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9
¿Alguna vez te han hecho proposiciones anormales?
Esta es una rareza inesperada, ingeniosa y moderna. De esas en las que el paso del tiempo se convierte en un maravilloso pretexto para desdramatizar y consentir que un profesor se tire a todas sus alumnas sin ponerle la etiqueta de ‘acoso’. O que la profesora haga lo propio con un alumno menor, sin llamarlo ‘delito’.
Porque eran las alumnas las que lo deseaban, y era el alumno -John David Carson- el que padecía de un severo priapismo que requería ser tratado de urgencia –genial escena en la bañera con Dickinson-. Sexo desmitificado, lúdico y natural.

Esta atrevida comedia si sitúa en los institutos americanos de 1970, cuando la minifalda, cuando era guay ir contra la represión. Las tías se comportaban como hoy considerarían unas putas, pero eso estaba muy bien visto socialmente entre las juventudes.
Y gentes aterradas y alarmadas se manifestaban con pancartas: “Jesús, sálvanos”

En una gran escena, el inspector -Telly Savalas, alias Kojak- interroga a una alumna y le pregunta si el alumno sospechoso de asesinato alguna vez le había hecho ‘proposiciones anormales’. Ella, muy desconcertada, no está segura de entenderle. En cualquier caso, le parecería anormal no recibir proposiciones anormales de un chico.

¿Qué coño ha pasado? Se suponía que el mundo evolucionaba, y no retrocedía como ha ocurrido en USA.

Inteligentes diálogos con un muy hetero Rock Hudson de poderosa presencia. Bajo la batuta fetichista y salidorra de Vadim.
Hoy sería inconcebible un film como este, así que merece ser rescatado con la libertad y el sentido del humor que nos ofrece.
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12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Sexo entre profesores y alumnos
Es lo que hace a esta película especial porque, en lo que al argumento se refiere, no tiene nada que no se haya visto ya: se empiezan a producir una serie de misteriosos asesinatos.
Pero lo más interesante del film es ver como Rock Hudson se liga a todas sus alumnas y cómo la "sex symbol" estadounidense de la época, Angie Dickinson, hace lo propio con uno de sus alumnos. Y, como además estamos en el año 1970, no debemos preocuparnos de que se vayan a exceder en obscenidades; ni mucho menos, todo está hecho con picardía y sin malas intenciones.
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8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Relacionándose con el alumnado
En un instituto de California comienzan a sucederse algunos asesinatos, el policía Surcher (Telly Savalas) se encarga de recabar pistas y buscar sospechosos, pero la cosa no será tan sencilla como cree. El instituto es un hervidero de hormonas en cuyo epicentro se sitúa el carismático y varonil "Tigre" McDrew (Rock Hudson) quién a pesar de estar casado y con una hija mantiene relaciones sexuales con diversas alumnas con la excusa de sus estudios psicológicos. Pero no sólo eso, "Tigre" ayudará a un apocado estudiante llamado Ponce (John David Carson) a conquistar a la bella profesora Smith (Angie Dickinson).

Sorprende el tono de comedia políticamente incorrecta que desprende la película, a pesar de que un tema que podría dar mucho juego nunca sea exprimido por completo y el argumento deambule entre la comedia "erotico-festiva" y la intriga por caminos facilones pero no lo suficientemente mordaces. Además se ve afectada directamente por la rutinaria y aburrida dirección de Vadim.

Hudson encarna con tremenda naturalidad al conquistador profesor, mientras que Telly Savalas realiza con solvencia su papel de policía (el más serio de toda la película), mientras que el resto del reparto cumplen con corrección. La verdad es que a pesar de sus muchas irregularidades la película sorprende por su atípico argumento y su incorrección, lástima que la cosa quede simplemente en eso.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Para unos es difícil subir… para otros es fácil bajar
¡Juventud, divino tesoro! La Oceanfront High School es un espacio envidiable para cualquier hombre, pues las adolescentes preciosas, sexys y con atrevidas minifaldas, pululan por todos sus espacios. Para el estudiante, Harper Ponce de León, semejante ambiente se ha convertido en una tentación irresistible que solo consigue resolver corriendo hasta el baño, pues a sus 17 años se siente incapaz de conquistar o seducir a una chica, y todavía sus manos no saben siquiera lo que es sentir el contacto de una suave piel femenina.

Amigo y consejero de Ponce, para “Tiger” McDrew -el psicólogo y entrenador del equipo de rugby de la escuela-, su condición de hombre culto, apuesto (y casado), lleva en cambio a que las chicas lo encuentren irresistible… y es muy común que, al entrar en su oficina, se encuentre con alguna adorable jovencita dispuesta a concederle sus favores. Y el tigre no tiene escrúpulos, pues cree que el amor y el placer son regalos de la vida que nunca hay que negarse. Pero, hay un dicho que el don Juan parece haber olvidado: “El que con niños se acuesta, mojado amanece”. Y en ocasiones, es fatal la manera como la vida consigue cobrarse.

Noticia digna de primera plana, comienza a alterar el ambiente de aquella escuela superior, cuando una joven es encontrada muerta en los baños por el chico Harper… y entonces entra en escena el futuro inspector Kojak, por ahora el capitán Sam Surcher (Telly Savalas), con parecida suspicacia, agudeza y desparpajo, aunque con cigarro en vez de bombón, y a éste se le entromete el alguacil Poldaski (Keenan Wynn), un tipo con salidas tan poco afortunadas, que ni con el tráfico vehicular consigue dar en el blanco.

El director francés Roger Vadim, tras sus numerosas apuestas por el sexo "con buen gusto” y unas cuantas insulsas historias que lograron atraer al grueso del público, es llamado nada menos que por Gene Roddenberry, el mismísimo creador de la legendaria serie televisiva y cinematográfica “Star Trek”, para que dirija en EEUU, ésta también frívola comedia de humor negro -basada en la novela de Francis Pollini- que el mismo Roddenberry trasladó al guión.

Tiempo de sequía para Rock Hudson, cuya época de esplendor ya había pasado (quien no lo recuerda en “Obsesión”, “Gigante”, “Himno de batalla”…) y quien ahora tenía sus últimas salidas sin demasiada gloria. Con él, la también recordada Angie Dickinson (“Río Bravo”, “La jauría humana”…) como la soltera profesora capaz todavía de despertar el ánimo de cualquier muchacho reprimido.

Pintoresca aventura la de este “QUERIDO PROFESOR” que, entre su osado voyeurismo, su ligero tono de comedia y su liviandad argumental, consigue un irresistible encanto que te apega a ella y te lleva a continuar viéndola sin dificultad alguna, pues además de que hace un buen lugar a la belleza, sus calificados actores logran imprimir una notable simpatía en sus particulares personajes, bastante cercanos, por cierto, con los que encontramos alguna vez en nuestra propia vida.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
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