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4
Pasable pero sin alardes...y debería.
Para nada mal biopic pero me quedé con ganas y la narrativa se extiende en muchos momentos.
I, Tonya refleja más la vida personal que la de la deportista y... eso no es malo pero me esperaba otra cosa. Quizás porque un biopic deportivo estará a la sombra de por ejemplo, Moneyball o The Damned United. Es recomendable y también veo justas las nominaciones femeninas a ambas, están muy bien. Pero bueh, objetivamente la veo entre el aprobado y el bien.
Subjetivamente pues menos, no me pareció tanto ya que las secuencias buenas de ella en modo artístico no se recrean demasiado en ellas, y me gustaría la verdad haber visto más de eso.
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4 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
No fue su culpa
Destapar los ardides más controversiales de importantes deportistas se ha convertido en carne de cañón para citados guionistas este año. A primera hora el revelador documental de Netflix, “Icarus”, plantaba cara al deshonesto método de dopaje al que eran sometidos, con consentimiento, cientos de ciclistas por medio de una narración lo suficientemente expresiva y refinada como para llevarse a casa un codiciado Premio de la Academia. En otras circunstancias, el séptimo arte optaba por retratar uno de los más polémicos y paralizantes “incidentes” en la historia del patinaje artístico femenino, el de Tonya Maxene Harding.

Convirtiendo, en un santiamén, a los Juegos Olímpicos en un auténtico reality show, la primera patinadora estadounidense en completar un histórico triple axel en competición saltó de la toxica fama sobre el hielo al exacerbado odio multitudinario al verse indirectamente involucrada en el ataque a su principal contrincante Nancy Kerrigan a tan solo un mes de los Juegos de Invierno en Lillehammer, Noruega; un evento multideportivo internacional que marcaría un punto de inflexión para la carrera de la afamada deportista. No obstante, el filme haya espacio para enfocarse en momentos claves aparte de dicho suceso, el cual únicamente emerge avanzada la mitad del metraje, pues la primera hora se reserva para fines correspondidos explícitamente a la materia de biopic cinematográfico, ya que dibuja dos periodos fundamentales en la vida de la revolucionaria mujer: su infancia, la cual encierra a su madre y sus primeros entrenamientos, y su mocedad, la cual encierra a su temprano marido y sus arduos entrenamientos. Estas dos etapas redirigen radicalmente el camino de su vida, una vez que presenten repercusiones verdaderamente delicadas que justifican, tristemente, el agresivo pensar y actuar de esta asombrosa deportista.

No es necesario decir que, en la primera etapa, quien se apodera de la historia es Allison Janney, actriz que interpreta a la antipática y desalmada madre de la protagonista. Paradójicamente, ‘Golden’ se apellida la inclemente mujer que somete a su pequeña hija a rutinas extremas de vida, consiguiendo progresivamente llevarla a un punto irreversible, sin embargo, aunque sea difícil decirlo, es ella quien a fuerza moldea de fortaleza— quizás en exceso —el espíritu competitivo de su hija por medio de maltratos, insultos y menosprecios; recuerdos inolvidables que no significaran una barrera para los sueños dorados de Tonya. A nivel actoral, Janney está soberbia como LaVona, un personaje que exigía una complicada búsqueda de humanidad entre tanta repelencia y frialdad. Sorpresivamente, llega a esto empleando un arrollador talento que conoce el punto exacto entre contención y desborde emocional.

En la segunda fase relevan dos grandes estrellas, en las cuales, el resto de la historia tendrá que apoyarse. Por un lado se encuentra un insospechablemente poderoso Sebastian Stan, cuya interpretación revela un rango dramático abrumador, necesario y extremadamente funcional para el relato. Y entra en juego la gran estrella de la función: Margot Robbie. La actriz interpreta a la patinadora que da nombre al filme, Tonya, quien deberá soportar graves caídas personales durante toda su vida para comprender que la mayoría de esos desafortunados acontecimientos que golpeaban a su puerta casi a diario han sido consecuencias del pasado, ese socarrón “nunca es culpa mía” que repite constantemente demuestra el espíritu irreverente y empoderado de la mujer, una que no abrazará la injusticia de un hombre.

Artística y técnicamente, el filme de Gillespie sobresale, ante todo, por el manejo preciso de encuadres y ángulos incomparables, poniendo en un segundo lugar a la cinematografía o a la puesta en escena de los demás momentos. La inventiva cinematográfica referente a lo fotográfico subraya lo que el guion no alcanza mediante una potencia visual sencilla pero vivaz, jamás cayendo en la plasticidad y siempre tratando con respeto la visión del director. Se resalta un inesperado y rebelde rompimiento de la cuarta pared, una técnica desacostumbrada en un drama y más aún en un cinta de esta índole, una técnica que quebranta las tradicionales reglas impuestas para las adaptaciones biográficas, dota al filme de un interesante aire satírico que junto al estilo de falso documental con el que se desplazan las entrevistas dramatizadas presentan un balance envidiable entre el humor caustico y el drama sentimental. La banda sonora a cargo de Peter Nashel despliega grandes hits de antaño que concuerdan con el tono y el timing de las secuencias, sin embargo, las composiciones creadas explícitamente para el filme no consiguen el mismo impacto o importancia de los bombazos clásicos, pues resulta una verdadero falla que un aspecto vital como este no consiga lo que debe.

“I, Tonya” del australiano Craig Gillespie fabrica un agresivo retrato de los sueños rotos, de las ambiciones y perdiciones del éxito, de los vicios y repercusiones de la derrota, sirviendo, además de vehículo voyerista y esclarecedor de los hechos que revolvieron el mundo deportivo, como oportunidad para que actores superdotados lleven al límite sus dotes interpretativos. Stan, Robbie y Janney alzan con su impresionante talento la historia de principio a fin, fortificando la intrigante visión y carrera de Gillespie, un cineasta que con historias de corte más independiente podría hacerse un espacio entre los grandes. Provocativa, intensa y humana, este filme pone definitivamente en el radar a Margot Robbie al tiempo que presenta una arrolladora y realista mirada cinematográfica sobre un acontecimiento de alcance mediático inimaginable.
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0 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Me ha decepcionado por completo
Fui a verla por las buenas críticas que tenía. Generalmente coincido con las valoraciones que se dan, pero
en este caso, no comparto las opiniones de los críticos. Reconocer que las protagonistas están muy bien, sobre todo Allison Janney, pero eso por si solo no salva la película. El guión no me ha parecido nada especial y en general, por muchos premios y nominaciones que haya tenido, sigo sin comprenderlo.
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5 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Patinadora artística desastrosa
Que sí, que la historia real tiene miga por mísera y extraordinaria pero la película no lo es, así de simple; ¿Porque? Pues porque los personajes muestran tantos cambios de registro que es imposible empatizar con ellos, excepto la madre, que es tan jodidamente mala porque tiene que serlo y punto. Todo funciona así, acompañado por una potente BSO que intenta emular al mejor cine ácido inglés, ejemplo TRAINSPOTTING y se queda en un loable intento nada más.

Éste último trabajo de CRAIG GILLESPIE, no os molestéis en buscar que no ha hecho nada reseñable, está cargado de buenas intenciones, eso es indudable, pero éstas mismas se dan de bruces con un guion bastante tosco y una ejecución que piensa que retratando algo sórdido se consigue una película sórdida y no es así. Me ha recordado mucho a DISASTER ARTIST en su planteamiento así como en su fallido resultado final y al igual que ésta, se adorna de escenas reales de la patinadora TONYA HARDING para reafirmar, por si no nos hemos dado cuenta ya, de la dificultosa y milimétrica recreación llevada a cabo.

MARGOT ROBBIE hace una buenísima recreación de TONYA y es, con mucho, lo mejor de ésta película.

No te fíes demasiado de películas que utilizan la música como recurso cuando no hay mejores ideas.
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4 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Burdo Bardem
Me pareció una mala de los Coen. Que las hay. Hasta está esa madre copiada, desde el peinadito, del horrendo trabajo de Bardem en "No hay lugar para los vivos" -"No Country for old men". El trabajo de Allison Janney me pareció repetitivo y ridículo. Todos chochos con su Oscar, yo no. Ella es una muy buena comediante, aquí derrapa en la convención. Margot Robbie es buena pero también se repite como esos gatos chinos que mueven el bracito. Todo es tipo Fargo. Guiños al público y desilusión para mí: yo, Roberto.
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2 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
2
No puedo verla
No entiendo realmente como pueden filmar películas donde se maltrata a los niños. Sigo en el spoiler.
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9 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
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