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8
Hoje Eu Quero Voltar Sozinho: Bella historia de descubrimiento sexual y de amor
Otra de las películas que estuvieron compitiendo en la Competencia Oficial Ficción del FICCI, luego de su premiere mundial en el Festival de Berlín donde compitió en la sección Panorama y fue doblemente premiada con el Premio de la crítica internacional (FIPRESCI) y el Premio Teddy (Premio entregado por un jurado independiente a la mejor película de temática LGBT) fue “Hoje Eu Quero Voltar Sozinho” (The Way He Looks), del joven director brasileño Daniel Ribeiro. Desde que el año pasado vi el cortometraje de Daniel Ribeiro "No quiero volver solito", que me gustó mucho, quedé con muchas ganas de ver algo más sobre esa historia y me uní a la petición de que hicieran un largometraje. Pasó un tiempo y cuando me enteré que ya habían hecho un largometraje, me alegré mucho e inmediatamente se convirtió en uno de los filmes que más esperaba por ver este 2014. Y cuando me enteré que iba a estar en la Competencia Oficial del Ficci, pues mi dicha fue enorme. Es así como Ribeiro presenta su ópera prima, su primer largometraje ficción, luego de su trabajo como cortometrajista.

El cortometraje “No quiero volver solito” (2010), que pueden ver al final del texto, cuenta la historia de Leonardo, un adolescente ciego de nacimiento que asiste a una escuela normal, donde tiene el apoyo de su mejor amiga, Giovana. Pronto la vida de ambos amigos sufre un cambio con la llegada de Gabriel, un joven que inmediatamente logra una empatía con el dúo. Juntos empiezan a crear una linda amistad, donde se divertirán, aflorarán sentimientos y descubrirán muchas cosas sobre ellos mismos. En especial, Leo y Gabriel. El corto de 17 minutos, está muy bien filmado, con una sutileza y sensibilidad poco habitual en el tratamiento de estos temas. El éxito del corto fue tan grande, que inmediatamente y por pedido del mismo público se inició con el proceso para hacer la adaptación como un largometraje.

Y es así como 4 años después, con los mismos actores del cortometraje, Daniel Ribeiro presenta “Hoje Eu Quero Voltar Sozinho”. La película, continuando con la trama del cortometraje, simplemente te da más detalles sobre cada uno de los protagonistas, sobre todo de Leo, en donde podemos ver sus padres, quienes también luchan y se preocupan por la incapacidad de su hijo y lo sobreprotegen un poco. También podemos ver más sobre la interacción entre los tres amigos, su relación con sus otros compañeros de la escuela, las bromas a Leonardo por parte de algunos compañeros por su ceguera y sobre todo, podemos ver más sobre los detalles de la construcción de la relación y el descubrimiento de Leonardo y Gabriel.

El largometraje me gustó mucho también. El director ha hecho un excelente trabajo, agregando detalles al corto e hilando con sutileza, naturalidad y sentimiento esta bella historia de descubrimiento personal, sexual, y sobre todo de amor. Muy bien dirigida y escrita, en donde podemos ver reflejada la misma sensibilidad que el director trasmite en persona, y sobre todo hay que destacar a los excelentes jóvenes actores Ghilherme Lobo, Fabio Audi y Tess Amorim, quienes se ganan el corazón del público en general, por su naturalidad y una conexión y química que traspasa la pantalla.

También fue muy interesante ver que la película tuvo una excelente recepción del público general del FICCI. Aunque incluso se podían escuchar algunos comentarios durante el filme y reacciones que criticaban algunas escenas y comportamiento de los personajes, realmente eran muy mínimos ante la reacción de la mayoría del público, quien en todas las proyecciones del filme en el festival dieron una extendida lluvia de aplausos al director cada vez que acaba de proyectarse el filme. La misma suerte no corrió la incomprendida “El Desconocido del Lago”, de la que tengo pendiente hacer una próxima reseña, la cual tuvo comentarios muy negativos de parte del público. Sin embargo, el contraste entre las reacciones entre estos dos filmes que tienen una delgada línea que los une, da testimonio de una leve concientización del público en tratar y abordar estos temas de forma abierta y con normalidad.

http://asbvirtualinfo.blogspot.com/2014/04/comentario-pelicula-hoje-eu-quero-voltar-sozinho.html
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
¿De qué color es el amor? …Aunque digan que el amor es ciego.
Durante mi adolescencia me hice varias veces la pregunta: ¿cómo me enamoraría y cómo sabría que me he enamorado? …si yo fuera ciego. No me parecía una cuestión trivial, porque tanto el deseo como el amor me han entrado casi siempre por los ojos primero y sólo paulatinamente ha ido calando más hondo. Quizás se deba a un enfoque ñoñamente romántico que nos han inculcado desde nuestra infancia: príncipes o princesas de una belleza simpar que además reúnen virtudes de carácter y bondades infinitas, de linaje límpido y potencial descendencia inmaculada. Tanto remilgo pusilánime que nos hace olvidar lo esencial: que queremos compartir la vida con una persona singular, que nos toque, llegue y llene nuestro corazón.

Tanto tópico trasnochado y añoso – aunque perenne – persiste hasta nuestros días, fomentado y alimentado tercamente por la paciente y correosa iconografía cinematográfica y literaria al uso. Sin embargo, conserva toda su fuerza y emocionante veracidad cada vez que se acierta con estos mínimos mimbres, obstinadamente permutados para permanecer inalterables: dos jóvenes enamorados se encuentran, no saben qué sienten ni qué nombre dar a lo que sienten, ni cómo vivirlo, ni a quién decírselo, ni cómo afrontar y encauzar lo que parece un extravío obstinado de la cordura. Y aunque los jóvenes en cuestión sean dos mozos apenas púberes – uno de ellos ciego, el otro un rizos entre modoso y angélico – tenemos los ingredientes de un tópico mil veces transitado…

Y, pese a todo, esta cinta funciona aunque nada hiciera presagiar semejante logro. Caminos trillados, claroscuros fatigados, calor y sofoco adolescente de muchas formas y pocos formatos… no hay nada nuevo (ni en el lenguaje, ni por la narración, ni en los contenidos, ni los diálogos, ni en personajes o en situaciones) y, sin embargo, funciona. Quizás se deba a que la candidez de la mirada del cineasta primerizo nos recuerda y reconcilia con una época de la que guardamos un candoroso recuerdo indulgente: nuestra propia adolescencia. Nos hace volver a aquellos años en que deseábamos un gran primer amor, aunque no tuviera aún nombre, ni tan siquiera sexo, pero deseábamos vivenciar unas emociones que no por ignoradas eran menos deseables. ¡Ay la fuerza perniciosa de la fantasía calenturienta del púber inmaduro!

Podría censurarse su falta de originalidad o su excesivo melindre o su final dulzón y placenteramente soñador, bullicioso y optimista… pero qué más da si acierta en lo esencial: el retrato de un primer amor adolescente entre dos blanquitos de la discreta burguesía brasileña. Localismo y hermosura universal.
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10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
No me alarguen ese cuento.
Luego de su exitoso cortometraje, Eu Nao Quero Voltar Sozinho, Daniel Ribeiro se vio tentado a alargar la historia de Leo y Gabriel y convertirlo en un largometraje, y aunque la película es amable, honesta y funciona por momento, queda un poco a deber ante la inevitable comparación.

Nao Quero Voltar Sozinho era un cortometraje donde la naturalidad y frescura de las interpretaciones se sumaba a lo tierno y al mismo tiempo sólido de la historia; el descubrimiento de la identidad y del amor de un par de chicos adolescentes en medio de un imposible triángulo.

Ahora, ante la necesidad de incrementar el metraje, la suma de personajes no hace más que alargar de forma innecesaria la misma anécdota: la aparición de los padres sobreprotectores y la abuela de Leo solo sirve para tratar de incrementar minutos con un drama familiar que se vuelve repetitivo y que al final de la historia no se desarrolla del todo. Lo mismo pasa al sumar al personaje de Karina como posible interés romántico de Gabriel.

La historia entre Leo y su amiga Giovana, por su parte, se enriquece ahora tras la aparición de Gabriel, la tensión por haber sido suplida es abordada de manera adecuada por Ribeiro, lo mismo el desarrollo del personaje de Leonardo, valiente y firme en sus decisiones, aún ante las dudas y temores que se enfrenta.

Sabiéndose una historia encantadora, Ribeiro hace avanzar en piloto automático su película, haciendo ahora abuso de constantes chistes sobre la ceguera de Leo, así como la tensa relación de Leo con su madre que aporta poco y nada al relato, sin embargo, la parte medular de la historia, el vínculo de Gabriel y Leo, ahora pierde la frescura, volviéndose una película simpática, sí, pero mecánica y llena de cálculo, restándole espontaneidad.

A su favor, hay que decirlo, la mirada acerca de la identidad sexual, lejos del melodrama vacío al que suelen recurrir tantas películas latinoamericanas, que se dicen necesarias y valientes (Azul y no tan rosa, Cuatro lunas, etc.), acá Ribeiro lo mira con naturalidad y sin discursos "morales e importantes", eso se merece varios aplausos.
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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Vamos a ver
Se hace inevitable hablar del corto en el que está basado este largometraje, y para empezar es la misma historia alargada con anécdotas que ayudan poco a profundizar en los personajes. Quizás el personaje de Leo, el muchacho invidente, sea el mejor desarrollado y en particular en lo referente a las relaciones de amistad y a las relaciones familiares. Sin embargo la relación con Gabriel, el compañero de clase y amigo, se lleva por los caminos del romance y se hace algo empalagoso, con sus ahora si, ahora no, sus celos, sus brotes de atracción sexual, etc. Todo lo que había de espontaneidad en el corto, cuatro años después, está forzado, y los protagonistas carecen de aquella ingenuidad que hacia muy entrañable el corto. Con todo esto no quiero dar a entender que la película no me ha gustado. Me ha gustado el tratamiento de los sentimientos en las distancias próximas, del brazo, en la habitación mientras hacen un trabajo escolar, en las fiestas con otra gente de su edad, desnudos en la ducha, y muchos momentos que sin duda exponen lo que siente cada uno. Es el director el que alarga las escenas, o las acorta, y entonces puede caer en el embobamiento del espectador o en la autocensura. La música es muy adecuada, jugando con la música clásica que le gusta a Leo, y la música actual que le gusta a Gabriel. En ningún momento la música se hace protagonista , salvo en el corto espacio en el que Gabriel quiere saber con que tono lo identifica Leo en su móvil. El pequeño toque anti-homofóbico está bien situado ya que creo que a ciertos energúmenos que pueden ver la película habrá que retratarles.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Sueños en bicicleta
Sí se la compro, definitivamente... Daniel Ribeiro vuelve a la carga con este largometraje consecuencia de su corto "No quiero volver solito", al que muchos internautas fascinó y que a manera de petición al cineasta le solicitan un planteamiento más elaborado de Leo, Gabriel y Giovanna.

Pasados algunos años, el cineasta se apoya nuevamente en el argumento, así como en los actores que le dieron brío en aquella ocasión y se aventura a arropar principalmente a su personaje central dentro de circunstancias mucho más efectivas que las dadas en la original, haciendo una mejor conexión sobre los asuntos que le interesan al joven dadas sus inquietudes con respecto a la etapa que atraviesa: la pubertad. Como era de esperarse la trama no podía sustentarse del todo sin los tópicos acerca de cuestiones familiares y escolares, como el denominado bullying (muy en boga en este tiempo), o bien la constante preocupación de los padres al no poder erradicar la preocupación sobre su hijo, quien por la ceguera es llevado a la sobreprotección, qué decir de las preocupaciones de la rubia de la clase o el descubrimiento de la sexualidad enmarcado por la intimidad de una habitación o bien expuesta en plena excursión. Claro, muchos de estos aspectos podrían ser nada nuevos para el resultado, pero la frescura con que se dota a la historia y aunado a que no todo está dado en charola de plata, las hace omisas para no ponerle objeciones.

La película tiene a su favor la sutilidad del tema central, no trata de crear controversia ni escándalo y se mantiene en una exposición afable y apta para un público cada vez más dispuesto a la apertura en cuestiones de diversidad sexual.
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Centrándonos en el tema homosexual.
La película trata de la relación de Leo, un joven ciego, con su mejor amiga Giovanna y un chico nuevo, Gabriel, que despertará nuevos sentimientos y emociones en él.

El largometraje es un guión adaptado ya que se basa en el cortometraje de mismo director y escritor 'No quiero volver solo' de 2010. Viendo las críticas de las personas que vieron el cortometraje antes que la película parece ser que no hay mucho más en uno que en otro, sin embargo para mí, que no he visto el cortometraje la película me ha parecido muy buena.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Naturalidad
Describe con naturalidad y amabilidad el comienzo de la sexualidad en un joven ciego.
Bien contada e interpretada.
No deja pasar la oportunidad para narrar la crueldad de los jóvenes en las bromas escolares, que más parecen acoso y derribo ante lo diferente.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Sensibilidad y elegancia
Muchas películas sobre amor gay adolescente, vista una... vistas todas?. Esta historia está tratada con una sensibilidad y una elegancia impresionantes, las miradas, las sonrisas y los silencios te acompañan toda la película y dan una armonía especial. Brillante la interpretación de los dos protagonistas masculinos.
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2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
A primera vista
"Cosas del amor, cosas de la vida, tú eres mi águila real, yo te gacela herida"; modesta pero nutritiva, efectiva y apetitosa..., simple pero completa.
El despertar a la vida, el primer amago de rebelión, indicio de carácter, primeros roces con los padres, deseo de autonomía, primera pelea con tu mejor amiga, manifestación de tu persona, primer deseo, atracción sexual, descubrimiento carnal del cuerpo, placer devorador, primer atrevimiento a sentir, manifestar y aceptar, primer beso, primera caricia..., bienvenido al mundo del existir y estar, del equivocarse y acertar, tropiezos y regalos del divino experimentar que conforman la existencia, para bien o para mal.
El complicado y aventurero adentrarse en la pubertad, asustada/amada/dudosa adolescencia de cualquier chico en el ciclo normativo de crecimiento, con la salvedad de esa ceguera característica que le hace demandar, con mayor fuerza si cabe, esa necesidad de espacio, independencia y libertad de poder tomar sus propias decisiones, sin el salvavidas de una madre protectora que teme el daño que se pueda hacer, o le puedan provocar, ante esa añadida indefensión de tener que confiar en los demás para valerse y hacer camino.
Escoger bien, aprender del error, esquivar al necio, apreciar al honesto, compartir espacio con el miedo de la interrogante respuesta, todo un delicioso panorama de primeras veces, irrepetibles, traído a pantalla con espléndida naturalidad, apreciada sensibilidad y exquisitez cotidiana de tratar varios frentes sin polémica pero con arte y gusto, esas perversas bromas graciosas, sin gracia, e insultos mundanos de lelos que conviven, en mismo grado, con la seguridad y confianza protectora del verdadero amigo, delicia de tres personajes, Leo, Giovana y Gabriel que iniciaron su andadura en el corto del cual nace la cinta, "No quiero volver solo" del mismo director y guionista, y que aquí alargan su contacto íntimo, su anhelada cercanía, su confortable compañía, su unión sólida con entusiastas primeros planos de las manos, la vista, el cuerpo, comunicantes silenciosos que se aprovechan de su ventajoso mirar del que el otro carece, tímida y ávida mirada que habla sin necesidad de palabras como enlace de ese conocerse y conocer, exponerse y descubrir que pone en peligro toda la estabilidad consabida.
Sentida conexión, de firmeza exploradora, con su trío protagonista, sencillez sabrosa de observada consistencia que mantiene su pulso con ese estilismo y decoro, acierto de abrir tus emociones y empatía hacia ellos y que la misma no decaiga en ningún momento, frescura jovial, dulce y sensitiva, un placer de comitiva a la que incorporarse sin lamentos y con abundantes beneficios, grata música acompañante para ese sutil, al tiempo que rotundo, desfiles de amor, amistad, dolor, celos, enfados, decepción, alegrías, pérdidas y encuentros, más la confirmación, en su dosis justa, de una taza idónea por cada una de ellos, triunfando por encima de todo la delicadeza, destreza y habilidad para exhibir, con seducción plena, algo tan evidente y cotidiano como dejar atrás una etapa y empezar la próxima.
Comodidad visual, simpatía cardíaca, sugerente cognición que, sin gran esplendor pero enorme emoción, te lleva de la mano a ese pasado ya superado pero totalmente nuevo e inesperado para los presentes, Daniel Ribeiro sabe ampliar su precedente relato con enternecimiento y magnífica vivencia, la sonrisa como carátula de suavidad y aprecio en este acertado intento de contar lo ya conocido/varias veces relatado con exclusividad y cariño, respetado trabajo que satisface, no empalaga y se digiere con encanto.
Adolescencia, adolescere, el que está creciendo, trayecto de obligado paso, con mayor o menor fruto según el riesgo y fortuna de las decisiones, pericia y aptitud sin rodaje ni previa práctica que hace lo que puede y asume lo que de ella se deriva, espíritu libre de ingenuidad aún no perdida que cree en la fuerza de derribar muros y el valor de subir montañas; aquí se empieza con una estoica confesión y el atrevimiento de robar un beso para, si hay suerte, poder acceder a mayor.
"A primera vista", preferencia de mirar sin ser visto, delatados sentimientos no manifestados que bullen en efervescencia mientras, el indefenso receptor de los mismos sólo cuenta con la inocencia de sus gestos y palabras, con la beatitud de su ignorancia, que obtengan recompensa o no es rico gozo y satisfacción de observar la película.

lulupalomitasrojas.blogspot.com.es
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8
Descubriendo!
Como no podia ser, esta vez Daniel Ribeiro no ha defraudado en absoluto y nos ha regalado unos minutos mas a los seguidores de un magnifico corto, el cual es la antesala de esta estupenda película.
Los actores principales son muy buenos y nos muestra un poco mas sus sentimientos, sus rabias, sus emociones y celos de amistad y cariño. El gran descubrimiento de la sexualidad adolescente y de ese primer amor.
Se muestra también el entorno familiar de Leonardo su protagonista y como busca por todos los medios querer y tratar de ser normal, a pesar de su discapacidad.
Película con una buena fotografía, un ritmo muy bueno, un guión estupendo y una magnifica dirección.
Con un mensaje grande y unos primeros planos de sus protagonistas que te hacen vivir la historia, sentirla y emocionarte con ellos.
Muy recomendable y desde luego estará en mis películas favoritas, claro por debajo del corto que es una gran obra maestra en tan solo unos poco minutos.
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