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9
Entretenidísima!!!
Leyendo las críticas hasta este momento deduzco que debo ser más simple que una ameba; ser unicelular que con una sola célula, tiene para nacer, crecer y multiplicarse. Por eso he votado a Pumpkin, porque opino igual y también le doy un 9 porque me da la gana. Aunque seguro que Pumpkin tiene más células que yo.

La película es una maravilla. Te tiras más de 2 horas sentado y no cambias de postura (indicativo inequívoco de que la cosa va bien). Más aún, mi marido no salió al WC durante la emisión (indicativo más que inequívoco del éxito de la película, pues normalmente, o va o se duerme).

- Una película que entretiene de principio a fin. No decae en ningún momento.
- La música es una pasada.
- La interpretación de TODOS es magistral.
- El vestuario y la ambientación, ambos, muy conseguidos.
- La fotografía es preciosa.
- Te ríes.
- Como en mis épocas, los malos son muy malos y los buenos muy buenos.
- Te emociona (yo no lloré y tengo motivos, así que no es sensiblera).
- Llena de ocurrencias y pequeños mensajes.
- El tema del racismo está muy bien llevado sin llegar a dramatismos.
- Disfrutas hasta decir basta.
- Y cuando llegan los títulos de crédito no te quieres ir para aprovechar hasta el último minuto y poder oír la música final.

¿No voy a ponerle un 9?. Divinamente.
Hala! Ahí queda eso. Y ahora me voy con mi única célula a otra parte.

!MARAVILLOSA!!!!
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188 de 232 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Tartas al estilo Mississippi
Rescaten los moldes, el bote de harina y el azúcar del fondo del armario. Pongan sobre la mesa El color púrpura, agítenlo con un poco de Mujeres desesperadas y añadan una pizca de drama de Oscar. Viertan el contenido de la batidora en un vaso y les saldrá Criadas y señoras. Desde ya, un placer culpable que logró escalar hasta lo más alto del ranking estadounidense y que no sería raro ver entre las predilecciones femeninas de esta temporada otoño-invierno. Para empezar: todas las mujeres de Criadas y señoras son muy arquetípicas, muy tiquismiquis, muy resabidas, muy relamidas, muy 're-'. Pero viene a suceder como con Tomates verdes fritos y Julie & Julia, y no abandonamos la cocina: la historia está bien contada, tiene ritmo, lo que los sureños llamarían swing. Y la cocina es precisamente el lugar donde se gesta este relato de racismo, desigualdades y secretos caseros.

¿Qué sucedería si la criada afroamericana de la señora Drapper fuera la protagonista de Mad Men? ¿Y si la misma Viola Davis hubiera copado más frases de guión en La duda o Lejos del cielo? ¿Cómo sería una Diario de una niñera en los años del Ku Klux Klan? Apunten la receta:

Ingrediente 1: La película tiene un reparto excelente. Todos los personajes (amas de casa jóvenes, parejas, vecinas, madres) tienen su momento de lucimiento.

Ingrediente 2: Lo retro está de moda. Trajes que parecen estampados de cortina, pelos que atentan contra la ley de la gravedad, ademanes muy exagerados. Las protagonistas quedan para hablar, comentan frivolidades. Algo que nos lleva al...

Ingrediente 3: Sí, es una película descaradamente kitch que muchos deberán ver con el pañuelo en la mano. Sí, muestra de forma un tanto discutible lo mal que lo pasaron los negros bajo la tiranía de los blancos. Sí, hay diálogos que parecen sacados de una película de Oscar de finales de los 70 - inicios de los 80. No es un estudio serio o fiel a los hechos que narra. Es más, la verdadera historia de opresión y racismo le importa bastante poco. Siempre resulta discutible la actitud pánfila de las protagonistas. No es una película incisiva, sino complaciente, con sonrisas y lágrimas de manual. Pero...

Ingrediente 4: Criadas y señoras tiene personalidad. Dura casi dos horas y media y nunca se desploma. Obviamente, no es la típica comedia de sábado por la tarde. Sabe combinar las personalidades de sus personajes y dispone la historia en el orden correcto. Si uno acepta las reglas del juego y sabe el diseño del menú, es difícil no admitir que Criadas y señoras cumple con creces su objetivo. Es fresca y agradable, o por lo menos más interesante que el resto de comedias estrenadas este año. Para chuparse los dedos.

Y recuerda: Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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112 de 119 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Traigan sus abrigos viejos.
Le doy un nueve, porque me de la gana, porque me ha hecho reír, llorar y estar dos horas y media (o lo que dure) pendiente de lo que me querían contar. La tacharan de tópica, sensiblera y carne de estatua, pero es sin duda una película humana y quizá por eso le otorguen esas características, es fácil hacer llorar, pero no lloramos porque traten mal a una criada, si no porque ocupamos sus lugares, hoy en día quien no es el trabajador (con suerte) de algún jefe "cabrón" y tiene que aguantar sus malos humos e idas de ollas, en esta época la mayoría somos criadas/os y por eso es sensible y humana porque somos capaces de sentir aunque solo sea un poco, ese desprecio que había hacia los negros, como ahora puedo haberlo, hacia los gordos, calvos o lo que sea, al fin al cabo lo que importa es ese desprecio, ese poco tacto que tienen en la película las señoras que te entran ganas de levantarte y pegarle una "ostia" torta o similar. Si van a perderse una película como esta porque es demasiado típica, lo siento por ustedes.

Por cierto las actrices genial, aunque yo tengo una especial admiración por Emma Stone.
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72 de 83 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Clara candidata al oscar
Cuando sales del cine después de ver "Criadas y señoras" tienes la sensación de haber visto una gran película, una película que sorprende desde el primer momento.
Una película con risa, emoción, momentos realmente dramáticos, pero sobre todo personajes realmente bien construidos y que llegas a sentir lo que ellos sienten.
Mas de una persona soltamos alguna lagrimita en el cine.
Ojo a la interpretación de Octavía Spencer (Minny), puede que esté entre las posibles mejores actrices de reparto para el Oscar. Una película que se ha convertido en un blockbuster en EE. UU sin pretenderlo.
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55 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Cuando a pesar del miedo decides no conformarte
Hacía mucho tiempo que no veía una película sin necesidad de mirar el reloj cada pocos minutos, lo que es mucho decir, teniendo en cuenta que esta en concreto dura algo más de dos horas. Porque es lo que tienen las buenas historias bien contadas: captan nuestra atención, la mantienen de principio a fin y no queremos que terminen. Cuenta algo en todo momento de un modo que te hace meterte en la historia, por lo que no es para nada aburrida, como esos dramones que justifican el aburrimiento de su argumento en la autenticidad de la historia que cuentan.

Es una historia de mujeres (no exclusivamente 'para' mujeres), con una fuerza y un valor admirables, que hace que durante media película tengas una sonrisa en la cara y durante la otra media un nudo en la garganta por lo que pueda pasarles a las protagonistas.

Si a todo esto le añades una interpretación increíble tanto por parte de los protagonistas como de los secundarios (se quiere mucho a unos y se odia a otros), forma una combinación perfecta, que recomiendo que no os perdais.
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47 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
La conspiración del W.C.
No tengo nada en contra de los dramas, las tragedias e incluso si me apuran, los melodramas; pero sí contra los dramones de lágrima fácil. Ya hay buenas, mejores historias con el tema de la segregación racial en EE UU de fondo y lo canutas que las pasó la población de raza negra (no, no voy a poner “de color”, porque como dice un amigo mío: “¿De qué color? ¿Azul? ¡Yo soy negro y a mucha honra!”) antes de equiparar sus derechos a los del resto de la población blanca: “Adivina quién viene esta noche”, “Matar a un ruiseñor”, “En el calor de la noche”, “Haz lo que debas”…

En cambio “Criadas y señoras” me ha resultado tan artificiosa, tan impostada, tan calculadamente sentimentaloide… Todos los personajes negros son dignos, estoicos y sufridos. Menos uno cabrón que pega a su mujer y al que ¡oh, casualidad! nunca vemos. Todas las blancas son unas zorras intrigantes que entre tartas de manzana y partidas de bridge traman las desgracias y puteos varios de sus lacayos; y es que no quieren posar sus sacrosantas nalgas en el mismo váter que usan sus sirvientas, no vaya ser que la melanina se les pegue al culo y les quede el ídem como una diana.

Bueno, todas no. Hay dos que comparten alegremente sus mesas y sus letrinas, e incluso una de ellas reivindica con la boca pequeña a los pobres negritos, necesitados de la mano blanca para que les saque las castañas del fuego y se rebelen, silenciosa y anónimamente, contra las amas impías de los suburbios y sus quiméricas permanentes. Sólo existe el blanco, el negro y la ausencia de gris.

Y la apruebo, sí, porque creo que hay que juzgarlo todo y a pesar del pobre material de base, aquí hay una dirección más que correcta y sobre todo unas interpretaciones de altura, de mucha altura, por parte de la mayoría de su estupendo elenco; mención honorífica para Jessica Chastain, que cada vez estoy más enamorado de la labor y la lindura curvilínea de esta bermeja beldad.

En fin, que está muy bien recordar las injusticias del pasado, para que nunca olvidemos, para que nunca se repitan. Pero señoras, no sé si se han dado cuenta de que estamos ya en el 2012, en plena crisis, y lo voy a decir si me lo permiten bien alto, claro y en spoiler, por si alguien no se ha enterado:
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45 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¡Mon Dieu, como está el servicio!
La película narra, a través de palabras y miradas, las humillaciones que a diario se ven obligadas a soportar las sirvientas de color que trabajan para las grandes familias blancas del sur de EE.UU. Sin recurrir a la lágrima fácil, y no exenta de fina ironía, va desgranando el día a día de estas mujeres que bordean a diario la línea entre la sumisión absoluta y el orgullo inquebrantable.

Con el prendimiento de la llama que extendió la batalla por los derechos civiles de los negros en los años 60, como telón de fondo, cuenta, de manera divertida y muy emotiva, los mecanismos de defensa y lucha utilizados por estas mujeres que no pueden abandonar sus empleos pero que tampoco abandonan jamás su dignidad.

Viola Davis y Octavia Spencer representan de manera magistral las dos caras de una misma moneda: Son la imagen de la resistencia. Una desde sus silencios acusadores que no dejan indiferentes a nadie y la otra con su incontinencia verbal que le supone numerosos golpes que no la derrotan sino que la reafirman en su actitud beligerante.

¡Fantástica Jessica Chastain!. Tras su impresionante papel de mujer etérea, casi un ángel, en “El árbol de la vida” aquí se metamorfosea en una mujer terrenal y sensual que, con su inadaptación, remueve los cimientos de la comedida sociedad local, tan uniforme, llenándola de un aire fresco preludio de los cambios que se anuncian.

Esta película te hace recordar el respeto debido a cualquier tipo de trabajo y, sobre todo, a las personas que los realizan. ¡Me ha gustado mucho!
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30 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Pobre, chica, la que tiene que serviiiiiir; pobres amas, las que tiene que sufriiir.
Drama suave y bonachón sobre la rutina y la vida de un puñado de sirvientas afroamericanas de los años 60, sobre sus "señoras" y familas, y sobre como las primeras escriben (con la ayuda de una de las "señoras blancas") un libro de pequeñas historias en el que relatan sus vivencias, pesares y denuncias con la esperanza de que su degradante situación evolucione.

"The Help", sin ser ninguna obra maestra que llegue a golpear en el corazón con una fuerza sobrecogedora (se trata de un film de pequeñas y escuetas historias en las que nunca se llega a profundizar con potencia, y que tan solo acarician levemente la fibra sensible. Lejos de ofrecer un suculento dulce, "The Help" nos regala mas bien una bolsa de "M&Ms"), es una película bonita que deja una sensación ufana y satisfactoria durante y tras su visionado. El film no hace alardes en su sencilla pero correcta realización, tampoco destaca por su ambientación (adecuada pero en ningún momento estremecedoramente radiante), ni por su escueta y sobria banda sonora.

Taylor dirige el corazón y poder del film a unas interpretaciones corales espléndidas que plasman con perfección unos personajes aceptablemente construídos en el guión, que insinúan con sutileza cierta hondura personal en una trama que a lo largo de su evolución deja detalles y giros que evidencian con gusto esa hondura. Tan bien están las actrices que incluso los personajes más tópicos (pijas superficiales, racistas y estúpidas; pijas más amables y "progres", etc.) se hacen de lo más carismáticos (excelente Chastain como alocada y dichosa oxigenada, inconmensurable Howard como la remilgada malvada, sorprendente Stone como joven rompedora...), e incluso los personajes con menos minutos pueden llegar a entusiasmar (atención a Janney y a su personaje que guarda alguna sorpresita inesperada en su personalidad). Destacan con nombre propio Viola Davis que aporta un drama soterrado y oculto en su personaje, y sobre todo reluce Octavia Spencer en el mejor personaje (con los momentos más agudos) del metraje que desprende ternura, comicidad y sarcasmo en ingentes cantidades.

En fin. Es una cinta que trata las reconciliaciones y los conflictos raciales y clasistas de aquella época con delicadeza, idealismo, sonrisas... y algo de ingenuidad; un metraje conducido de forma apetecible en todo momento gracias a las presencias actorales (no sería de extrañar que al menos un par de las actrices sean nominadas a los oscar) y protagonizado por detalles, miradas de odio o comprensión, desaires, sinceros abrazos de amistad o hipócritas abracitos superficiales. En "The Help" no faltan los momentos amables (con situaciones que disfrazan el drama con diversión), situaciones de chocante tensión, de risueña amistad, de genial burla y pitorreo, o imágenes de ternura maternal. Será una película sobresaliente para esas señoras mayores de collares de perlas y blusas estampadas... y una grata sorpresa para el espectador medio... (sigue en spoilers)
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24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
"Cotton Candy" sobre el racismo sureño
"The Help" es exactamente lo que se espera: una "feel-good movie" que trata sobre el racismo sureño y que cumple con la novela de origen. La película cumple con las expectativas y, sin embargo, no termina de entrar en materia o de dejar de ser dulce como "cotton candy" (algodón de azúcar). Demasiado suave, demasiado dulce, demasiado rosa.
Recordemos el argumento:
Nos encontramos en la ciudad de Jackson (Mississipi) en torno a 1964. El racismo sigue vivo mientras se viven los compases previos al advenimiento de Martin Luther King. Una chica con la ambición de ser escritora (Emma Stone) conmovida por el recuerdo de la "nanny" que la crió, proyecta un libro sobre los testimonios de las criadas, todas ellas afroamericanas, que viven en la ciudad. El apoyo de dos de ellas le permitirá dar a conocer su lado de la historia.
Con tal argumento, Taylor podría haber hecho algo realmente valioso, pero decide quedarse en la superficie. Viola Davis, como siempre está extraordinaria, apunta al horizonte dramático hacia el que hubiera podido apuntar el resto del film, pero nada sucede. Se nos habla del racismo, de la violencia doméstica, pero como algo que no llega a mostrarse como algo conflictivo.
Nos hallamos, de todos modos, ante una película emotiva que nos acercará al drama de aquellos que vivieron toda su vida criando a los hijos de otros y que ni siquiera tenían derecho a usar sus cuartos de baño.
Pd: Cuidado con las tartas de reconciliación a partir de ahora.
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34 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Cuando el algodón si engaña (o al menos lo pretende)
Si algo queda meridianamente claro es que esta es una película que, en el mercado americano, encantará por igual a público y crítica. Tiene todo lo que se espera de una producción pensada y ejecutada para conseguir premios: Una historia emotiva, toques de humor, pinceladas de dramatismo, buenas interpretaciones y personajes fácilmente asumibles e identificables para crear una corriente de empatía inmediata. Una narración clásica, sin sobresaltos formales ni giros argumentales inesperados.

Se trata de mostrar el pasado reciente de una América donde existían una serie de injusticias que había que solucionar. Pero no nos engañemos, esto no es Europa ni estamos ante cine social a lo Ken Loach. Más bien es un ejercicio de criticismo soft, o mejor dicho, Criadas y Señoras es una enorme impostura, un disfraz de denuncia bajo el que se esconde una dosis masiva de conservadurismo y, lo que es peor, de falsificación de los hechos.

No es que lo que se nos cuente no sea verdad, que lo es; el problema está en el cómo no en el qué. La táctica es sencilla: se coge un problema, el racismo, lo localizas en un pequeño pueblo, de un solo estado y dentro de un ámbito más reducido todavía, el de los blancos bienestantes y con ello conviertes un drama nacional en pequeños conflictos de pueblerinos. Para mayor inri el motor del cambio viene de la mano de la típica blanca liberal con lo que obviamos a gente como, por ejemplo, Rosa Parks y de paso decimos que los negros no pueden luchar por si mismos sino que dependen de la bondad del “amo” blanco. Todo ello acompañado con constantes subrayados musicales y una sobreescritura de los personajes que lleva a un metraje sobrecargado y excesivo para lo que el argumento requiere.

En definitiva Criadas y señoras viene a ser al racismo lo que Forrest Gump al sueño americano. Una visión maniquea, buenista y profundamente rancia y conservadora sobre la historia americana reciente. Una película, eso sí, formalmente correcta (aunque hay flashbacks sentimentaloides verdaderamente vergonzantes) y con un elenco femenino cuyas interpretaciones salvan la función del naufragio dotando de credibilidad y emoción a unos personajes excesivamente inclinados hacia el cliché.

Lo dicho, encantará a un público poco exigente y amante de la reconciliación con el género humano vía lavado de conciencia express. Eso sí si buscan profundidad no la busquen en esta película puede que lo que encuentren en el fondo genere el efecto contrario al buscado: la nausea más profunda.
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23 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Malcriadas que se creen señoras
Años 60, Mississippi, Estados Unidos. Época en la que el racismo impera en las calles y, con mayor virulencia y humillación, en este Estado. Como ya sabemos, la raza blanca encabezaba la jerarquía en la sociedad y sometían a los "negros" a continua vejaciones, humillaciones y desprestigios.
Las negras atienden casas ajenas, cuidan (o mejor dicho: educan) hijos ajenos y no hay menester del que se libren ; las blancas son un mero mueble, pura fachada, falsedad y mezquindad.
En este contexto aparece Skeeter, una periodista idealista, empecinada en abrirse puertas en su oficio. Ante lo que considera injusticias y desvaloración desmedida hacia la raza negra, se propone crear un libro recopilatorio con las diferentes experiencias de varias de estas criadas. Como podemos suponer: levantará ampollas...

A pesar de la dureza del argumento, no nos encontramos ante una exposición excesivamente explícita y cruda del asunto, quizás por la intención de realizar una película que pueda llegar a todo tipo de público. Y, exceptuando un par de momentos, la película es fácil de digerir, es más, resulta muy simpática. Es una de las "pegas" que le encuentro, hubiera sido interesante profundizar en el tema del racismo más allá del circulo familiar. Pero es una opinión mía.
El elenco femenino resalta por su calidad y la representación que hacen es excelente, cada una en su papel, desde Emma Stone hasta la encantadora (y descubrimiento para mí) Octavia Spencer, sin olvidarnos de la mala malísima: Bryce Dallas Howard. Resaltar lo bien conseguido que está ese pedante aire de superioridad que desprenden cada una de las "señoras".
He leído en muchas opiniones que se crítica ciertas escenas por lacrimógenas, sensibleras y efectistas. Pero no lo considero como tal, no pienso que la película tenga como objetivo el "hacer llorar" y me alegro de ello puesto que uno de los miedos que tenía era que el film pecara de sensiblero, era fácil que ocurriera en temas como este. El mérito de esta película es que emociona sin buscarlo de forma descarada.
Por último resaltar que, a pesar de tener un metraje bastante extenso, tiene un ritmo perfecto que no aburre en ningún momento durante las 137 minutos que dura.

Disfrútenla, un saludo.
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17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Antiracismo edulcorado
Una historia personal, que te hace emocionar alrededor de un grupo coral de mujeres del sur de los EEUU envueltas en un proyecto interracial que las une a pesar de no resolver en ningún momento los problemas de fondo es el argumento de una obra que no nos decepcionará si buscamos pasar una tarde de domingo. El ritmo y el guión te absorben y no te sueltan hasta el final haciéndote partícipe de una trama de buenos y malos sin más pretensión que el entretenimiento. Si además añadimos un trabajo de interpretación de lo más cuidadoso -destacando el papel de Jessica Chastain- y con una ambientación y vestuario muy trabajados no es casual el éxito de recaudación y de público que ha tenido al otro lado del atlántico señalándola claramente como una firme candidata en la cursa de los Oscars.
Es una cinta que no engaña ni tiene más pretensiones que convertirse en un éxito, muy elaborado, luminoso, optimista tal como mandan las tendencias y a punto para intentar destacar en la ceremonia de las estatuillas doradas.
Así pues, estamos ante un "producto" en la línea de los cánones no escritos que trata un tema profundamente conflictivo con una estética "naiff" y evitando el conflicto que no vaya más allá de la palabrería y el rifirrafe de pandilla "high school" para garantizar un buen rato de "palomitas".
Y recuerda: "tú eres buena, eres lista y eres importante".
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20 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Té con galletas
Hay historias que no admiten el uso del eufemismo; The Help es una de ellas. Para cualquiera que conozca un poco las condiciones de vida de la población negra del sur de los Estados Unidos a inicios de los 60 resultará chocante asimilar como “suficientes” los hechos que aquí se narran. El uso de la fotografía, con sus colores pastel y brillantes, parecen “apoyar” un “cuento” de Andersen dirigido a un público infantil, aún cuando algunos de los contenidos puedan “reflejar” cierto trasfondo de crueldad del mundo de los “adultos”. Este es el problema del enfoque de la historia. Parece estar dirigida como un acto “benéfico” que procurase no herir sensibilidades. De la misma forma, que se pretende ridiculizar a esa “clase” blanca femenina con sus fiestas “benéficas” para recaudar fondos, la película bascula constantemente en busca de un equilibrio para resultar “políticamente” correcta. Por eso, las anécdotas que salpican la historia parecen quedarse tan sólo en la “superficie” de los trágicos y desgarradores padecimientos de un núcleo importante de la población del Estado de Mississippi de finales del siglo XX. No hay fuerza crítica ni en las imágenes ni en las palabras del guionista y director, Tate Taylor. Y eso es un asunto mayor cuando se pretende “comunicar” o “reflejar” el daño que los prejuicios racistas y clasistas pueden causar en un grupo amplio de seres humanos. Pese a lo dicho, y para quien desee pasar un rato entretenido, esta historia será lo suficientemente atractiva para tomarse un té con galletas sin ver que sus jugos gástricos resulten alterados.
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16 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
UNA PELÍCULA TAMBIÉN PARA HOMBRES
No dejan de sorprenderme críticos y aficionados al cine en general, cuando leo sus opiniones de algunas películas que he visto. A través de las afirmaciones menos positivas sobre la película que me he encontrado iré construyendo mi crítica:
- Es una película para mujeres. Pues yo o me estoy ablandando demasiado o tengo que hacérmelo mirar. Pienso que en los tiempos que estamos, seguir abusando de estos prejuicios y arquetipos absurdos, es casi escandaloso. Si por ser la mayor parte del reparto mujeres o ser una película tierna o emocionante, es una película “para mujeres”, o si por ser un hombre me tienen que gustar las películas de tiros estamos apañados.
Utilizando un razonamiento similar podríamos decir que esta película es para “negros” ¿no?. En fin, mejor no seguir con esto…
- Es demasiado dulce, suave o rosa, no entra en materia y no es incisiva. Una misma historia, acontecimiento o momento histórico se puede enfocar y contar desde distintos puntos de vista e incidiendo en diferentes aspectos. Así es y será el cine, como la literatura o cualquier arte.
Es cierto que el argumento esquiva el tratamiento más duro, y cruel del problema (el racismo en el sur de los Estados Unidos), y lo enfoca desde la perspectiva de quien es víctima del problema pero relativizando el sufrimiento del espectador y consiguiendo en conjunto una imagen de película más light. Para mí es una manera igual de apta que otra de contar una historia.
Si quieren latigazos, violencia y sufrimiento a raudales, vean otra película.
- Es lacrimógena, efectista, y sensiblera. Hay opiniones para todos los gustos, pues si por una parte unos consideran que pasa de puntillas por un tema excesivamente crudo, otros la tachan de lacrimógena. Precisamente por esquivar la excesiva crudeza, la película no creo que persiga arrancarnos la lágrima fácil, cosa que personalmente agradezco.

Como mis conocimientos me impiden de momento analizar exhaustivamente aspectos como el montaje, la dirección, realización etc…, me guío por conceptos básicos como: si la historia está bien contada, tiene ritmo, si no se hace larga, si los actores transmiten, si te hace pasar un buen rato…
- En el punto en donde parece que todos nos ponemos de acuerdo es en el de calificar de extraordinarias las interpretaciones del conjunto de las actrices que aparecen. Todas están fantásticas, desde la odiosa (Bryce Dallas Howard), hasta la protagonista (Emma Stone, actriz que cada vez me gusta más), pasando por la ingenua (Jessica Chastain), y acabando por las criadas Viola Davis (lo borda) y Octavia Spencer (merecidísimo su Oscar).
En definitiva, si una película que pasa de las dos horas, consigue tenerme metido de lleno en ella y desear que no acabe, además de hacerme reír, sufrir, emocionarme…¿aunque sea un hombre, por qué no le voy a dar un diez?.
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11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Blanco o negro
La combinación de sonrisas y lágrimas con una música que estimule ambas reacciones siempre ha sido de lo más efectiva. Hay situaciones, forzadas o no, que son infalibles a la hora de estimular la sensibilidad del espectador. Y lo que hace The help (vilmente traducida aquí como Criadas y señoras) es llevarlas al extremo, de carcajadas a llantos, sin demasiados rodeos.

Que acudan a verla emocionados aquellos que se dejan llevar sin complejos por el efectismo y que rehúyan y renieguen de ella los que aborrecen los trucos de magia. Porque la película no se centra en el racismo de la América de los 60 para pasar de puntillas sobre el tema. Un conflicto lo bastante dramático, lo suficientemente injusto, como para no exprimirlo al máximo, sin tapujos, sin sutilezas.

No cabe esperar de Criadas y señoras una denuncia perspicaz al estilo de Paseando a Miss Daisy. La viejecita refunfuñona es una anciana adorable en comparación con las malvadas señoras que nos presenta esta película de extremos opuestos, de blancos y negros sin apenas espacio para la gama de grises. Es un filme que refleja una realidad histórica y documentada pero desde un prisma distorsionado, con demasiado azúcar o demasiada amargura. Sin término medio.

La tendencia a exagerar de Criadas y señoras juega en contra de la verosimilitud. Es evidente que esa etapa racista del país norteamericano existió. Todos hemos visto las imágenes de los asientos para negros en la cola del autobús, testimonio de un pasado no tan lejano. Sin embargo, la película de Tate Taylor, y no sabemos si el libro de Kathryn Stockett en el que está basada también, prefiere recrearse en polarizar dos bandos, en caricaturizar a los personajes a base de clichés. Alcanza cotas de fábula tan elevadas que se olvida por completo del contexto real, seguramente mucho más duro, aunque menos efectista, que el filme.

Las imágenes de una señora prohibiéndole el uso del baño principal a la sirvienta negra y de la sirvienta negra devolviéndole el golpe en forma de tarta escatológica no están al servicio de la causa negra o de los derechos por la igualdad. Son escenas que no se han diseñado para sacar los colores a una sociedad cómplice del racismo sino para garantizar una dosis notable de risas y llantos. Una vez asumida la función de Criadas y señoras, potenciar los lagrimales del personal, la opción más recomendable es dejarse llevar por su estratagema y reír y llorar bien a gusto. La otra opción es quedarse en casa.
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12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
No necesita ser "Arde Mississippi"
Ok, ok...estamos de acuerdo que la obra de Tate Taylor está llena de tópicos, que los malos son muy malos y los buenos mucho muy buenos, que no puede faltar un "esposo negro golpeador" y que la música melocotona acompaña como un algodón de ázucar a una garrapiñada en un puesto ambulante de dulces, pero joder mis amigos! si hace falta aguantar estos defectitos para vibrar con una historia como esta, extraordinariamente contada, con un pulso y un ritmo que te hacen olvidarte del reloj durante sus 143 minutos, con una ambientación de la puta madre (la transpiración, mis amigos, en un momento llegue a sentir yo el calor agobiante de la Mississippi ardiente), una fotografía sublime y un reparto tan atinado y soberbiamente interpretado en su conjunto como no veía desde la inolvidable “The Magnificent Ambersons” de Orson Welles (que no se confunda eh! no estoy hablando del film, estoy comparando la interpretación de todos sus actores), pues bienvenido sea y que sigan existiendo por año estos topicazos tan fantásticos y llenos de cine.

Con respecto a lo blando de la historia, no estoy tan de acuerdo con las apreciaciones generales. La película sabe muy bien lo que quiere contar y va decidida a por ello. No le interesan las intrigas policiales racistas, ni la explicitación de linchamientos ni torturas contra los hombres y mujeres de color, no es su intención el hacer excesiva mella del asesinato de Luther King, ni siquiera ese esposo golpeador antes mencionado aparece ante nosotros en su regodeo de violencia de género, no, no. El filme se mete con una temática que puede sonar mucho más superficial que cualquiera de las anteriores, pero allí está la magia de su desarrollo. Pues, es esa temática la que logra conmovernos, identificarnos con el martirio y la lucha por los derechos de las personas de color en un Estados Unidos al borde del colapso en materia racial, al igual que lo hubiese hecho mostrando todo aquello que obvia, y es por eso que se transforma en una obra poderosa. Porque desde la sumisión que parece adoptar de sus protagonistas a quienes no les hace falta insultar, golpear ni dar sermones de voz alta y aplausos populares para decir aquello que tienen para decir, nos da una verdadera lección de cine.

Con la mirada entregacha, con el temblor del cuerpo, con el miedo sobre sus hombros, con la transpiración nerviosa cayendo sobre su frente, pero con la convicción inquebrantable, “The Help” nos toma de un brazo, nos sacude y nos recuerda que mucho puede decirse sin aparentemente decir nada....

Maravillosa
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11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Se deja ver y olvidar
Insulso entretenimiento para la masa que apuesta sobre seguro: actrices conocidas y de moda, historia de buenos versus malos y blanda revindicación social y llegada a destiempo.

Si le preguntas a la gente que la ha visto te la recomendará, te dirá que es muy bonita, que ríes y lloras un montón, no te la pierdas Mari Pili, peliculón. No es mi función chafarle la recomendación a nadie, así que, Mari Pili, si lo que quieres es reir y llorar un montón y sentirte superior a las blancas pijas malas que putean a sus negras chachas buenas, hala, tira para el cine.

Yo personalmente más que reflexionar sobre el racismo y las injusticias de la vida, deseé unas criadas tan completas y baratas como aquellas. Ah, la crisis...
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34 de 59 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Criadillas y soñeras
Todos los años Hollywood nos castiga con alguna peliculita mediocre y/o insoportable cargada de moralina, sensiblería y clichés suficientes para parar un tren. Si hace dos años la Academia hollywoodiense hizo el ridículo más absoluto colocando entre las nominadas a Mejor Película de sus Oscars a la lamentable "The blind side", que además hizo ganar una inmerecida estatuilla a la Bulldog (en la mejor interpretación de su carrera, lo cual no es decir mucho, precisamente), ahora nos llega una nueva entrega de este cine complaciente y estomagante hasta la vergüenza ajena.

"The help", traducida aquí como "Criadas y señoras" (el cual no está mal pensado puesto que parece querer indicar y mencionar desde el título al público al que se dirige...) es simple, boba, manipuladora, aburrida, convencional, sonrrojantemente obvia, con la supuesta gracia en el culo, maniquea y racista: sí, las mujeres blancas son estúpidas, pijas o malas de la muerte, pero las negras son todas muy buenas, dignas y molan mogollón que te cagas, nunca mejor dicho...

La típica peliculita mediocre de temporada, bien apañadita en cuanto a su producción y con algunas buenas interpretaciones (Davis, Chastain...), para (mal)disimular sus enormes carencias en cuanto a rigor e inteligencia a la hora de plantear la historia que cuentan.

La típica peliculita expresamente realizada para complacer y hacer sonreir y hasta carcajearse por momentos (¿?) a los espectadores más lerdos.
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27 de 46 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
En ocasiones el valor salta una generación... o dos... o varias.
No conocía el libro y me sorprendió que a principios de los sesenta, casi cien años después de abolida la esclavitud, permaneciesen aún las jerarquías del siglo XIX en ciertos estados sureños. Esclavas que ahora se llamaban criadas, y Damas propietarias de antiguas plantaciones ahora denominadas señoras. Debemos creer la historia, pensando que no se tomaron ideas de novelas como Raíces, a la que en algún momento recordaba en secuencias y planteamientos...
La película llega, los personajes resultan creíbles incluso en sus contradicciones, pero el conjunto carece de garra, manteniéndose al borde de lo que pudo ser pero no fue; arrastrando hacia la confusión en algunas secuencias ... Al final queda el gran ejercicio interpretativo de las criadas, el cual salva con creces la historia.
Muy buena ambientación y fotografía. Mi valoración un ocho.
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Las tres preguntas
Yo tengo un rasero bastante sencillo para medir a la gente. Me formulo tres preguntas.
¿Esta persona...:
1)caga?
2)mea?
3)tiene la sangre roja?
Si todas las respuestas son afirmativas, entonces me queda muy claro que no hay nadie superior.
Todavía no he conocido a nadie que no cumpla esos requisitos.
Algunos tienen mucha pasta para instalarse unos W. C. monísimos, muy caros, que echan unos chorritos muy graciosos y hasta perfuman, pero ya pueden comprarse un wáter de oro, que la mierda que cae dentro de la taza es igual de fea y huele igual de mal que la de cualquiera.
Tampoco he conocido nunca a nadie cuyas deposiciones huelan a fresa.
Es bueno que todo el mundo se acuerde de eso, tanto para bajar humos donde están muy altos como para subir ánimos y autoestima donde están muy bajos.
Esta película es también una maravillosa manera de poner en su sitio a la humanidad. Las criadas valientes que narran y publican sus historias de racismo, segregación, maltrato y humillación en el profundo Sur de Estados Unidos son la voz que destapa una lacra aberrante que ocurrió ayer mismo, y que sigue estando vigente bajo distintos disfraces y máscaras.
La comunidad de Jackson es representativa de todo el Sur que hasta hace poco discriminaba, limitaba y vejaba abiertamente y por ley a la población negra. Todavía los inmaculados blancos de la década de los sesenta se tendrían por muy progres y abnegados porque sus sirvientes negros cobraban por su trabajo y casi se les trataba como a seres humanos, casi, eh, menudo salto cualitativo, ya les faltaba poco para estar al mismo nivel que los perros de la casa de los señores, todo un privilegio por el que tenían que estar agradecidos, hacía mucho que el látigo y los grilletes se habían quedado cogiendo polvo y óxido en el cobertizo heredado de los tiempos de la esclavitud.
Inolvidables protagonistas femeninas que sacan a la luz sus protestas, sus corazones rotos, sus heridas del alma, su rebeldía y sus esperanzas, y también las secundarias, tanto las abanderadas y borregas de los prejuicios raciales como las que han desarrollado el suficiente criterio propio como para dejar de ver algo tan superficial como el color de la piel y mirar dentro.
Es una historia de mujeres fuertes que cambian un poco el mundo con el poder de las palabras.
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
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