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8
Los informes sobre mi muerte son infundados (Mark Twain)
Sí, me paso con la nota. Lo sé. Pero… ¿qué le voy a hacer si nací lejos del Mediterráneo?

¿Qué le voy a hacer si me va Norman Jewison y sus comedias románticas?
Me van las comedias disparatadas de los sesenta, hasta incluso me va Dick Van Dyke haciendo tonterías. Me va James Garner en sus papeles cómicos y me va la popular Angie Dickinson.

¿Qué le voy a hacer si encima me pirro por Elke Sommer como algún otro que hay por esta página? ¡Ojalá fuera yo el pintor del que se enamora Elke, una de las mujeres más fotogénicas en la pantalla sino la que más!

Me parto con los personajes tipo inspector Carnot que rememoran a Peter Sellers en La pantera rosa (incluso le nombran). Aunque tengan menos gracia. ¿Qué le voy a hacer si me van la calles del viejo París al estilo del inolvidable Tati, las madames, las situaciones exageradas, los juicios extravagantes y los desenlaces surrealistas?
Qué le voy a hacer… Soy un romántico y se me hacen entrañables este tipo de películas de los sesenta.

James Garner en el juicio: -¡Protesto!
Juez: -Usted no puede protestar. Es su letrado el que tiene que protestar.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Corrían tiempos plácidos y aún usábamos pantalones cortos...
Lo de plácidos es un decir; simplemente, no nos enterábamos. Bien, pues, Norman Jewison fue un director que reventó taquillas y concitó las alabanzas de público y crítica durante los años 60 y principios de los 70. ¿Quién no se acuerda de El rey del juego, En el calor de la noche, El violinista en el tejado, Rollerball o Jesucristo Superstar? Empezó haciendo comedietas para la pareja Tony Curtis/Suzanne Pleshette y para Doris Day. El arte de amar es una tontorrona comedia ambientada en un París de pacotilla, con una trama juguetona de Carl Reiner que pone en escena a dos amigos enfrentados por el amor de la curvilínea Angie Dickinson (no me extraña). Van Dyke consigue disfrazarse una vez más, una de sus especialidades, Garner pone su cara de chico sano made in USA, y Elke Sommer, que había empezado en Bahía de Palma, pues eso, tan mona ella.
Y eso es la película: mona. Estoy de acuerdo contigo, Fantomas. Cuando uno tiene debilidades, se las ha de permitir. Ya sé que no es gran cosa, que el guión chirría, que los sets dan grima, pero... De vez en cuando se echa en falta un poco de amabilidad, entre tantas cosas terribles como vemos (Amor, La noche más oscura...). Durante hora y media, soñemos que el mundo fue inocente hace un millón de años...
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Buena historia...
... y mejores interpretaciones.

Imprescindible para conocer el París de los 60, los duelos intepretativos Garner-Dick Van Dyke son lo mejor del filme, pero las actuaciones femeninas no se quedan atrás.

Debido a un incidente, Dyck, que interpreta a un pintor sin éxito, es dado por muerto. Es entonces cuando prestan atención a sus cuadros. El enredo está más que asegurado: con su amigo, su novia de EEUU...
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5 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
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