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7
Senclla, entretenida. Lo que se le pide a una serie así.
En estos tiempos de sangrientos tronos en juego, metanfetamínicos alopécicos y agentes triples, los amantes de la sci-fi vagamos por el desierto televisivo. Cada vez hay menos series de esta temática y la pocas que hay viven con la espada de Damocles de las audiencias amenazando su existencia.

Y en ese páramo sobreviven series como Dark Matter o Killjoys. Los últimos bastiones del entretenimiento futurista que nos llegan, ironías de la vida, desde Canadá.

Killjoy no es La Serie con mayúsculas. Argumentos sencillos, medios limitados, actores desconocidos. Nadie va a escribir una tesis doctoral sobre su influencia en la cultura actual y si no eres aficionado al tema probablemente ni siquiera habrás oído hablar de ella.

Pero es entretenida, actualiza muchas claves de la space-opera y respeta la inteligencia del espectador. Propone dosis de cuarenta minutos de entretenimiento sin más pretensiones y, en mi modesta opinión, lo logra.

Ojalá hubiese más series (y más películas) como Killjoys. Los aficionados a la sci-fi no tendríamos que pasar tanta hambre y tanta vergüenza ajena...
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11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Aficionados a Jean-Luc Godard
Las nuevas y baratas series de ciencia-ficción muestran en su origen el sorprendente conocimiento cinéfilo más profundo de sus creadores, que no beben de las clásicas series de sci-fi, sino que adoran al niño malo de la Nouvelle Vague, Godard y posiblemente no le hacen ascos al movimiento Dogma del otro fenómeno del cine, Von Trier. No olvidemos que el artista francés ya fue producido por la Cannon, entre los filmes de Norris y Bronson, en el mismo catálogo que Lifeforce.

¿Y porque digo esto? Viendo Killjoys o Dark Matter descubrimos que las ciudades de otros planetas son exactamente iguales que las de la Tierra, rodando tambien en hangares y naves industriales, circulando en bicis o en motos de toda la vida, que visten como en la actualidad, y que las naves espaciales no se ruedan en decorados, sino en almacenes abandonados, pasillos de hospital o de hotel e incluso barcos en Dark Matter, con sus camarotes y sus llaves de paso redondas, con los mismos tornillos, mamparas, extintores, agarradores y manillas, todo ello retrotrayéndonos a aquel film de ciencia ficción que rodó Godard bajo el título de " Lemmy contra Alphaville" o "Alphaville" para los puristas, en blanco y negro, donde una voz en off nos contaba que el viaje en coche que hacia el protagonista de una ciudad a otra, vestido son sombrero y gabardina, era realmente un viaje interestelar de un planeta a otro, y que el hotel donde se alojaba no era sino una instalación extraterrestre, en las colonias humanas allende el sistema solar.

Valga esta ironía para mostrar la excesiva carencia y penuria económica de este tipo de series, alejadas tanto de los conceptos y medios de las series de Star Trek y Stargate, cuyo resultado es un producto raro, que a veces parece un episodio del equipo A y en otras una teleserie alemana de catástrofes. Si zapeando en TV llegas a esta serie una vez iniciado el episodio, es realmente difícil identificar a la misma como una serie de ciencia-ficción espacial y sí de cualquier cosa, desde una post-apocalíptica, tan en boga hoy en día, como una policíaca del montón. ¿ciencia ficción o cutre ficción?
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9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Original y entretenida, lástima el reducido presupuesto
Y es que ésta serie, con una mayor presupuesto habría llegado lejos. La idea es bastante novedosa. En un mundo futuro, la autoridad la representan las compañías comerciales y la justicia no existe, los Killjoys son los que la ejecutan. Mitad policías, mitad cazarrecompensas. Así la serie se centra en una pareja de hermanos y una mujer como un grupo de estos Killjoys.
La serie se ve fácil y cómoda, con un sentido ligero del humor que la hace llevadera, y bastante acción.
No pasará a la historia, pero cumple su función de entretenimiento mejor que las últimas series de ciencia ficción estrenadas. Personalmente es la primera serie del género que apruebo en los dos últimos años.
El pero es que vistos los primeros capítulos se echa en falta una trama central.
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Canadá, Canadá.
No se qué haríamos los amantes de la Ciencia Ficción sin este país. A pesar de lo modesto de sus presupuestos sus producciones nos regalan regularmente buenos periodos de entretenimiento. Es una pena que a veces recurran a Estados Unidos como socio, ya que se suele traducir en una importante bajón de calidad. Porque Canadá o lo hace bien o muy mal, pero al menos se les ve apasionados por el género.

Killjoys es ese tipo de serie sin pretensiones, que nos da lo que esperamos de ellas e incluso más. Nos salva del desolado erial que sufrimos los amantes del género durante largos periodos de tiempo. Mejor que Stargate, al menos en cuanto a guión, supondrá una buena dosis de entretenimiento que nos hará más llevadero los constantes fiascos de Hollywood en la Ciencia Ficción. Recomendada para los auténticos amantes de la ciencia ficción que sufrieron con la aparición de la decepcionante Defiance.

Sí, le he dado un 7 porque a estas alturas y comparado con lo que hay se lo merece.
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Primera temporada. En una época con cazarecompensas espaciales
Syfy presentó una nueva serie espacial -casi a la par que ‘Dark Matters’- una serie que, a pesar de sus desemejanzas con ésta no dista de la esencia universal que se palpa en ambas, como parte de su cupo veraniego. Acostumbrados al estilo de la cadena americana ésta original no defrauda en cuanto a ciencia ficción se trata. ‘Killjoys’ crea sus cimientos a partir de su idea que roza con el límite de una cutrez entrañable.

‘Killjoys’, una mezcla entre acción espacial y comedia, sigue los pasos de un grupo de tres amigos que, aunque tienen sus diferencias y secretos, unen fuerzas para conseguir sus ansiadas recompensas. Tres protagonistas que se centran en los tópicos que actualmente están de moda, aunque no por ello son menos malos: la líder independiente que aprendió de la vida a través de unas duras lecciones durante su infancia, el joven “friki” que se desvive por ayudar a su compañera, y el “guaperas” atormentado por un pasado. No obstante, a pesar de los matices comunes en muchas series, ‘Killjoys’ los utiliza bien para mantener enganchado al espectador, sobretodo con toda la trama que envuelve a Dutch (Hannah John-Kamen).

Otro de los puntos a favor de ‘Killjoys’ son la fuerza que tienen los secundarios, como el dueño del bar al que siempre recurren nuestros protagonistas, Pree Dezz (Thom Allison), el monje de una religión que ampara a los más pobres de las generaciones Alvis akari (Morgan Kelly), la doctora Illenore Pawter (Sarah Power) y el secundario con más fuerza de todos, el mentor de Dutch, Khlyen (Rob Stewart), que poco a poco pasa de ser un individuo en segundo plano a un fiero principal. Todos, a su manera, influyen de una manera que nuestros protagonistas ni se imaginan. Y por último, y no menos importante, la curiosa canción del principio que da paso al episodio “Westerley Theme“, una sintonía perfecta para la producción de Syfy.

Para leer más: ProyectoFreak
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
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