado del buen cine, rara vez le clavan en la butaca como antaño.

Pero nada más comenzar, te das cuenta que "Réquiem por un sueño" no va a ser una película como las demás. Al pasar media hora, simplemente te olvidarás que estás viendo una película. Estarás tan dentro de la historia, tan cerca de los personajes, que sentirás esa angustia que ellos sienten en tus propias carnes.

"Por obligación", habrá que hablar del buen trabajo de los actores (magníficas sobre todo Ellen Burstyn y Jennifer Connelly, de lo profundo del guión, de esa asombrosa manera que tiene Darren Aronofsky de filmar y montar, la muy cuidada fotografía... Pero todo eso valdría si se tratara sólo de una película. De verdad, al finalizar la proyección te preguntarás si lo que realmente has visto ha sido una película. Quizá tengas que remangarte la camisa para comprobar si la inyección te la pusieron a ti.

Jurtel
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38 de 58 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Lux Aeterna (la luz eterna)
Sobrecogedora película que nos sumergirá en el mundo autodestructivo de las drogas.

Con un sensacional montaje, Darren Aronofsky consigue trasmitir en sus escenas miles de emociones que envuelven al espectador. Todo ello lo concibe a través de su cámara, empleando ángulos imposibles y unos planos en movimiento de ella, que en ocasiones te hace sentir el miedo o la asfixia que interpreta el personaje de la película. Impresionante también las actuaciones de los actores, en especial la de Marlon Wayansg, que sorprende porque nos tiene acostumbrados a otro tipo de actuaciones mas cómicas. Y para acabar mencionar la envolvente y admirable banda sonora Clint Mansell.
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27 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Pensativo y afectado.
Sí, es cierto, tragarse Requiem sin mantener las distancias te dejará así: pensativo y afectado. Parece que esto es uno de sus mayores logros, y por esto, es una gran película. Oh, que intensa película. Vamos a ver, si tu vas a un bar o a cualquier lado, y sin comerlo ni beberlo alguien te cruza la cara de un soberano sopapo, ¿como te vas a quedar? Pensativo y afectado, sí, y que es lo que hace Aronofsky durante toda la película, intentar agredir al espectador. La historia, además, es plástico puro, no tiene vida ni humanidad. ¿La historia de amor? Rutina, nada de nada, todo es relleno para seguir con su tortura... en fin, para qué seguir, mientras te carga por un lado, tiene a la madre para incordiarte por el otro. Lo que me resulta mas interesante es que sus personajes no son mas que vehículos para incordiarte, ni siquiera se puede sentir alguna empatía por ellos, eres tú el que sufre la manipulación efectista de su director. Los protagonistas y su destino dan completamente igual. La música gira en torno a un desastre cada vez mas radicalmente efectista, vació y absurdo. He aquí a un genio de nuestros días, Darren Aronofsky, un hombre de Harvard, un niño mimado arrogante, y un cineasta a detestar. Hoy en día sigue exactamente con lo mismo con Cisne negro, y a la gente le encanta por eso: porque su efectismo, valga la redundancia, les afecta, pero siempre hay un abismo entre espectador y personajes que le deja en evidencia: el director es un perfecto psicópata, inteligente, pero completamente vacío y sin nada que decir, bueno, su mensaje es el efecto que causa, eso es lo quiere decir. En cuanto al tema drogas su película es completamente superficial, aunque después de ver Requiem no esta de mas un trago, desde luego.
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56 de 96 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
El grito
Si valoramos 'Réquiem por un sueño' por la dureza con que habla sobre la drogadicción, obtendríamos una instructiva (y rematadamente obvia) moraleja. Pero, entonces, su interés sería el mismo que el de ojear un folleto informativo sobre el LSD o asistir a la charla de un ex-adicto. A una película hay que valorarla por sus recursos visuales; por la tensión o flacidez de la cuerda que anuda forma y fondo. Es Cine, no una campaña de concienciación.

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'Réquiem por un sueño' no es sutil. Es invasiva y, según leo en las críticas negativas, su estilo visual puede llegar a ser molesto. Siempre he pensado que ser dramático y frenético a la vez es mala combinación, que el drama germina mejor en ambientes calmados. Aronofsky logra el impacto (buen impacto), que, como todo efectismo, es vaporoso y tiene una corta vida. El director se pasa con el subrayador, y nos ahoga en su vehemencia.

No obstante, vi 'Réquiem por un sueño' por primera vez hace 8 años y, desde entonces, he guardado una nítida imagen de ella en la memoria. La pieza musical 'Ghost of things to come', acompañada de una evocación visual de futuro y amor en la imagen de un muelle donde el protagonista se visualiza a sí mismo con su pareja. Esa es una escena que nunca he olvidado; permaneció conmigo. Entre tanto golpe de cámara, montaje acelerado y empujón, capté algo valioso; una imagen que, de golpe, desvela toda una esencia. Eso lo consigue el buen Cine. Matizo, eso lo consigue un buen director. Y Aronofsky lo es; pese a que, procurando serlo, paradójicamente, no siempre lo parezca. 'Réquiem por un sueño' es la despedida de un sueño roto, una marcha funeraria (a veces, a ritmo de house) a la felicidad. Aronofsky tiene potencial poético, pero falla en el montaje, que, no por saturado, tiene que ser necesariamente más expresivo.

Y en las pausas, claro. La ominosa pausa, la cadencia. No vale con 'aturdir', hay que saber cuándo parar.

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'Réquiem por un sueño' tiene entrañas, pero también artificio. Le sobra énfasis. Algo así como escribir un bello poema, y recitarlo a gritos.

Gracias.
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16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Seamos sinceros...
Ideológicamente más cercana a los publicistas de la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, ya saben...) y a los think tanks neocon que a otra cosa, este Réquiem por el cine (y por el sentido común en general) no tiene por dónde cogerse.

Su planteamiento estético y moral es perverso: con el fin de escarmentar al espectador (no sabemos por qué) acerca de los diabólicos poderes de la adicción y sus más que terroríficas consecuencias, se eligen unas situaciones a cada cual más rocambolesca, cruel, retorcida, improbable y/o maniquea. Y no se crean que el director se mantiene a distancia (por no hablar de elegancia) para plantear esos tirabuzones del argumento, no. Estira, subraya y remarca todo lo que puede, con un montaje de todo a un euro, los momentos más lóbregos que su propio guión alcanza.

En cuanto a la tan traída y llevada banda sonora... Así, a bote pronto, se me pueden ocurrir unas dos o trescientas partituras a muchísima distancia.

Poco más se puede decir de un engendro de semejante catadura.
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66 de 119 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
DURA
Aún estoy traumatizada y creo que lo estaré ya por mucho tiempo, por lo pronto no seré la misma. Nunca me había impactado tanto una película. Genial de principio a fin, con unos últimos minutos sencillamente demoledores que culminan en un final inmejorable, sencillamente.

Probablemente el secreto de la película, además de su particular estilo narrativo, es esa manera de empatizar con el espectador. Cualquiera de nosotros en busca de nuestros sueños podemos equivocarnos y tomar el camino inadecuado, un camino que nos enganchara haciéndonos creer que alcanzaremos nuestro objetivo, pero no.

"Requiem por un Sueño" es precisamente la historia de 4 personas que toman el camino inadecuado. Es la historia de una viuda adicta a la televisión y a la comida que empieza a tomar pastillas para salir en la tele. Es la historia de su hijo Harry, su novia y su amigo, adictos a la heroína, que sueñan con un futuro mejor para el que trafican con droga, la misma droga que les va quitando cada día un poco más de cordura.

Perfecta, redonda. La BSO se adapta perfectamente a los momentos más conmovedores y su tema principal tardará un tiempo en despegarse de la mente del espectador. Las interpretaciones sobresalientes, Ellen Burstyn magistral, sin menospreciar a Jennifer Conelly y Jared Leto.

En definitiva, una gran película, muy desagradable, pero que nadie debería dejar de ver.
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33 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Di no a las drogas
Mucha gente tiñe este filme de obra maestra y la verdad es que se trata de un anuncio de no a las drogas de 100 minutos de duración. Demasiado videoclipera. Lo único que vale algo es el tema principal de la banda sonora y la interpretación de la gran Ellen Burstyn. Vale, ella te mete mal rollo en el cuerpo y te lo crees, resulta desagradable. El resto predecible e inverosimil a partes iguales. La base es exagerar la degenaración y miseria de los protagonistas hasta el punto de resultar risible. El protagonista no muere por yonqui, muere por retrasado mental (Ver Spoiler) y como acaba la novia está cantadisimo.
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58 de 104 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Síndrome de Waco y demasiado forzada
Si pretende emular a Trainsppotting para mí desde luego, no lo consigue. El guión se precipita y se le escapa de las manos a Darren Aronofsky, lo fuerza demasiado, hasta convertir el drama en un dramón, sin sentido y fuera de órbita.
Toda la sucesión de inverosímiles situaciones que corren una detrás de otra provoca hartazgo pero sobre todo incredulidad.
A mitad de la película cualquiera de los personajes debería haber apostado por engrasar un revólver y metérselo en el cráneo porque si lo que les queda por delante, es más apetecible, apaga y vámonos.
Es el más difícil todavía. No es un sueño frustrado el que viven los personajes, es una pesadilla inagotable. Y cuando uno sufre esa sensación de estar ahogándose en una pesadilla se despierta bruscamente, sobresaltado. Aquí no se despierta ni dios.
A cada historia, más y más absurda.
Completamente inverosímil... tío, si se te está pudriendo un brazo, utiliza el otro para meterte un chute, porque digo yo que, lo de ir al médico a mirártelo debe sonarte a ciencia ficción.
Por favor Darren, déjanos respirar...
En fin, un fiasco, con buena banda sonora y mejor interpretación de la madre de Reagan en El Exorcista. ¿Es qué nadie se da cuenta del pozo por el que se arroja esta mujer al vacío, durante toda la película?
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26 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
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