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5
Cuando las interpretaciones superan a la película
Se lleva hablando mucho de 'Beautiful Boy' desde hace meses. Se comenta que puede ser una de las candidatas a los premios Oscar. Pero rara vez se habla de ella como una gran película, se mencionan las actuaciones y poco más. Con razón.

Vamos a ver, no es que 'Beautiful Boy' sea una mala película. Es una película correcta, bien hecha, se deja ver y no aburre. Afronta su problemática de forma adecuada, tiene un guion solvente y una escenografía interesante. Pero no termina de despuntar por ningún aspecto técnico.

El trabajo de Felix Van Groeningen tras la cámara queda oculto porque se ha dedicado a rodar una película que bien podría ser un telefilme muy bueno, pero es una película de circuito comercial muy de cumplir con el expediente. No llega a la altura del otro gran melodrama de Amazon Studios, 'Manchester frente al mar'. La película, excepto unos pequeños destellos finales, no consigue emocionar. Aleja al espectador del fondo, relegado a una forma poco gustosa.

Pero sí hay algo por el que 'Beautiful Boy' destaca, y lo hace con razón: las actuaciones. Su trío protagonista, descarto a los demás personajes por ser meramente secundarios que pasaban por ahí, da una lección de interpretación. El trabajo de actuación en esta película es uno de los pocos disfrutes con los que nos quedamos.

De los tres la menos protagonista es Maura Tierney. Tiene poco diálogo, pero el silencio en ella habla y mucho. Tiene una escena potentísima en el tramo final y consigue desde su posición secundaria darle el punto emotivo lacrimógeno del que carecen en gran medida los personajes de sus dos contrapartes.

El joven Timothée Chalamet, no lo pienso definir como una promesa, ya es una realidad, vuelve a brillar con luz propia. Si bien su papel no es tan disfrutable y redondo como el de 'Call me by your name', sí que consigue despertar el sentimiento de lástima, de desesperación y angustia. El torbellino emocional de su personaje, canalizado en las drogas, encuentra aquí su cénit. Especialmente bien en la parte final, flojea en un inicio más dubitativo donde su padre en la ficción le gana la partida.

Ese padre ficticio es Steve Carell, el auténtico protagonista de la cinta. Sí que exploramos el dolor del hijo, pero la cinta se centra mucho más en cómo la caída en desgracia de un hijo cambia radicalmente la vida de unos padres. Carell, que ya viene desde hace años demostrando su enorme potencial como actor, aquí se termina de reivindicar. Lo hace, además, al lado de dos grandes de la interpretación como Tierney y Chalamet, que si bien lo hacen de nota, no alcanzan a Steve Carell.

¿Es suficiente el apartado actoral para que la película sea considerada como interesante de ver? Pues depende. Olvidándonos de lo olvidable que resulta todo lo demás y de la tibieza a la hora de afrontar el tema de las drogas, las actuaciones quedan como una gran opción para hacer la película disfrutable.

No digo que sea mala, pero tampoco es una obra maestra. Es una película más, que podríamos ver un domingo por la tarde y que sobresale por sus actores, auténticos artífices de salvar una función que sin ellos sería todavía más pasable.

Lo mejor: Las interpretaciones, de lo mejor que hemos podido ver este último año.

Lo peor: La película, aunque no sea aburrida, no tiene nada memorable y pasará sin pena ni gloria por la mente de los espectadores.

Más críticas en https://blogs.diariovasco.com/fotograma/
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12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Beautiful boy - Hollywoodiense panfleto antidrogas
A las 19:00, cuatripitiendo en la misma sala, volvimos a la Sección Oficial para ver una de sus pocas películas norteamericanas, una cinta que presumiblemente tomará parte en la próxima carrera de los Óscar: Beautiful boy, primera obra en inglés del realizador belga de Alabama Monroe, Felix Van Groeningen. En la América de los años 70 el padre de familia David Sheff lucha contra viento y marea para redimir a su hijo Nic, atrapado en una malsana espiral de consumo de metanfetamina y otras drogas. En un período de varios años, David y su familia transitarán por un camino de pérdida de la esperanza conforme Nic insista en recaer en la adicción y en desaparecer de sus vidas. Un drama de personajes con intensidad y energía, que fluye orgánicamente y se sostiene sobre dos interpretaciones centrales notables de Carell y Chalamet, en un registro de máxima tragedia y dolor. La película funciona en un plano emocional, afectando más como película entrañable que como realmente dramática. Llena, no nos olvidemos, de una sucesión de temazos, usados de manera algo arbitraria pero que mejoran muchas escenas. Meliflua, larguísima para lo poco que tiene que narrar, repetitiva y plana, con muy escasos matices dramáticos y visuales. Apenas un folleto propagandístico antidrogas con forma de película, escaso en elementos de interés fílmico e incapaz de sugerir nada o suscitar cualquier tipo de debate. Es un mensaje único que se le taladra al espectador, y que se desarrolla en un relato lineal y simple, con un rango expresivo y artístico muy limitado. Considerando el talento implicado, una película desganada y simple, marcadamente menor.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Crítica de Beautiful Boy. Siempre serás mi hijo por Cinemagavia
Puntuación: 7,5

Dos miradas; una sola historia

Beautiful Boy tenía todos los ingredientes para que terminara convirtiéndose en esa suerte de película que bien se salvó de ser un telefilme gracias a su manufactura y por contar con dos celebridades de Hollywood en su reparto. Aunque no logra esquivar del todo ese aire de película televisiva, cuando menos consigue solventar de manera bastante correcta el reto de adaptar dos novelas distintas, sobre una misma situación, en un solo guion.

Este título está basado en las novelas Beautiful Boy y Tweack escritos por David Sheff y Nick Sheff , padre e hijo respectivamente, quienes vienen siendo también los protagonistas de la película.

Aunque el guion pudiese tener sus defectos o tropiezos, en lo que sí podemos concordar que está bastante bien conseguido, es en la forma en que se armonizan ambos discursos de manera que ambas perspectivas se complementen y catalicen el drama de la historia, sin que una narrativa se interponga en el camino de la otra.

Una narración distante

Aunque como ya comentamos antes, el libreto acierta en mezclar las visiones de dos libros de modo que el guion nunca deje entrever que se trata de dos materias primas distintas, sí que se le puede reprochar el hecho de que el drama está abordado de una manera un tanto fría y distante, lo cual es un gran inconveniente si tomamos en cuenta que el filme se inclina hacia el género del drama familiar que debería ser emocional.

Es loable que su director haya querido evitar la lágrima fácil, pero en contra, podríamos decir que el espectador tarda en entrar en la dinámica de la historia. En primer lugar porque la primera mitad de la película es un tanto difusa ya que se nos muestran segmentos que aunque tratan de explicar un poco los orígenes de los personajes, se perciben desordenados e inconexos, además que todo está presentado como si quisieran poner una distancia entre los protagonistas y el público para que no se involucre de más en la historia.

Afortunadamente, la película gana en su segunda mitad gracias a que permite dar rienda suelta a su humanidad y consigue darnos un par de escenas realmente emotivas que justifican su visionado, aunque se trata de momentos aislados que poco hacen para que la historia se perciba como un discurso unificado.

Robacámaras Chalamet

¿Hay algo más literal que tener un filme cuyo título es Beautiful Boy y que sea protagonizado por Timothée Chalamet? Lo que consigue el actor aquí es demostrar que se puede ser tan estrella y tan atractivo como sumamente talentoso.

Aunque su personaje nos queda a deber si lo comparamos con su Elio de Call Me By Your Name, sin duda el actor sabe que es un papel que le permite adueñarse de la función y lucirse, pero lo hace de una manera que no podamos reprochárselo, ya que hace emerger la vida en un rol que requiere un complejidad dramática necesaria.

Aunque evidentemente su omisión en los Óscar es debatible, pues está bastante superior a lo que hace Adam Driver en BlackKklansman o Sam Rockell en Vice, por otro lado es comprensible, ya que su papel recuerda al de Angelina Jolie en Girl Interrupted,que básicamente se limita a ser el drogadicto de turno que aunque despierta cierta compasión, realmente no tiene mucho bagaje detrás, ya que el personaje mejor desarrollado y que impulsa la historia en gran medida es el que está a cargo del contenido pero muy convincente, Steve Carrell.

Conclusión

Un solvente y correcto filme que aunque no abraza al espectador por completo, Beautiful Boy. Siempre serás mi hijo presenta un drama elegante y serio que rescata de alguna manera el género del melodrama familiar muy en la línea de Ordinary People. Steve Carrell y Timothée cubren cualquier vacío al entregarnos personas y no solo personajes.

Escrito por Víctor López Velarde Santibáñez
https://cinemagavia.es/beautiful-boy-pelicula-critica/
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
"Beautiful Boy", la historia no tan bonita.
Este filme tiene altos y bajos y en general es una oportunidad desperdiciada. La crisis y adicción al meth, son serios, globales y afligen a diferentes segmentos sociales en todas partes del mundo.
El filme trata el tema con seriedad sin embargo lo hace con altos y bajos. Nunca ahonda con profundidad en el tema y al final nos deja con las preguntas (iniciales) del cómo y el por qué.
El título es representativo y tiene significado ya que precisamente se orienta al lado más fuerte del filme. Es aquél sentimiento de un padre de amor hacia su hijo pequeño, y cuando este está crecido, la añoranza de aquellos tiempo de infancia en los cuáles era un niño inocente y hermoso (todos los padres lo experimentan, y aún más aquellos cuyo hijo no ha ido precisamente por el mejor camino).
Los actores sacan adelante a los personajes, de un guión que les dio poca vida. En particular, sobre el personaje del hijo, no conocemos sus motivaciones, o sus frustraciones o qué factores externos lo llevaron a ser narco-dependiente. El personaje es vació y eso hace sentir al filme incompleto.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Transmite lo esencial
Tal vez la película no ahonde en las razones que llevan al chico a caer en las drogas. Y yo creo que ha de haberlas. Pero no conozco el tema lo suficiente como para aseverar nada.
PERO sí sé de la desesperación de un padre por poder conectar con un hijo. El sentimiento de impotencia, de ignorancia. La mezcla de bronca con el otro y culpa por uno mismo. La frustración por no lograr entender por qué las cosas salieron tan mal.
Eso creo que está bien retratado, y me llegó profundamente, más allá de los detalles.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
From black and white to technicolor.
Fue realmente decepcionante leer tantas críticas negativas de una película que, si bien no esperaba que fuese una obra maestra, tenía esperanzas de que resaltase en un año en el que, a mi parecer, ha sido bastante plano para el cine. Obviamente nunca hay que dejarse llevar por la opinión de los demás y debes crearte tú una propia, y decidí ver esta película a la que tenía tantas ganas principalmente por Chalamet.

Las dos actuaciones son sin duda lo mejor de la película, Steve Carrell da un golpe sobre la mesa y afirma que no solo sabe hacer comedietas como ya venía demostrando desde hace unos años. Y Chalamet ya es una realidad en el cine, aunque es muy difícil igualar la excelente actuación en la gran "Call me by your name", viendo su trayectoria no dudo de que incluso la supere.

Sigo en el spoiler por si acaso:
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Primera parte deslavazada, segunda muy intensa y convincente
Interesante, qué duda cabe con la historia (real) que se cuenta, pero enormemente irregular.
Y es que se puede decir que tiene dos partes. La primera, errática, deslavazada, sin la fuerza narrativa necesaria para llegar al corazón del espectador, y la segunda, directa, con estupendas escenas llenas de dolor y rabia, amén de desesperación y claudicación o mejor dicho aceptación de la cruda realidad, como cuando el protagonista (excelente Steve Carell) se da cuenta de que no puede ayudar más a su hijo y que tiene que ser este quien mueva ficha y de un paso real adelante para salir de sus peligrosas adicciones.
Es una muy correcta película, quizás algo alargada, pero con momentos intensos, muy bien interpretada y con una potente banda sonora compuesta sobre todo por canciones famosas, preciosas todas, algunas que ponen los pelos de punta.
Podría haber sido mejor, pero merece la pena al relatar una historia real y un problema muy serio como la drogadicción, que puede poner en peligro (como ocurre en este filme) la estabilidad familiar. Así se refleja y creo que con credibilidad.

https://filmsencajatonta.blogspot.com
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9
Beautiful Nic
Terminando de ver “Beautiful Boy” (2018) de Felix Van Groeningen con Steve Carell, Timothée Chalamet, Maura Tierney, Amy Ryan, Christian Convery, entre otros. Drama desgarrador sobre el abuso de drogas y la relación entre un padre e hijo, donde se explora cómo la adicción afecta la relación paterno-filial, al resto de la familia y el ambiente circundante. El filme técnicamente es asombroso, sobre todo en el uso del color, con mucho simbolismo; el encuadre de las escenas muy bien cuidadas y el ambiente natural perfectamente fotografiado con los efectos de la luz, así como el adecuado uso de la banda sonora, aunque de principio sea algo excesivo; y llama la atención que el filme es una bola de nieve que crece con el paso del tiempo, donde el largo metraje de 2 horas, no se siente por el ritmo fluido y una narración cuidada. Y pareciera que cae en lugares comunes, en el melodrama o la lágrima fácil, en el sentido de ser “un filme más sobre adicciones” pero se contiene y no se recrea en momentos escabrosos, y eso tal vez quita un poco de realismo al relato, pues no se sabe de dónde el joven obtiene dinero para una droga tan cara, o cómo la obtiene, así como que no se notan los efectos en el cuerpo, aun cuando la historia tenga un tiempo de acción de 1 año… así mismo, no se comprende muy bien, el por qué Nic llega a las drogas… tal vez eso no es lo que importa al filme, pero al ser el detonante, la causa no es muy convincente. El filme se sostiene por el reparto, Carell y Chalamet dan un “tour de forcé” digno de estudio de personajes, donde sus actuaciones son muy convincentes y emotivas, llegando a ser muy cercanas, pues para los que tienen hijos se sentirán golpeados, y para los hijos, será un filme muy reflexivo. Y es que el filme no condena, no juzga… solo expone, y eso tiene sus pros y contras, aunque lo mejor de toda la propuesta es que “nada se puede hacer, si la persona afectada no se compromete a cambiar”, es una decisión tan personal y fuerte, que podría sonar “inhumana” al no querer ayudar a alguien que no quiere ayuda. En definitiva, el filme debió ser más crudo… aunque la fotografía, la banda sonora y las actuaciones son de primer nivel, hay un matiz nuevo y vanguardista en esta película, que merece ser analizado. “Beautiful Nic”
RECOMENDADA.
PRONTO una nota en el blog de Lecturas Cinematográficas.
http://lecturascinematograficas.blogspot.com/
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9
Crítica de "Beautiful Boy: Siempre serás mi hijo"
Crítica por @fede_martin17

"Beautiful Boy" es una historia que cuenta la adicción de Nic Sheff (Timothée Chamalet) a la metanfetamina y a las drogas y el intento de recuperación y salir de ellas a través de los ojos de su padre David Sheff (Carrel).

Si, puedo entender que "Beautiful Boy" no tiene una historia original o incluso que está tratando un tema nunca antes visto en el cine, ya lo sabemos todos. Pero entonces, ¿Por qué un 9 de 10? Porque "Beautiful Boy" maneja muy bien los diversos géneros y sentimientos que esta abarca: es desgarradora, emotiva, dramática y hasta con suspenso. Y todo se ve reflejado de principio a fin, la película te atrapa desde el minuto uno y hasta el final de los finales te deja atado.

Aunque por momentos, la cinta parece que se hace un poco larga y hasta incluso en tan solo la primera hora pasan muchísimas cosas, pero todo está lo suficiente bien estructurado y narrado para que no haya errores en el guión y la historia. Salvo en el final, que hay alguna que otra cosa que no se termina de explicar bien o comentar un poco que le pasó a tal personaje.

Pero lo mejor sin dudas es el elenco y sobre todo Steve Carrel y Timothée Chamalet, son realmente espectaculares. No hay personaje principal, secundario o hasta el que hace una mínima aparición que sea molesto o innecesario, todos aportar y tiran para el mismo lado durante la película. Pero sí o sí hay que destacar a Carrel y a Chamalet porque su trabajo es brillante: Carrel interpreta a un papá preocupado y que hará lo posible para ayudar a su hijo, mientras que Timothée interpreta a un hijo que vivirá en una constante pelea interna para tratar de superar su adicción a las drogas. Fantásticas actuaciones.

La música también tiene lo suyo y aporta lo que diversas escenas necesitan durante el desarrollo de la historia. Tenemos unos cuantos tipos de planos desde los generales con diversos paisajes hasta los primerísimos primeros planos que están muy bien hechos y logran transmitirle al espectador lo que estos quieren transmitir. La ambientación y los diversos escenarios ayudan mucho y se compactan muy bien con la historia que se nos está contando.

En resumen, "Beautiful Boy" es una hermosa película, de principio a fin es atrapante la historia de superación a la adicción de las drogas que está muy bien acompañado no solo de actuaciones memorables sino también de sus aspectos técnicos bien logrados.

https://cinéfilos.com/2019/01/17/critica-de-beautiful-boy-siempre-seras-mi-hijo/
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8
Valoraciones injustas
La película desde el principio se presenta como un drama y es porque el tema lo amerita. Leo varias valoraciones en las que se critica el tono, como si pudiera tener otro, o el ritmo, como si la historia de esta familia pudiera contarse con la habitual estructura de introducción, nudo y desenlace. Lo más realista de esta película es precisamente esa dinámica de avance y retroceso, lo que todos deseamos que ocurra versus lo que realmente ocurre, las buenas intenciones de los protagonistas empujándoles hacia adelante y la complejidad de la situación arrástrándolos en todas direcciones. Las interpretaciones son impecables, destacando el siempre magnético Chalamet. En mi opinión, es una película conmovedora, recomendable y necesaria.
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2
Aprovechar el viento
En mi opinión esta película no tiene otro objetivo que aprovechar el tirón de su protagonista, Timothée Chalamet, camuflado todo ello de denuncia edificante. De ahí la mediocridad de su planteamiento. El formato de telefilm no se debe a que esta sea la estética que mejor conviene al tema, como ha escrito alguien, sino a que no es otra cosa que eso, un telefilm puro y duro, si bien uno de lujo. Lo único destacable que veo en esta obra es su abultado presupuesto. Por lo demás, al menos a mí no solo no me conmovió en absoluto a pesar de su supuesta crudeza, sino que me dejó absolutamente frío. Tampoco llegué a creérmela en ningún momento, debo ser insensible. No he leído ninguno de los libros en que, supuestamente, se basa, de modo que no puedo juzgar la historia en sí, pero lo que es su adaptación cinematográfica me ha parecido bastante penosa.
Sobre el tema de la drogadicción y el consiguiente descenso a los infiernos se han hecho cientos de películas, por lo que entiendo la dificultad a la que se ha tenido que enfrentar Van Groeningen. Ahora bien, una cosa es que resulte difícil aportar algo nuevo al asunto, y otra muy diferente limitarse a encadenar topicazos de principio a fin, a cual más manido. La vida de un drogadicto es repetitiva, de acuerdo, pero si haces una película sobre ella intenta que no lo sea también. Aquí todo parece estar siempre en el mismo punto y no terminar nunca de arrancar. El director ha recurrido a intercalar flash-backs y a alternar escenas de sentimentalismo llorón con otras supuestamente "fuertes" para intentar animar un poco la cosa, pero ni así. Al poco tiempo uno se harta de tanta pincelada ternurista, tanta música dulzona y tanta crudeza de telediario y empieza a mirar el reloj.
En cuanto a la interpretación, que supuestamente es el plato fuerte de esta obra, lamento disentir también. Steve Carell está, en mi opinión, simplemente correcto, al igual que los demás actores secundarios. El caso de Timothée Chalamet, en cambio, es para mí un misterio. No puedo decir que interprete mal, pero como actor es una absoluta medianía, uno más de aquellos que, a falta de recursos, repiten constantemente los mismos ticks. Es más, a juzgar por su fulgurante ascenso desde "Call me by your name", tiene todas las trazas de ser un mero producto de marketing. No me explico de otra manera su rutilante éxito, ni sus innumerables incondicionales. Sí, de acuerdo, el chico (si es que de verdad lo es, pues si uno se fija un poco la cosa no está tan clara) es guapo, pero como actor, actriz, o lo que sea, no puede ser más limitado. Y, así como en "Call me by your name" todo ello pasaba más o menos desapercibido gracias a su físico, aquí todas sus insuficiencias se notan bastante más. Entre otras cosas porque un guión tan melodramático como el que le ha tocado en suerte no ayuda demasiado.
Por lo demás, muy bonita la casita familiar con chimenea.
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6
Luto por los vivos.
No es esta una película que destaque por ningún aspecto en concreto. Ni por el tema, ya tratado en el cine en múltiples ocasiones, ni por su aspecto formal, ni siquiera por unas interpretaciones extraordinarias, lo que, seguramente, le otorga muchos números para pasar desapercibida en la cartelera. No obstante, si algo no se le puede negar a su director, Felix Van Groeningen, es el cuidado y el respeto con que trata a cada uno de sus personajes, haciendo de la honestidad el principal valor del film. Con un Steve Carell, muy alejado de la imagen frívola a la que nos tiene acostumbrados, y un Timothée Chalamet que confirma el talento ya apuntado en “Call me by your name”, como sus principales puntales, “Beautiful boy. Siempre serás mi hijo” explora las causas y efectos de la drogadicción, más bajo el punto de vista, no de la víctima principal, si no de los que sufren los daños colaterales, en este caso el padre, y también el resto de la familia, que ve, impotente, el proceso de autodestrucción que asola a su hijo.

Se la podrá acusar, y con gran parte de razón, de no esforzarse demasiado en disimular su alma de telefilm, incluso de ofrecer una imagen un tanto edulcorada del infierno de las drogas, pero el camino por el que opta Van Groeningen se revela igual de efectivo en su labor de concienciación sobre los efectos de la drogadicción. Quizás no esquiva los elementos más melodramáticos en pos de una comercialidad que va en detrimento de la autenticidad de lo que nos cuenta, no obstante el director belga se las ingenia para encontrar un equilibrio que le permite facturar un producto más que decente.

Lo mejor: la solidez del dúo Carell - Chalamet.

Lo peor: se echa en falta algo de sello personal que de robustez al relato.
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4
La droga es mala
Así de contundente se mostraba el “Rafi” ante un degenerado TORRENTE, en El brazo tonto de la ley y aunque el asunto se la traía floja al mercenario corrupto vallecano, no les faltaba razón a ambos. La droga intrínsecamente no puede ser mala ni buena ya que no obra por sí sola ni tiene conciencia propia, es todo lo que hay alrededor suyo lo que la hace temible y su propia incomodidad para encajar en una sociedad que precisa de ella para luego poder denostarla.

La droga he coexistido con el cine desde su inicio, El misterio del pescado saltarín y Drugged Waters (1916), Narcotic (1933), The cocaine friends (1936) hasta su consagración como género propio en Drugstore cowboy, El precio del poder, Yo Cristina F o Trainspotting que relataban, de manera rotunda, las miserias de la adicción.

Con semejantes referencias, poco podía hacer BEAUTIFUL BOY para ofrecer un relato propio que le permitiese alejarse de la enorme estela de títulos anteriormente citados y poder salir airosa de ella mostrando una identidad propia. El director, FELIX VAN GROENINGEN, muestra un mundo bastante edulcorado de una realidad sangrante que acaba destrozando el círculo mas cercano del adicto, su propia familia, si bien es una familia con medios para poder afrontar una situación desconocida con ciertas posibilidades.

Hay momentos en los que BEAUTIFUL BOY gana en fuerza e intensidad y todos están protagonizados por un enorme STEVE CARELL, auténtico padre coraje de un torturado THIMOTEE CHALAMET, si bien es éste último quien recibe el reconocimiento, en forma de histeria colectiva de sus numerosas fans que abarrotaban el Kursaal.

Por lo demás, a mí, éste chico bonito, me ha dejado mas tieso que la mojama y aunque el momento CORAZÓN DE ORO de NEIL YOUNG, bastaría por sí solo para asistir a cualquier evento, por mediocre que éste fuese, no basta para que ésta película adquiera un estatus diferente al de regular y pasable.
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6
Lo más querido
Beautiful Boy se presenta en la 66 edición de la sección oficial del Festival de Cine de San Sebastián, de la mano de su director Felix Van Groeningen. La película narra una historia basada en el best seller de las memorias homónimas de David y Nic Sheff.

Steve Carell y Timothée Chalamet encarnan a un padre y a su hijo, con una gran conexión, que deben enfrentar al monstruo de la adición, que pone a prueba permanente todo el amor que han construido juntos. David es un padre de familia cálido, entregado, que ha construido un paraíso para su familia. Todo se pone en peligro cuando su hijo adolescente, Nick, es devorado por la adición a diferentes sustancias. La adición toma el mando de sus vidas, no tiene límites. La dopamina vampiriza al joven, que desde entonces tratará de llenar un vacío cíclico e insaciable.

Asistimos a través de esta problemática, tantas veces narrada, una verdadera lacra social, presente en todas las clases sociales, a todo un viaje emocional. La película nos promete un viaje frenético, euforia, desesperación, culpabilidad, negación y odio, capitaneados por una notables interpretaciones de Steve Carell y Timothée Chalamet y una sólida historia.
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5
El dolor de los padres.
El director belga Felix Van Groeningen aterriza en Hollywood y dirige una película que aborda la historia real del hijo de un conocido periodista atrapado en el mundo de las drogas, con un guion basado en sendos libros escritos por ambos.

David Sheff (Steve Carell) es un periodista de la Rolling Stone que vive en San Francisco, en una linda casa campestre con su hijo mayor, Nic (Timothée Chalamet), de su primer matrimonio, su segunda esposa y dos hijos más.

A pesar de la aparente calma y armoniosa vida familiar que llevan, Nic esta enganchado con las drogas, sobre todo con la metanfetamina, por lo que David deberá hacer todo lo que esté a su alcance para rescatar a su hijo.

La película apuesta por mostrar desde todos los ángulos el dolor que padecen los padres de un joven adicto, centrándose en la manera en que el padre de familia, incrédulo ante la buena relación con su hijo y habiendo otorgado todas las comodidades posibles, es testigo como su hijo se adentra en un mundo peligroso.

Van Groeningen prefiere mostrar la parte superficial de la tragedia, banalizando lo que debe ser una situación trágicaqaa, colocando a Chamalet como un ser cool metido en una vorágine sin final, como símil protagonista de videoclips con afamados temas musicales de fondo, si bien tiene el mérito de no mostrarlo drogado la mayor parte del tiempo

Por el contrario, los pasajes paternos están saturados de momentos plenos de infortunio, tremendista y recargada, que torna a la película reiterativa y aleccionadora, una película donde no se asoma un solo momento de emoción genuina.

https://tantocine.com/beautiful-boy-siempre-seras-mi-hijo-de-felix-van-groeningen/
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6
Vuelve a recordar la lacra que supone la droga para cada persona y su familia
A partir de las memorias del periodista David Sheff y de su hijo Nic, publicadas en sendos libros en 2007 y 2008, Felix Van Groeningen dirige su primer film en habla inglesa.

Junto a él, el encargado de trasladar esas dolorosas memorias familiares al guion es Luke Davies (Life, Lion). Su estilo no es directamente didáctico, pero deja que la realidad se imponga al centrarse en la cadena de decepciones y dolor que provoca una adicción entre los seres más queridos.

En este sentido, la película no cuenta nada que no sepamos. Sin embargo, su punto de vista, centrado en cómo se altera el vínculo padre-hijo, revela tanto las fortalezas como las debilidades del lazo entre Nic y David: comparten, entre otras muchas cosas, la atracción y la pasión por la escritura y también algún calada ocasional de hierba.

El gusto por los espacios bien adornados y el casting conocido (y muy solvente) posiciona este título en el terreno del cine para grandes sales. Dentro de la dureza de lo que relata, permite conectar con un amplio espectro de público, aunque tenga más peso, sin duda, entre los padres.

A pocos meses del estreno de El retorno de Ben, tenemos otro recordatorio de una enfermedad, que afecta a la voluntad y al cerebro (principalmente) y a la que hemos trivializado bastante en numerosas películas.

Contraste.info
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6
Ser padre hasta las últimas consecuencias
El director belga Felix Van Groeningen nos presenta su primera película en inglés, se adentra en el sensible tema de la adicción a las drogas. La historia que nos cuenta se basa en la historia real de David y Nic Sheff, padre e hijo, que trasladaron su experiencia a un libro de memorias. Entre los anteriores trabajos del director destacan la maravillosa “Alabama Monroe” y la curiosa “Bélgica”. Beautiful Boy tuvo su presentación en España participando en la sección oficial del Festival de cine de San Sebastián y ha estado presente en la carrera de premios internacionales.

Nos cuenta la historia de una joven que pertenece a una familia adinerada y acomodada, tiene un gran talento y mantiene una relación muy buena con su padre, pero por circunstancias de la vida cae en una adicción a la metanfetamina en la que recae una y otra vez a pesar de los continuos intentos por desintoxicarse.

El director nos quiere mostrar todo el conflicto que padece la familia, la lucha de un padre que hace lo imposible por ayudar a su hijo. Tratar el mundo de la droga en pantalla no es nada fácil, quizás le falta algo más de dureza, de mostrar la cruda realidad por la que pasa tanto el joven como su familia, todo lo que nos muestra lo presenta de una manera embellecida y amable.

El peso de la cinta lo llevan los dos actores protagonistas, tanto Timothée Chalamet y sobre todo Steve Carell en un papel conmovedor, como se obsesiona y como lucha por salvar a su hijo, esa lucha se convierte en otro tipo de adicción, no tan peligrosa, pero que provoca en el padre un continuo sufrimiento. No todo se centra en el mundo de la droga, también es un relato sobre la familia.

Sin ser una película redonda, es recomendable verla, sobre todo por las actuaciones y por ver una vez más una realidad mucho más común de lo que nos creemos.

Lo mejor: Steve Carrell esta magnifico
Lo peor: Le falta dureza

Pueden leer esta crítica con imágenes y contenidos adicionales en: http://www.filmdreams.net
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7
Cuando hay que dejar que lo malo fluya en busca de su desenlace...
Tras dos bellas interpretaciones que buscan allanar lo sentimental para introducirse en el meollo de lo conflictivo, vemos que aparece una supuesta objetividad, una separación de la vehemencia esperada para buscar esa formalidad en el drama con el que el espectador se convence de lo que está viendo. La trama es conocida pero no por ello se aparta de la crudeza de los actos, ni de la aspereza de las palabras. Cada detalle sigue la senda esperada, con el condicionante de unos personajes complementarios y expresados con pulcritud. Los caminos elegidos por el director en la trama añaden desenvoltura a la trama, con tal asepsis que todos los actores formales diegéticos y extradiegéticos confluyen en esa neutralidad buscada, sin sonar desacompasados para que el producto final no desentone en formalismos ni en imagen.
La química creada entre Steve Carell y Timothée Chalamet agranda la credibilidad de sus actuaciones, extrapolando esa aura de desolación sentimental más allá de sus palabras y evocaciones.
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6
Desintegración familiar
Las dos películas anteriores de Felix Van Groening "Bélgica" y sobre todo "Alabama Monroe" me sorprendieron bastante, dos films de mucha calidad, así que cuando vi que proyectaba a concurso en el Festival de cine de San Sebastián su última película y primera rodada en Estados Unidos me picó mucho la curiosidad.

La película se centra en el drama de la drogadicción, pero no llega a recrearse con el deterioro físico que produce, sino que es mas la relacion padre e hijo por superar esta destrucción familiar y conseguir recuperarla.

Timothee Chalamet después de la nominación al Oscar en "Call Me By Your Name" del año pasado se afianza como un gran actor interpretando a Nick, que según el cae en las metanfetaminas "para huir de la estúpida realidad cotidiana", Mientras que Steve Carrell que se mueve perfectamente entre la comedia y el drama interpreta a su padre entregado en hacer lo que sea necesario para ayudarlo a salir de ese infierno.

El director nos cuenta la unión padre e hijo por medio de flashbacks y sirve como contraste al drama que seguirá. La película resulta dura e incómoda sobre todo para los que hayan vivido alguna situación parecida, pero el director belga sabe hacer unas observaciones muy interesantes sobre este gran problema y llevar la historia a buen puerto.

El guión corre a cargo de Felix Van Groening y Luke Davies, el guionista de "Lion" nominado al Oscar y "life" y que escribió una novela basada en su propia adicción titulada "Candy", ya que pasó varios años enganchado a las drogas superando la su autodestrucción gracias a la ayuda de su padre, la novela se llevó al cine en 2006 y fue interpretada por Heath Ledger. El título Beautiful Boy viene de la famosa canción de John Lennon, ya que el padre del guionista entrevistó a Lennon poco antes de que lo mataran.
Destino Arrakis.com
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7
Pues mira, tampoco es tan mala
Antes de mirar una película, siempre miro Filmaffinity. Si la película tiene menos de un 6,5 de valoravión media, no suelo mirarla. Sin embargo, mis compañeras de piso querían ver a Chalamet (sí, hubo algún que otro suspiro durante la película cuando salía) y decidí mirarla, dispuesto a perder dos horas de mi vida.
Y la película me gustó. No es increíble, pero no aburre, consigue que estés atento durante todo el filme y, aunque es Chalamet quien se ha llevado las nominaciones, me encantó ver a Steve Carell salir de la comedia. El personaje de Carell es para enmarcar: un padre sincero, humano.
No entiendo las críticas que dicen que la película es una "americanada de manual", "un simple panfleto antidrogas", y cosas parecidas. La película me pareció sincera, sin muchos clichés.
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