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Crítica de The Professor and the Madman por Cinemagavia
Una historia de palabras

En pleno siglo XIX el Profesor James Murray (Mel Gibson) finalmente es acreditado por la Universidad de Oxford para comenzar de manera formal la formación del “Diccionario de Oxford de la lengua Inglesa”. El profesor Murray decide que hará que la gente de todo el país participe mandando palabras del uso común. El proceso es difícil, pero inesperadamente comienzan a recibir miles de cartas con palabras. El inesperado colaborador es el Doctor William Minor (Sean Penn) un ex soldado del ejército norteamericano que tiene una peculiaridad: es un paciente en el hospital Psiquiátrico de Broadmoor.

Ah, pero antes…

Antes de hablar de The Professor and the Madman, es interesante comentar algunos puntos con respecto a su producción. Porque de hecho, esta cinta estuvo a punto de no ver la luz jamás. Está basada en un libro publicado en 1998 titulado “El cirujano de Crowthorne” en el que se narra la historia verdadera. Mel Gibson adquirió los derechos, con el proyecto de realizar la cinta después de que el suceso de Corazón Valiente lo colocara en uno de los puntos altos de su carrera. Pero… Todo el propósito comenzó a tener uno de los incontables descalabros que sufriría hasta su conclusión.

Unos entran, otros van saliendo…

A Mel le gustó el proyecto desde el principio, pero al paso del tiempo otros trabajos se atravesaron y este se fue relegando. Directores entraron y salieron, estrellas entraron y salieron y total, nunca se llegaba al set. Gibson siguió ocupándose dirigiendo diversos films como La pasión de Cristo o Apocalypto, o actuando en diversas películas. Y el proyecto flotaba en el éter.

De esta manera, la producción y escritores fluctuaban. Todo acabó cuando Safinia, quien ya había colaborado con Gibson en Apocalypto, finalmente entró a la silla del director. Safinia básicamente había ocupado el área de guión y aquí arma un equipo con John Boorman, Todd Komarnicki, y Simon Winchester para escribir y después toma la dirección.

Se llama a Nathalie Dormer para hacer el papel de Eliza y Sean Penn como el atribulado Dr. Minor, y Mel se queda con el papel coprotagonista.

La cinta se realiza en el 2016 y los problemas no terminan ahí. Tiempo después enfrenta todo un caso en la corte y finalmente sale a la luz hasta este estreno.

No todo lo que parece un muermo…

Aparentemente ir a ver una cinta relacionada con investigaciones lingüísticas sonaría de entrada un muermo. Pero no es así. De hecho, lo que hay detrás de lo que vemos en pantalla es aún más interesante que lo que alcanza a decirnos la película.

Minor en efecto fue un convicto, acusado de asesinato y demencia y realmente contribuyó de manera excepcional a la recopilación de las palabras del diccionario. Penn esta convincente en su papel de psicótico, lleno de amargura y resentimientos, pero a la vez poseedor de una inteligencia privilegiada que le había permitido ser un lector voraz y poseer una mente fotográfica para recordar dónde había visto tal o cual palabra (en libros, novelas, poesía, ensayo) y el significado de las mismas.

Los opuestos se atraen y otros, simplemente llegan a amargar

Entreverado a la trama principal está un ligero avistamiento a la vida familiar del profesor James Murray y a cómo, siempre, hay quienes hacen lo imposible por truncar el camino de otros que consideran competencia. Murray había tomado en sus manos la elaboración del diccionario y esa tarea, pese a todos los contratiempos le llevó, en la vida real, el resto de su existencia.

La extraña relación amistosa entre Murray, un hombre de familia y erudito del lenguaje y Minor con todo y su demencia y sus cargos de asesinato, es un pivote que funciona bien para comercializar la cinta. Aún más cuando se le agrega el ingrediente amoroso de la tortuosa relación entre Minor y Eliza.

Adaptación contra original. La batalla

Evidentemente, el verdadero placer de la novela original es internarse en la selva ignota de las palabras, en la pasión de los que (a la sombra de la razón) se devanaban el seso buscando los significados; por ejemplo de “arte” y el entrecruzamiento entre las diversas maneras de usarlo y dónde y quién lo había utilizado por primera vez. Esa sed de investigar, comparar, replantear y seguirse adentrando en los lugares infinitos del lenguaje y su evolución, no son patentes del todo en la película, es una lástima. Pero al mismo tiempo, haberlos explotado hubiera reducido aún más sus posibilidades de ser exhibida a nivel masivo.

Cómo hemos cambiado

El tema del tratamiento psiquiátrico empleado en el S. XIX también es dado de forma colateral y sin embargo podemos apreciar cómo en la búsqueda de penetrar en la mente humana, ha habido a lo largo de la historia tantos caminos errados o que ya están en desuso, como la frenología y los experimentos mayores, como la lobotomía.

Conclusión

Se puede decir con razón que The Professor and the Madman sufrió muchos descalabros en su crecimiento y formación y que finalmente es una puesta donde se trata el tema de manera muy sencilla, sin entrar en grandes confrontaciones ni discursos retóricos y esto traiciona o “modifica” en un cierto sentido el espíritu original, aunque se entiendan perfectamente las razones de llevarla por el camino simple. Sin embargo, sí tiene el mérito de, a quién le interese y no haya leído la novela original, se acerque y entre de manera más profunda al fascinante y siempre expansivo mundo de las palabras.

Todo esto nos lleva a la pregunta que se ha llegado a repetir innumerables veces: ¿llegará el hombre algún día a tener el conocimiento absoluto de algo? No ha terminado de descifrar su mente y ha creado inteligencias artificiales, viaja ya al confín de la galaxia, y no ha terminado de conocer su planeta.

Escrito por Fabian Quezada Leon
https://cinemagavia.es/professor-and-the-madman-pelicula-critica/
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13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Las palabras y el caos.
Hace poco más 20 años que Mel Gibson había adquirido los derechos de la novela The Surgeon of Crowthorne, de Simon Winchester con la intención de adaptarla a la pantalla grande, el proceso se fue alargando y volviéndose cada vez más complejo, por el que pasaron diferentes nombres que dejaron su impronta en el guion y que finalmente ve la luz en este 2019, dirigida por el también guionista Farhad Safinia (Apocalypto), que debido a asuntos legales aparece con el seudónimo de P.B. Shemran.

Con Gibson como productor y protagonista, narra la historia de la creación del primer diccionario Oxford, contando la historia de cómo el filólogo e investigador James Murray (Mel Gibson), responsable de coordinar tan titánica labor, empieza a trabajar con un equipo de colaboradores.

Pero cuando todo empieza a complicarse ante el lento avance, aparece milagrosamente un peculiar colaborador, W.C. Minor (Sean Penn), un exmilitar quien está recluso tras haber cometido un crimen, quien, apasionado de la literatura, se decide a ayudar volviéndose el principal colaborador, pero debiendo también hacerles frente a sus propios fantasmas.

El caos entre el que se gestó esta producción se vuelve notorio en el relato, en una historia que parte de una premisa atractiva y un reparto poderoso, pero que no encuentra jamás su centro, perdiéndose entre las diferentes subtramas que le conforman.

La historia inicia con el crimen que comete Minor y que se convierte en lo principal de la primera parte del relato, para después ser desplazado por la historia de Murray dando forma a su investigación para realizar el ansiado diccionario, pero atravesando la mitad del relato los personajes que habían acaparado cierto protagonismo son reducidos a cortas secuencias, mientras que lo que debería ser la parte medular, la relación entre Murray y Minor, no consigue nunca volverse el centro de la película.

Narrada de manera por demás desapasionada y sin ningún rasgo que la haga resaltar, ‘Entre la razón y la cordura’ es una película pudo ser mucho mejor, pero que termina perdida y sin rumbo, victima de su caótica gestación.

https://tantocine.com/entre-la-razon-y-la-locura-de-farhad-safinia/
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8 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Que grande es Sean Penn!
Vi sin muchas aspiraciones este film biográfico de James Murray, quien realizo la primera edición del Oxford English Dictionary.

La novela no la leí pero la película creo que la resume bien, los inicios del genio James Murray después asociado a otro genio el doctor y militar retirado William Chester interpretado por un magistral Sean Penn, Chester como se convirtió en buen amigo de Murray y desde el hospital psiquiátrico donde estaba internado contribuyo con su genialidad y sus maravillosos escritos al diccionario. De antemano consulte todos los problemas que tuvo esta película en un inicio la pensaba dirigir Mel Gibson y la termino dirigiendo el guionista de Apocalipto Farhad Safinia quien por problemas legales cambio su nombre en los créditos finales, eso ya le da algo de morbo y publicidad al filme hay que aclarar.

La película tiene sus momentos magistrales sobre todo los diálogos entre Murray y Chester, pero me centre mucho mas en la gran actuación de Sean Penn quien a mi parecer salva la película y anula al resto de actores, quien paso de un momento de lucidez a un deterioro psicótico dando ha entender que las mentes geniales son incomprendidas por el resto de humanos "normales".
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
DOS HOMBRES Y UN DICCIONARIO
Esta película es la historia de la redacción del Diccionario Inglés Oxford, publicado por primera vez en 1884, el cual es considerado como el más completo y erudito de la lengua inglesa (e incluso de todas las lenguas), el cual sigue publicándose hoy en día con las actualizaciones correspondientes.
Estamos también ante la narración de una empresa casi imposible, la de una recopilación de palabras a lo largo y a lo ancho del Reino Unido durante 70 años, considerando a la vez, las diversas acepciones de las palabras a través de los distintos territorios ocupados por el mismo.
Vayamos hacia atrás, a mediados del siglo XIX. El film comienza con la búsqueda de un recopilador, y su elección recae en James A. H. Murray (Mel Gibson), un hombre con escolarización limitada pero de un gran espíritu emprendedor. Iniciado el trabajo, recibe una ayuda inesperada, la del Dr. William Minor (Sean Penn), un militar americano enfermo de esquizofrenia, que vivía internado en el Broadmoor Criminal Lunatic Asylum, un hospicio para enfermos mentales.
Para James Murray es la oportunidad de acceder a un trabajo digno toda vez que cuando aparece el aviso esta desocupado. Pero para William Minor, su colaboración responde a un espíritu totalmente altruista y constituye una ayuda invalorable dado que aporta más de 10.000 palabras al diccionario. De esta manera, con una pareja despareja, el film se transforma en una especie de empresa imposible, una aventura hacia lo desconocido cuya duración, tamaño de la obra, y la capacidad de los recursos para solventarla era desconocida.
La película avanza de una forma despareja, como desarticulada, confiando más en la disparidad de los caracteres y conflictos que describe que en las acciones que llevan a cabo. Su ritmo narrativo se vuelve confuso, cayendo a veces en la maqueta de los personajes. El de Gibson termina siendo un gran héroe. El de Penn un antihéroe, mientras que los profesores de Oxford, quienes paradójicamente encargan y pagan por el por el trabajo, parecieran ser los presuntos villanos de la película. Algo que no tiene mucho sentido pero que tiene que ver con la necesidad de evitar caer en confusiones estructurando el relato en forma clásica.
Para hacer más complicada la cuestión, tanto Murray como Minor eran descendientes de irlandeses, lo cual, el dialogo con los eminentes profesores de Oxford se hacía más difícil. Acá aparece una especie de choque de clases entre dos hombres de pueblo y la aristocracia de la Magna Casa de Estudios.
El film avanza a los tropezones pero avanza, tratando de transformar esta historia en una aventura del conocimiento. Lo logra parcialmente dado las características tan extrema de los personajes presentados y sobretodo la dificultad de transformar en apasionante la simple historia de una recopilación de palabras.
Pero a pesar de dichos altibajos (y de algunos problemas de producción que se comentan en la post data) el film sale a flote, tal vez porque Gibson y sobre todo Penn, sacan lo mejor de sí mismos, contagian su entusiasmo por la empresa, y ponen sus mejores atributos actorales al servicio de lo que se está narrando, componiendo dos personajes inolvidables que seguramente a fin de año Hollywood tendrá en cuenta para su temporada de premios. El film termina siendo un canto a la perseverancia que se impone a la dificultad, y una exaltación a la fuerza de voluntad y el altruismo.

PD. Esta película es el resultado de una filmación tan complicada como el de la misma historia que finalmente termina contando. Según se sabe, el productor y director iraní Farhad Safinia, también productor de Apocalypto (2006), la película anterior de Gibson sobre la decadencia y caída del imperio Maya en México, es quien comienza el rodaje. Al poco tiempo, desinteligencias determinan su alejamiento. Se comenta que Gibson se hace cargo de la dirección del film, pero disconforme con los resultados obtenidos, deja el corte final en los productores de la misma, Nicholas Cartier y Gastón Pavlovich, destinando a Entre la Razón y la Locura, a tener posiblemente un destino de film maldito.
El nombre del director PB Sherman que aparece en los títulos es también un alias, tal como el famoso Alan Smithe, el director desconocido.
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6
Una extraña amistad
Basado en la novela de Simon Winchester, y con guión de John Boorman, Todd Komarnicki y Farhad Safiniaes cuenta un extraordinario relato de locura, genio y obsesión sobre dos hombres notables que hicieron historia reuniendo las palabras y su significado en el Oxford English Dictionary.

Mel Gibson y su productora Icon compraron los derechos de la novela y con un presupuesto de 25 millones la producción arrancó, uniéndose Voltage pictures en 2016, el film se rodaria en el Trinity College de Irlanda y las escenas finales en Oxford (Inglaterra), pero la película superó el presupuesto y acabó en los tribunales. Gibson y el director Safinia (guionista de Apocalypto) querían a toda costa rodar en la universidad de Oxford a lo que Voltage pictures se negó en rotundo, lo que originó que la compañía Icon abandonara el proyecto finalizando la película con un nuevo director y un nuevo guionista. No hubo promoción del film y se estrenó directamente en plataformas.

El profesor James Murray (Mel Gibson) asumió el desafío de crear el diccionario más completo jamás compilado, pero sabía que a él y su equipo les llevaría más de un siglo recopilar todas las definiciones conocidas. Por lo que pidió ayuda a todo el mundo. Continuamente llegaban cartas con miles de palabras, fue entonces cuando descubrió que un hombre, el Dr. WC Minor (Sean Penn), había enviado más de diez mil palabras, su sorpresa fue que era un veterano de la Guerra Civil estadounidense y un asesino convicto recluido en un hospital psiquiátrico.

A pesar de todos los problemas que tuvo el film y puede ser que el montaje no sea demasiado acertado, la película me gusto bastante por esta colaboración tan inverosímil de dos personas tan diferentes y fascinantes a la vez,  además de ver juntos por primera vez a dos grandes del cine que son Mel Gibson y Sean Penn.

Como ocurría en la película de Ron Howard "Una mente maravillosa" la película aborda igualmente el misterio de la esquizofrenia paranoide y cómo sus delirios pueden engañar y atormentar a los que sufren. Todo un ejemplo de una amistad problemática de dos genios que tenían algo importante que aportar a este mundo.
Deestino Arrakis.com
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10
Basada en una historia real
"Entre La Razón y La Locura" está basada en una historia real sobre James Murray y es excelente.
Las actuaciones de Mel Gibson y Sean Penn de las mejores.
Es una película bastante larga pero no aburre según mi opinión.
Atrapa y por momentos entretiene para pasar el rato.
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9
Fascinados por las palabras.
Sobre la locura y la genialidad, pero juntas.
No todo loco es un genio ni todo genio es un loco, pero aveces coinciden en una misma mente. ¿Será necesario citar como ejemplos a Van Gogh, a Diógenes , a Boby Fisher...etc?.
El profesor Muray, académico de rango, lucha, con raciocinio de científico, por llegar a reunir el conjuntos de todos los vocablos y expresiones en lengua inglesa, nada menos que en todo el mundo. Tarea titánica, o de locos, diríamos, para hacer un guiño a este film. Pero acomete igual la empresa seducido por la belleza de las palabras.
Un cirujano virtuoso lucha consigo mismo en un Hospital psiquiátrico, para encontrar al fin calma en el bálsamo de las palabras.
De más está decir que esto el lo que unirá indisolublemente a estos dos extremos de transitar por la vida.
Reflexión sobre la amistad sólida, sobre los límites de la razón y la sinrazón, y, sobre todo, sobre ese fruto que por suerte nunca termina de recogerse: el sabor, exquisito, de las palabras.
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