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9
Que finolis que estamos con los acentos....
Ver una producción americana como esta, impecable factura, con un 80% de la narración en versión original sin necesidad de doblajes ni subtitulos, con unas actuaciones de traca y quedarse en el acento (que lo tiene, yo también lo noto) del señor Moura es lo que se dice en mi pueblo "cogérsela con papel de fumar".
El "guion", o sea la pura realidad, es impresionante, hechos de nuestro pasado reciente apasionantes a la vez que lamentables, increíble lo que se explica y a la vez real. La ambientación estupenda y te engancha sin remedio desde el minuto 1 hasta el final.
¿Que más se puede pedir?.
¿Que al señor Moura se le nota el acento?, yo me quedo con su trabajo, el es Escobar, acojona, muta en el, inquieta con solo mirar, un espectáculo verlo en acción.
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138 de 165 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
La cruda realidad
Ya casi se ha convertido en un tópico decir que vivimos en la edad de oro de las series, pero es que es cierto. Se ha alcanzado semejante nivel que es difícil estar a la altura de las grandes series de la HBO, AMC o, ahora, Netflix. Sin embargo, me he llevado una grandísima sorpresa con esta serie, que demuestra que, a veces, no es necesario que sea una maravilla desde los aspectos técnicos para conseguir atrapar y enganchar al espectador. sino que es más importante una historia entretenida, que te capte desde el primer instante y que casi te obligue a buscar el siguiente episodio nada más finalizar el anterior. No obstante, cuenta con grandes aspectos ténicos: un magnífico guión, que mezcla diálogos inteligentes con humor negro, unos actores que aunque no sean colombianos están magníficos, una banda sonora, vestuario y escenarios apropiados, que recrean genial la atmósfera del país en lás décadas de los 80 y 90 y una cuidada fotografía de los paisajes colombianos. Además, la narración en primera persona de Murphy es un gran punto a favor.
Jose Padilha vuelve a deslumbrar en la dirección junto a Wagner Moura, confirmando que el éxito de "Tropa de élite" y su secuela no fueron fruto de la casualidad. Pedro Pascal y Boyd Holbrook completan un trío de protagonistas que están soberbios.
Para finalizar, quiero recalcar a la gente que se queja de que no tiene nada que ver con la realidad, que, aunque parezca mentira, el grueso de la historia es real. Es obvio que algunos elementos son frutos de la ficción, pero precisamente la serie comienza advirtiéndonos de ésto. Y cuando comienzas a ver "Narcos" tienes que estar concienciado de ello. Si quieres ver algo 100% verídico, puedes buscar algún documental sobre Pablo Escobar o leer su biografía.
Yo, mientras, espero la segunda temporada con más mono que los yankees que esperaban que el bueno de Pablito les llevara más mercancía.
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72 de 86 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
"Un cinéfilo escribe a Hollywood para que dejen de crear series y así tener tiempo para vivir. Lo que sucede a continuación te sorprenderá."
Todo el mundo sabe que a día de hoy se producen más series televisivas de las que un ser humano podría ver a lo largo de su vida. Pero lo peor de todo es que este exceso de oferta audiovisual es tan abrumador que está empezando a apoderarse de la moral del espectador medio: hay tantas series para ver que nuestros hábitos de consumo están cambiando y nos están convirtiendo en cuñados despreciables sin que nosotros nos demos ni cuenta.

Os escenifico un ejemplo que me ha sucedido y que os aseguro que es totalmente real:

[INT. RESTAURANTE. NOCHE. Una veintena de amigos se reúne para la tradicional cena navideña. Los postres han sido despachados, y es la hora de los chupitos de licor café. En el centro de la mesa, Campo Vidal se muestra muy interesado en abrir un debate]

- Oid chavales –dice Campo Vidal muy animado–, después de Breaking Bad, ¿habéis visto alguna serie nueva?
- Hombre, Better Call Saul por supuesto.
- Yo estoy con Orange is the new Black y Sons of Anarchy.
- Bah qué dices, yo pa eso prefiero American Horror Story.
- A mí aún me queda por acabar Mad Men, Boardwalk Empire…
- Joder pues si os gusta tanto Game of Zhorrones yo os recomiendo Vikings y Black Sails, que son de ese rollo.
- ¡Pero si las mejores son las tramas de actualidad, como Homeland y House of Cards!
- ¿Y el remake de Utopía pa cuándo?
- Uf es que antes tenéis que ver las clásicas: Los Soprano, The Wire, LOST, Buffy Cazavampiros…
- Oye, pero The Walking Dead está mejorando, ¿eh?
- No sabes lo que dices, el remake de Doctor Who se cuece más.
- ¿Y las sitcoms? ¿Es que nadie piensa en las sitcoms?
- ¡Black Mirror es una pasada!
- ¡Hannibal es la hostia!
- ¡A mí me flipa Sherlock!
- ¿Y Fargo? ¿¿Todavía no habéis visto Fargo??
- ¡Peaky Blinders!
- ¡Gotham!
- ¡Shameless!
- ¡HORA DE AVENTURAS!
- …

[En el restaurante todos hablan pero nadie escucha. Los comensales de las mesas adyacentes van girando sobre sus sillas para unirse al debate y matizar sutilmente al resto que no tienen ni puta idea de lo que dicen. El camarero lleva un rato largo sin atender a los demás clientes porque está muy empeñado en afirmar que “Mr. Robot va camino de ser la mejor serie de la historia”. El chef hace tiempo que abandonó la cocina para dejar muy claro que “la segunda temporada de True Detective está muy infravalorada”. Por su parte, el gerente del local, en un desesperado intento por cerrar el debate de una vez, pone en la televisión un DVD de Twin Peaks con las escenas eliminadas de Lady Leño. Nadie hace caso a nadie. Campo Vidal mira desconcertado a su alrededor, respira agitado, saca un revolver de su chaqueta y se pega un tiro en la sien. Los demás, ajenos a lo sucedido, siguen discutiendo.]

La conclusión que saqué yo tras esta inolvidable velada es que el tiempo estimado que me queda de vida según el INE no me será suficiente para ver todas las series "imprescindibles" que a tanta gente gustan. Por no haber, no hay tiempo ni para escuchar las sugerencias de tus amigos, sino solamente para soltar tus propias recomendaciones mientras ignoras las de los demás.

(porque recordad muchachos: vuestra opinión siempre es la más importante)

Sin embargo, yo soy muy tozudo y me empeño en dar oportunidades más allá de mis posibilidades materiales… aunque claro, entonces no me queda otra que ser selectivo, calcular muy bien mis prioridades y poner el listón desproporcionadamente alto... y es una lástima, pero es que no hay ni un minuto que perder chavales.

Así que vamos a ello:

CRÍTICA DE NIETZSBENDER A “NARCOS”:
La serie imita mucho, arriesga poco y apenas sorprende. No es que sea mediocre, y de hecho parece una obra relativamente entretenida e interesante dentro de su género. Sin embargo yo opino que, teniendo en cuenta el tiempo que me queda en esta vida, ya he tenido suficiente con la narrativa de Casino, con el realismo de The Wire, y con Oberyn Martell en Game of Zhorrones.

Venga, una serie menos. Quedan doscientas mil.
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83 de 123 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
¿Plata o Plomo ?
La casuística del mundo de las Drogas ilegales es compleja y muy interesante. Una búsqueda del bienestar y/o la evasión con parada final en el infierno para el consumidor, un problema de salud pública, violencia y corrupción para los Estados y naturalmente...un negocio.

Pero no un negocio cualquiera. Uno con demanda inflexible y un altísimo margen de beneficios ocasionado por la limitada oferta que genera la ilegalización de su comercio.
Un poderoso reclamo para personas como Pablo Emilio Escobar Gaviria, el denominado patrón del mal, posiblemente el narcotraficante más célebre de todos los tiempos.

Esta serie, con vocación documental, narra el ascenso y declive de este personaje que llegó a ser el quinto hombre más rico del planeta según la revista Forbes, aspiró a lo más alto en la política y sumió a su país, Colombia, al borde del caos y la guerra civil cuando dichas aspiraciones fueron truncadas. La vida de un hombre, que como él mismo declara salió de la nada y acabó gobernando en las sombras un narco-estado paralelo capaz de poner en jaque a una potencia mundial como EEUU.

De factura impecable, bien documentada, perfectamente recreada e inteligentemente narrada, “Narcos” es la auténtica revelación de Netflix en 2015. Una nueva manera de hacer series, donde el entretenimiento puede ser además didáctico y arrojar algo de luz sobre capítulos de la Historia tan oscuros y relativamente desconocidos como éste.
Es muy posible que la presentación de algunos hecho se presten al debate, pero lo que no es discutible es el aura de verdad que desprende la serie (que llega a incluir imágenes reales de archivo en sus narraciones con voz en off) y lo bien estructurado de su exposición.

Además lo hace valientemente y sin esconder la mano. No contenta con denunciar la violencia brutal de la parte narcotraficante del conflicto, también hace hincapié en la guerra sucia llevada a cabo por los EEUU en suelo colombiano contra ellos, su manera de manipular y su cínica manera de luchar contra el Comunismo.

No quisiera acabar esta crítica sin antes alabar la interpretación de genio de Wagner Moura en su recreación de Escobar. Tal vez su acento no acabe de convencer (es brasileño, y aprendió español según él en seis meses. Desde luego una auténtica hazaña si es verdad), pero su torva mirada y su amenazante presencia es más que suficiente para hipnotizar al espectador y hacerle destacar sobre un conjunto actoral muy correcto (aunque algún personaje americano me chirría un poco) aunque funcional.

En definitiva, si el sórdido mundo del crimen organizado te interesa esta no te la debes perder bajo ningún concepto.

¿Sí o qué?

P.D.: Por lo que más quieran, véanla en V.O.
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39 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Narcos 2. El recorrido final de una leyenda
Como colombiano molesta la convencional etiqueta de narcotraficantes que nos cuelga cuando nos presentamos en otros países. Pero viendo esa narrativa trepidante de Narcos 2 reconozco que la realidad de nuestros narcotraficantes a veces esta más cercana a un Olimpo paralelo que a un material dramático convencional destinado a recoger rating. La historia recoge todos esos trazos de la memoria y las convierte en una historia intensa con unas pausas obligadas para contar el contexto de las situaciones, unas actuaciones convincentes y una fidelidad exigente con la historia y la cultura de Colombia. Si bien en esta segunda parte los agentes de la DEA pierden intensidad en su interpretación, los nuevos personajes equilibran este déficit y se instalan fluidamente en en la compleja trama de esa Colombia de los 90s. Ese es el verdadero mérito de la serie: contar los miles de acontecimientos que sucedieron, con un hilo conductor intenso y siendo muy fieles a la veracidad. Todos estos factores se juntaron para una producción impecable que como espectador disfrute demasiado. Como colombiano, me ayudo a entender que, si bien fastidia la etiqueta y las generalizaciones que el resto del mundo se hace sobre nosotros, es comprensible que la humanidad se sienta tan atraída a historias de personajes tan adictos...al poder.
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27 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Hipnótica serie sobre drogas que es una droga en si misma
El secreto de “Narcos” es que no quiere ser tan molona como “True Detective” ni tan shakespiriana como “Breaking Bad”, no necesita la maravillosa exageración de “Hijos de la Anarquia” ni pretende ser un remake televisivo de “El precio del poder”, aun menos en convertirse en la versión americana de un culebrón hispano. En vez de ir a lo seguro, “Narcos” huye de las series de culto para rebajar el tono y convertirse el concepto en objetivo: enganchar al espectador. Y es que Netflix ha invertido en su buque estrella con una serie que tiene todos los ingredientes para que nadie la vea: es violenta, no sucede en los EEUU, cada personaje habla en el idioma natal (con lo que pasas media serie leyendo subtítulos), cuenta una historia que ya conocemos y es la antítesis de las series a las que estamos acostumbrados. Además, muchos de sus actores no están a la altura, algunos diálogos son escupidos atropelladamente como en las telenovelas hispanas y pierde personajes interesantes a medida que la trama avanza. Es decir, no es la serie perfecta en cuanto a la técnica que utiliza ni tampoco en cuanto al público a quien se dirige. ¿Dónde radica entonces el éxito de “Narcos”? Antes deberíamos preguntarnos si “Narcos” es una buena serie… ¿lo es? Por supuesto que sí: con todos sus defectos es una serie magnifica que engancha desde la primera escena (¿y no es eso lo que pretende cualquier productora?). Una vez aclarado que es una buena serie habría que analizar porque es tan adictiva. Entre las varias teorías está la de que muchos de los esfuerzos porque “Narcos” funcione es porque sus creadores se han esforzado en hacerla adictiva y eso es algo que no acostumbra a suceder. Por decirlo de otra manera: la adicción no es casual, sino que es una formula perfectamente buscada. Series como “Juego de Tronos” o “The Walking Dead” son adictivas porque son atractivas y están completamente alejadas de la realidad. Pero es que “Narcos” ni es atractiva ni está alejada de la realidad (es más, en muchos momentos vemos imágenes reales de lo que sucedió). ¿Dónde radica entonces el secreto que han encontrado para que creen una adición en el espectador con el producto (a primera vista) menos atractivo de la historia? En cuanto a los aspectos técnicos hay que reconocer que visualmente, “Narcos” engancha desde la primera imagen: huye del virtuosismo y confecciona la ficción desde el realismo (en los escenarios reales donde sucedió la acción) lo que significa que no hay ni un solo decorado y eso, en una serie que cuenta hechos reales, es algo que ayuda al espectador a conectar, además de tener una ambientación tan perfecta que uno cree que realmente ha sido rodada en los 80s (a diferencia de otras series donde la ambientación de otra época huele a decorado o a digital (como “Mad Men” o “The Get Down). La música de “Narcos” es brillante tanto en la banda sonora del brasileño Pedro Bromfman como en las canciones que escogen. Otro aspecto técnico que engancha son los actores, uno no puede imaginar esta serie ya sin ese monstruo robaescenas que es Wagner Moura interpretando a Pablo Escobar y tampoco sin algunos otros actores como Raul Mendes (en su papel del presidente Gaviria), Maurice Compte (como el incorruptible Coronel Carrillo) o Pedro Pascal (como el agente de la DEA Javier Peña). Los personajes y los actores han sido (casi todos) escogidos de manera que el espectador empatice con ellos (tanto con los villanos como con los héroes) y eso es muy importante (ni los buenos son malos ni los malos son buenos: todos son personas que parecen reales). Por otro lado, la historia es contada de manera clásica (con la voz en off de uno de los agentes de la DEA, como en la novela negra) simplificando las cosas al espectador (la narración omnisciente se utiliza aquí a modo de resumen o de guía) y tiene tantos matices que es imposible no sentarte en tu sillón e imaginarte que eres un capo de la droga o un policía colombiano (de nuevo, el realismo engancha). Es sorprendente como los personajes y la historia parece todo tan moderno, a pesar de que literariamente esté más cerca del leguaje de las series clásicas. Y ese es precisamente el mérito de “Narcos” (aparte de su capacidad para embrujar al espectador): sin ser la serie perfecta, sin ser moderna, sin ser asequible… es la serie más perfecta, más moderna y más asequible que hay hoy en día en televisión. Un milagro, sin lugar a dudas.
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16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Una serie discreta
Hablo exclusivamente de la primera temporada, que es la que he visto.

Es admirable el esfuerzo de W. Moura intentando hablar español de Colombia pero, sinceramente, no cuela ni en broma.Si cada vez que habla, a mí, que ni siquiera soy de allí, me recuerda que no es colombiano... la cosa empieza mal en ese apecto: Un paisa extranjero?

Reconozco que en su momento vi a Andrés Parra representando ese mismo papel en "Escobar, el patrón del mal" y creo que igualarlo no va a resultar facil.

Puede resultar interesante en el sentido de que procede de un punto de vista, el de un agente estadounidense, que no ha sido presentado en tv con anterioridad. Es diferente al mostrado por las series colombianas que, en mi opinión, están mejor documentadas y proporcionan más detalles.

No entra en grandes profundidades y en lo que a la parte documental se refiere. Es un cuadro pintado con brocha gorda. El entorno de Pablo Escobar está completamente desdibujado cuando no queda completamente oculto. El origen del cartel de Medellin y la integración de Escobar en él hasta llegar a ser uno de sus líderes se pasa por alto. Tras ver la primera temporada, qué sabemos de Lehder, de Rodríguez Gacha, de los hermanos Castaño, de la familia Ochoa, de los Orejuela, de Pinina de Popeye, de Santofimio, de...

Para aquellos interesados en el asunto recomiendo la lectura del libro de Alonso Salazar "La parábola de Pablo"
y también el ensayo "Los jinetes de la cocaina¨. A partir de ahí se puede valorar mucho mejor esta serie.

Hace tiempo que he llegado al convencimiento de que es más importante tener algo que contar y saber hacerlo, aunque sea modestamente, que gastarse un dineral en contar "lo que sea". Como ejemplo ilustrativo recomiendo también la serie "El maestro y Margarita" realizada por Vladimir Bortko. Está en youtube con subtítulos en español.
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12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
S3. A falta del reclamo principal, mantiene el nivel.
A falta del protagonista TOP (Pablo Escobar) y el protagonista necesario (Murphy), esta temporada de Narcos se ha llenado de secundarios de nivel altísimo y de una trama perfectamente desarrollada.
El Cartel de Cali cumple con las expectativas. A falta de un villano, tenemos cuatro y cada uno con sus ideas y venganzas personales.

Ha sido una temporada repleta de tensión a raudales. Las escenas en las que está involucrado Jorge Salcedo son la tensión en estado puro. Las he disfrutado muchísimo. Ha sido como ver una carrera contrarreloj constante.
Persecuciones, tiroteos, traiciones, desconfianza, alianzas, corrupción y mucha sangre. Va de menos a más.

En cuanto al cast, quiero destacar a Javier Cámara. Al final, es el personaje más importante de la trama y Javier está inmenso. Matias Varela también me ha gustado mucho, refleja la angustia y la tensión del personaje de una forma brillante.

Pero lo que más me ha aumentado todo el hype es el final de la temporada. Te dejan en todo lo alto lo que será la muy posible trama para la cuarta temporada y no me puede gustar más.
Por fin nos vamos para allí. Así que déjense de maricadas porque...
SE VIENEEEE, MALPARIDO HIJUEPUTA!


Mi nota para esta tercera temporada es un 8. Pero, globalmente es un 9.
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11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Por qué y mil veces por qué pusieron a Wagner Moura de Escobar
Serie que narra, cinematográficamente correcta, otra historia del cartel. La vida de Escobar en la pantalla no es la primera vez que se presenta. Muy buena dirección, fotografía y puesta en escena logradas. Te traslada a esa Colombia de los 90, que para mi forma de ver ambientar esta época no es del todo fácil. Es una cachetada al espectador latinoamericano, y aún más colombiano, que no utilicen actores locales, hay muchísimos que lo lograrían de una manera brillante.
No tengo nada en contra de Wagner Moura, lo felicito por ¨aprender español¨ cinco meses antes de la grabación de la serie, mas no me parece correcto para los latinoamericanos aguantarnos su acento. Está claro que un angloparlante ni cuenta se dará, o un español, pero nosotros sí. No sé si por tráfico de influencias con el director José P o por razón de costos o subestimaciones locales, los señores del casting pusieron la torta. Gran serie, pobrísimo casting, que desperdicio en este sentido.
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39 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
EXCELENTE SERIE CON PÉSIMO CASTING
La historia de Escobar ya la hemos visto en infinidad de series y documentales, comenzando por “El patrón del mal”, sin duda la mejor de todas. Pero hay que reconocer que “Narcos”, debido a la documentación recabada alrededor del más célebre capo de la droga que desangró a Colombia durante más de tres décadas, consigue mantenernos atentos durante sus diez episodios.

Tiene una excelente fotografía y sus directores hacen un brillante trabajo en la puesta en escena para recrear los tiempos violentos del Medellín de entre los 80 y 90. Claro está que el punto de vista, donde los norteamericanos son los verdaderos héroes, es una falacia, pero lo que cuenta la serie aporta mucho para tener un panorama más amplio sobre todos los excesos, mentiras y traiciones que rodearon la cacareada “Guerra contra las drogas” lanzada durante el gobierno Reagan, mientras ellos mismos se aliaban con narcos para luchar contra el gobierno Sandinista de Nicaragua. .

Desafortunadamente el único punto en contra de “Narcos” es su desastroso casting. José Padilha le da trabajo a sus amigos, comenzando por Wagner Moura, pero este señor actor de amplia trayectoria hace un pésimo papel. De nada le sirve esforzarse hablar con acento “paisa” porque le sale falso, casi que ridículo. Ni que decir de Luis Guzmán (portorriqueño) quien interpreta a José Rodríguez Gacha alias “EL Mexicano”. En una palabra: fatal.

Así podríamos hablar del resto del casting internacional que juntó José Padilha. Y no está mal que le dé trabajo a los amigos, pero obra contra de la credibilidad del relato ver a argentinos, peruanos y brasileros tratando de imitar el acento paisa. Solo se salvan algunos actores colombianos y en especial Juan Pablo Raba, quien interpreta a Gustavo Gaviria, primo de Escobar. Raba es un gran actor que ya ha participado en pequeños papeles en producciones de Hollywood, pero sin duda le esperan grandes cosas en en el futuro.
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29 de 49 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Simplificada. Sin pena ni gloria.
La serie narra la persecución de Pablo Escobar a lo largo de su ascenso en comercio de la cocaína y la persecución por parte de las autoridades americanas para capturarlo.

El nivel técnico de la serie es correcto. Lo que se espera de una producción.

Lo mejor de la serie es el carisma que rodea al personaje de Pablo Escobar y el montaje con imágenes de archivo reales con los fotogramas tomados para la propia serie. Muy buen punto mostrar imágenes reales de los atentado, asesinatos, traficantes y demás escenas para comprender que es algo que realmente ocurrió.

Lo peor: el resto. Pura fórmula comercial. Los americanos son buenos y los traficantes son malos. PUNTO. Hay algún traidor y los capítulos avanzan bajo esa perspectiva. No han dado profundidad ni a los personajes ni a la trama y todo se acaba simplificando a conspirar, matar y comprar influencias mientras Pablo Escobar se ve perseguido.

La recomiendo solo si estas buscando algo fácil de ver. Si quieres ver algo más intenso y profundo con una temática similar hay mejores opciones como The Wire.
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21 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Narcos Vs Escobar
Es posible hacer 3 lecturas de Narcos:

1) Desde un punto de vista técnico es una serie apabullante. La fotografía, las interpretaciones, el diseño de producción y la música rozan la perfección. Con un pequeño pero: la toma de sonido cuando hablan en castellano es pésima. Lo cual, sin pretenderlo, delata tanto a los autores de la serie como al público al que va dirigida.

2) Desde un punto de vista dramático es una serie correcta. Y es que a pesar de ser un buen thriller su estructura es conservadora. Es una versión extendida de todas esas películas en las que estáis pensando, con el mismo arco dramático, la misma galería de personajes o la clásica perspectiva falsamente amoral (es decir: moral) que popularizaron De Palma y Scorsese.

3) Desde un punto de vista histórico es una tontería. Ignora acontecimientos fundamentales, tergiversa otros, maquilla la brutalidad y el dolor para hacerlos más accesibles al público, sitúa como narrador a un agente de la DEA y emplea una insoslayable cantidad de tiempo para narrar sus intrascendentes vicisitudes. Nuevamente, se delatan.

Respecto a 3) cabe decir:

3-a) Que los autores no narran los acontecimientos con el rigor suficiente.

3-b) Que los acontecimientos ignorados, tergiversados o con frecuencia brutalmente simplificados, son más interesantes que los que sí narran.

3-c) Que los autores faltan al respeto a muchos de los implicados y, en general, a todos los colombianos. Concrétamente: Que se desentienden de las condiciones socioeconómicas, culturales e históricas del pueblo colombiano y lo retratan como si aquello fuera un salvaje oeste repleto de sicarios que asesinan por placer. Inconscientemente, se delatan.

3-c-a) Divagación: los nazis, los narcos, los “terroristas árabes” y, por supuesto, los comunistas, son malos por naturaleza. Y estos últimos, aquí, de regalo, también son extraordinariamente imbéciles. Los gringos, por el contrario, son tan fenomenales que directamente operan en el terreno extramoral de lo pragmático. Ellos sí pueden. Y si no hubiera sido por la estúpida y corrupta sociedad venezol… colombiana lo hubieran atrapado antes de la cena.

3-c-b) Continúa la divagación: En realidad muchos de los problemas del punto 3) se deben a lo que podríamos llamar el Efecto Netflix, a saber:

3-c-b-1) En oposición, por ejemplo, a las series de la HBO, las de Netflix buscan siempre un ritmo abrumador. Hay que mantener al espectador constantemente en tensión. Aquí no hay cabida para los guisos a fuego lento a lo The Wire. Nota: Últimamente parece que tampoco la haya en la HBO.

3-c-b-2) Se debe tener como prioridad que el púbico pueda identificarse con los protagonistas y la trama. Ejemplos: Stranger Things: una serie de aventuras para los niños, de terror para los adolescentes, drama romántico para los adultos. Sense8: un personaje para complacer a los espectadores de cada país/”cultura” donde Netflix tiene asentamiento. Narcos: Agentes de la DEA. Sí o qué.

3-c-b-3) Falta de densidad en las tramas, supeditando los tiempos narrativos a la exposición de clichés que aligeren, identifiquen, sean agradables (en resumen: yo me las follaba a todas) o den un toque de espectáculo. Finalmente, dada la duración de estas series, acaban teniendo más agujeros en el argumento que el coche de Bonnie & Clyde. Narcos no es la excepción y cualquiera que piense detenidamente en lo que le están contando (no en sí está bien contado o no, que en este caso sí) seguramente lo encontrará absurdo.

Síntesis de 3-c-b: Todo es una cuestión de contabilidad. Los 6.000 millones de presupuestos en contenidos han llevado a Netflix a cometer los mismos “errores” que llevan cometiendo las superproducciones durante la tira de años para asegurarse la taquilla. Los mismos errores que transformaron las superproducciones en un circo de la Marvel. Ahora que lo pienso: la Marvel y Netflix.

3-d) Opinión: Es muy sucio eso de afirmar que la serie está basada en hechos reales, y, encima, poner un narrador para hacerla pasar por una inocente crónica dramatizada, cuando en verdad te estás pasando por la galleta todo el meollo del asunto. Sobre todo porque efectivamente esos hechos sucedieron. Pero bueno, Spielberg hizo lo mismo y arrasó. Así que.

4) Vs: Pero nada deja tanto en evidencia a Narcos como El Patrón Del Mal. Sí, es cierto que todos los interiores de EPDM tienen (lamentablemente) la misma iluminación. Y no es 4k. Pero, joder, se escuchan perfectamente los diálogos de los personajes. Imaginen. Y si Narcos simplifica la trama hasta la anorexia, hasta dejar a Escobar en un hombre de dimensiones tan míticas como caricaturescas, EPDM nos muestra esa misma época y personajes pero sin caer en los estereotipos, siempre con el máximo grado de respeto tanto por lo que se cuenta como por el espectador. El ejemplo perfecto es la propia figura de Escobar, y en este sentido la interpretación de Andrés Parra fue creciendo, evolucionando como el propio Escobar (a diferencia del Escobar de cartón-piedra de Narcos) hasta llegar a ser colosal. Soberbia.

EPDM Es tan entretenida como Narcos (o más) sin renunciar a nada. Posee un montaje y una narración en los que sin sacrificar la profundidad o la coherencia (draconiana en este caso) se dota a la serie de más dinamismo, claroscuros y sentido del humor, sin dejar de ser nunca esencialmente aterradora, de perturbar la paz del espectador abriendo frentes, formulando preguntas, sin caer en esos tiempos muertos de Narcos en los que no puede pasar nada porque los agentes de la DEA están en el despacho (como si mágicamente Escobar sólo existiera cuando entraba en el campo perceptivo de los gringos). Y eso, teniendo en cuenta que es 4 veces más larga que la parte de Narcos dedicada a Escobar, me parece casi humillante: sí, la historia es en principio la misma; deduzcan ustedes qué es lo que unos no tienen y otros sí.
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14 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Quiero otra dosis
Hace tres días, antes de dormir, leí una buena crítica sobre esta serie y me dispuse a ver el primer episodio por el morbo de ver a Wagner Moura hablando en español y poder despotricar sobre la falta de criterio de tal o cual productora. Ya en el primer capítulo confirmé mi teoría de que la decisión era un desastre, pero para mi sorpresa, ya estaba enganchado. Da igual lo pura que sea una droga, el efecto adictivo es el mismo aunque esté cortada, y en este caso, el pequeño handicap de los acentos (que se ha convertido en un lugar común para las críticas destructivas) no impidió que esa noche viera amanecer viendo el final del quinto episodio.
Dormí un poco y nada más despertarme vi el sexto, antes incluso de desayunar. Ya era un adicto, me importaba más mi dosis que cualquier otra cosa, el desayuno podía esperar, pero un nuevo episodio no. Ese día consumí otros dos más, y por motivos laborales, el noveno y el décimo fueron en días consecutivos. Probablemente haya ciertas drogas que te limitan incluso en ese aspecto, pero la cocaína no es uno de ellos, como hemos comprobado en los broker de bolsa (The Wolf of Wall Street por ejemplo), y esta serie trata de esa sustancia.
Acabo de terminar la primera temporada y el síndrome de abstinencia ya se nota. Puedo recuperar otras series cuyas temporadas dejé a medias por esta, usarlas de placebo. Pero desengancharse cuesta, quizás alguna nueva serie se transforme en la metadona que elimine la ansiedad, pero el hecho de que se haya confirmado una nueva temporada me produce esa sensación entre nerviosismo y emoción que se siente al saber que volverás a probar esa droga.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
ENTRE ESMERALDAS, CAFÉ, COCA-COLA... TODO ERA VÁLIDO PARA TRANSPORTARLA
Coincido con la mayoría, y eso me gusta, porque la mayor parte de las veces, las series que son aclamadas, a mi no suelen gustarme, esta sí.

Narcos, nos muestra los entresijos de la mafia de la cocaína en Colombia, de una manera directa y dura, bajo mi criterio, bastante cercana a la realidad.

Una exposición detallada de los comienzos y la evolución posterior de los narcos, de la lucha, de la complejidad para detectar los laboratorios en la selva... de sus capos, reuniones...

Está bien interpretada, resulta creíble y sobre todo entretenida. Una delicia que me sorprendió agradablemente.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Los serieadictos tenían razón.
Nunca hay que fiarse del criterio de esa nueva subespecie llamada serieadictos, a los que todas las nuevas series les parecen una obra maestra. Como dice mi compañero de fatigas "ShyamalanSucks", son los mismos que se van de viaje y te vienen contando que han estado en el mejor lugar del mundo. Pesados, no quiero ver vuestro jodido vídeo de vacaciones en Egipto!

Venía a cuento toda la gilipollez del primer párrafo para deciros que tenía la mosca detrás de la oreja con esta serie. Demasiadas recomendaciones por parte de serieadictos.

Ya la he visto, y me he convertido en un serieadicto más. Cojonuti, muchos hechos son ficticios y otros están cambiados, lógico, el caso es que lo gordo del tocino está ahí, incluso en la realidad fue peor de lo que muestran. La dramatización de la serie intercala unas gotitas a modo de documental sobre la historia contemporánea colombiana contado a lo Scorsese (el de las grandes ocasiones), en primera persona y adelantándote lo que está por suceder.

Sicarios, traiciones, ajustes de cuentas, putas, drogas, corrupción...vamos lo de siempre, solo que en este caso sabes que los personajes reales no tienen el jeto de Ray Liotta o De Niro, sino el de tu vecino del cuarto, visten igual que tu padre en la comunión de tu prima Marisa y sus peinados mullet no tienen nada que envidiar al de tu primo Germán allá por el 92.

Más entretenida que echarte un Mario3. Solo me faltó ver a René Higuita visitando a Pablo Escobar en "La Catedral", ah y a Joe Pesci repartiendo tollinas.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Fidelidad histórica
La serie es muy entretenida de ver y la estoy disfrutando mucho; aunque los personajes principales resulten de un plano que hiede.

Veo que se está convirtiendo en el tema principal del foro la fidelidad histórica que tiene esta serie. El problema no es que una serie se tome licencias a la hora de "reconstruir" los hechos históricos. Todos sabemos que para dar agilidad a la narración, lo lógico es condensar personajes, contar las acciones de los personajes a medias, acortar intervalos entre sucesos, etc.

Lo que es escandaloso es utilizar estas licencias para hacer un panfleto de propaganda yanqui y pretender hacer creer al espectador que así es como sucedieron las cosas.
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24 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
Burda propaganda
Menuda decepción. La empecé a ver con todas las ganas, esperando una de esas joyas que los americanos producen en formato serie, como The Wire, con personajes que recogen las contradicciones y miserias propias del ser humano, con toda su complejidad... Y me encuentro con la típica americanada propagandística, en las que un agente de la DEA nos habla de "los buenos" y "los malos", donde por supuesto ellos, los de la DEA, son los buenos incólumes, los comunistas son los malos amigos de los narcotraficantes, que a su vez son malos pero molan porque follan mucho y van a todo gas. Un truño, y una tergiversación propagandística de la realidad vaya. Nada recomendable. Para este plan, mejor ver The Fast and the Furious
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15 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Engancha, pero no es de primera fila.
Una mezcla de biopic (no llega, no aparece nada del Pablo Escobar previo al estatus de capo), documental, thriller y aventuras de acción de agentes secretos, policías y mafiosos.

Y funciona en el sentido de que la historia se hace apetecible, quieres seguir atento a la pantalla, los hechos se suceden y el interés se mantiene, hasta el final.

Pero, no nos engañemos, no pretendamos que esto sea una de esas series de gran calidad, porque le faltan algunos pasos para llegar a esa primera fila.

Señalar los puntos en que flaquea puede ser arduo así que me quedaré en el infantilismo/simplicidad inaguantable de algunas escenas que llegan a rozar la serie B, la mala pronunciación de Wagner Moura que chirría hasta el punto de que te "saca" por momentos de la acción (sobre la interpretación no diré que sea mala pero sí equivocada, al final de la primera temporada es como el gemelo colombiano del Edward James Olmos de "Miami vice") y la esquematización errónea, rayana en la tergiversación, de buena parte de los hechos reales e históricos.

No vale apenas para aprender sobre lo que ocurrió ni es un modelo del arte o la técnica de hacer cine/televisión, pero engancha, sin duda.
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9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Narcos 3. Cuando la fórmula del éxito puede acabarse.
Acabo de terminar de ver la 3ª temporada de Narcos después de un maratón de 10 horas sin despegarme del sofá prácticamente, y tengo cosas que contar.

En primer lugar y yendo al grano: es la peor temporada de todas. ¿Quiere eso decir que lo he pasado mal estas últimas horas? En absoluto, pero una cosa no quita la otra. La marcha de Wagner Moura (Pablo Escobar) auguraba que los guionistas lo iban a tener difícil -muy difícil- el continuar con una serie que, a pesar de querer centrarse en el narcotráfico, se vio arrastrada hacia la imagen de Escobar como buque insignia. Y si quitas esto último el buque se puede desplomar. No ha habido hundimiento, pero el bote se ha resentido enormemente.

La pérdida de carisma -Escobar, Murphy- es abrumadora, y aunque Peña -que coge el timón como protagonista principal- y los nuevos tiburones de la cocaína -los 4 Caballeros de Cali- intenten solucionarlo acaban configurando una mesa con la mitad de patas cojas. ¿Por qué? Porque no puedes darnos a Esobar durante 20 episodios y luego hacernos creer que las caras visibles del Cartel de Cali son dignos sucesores. Algo falla cuando un crío 'malparío' como es el hijo de Miguel Rodríguez Orejuela nos parece más aterrador que su padre o tío.

La trama de Murphy -Boyd Holbrook- con su mujer se ve sustituida por la de Jorge Salcedo y la suya. Es un buen complemento, al final acabas cogiendo cariño al tío, pero no termina de brillar. No conoces su pasado, de dónde viene y a dónde quiere ir -salvo unas pinceladas al principio-, pero en términos globales, como digo, funciona.

La historia tarda en solidificar sus buenos 4 capítulos -casi la mitad de la temporada-, pero cuando lo hace todo va como la seda. Muy buena forma de hilvanar todo lo sucedido en la guerra contra Medellín con la nueva de Cali. Pero su falta de antagonismo potente y protagonistas a la altura -los nuevos agentes de la DEA no cumplen en absoluto- hacen que la historia me importe menos que los personajes. Probablemente tenga que ver con el hecho de que la historia ya no sea tan personalista como antes, cuando el enemigo era Escobar, y ahora sea más general o abstracta si queréis (Cali, Trampolín de cocaína, México). La historia necesita tanto de los personajes como estos mismos de la historia, se deben de complementar, uno debe servir de motor al otro y viceversa. Se debe de encontrar el equilibrio que aquí en ocasiones no hay.

Pascal, que se come la pantalla cada vez que sale en escena, la música, la ambientación, los escenarios y en ocasiones la dirección, lo mejor de los 10 capítulos con diferencia.

Pero a pesar de todo esto, el principal error y que ya empieza a notarse, es la repetición de fórmula. El juego del gato y el ratón entre la DEA y los Narcos ya empieza a oler a refrito. Para nada deja de ser emocionante y tensa cada redada o intento de ella que se lleva a cabo en la serie, pero lo que puede funcionar en unas temporadas puede dejar de hacerlo en las siguientes. Narcos está ante este punto de no retorno, entre seguir haciendo lo mismo con varios cambios y seguir entreteniendo, o innovar e intentar maravillar al público. Sea una o la otra yo seguiré consumiendo su producto porque como digo, entretener entretiene, y esto Narcos lo sabe hacer muy bien.

*Si la 1ª y 2ª temporada son de 9-8'5, a esta le pongo un 7. De ahí que en general aparezca un 8 como puntuación global a la serie, y no a la 3ª temporada individualmente.*
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9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
El niño papada
No voy a criticar la serie, pero voy a enumerar unos puntos que me parecen de coña, en el spoiler.

Como por ejemplo, que el hijo tenga más papada que el padre.
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18 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil
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