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7
Gangsterismo británico, los orígenes de Guy Ritchie.
Esta película es notable por su temática, por la dureza de los personajes y la excelencia de las actuaciones de por lo menos dos de ellos. Por esa época Richard Burton se divorciaba y casaba con su mujer Elizabeth Taylor y no estaba rindiendo en el nivel actoral de la década anterior, mientras que ésta lo hacía en un plano superior. Problemas con el alcohol severos afrontaba la pareja pero mucho más marcados en el gran actor galés. Es en éste entorno que Burton se descuelga con una composición notable de un gangster inglés del ¨swinging¨ London. Los gemelos Kray, Ronnie y Reggie habían creado un imperio criminal con conexiones políticas en ambos partidos mayoritarios británicos, el conservador y el laborista.Originarios del East End habían desplazado su imperio criminal hacia el West End merced a un aprovechamiento de todas las circunstancias y un manejo cruel de sus intereses. Ronnie, bisexual y dueño una frialdad psicopática que asusta. El personaje de Deakin está basado en Ronnie Kray. Deakin un individuo sin amor por nadie excepto por su madre, a la cual se mantiene unido en una relación casi simbiótica, es cruel, ambicioso, sádico y tiene un partenaire interpretado por un notable MacShane, masoquista, humillado, que le sigue el juego a su jefe y con el cual mantiene una relación homosexual notablemente jugada. La actuación de Burton es impecable, su cara surcada por las cicatrices de los comedones juveniles, una impasibilidad hierática por momentos, muestra su crueldad y sus debilidades casi femeninas bajo la mirada de Mac Shane quién a pesar de su resentimiento muestra elementos de comprensión de su cruel jefe. Notable reivindicación de la capacidad interpretativa de Burton quien merced a un mal manejo de su carrera alguna vez hizo dudar de ella.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Esto no es para mi
Esta es la frase que pronuncia Wolfe, un personaje secundario pero muy bien interpretado por Ian McShane, cuando en realidad esta frase la debiera haber dicho Richard Burton al leer el guión, ya que su papel tiene muy poca profundidad. Lo poco que tiene de interés él no se preocupa demasiado en interpretarlo, o el director no ha sabido sacarle provecho. Por otra parte habrá que decir que cualquier película con Richar Burton como intérprete siempre vale la pena verla. Es extraño que este actor, Richard Burton, ofrezca una interpretación tan poco interesante en el papel de un homosexual, cuando un par de años antes había hecho una buena interpretación en “La escalera” junto a Rex Harrison, claro que en ese caso estaban dirigidos por Stanley Donen. El guión es bastante flojo y parece un “corta y pega” de otros muchos thrillers, en especial de los clásicos americanos. La música al estilo James Bond y una fotografía también al mismo estilo, pero en otra ambientación más pobre, más de bajos fondos, nos dan una idea de las pretensiones del director: aprovechar el tirón de la temática que en esos momentos se imponía especialmente en el mundo anglosajón. Hay que llegar al final para encontrarse con un interesante diálogo sobre los espectadores y encontrarse con la pregunta que hace el propio Richar Burton. Entonces es cuando te explicas porque has estado todo el tiempo pendiente de la pantalla.
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